{"id":32530,"date":"2021-11-14T23:00:00","date_gmt":"2021-11-14T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-11-14T23:00:00","modified_gmt":"2021-11-14T23:00:00","slug":"una-chica-normal-1-pagando-la-renta-con-el-culo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-chica-normal-1-pagando-la-renta-con-el-culo\/","title":{"rendered":"Una chica normal (1): Pagando la renta con el culo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32530\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Megan y como lo dije en mi texto de presentaci&oacute;n, me considero una chica normal. No el tipo de chica esplendorosa y monumental que abundan en muchos de los relatos aqu&iacute; en la p&aacute;gina. M&aacute;s bien ese tipo de chica que tienes de vecina. Que topas en el transporte p&uacute;blico. Que la ves y quiz&aacute;s piensas &ldquo;Oh mira, qu&eacute; chica tan linda&rdquo;. Pero para nada me confundieron con una modelo o una estrella porno.<\/p>\n<p>Tengo 25 a&ntilde;os. Soy morena clara, dicen que tengo ojos y labios muy bonitos y que tengo cara de ni&ntilde;a, mis pechos son proporcionados a mi cuerpo y tengo mucho culo, pero tambi&eacute;n esos kilitos de m&aacute;s, hace que no pase desapercibida a la mirada de los hombres. No me considero sexy, m&aacute;s bien gordibuena. Pero no se dejen enga&ntilde;ar. Mi cara de ni&ntilde;a es una m&aacute;scara que esconde debajo una loquita de libido s&uacute;per desarrollado con una enfermiza adicci&oacute;n a leer relatos er&oacute;ticos.<\/p>\n<p>Hace un buen tiempo y cansada de ser empleada, me arm&eacute; de valor y empec&eacute; mi propio negocio de venta de art&iacute;culos de limpieza. Vend&iacute;a escobas, detergentes, guantes de l&aacute;tex e incluso cubre bocas y gel antibacterial antes de que llegara la pandemia. Para hacer esto corto les dir&eacute; que el negocio iba como viento en popa. Vend&iacute;a bastante bien y mis finanzas cada vez se ve&iacute;an mejor. Y en mi infinita sabidur&iacute;a pens&eacute; que era un buen momento para independizarme y tener mi propio espacio.<\/p>\n<p>Y pues as&iacute; fue, rent&eacute; un peque&ntilde;o departamento donde instal&eacute; mi negocio y no lo voy a negar, estaba feliz. Trabajaba sin salir de casa, vend&iacute;a bien y sobre todo ten&iacute;a la privacidad de vivir solita. Esa misma privacidad me permit&iacute;a tener mis &#39;visitas conyugales&#39; sin que nadie se diera cuenta ja, ja. Bueno, y era obvio que como cualquier chica de mi edad, tener relaciones sexuales ya es parte de nuestras vidas. Pero al vivir en casa de mi madre ten&iacute;a que comportarme como toda una ni&ntilde;a buena.<\/p>\n<p>Pero bueno, llega el infame Covid-19 y todo se fue a la mierda. Si bien los productos de limpieza siguen teniendo demanda, a causa de la pandemia empezaron a surgir vendedores de mascarillas y gel por todos lados. Est&aacute; de m&aacute;s decir que mi negocio fue decayendo al grado que mi situaci&oacute;n econ&oacute;mica pas&oacute; de estable a extrema. Segu&iacute;a teniendo ganancias, pero empec&eacute; a retrasarme con mis pagos de la renta y obvio que al due&ntilde;o eso no le conven&iacute;a.<\/p>\n<p>Y bueno, era d&iacute;a primero de mes y solo ten&iacute;a la mitad de la renta y ni c&oacute;mo conseguir el resto. Hab&iacute;a conseguido una entrevista de trabajo para la tarde de este d&iacute;a. Mi plan era darme un ba&ntilde;o, ponerme alguna ropa bonita y salir a mi entrevista. Pensaba ponerme algo sencillo pero sexy. No demasiado sexy ni mucho menos verme putona, pero si algo que llamara la atenci&oacute;n de mi entrevistador, pero al mismo tiempo que me hiciera ver como alguien de confianza y capaz para la posici&oacute;n del trabajo disponible.<\/p>\n<p>Y sobre todo mi intenci&oacute;n era salir antes de que llegara a cobrar la renta don Luis, el due&ntilde;o del departamento. Y no es que me gusta portarme as&iacute; con el se&ntilde;or, despu&eacute;s de todo &eacute;l siempre se hab&iacute;a portado bien y paciente conmigo. Pero esta era ya la tercera (&iquest;o cuarta?) vez que le ten&iacute;a que pedir m&aacute;s tiempo para completar la renta y la verdad, me mor&iacute;a de pena el tener que hacerlo. Quiz&aacute;s podr&iacute;a conseguir prestado durante el d&iacute;a y m&aacute;s tarde llev&aacute;rselo a su casa o algo. Cualquier cosa era mejor que tener que dar la cara.<\/p>\n<p>El problema: segu&iacute;a en cama. Y sin ganas de levantarme. Seg&uacute;n el reloj, ten&iacute;a un par de horas de tiempo antes de que llegara mi rentero. Y otra m&aacute;s para la entrevista. Llevaba tiempo sin pareja ni relaci&oacute;n estable y mi puchita ya extra&ntilde;aba tener un poco de acci&oacute;n. Decid&iacute; recurrir a mi vicio, y tomando mi celular entre a CuentoRelatos para buscar algo interesante que me despabile un poco. Busqu&eacute; en novedades y escog&iacute; el relato con un t&iacute;tulo que me pareci&oacute; atractivo. Empec&eacute; a leer y no tard&eacute; mucho en ponerme a tono.<\/p>\n<p>Abr&iacute; mis piernas y con ello empuj&eacute; a mi gato que sol&iacute;a dormir conmigo. Molesto, se movi&oacute; de lugar y me lanz&oacute; una mirada acusatoria. &iexcl;Puta! Casi lo escuch&eacute; decirme. Ignor&aacute;ndolo, hice a un lado mi peque&ntilde;o calz&oacute;n floreado y empec&eacute; a frotar mi peluda vagina, primero lento y luego m&aacute;s fuerte y con m&aacute;s velocidad. Introduje un dedo. Luego otro m&aacute;s. Met&iacute;a y sacaba mis dedos mientras le&iacute;a un relato l&eacute;sbico acerca de dos cu&ntilde;adas compartiendo una cama. Mi panochita estaba chorreando jugos y no me cost&oacute; trabajo meter un tercer dedo. Un cuarto ser&iacute;a demasiado, aunque en ese momento deseaba meterme la mano entera.<\/p>\n<p>Soltando mi celular estir&eacute; mi mano hacia el peque&ntilde;o mueble a un lado de mi cama y tom&eacute; mi desodorante favorito. Favorito no por su aroma, sino por su forma f&aacute;lica. Lo pase por mis labios, lubricando con mi saliva para luego posicionarlo entre mis piernas. Lo presione contra mi panocha y la saliva y mis jugos hicieron el resto. De un solo empell&oacute;n lo met&iacute; hasta el fondo.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Ugggh!&rdquo; gem&iacute; al sentir el improvisado falo de pl&aacute;stico abrirse paso entre mi abundante vello p&uacute;bico y alojarse en mi hambrienta cueva, mientras mi gato segu&iacute;a con su mirada acusatoria. &iexcl;Puta! Lo escuch&eacute; decirme de nuevo.<\/p>\n<p>Empec&eacute; un movimiento de mete y saca al tiempo que la humedad de mi sexo y la fricci&oacute;n del desodorante se combinaban para hacer un escandaloso ruido cada vez en aumento. Llev&eacute; los dedos de mi mano libre hacia mi panocha, empap&aacute;ndolos de mis jugos para luego llevarlos a mi boca. No ten&iacute;a tendencias l&eacute;sbicas, pero me encantaba probar mis propios flujos. Luego llev&eacute; mi mano hasta mis pechos para besarlos y estrujarlos tratando de hacerme el mayor da&ntilde;o posible, al mismo tiempo que sent&iacute;a como se acercaba mi orgasmo.<\/p>\n<p>&ldquo;As&iacute; papi, as&iacute;. C&oacute;geme, destr&oacute;zame papito. Soy tu perra, soy tu puta. Pero no pares, &iexcl;no pareees!&rdquo; grit&eacute; en voz alta emulando los muchos di&aacute;logos que tanto disfrutaba en mis sesiones de lectura mientras me retorc&iacute;a entre espasmos, presa de un brutal orgasmo. Sent&iacute; como mi caliente y peluda cueva expulsaba chorros y chorros de jugos. Si bien no ten&iacute;a yo la capacidad de hacer squirt, si lubricaba lo suficiente para salpicar mis piernas y mi cama.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; el desodorante de mi interior mientras permanec&iacute;a desfallecida en la cama tratando de tomar aire. Echando un r&aacute;pido vistazo a mi improvisado juguete sexual, lo vi ba&ntilde;ado en una espesa capa blanca casi similar a cuando alguien me llenaba de semen. Mi crema vaginal, le llamaba yo. Me encantaba saber que me hab&iacute;a excitado tanto hasta sacarme la crema. Avent&eacute; el desodorante en la cama, para luego ver como mi gato, curioso por naturaleza, se acercaba a olfatearlo y segundos despu&eacute;s empezaba a lamerlo. &ldquo;Ja, ja, ja, &iquest;qui&eacute;n es la puta ahora, est&uacute;pido gato?&rdquo; pens&eacute; para mis adentros mientras segu&iacute;a tratando de jalar aire a mis pulmones.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato y sintiendo que el alma volv&iacute;a a mi cuerpo, decid&iacute; que ya era hora de levantarme. Me quit&eacute; mi blusa de dormir. Luego deslic&eacute; mis calzones por mis gruesas piernas para luego inspeccionarlos un poco. Mostraban una grande y olorosa mancha blanca a la altura de donde quedaba mi puchita.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; al cuarto de ba&ntilde;o y estaba por meterme al shower, cuando mi gato me empieza a llorar indicando que quiere salir al patio a hacer sus necesidades, como siempre lo hace cada ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&ldquo;Ay pinche gato &iquest;no ves que tengo prisa?&rdquo; le dije a mi gato que nom&aacute;s se me quedaba mirando. Me enred&eacute; en una toalla y abr&iacute; la puerta y &iexcl;Oh Dios! Justo en ese momento encuentro parado a don Luis, el rentero, a punto de tocar mi puerta.<\/p>\n<p>Don Luis es un se&ntilde;or de unos 60 y tantos a&ntilde;os. Es un se&ntilde;or alto, delgado y de esos que se ven que han trabajado toda su vida. Y con eso me refiero a que tiene manos grandes y fuertes, y a pesar de su edad camina erguido y se nota sano. Incluso me atrever&iacute;a a decir que me da la apariencia de que en su juventud ha de haber sido guapo y gal&aacute;n. Siempre me ha tratado con respeto e incluso con cari&ntilde;o. Igual que cualquier cosa que necesitara en el departamento, ya sea alg&uacute;n arreglo de plomer&iacute;a, el aire acondicionado o la calefacci&oacute;n, tardaba m&aacute;s en avisarle que en lo que mandaba a alguien a reparar el problema. Cuando hubo rumores de ladrones en los alrededores de la vecindad mand&oacute; poner enrejado nuevo en mis ventanas y luces por todo el patio para que no estuvi&eacute;ramos a oscuras. Lo sent&iacute;a siempre bastante protector hacia m&iacute; y la verdad yo lo apreciaba. Por lo mismo me mor&iacute;a de pena tener que quedarle mal con la renta otro mes m&aacute;s.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola muchachita, estaba apenas por tocar la puerta&rdquo; me dijo don Luis igual de sorprendido que yo. Sobre todo, de encontrarme enredada tan solo en una peque&ntilde;a toalla.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Don Luis! Perd&oacute;n, je, je&#8230; no lo esperaba tan temprano&#8230; je, je&rdquo; le respond&iacute; nerviosa, tanto por el asunto de la renta y otro m&aacute;s por encontrarme casi desnuda. Trataba de estirar la diminuta toalla de la parte de arriba para cubrir mis pechos, pero al mismo tiempo intentando no subir demasiado y mostrarle la espesa mata de pelos de mi vagina, don Luis que permanec&iacute;a inm&oacute;vil frente a m&iacute; y visiblemente nervioso.<\/p>\n<p>&ldquo;Lo siento peque&ntilde;a, no pensaba encontrarte en un momento tan inc&oacute;modo para ti, pero pues ven&iacute;a por la renta. Ya s&eacute; que usualmente vengo m&aacute;s tarde, pero andaba aqu&iacute; en los alrededores y decid&iacute; pasar de una vez. &iquest;Tienes el dinero?&rdquo; me dijo don Luis y yo quer&iacute;a que en ese momento me tragara la tierra y me escupiera en China.<\/p>\n<p>&ldquo;Ay don Luis, es que&#8230; sabe&#8230;&rdquo; respond&iacute; sintiendo mi rostro tornarse rojo de verg&uuml;enza. Ni siquiera el estar casi desnuda ante &eacute;l me apenaba tanto como el tener que inventar una excusa para no pagar la renta.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;No lo tienes?&rdquo; dijo mi rentero adivinando mi respuesta.<\/p>\n<p>&ldquo;Pues&#8230; tengo solo la mitad. Usted sabe c&oacute;mo se ha puesto de dura la situaci&oacute;n y pues&#8230; pues&#8230; no la complet&eacute;. Si pudiera esperarme una semana m&aacute;s&#8230; o deme chance solo hoy y le pago. M&aacute;s tarde tengo una entrevista de trabajo y tengo confianza en que s&iacute; me den el empleo. Igual voy a hablar con un amigo para que me preste el dinero faltante&rdquo; le respond&iacute; sintiendo mi rostro como un arco&iacute;ris de mil colores.<\/p>\n<p>&ldquo;Ay ni&ntilde;a, ya tienes 4 meses as&iacute;. Me pagas la mitad y luego cuando consigues el resto ya casi se te cumple el siguiente mes de renta. T&uacute; sabes que te aprecio mucho, pero no puedo estar esper&aacute;ndote as&iacute; cada mes&rdquo; dijo don Luis y la verdad, sent&iacute; lo mucho que le costaba tambi&eacute;n a &eacute;l tener que hablarme as&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Quiere pasar? No quiero estar aqu&iacute; en la puerta casi desnuda je, je&rdquo; le dije, m&aacute;s que nada para buscar una salida a el inc&oacute;modo momento en que me encontraba.<\/p>\n<p>&ldquo;Si ni&ntilde;a, claro. Perd&oacute;n por tenerte parada en la puerta as&iacute;&rdquo; dijo don Luis para luego entrar tras de m&iacute; al departamento.<\/p>\n<p>Pasamos a lo que era la sala de mi departamento y le indiqu&eacute; que se sentara a lo cual don Luis obediente tom&oacute; lugar en uno de los sillones. Yo permanec&iacute; de pie, m&aacute;s que nada porque si tomara asiento, la diminuta toalla ser&iacute;a incapaz de cubrirme toda y terminaba ense&ntilde;&aacute;ndole mis partes a mi rentero.<\/p>\n<p>&ldquo;Bueno ni&ntilde;a, entonces &iquest;c&oacute;mo le hacemos? No te quiero presionar, pero es dinero que yo tambi&eacute;n necesito y no puedo estar esperando o que me lo est&eacute;s dando en partes. Entiendo tu situaci&oacute;n, pero espero que t&uacute; tambi&eacute;n me entiendas y sobre todo sepas que no lo hago por complicarte la vida&rdquo; dijo don Luis sinceramente contrariado.<\/p>\n<p>&ldquo;Si don Luis, al contrario, le agradezco la paciencia que me ha tenido. Y para pagarle, pues debe de haber alg&uacute;n modo, alguna soluci&oacute;n. Bueno, o sea&#8230; pues&hellip; s&iacute;, &iquest;o no?&rdquo; le respond&iacute; y me sorprend&iacute; a m&iacute; misma pensando en lo que estaba a punto de sugerirle para cubrir el pago de la renta.<\/p>\n<p>Me estaba haciendo tonta yo sola. Sab&iacute;a bien que no podr&iacute;a conseguir la mitad que me faltaba de la renta. No la hab&iacute;a conseguido en todo el mes, mucho menos lo har&iacute;a en un d&iacute;a. Y la &#39;soluci&oacute;n&#39; que estaba pasando por la mente era algo que ni en sue&ntilde;os lo hab&iacute;a imaginado hacer. &iquest;Pero ten&iacute;a yo otra opci&oacute;n? Por supuesto que no.<\/p>\n<p>Despacio me sent&eacute; en el sill&oacute;n que estaba frente a donde don Luis permanec&iacute;a. Al sentarme y por lo corto de la toalla, era obvio que mi rentero tendr&iacute;a una vista de mis piernas, mis muslos y mi nalga. No conforme con eso, abr&iacute; ligeramente mis piernas para que pudiera tener un leve vistazo de mi panochita. Todo lo hice fingiendo descuido y poniendo cara de estar pensando en la dichosa &#39;soluci&oacute;n&#39;. Digo, si mi intenci&oacute;n era convencerlo de lo que pensaba proponerle, ten&iacute;a que mostrarle poco de la mercanc&iacute;a.<\/p>\n<p>&ldquo;Estabas por meterte a ba&ntilde;ar, &iquest;verdad?&rdquo; escuch&eacute; decir a don Luis y de reojo pude ver c&oacute;mo me miraba mi entrepierna tratando de ser discreto.<\/p>\n<p>&ldquo;S&iacute;, como le dije pues tengo una entrevista de trabajo y por eso me iba a dar una ducha&rdquo; le contest&eacute; haci&eacute;ndome la inocente.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Me permitir&iacute;as ba&ntilde;arme contigo y te perdono la mitad de la renta que me debes?&rdquo; dijo don Luis un poco t&iacute;mido y nervioso.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Don Luis! &iquest;Pero c&oacute;mo dice eso?&rdquo; le dije haci&eacute;ndome la sorprendida, pero por dentro agradecida de que fue &eacute;l quien lo dijo y evitando ser yo la ofrecida.<\/p>\n<p>&ldquo;Tienes raz&oacute;n ni&ntilde;a. Perd&oacute;name por decirte eso. La verdad no s&eacute; qu&eacute; estaba pensando al faltarte el respeto de esa manera. Olvida por favor esa tonter&iacute;a que acabo de decir y volvamos a ver c&oacute;mo me pagas el dinero&rdquo; fue el turno de don Luis de ponerse como arco&iacute;ris.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;En la madre! Ya se est&aacute; echando pa&#39;tras y voy a tener que pagarle el dinero. Tengo que convencerlo antes de que se arrepienta completamente&rdquo; pens&eacute; para mis adentros.<\/p>\n<p>&ldquo;Bueno don Luis&#8230; yo s&eacute; que usted siempre me ha tratado con respeto y hasta me ha protegido, y s&eacute; que eso que dijo no lo dice por abusar ni nada. Y pues&#8230; ser&iacute;a nomas ba&ntilde;arnos juntos &iquest;y ya? &iquest;sin nada de nada? &iquest;o c&oacute;mo? Expl&iacute;queme porfas&rdquo; le respond&iacute; viendo como su rostro pasaba de arrepentimiento a calentura como por arte de magia.<\/p>\n<p>&ldquo;Pues solo meternos a ba&ntilde;ar. Yo te tallo tu cuerpo, te enjabono toda y&hellip;&rdquo; dijo don Luis dejando ese &uacute;ltimo &ldquo;y&rdquo;, como si hubiera algo m&aacute;s que agregar. Le mir&eacute; y levant&eacute; mi ceja como diciendo que si hab&iacute;a algo m&aacute;s era momento de decirlo. No dijo nada, se qued&oacute; callado aun dudoso si de verdad estaba yo aceptando su propuesta.<\/p>\n<p>&ldquo;Pues bueno&#8230; me parece bien. Acepto su propuesta de ba&ntilde;arnos juntos a cambio de la mitad del pago de mi renta. Pero solo ba&ntilde;arnos y nada m&aacute;s, &iquest;ok? Ese es el trato &iquest;verdad? Le dije asegurando que no habr&iacute;a relaci&oacute;n sexual ni nada parecido a lo que don Luis respondi&oacute; afirmativamente.<\/p>\n<p>&ldquo;Ok, entonces nom&aacute;s d&eacute;jeme entro al ba&ntilde;o y deme un par de minutos en los que pongo el agua y ya se mete usted &iquest;va? Le dije, sin esperar respuesta. Me met&iacute; al cuarto de ba&ntilde;o y cerr&eacute; la puerta sin poner el seguro, abr&iacute; las llaves del agua y despu&eacute;s de regular la temperatura me met&iacute; a la regadera.<\/p>\n<p>En el momento que el agua cay&oacute; sobre m&iacute; fue que me dio un chispazo de cordura. &iquest;qu&eacute; diablos estoy a punto de hacer? &iquest;voy a darme una ducha junto a un se&ntilde;or que bien podr&iacute;a ser mi abuelo? Y todo para no pagar la mitad de la renta. Bueno, no tengo m&aacute;s opci&oacute;n y solo ser&aacute; esta vez, me dije tratando de justificar lo que yo misma hab&iacute;a propiciado.<\/p>\n<p>Estaba metida en mis pensamientos cuando escuche no solo a don Luis entrar al cuarto de ba&ntilde;o, sino tambi&eacute;n como se despoj&oacute; de su ropa. &iexcl;Rayos! Al mal paso darle prisa, pens&eacute; mientras me volteaba de cara hacia la pared para evitar verlo entrar a la ducha d&aacute;ndole vista completa de mi culo.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya puedes voltear, estoy feo, pero no es para tanto ja, ja&rdquo; dijo don Luis y pues no me qued&oacute; otra que voltear cubriendo mis tetas y mi vagina con mis manos y brazos.<\/p>\n<p>Conforme me mov&iacute;a lentamente para darle la cara, pude ver a don Luis parado a un lado de la cortina completamente desnudo. Si bien su cuerpo mostraba el desgaste normal de una persona de su edad, tampoco estaba tan jodido como yo esperaba. Se ve&iacute;a delgado, sin panza y creo que hasta m&aacute;s alto que cuando lo ve&iacute;a con ropa.<\/p>\n<p>Pero lo que obviamente atrap&oacute; mi atenci&oacute;n fue su pene. Si algo me gusta ver cada vez que estoy con alg&uacute;n chico es cuando sus vergas est&aacute;n en estado de reposo. La forma cuando est&aacute;n en un t&eacute;rmino medio. Ni erecta ni dormida. Y sobre todo como se ven colgando. Se miran pesadas, como si quisieran erectarse, pero el mismo peso las mantiene hacia abajo.<\/p>\n<p>Y precisamente as&iacute; se ve&iacute;a la verga de don Luis. Larga, muy larga. Pero tambi&eacute;n muy delgada. No de esas vergas gruesas que nom&aacute;s de verlas sabes que te van a reventar toda. Al contrario, era muy delgada. Y la forma en como le colgaba la hac&iacute;a verse m&aacute;s larga a&uacute;n. Y no que fuera yo experta en vergas y supiera de tama&ntilde;os y medidas con solo verlas. Pero s&iacute; fue de las m&aacute;s largas que me ha tocado ver hasta ahora.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Podr&iacute;as quitar las manos de tu cuerpo, Meg? Me gustar&iacute;a verte completa&rdquo; dijo don Luis sac&aacute;ndome de mi apendejamiento visual. Esbozando una leve sonrisa, poco a poco mov&iacute; el brazo que cubr&iacute;a mis pechos. El agua, los nervios, o qu&eacute; s&eacute; yo, hab&iacute;a provocado que mis pezones se pusieran erectos y duros. En cuanto destap&eacute; mis senos pude ver como la verga de don Luis cobraba vida y empezaba su elevaci&oacute;n apuntando hacia m&iacute;.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a yo tiempo sin tener pareja sexual, por lo mismo no sent&iacute;a necesario depilar mi &aacute;rea p&uacute;bica, as&iacute; que mi panochita estaba cubierta por una espesa mata de pelos negros. Y eso por alguna raz&oacute;n me provocaba m&aacute;s verg&uuml;enza que mostrar mis pechos. Tard&eacute; un poco m&aacute;s en mover la mano que cubr&iacute;a mi entrepierna, pero cuando lo hice la verga de don Luis se erecto por completo. Ahora se ve&iacute;a m&aacute;s larga a&uacute;n, pero delgada como dije antes. Me recordaba al tolete que usan los polic&iacute;as para golpear. Me re&iacute; en mis adentros por la comparaci&oacute;n tan tonta que hice.<\/p>\n<p>Le se&ntilde;al&eacute; donde estaba el jab&oacute;n y el estropajo y me di vuelta d&aacute;ndole la espalda, para ni un minuto despu&eacute;s, sentir las manos de don Luis recorriendo mi cuerpo. La verdad no me estaba resultando tan inc&oacute;modo como pens&eacute; que ser&iacute;a. Sent&iacute; como me enjabonaba empezando por mi cuello, para luego bajar por toda mi espalda. Cerr&eacute; mis ojos al sentir las suaves caricias que don Luis hac&iacute;a mientras frotaba suavemente el estropajo por toda mi espalda de arriba a abajo y nuevamente subir.<\/p>\n<p>No pas&oacute; mucho tiempo, hasta finalmente llegar a mi carnoso culo. Sent&iacute; el toque de sus manos titubeante al principio, para luego ir tomando confianza y no solo enjabonar mis cachetes sino tambi&eacute;n pasar su mano por la raya que divide mis nalgas, rozando mi panochita. Sin ni siquiera pensarlo, separ&eacute; mis piernas para darle mejor acceso a su mano para que pudiera introducirse en medio de ellas y enjabonara mi panocha con mayor facilidad. Yo permanec&iacute;a con mis ojos cerrados, disfrutando la perversa caricia que hac&iacute;a don Luis en m&iacute;. Sent&iacute; como pasaba su mano por mi tupida mata de pelos, enjabonando y frotando fuerte mi entrepierna. No tard&eacute; mucho en sentir como empezaba a segregar jugos vaginales.<\/p>\n<p>&ldquo;Abre tus nalgas para limpiarte bien, mija&rdquo; escuch&eacute; decir a don Luis y de nuevo, sin siquiera titubear, tom&eacute; los gordos cachetes de mi culo y los abr&iacute; de forma imp&uacute;dica, d&aacute;ndole una vista total de mi m&aacute;s secreto orificio.<\/p>\n<p>Las manos de don Luis se paseaban fren&eacute;ticas por toda la raja de mi culo, para luego detenerse en mi ano, frotando fuerte como si quisiera meterme la barra de jab&oacute;n. No pude evitar lanzar un gemido cuando uno de sus flacos y rugosos dedos penetr&oacute; mi ano.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Ugh! No don Luis, no&hellip; me&#8230; pique por atr&aacute;s&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;No te gusta por el culo?&rdquo; me pregunto don Luis sin sacar su dedo de mi trasero.<\/p>\n<p>&ldquo;Si me gusta. Pero no hago del ba&ntilde;o desde ayer y estoy sucia&rdquo; le contest&eacute;, pero no saco su dedo. Se lo tuve que repetir de nuevo y esta vez s&iacute; retir&oacute; su dedo de mi ano.<\/p>\n<p>Estaba sintiendo tan rico que yo solita me di vuelta, para ponerme frente a &eacute;l, como autoriz&aacute;ndolo a enjabonarme la parte frontal de mi cuerpo. Yo segu&iacute;a con mis ojos cerrados, como si de esa manera negara el estar haciendo las cosas ya con toda la intenci&oacute;n. Y si bien todo esto era por conveniencia del pago de mi renta, para nada me estaba forzando don Luis.<\/p>\n<p>Mi rentero no perdi&oacute; tiempo. Sent&iacute; como sus manos se apoderaban del par de peque&ntilde;os globos que formaban mis tetas y olvid&aacute;ndose del jab&oacute;n, empez&oacute; a apretarlos y estrujarlos cada vez m&aacute;s fuerte. No pude evitar empezar a gemir, lo cual encendi&oacute; m&aacute;s a don Luis. Me imagino que ver mi rostro de ni&ntilde;a inocente, con el agua escurriendo y lanzando gemidos como toda una putita, era todo un espect&aacute;culo para ese hombre que podr&iacute;a ser mi abuelo.<\/p>\n<p>Lo siguiente fue sentir como su boca se apoderaba de mis pechos, como succionaba mis pezones con furia. Primero uno, luego el otro. Pase una mano sobre su nuca y lo empuje para que siguiera comi&eacute;ndose mis duros pezones de areola oscura. Al ser &eacute;l m&aacute;s alto que yo, eso le obligaba a encorvar su cuerpo para poder chuparme sin problema. Yo misma me paraba de puntitas para facilitarle la faena. Me tomo por mis nalgas con sus manos y me levanto en vilo, apoy&aacute;ndome contra la pared sin dejar de chupar mis tetas. Sent&iacute;a como la dura cabeza de su erecta verga punteaba la entrada de mi panocha. Solo era cuesti&oacute;n de dejarme caer para empalarme por completo en su duro m&aacute;stil. Hab&iacute;amos pasado de ba&ntilde;arnos juntos a un faje entre un adulto mayor y una ni&ntilde;a puta, y para nada me desagradaba la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Megan&#8230; Megan&#8230; necesito cogerte ahora mismo, ni&ntilde;a&rdquo; me dijo don Luis separando su boca de mis tetas, esperando mi respuesta.<\/p>\n<p>Ya era muy tarde para detenerme, pero aun as&iacute; me detuve a meditar en lo que estaba haciendo y lo que estaba por hacer. Iba a coger con un hombre much&iacute;simo mayor que yo en edad, y lo iba a hacer a cambio de un beneficio econ&oacute;mico. &iquest;En qu&eacute; me convierte eso? &iquest;Y si alguien se enteraba de esto?<\/p>\n<p>Mi respuesta era S&Iacute; o NO, y ten&iacute;a que decidirme ahora mismo. &iquest;Tendr&iacute;a raz&oacute;n mi gato en que era una puta?<\/p>\n<p>Aqu&iacute; termina la primera parte de este relato, espero les guste y me sigan para cuando suba el desenlace.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Mi nombre es Megan y como lo dije en mi texto de presentaci&oacute;n, me considero una chica normal. No el tipo de chica esplendorosa y monumental que abundan en muchos de los relatos aqu&iacute; en la p&aacute;gina. M&aacute;s bien ese tipo de chica que tienes de vecina. Que topas en el transporte p&uacute;blico. Que la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19910,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32530","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19910"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32530\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}