{"id":32590,"date":"2021-11-18T23:00:00","date_gmt":"2021-11-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-11-18T23:00:00","modified_gmt":"2021-11-18T23:00:00","slug":"el-sereno-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-sereno-parte-i\/","title":{"rendered":"El sereno (Parte I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32590\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Una noche que regresaba del colegio a mi casa, ciertamente un poco m&aacute;s tarde de lo previsto porque antes hab&iacute;a ido a tomar una gaseosa con unas amigas, vi que un hombre estaba en la entrada de mi casa. Primero pens&eacute; que podr&iacute;a ser mi padre o mi hermano, aunque esta figura era mucho m&aacute;s corpulenta y alta que la de ellos y, al no saber de qui&eacute;n se trataba m&aacute;s aun con la calle a oscuras, me recorri&oacute; un escalofr&iacute;o por todo el cuerpo. Es que hace un par de meses cort&eacute; con mi ex novio tras cuatro a&ntilde;os juntos, despu&eacute;s de aguantar meses de calvario por sus celos incontrolables y hasta amenazas de atentar contra m&iacute;. Desde entonces, m&aacute;s de una vez se ha aparecido en la entrada de mi casa para molestarme, ya sea cuando iba o regresaba del colegio. En fin, esa es otra historia.<\/p>\n<p>Lo cierto es que estuve a punto de marcarle a mi madre por tel&eacute;fono, cuando vi que Manuel -mi hermano, pude distinguir su voz- sali&oacute; a darle algo a este hombre misterioso. &quot;Bien, no puede tratarse de Juan Pablo&quot;, pens&eacute; e inmediatamente grit&eacute; &iexcl;Manu! Mi hermano, dos a&ntilde;os menor que yo, empez&oacute; a tomar el rol de protector desde que sucedi&oacute; todo con mi ex, se podr&iacute;a decir que se hab&iacute;a convertido en una especie de &aacute;ngel guardi&aacute;n a pesar de su corta edad. Sali&oacute; a buscarme y reprocharme que por qu&eacute; llegaba tan tarde, que me hab&iacute;a estado esperando en la esquina como todas las noches y nunca aparec&iacute;a. Solo atin&eacute; a disculparme y explicarle que hab&iacute;a ido a tomar algo con &Aacute;ngeles y Edith, mis amigas. Por lo bajo le pregunt&eacute; qui&eacute;n era ese se&ntilde;or y me dijo que era el nuevo sereno que hab&iacute;a contratado mi familia.<\/p>\n<p>Mi padre es un ex juez que hac&iacute;a un tiempo estaba retirado pues le hab&iacute;an iniciado un jury por un caso en que, seg&uacute;n la Justicia, hab&iacute;a actuado mal. Desde entonces ha recibido alguna que otra amenaza aunque siempre supuse que solo se trataba de Juan Pablo intentando molestarme a m&iacute; o a mi familia. Lo cierto es que hac&iacute;a un tiempo ven&iacute;an con la idea de tener mayor seguridad en la casa, desde colocar c&aacute;maras -m&aacute;s de las que ya hab&iacute;a- y tambi&eacute;n poner un guardia. Resultando en que era ese se&ntilde;or que estaba en la puerta, en la oscuridad de la noche, y que tanto me hab&iacute;a asustado. &quot;Mucho gusto, se&ntilde;orita&quot; me dijo cuando pas&eacute; por su lado. Le devolv&iacute; el gesto y entramos a la casa con Manuel.<\/p>\n<p>Ya dentro me esperaban m&aacute;s reproches por parte de mi madre y padre, por haber llegado tarde, y aunque intent&eacute; excusarme con que solo llegu&eacute; un poco m&aacute;s tarde de lo habitual, se ve&iacute;an bastante enfadados conmigo. Son un poco exigentes y autoritarios, es verdad, pero tras haber pasado todo por lo que pas&eacute; con mi ex m&aacute;s el hecho de que me expulsaran de varios colegios y termine en uno p&uacute;blico, nocturno y para adultos, se preocupaban bastante por m&iacute;. Yo ya tengo 18 a&ntilde;os, repet&iacute; varios cursos y lejos estoy de ser independiente o madura, as&iacute; que ellos me siguen tratando como si fuese una ni&ntilde;a y creo que eso un poco soy.<\/p>\n<p>Luego de los rega&ntilde;os y las caras largas, les dije que quer&iacute;a ir ba&ntilde;arme antes de cenar, pero mi madre me oblig&oacute; a que primero coma lo que hab&iacute;a preparado y que, como todas las noches, me sentara en la mesa a cenar con ellos. No me qued&oacute; de otra y la verdad es que la comida estaba riqu&iacute;sima, mi madre es una &#39;chef&#39; estupenda. Todo transcurri&oacute; normal y en silencio como de costumbre, hasta que el primero en levantarse de la mesa fue mi padre, ya que al d&iacute;a siguiente deb&iacute;a tener una reuni&oacute;n con sus abogados y quer&iacute;a acostarse temprano. Le sigui&oacute; mi hermano que a las 7 a.m. tendr&iacute;a que estar en el colegio, as&iacute; que finalmente quedamos solo yo con mi madre. Algo que me pon&iacute;a inc&oacute;moda ya que no &eacute;ramos de hablar demasiado, tanto ella como yo somos de pocas palabras.<\/p>\n<p>Para sacar un tema de conversaci&oacute;n, le coment&eacute; que me hab&iacute;a dado miedo el se&ntilde;or que estaba en la puerta. &quot;Francisco -me dijo-, es un viejito inofensivo. No s&eacute; qu&eacute; tanta seguridad nos podr&aacute; dar pero eso ya es cosa de tu padre&quot;. Acto seguido me dijo que tambi&eacute;n ir&iacute;a a acostarse porque estaba cansada, que ma&ntilde;ana se levantar&iacute;a a lavar la vajilla. Tras un beso en la mejilla y un buenas noches, me pidi&oacute; que no me quedara despierta hasta deshoras y que luego apagara todas las luces. Luego de eso fui al living y prend&iacute; la tele para despejarme un poco, hasta que encontr&eacute; una serie en Netflix. Al rato vibr&oacute; mi celular y era un mensaje de &Aacute;ngeles, que segu&iacute;a cont&aacute;ndome su historia sobre su enamorado de siempre, con el que hac&iacute;a poco hab&iacute;an empezado a salir. &quot;Me mand&oacute; una foto sin ropa, Ro, me mor&iacute; muerta&quot;, me dijo entusiasmada a lo que yo le pregunt&eacute; sin rodeos si se le ve&iacute;a el pene. Me contest&oacute; que s&iacute;, que parec&iacute;a enorme y que no ve&iacute;a la hora de tirarse encima suyo y montarle como si no hubiera un ma&ntilde;ana. Me re&iacute; y le dije que seguir&iacute;amos hablando el d&iacute;a siguiente, que estaba con sue&ntilde;o, aunque lo cierto es que me hab&iacute;a quedado pensando en ese pene enorme. Ni siquiera lo hab&iacute;a visto, pero igual una sensaci&oacute;n de calor me empez&oacute; a recorrer el cuerpo, desde los pechos hasta mi sexo.<\/p>\n<p>Inmediatamente apagu&eacute; la tele, me levant&eacute; del sof&aacute; y me fui al ba&ntilde;o para darme una ducha fr&iacute;a, despu&eacute;s de todo la incipiente calentura y el clima c&aacute;lido lo ameritaban. Mientras me ba&ntilde;aba, me sobaba los pechos y lentamente fui bajando mis manos hasta mi co&ntilde;ito que ya estaba bastante mojado. Como pude me agarr&eacute; de los azulejos mientras me retorc&iacute;a acariciando mi sexo, introduciendo uno, dos, hasta tres dedos&#8230; Pero a pesar de mis intentos no logr&eacute; acabar, por lo que me puse un poco de mal humor. Sal&iacute; de la ducha, me puse una toalla y fui a mi cuarto para alistarme en la cama, no sin antes ponerme la pijama -en realidad un conjunto de seda, mini short y una peque&ntilde;a blusa. Antes de acostarme baj&eacute; nuevamente a la cocina para ir a buscar un vaso de agua, como todas las noches, cuando sent&iacute; que tocaron la puerta. Pegu&eacute; un sobresalto del susto hasta que escuch&eacute; un &quot;disculpe, soy Francisco&quot;. All&iacute; mismo me compuse y fui a atenderle.<\/p>\n<p>Al abrir la puerta me encontr&eacute; con este hombre al que por primera vez le ve&iacute;a bien el rostro. Tal vez tendr&iacute;a unos 60 a&ntilde;os, piel morena, bigote y pelos canosos. Era corpulento y m&aacute;s alto de lo que pensaba, al menos m&aacute;s de una cabeza me sacar&iacute;a. &quot;Disculpe la molestia, se&ntilde;orita. Vi que encendieron la luz y me atrev&iacute; a golpear la puerta para pedirle una botella de agua fr&iacute;a&quot;, dijo el hombre. &quot;S&iacute;, c&oacute;mo no&quot; le respond&iacute; y fui a buscar una botella de la heladera, en tanto que a trav&eacute;s del espejo del vest&iacute;bulo vi c&oacute;mo este se&ntilde;or clav&oacute; su mirada en mi culo. &#39;Viejo verde&#39; pens&eacute;, y luego de darle lo que me hab&iacute;a pedido, me dio las gracias y buenas noches y yo cerr&eacute; la puerta. Un tanto desconcertada por lo que hab&iacute;a pasado, aunque ciertamente con asco y mal humor luego de que el viejo me mirara el ojete. &iexcl;Podr&iacute;a ser su hija, su nieta! Sin dudas le contar&iacute;a a mi madre al otro d&iacute;a. Fui a mi cuarto y me acost&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;De pronto estaba en la sala, solo con la luz del televisor prendida, recordando el pene enorme del novio de mi amiga. Me vi desnuda, sobando mis tetas y meti&eacute;ndome dedos en el co&ntilde;o sin parar cuando de repente veo una figura detr&aacute;s de m&iacute;, del sill&oacute;n. Inclin&eacute; mi cabeza hacia atr&aacute;s y me encontr&eacute; con una verga enorme ante mis ojos, mirando un poco m&aacute;s arriba vi la cara del viejo Francisco, el sereno, con una sonrisa lasciva y un tanto perturbadora. Intent&eacute; gritar pero la voz no me sal&iacute;a, estaba espantada, sobre todo cuando este se&ntilde;or se par&oacute; frente a m&iacute;, desnudo, lleno de vellos canosos, y agarr&oacute; una de mis manos para envolverla en su pene. Mis manos, tan peque&ntilde;as, delicadas, tomando la verga de este viejo decr&eacute;pito que gem&iacute;a mientras me obligaba a masturbarlo, dici&eacute;ndome que le encantaba mi culo y mis tetas enormes. Sent&iacute;a miedo y asco, aunque pas&eacute; del terror a sentirme muy excitada, como pocas veces, como nunca; tanto as&iacute; que lo masturbaba con una mano y con la otra empec&eacute; a tocarme yo, con tal vehemencia que no hab&iacute;a experimentado antes. El hombre all&iacute; al ver mi calentura, se abalanz&oacute; sobre m&iacute; e intent&oacute; meter ese gran pene en mi co&ntilde;ito, yo trataba de gritar, gemir, quer&iacute;a sacarlo y a la vez no, hasta que finalmente me penetr&oacute;&quot;.<\/p>\n<p>Me despert&eacute; exaltada y agarr&eacute; mi celular para ver la hora, eran las tres y media de la madrugada. Sent&iacute; que estaba totalmente empapada, hab&iacute;a mojado por completo el short. As&iacute; que me levant&eacute;, retir&eacute; las s&aacute;banas y me saqu&eacute; el pijama, quedando solo con la blusa puesta. Me asom&eacute; luego por la ventana que daba a la calle y ah&iacute; lo vi a ese se&ntilde;or, estoico, mirando atento a sus lados, comprometido con su trabajo. &iquest;C&oacute;mo pod&iacute;a ser que ese mismo viejo se hab&iacute;a metido en mis sue&ntilde;os y excitarme de esta manera? Quer&iacute;a sentir asco, lo juro, pero no pod&iacute;a, segu&iacute;a imagin&aacute;ndolo sobre m&iacute;, jadeando y a punto de hacerme suya. &iquest;Ser&aacute; que me qued&eacute; pensando en la verga del novio de &Aacute;ngeles? Una verga que por cierto jam&aacute;s vi pero s&iacute; la cara del se&ntilde;or&#8230; &iquest;Qu&eacute; clase de juego perverso y caliente estaba tramando mi inconsciente? Preguntas y m&aacute;s preguntas se me ven&iacute;an a la mente, hasta que por fin, a eso de las cinco, volv&iacute; a dormirme.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de tan bizarra noche, el d&iacute;a siguiente no ser&iacute;a normal. Me levant&eacute; cerca de las tres de la tarde, no hab&iacute;a nadie en casa m&aacute;s que mi padre, que se ofreci&oacute; llevarme al colegio ya que tambi&eacute;n &eacute;l ten&iacute;a que salir. Ya en el auto nos pusimos a conversar hasta que en un momento me cont&oacute; que mi madre le hab&iacute;a dicho que le tuve miedo al sereno. De pronto me puse roja como un tomate con el solo hecho de que mencionara al viejo, pues a&uacute;n no dejaban de pasar por mi mente las im&aacute;genes de la noche anterior, de ese sue&ntilde;o h&uacute;medo tan v&iacute;vido que tuve con Francisco. Nerviosa porque mi padre denote mi cara colorada, en seco le respond&iacute; que ya hab&iacute;a pasado, que por suerte estaba Manu y que me alegraba que haya seguridad en la casa. &quot;Es un poco grande, s&iacute;, pero el hombre tiene experiencia. Era vigilante en una empresa de seguridad hasta que se jubil&oacute; hace unos cinco a&ntilde;os&quot;, me dijo mi padre. &iexcl;&iquest;Es decir que el viejo tiene 70?! Me calent&eacute; con un viejo de 70 a&ntilde;os, no lo pod&iacute;a creer&#8230;<\/p>\n<p>Ya en el instituto trat&eacute; de despejarme pero no hab&iacute;a caso, segu&iacute;a pensando en lo que me dijo mi padre: el sereno tiene 70 a&ntilde;os, apenas unos pocos a&ntilde;os menos que mis abuelos, y &iexcl;yo me calent&eacute; con un se&ntilde;or mayor! Tuve intenciones de cont&aacute;rselo a &Aacute;ngeles en el recreo pero no tuve el coraje, mi amiga pensar&iacute;a que soy una asquerosa, rara o cosas as&iacute;. Ella por su lado, me dijo que me notaba en las nubes, callada, as&iacute; que pregunt&oacute; si me hab&iacute;a pasado algo a lo que yo le respond&iacute; que no. Que solo estaba cansada porque me hab&iacute;a dormido tarde luego de mirar series toda la noche. No s&eacute; bien si habr&aacute; tragado el cuento, pero de seguro no se imaginar&iacute;a que el sue&ntilde;o que tuve con un se&ntilde;or mayor que bien podr&iacute;a ser mi abuelo, me hab&iacute;a dejado tan excitada. Es m&aacute;s, &iquest;por qu&eacute; habr&iacute;a de imaginarse siquiera que me masturb&eacute; y termin&eacute; as&iacute; de empapada? Por suerte pude esquivar bien el tema y no me hizo m&aacute;s preguntas. Luego de unas dos horas en el colegio, nos avisaron que saldr&iacute;amos m&aacute;s temprano porque hab&iacute;a faltado una profe. &Aacute;ngeles me dijo que fu&eacute;ramos hasta la facultad donde estudia Edith para volver a tomar algo con ella, sin embargo le dije que estaba cansada y que necesitaba ir a dormir antes de cenar. &quot;Ok, nos vemos ma&ntilde;ana entonces&quot;, me dijo, dio la vuelta y se fue.<\/p>\n<p>De camino a mi casa en el bus me puse a escuchar m&uacute;sica, algo ten&iacute;a que hacer para no pensar en el viejo. Tras unos veinte minutos de viaje, por fin llegu&eacute; a mi casa, donde en la puerta me encontr&eacute; con Francisco que tambi&eacute;n parec&iacute;a que reci&eacute;n llegaba. Nos saludamos y entr&eacute; para la casa, e inmediatamente me lleg&oacute; un mensaje de mi madre dici&eacute;ndome que hab&iacute;an salido a una cena con amigos y que Manuel se hab&iacute;a ido a lo de un compa&ntilde;ero de colegio. &quot;No llegaremos tarde pero igual te dej&eacute; la cena lista en el microondas&quot;, dec&iacute;a un &uacute;ltimo mensaje. No bien entr&eacute; a la casa, sent&iacute; una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n que me erizaba el cuerpo: saber que estaba sola, con el viejo a s&oacute;lo unos pocos metros de m&iacute;, que podr&iacute;a venir y tomarme firme con sus manos toscas, abrazarme por detr&aacute;s y que me recorra el cuerpo con su boca humedecida&#8230; Pero, &iquest;en qu&eacute; estaba pensando? De nuevo la calentura se hab&iacute;a apoderado de m&iacute;, como si ya no estuviese en mis cabales y en todo lo que pod&iacute;a pensar era c&oacute;mo ese se&ntilde;or me hac&iacute;a suya, tal como estuvo a punto de hacerlo en ese sue&ntilde;o. &quot;Rosario, ten&eacute;s que tranquilizarte&quot; pens&eacute; hacia mis adentros, as&iacute; que decid&iacute; ir a darme un ba&ntilde;o, aunque tambi&eacute;n quer&iacute;a recostarme un rato, lo que sea para dejar de pensar en lo que ven&iacute;a pensando. Sub&iacute; a mi cuarto, me despoj&eacute; de la camisa y el corpi&ntilde;o, y me ech&eacute; en la cama as&iacute;, solo con mis medias y la falda del uniforme, contemplando el techo blanco muy propicio para reproducir una y otra vez las mismas im&aacute;genes que rondaban por mi mente.<\/p>\n<p>&quot;Por alg&uacute;n motivo no hab&iacute;a agua en el ba&ntilde;o del piso superior, as&iacute; que baj&eacute; a la sala para usar la ducha del toilette de visitas. Mientras me ba&ntilde;aba, advert&iacute; una sombra en el tragaluz, como si alguien estuviera observ&aacute;ndome desnuda. Por un momento me paralic&eacute;, pero nuevamente esa sensaci&oacute;n de calor en mis zonas m&aacute;s bajas se apoderaron de mi persona, as&iacute; que fui deslizando suavemente mis manos por todo mi cuerpo, lentamente acariciaba mi culo para que, qui&eacute;n sea que estuviera tras esa peque&ntilde;a ventana mir&aacute;ndome, se deleitara con cada parte de m&iacute;. De forma muy sigilosa pero sugerente, gir&eacute; apenas la mirada para ver qui&eacute;n era el voyeur que me observaba y ah&iacute; estaba, era &eacute;l: Francisco. Alcanc&eacute; a ver sus ojos pervertidos y su sonrisa lasciva, la misma sonrisa que puso al poner mis manos en su miembro, la misma mirada que pos&oacute; en mi culo aquella noche en el vest&iacute;bulo.<\/p>\n<p>No me pude contener, con los ojos cerrados y simulando enjuagarme el cabello, me puse de frente al tragaluz para exhibir mis grandes pechos apenas cubiertos de espuma, y dejando al descubierto mi sexo que inmediatamente fue presa de mis dedos inquietos. Pod&iacute;a imaginar a Francisco, tras aquella pared, abri&eacute;ndose paso hacia su miembro, masturb&aacute;ndose fren&eacute;ticamente mientras me ve&iacute;a, mientras ve&iacute;a c&oacute;mo la dulce ni&ntilde;a de la casa se tomaba un ba&ntilde;o y estaba all&iacute;, desnuda y exhibi&eacute;ndose ante &eacute;l. Le escuchaba jadear, gemir, su respiraci&oacute;n y su aliento empa&ntilde;ando el vidrio de aquella ventana. Hasta que abr&iacute; mis ojos, lo mir&eacute; fijamente, le sonre&iacute; y juro que fue en ese momento que escuch&eacute; al viejo soltar un &uacute;ltimo gemido&#8230; Hab&iacute;a eyaculado y yo, yo supe que ese orgasmo era m&iacute;o, y que pronto esa blanca espesura emulsionar&iacute;a mi cuerpo entero.&quot;<\/p>\n<p>Un golpe en la puerta y un aviso de &quot;Ro, ya llegu&eacute;&quot;, me puso en alerta. Era Manu, avis&aacute;ndome que reci&eacute;n llegaba de la casa de su amigo, y no, no fue la puerta del ba&ntilde;o de visitas la que golpe&oacute;, fue la de mi cuarto. No estaba en la ducha, estaba en mi cuarto, en mi cama, con la tanga nuevamente empapada, con mis dedos envolviendo mis pezones firmes, y supe entonces que todo esto hab&iacute;a sido otro sue&ntilde;o. Yo estaba en mi cuarto y Francisco all&iacute;, en la entrada de la casa, con sus ojos lejos de mi cuerpo y un orgasmo distante e inexistente que jam&aacute;s me regal&oacute;. Aunque esperaba, muy dentro m&iacute;o, que esos sue&ntilde;os y esa fantas&iacute;a, pronto, alg&uacute;n d&iacute;a, se hicieran realidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Una noche que regresaba del colegio a mi casa, ciertamente un poco m&aacute;s tarde de lo previsto porque antes hab&iacute;a ido a tomar una gaseosa con unas amigas, vi que un hombre estaba en la entrada de mi casa. Primero pens&eacute; que podr&iacute;a ser mi padre o mi hermano, aunque esta figura era mucho [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19909,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32590","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32590","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19909"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32590"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32590\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32590"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32590"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32590"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}