{"id":32617,"date":"2021-11-20T23:00:00","date_gmt":"2021-11-20T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-11-20T23:00:00","modified_gmt":"2021-11-20T23:00:00","slug":"la-erotica-del-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-erotica-del-amor\/","title":{"rendered":"La er\u00f3tica del amor"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32617\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando me siento en el coche los viernes por la tarde, dejo atr&aacute;s toda una semana de una dura y agobiante vida a 300 kil&oacute;metros de mi casa, trabajando diez horas diarias o m&aacute;s. Como mal y de cualquier manera, limpio a&uacute;n peor y adem&aacute;s tengo que soportar a mis compa&ntilde;eros de piso, a Felipe que llega muchas noches a horas intempestivas y tan perjudicado por el alcohol que no evita ning&uacute;n ruido y me despierta y Marcial que se trae a alguna amiga de una noche y no me deja dormir con sus juegos er&oacute;ticos.<\/p>\n<p>Por eso, el viernes al mediod&iacute;a cierro el ordenador port&aacute;til, apago el tel&eacute;fono m&oacute;vil de empresa y salgo con renovada ilusi&oacute;n hacia mi casa. All&iacute; me espera mi mujer, con la que sue&ntilde;o todas las noches laborales de la semana. Si es mala la semana, solo, triste y lejos, no cambiar&iacute;a por nada el viaje de regreso de los viernes. Todos esos kil&oacute;metros de autopista por delante, imaginando, so&ntilde;ando con la noche del viernes, mi preferida, mi felicidad, la justificaci&oacute;n de las largas jornadas de trabajo de los d&iacute;as pasados.<\/p>\n<p>Vivo anticipadamente el regreso, las primeras horas, olvidando una semana de soledad y disfruto desde el primer kil&oacute;metro que me dirige hacia ella. Y nunca me defrauda.<\/p>\n<p>Al llegar, la m&uacute;sica, casi siempre mi pieza preferida, el Bolero de Ravel suena tenuemente en el sal&oacute;n y un delicioso aroma, un inconfundible aroma a ella me reciben como una bonita bienvenida. En la habitaci&oacute;n me esperan las zapatillas y el pijama con una indicaci&oacute;n inequ&iacute;voca de que debo ponerme c&oacute;modo.<\/p>\n<p>Y en el sal&oacute;n, una copa de buen vino en la mesa que hay frente la sof&aacute;. Me siento, disfruto lentamente de la bebida mientras las &uacute;ltimas notas del Bolero me acompa&ntilde;an. Se lo que va a pasar a continuaci&oacute;n y lo disfruto anticipadamente.<\/p>\n<p>Y aparece ella, bella como una obra de arte, dulce como una confitura, oliendo como una diosa. Me relajo, s&eacute; que me va a sorprender, s&eacute; que va a encontrar alguna forma nueva de hacerme sentir feliz.<\/p>\n<p>Sonriendo me pide que me siente en la mesa de comedor y el cl&iacute;max aumenta. Aunque parezca mentira, siempre encuentra la forma de satisfacerme con algo nuevo, de sorprenderme y un estertor de placer recorre mi bajo vientre.<\/p>\n<p>Y empieza la epic&uacute;rea y sensual noche.<\/p>\n<p>Hoy empezamos con el aperitivo. Galletas saladas de jengibre y s&eacute;samo y vieiras gratinadas acompa&ntilde;ados de un vino blanco Crozes-Hermitage de 2017, muy fr&iacute;o.<\/p>\n<p>Primer plato. Falso Rissotto de mejillones picantes, acompa&ntilde;ado de un Albari&ntilde;o Marques de Frades<\/p>\n<p>Plato fuerte. Carrilleras de cerdo con salsa de fresas. Regado con un crianza de Ribera del Duero, Protos tinto de 2015.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a faltar un postre para rematar la cena. Tarta de orejones y mermelada de albaricoque todo ello regado con un caldo de la Rioja Alta, un Vivanco Dulce de 2015.<\/p>\n<p>Cada plato viene con el sello de su amor, soy consciente de que pas&oacute; todo el d&iacute;a cocinando para m&iacute;, y no me siento capaz de defraudarla, aunque mi est&oacute;mago est&eacute; a punto de extenuaci&oacute;n y mi paladar ya mezcle y confunda los aromas de los vinos.<\/p>\n<p>Se lo tengo que comer todo, todo. Y lo hago.<\/p>\n<p>Por la noche hacemos el amor y tengo miedo de morir, de morir de una indigesti&oacute;n. Pero &iquest;Qu&eacute; puedo hacer, si la quiero?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Cuando me siento en el coche los viernes por la tarde, dejo atr&aacute;s toda una semana de una dura y agobiante vida a 300 kil&oacute;metros de mi casa, trabajando diez horas diarias o m&aacute;s. 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