{"id":32597,"date":"2021-11-18T23:00:00","date_gmt":"2021-11-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-11-18T23:00:00","modified_gmt":"2021-11-18T23:00:00","slug":"violado-por-la-casera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/violado-por-la-casera\/","title":{"rendered":"Violado por la casera"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32597\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Eran como las tres o cuatro de la tarde cuando recib&iacute; un mensaje de mi casera avis&aacute;ndome que m&aacute;s tarde pasar&iacute;a por la renta y que por favor no olvidara nuestra &uacute;ltima conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Por supuesto no hab&iacute;a olvidado nada de ese intercambio, que ten&iacute;a poco de conversaci&oacute;n y mucho de ultim&aacute;tum. He de decir que por cuestiones personales no hab&iacute;a podido pagar en tiempo y forma y que, al ya estar retrasado tres meses, hab&iacute;a dejado de contestar las llamadas de la se&ntilde;ora Roc&iacute;o, por lo cual se hab&iacute;a presentado en persona la semana pasada a decirme que si el pago no estaba listo el d&iacute;a de hoy me echar&iacute;a a la calle.<\/p>\n<p>No ten&iacute;a el dinero. De hecho lo que hab&iacute;a logrado juntar apenas sobrepasaba la mitad de lo que deb&iacute;a y, si lo entregaba todo, no ten&iacute;a claro c&oacute;mo iba a sobrevivir las siguientes semanas. En mi mente repasaba desordenadamente las cosas que le dir&iacute;a, variaciones francamente mediocres de l&iacute;neas que ya le hab&iacute;a dicho en ocasiones anteriores: que me compromet&iacute;a, que por favor, que la pr&oacute;xima semana&hellip; En eso escuch&eacute; tres impacientes golpes fuertes en la puerta.<\/p>\n<p>Al abrir vi a la se&ntilde;ora Roc&iacute;o que ven&iacute;a acompa&ntilde;ada de Juli&aacute;n, su asistente que m&aacute;s parec&iacute;a guardaespaldas o de plano mat&oacute;n, que secretario.<\/p>\n<p>Sin esperar a que la invitara a pasar, la se&ntilde;ora Roc&iacute;o entr&oacute; con pasos prepotentes, sus tacones rojos resonando sobre el piso de mi departamento, o mejor dicho su departamento, cosa que ella no me dejaba de recordar, seguida de Juli&aacute;n, que en todo el rato no hab&iacute;a dicho palabra ni modificado su expresi&oacute;n de cabeza Olmeca.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora Roc&iacute;o era una mujer extra&ntilde;amente intimidante para su corta estatura. Ten&iacute;a unos cincuenta a&ntilde;os y, seg&uacute;n tengo entendido, era abogada, aunque su forma de vestir m&aacute;s bien la hac&iacute;a parecer secretaria: una falda roja entallada que le llegaba a las rodillas, un saco rojo quiz&aacute; demasiado apretado y una blusa blanca, coronada por un collar de perlas de fantas&iacute;a. No era una mujer que yo hubiera considerado atractiva, pero debo decir que siempre me llamaron la atenci&oacute;n sus enormes pechos, que f&aacute;cilmente le llegaban al ombligo, y que m&aacute;s de una vez me sorprendi&oacute; mirando. Su maquillaje era sencillo y algo corriente: un labial rojo casi anaranjado que contrastaba con su piel morena, pesta&ntilde;as pintadas e involuntariamente decoradas con alguno que otro grumo de r&iacute;mel aqu&iacute; y all&aacute;, todo ello enmarcado por su cabellera negra alaciada.<\/p>\n<p>Proced&iacute;, una vez m&aacute;s, a explicar mi lamentable situaci&oacute;n econ&oacute;mica, a hacer promesas que no ten&iacute;a manera de cumplir, pedir m&aacute;s segundas oportunidades, y fui interrumpido por un &ldquo;A ver, ya c&aacute;llate&rdquo; de la se&ntilde;ora Roc&iacute;o.<\/p>\n<p>&mdash;Ya me cantaste, me dijiste, me pediste y todo muchas veces antes, &mdash;dijo en tono impaciente &mdash;ya tuvimos una conversaci&oacute;n la semana pasada y parece que, o no entendiste lo que se te dijo, o de plano me quieres ver la cara, abusando de mi buena voluntad.<\/p>\n<p>&mdash;Se&ntilde;ora Roc&iacute;o, &mdash;intent&eacute; interceder, pero me interrumpi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Nada. No hay nada que me puedas decir para conseguir otro plazo m&aacute;s. As&iacute; que por favor ve agarrando tus cosas que aqu&iacute; Juli&aacute;n va a sacar todos tus muebles a la banqueta.<\/p>\n<p>&mdash;Se&ntilde;ora, por favor&hellip; Har&eacute; lo que sea&hellip;<\/p>\n<p>Al decir eso not&eacute; que algo cambi&oacute; en su mirada. Apareci&oacute; una sonrisa maliciosa y un cierto brillo en sus ojos que denotaba una especie de suave crueldad lasciva.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Lo que sea? &mdash;pregunt&oacute;, sabiendo muy bien que yo no ten&iacute;a el poder de objetar a ninguna petici&oacute;n que ella me hiciera.<\/p>\n<p>&mdash;Lo que sea. &mdash;dije intentando sonar a una de esas personas que cumplen su palabra, cosa que nunca he sido.<\/p>\n<p>&mdash;Muy bien, &mdash;dijo ella, y lo siguiente que hizo fue probablemente lo que m&aacute;s me ha sorprendido en mi vida entera: se subi&oacute; la minifalda hasta la cintura, se acost&oacute; en el sill&oacute;n (el &uacute;nico sill&oacute;n), levant&oacute; las piernas e hizo a un lado sus bragas. En esa posici&oacute;n, volvi&oacute; a hablar con la misma prepotencia.<\/p>\n<p>&mdash;Ch&uacute;pamela. Ch&uacute;pamela hasta que me venga y si lo haces bien podemos ver si te concedo otro plazo para que me pagues lo que me debes.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo pas&oacute;, seguramente unos pocos segundos, pero para m&iacute; fue eterno. Comprend&iacute; que no ten&iacute;a ninguna otra salida y que si quer&iacute;a sobrevivir, no solo ten&iacute;a que hacerle sexo oral a esta mujer, sino que ten&iacute;a que hacerlo lo suficientemente bien como para hacerla venirse. Sin decir nada me puse de rodillas y comenc&eacute; a chupar.<\/p>\n<p>Inici&eacute; lentamente dando suaves leng&uuml;etadas superficiales desde el perineo hasta la punta de su cl&iacute;toris, el cual a&uacute;n se encontraba oculto entre sus densos vellos negros. Repet&iacute; esto varias veces abriendo muy gradualmente su vagina con cada nueva chupada. Debo decir que ol&iacute;a bastante bien, como si se hubiera ba&ntilde;ado hace relativamente poco tiempo. La segu&iacute; chupando con un poco m&aacute;s de constancia, a veces moviendo la lengua cerca de la entrada de su vagina, a veces centr&aacute;ndome un poco m&aacute;s en el cl&iacute;toris y escupiendo un poco ocasionalmente. Gradualmente fui notando c&oacute;mo su cl&iacute;toris se fue poniendo duro y escuch&eacute; unos leves gemidos. Me dec&iacute;a &ldquo;vas bien, qu&eacute; rico&rdquo;.<\/p>\n<p>Decid&iacute; subir un poco la intensidad metiendo mi lengua en su agujero vaginal para luego continuar como lo ven&iacute;a haciendo pero m&aacute;s r&aacute;pido y con m&aacute;s energ&iacute;a, ocasionalmente deteni&eacute;ndome a succionar su cl&iacute;toris. Entr&eacute; a un ritmo en el que succionaba el cl&iacute;toris mientras lo estimulaba con la lengua y luego lo abandonaba para chupar el resto de su vagina, sus labios menores y el interior de su agujero. Fui haciendo esto gradualmente con mayor intensidad, fuerza y velocidad. Me demoraba cada vez m&aacute;s segundos en el cl&iacute;toris y las interrupciones para chupar el resto fueron cada vez m&aacute;s breves hasta que de pronto me encontr&eacute; &uacute;nicamente succionando y chupando el cl&iacute;toris con toda mi energ&iacute;a.<\/p>\n<p>Ella gem&iacute;a constantemente, ten&iacute;a sus manos agarr&aacute;ndome la nuca y de pronto, casi como fuera de s&iacute;, me dijo &ldquo;&iexcl;m&eacute;teme los dedos!&rdquo;. Entonces introduje mis dedos &iacute;ndice y medio en su vagina y los comenc&eacute; a mover dentro de ella para estimular su punto G, todo mientras segu&iacute;a succionando su cl&iacute;toris con todas mis fuerzas. Ella se sent&iacute;a como un animal, completamente perdida en el placer. Mov&iacute;a su cadera y no soltaba mi cabeza, sus u&ntilde;as se enterraban en mi cuero cabelludo.<\/p>\n<p>De pronto escuch&eacute; que dijo &ldquo;ay&rdquo;, y en ese momento sent&iacute; c&oacute;mo todos los m&uacute;sculos de su cuerpo se tensaron. Sufri&oacute; varias convulsiones sin emitir ning&uacute;n sonido y de pronto comenz&oacute; a gritar emitiendo los gemidos sexuales m&aacute;s indecentes, excitantes y soeces que he escuchado en mi vida.<\/p>\n<p>Cuando acab&oacute; de venirse, yo saqu&eacute; los dedos de su vagina y me limpi&eacute; sus jugos de mi boca con el brazo izquierdo. Entonces me quise parar y ca&iacute; en cuenta de dos cosas. Primero me di cuenta de que ten&iacute;a una erecci&oacute;n palpitante debajo de mi pantal&oacute;n y segundo, que Juli&aacute;n se nos hab&iacute;a quedado viendo y se estaba masturbando.<\/p>\n<p>Juli&aacute;n era un tipo grande. Posiblemente med&iacute;a un metro con noventa cent&iacute;metros, muy musculoso y muy feo. Adem&aacute;s, cosa que acababa de aprender, ten&iacute;a un pene enorme, no circuncidado, con un glande redondo y brilloso, seguramente por haberlo lubricado con saliva.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora te toca chup&aacute;rselo a Juli&aacute;n. &mdash;dijo la se&ntilde;ora Roc&iacute;o, que despu&eacute;s de haberse venido hab&iacute;a recobrado su tono autoritario, pero ahora se la escuchaba m&aacute;s relajada, aunque su tono de malicia permanec&iacute;a intacto.<\/p>\n<p>En un triste af&aacute;n de conservar lo que me quedaba de dignidad, hice como que me rehusaba a sabiendas de que era in&uacute;til y que a estas alturas no ten&iacute;a m&aacute;s alternativa que hacer exactamente lo que se me ordenaba.<\/p>\n<p>Entonces me puse de rodillas frente a Juli&aacute;n y comenc&eacute; a chupar su pene enorme. Intentaba imaginar que mi boca era una vagina y trataba de cubrir, aunque fuera, el glande y un poco del tronco. Lo hac&iacute;a con movimientos constantes, no muy r&aacute;pido y no muy lento, mientras masturbaba la base con mi mano derecha. Al igual que lo hab&iacute;a hecho la se&ntilde;ora Roc&iacute;o, que para este momento ya se hab&iacute;a sacado sus enormes senos de su saco y su blusa para pellizcar sus grandes pezones con una mano mientras se masajeaba el cl&iacute;toris con la otra, Juli&aacute;n agarr&oacute; mi cabeza con su mano derecha y comenz&oacute; a bombear moviendo su cadera suavemente.<\/p>\n<p>Yo pens&eacute; que ser&iacute;a como con la se&ntilde;ora Roc&iacute;o y que lograr&iacute;a hacer que Juli&aacute;n se viniera y finalmente acabar&iacute;a todo esto, pero de un momento a otro Juli&aacute;n se detuvo y me empuj&oacute; hacia el sill&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&iacute;tate la ropa, &mdash;me dijo la se&ntilde;ora Roc&iacute;o. Al hacerle caso, mi pene, que segu&iacute;a completamente erecto, qued&oacute; al descubierto. Ella continu&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;Mira nada m&aacute;s. Conque te est&aacute; gustando. As&iacute; que te excita que te sometan y te violen. Pues si tanto te gusta, te vamos a complacer.<\/p>\n<p>Me hicieron ponerme a cuatro sobre el sill&oacute;n y Juli&aacute;n puso su glande en mi ano. Gradualmente, haciendo presi&oacute;n y escupiendo en mi agujero, fue introduciendo su enorme pene en m&iacute;. Cuando finalmente entr&oacute; el glande completo yo sent&iacute; que se me romp&iacute;a el ano, me doli&oacute; tanto que grit&eacute; y entonces la se&ntilde;ora Roc&iacute;o comenz&oacute; a darme de nalgadas.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Toma! &iexcl;Pa que grites!<\/p>\n<p>Y Juli&aacute;n se comenz&oacute; a mover poco a poco m&aacute;s r&aacute;pido y poco a poco m&aacute;s profundo. Para ese momento yo sent&iacute;a mucho placer anal y mi pene rebotaba aun completamente erecto. La se&ntilde;ora Roc&iacute;o se coloc&oacute; frente a m&iacute; y me puso sus senos en la cara.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ch&uacute;pame las tetas! &iexcl;Ch&uacute;pamelas mientras te cogen por el culito!<\/p>\n<p>Juli&aacute;n ya se estaba moviendo muy r&aacute;pido y su enorme pene se deslizaba por mi ano como mantequilla. Yo sent&iacute;a un placer intenso en todo mi interior y chupaba como enloquecido los enormes pezones de la se&ntilde;ora Roc&iacute;o. Chupaba, succionaba y mord&iacute;a aquellos pezones. En ocasiones chupaba a leng&uuml;etazos grandes las enormes tetas desde la base y desde el lado hasta la punta. Todo mientras mi ano era destruido por este animal. Yo sent&iacute;a una especie de fuego de &eacute;xtasis que me llenaba todo el cuerpo desde los movimientos brutales del pene de este hombre.<\/p>\n<p>De pronto sent&iacute; a Juli&aacute;n venirse. De un momento a otro me la meti&oacute; hasta el fondo en embestidas duras y r&iacute;tmicas y sent&iacute; su cremoso semen derramarse en mi interior. En ese momento comenc&eacute; a venirme yo tambi&eacute;n: mi pene que hab&iacute;a permanecido completamente erecto, de pronto comenz&oacute; a despedir chorros de semen que manchaban el sill&oacute;n. Sin embargo yo sent&iacute;a que me ven&iacute;a de todo el cuerpo, desde el ano al est&oacute;mago, a las piernas que me temblaban.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a al acabar de venirnos, Juli&aacute;n dej&oacute; su pene unos momentos en mi ano y luego, lentamente, lo sac&oacute; dejando escapar un peque&ntilde;o gemido y unas gotas de semen que gotearon de mi culo hacia el sill&oacute;n.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora Roc&iacute;o se visti&oacute; y finalmente me dijo:<\/p>\n<p>&mdash;La pr&oacute;xima semana vuelvo a venir por lo que me debes. Si no pagas, ya sabes&hellip;<\/p>\n<p>Se fueron sin decir una palabra m&aacute;s.<\/p>\n<p>Muchas gracias a todos aquellos que se interesaron en leer este relato. Estoy abierto a sugerencias, comentarios, intercambiar ideas de relatos, etc. Si gustan contactarme, por favor h&aacute;ganlo a este correo:<\/p>\n<p>damianrex999@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Eran como las tres o cuatro de la tarde cuando recib&iacute; un mensaje de mi casera avis&aacute;ndome que m&aacute;s tarde pasar&iacute;a por la renta y que por favor no olvidara nuestra &uacute;ltima conversaci&oacute;n. Por supuesto no hab&iacute;a olvidado nada de ese intercambio, que ten&iacute;a poco de conversaci&oacute;n y mucho de ultim&aacute;tum. He de decir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17151,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32597","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-no-consentido"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32597","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17151"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32597"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32597\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32597"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32597"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32597"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}