{"id":32562,"date":"2021-11-17T23:00:00","date_gmt":"2021-11-17T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-11-17T23:00:00","modified_gmt":"2021-11-17T23:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-hmedas-tercera-etapa-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-hmedas-tercera-etapa-11\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas. Tercera etapa (11)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32562\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sentado en el parque de al lado de la residencia, pensaba en el dinero que le quedaba para subsistir aquel mes. Ya le hab&iacute;a dado su parte a Marco y este le hab&iacute;a dejado las llaves y guiado por el peque&ntilde;o cuarto. No hab&iacute;a mucho que ver, era id&eacute;ntico al de Javi, pero personalizado a su manera. Aunque obviamente el chico se llevar&iacute;a sus cosas, ahora le tocar&iacute;a a Sergio decorarlo.<\/p>\n<p>Suspir&oacute; aliviado, se libr&oacute; de su primera tarea, conseguir apartamento. Fue algo r&aacute;pido e inesperado, no obstante de esas oportunidades se basa la vida, muchas veces encontrarse en el lugar y el momento adecuado es lo esencial.<\/p>\n<p>Meti&oacute; la mano en su bolsillo mientras el sol ca&iacute;a lentamente tras unas cuantas monta&ntilde;as que ensombrecer&iacute;an el d&iacute;a antes de la hora. Sacando el m&oacute;vil, busc&oacute; en la lista un n&uacute;mero muy conocido y algo nervioso lo marc&oacute;.<\/p>\n<p>Siempre se atenazaba un poco cuando la llamaba, aunque sin duda esta vez era la que peor estaba. El primer tono son&oacute; sin que supiera c&oacute;mo le iba a contar todo y para cuando el segundo se escuch&oacute; a trav&eacute;s del auricular presinti&oacute; lo mal que lo iba a digerir. A kil&oacute;metros de distancia escuch&oacute; esa voz tan conocida, tan agradable y&hellip; placentera en ciertas ocasiones. Al tercer pitido, la t&iacute;a Carmen hab&iacute;a descolgado el tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Sergio, mi vida! &mdash;dijo con efusividad en una de las calles del pueblo lejos de los o&iacute;dos de su marido.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a, &iquest;qu&eacute; tal est&aacute;s? &mdash;al menos dej&oacute; unas palabras cordiales antes de soltar la bomba.<\/p>\n<p>&mdash;Aqu&iacute; estoy, en el pueblo. Acabo de tomar algo con una amiga y ya marcho para casa.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a&hellip; &mdash;hizo una pausa para tragar saliva y que Carmen se oliera que algo pasaba. Carmen era lista y supo al instante que esa entonaci&oacute;n no tra&iacute;a nada bueno. Se detuvo en medio de la calle.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sergio?<\/p>\n<p>&mdash;Ha pasado algo&hellip;<\/p>\n<p>El coraz&oacute;n de la mujer se detuvo al igual que hab&iacute;an hecho sus pies. En mitad del camino, aferrada al m&oacute;vil, pod&iacute;a sentir como la piel se le helaba y la garganta se secaba con rapidez. Prefiri&oacute; escuchar a hablar.<\/p>\n<p>&mdash;Fui con mi madre al teatro, eso ya lo sabes. &mdash;Sergio no sab&iacute;a si contarle el peque&ntilde;o desliz, por mucha confianza que tuvieran era algo que de momento&hellip; se ahorrar&iacute;a&mdash; Fue todo de maravilla, pero cuando volvimos&hellip; yo lo ten&iacute;a bien guardado. Era un caj&oacute;n que nunca hab&iacute;a abierto, no s&eacute; por qu&eacute; lo hizo. La cosa es que ese d&iacute;a le dio por limpiarlo y&hellip; encontr&oacute; tu sujetador.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sabe que es m&iacute;o?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. &mdash;pareci&oacute; que Carmen iba a decir algo, Sergio sigui&oacute;&mdash; Lo peor no es eso, cuando me lo ense&ntilde;&oacute;&hellip; ya sab&iacute;a lo que pas&oacute; entre nosotros.<\/p>\n<p>Carmen se apoy&oacute; en la pared con disimulo, su mente se trastoc&oacute; hasta tal punto que sus ojos vieron unas luces parpadeantes al fondo de la calle. Su pie fall&oacute; y se sujet&oacute; con fuerza a la pared, alg&uacute;n que otro transe&uacute;nte la mir&oacute;, pero no era lo suficiente para ir a ayudarla, simplemente daba la sensaci&oacute;n de haberse tropezado.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo? &iquest;Co&hellip;?<\/p>\n<p>&mdash;Supongo que me espi&oacute; el m&oacute;vil, jam&aacute;s lo hab&iacute;a hecho, no s&eacute; qu&eacute; le dio. Fue muy raro todo, limpi&oacute; donde no lo hac&iacute;a, me fisgone&oacute; el m&oacute;vil y&hellip; esto es lo m&aacute;s gordo, me acab&oacute; por echar de casa.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute;! &iquest;C&oacute;mo que te ha echado de casa? No entiendo. Una cosa es que haya pasado algo, pero &iquest;por qu&eacute; te hace eso?<\/p>\n<p>&mdash;Fue hace unos pocos d&iacute;as, no te preocupes, encontr&eacute; un piso universitario y hoy me instal&eacute;, fue muy r&aacute;pido, tuve mucha suerte. Menos mal&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No es eso, cari&ntilde;o. &mdash;Carmen se apoy&oacute; en el alfeizar del ventanal de una carnicer&iacute;a que estaba cerrada. Sus pies estaban temblando&mdash; Tampoco est&aacute;n en tu casa boyantes de dinero para mandarte a otro lado a vivir&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No&hellip; me lo pago yo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Joder&hellip; No, hijo, esto es grave. P&aacute;same tu n&uacute;mero de cuenta al m&oacute;vil y te hago una transferencia, no te preocupes por el dinero, ya sabes que no pasa nada, esto es mi culpa. Mierda&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Te dir&iacute;a que no, t&iacute;a&hellip;, pero sinceramente lo necesito. No s&eacute; si podr&iacute;a encontrar trabajo con rapidez, creo que he gastado toda la suerte que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;No, Sergio&hellip; tranquilo. Estoy todav&iacute;a alucinando. &mdash;se pas&oacute; una mano por la frente notando unas fr&iacute;as gotas de sudor&mdash; Tengo que llamarla o algo&hellip; y por el dinero, ma&ntilde;ana mismo lo tienes, con eso no te preocupes.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias, Carmen. &mdash;se mordi&oacute; la lengua para no llorar, en verdad se sent&iacute;a desolado y su t&iacute;a con esa predisposici&oacute;n a ayudar le conmov&iacute;a&mdash; Mejor dejarlo de momento como est&aacute;, si no te ha llamado ser&aacute; por algo.<\/p>\n<p>&mdash;Tienes raz&oacute;n. &mdash;era raro que todav&iacute;a no hubieran hablado, quiz&aacute; hab&iacute;a algo m&aacute;s detr&aacute;s de todo.<\/p>\n<p>&mdash;Es que&hellip; tambi&eacute;n me pas&eacute; un poco, como no entend&iacute;a lo que pasaba, solo se me ocurre a m&iacute; decirla si estaba celosa. Me dio un tortazo que me merec&iacute;. &mdash;solt&oacute; una risa ir&oacute;nica mientras se apretaba la sien con la mano libre. Cada vez que recordaba la situaci&oacute;n le dol&iacute;a la cabeza.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo? &mdash;Carmen se levant&oacute; de donde ten&iacute;a sus posaderas&mdash; &iquest;Por qu&eacute; le dijiste eso? &iquest;Y por qu&eacute; se iba a enfadar? &mdash;la mujer no comprend&iacute;a la situaci&oacute;n. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; iba a estar mi hermana celosa?&rdquo;. De pronto una luz se ilumin&oacute; en su mente. Los recuerdos de las vacaciones de agosto vinieron, las conversaciones con su hermana, las miradas, la complicidad que nac&iacute;a entre ellos. &ldquo;Si est&aacute; celosa es porque&hellip; eso&hellip; no es posible&rdquo; abri&oacute; la boca aspirando profundo y sin cre&eacute;rselo pregunt&oacute;&mdash; Sergio, &iquest;ha pasado algo?<\/p>\n<p>&mdash;Creo que ya han pasado demasiadas cosas, con estas estoy m&aacute;s que servido.<\/p>\n<p>&mdash;Me refiero al fin de semana con tu madre.<\/p>\n<p>Su hermana siempre fue competitiva y algo celosa, lo sab&iacute;a bien. Sin embargo, por su hijo, no ten&iacute;a sentido. Pod&iacute;a enfadarse por tener relaciones con &eacute;l, era muy compresible, pero &iquest;ponerse celosa?<\/p>\n<p>A kil&oacute;metros de distancia su sobrino se mantuvo en silencio mientras a la mujer una vocecita en su cabeza le dec&iacute;a &ldquo;no puede ser&rdquo; y otra respond&iacute;a &ldquo;&iquest;y contigo qu&eacute;?&rdquo;. Su coraz&oacute;n se aceler&oacute; como un motor al m&aacute;ximo y el pensamiento de por qu&eacute; no la hab&iacute;a llamado despotricando cobraba fuerza.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sergio?<\/p>\n<p>&mdash;S&eacute; que t&uacute; no me juzgar&aacute;s&hellip; es muy duro lo que te voy a decir. Pas&oacute; algo&hellip; algo &iacute;ntimo.<\/p>\n<p>Los ojos de la mujer se abrieron de par en par, el brillo de su magn&iacute;fico azul resplandeci&oacute; bajo las luces de la calle que comenzaban a encenderse. Lo entend&iacute;a todo, el c&iacute;rculo se completaba y con esa prueba ahora comprend&iacute;a la situaci&oacute;n. El resumen era muy simple, Mari se hab&iacute;a puesto celosa al saber que su hermana hab&iacute;a sido la primera, siempre igual&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Vale&hellip; &mdash;el coraz&oacute;n se le calm&oacute;, saber aquello era un paso para estar m&aacute;s tranquila&mdash; Entiendo que te echara de casa. Igualmente me parece desmedido, pero comprendo por qu&eacute; est&aacute; enfadada, no tiene que ser f&aacute;cil asimilar lo ocurrido, mejor darla tiempo.<\/p>\n<p>&mdash;Lo entiendo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Fue una vez o&hellip; m&aacute;s? &mdash;la mujer comenz&oacute; a andar hacia su casa con paso sereno.<\/p>\n<p>&mdash;Una. &mdash;la mano del joven temblaba, hablar de ello por un lado le quitaba un peso de encima y por otro le atacaba los nervios&mdash; Es la primera vez que lo hablo, con mam&aacute; no dijimos ni una palabra del tema.<\/p>\n<p>&mdash;Tiene que estar hecha un l&iacute;o, Sergio. S&iacute;, lo mejor va a ser darla un tiempo, que asimile todo y que pasen los d&iacute;as, yo la llamar&eacute;. Sabiendo lo que pas&oacute; entre vosotros, es normal que no diga nada, se tiene que sentir horriblemente mal.<\/p>\n<p>&mdash;Una pena que no quiera que est&eacute; en casa, me encantar&iacute;a abrazarla y decirla que no pasa nada.<\/p>\n<p>&mdash;Te comprendo. Tranquilo, cari&ntilde;o, sigue de momento tu vida. Voy a volver a casa, cuando necesites cualquier cosa me dices, dinero, hablar&hellip; cualquier cosa. &mdash;aceler&oacute; la marcha sobre el asfalto de su ciudad. Escuchando el tono compungido de su sobrino le quiso consolar, quiz&aacute; una broma ser&iacute;a lo mejor&mdash; Por cierto, cuando pase todo esto, me tendr&aacute;s que dar alg&uacute;n que otro detalle.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a&hellip; &mdash;Sergio sonri&oacute; con los ojos cerrados, Carmen siempre sab&iacute;a hacerle re&iacute;r&mdash; Alg&uacute;n d&iacute;a te lo contar&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ya sabes que la t&iacute;a Carmen es un demonio. &mdash;ambos rieron a los dos lados del tel&eacute;fono, tan c&oacute;mplices pese a la distancia&mdash; Te amo, mi vida. Hablamos pronto, &iquest;vale?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, t&iacute;a, yo tambi&eacute;n te amo.<\/p>\n<p>&mdash;Lo s&eacute;.<\/p>\n<p>Carmen recorri&oacute; la calle con las farolas encendidas que alumbraban un d&iacute;a que se iba apagando poco a poco. El mal sabor de boca se hab&iacute;a largado y dejado paso a una curiosidad malsana, aunque tambi&eacute;n con toques de celos. &ldquo;&iquest;O sea que mi hermana me roba a mi peque&ntilde;o amante? Tiene tela lo de esta familia&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>Se rio en una carcajada sonora que hizo girarse a par de parejas que caminaban con tranquilidad. La situaci&oacute;n ag&oacute;nica le parec&iacute;a ahora&hellip; interesante, esperaba que el tiempo fluyera para llamar a su hermana y pensar qu&eacute; cosas la dir&iacute;a. Aunque ella ten&iacute;a la gran baza, sab&iacute;a lo que hab&iacute;a pasado.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a con el m&oacute;vil en la mano y mirando un horizonte en el cual el sol se escond&iacute;a timorato tras las monta&ntilde;as, el joven volvi&oacute; al que era su hogar, al menos de momento. Subi&oacute; las escaleras con calma, el portero que regentaba parec&iacute;a no importarle mucho quien fuera y apenas le lanz&oacute; una mirada curiosa tras su libro electr&oacute;nico.<\/p>\n<p>En la decimotercera puerta del cuarto piso se detuvo con las llaves en la mano. Todav&iacute;a se le hac&iacute;a raro entrar all&iacute;, era su nuevo hogar, lo hab&iacute;a pagado, pero a&uacute;n era un extra&ntilde;o en todo aquello, en menos de dos d&iacute;as su vida hab&iacute;a dado un giro abrumador.<\/p>\n<p>Dej&oacute; la mochila en el suelo, eran las &uacute;ltimas cosas que ten&iacute;a en el cuarto de Javi y meti&oacute; las llaves en la cerradura cuando de pronto, escuch&oacute; una voz. M&aacute;s bien un grito que ven&iacute;a desde el lado derecho de su campo auditivo, aquello ten&iacute;a que haber salido de la garganta de una mujer.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;T&Uacute;!<\/p>\n<p>Gir&oacute; la cabeza, mirando al lugar de donde proven&iacute;a el alarido y se qued&oacute; de piedra cuando vio lo que hab&iacute;a en el pasillo. Dos puertas m&aacute;s all&aacute;, una chica con el pelo moreno corto y un toque azulado en las puntas le miraba envuelta en una toalla blanca mientras andaba con paso acelerado hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>Sergio dio un paso atr&aacute;s, la cara de la joven parec&iacute;a enfurecida, como si tuviera que pagar algo con el muchacho. Retirando las llaves de la cerradura y poniendo las manos a modo de defensa delante del pecho, sigui&oacute; observando como la chica ven&iacute;a hacia &eacute;l dejando un rastro de agua a su paso.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Yo? &mdash;lleg&oacute; a reproducir Sergio mirando a los lados.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;NO! Se lo digo a uno de los veinte que hay en el pasillo. &mdash;el joven a&uacute;n sabiendo que era sarcasmo, por si acaso mir&oacute; atr&aacute;s. No la conoc&iacute;a de nada, era la primera vez que la ve&iacute;a&mdash; &iquest;Sabes de duchas?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute;? &iquest;C&oacute;mo que de duchas? &mdash;el joven no se hab&iacute;a encontrado m&aacute;s desubicado en su vida.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Pues de duchas, chico! &iquest;Sabes lo que es una ducha? &mdash;la joven no bajaba el tono mientras se sujetaba con fuerza la toalla. Estaba claro que bajo ella no hab&iacute;a nada de ropa.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, claro que s&eacute; lo que es una ducha.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Pues ven!<\/p>\n<p>La desconcertante muchacha le agarr&oacute; de la manga de la sudadera sin darle tiempo a reaccionar. Sergio perdi&oacute; de vista los ojos verdes que parec&iacute;an brillar con la luz del pasillo pese a estar ligeramente enrojecidos.<\/p>\n<p>&mdash;Espera&hellip; la mochila&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;D&eacute;jala, nadie te va a robar los calzoncillos con manchas de semen &mdash;le solt&oacute; de manera deslenguada y m&aacute;s r&aacute;pido de lo que Sergio pudiera reaccionar.<\/p>\n<p>Entraron en la puerta que llevaba a la habitaci&oacute;n de la joven. A Sergio, que segu&iacute;a sorprendido mientras le arrastraba hasta la ducha, ni siquiera le dio tiempo a observar nada, ni a pensar&hellip; con aquella aparici&oacute;n se olvid&oacute; de todos sus problemas.<\/p>\n<p>&mdash;Oye&hellip; &mdash;algo cohibido por tal situaci&oacute;n antes de entrar al ba&ntilde;o&mdash; No s&eacute; qu&eacute; quieres, ni s&eacute; que quieres que sepa de duchas.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;De cuando se atascan, joder!<\/p>\n<p>En el ba&ntilde;o pudo ver como el plato de ducha rebosaba de agua. Estaba hasta el borde y un poco ya hab&iacute;a salido mojando el suelo de baldosa. Unas oportunas toallas secaron el exceso que escap&oacute;, aun as&iacute;, ten&iacute;an que hacer algo para vaciar aquello&hellip; aunque el joven no encontraba sentido a estar all&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, se ha obstruido seguro. &mdash;Sergio se arrodill&oacute; para verlo de m&aacute;s cerca.<\/p>\n<p>&mdash;Eres bien listo. &mdash;su iron&iacute;a no ten&iacute;a fin&mdash; &iquest;Sabes arreglarlo?<\/p>\n<p>&mdash;Desatasca el tap&oacute;n, seguramente ser&aacute; eso.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Puedes hacerlo?<\/p>\n<p>Por una vez su voz son&oacute; tierna, como seguramente ser&iacute;a realmente. Sergio gir&oacute; la cabeza, buscando re&iacute;rse y decirla, &ldquo;&iquest;ahora ya eres agradable?&rdquo; sin embargo, not&oacute; algo. Sus ojos rojos con la luz m&aacute;s intensa de los fluorescentes parec&iacute;an que le hubiera ca&iacute;do una buena cantidad de champ&uacute;, pero&hellip; su cabello recogido, solo estaba ligeramente h&uacute;medo, no se lo hab&iacute;a lavado. Ten&iacute;a dos mujeres en casa y sab&iacute;a que no es necesario lavarse el pelo todos los d&iacute;as, esa chica no lo hab&iacute;a hecho, no obstante sus ojos verdes estaban rojos.<\/p>\n<p>Por un segundo mantuvo la mirada en ella, ten&iacute;a cierta belleza, pero su cara denotaba una pena que trataba de ocultar, &ldquo;&iquest;ha estado llorando?&rdquo;. Volte&oacute; la cabeza hacia la ducha, volviendo a centrarse en el desag&uuml;e que parec&iacute;a ser el problema y con un tono m&aacute;s seco le dijo.<\/p>\n<p>&mdash;Har&eacute; lo que pueda. Tr&aacute;eme un cuchillo o algo plano para levantar la tapa.<\/p>\n<p>La joven hizo sonar sus pies por toda la habitaci&oacute;n y trajo una especie de navaja suiza que pas&oacute; a Sergio. Con ma&ntilde;a levant&oacute; la tapa, pesaba demasiado con toda el agua acumulada. Un peque&ntilde;o tap&oacute;n a modo de barrera imped&iacute;a que pelos y dem&aacute;s &ldquo;cosas&rdquo; se fueran por el sumidero. Con un tir&oacute;n, Sergio lo sac&oacute;, escuchando como el agua comenzaba a despedirse de ellos.<\/p>\n<p>Levant&aacute;ndolo en alto vio un c&uacute;mulo de pelo horrible. La joven lo mir&oacute; por dos segundos y sin soltar su toalla sufri&oacute; una arcada que casi la hizo vomitar. No era una imagen agradable, Sergio lo sab&iacute;a bien, conviv&iacute;a con dos mujeres y casi siempre le tocaba a &eacute;l o a su padre quitar el tap&oacute;n que se originaba. Al principio tambi&eacute;n sufr&iacute;a arcadas, pero el cuerpo se acostumbra a todo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;La basura?<\/p>\n<p>La joven con la boca bien cerrada le hizo se&ntilde;as para que saliera al cuarto y la buscase. Sergio no tard&oacute; en encontrarla, estaba en el mismo sitio en el que estaban todas en los dem&aacute;s cuartos. Lo lanz&oacute; con ganas, nunca le gust&oacute; el tacto y tampoco la visi&oacute;n, no obstante, se par&oacute; a observarlo un momento, porque aparte del cabello negro con tonos azules, tambi&eacute;n hab&iacute;a un cabello largo y rubio. &ldquo;Curioso&hellip;&rdquo; pens&oacute; volviendo al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No te da asco? &mdash;pregunt&oacute; la joven mientras Sergio ve&iacute;a como el volumen de agua disminu&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;En casa est&aacute;n mi hermana y mi madre, esto suele pasar. Me imagino que en tu casa tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Pienso que s&iacute;, pero lo arreglar&aacute; mi padre&hellip; supongo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, creo que me puedo marchar&hellip; &mdash;por primera vez, viendo que la joven ya parec&iacute;a menos hist&eacute;rica y con una media sonrisa le brome&oacute;&mdash; O &iquest;a&uacute;n no puedo salir de este secuestro?<\/p>\n<p>&mdash;De momento&hellip; s&iacute;. &mdash;le sigui&oacute; la broma. Al final parec&iacute;a maja y le acompa&ntilde;&oacute; hasta la puerta&mdash; Gracias, se&ntilde;or fontanero. &mdash;con una sonrisa, pero con prisas comenz&oacute; a cerrar la puerta&mdash; Has sido de mucha ayuda. Ahora venga, venga, venga&hellip; que he quedado.<\/p>\n<p>&mdash;Por cierto, me llam&oacute; Sergio. &mdash;con la puerta a medio cerrar viendo &uacute;nicamente la cara de la joven.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ah! S&iacute;, qu&eacute; bien&hellip; yo, Carol, de Carolina. &mdash;cerr&oacute; un poco m&aacute;s la puerta y la abri&oacute; de nuevo de golpe&mdash; Otra vez que nos veamos, como me cantes la canci&oacute;n de Hombres G te mato, la odio. &iquest;Okey?<\/p>\n<p>Sergio se qued&oacute; perplejo por el desparpajo que ten&iacute;a Carolina y por lo desubicado que le dejaba. Sin saber por qu&eacute; raz&oacute;n, igual por el mero hecho de lo extra&ntilde;o que era todo, la sonri&oacute; y solt&oacute; una risa que hizo que la muchacha tambi&eacute;n le sonriera.<\/p>\n<p>&mdash;Vale&hellip; lo he pillado.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ale! Adi&oacute;s, se&ntilde;or fontanero, nos vemos por aqu&iacute;.<\/p>\n<p>El joven escuch&oacute; la puerta cerrarse y unos pasos r&aacute;pidos recorrer la habitaci&oacute;n. Anduvo con el pensamiento en blanco, en realidad hab&iacute;a sido algo tan sorpresivo que le hizo olvidar cada uno de sus problemas.<\/p>\n<p>Qued&aacute;ndose delante de la que era su nueva casa, sin pensar en esa puerta, si no en la de Carol con el 16 marcado, lo mir&oacute; perplejo.<\/p>\n<p>&mdash;Joder&hellip; breve, muy breve&hellip;, pero &iexcl;qu&eacute; intensa!<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>En mi perfil ten&eacute;is mi Twitter para que pod&aacute;is seguirme y tener m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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