{"id":32618,"date":"2021-11-20T23:00:00","date_gmt":"2021-11-20T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-11-20T23:00:00","modified_gmt":"2021-11-20T23:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-humedas-tercera-etapa-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-humedas-tercera-etapa-12\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas. Tercera etapa (12)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32618\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mari comenz&oacute; a trabajar la semana despu&eacute;s de lo que ella denominaba &ldquo;el incidente&rdquo;. El tortazo a su hijo le hab&iacute;a dolido en el alma, cada vez sent&iacute;a m&aacute;s dolor en su mano como represalia del golpe que dio. Sin embargo, su mente se paraba m&aacute;s en el posible error que hab&iacute;a cometido.<\/p>\n<p>Lo que hizo su hijo le parec&iacute;a grave, tener relaciones sexuales con su t&iacute;a era del todo inapropiado. Pero en el fondo ten&iacute;a otro sentimiento que le dol&iacute;a m&aacute;s. Aquella semana que empez&oacute; a trabajar, dispon&iacute;a de tiempo para pensar entre cliente y cliente. Estaba claro que el golpe fue desmedido y quiz&aacute; el castigo de sacarlo de casa as&iacute; de primeras era del todo desproporcionado. Pero es que Mari se sent&iacute;a traicionada, su mente dej&oacute; a un lado la idea de que su hijo era un degenerado, porque entonces &iquest;qu&eacute; era ella?<\/p>\n<p>Hab&iacute;a&hellip; hecho &ldquo;algo&rdquo; que casi no pod&iacute;a admitir, la palabra sexo no surcaba por su mente y follar&hellip; much&iacute;simo menos. Ese &ldquo;algo&rdquo;&hellip; estuvo bien, no lo iba a negar, incluso las dos o tres veces que lo record&oacute; antes de dormir hizo que su piel se erizase, sin embargo, era algo que deb&iacute;a olvidar.<\/p>\n<p>El trabajo le daba la posibilidad de pensar mucho menos, aunque el sentimiento de culpa segu&iacute;a all&iacute;, a ratos incluso olvidaba que su hijo ya no viv&iacute;a con ella. La gran mayor&iacute;a de su pesar se centraba en ella misma.<\/p>\n<p>Recordando el momento, en el primer instante, su cuerpo le pidi&oacute; echar a su hijo de casa y lo hizo. Sin embargo no pudo con lo segundo, hablar con su hermana e insultarla como bien quer&iacute;a. Pero &iquest;por qu&eacute; no? En el fondo sab&iacute;a que hab&iacute;an actuado de la misma forma. Por momentos lo asum&iacute;a con m&aacute;s naturalidad.<\/p>\n<p>Sentada en la mesa de la cocina, despu&eacute;s de cenar, siempre dedicaba un rato de forma involuntaria a darle vueltas a todo de nuevo. Incluso de vez en cuando sal&iacute;a de su mente la opci&oacute;n de pedir disculpas, pero r&aacute;pido se volv&iacute;a a esconder, era Sergio el que deb&iacute;a disculparse, ella&hellip; era&hellip; la segunda.<\/p>\n<p>&mdash;Mam&aacute;, &mdash;Mari se dio la vuelta asustada, pensando que su hijo podr&iacute;a estar all&iacute;. Era Laura&mdash; &iquest;qu&eacute; tal est&aacute;s?<\/p>\n<p>&mdash;Bien, hija. Un poco cansada, esto de trabajar agota.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, debe ser agotador&hellip; casualmente&hellip; vengo a lavar yo misma lo que queda de la cena. Nada de que lo hagas t&uacute; sola. &mdash;su madre se rio. Laura dej&oacute; correr el agua hasta que estuvo caliente y comenz&oacute;&mdash; Ayer habl&eacute; con Sergio, dice que est&aacute; contento, que la residencia de estudiantes es c&oacute;moda.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Qu&eacute; alivio!&rdquo; desde que se fue, su madre no sab&iacute;a que ser&iacute;a de &eacute;l, su coraz&oacute;n siempre estaba agarrotado pensando en donde pasar&iacute;a las noches.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, ya me dijo. &mdash;minti&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Me da pena que no este, fue todo tan repentino, no me hab&iacute;a dicho nada de que se quisiera ir.<\/p>\n<p>&mdash;Los chicos, cari&ntilde;o&hellip; &mdash;Mari no sab&iacute;a muy bien por donde salir&mdash; Son impredecibles, ya los ir&aacute;s descubriendo.<\/p>\n<p>&mdash;Pero, podr&iacute;a volver, me gustar&iacute;a que estuviera aqu&iacute;. &mdash;la mujer sinti&oacute; una punzada ardiente en el coraz&oacute;n. Logr&oacute; mantenerse serena.<\/p>\n<p>&mdash;Lo decidi&oacute; &eacute;l, mi vida, tenemos que respetar su decisi&oacute;n. &mdash;menos mal que estaba de espaldas a su hija, si no le hubiera notado la marca de la mentira en su rostro.<\/p>\n<p>&mdash;Podr&iacute;amos&hellip; no s&eacute;&hellip; igual si le insistimos vuelve. Tal vez es por algo que le ha pasado algo.<\/p>\n<p>&mdash;Laura &mdash;dijo en un tono neutro, pero que son&oacute; a autoritario&mdash;, es lo que ha querido. No le ha pasado nada, est&aacute; bien. Solamente querr&aacute; soledad.<\/p>\n<p>&mdash;Vale&hellip; &mdash;el tono parec&iacute;a duro. A Laura no le gust&oacute;, pero lo acept&oacute;, seguramente su madre tambi&eacute;n le echar&iacute;a de menos&mdash; Voy a cama, ya est&aacute; todo limpio.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias, cari&ntilde;o. Descansa.<\/p>\n<p>Laura se alej&oacute; hacia su cuarto, dejando a su madre sola mientras terminaba de comer una manzana y una peque&ntilde;a l&aacute;grima solitaria le asomaba por el rostro. Estaba mejor trabajando que en casa, no pod&iacute;a soportar el dolor que sent&iacute;a, expuls&oacute; a su hijo de su hogar, pero&hellip; ten&iacute;a una raz&oacute;n, &iquest;no?<\/p>\n<p>Mientras la mujer se limpiaba aquella l&aacute;grima rebelde que brot&oacute; hasta su mejilla derecha, Laura como todas las noches hablaba con su hermano por mensajes. Era la forma de estar unidos pese a la lejan&iacute;a y como de costumbre, ella le comentaba como estaba su madre&hellip; &ldquo;Algo deca&iacute;da&rdquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato de preguntas y risas por parte de ambos, Sergio tuvo que cortarla. Llevaba instalado una semana en su nueva habitaci&oacute;n cuando de pronto, llamaron a la puerta, esperaba que no fuera el conserje ni nadie encargado de asegurar que Marco Guti&eacute;rrez siguiera all&iacute;. Por si acaso, cogi&oacute; la fotocopia del DNI que siempre llevaba en la cartera. Mand&oacute; un mensaje a su hermana.<\/p>\n<p>&mdash;Luego hablamos, te quiero, tata. &mdash;sin darle tiempo a leer la contestaci&oacute;n se levant&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Te quiero, tato.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; a la puerta despacio, queriendo no hacer ruido como si aquello fuera a hacer que la persona tras la entrada fuera m&aacute;s o menos amable. De nuevo otro golpe, son&oacute; met&aacute;lico y fr&iacute;o, algo que le extra&ntilde;o de sobremanera y abri&oacute; con dudas, sin muchas ganas de saber que produc&iacute;a ese ruido.<\/p>\n<p>&mdash;Mira que el cuarto es peque&ntilde;o para tardar tanto en abrir&hellip;<\/p>\n<p>La figura de una mujer menuda, con el cabello corto, de color negro y puntas azuladas se erig&iacute;a en la puerta. Unas gafas se alzaban sobre una peque&ntilde;a nariz rodeada de pecas casi invisibles que rodeaban unos ojos verdes deslumbrantes. Se ve&iacute;an mucho m&aacute;s lindos sin el rojo de la otra vez. Lo &uacute;nico que cambiaba esta vez en la muchacha, era que Carolina, ve&iacute;a vestida.<\/p>\n<p>&mdash;T&uacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Yo! Te ven&iacute;a agradecer lo del otro d&iacute;a. &mdash;mostr&aacute;ndole ocho latas de cervezas, Sergio torci&oacute; el rostro al verlas&mdash; Esto a los t&iacute;os os mola &iquest;no?<\/p>\n<p>&mdash;Lo de hace una semana dir&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, no te pongas exquisito, la cosa es que he venido, y mira&hellip; &mdash;agitaba las latas delante de su cara con gesto c&oacute;mico&mdash; Birras&hellip; &iquest;Te gustan?<\/p>\n<p>&mdash;Supongo.<\/p>\n<p>&mdash;Oye, &mdash;mir&oacute; de nuevo el n&uacute;mero trece de la entrada&mdash; ahora que pienso&hellip; antes viv&iacute;a aqu&iacute; el fumado ese&hellip; como&hellip; como era&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Marco.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ese, ese! Parec&iacute;a buen chaval, pero, joder&hellip; todos los d&iacute;as en la luna, creo que se le quem&oacute; el cerebro. &mdash;aspir&oacute; un poco con su peque&ntilde;a nariz haciendo que las gafas cuadradas se le movieran&mdash; Todav&iacute;a huele a marihuana.<\/p>\n<p>&mdash;Trato de que el olor se largue, aunque cuesta.<\/p>\n<p>&mdash;Una vez me dijo que se quedaba hasta final de curso, vamos tampoco era que hablase mucho con &eacute;l, pero bueno, era un poco raro. &mdash;el joven se rio en su mente, pensando que opinar&iacute;a Carolina de s&iacute; misma.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, es una larga historia. &mdash;Sergio estaba cansado y no le apetec&iacute;a mucho conversar.<\/p>\n<p>&mdash;Pues no tengo un plan mejor. &iquest;Me la cuentas?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo? A ver, no s&eacute;, es una frase hecha, no pensaba que&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Bueno pues me la cuentas, as&iacute; nos entretenemos. &mdash;Carol entr&oacute; en la habitaci&oacute;n sin ning&uacute;n permiso, pasando al lado del joven que segu&iacute;a agarrado a la puerta&mdash; No te pienses que estoy ligando &iexcl;eh! Aqu&iacute; poco se puede hacer.<\/p>\n<p>&mdash;No, no lo hab&iacute;a&hellip; &mdash;la joven le cort&oacute; de pronto.<\/p>\n<p>&mdash;Adem&aacute;s, no me voy liando con el primer t&iacute;o que me arregla la ducha. &mdash;Carolina se sent&oacute; de golpe con su liviano cuerpo en la cama.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Guau! Chica&hellip; &mdash;solt&oacute; Sergio sin contenerse. Carol le observ&oacute; intrigada&mdash; Eres muy&hellip; dios&hellip; &iquest;Est&aacute;s siempre a tope? &iquest;Desayunas Red Bull o qu&eacute; pasa?<\/p>\n<p>&mdash;Noooo&hellip; &mdash;estir&oacute; la palabra mientras se re&iacute;a y negaba con las manos&mdash; Solo coca&iacute;na. &mdash;a Sergio apenas le dio tiempo a pillar la broma&mdash; &iexcl;No, hombre! Soy as&iacute;&hellip; no s&eacute;. &iexcl;Anda! Cierra la puerta y vamos a tomarnos las cervezas. &mdash;Sergio segu&iacute;a sorprendido, pero la hizo caso y despu&eacute;s de cerrar la puerta se encamin&oacute; hacia la cama&mdash; No te creer&iacute;as que eran todas para ti.<\/p>\n<p>Carol abri&oacute; dos latas y le pas&oacute; una a su &ldquo;nuevo amigo&rdquo;. El joven aunque algo dubitativo por toda la energ&iacute;a que desprend&iacute;a la joven se sent&oacute; a su lado. Con la tele encendida crey&oacute; que los momentos de silencio se har&iacute;an m&aacute;s llevaderos, aunque estaba m&aacute;s que equivocado&hellip; con Carol no hab&iacute;a momentos de silencio.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal la uni? &mdash;le pregunt&oacute; recost&aacute;ndose y dando un trago largo a la lata.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, siempre me ha ido bien la verdad. Estoy al d&iacute;a de asignaturas y espero acabar este cuatrimestre.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s en cuarto curso? &mdash;Sergio asinti&oacute; mientras beb&iacute;a, la cerveza entr&oacute; de maravilla, estaba fresca&mdash; Yo en tercero, o sea entiendo que me sacas un a&ntilde;o. &mdash;el joven alz&oacute; los hombros, tambi&eacute;n lo supon&iacute;a&mdash; En mi caso siempre se me ha dado bien, el estudio es lo m&iacute;o, aunque estos meses he dado un baj&oacute;n, pero bueno algo puntual.<\/p>\n<p>&mdash;Entiendo. &mdash;copi&oacute; a la joven y se recost&oacute; en la cama, reposando su cabeza en un coj&iacute;n del mismo modo que Carolina&mdash; &iquest;Llevas mucho tiempo en la residencia?<\/p>\n<p>&mdash;Desde que vine a la universidad, tres a&ntilde;os ya.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y tienes tan pocas nociones de fontaner&iacute;a? &mdash;Sergio sac&oacute; una sonrisa, esperaba que ella tambi&eacute;n lo hiciera. No sabes nunca por donde te va a salir un desconocido y menos Carolina.<\/p>\n<p>&mdash;El Bedel\/fontanero\/alba&ntilde;il y dem&aacute;s, es el que suele venir a inspeccionar las habitaciones. &mdash;Carol not&oacute; que Sergio se ergu&iacute;a sorprendido sobre sus antebrazos&mdash; &iquest;Esa cara? &iexcl;Bah! Tranquilo, suele venir a finales del primer cuatrimestre, o sea que ya pas&oacute; por aqu&iacute;. En mi caso, tuvo que venir por noviembre porque la persiana se rompi&oacute;. No me mires as&iacute;, yo no hice nada, fue sola, estaba durmiendo y bamba, menudo susto.<\/p>\n<p>&mdash;Y oye, &iquest;hay algo que hacer por aqu&iacute;? Me refiero, no s&eacute;&hellip; fiestas o&hellip; no se me ocurre otra cosa, supongo que ser&aacute; de lo poco que se hace.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Aqu&iacute; dentro? &iexcl;Ni de broma! Si te pillan, a la calle. Puede que hayas venido pensando que esto es una hermandad de Estados Unidos, pero olv&iacute;date, es m&aacute;s aburrido que cualquier otra cosa. S&iacute;, tienes libertad, pero hasta ah&iacute;&hellip; lo dem&aacute;s es un co&ntilde;azo, y si tienes vecinos aburridos mucho m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Supongo que t&uacute; no eres una vecina aburrida.<\/p>\n<p>&mdash;Te traigo cerveza&hellip; &iquest;T&uacute; qu&eacute; crees? &mdash;Ambos rieron juntos por primera vez&mdash; Entonces, &iquest;qu&eacute; haces aqu&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Eso me ha sonado como si estuviera en una c&aacute;rcel. &mdash;dio otro gran sorbo a la cerveza viendo que la muchacha hac&iacute;a lo mismo&mdash; Bueno, nada&hellip; supongo que no importa que lo diga &mdash;pens&oacute; que contar que ten&iacute;a ciertos problemas con su familia, no le har&iacute;a mal. La chica era pr&aacute;cticamente una desconoc&iacute;a, pero parec&iacute;a de confianza. Adem&aacute;s, tampoco dar&iacute;a detalles&mdash; Problemas en casa. No quiero decir que tenga una familia conflictiva ni eso, pero ya chocaba con mis padres, vi la oportunidad y eleg&iacute; esta opci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;No soy qui&eacute;n para juzgarte, o sea que si elegiste esa opci&oacute;n ser&aacute; porque es buena para ti. Y entonces&hellip; &iquest;C&oacute;mo fue que el fumado de Marco se larg&oacute; y ahora estas t&uacute;? Pillar una de estas habitaciones as&iacute; de r&aacute;pido es complicado.<\/p>\n<p>&mdash;Sencillo, se iba a ir de vuelta a casa y por no hacer miles de papeles, estoy aqu&iacute; en su nombre, como si no se hubiera ido, le pagu&eacute; la parte proporcional y fin.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Co&ntilde;o! Pues le ten&iacute;a yo por un colgao, pero ha sabido aprovechar la situaci&oacute;n. No digo que te haya timado &iexcl;eh! Hab&eacute;is hecho un buen trato. Solo que me sorprende, se le ve&iacute;a m&aacute;s bien poco espabilado.<\/p>\n<p>Carol se levant&oacute; de la cama y abri&oacute; otra lata dejando la suya en el escritorio. Volvi&oacute; a sacar otra de los c&iacute;rculos de pl&aacute;sticos donde estaban aprisionadas y se la cedi&oacute; a Sergio. Le ense&ntilde;&oacute; la suya que todav&iacute;a no hab&iacute;a terminado, pero a la chica le dio lo mismo. Se coloc&oacute; mejor las gafas, dej&aacute;ndose caer pesadamente en la cama y recost&aacute;ndose de nuevo.<\/p>\n<p>&mdash;La cosa, Sergio, que ahora est&aacute;s atado. Porque como te portes mal, le mando un email al comit&eacute; y te ponen de patitas en la calle a la voz de ya. No s&eacute; si lo sabes, pero te tengo cogido por las pelotas. &mdash;us&oacute; un tono que el joven ya empezaba a conocer. Sus bromas siempre iban aderezadas de ese punto sarc&aacute;stico que a Sergio, quiz&aacute; tambi&eacute;n por las cervezas, le iba gustando.<\/p>\n<p>&mdash;Me joder&iacute;as una pasta. &mdash;sonri&oacute; t&iacute;midamente y dio un trago acabando la cerveza vieja y cogiendo la nueva&mdash; &iquest;T&uacute; por qu&eacute; decidiste venir aqu&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Tambi&eacute;n es sencillo, y mucho m&aacute;s que lo tuyo. Vivo a media hora de aqu&iacute; en coche, podr&iacute;a ir y venir, pero mira, mis padres tienen dinero y esto es menos engorroso. Fin.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Echas de menos tu casa?<\/p>\n<p>&mdash;A veces&hellip;<\/p>\n<p>Por un momento el silencio se hizo presente, era la primera vez que Carol se quedaba sin habla y eso a Sergio le sorprendi&oacute;, &ldquo;parece que s&iacute; que se le agota la pila&rdquo;. Levant&oacute; su cuerpo con la cerveza en el interior, no le hab&iacute;a afectado aunque la sangre ya comenzaba a correr con prisa por su cuerpo. Mir&oacute; a la joven que segu&iacute;a tirada en la cama observando el techo aunque tras sus gafas se pod&iacute;a sentir que no prestaba atenci&oacute;n a nada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sabes jugar a la consola?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; si s&eacute;? &iquest;Est&aacute;s de broma? &mdash;Carol pareci&oacute; activarse como si tuviera un resorte en su espalda.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres que te machaque un poco? &mdash;se&ntilde;al&oacute; la tele del cuarto donde una videoconsola reposaba esperando que la usasen.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Est&aacute;s muerto!<\/p>\n<p>Los juegos se fueron sucediendo mientras aporreaban los mandos entre gritos, empujones y tragos de cerveza. Por un momento a Sergio se le fue todo de la cabeza, su malestar, la relaci&oacute;n con su madre, la partida de casa&hellip; todo. Solo estaba all&iacute;, en una habitaci&oacute;n, junto a una joven que acababa de conocer mientras se beb&iacute;a unas cervezas y se lo pasaba de maravilla.<\/p>\n<p>Ech&oacute; un vistazo por un momento mientras Carol se mofaba de la aplastante victoria a la que le hab&iacute;a sometido y vio sus ojos, estaba feliz, lo sinti&oacute;. Por alg&uacute;n extra&ntilde;o motivo sus ojos brillaban con luz propia, ajenos a la luz que manaba la bombilla del techo, desprend&iacute;an una luz de mil soles. Eran dos p&aacute;ramos verdes donde perderse, donde descansar, aunque por alg&uacute;n motivo, sinti&oacute; que eso era novedad. Hasta ese momento, los hab&iacute;a visto rojos y apagados, sin embargo ahora viv&iacute;an con fuerza, como un fuego descontrolado.<\/p>\n<p>Terminaron tarde, cerca de las once y con las ocho latas de cervezas totalmente acabadas. Sergio acompa&ntilde;&oacute; a la puerta a su nueva amiga y ella se par&oacute; en el umbral antes de despedirse.<\/p>\n<p>&mdash;Pues estuvo bien, tenemos que repetirlo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No te perder&aacute;s de camino a casa? Puedo esperar hasta que entres, tengo tiempo. &mdash;Carol se rio de forma estridente, el alcohol la afect&oacute; en la &uacute;ltima lata y a Sergio&hellip; en la tercera.<\/p>\n<p>&mdash;Creo que eres un poco tonto&hellip; solo un poco &iexcl;eh! &mdash;a&ntilde;adi&oacute; ella saliendo al pasillo&mdash; Otro d&iacute;a nos vemos.<\/p>\n<p>Carol se despidi&oacute; con la mano, caminando despacio por la moqueta del pasillo en direcci&oacute;n a la puerta 16. Sergio le ech&oacute; un vistazo con su personalidad ardiente que sol&iacute;a salirle cuando beb&iacute;a. La chica no estaba nada mal, ten&iacute;a un cuerpo delgado y de rostro era bonita. No era una belleza espectacular, lo que m&aacute;s llamaba la atenci&oacute;n de ella, al menos para el joven, era su personalidad. Algo arrolladora y al principio llegando a ser desquiciante, pero pasando un rato largo en intimidad se hab&iacute;a convertido en alguien muy entretenida.<\/p>\n<p>Se vio en un momento c&oacute;mplice, lo hab&iacute;an pasado bien y pod&iacute;a ser un buen instante para preguntar por algo que le hab&iacute;a hecho pensar desde el momento que la vio. En realidad no era una buena oportunidad, por muy bien que se lo hubieran pasado, apenas estuvieron dos ratos juntos. De todos modos, Sergio se lanz&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Carolina, &mdash;ella se dio la vuelta. Separando con su mano el pelo que se le qued&oacute; en el rostro y dej&aacute;ndolo detr&aacute;s de la oreja para que le llegara hasta casi los hombros&mdash; te veo una chica superfeliz. &iquest;Te puedo hacer una pregunta sin que te moleste?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Horror, Sergio! Si me dices eso, claro que me va a molestar &mdash;ella sonri&oacute; ante lo evidente que era su argumento.<\/p>\n<p>&mdash;El otro d&iacute;a, cuando salv&eacute; tu ba&ntilde;era, &mdash;Carol sonri&oacute;. Cuando estaba algo borracha sonre&iacute;a much&iacute;simo&mdash; vi algo que me choc&oacute; y&hellip; entender&iacute;a que no me lo contaras, porque apenas nos conocemos. Pero en este rato que hemos estado me da la sensaci&oacute;n de que eso no va contigo y por eso necesito pregunt&aacute;rtelo. El otro d&iacute;a&hellip; &iquest;Por qu&eacute; llorabas?<\/p>\n<p>La expresi&oacute;n de Carolina cambi&oacute; por completo, abri&oacute; los ojos con una sorpresa m&aacute;xima y sus labios se tornaron serios. No se hubiera esperado eso jam&aacute;s, incluso antes una petici&oacute;n sexual que eso.<\/p>\n<p>&mdash;Yo&hellip; no&hellip; no estaba llorando&hellip; era&hellip; era el champ&uacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Recuerdo que no ten&iacute;as la cabeza mojada.<\/p>\n<p>Rio al tiempo que negaba con la cabeza y andaba hacia su puerta. Abri&oacute; esta y mir&oacute; desde la corta distancia a su nuevo amigo, volviendo a re&iacute;rse con cierta iron&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Eres muy observador, se&ntilde;or fontanero&hellip; Mucho.<\/p>\n<p>Se meti&oacute; en su cuarto sin nada m&aacute;s que decir, dejando a un Sergio dubitativo, no solo por saber si hab&iacute;a estado llorando o no, sino por si la pregunta le hubiera molestado. Se imaginaba que s&iacute;, aunque con esta chica no se pod&iacute;a estar en lo cierto con nada.<\/p>\n<p>****<\/p>\n<p>El bol&iacute;grafo de Sergio recorr&iacute;a el papel, dejando marcada la tinta azul en los deberes encargados para el seminario. Sin embargo, su mente se hallaba muy lejos de aquel folio&hellip; bueno no tan lejos, solo a dos puertas de distancia.<\/p>\n<p>Pas&oacute; &uacute;nicamente una semana desde que le pregunt&oacute; a su nueva amiga por los ojos tristes que portaba cuando se conocieron. Tal vez no eran muchos d&iacute;as, pero en la residencia de estudiantes el tiempo pasaba despacio.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a mucho que hacer, solo estudiar y acudir a clases. Aquel lugar, como bien le dijo Carol, no era un hervidero de fiestas lujuriosas que se podr&iacute;a haber imaginado. Con tanta pel&iacute;cula estadounidense en la cabeza sobre fraternidades con letras griegas, se podr&iacute;a haber esperado otra cosa, de haber tenido tiempo para pensarlo. Sin embargo, era todo lo contrario&hellip; muy aburrido.<\/p>\n<p>Durante esos d&iacute;as, estuvo d&aacute;ndole vueltas a la conversaci&oacute;n con su amiga. En verdad ya pod&iacute;a tratar a Carol como tal, pese a tener un inicio algo abrupto por la forma tan directa de la joven, sinti&oacute; que conectaron.<\/p>\n<p>La hab&iacute;a tomado cierta simpat&iacute;a y afecto, la joven ten&iacute;a algo que le llamaba la atenci&oacute;n, no tanto en el plano amoroso o sexual, era otra cosa. &ldquo;Quiz&aacute; esto sea tener una amiga&hellip;&rdquo; pensaba mientras giraba su bol&iacute;grafo en los dedos y miraba a una ventana cerrada con nulas vistas.<\/p>\n<p>Meditaba sobre si la hab&iacute;a herido. Esperaba no haber reavivado unos recuerdos que la lastimaron hasta tal punto de hacerla llorar. Se sinti&oacute; mal, por primera vez en la vida, pens&oacute; que ten&iacute;a remediar la situaci&oacute;n con una chica que no era su novia. En el pasado, obviamente tuvo amigas, pero nunca le hab&iacute;a surgido un sentimiento tan fuerte de empat&iacute;a hacia ninguna.<\/p>\n<p>Abri&oacute; la nevera y cogi&oacute; un pack de ocho cervezas que compr&oacute; el d&iacute;a anterior con idea de que el sentimiento de culpa pudiera aflorar, ser&iacute;a su pase de bienvenida, o eso esperaba. Eran cerca de las nueve de la noche y estaba claro que Carol estar&iacute;a en su habitaci&oacute;n, los planes de la residencia siempre eran dentro de las cuatro paredes.<\/p>\n<p>Levant&oacute; sus nudillos, sujetando en la otra mano las fr&iacute;as latas. Dos golpes contundentes fueron suficientes.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qui&eacute;n es? &mdash;se escuch&oacute; al otro lado una voz medio adormilada.<\/p>\n<p>&mdash;Soy Sergio. &mdash;un salt&oacute; y despu&eacute;s unos pasos por dentro de la habitaci&oacute;n. Se abri&oacute; la puerta descubriendo a una Carol en pijama y con el pelo enmara&ntilde;ado.<\/p>\n<p>&mdash;Me has pillado en la cama.<\/p>\n<p>&mdash;Ven&iacute;a a devolverte esto. &mdash;mostrando las latas en el aire&mdash; Aunque si es mal momento&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Trae eso aqu&iacute;! &mdash;se las arrebat&oacute; y volvi&oacute; a su cama. Mirando a Sergio que a&uacute;n segu&iacute;a en la puerta le a&ntilde;adi&oacute;&mdash; Si no vas a entrar cierra la puerta.<\/p>\n<p>El joven pas&oacute; con calma, como si fuera la primera vez que lo hac&iacute;a y el nerviosismo le invadiera. Aunque aquel peque&ntilde;o temblor que ten&iacute;a en todo el cuerpo se deb&iacute;a a que ser&iacute;a la primera vez que preguntaba a una &ldquo;amiga&rdquo; por sus sentimientos. Lo hab&iacute;a hecho sobre todo con su t&iacute;a, pero aparte de ella, no era partidario de hablar de ese tipo de cosas, ni siquiera con sus verdaderos amigos.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal, Carol? &mdash;ella no respondi&oacute;, lo vio como un formalismo&mdash; He venido para preguntarte una cosa.<\/p>\n<p>La joven le mir&oacute; con los ojos abiertos, prestando toda la atenci&oacute;n a su nuevo amigo y sabiendo por donde ir&iacute;an los tiros.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s mal por lo que te pregunt&eacute; el otro d&iacute;a? &mdash;pregunt&oacute; sin titubeos&mdash; Como no nos hemos visto y eso&hellip; &mdash;a Sergio le cost&oacute; un mundo soltarlo, pero una vez que las palabras fluyeron, pareci&oacute; tan sencillo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s pidi&eacute;ndome perd&oacute;n, por preguntarme si hab&iacute;a llorado? &mdash;el muchacho alz&oacute; los hombros&mdash; Y me traes cervezas&hellip; la verdad que tienes que ser muy popular entre las chicas.<\/p>\n<p>&mdash;Pues si te soy sincero&hellip; no mucho. &mdash;nunca lo hab&iacute;a sido, esta era la &eacute;poca que m&aacute;s sexo y amor hab&iacute;a tenido con diferencia en su corta existencia.<\/p>\n<p>&mdash;Pues a m&iacute; con esto me ganas. &mdash;abri&oacute; dos latas, una para cada uno&mdash; O sea que, &iquest;vienes a pedir perd&oacute;n por preguntarme eso? &mdash;asinti&oacute;&mdash; &iquest;C&oacute;mo pensabas que me pod&iacute;a ofender algo as&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute;&hellip; &mdash;no ten&iacute;a ni idea, era lo que sent&iacute;a, ll&aacute;malo presentimiento&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Si me preguntaste algo, era porque te preocupaste por m&iacute;, &iquest;no? Pues me da que es casi como un halago, es imposible que me enfade. &iexcl;&iquest;Qui&eacute;n co&ntilde;o se enfadar&iacute;a por eso?!<\/p>\n<p>Levant&oacute; la cerveza en alto y Sergio entendi&oacute; r&aacute;pido que buscaba brindar con &eacute;l. Chocaron las latas y alguna gota sali&oacute; mojando un poco la cama, los dos se sonrieron.<\/p>\n<p>&mdash;Dale un trago, que no me las voy a beber todas. Eso s&iacute;, no creas que por unas cervezas te voy a contar lo que me pasaba, con admitirlo ya te tienes que quedar satisfecho.<\/p>\n<p>&mdash;Es un comienzo. &mdash;ambos rieron mientras se miraban y escuchaban de fondo la televisi&oacute;n. Comprendieron simult&aacute;neamente que se llevaban a las mil maravillas.<\/p>\n<p>Carol volvi&oacute; la vista a la nada, mordi&eacute;ndose nerviosa el labio, pensando que quiz&aacute;&hellip; alg&uacute;n d&iacute;a se lo podr&iacute;a contar. Su mente le preguntaba &ldquo;&iquest;por qu&eacute; no? Es majo&rdquo;, pero ella todav&iacute;a rehusaba, la confianza es algo que hay que labrar y ella&hellip; ten&iacute;a malas experiencias confiando en la gente.<\/p>\n<p>&mdash;Quiz&aacute;&hellip; otro d&iacute;a&hellip; &mdash;acab&oacute; diciendo en un tono m&aacute;s serio de lo normal.<\/p>\n<p>&mdash;No pasa nada, solo que ahora me tienes que pagar las cervezas. &iquest;No hay problema, verdad?<\/p>\n<p>Carol se gir&oacute; y le dio un leve golpe en el brazo a su amigo, ambos se volvieron a re&iacute;r en la intimidad que daban aquellas cuatro paredes. Con la primera cerveza acabada y algo de chispa alcoh&oacute;lica en su cuerpo, Sergio se levant&oacute; a dar un paseo por las paredes para cotillear con descaro. Aprovecho que Carol estaba en el servicio.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gusta el manga? &mdash;pregunt&oacute; seg&uacute;n escuch&oacute; como se abr&iacute;a la puerta.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, los comics en general. &mdash;anduvo hasta el estante donde observaba Sergio. Mir&oacute; los que ten&iacute;a y le coment&oacute;&mdash; No tengo el dinero que me gustar&iacute;a para comprarme todos los que quiero.<\/p>\n<p>&mdash;Cuando trabajes y tengas tu vida &ldquo;adulta&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;Qui&eacute;n sabe. &iquest;A ti te gustan?<\/p>\n<p>&mdash;S&eacute; muy poco, apenas vi cuando era peque&ntilde;o lo t&iacute;pico, Naruto, Dragon Ball, Los caballeros del zodiaco y poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres llevarte uno? &mdash;Carol nunca hab&iacute;a dejado uno de sus mangas, ni siquiera a sus parejas. Incluso ella misma se sorprendi&oacute; de sus r&aacute;pidas palabras. Igual estaba un poco borracha.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias, pero ahora no podr&iacute;a leerlo, con los dichosos seminarios&hellip; Estoy un poco hasta arriba.<\/p>\n<p>&mdash;M&aacute;s adelante si quieres. Ahora&hellip; &mdash;pas&oacute; las manos por ellos y cogi&oacute; el &uacute;ltimo que hab&iacute;a en la balda&mdash; me faltan dos para terminar con esta serie. Tengo que mirar por internet a ver si los encuentro.<\/p>\n<p>Volvieron a sentarse con la primera cerveza ya terminada y Sergio se recost&oacute; en la cama como bien hab&iacute;a hecho la chica en la suya.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Los fines de semana qu&eacute; haces?<\/p>\n<p>&mdash;Depende &mdash;respondi&oacute; Carolina tumb&aacute;ndose del mismo modo&mdash;. Algunos vuelvo a casa, otros me da pereza y me quedo. Aunque esto sea muy aburrido, me da pereza salir, luego estoy todo el d&iacute;a en la habitaci&oacute;n y me arrepiento. &mdash;alz&oacute; los hombros sabiendo que era una contradicci&oacute;n, pero as&iacute; era ella&mdash; Aqu&iacute; pocos se quedan&hellip; el viernes casi todos emigran como los p&aacute;jaros.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, lo mismo me dijo Javi. Le coment&eacute; para salir o algo, pero nada, se marcha siempre, una pena.<\/p>\n<p>&mdash;Si te vas a quedar y te aburres, pues ya sabes d&oacute;nde&hellip;<\/p>\n<p>De pronto algo la cort&oacute;, su m&oacute;vil empez&oacute; a zumbar encima de la mesa. Con cierta pereza se levant&oacute; de la cama y cogi&oacute; el parpadeante tel&eacute;fono. Se coloc&oacute; las gafas de ver y mir&oacute; lo que la luz la indicaba, la estaban llamando. Gir&aacute;ndose con rapidez mir&oacute; el rostro de su amigo.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, podemos seguir otro d&iacute;a. &mdash;se&ntilde;al&oacute; el m&oacute;vil&mdash; Es importante. Lo siento, tengo que coger.<\/p>\n<p>&mdash;Claro, claro.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; con algo de pereza, pero camin&oacute; hasta la salida con algo de premura, la cara de su nueva amiga le instaba a ello, la llamada parec&iacute;a demasiado importante. Al cuarto tono puso un pie en la salida y escuch&oacute; como una voz dulce y acaramelada respondi&oacute; al tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>&mdash;Hola. &mdash;muy bajito estir&oacute; la &uacute;ltima vocal, Sergio apenas pod&iacute;a escucharla en tan poca distancia.<\/p>\n<p>Levant&oacute; su mano para decir adi&oacute;s y Carol casi habi&eacute;ndose olvidado de &eacute;l, le lanz&oacute; unos cuantos besos con sus manos mientras se desped&iacute;a nerviosa y con rapidez, sin dejar de sonre&iacute;r.<\/p>\n<p>Obviamente, Sergio se imagin&oacute; quien podr&iacute;a ser, aunque no era de su incumbencia, seguramente su familia o tal vez alguien m&aacute;s &iacute;ntimo. Sin embargo lo que si medit&oacute; fue acerca de esos comics que ten&iacute;a en su balda, quiz&aacute; ser&iacute;a una buena iniciaci&oacute;n en su relaci&oacute;n de amistad ayudarla a comprar los que le faltaban.<\/p>\n<p>Solo conoc&iacute;a a una persona que supiera de comics japoneses y lugares donde se vend&iacute;an. Cogi&oacute; el tel&eacute;fono en su habitaci&oacute;n, mientras Carol segu&iacute;a pegada al m&oacute;vil hablando con otra chica, Sergio llam&oacute; a su hermana.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Tato! &iquest;Qu&eacute; tal est&aacute;s? A ver cuando vienes que tengo ganas de verte.<\/p>\n<p>&mdash;Y yo, hermanita querida. Aunque de momento complicado, pero puedes venir aqu&iacute; cuando quieras.<\/p>\n<p>&mdash;Lo tomo en cuenta&hellip; igual un d&iacute;a que quiera salir y no dormir en casa&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No me metas en tus complots de borracheras&hellip;<\/p>\n<p>Ambos rieron contentos con su nueva relaci&oacute;n que parec&iacute;a nunca acabar. Una maravilla.<\/p>\n<p>&mdash;Te llamaba por una cosa, tata. &iquest;T&uacute; conoces un buen sitio para ir a comprar mangas?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Mangas? &iquest;T&uacute;? No te he visto con ninguno en mi vida, &iquest;es que hay&hellip;?<\/p>\n<p>&mdash;Es para un amigo, no empieces. &mdash;ambos rieron tras los tel&eacute;fonos. Sergio prefer&iacute;a encubrir la verdad para no dar mil explicaciones, al final Carol solo era su amiga y eso dar&iacute;a pie a errores. Conoc&iacute;a a Laura.<\/p>\n<p>&mdash;Aqu&iacute; en el pueblo hay una librer&iacute;a muy buena y est&aacute; especializada. El primero que compr&eacute; lo hice all&iacute; y ahora&hellip; es un no parar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Me puedes pasar la direcci&oacute;n?<\/p>\n<p>&mdash;Claro, cuando te cuelgue te mando. No est&aacute; muy lejos de casa, a cinco minutos o as&iacute; de donde trabaja ahora mam&aacute;.<\/p>\n<p>La punzada la sinti&oacute; dura en el est&oacute;mago, Sergio con su nueva vida y sobre todo con la irrupci&oacute;n de Carolina, se olvid&oacute; completamente de su progenitora y tambi&eacute;n de su grave problema. Pero este segu&iacute;a all&iacute;, no se hab&iacute;a ido, su madre y &eacute;l todav&iacute;a no se hab&iacute;an vuelto a hablar y por supuesto, as&iacute; seguir&iacute;a siendo hasta que alguno de los dos diera el primer paso. Esto &uacute;ltimo a Sergio le parec&iacute;a imposible.<\/p>\n<p>La curiosidad le pudo, quer&iacute;a saber algo de ella, aunque fuera lo m&aacute;s peque&ntilde;o y su hermana ser&iacute;a una buena esp&iacute;a en la casa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal est&aacute;? &mdash;no pudo reprimir un tono seco.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, habla mucho del nuevo trabajo, todo el rato comentando lo bien que est&aacute;. Aunque&hellip; &mdash;no hac&iacute;a falta insistir, Laura se lo iba a contar&mdash; creo que est&aacute; triste. Ella intenta sonre&iacute;r y que todo est&eacute; bien, pero noto que desde que te fuiste tiene una cara m&aacute;s tristona. No quiero que te sientas mal, si has querido marcharte tendr&aacute;s tus razones. Podr&iacute;as venir un d&iacute;a o algo&hellip; S&iacute;, s&eacute; que est&aacute;s muy liado y que necesitas espacio, ya me lo has dicho, pero&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Laura, cari&ntilde;o. &mdash;a la joven le encantaba que su hermano la volviera a tratar con esos apelativos dulces&mdash; Dentro de poco nos veremos, ya ver&aacute;s. Lo de mam&aacute; es solo una etapa, tema del nido vac&iacute;o y as&iacute;. Son solo unos meses y volver&eacute; a tocarte las narices, te lo prometo.<\/p>\n<p>&mdash;Eso espero, me gusta tenerte en casa.<\/p>\n<p>Esper&oacute; un momento porque la garganta se le hab&iacute;a agarrotado. Las palabras de su hermana le hab&iacute;an llegado al coraz&oacute;n, un m&uacute;sculo ya tocado por saber c&oacute;mo estaba su madre. Deseaba mandarla un mensaje, llamarla, pero no pod&iacute;a, todav&iacute;a estaba tan fresco que ten&iacute;a que dejar correr el agua.<\/p>\n<p>Trag&oacute; saliva o eso intent&oacute;, ya que debido a la cerveza y a esa sensaci&oacute;n tan mala producida por la conversaci&oacute;n, estaba seco.<\/p>\n<p>&mdash;Dentro de poco&hellip; lo juro.<\/p>\n<p>&mdash;Tomo la palabra, tato.<\/p>\n<p>&mdash;Te quiero mucho.<\/p>\n<p>&mdash;Y yo.<\/p>\n<p>A Sergio una peque&ntilde;a gota salada se le comenz&oacute; a formar en el lagrimal de su ojo derecho, pero con nuevos pensamientos acerca de sus deberes, consigui&oacute; disiparla. No era momento de sentir l&aacute;stima, deb&iacute;a centrarse en sus estudios, aunque&hellip; deb&iacute;a darse cuenta de que lo m&aacute;s importante era su vida.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>En mi perfil ten&eacute;is mi Twitter para que pod&aacute;is seguirme y tener m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Mari comenz&oacute; a trabajar la semana despu&eacute;s de lo que ella denominaba &ldquo;el incidente&rdquo;. El tortazo a su hijo le hab&iacute;a dolido en el alma, cada vez sent&iacute;a m&aacute;s dolor en su mano como represalia del golpe que dio. Sin embargo, su mente se paraba m&aacute;s en el posible error que hab&iacute;a cometido. Lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16875,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32618","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32618","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16875"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32618"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32618\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32618"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}