{"id":32706,"date":"2021-11-24T23:00:00","date_gmt":"2021-11-24T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-11-24T23:00:00","modified_gmt":"2021-11-24T23:00:00","slug":"relajate-y-disfruta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/relajate-y-disfruta\/","title":{"rendered":"Rel\u00e1jate y disfruta"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32706\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 21<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me encantan nuestras apuestas porque sin importar qui&eacute;n sea quien gane al final los dos nos divertimos&hellip;<\/p>\n<p>La &uacute;ltima vez perd&iacute; y pas&eacute; una semana entera siendo su mascota, sirvienta, esclava sexual, complaci&eacute;ndolo en todo lo que a su s&aacute;dica mente se le ocurr&iacute;a, calent&aacute;ndome con todo lo que me ped&iacute;a hacer, pero sin poder desahogarme como es debido, no me quejo desde que acept&eacute; sab&iacute;a que iba ser una semana dif&iacute;cil, cachonda y divertida, al final recib&iacute; con creces todo el placer acumulado.<\/p>\n<p>Las &uacute;ltimas veces le ha tocado ganar a &eacute;l, pero esta vez no ser&aacute; as&iacute;.<\/p>\n<p>Desde que formul&oacute; la apuesta sab&iacute;a que era un reto dif&iacute;cil, aprender de memoria una p&aacute;gina de alg&uacute;n libro de su biblioteca y escribirla sin una sola falta de ortograf&iacute;a y con todos los signos gramaticales.<\/p>\n<p>El cabr&oacute;n quer&iacute;a ganar de nuevo por eso eligi&oacute; esa apuesta, pero esta vez ser&aacute; &eacute;l quien tenga que pagar.<\/p>\n<p>El libro lo elegir&iacute;a la suerte as&iacute; que mi trabajo iba ser dif&iacute;cil y fuera el libro que fuera yo deber&iacute;a ser muy meticulosa al estudiar el texto&hellip;<\/p>\n<p>Mucha gente se sorprende y me pregunta c&oacute;mo es que una mujer joven, guapa e independiente est&aacute; con un hombre mayor.<\/p>\n<p>La mayor&iacute;a supone que es porque &eacute;l tenga dinero, pero nada m&aacute;s alejado de la realidad por lo menos en mi caso. Lo que me gust&oacute; y atrap&oacute; de &eacute;l fue su amor y compa&ntilde;&iacute;a, su madurez y seguridad, la forma que me hace sentir segura y libre al mismo tiempo es la forma en que me trata como si fuera su mayor tesoro.<\/p>\n<p>Y por si fuera poco es un caballero fuera de casa donde las miradas est&aacute;n puestas en nuestra relaci&oacute;n, pero en privado, cuando estamos a solas cambia por completo ah&iacute; es un depravado, medio s&aacute;dico, un experto en la cama; me lleva de la mano hasta mis l&iacute;mites; me hace romperlos, me hace hacer cosas que jam&aacute;s imagin&eacute; disfrutar, me lleva a gozar de una manera que nunca hab&iacute;a hecho. Sabe el lugar y momento justo, sabe donde acariciar, ara&ntilde;ar o moverse con m&aacute;s fuerza, sabe cuando dar un jal&oacute;n a mi pelo o poner una nalgada que desborda mis orgasmos, ha llegado a dejarme inm&oacute;vil con las cuerdas y descubrir que en ocasiones la caricia m&aacute;s caliente viene cubierta de lana y algod&oacute;n tensionando en ciertas zonas del cuerpo hasta provocar que moje el colch&oacute;n del placer otorgado, es todo un cabr&oacute;n en el buen sentido de la palabra, despierta un instinto animal en m&iacute; que me provoca darle todo, incluso mi orificio m&aacute;s peque&ntilde;o virgen hasta que lo conoc&iacute; a &eacute;l.<\/p>\n<p>Pero el sexo no lo es todo tambi&eacute;n sabe cuando lo que necesito solo es un abrazo, solo hablar o estar en su compa&ntilde;&iacute;a en silencio, me escucha y no trata de cambiarme solo me escucha y deja que tome mis decisiones.<\/p>\n<p>Me encanta como me trata, tal vez no tiene el br&iacute;o de un joven, pero compensa con creces los cinco minutos de mete y saca que por lo regular los j&oacute;venes usan sin darse el tiempo de seducir, conquistar, tocar, besar, repetir el proceso una y otra vez hasta que yo misma tenga que suplicar porque me tome. Su experiencia y perversiones las reserva para m&iacute; detr&aacute;s de su s&aacute;dica sonrisa y caliente mirada.<\/p>\n<p>Soy una amante de ver el atardecer y cada vez que salgo temprano de la oficina me doy el gusto de verlo desde casa, por eso sal&iacute; con caf&eacute; y galletas en mano me dirijo al jard&iacute;n de nuestra casa, camine por el p&oacute;rtico trasero pasando de largo por las columnas de madera que lo sostienen escuche el crujir de la madera bajo mis pies al bajar los cuatro escalones que dividen la casa de la naturaleza, fui m&aacute;s all&aacute; del refugio y la calidez de la madera y segu&iacute; por el sendero de piedra hasta llegar junto al nogal en el centro del lugar. Sent&iacute; una sensaci&oacute;n de libertad al notar como algunas hojas se quebraron bajo mis pies, es un peque&ntilde;o placer que no s&eacute; si la mayor&iacute;a tenga.<\/p>\n<p>A esta altura del a&ntilde;o, son muchos los &aacute;rboles que ya comenzaron a soltar sus hojas (contuve el impulso de quitarme el calzado e ir sintiendo las texturas con mis pies descalzos), hay miles de ellas tiradas por el verde c&eacute;sped que contrasta con los tonos ocre, naranja y amarillo de los &aacute;rboles que se preparan para el crudo invierno y guardan sus energ&iacute;as lo m&aacute;s que pueden para la siguiente primavera y floraci&oacute;n.<\/p>\n<p>El clima ha cambiado ya se siente el cambio de estaci&oacute;n, el aire es m&aacute;s fr&iacute;o as&iacute; que tom&eacute; la manta y me sent&eacute; en mi peque&ntilde;o refugio cobijando mis pies bajo la sombra del &aacute;rbol, me encanta este lugar es mi sitio donde todo est&aacute; bien, aqu&iacute; soy libre de todos y de todo.<\/p>\n<p>La hermosa vista de los &aacute;rboles m&aacute;s abajo en la ca&ntilde;ada me relaja, siempre hay aves en el cielo pero en un buen d&iacute;a puedo ver &aacute;guilas en todo su esplendor solo planeando con sus largas alas extendidas al viento quietas ah&iacute; arriba como si estuvieran fijas o mirando a la peque&ntilde;a mujer que las observa desde el suelo, hay ocasiones en que alg&uacute;n venado camina cerca del l&iacute;mite de la l&iacute;nea de &aacute;rboles.<\/p>\n<p>M&aacute;s abajo est&aacute; el lago que da nombre a la comunidad un lago hermoso y de gran tama&ntilde;o es el segundo en capacidad de todo el estado, su cercan&iacute;a con la ciudad lo hace muy popular los fines de semana y eso mueve la econom&iacute;a del peque&ntilde;o pueblo donde vivo, todo el conjunto es m&aacute;gico, siempre so&ntilde;&eacute; con vivir en un lugar as&iacute; y aqu&iacute; estoy viviendo el sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>El aroma a caf&eacute; me trajo a la realidad, &eacute;l y un par de galletas de avena fueron la compa&ntilde;&iacute;a perfecta.<\/p>\n<p>Hoy no apareci&oacute; en el cielo ninguna de esas aves majestuosas, tal vez ya tambi&eacute;n est&eacute;n haciendo planes para afrontar el inminente invierno, pero me ha regalado un festival de colores rojos, naranjas y rosas hasta convertirse en ese azul casi negro lleno de puntos blancos es un privilegio vivir en el campo, sin tantas luces de la ciudad se pueden apreciar las estrellas de una forma que es imposible en la urbe.<\/p>\n<p>Hoy hab&iacute;a un par de nubes juguetonas que se fusionaron en una danza de colores, fue como si hicieran el amor entre ellas con el lago de testigo y vestido de los mismos colores que las nubes amantes.<\/p>\n<p>Estoy tan absorta que no s&eacute; cu&aacute;nto tiempo tiene Josef parado en el umbral del p&oacute;rtico mir&aacute;ndome, no parece tener fr&iacute;o se ha quitado el saco, solo dejo su chaleco y la camisa ya con las mangas dobladas hasta los codos lo que permite ver sus tatuajes en los brazos le imprimen una personalidad de ni&ntilde;o malo que me excita y cuando vamos por la calle hace que alguna que otra mujer tambi&eacute;n lo voltee a ver, la corbata ya no la lleva apretada a su cuello ahora est&aacute; floja y cuelga displicente desde su cuello hasta rozar por un costado su creciente barriga (nada mal para un hombre de casi 50), uno de sus hombros est&aacute; recargado en una de las columnas con las manos en las bolsas del pantal&oacute;n y los pies cruzados. Es su cl&aacute;sica pose de gal&aacute;n &iexcl;jajaja! Me gusta verlo as&iacute;, despreocupado y sonriendo.<\/p>\n<p>Me observa a m&iacute; en lugar de al hermoso paisaje que tenemos frente a nosotros, bueno es que la oscuridad que se aproxima lo hace dif&iacute;cil aunque a&uacute;n hay rastros de belleza por todo el lugar.<\/p>\n<p>Le hago una se&ntilde;a para que se acerque y encantado me obedece, toma mi cuello y me obliga a levantar el ment&oacute;n para depositar un suave beso de saludo mis labios lo buscan y el beso se prolonga hasta que mis manos se aferran a su trasero y lo empujan hacia m&iacute;.<\/p>\n<p>Cuando el aire nos falta y los labios se separan &eacute;l sonr&iacute;e.<\/p>\n<p>Toma una de las galletas que tengo en el platito y la lleva a su boca sin dejar de mirarme, me est&aacute; seduciendo toma la galleta como tomar&iacute;a mis labios y juega con ella, la besa y pasa su lengua por la rugosa galleta como lo har&iacute;a si estuviera su cabeza entre mis piernas, sonr&iacute;e al ver que mis dientes muerden mi labio, muerde un poco y vuelve a repetir el proceso hasta terminar la galleta. Ahora mi flor palpita de deseo y &eacute;l lo sabe solo espera el mejor momento para lanzar el anzuelo y yo felizmente me clave voluntariamente en el.<\/p>\n<p>&mdash;Ya tengo la forma de elegir el libro y estar&eacute; muy feliz de recibir mi premio.<\/p>\n<p>&mdash;No est&eacute;s tan seguro est&aacute; vez yo ser&eacute; la ganadora. Dime &iquest;c&oacute;mo ser&aacute; la elecci&oacute;n?<\/p>\n<p>&mdash;F&aacute;cil, dos n&uacute;meros al azar, el primero indicar&aacute; el estante, el segundo indica la posici&oacute;n del libro. La p&aacute;gina ser&aacute; donde abramos el libro<\/p>\n<p>&mdash;Me parece perfecto.<\/p>\n<p>&mdash;Pues no se diga m&aacute;s vamos dentro y comencemos.<\/p>\n<p>Me tendi&oacute; su mano para ayudarme a levantar, me cobijo con su brazo sobre mi espalda y como dos adolescentes en busca de su primera aventura regresamos casi corriendo al interior de la casa.<\/p>\n<p>Atravesamos el p&oacute;rtico trasero y como todo un caballero Josef abri&oacute; las puertas francesas y me permiti&oacute; pasar primero, la calidez de la casa acarici&oacute; mis fr&iacute;as mejillas, el candelabro antiguo ya estaba encendido hac&iacute;a mucho tiempo que hab&iacute;a cambiado las antiguas velas por focos de luz el&eacute;ctrica, era una antig&uuml;edad que hab&iacute;a estado en su familia por varias generaciones.<\/p>\n<p>Casi jala de m&iacute; para llevarme lo m&aacute;s r&aacute;pido posible a la biblioteca, pasamos casi corriendo por el cuarto de servicio, el de invitados, la sala, la cocina y la puerta del ba&ntilde;o de visitas giramos por el pasillo rumbo a las habitaciones y entramos sin demora al cuarto que hace de biblioteca improvisada, las estanter&iacute;as caseras que instalamos el fin de semana est&aacute;n firmes y a&uacute;n se puede oler a pintura cuando entras en la habitaci&oacute;n aun as&iacute; ya est&aacute;n llenas de libros; una pared entera de la habitaci&oacute;n est&aacute; decorada con repisas y llenas hasta el l&iacute;mite de libros, siete en total desde el suelo hasta el cielo raso y en cada una de ellas el mismo n&uacute;mero de libros se dio a la tarea de organizar de tal forma que todo fuera sim&eacute;trico, enfrente de ella un peque&ntilde;o mueble muy c&oacute;modo para leer junto a la luz natural que entra por la enorme ventana, la chimenea est&aacute; en la pared opuesta a las repisas es una enorme chimenea doble que tambi&eacute;n da a la habitaci&oacute;n principal al otro lado del muro, no tenemos muchos muebles dentro solo hay un peque&ntilde;o escritorio de caoba con una silla de un lado y un par m&aacute;s frente.<\/p>\n<p>Puedo ver que sobre &eacute;l hay dos copas y una botella lista para servir.<\/p>\n<p>Josef lo hace en cuanto nos acercamos y tiende la primera copa burbujeante hacia mi mano luego se sirve el mismo y alza su copa para brindar conmigo, siento las burbujas haciendo cosquillas en mi garganta y haciendo explosi&oacute;n placenteramente, el l&iacute;quido burbujeaba y de parec&iacute;a en el paladar dejando su un ligero sabor amargo, bebemos de poco el contenido de las copas y luego de tomar la primera en silencio sonr&iacute;e se acerca a m&iacute; y me besa. Un beso lleno de intenci&oacute;n que al final frena para ir del otro lado del escritorio y sacar un par de peque&ntilde;as bolsas negras. Una en cada mano, levanta un poco la mano derecha antes de explicar.<\/p>\n<p>&mdash;Aqu&iacute; dentro est&aacute;n los n&uacute;meros de la repisa ganadora. En la otra est&aacute;n los n&uacute;meros para el libro. As&iacute; que vamos a empezar.<\/p>\n<p>Sonre&iacute; y cort&eacute; la distancia entre ambos met&iacute; la mano en la bolsa de la mano izquierda primero el n&uacute;mero que sali&oacute; fue el cuarenta y cuatro, ya ten&iacute;amos un n&uacute;mero de libro ahora solo era cuesti&oacute;n de qu&eacute; repisa. &Eacute;l eligi&oacute; el otro n&uacute;mero y el n&uacute;mero ganador fue el seis.<\/p>\n<p>Como un ni&ntilde;o en navidad fue corriendo hasta la posici&oacute;n indicada mis ojos lo siguieron con impaciencia y curiosidad.<\/p>\n<p>Yo estaba un poco tensa esperando que no fuera uno de esos libros en ingl&eacute;s, griego, italiano o franc&eacute;s que tiene en su colecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; los ojos un instante y contuve el aliento cuando su mano se estir&oacute; para tomar el libro por fin sac&oacute; el libro<\/p>\n<p>El libro elegido es &quot;El Amante&quot; de<\/p>\n<p>A. Martin<\/p>\n<p>Pude ver una portada roja y un libro no muy grueso entre sus manos lo trajo hasta m&iacute; y antes de que lo abriera lo detuve.<\/p>\n<p>&mdash;Creo que debe ser mi mano la que tenga la suerte de abrir y elegir la p&aacute;gina &iquest;no crees?<\/p>\n<p>Estir&oacute; su mano ofreci&eacute;ndome el libro ganador, lo tom&eacute; y sent&iacute; su peso en mi mano luego lo mire por ambos lados con m&aacute;s cuidado y lo abr&iacute; casi por el principio&hellip;<\/p>\n<p>Pude leer por primera vez la p&aacute;gina que deb&iacute;a memorizar.<\/p>\n<p>&quot;Como casi todo lo bueno (y lo malo) de esta vida, comenz&oacute; de casualidad. Llevaba un mes viviendo en la ciudad y no hab&iacute;a salido m&aacute;s que para dar unos paseos y reconocer el terreno como un explorador lo har&iacute;a con un bosque. Era mi primera noche en la calle. No conoc&iacute;a a nadie, excepto a mis compa&ntilde;eros de trabajo con los que no quer&iacute;a estrechar lazos. Siempre es un inconveniente cuando uno tiene planes secretos. De modo que estaba solo, tomando un c&oacute;ctel imbebible que hab&iacute;a pedido precisamente para alargar su consumici&oacute;n, pues tampoco quer&iacute;a volver a mi apartamento. El ambiente en Le Comptoir era el que luego supe habitual de los jueves por la noche: profesionales y ejecutivos de treinta y tantos, la mayor&iacute;a solteros, que desped&iacute;an la semana tomando copas aunque hubieran de madrugar el viernes por la ma&ntilde;ana. Merec&iacute;a la pena el esfuerzo, deduje por lo animados de los grupos que se agolpaban en la barra y en las mesas altas. S&oacute;lo dos personas permanec&iacute;amos sin compa&ntilde;&iacute;a en el local.<\/p>\n<p>Era una mujer que se encontraba a tres metros de m&iacute;, sentada en un taburete frente a la barra, ante una copa de vino de aire tan deprimido como ella. Repar&eacute; en su presencia cuando un grupo de alborotados franceses se larg&oacute;. Qued&oacute; un vac&iacute;o entre ambos. Nos miramos. Pero ella no ve&iacute;a. Sus pensamientos estaban muy lejos. Cada pocos minutos miraba su m&oacute;vil, que sacaba del bolso de cuero negro una y otra vez. Lo volv&iacute;a a guardar, alternando gestos de rabia que no pod&iacute;a disimular y expresiones de tristeza que tampoco pod&iacute;a ocultar. Un plant&oacute;n en toda regla. Quien la hab&iacute;a plantado deb&iacute;a ser muy importante para ella. De pronto, me mir&oacute;: &iquest;Quieres fumar conmigo en la calle?- pregunt&oacute; en franc&eacute;s. Claro &ndash; respond&iacute;. No era una mujer especialmente atractiva, pero ten&iacute;a ese aire desvalido que siempre deja la soledad impuesta. Ella me ofreci&oacute; uno de sus cigarrillos. Una marca que no conoc&iacute;a. Rubio, fino, pero no muy largo. Me dio fuego, incluso.&quot;<\/p>\n<p>Termine de leer un par de veces la hoja amarillenta antes de volver la vista a Josef.<\/p>\n<p>&mdash;Bien se&ntilde;or creo que esta vez volver&eacute; a perder<\/p>\n<p>&mdash;Tienes varios d&iacute;as para aprenderla, el s&aacute;bado es d&iacute;a de cobrar o pagar tu apuesta.<\/p>\n<p>Luego sirvi&oacute; un par de copas m&aacute;s y las bebimos de un trago para luego quitarnos la ropa y usar ese escritorio de cama&hellip;<\/p>\n<p>El libro se convirti&oacute; en mi acompa&ntilde;ante m&aacute;s fiel, cada oportunidad le&iacute;a de nuevo la misma p&aacute;gina, en el transcurso al trabajo, en los momentos libres, en casa hasta que en mi cabeza comenz&oacute; a aparecer cada letra, cada punto y coma, cada acento cada espacio incluso vi una palabra que ten&iacute;a una peque&ntilde;a falta de ortograf&iacute;a y la aprend&iacute; as&iacute; como estaba sin corregirla.<\/p>\n<p>La primera parte estaba grabada en mi cabeza a cal y canto, pero a&uacute;n faltaba la segunda mitad del texto que por alguna extra&ntilde;a raz&oacute;n no pod&iacute;a memorizar, creo que dos d&iacute;as no iban a ser suficientes&hellip;<\/p>\n<p>Ganara qui&eacute;n ganara yo ten&iacute;a una sorpresa, desde hace alg&uacute;n tiempo ten&iacute;amos la intenci&oacute;n de una escapada en la ciudad as&iacute; que consegu&iacute; la habitaci&oacute;n de un hotel centro de la ciudad, en la zona antigua, donde las casas y edificios son de la &eacute;poca colonial y a&uacute;n hoy en d&iacute;a puedes ver el esplendor y el lujo de los habitantes de hace m&aacute;s de trescientos a&ntilde;os, donde el encanto de lo antiguo se funde m&aacute;gicamente con lo moderno, eleg&iacute; la habitaci&oacute;n en la parte m&aacute;s alta del edificio, la vista desde ah&iacute; es alucinante con las luces de la ciudad a nuestros pies y las luces de los edificios m&aacute;s modernos al fondo en el sector financiero.<\/p>\n<p>El s&aacute;bado ya ten&iacute;a todo listo, los detalles en la habitaci&oacute;n, algunos arreglos de delicadas flores en lugares estrat&eacute;gicos a la vista, tacto y olfato, la comida, la bebida, las velas, hasta la m&uacute;sica, todo estaba listo y me hab&iacute;a costado una peque&ntilde;a fortuna.<\/p>\n<p>El lugar es perfecto, en cuanto sales del elevador te topas con un pasillo que divide las habitaciones, en esta parte solo hay cuatro suites, la nuestra es la &uacute;ltima de la derecha, la enorme puerta de doble hoja de roble tiene una moderna cerradura que abre con una pulsera electromagn&eacute;tica plateada, solo tienes que acercar tu mu&ntilde;eca a la cerradura y listo&hellip; Autom&aacute;ticamente las bisagras giran suavemente para dar acceso al lugar, la inmensa habitaci&oacute;n de dos niveles te deja con una sonrisa, todo el concepto es abierto aqu&iacute; todo es lujo y seducci&oacute;n&hellip; Lo primero que notas es la altura del lugar la pared derecha es el doble de alto de una pared normal, del otro lado a unos tres metros sobre el suelo est&aacute; lo que supongo es el dormitorio pero desde aqu&iacute; solo alcanzo a ver el ornamentado barandal de hierro forjado pintado de un negro mate, la habitaci&oacute;n est&aacute; pintada y decorada con tonos c&aacute;lidos y neutrales dise&ntilde;adas para la comodidad de los ocupantes.<\/p>\n<p>Luego observ&oacute; el mobiliario, est&aacute; decorado con todos los muebles estilo victoriano madera y telas de lujo con tapices de flores, hay un comedor para cuatro personas con una tabla impecable con una gruesas y laboradas patas de madera, la sala es fant&aacute;stica a juego con el comedor en los doscientos metros de la parte baja de la habitaci&oacute;n hay distribuidos peque&ntilde;os muebles de decoraci&oacute;n y mesitas de centro que llevan algunas estatuillas de barro o alg&uacute;n metal. Al fondo una inmensa pared de cristal te deja boquiabierto con la vista a la ciudad y dentro todos los muebles son de un lujo antiguo que ya no encuentras en otro lugar, el confort est&aacute; incluido y cada espacio est&aacute; dise&ntilde;ado para ello.<\/p>\n<p>La enorme y bien dise&ntilde;ada sala de la habitaci&oacute;n incluye una chimenea el&eacute;ctrica, un televisor, sistema de audio envolvente, muebles y sillas dignos de la realeza que hace muchos a&ntilde;os eran los due&ntilde;os de la ciudad.<\/p>\n<p>Hay una peque&ntilde;a cantina preparada con todo lo necesario, el minibar contiene de todo; algunas botellas de agua, bebidas alcoh&oacute;licas, energ&eacute;ticas, hay para todos los gustos. Junto hay una peque&ntilde;a bandeja con galletas de avena, nuez, amaranto, chocolates y una peque&ntilde;a variedad de bocadillos.<\/p>\n<p>Estatuillas de bronce descansan sobre algunas repisas y mesas, cuadros sobre las paredes.<\/p>\n<p>El botones me guio por las escaleras de caracol hasta la habitaci&oacute;n, est&aacute; escondida a la vista desde la parte inferior de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La cama con doce es enorme, est&aacute; perfectamente arreglada, sin un dobles fuera de lugar, el botones acomodo mi peque&ntilde;a maleta con la ropa y accesorios necesarios para una noche sobre uno de los taburetes junto a la cama y se march&oacute; mientras yo segu&iacute;a disfrutando del lugar.<\/p>\n<p>Hay un espejo enorme junto al vestidor m&aacute;s all&aacute; est&aacute; la pared que da privacidad al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Otra sonrisa en mi boca cuando entre en ese espacio la cantidad de luz natural proveniente de una claraboya en la parte superior del cielo raso iluminaba todo aparte de eso el ba&ntilde;o estaba impoluto, limpio, sencillo, soberbio; los mostradores de m&aacute;rmol blanco contrastaban con los accesorios negros, la enorme zona de ba&ntilde;o se divide con vidrio templado, una enorme regadera en forma de lluvia cuelga de lo m&aacute;s alto de la habitaci&oacute;n, hay una tina negra con las patas de plata, inmediatamente me desnude, abr&iacute; las llaves y espere paciente que el agua alcanzar&aacute; su nivel para echar los jabones espumosos y arom&aacute;ticos luego a tomar un largo y relajante ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Cuando sal&iacute; de la ducha envuelta solo por la bata del hotel le mand&eacute; a Josef un mensaje con el lugar y la hora.<\/p>\n<p>Luego solo me dediqu&eacute; a m&iacute;, una peque&ntilde;a visita al spa del hotel para dejar la piel tersa y sedosa, arreglar las u&ntilde;as de pies y manos y dar un &uacute;ltimo vistazo a la p&aacute;gina del libro.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a estar espectacular esa noche, quer&iacute;a ver en sus ojos el deseo desbordado y quer&iacute;a ver su frustraci&oacute;n al tener que esperar para tocarme.<\/p>\n<p>El peinado fue lo primero as&iacute; que aproveche la visita al spa me encanta mi cabello alborotado con sus chinos indomables en mi cabeza pero esta vez quer&iacute;a verme diferente as&iacute; que alisaron los chinos de mi cabello luego me peinaron dejando al descubierto parte de mi cuello. La piel de porcelana estaba ah&iacute;; como una tentaci&oacute;n latente y poderosa, dejaron un par de rizos sobre mi rostro meticulosamente cuidados, todo lo dem&aacute;s est&aacute; peinado para dejar al descubierto ciertas zonas y acentuar otras, la gargantilla sobre mi cuello y los pendientes a juego tendr&iacute;an un efecto sutil al reflejar la luz con mis movimientos.<\/p>\n<p>Ropa interior de seda y encaje, un ligero suave y fino que envolvieron mis piernas; disfruto la sensaci&oacute;n de suavidad y firmeza al subir la delgada tela por mis piernas.<\/p>\n<p>Me gusta pensar en la sonrisa en su boca y la fiereza de su mirada cuando el vestido caiga al suelo y su vista y tacto tengan acceso a m&iacute; sin las restricciones de la ropa.<\/p>\n<p>El vestido blanco cenizo casi como si fuera de novia, tiene perlas y piedras brillantes en la parte superior mis brazos y cuello son lo &uacute;nico de mi piel a la vista una sutileza calculada todo lo dem&aacute;s est&aacute; cubierto por un vestido largo hasta los tobillos, debajo los tacones me hacen ver m&aacute;s alta, mi figura se esconde premeditadamente debajo de la pegada tela, mi silueta es suficiente para volverlo loco de lujuria y deseo,<\/p>\n<p>No maquille mucho mi cara, me gusta verme natural solo unas leves sombras en mis ojos para realzar el color y a la vez ayudar a que mis p&oacute;mulos se vean perfectos, un poco de brillo sobre mis labios hacen juego con mis carnosos labios.<\/p>\n<p>Apliqu&eacute; perfume sobre mi cuello, atr&aacute;s de mis mu&ntilde;ecas, un poco entre mis piernas y senos y estaba lista.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo me observe en el enorme espejo que ocupaba desde el piso hasta el techo de la habitaci&oacute;n, di un &uacute;ltimo vistazo y me sorprend&iacute; mirando una mujer hermosa y decidida, si yo abr&iacute; as&iacute; la boca ante mi reflejo me imagine la reacci&oacute;n de &eacute;l y sonre&iacute;. Esta noche ser&aacute; fant&aacute;stica.<\/p>\n<p>La cena ser&iacute;a en el balc&oacute;n y as&iacute; disfrutar la vista, una peque&ntilde;a mesa con un mantel impecable sobre ella, dos sillas, un par de copas de cristal, y una vela dentro de un portavelas dorado y brillante al centro daban un toque de intimidad perfecto.<\/p>\n<p>Yo estaba en el marco de la puerta hacia el balc&oacute;n cuando Josef entr&oacute; en la habitaci&oacute;n vi la mirada que esperaba ver; sorpresa y deseo, lujuria y pasi&oacute;n, su lengua paseo por sus labios como saboreando la cena, la anticipaci&oacute;n de lo que vendr&iacute;a.<\/p>\n<p>Se detuvo un metro adentro de la habitaci&oacute;n mientras &eacute;l sonre&iacute;a al examinarme yo hac&iacute;a lo mismo con &eacute;l, me encanta su atuendo casual y elegante, sus cabellos alborotados sin peinar del todo.<\/p>\n<p>Un abrigo ligero de lana color arena, una bufanda tejida azul cuelga sin ninguna atadura de sus hombros hasta sus manos, una camisa de vestir blanca con el bot&oacute;n del cuello y el siguiente desabrochado unos pantalones de vestir ajustados y unas botas negras al tobillo.<\/p>\n<p>Estaba espectacular y soberbio dentro de su personaje de chico malo.<\/p>\n<p>La eleg&iacute; una playlist con canciones tranquilas, algunas de sus favoritas y otras de las m&iacute;as.<\/p>\n<p>Note que su mirada se posaba unos momentos en mi cabeza, admirando el cambio por su sonrisa puedo ver que le ha gustado.<\/p>\n<p>Camine seductoramente hacia &eacute;l mientras sent&iacute;a su mirada, ambos disfrutamos la pasarela: &eacute;l observaba cada gesto, cada paso que yo daba y yo simplemente disfrutaba de sentirme deseada y con un poder invisible sobre &eacute;l.<\/p>\n<p>Mi hombre siempre tan controlador ahora parece un ni&ntilde;o la ma&ntilde;ana de navidad listo para abrir y disfrutar su regalo.<\/p>\n<p>Est&aacute; desesperado por tenerme lo noto en sus ojos pero para eso a&uacute;n falta un poco.<\/p>\n<p>A medio camino me detengo, sobre una mesa hay un par de caballitos y una botella de tequila a&ntilde;ejado en barricas roble blanco, lleno ambos vasos y camino con uno en cada mano.<\/p>\n<p>Cuando estoy lo bastante cerca le ofrezco uno, y ambos brindamos por la noche que comienza &mdash;aunque en realidad comenz&oacute; hace unos d&iacute;as.<\/p>\n<p>Lo tomamos de un trago, es suave pero aun as&iacute; siento como raspa en mi garganta y siento un calor expandirse por mi cuerpo, Josef estira su brazo y jala de m&iacute;, siento su fuerza y me dejo arrastrar hasta su cuerpo. Lo primero que noto es su perfume, huele tan bien, un toque que nunca olvida y que disfruto. Me hace girar en mi eje y observa con detalle mi anatom&iacute;a, luego imit&oacute; su movimiento y con la misma inercia lo hago girar para m&iacute;, me encantan esas firmes nalgas y en esos pantalones de vestir m&aacute;s, no reprimi&oacute; el deseo y el impulso y le doy unas nalgadas que lo hace sonre&iacute;r p&iacute;caramente.<\/p>\n<p>Sus manos van a mi cintura y autom&aacute;ticamente las m&iacute;as se prenden de su cuello, bailamos un par de canciones lo m&aacute;s pegados posible, sintiendo nuestros acelerados corazones sus ojos son fuego puro y mi boca busca la suya un beso, lento uno que reconoce y expone intenciones, dos lenguas que se buscan con desespero y unas cosquillas que empiezan a cobrar vida en mi interior, pero no soy la &uacute;nica, siento como algo debajo de mi cintura comienza a hacer presi&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>El camarero nos interrumpe al tocar la puerta, son estrictos en el horario Josef abre la puerta; el joven camarero me saluda con educaci&oacute;n y pasa con un carrito frente a m&iacute; luego va directo al balc&oacute;n y distribuye eficazmente el contenido de su carrito sobre la mesa luego se dirige hacia nosotros:<\/p>\n<p>&mdash;Su cena lista: pato ba&ntilde;ado con salsa de ciruela, un poco de pan casero y un vino rosado para acompa&ntilde;ar.<\/p>\n<p>&iquest;Hay algo m&aacute;s en lo que les pueda servir?<\/p>\n<p>&mdash;Por el momento es todo.<\/p>\n<p>Josef contesta mientras saca un billete para darle propina. Luego me tom&oacute; del codo y caminamos hasta el balc&oacute;n.<\/p>\n<p>Afuera el aire es m&aacute;s fresco de lo que mi vestido le puede cubrir &eacute;l lo nota e inmediatamente se quita el abrigo y lo pone sobre mis hombros luego besa mi frente tiernamente y recorre una silla y me permiti&oacute; sentarme antes de ocupar la silla de enfrente.<\/p>\n<p>El pato est&aacute; exquisito, la carne se derrite en la boca y podr&iacute;a ocurrir lo mismo al hombre que tengo enfrente.<\/p>\n<p>Terminamos la cena en medio miradas c&oacute;mplices ambos deseamos cobrar la apuesta y disfrutar el premio el fr&iacute;o aire nos obliga a entrar de nuevo a la estancia Josef me tiende la mano y me invita a seguirlo prepara otra copa de tequila y me tiende el vaso al tope hace lo mismo con el suyo a la cuenta de tres lo tomamos derecho siento el calor invadir mi cuerpo es parte del tequila y parte de mi propia excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Siento un peque&ntilde;o mareo y me doy cuenta que debo dejar de tomar o todo mi esfuerzo por aprenderme la lectura ser&aacute; en vano.<\/p>\n<p>Sobre la tabla de la mesa hay una hoja en blanco, un pomo con tinta y una pluma.<\/p>\n<p>Mi mirada me delata y Josef se adelanta al decir<\/p>\n<p>&mdash;Camina como la puta que llevas dentro y ve hasta la mesa.<\/p>\n<p>Un nuevo calor muy conocido invade mi entrepierna al escucharlo, obedezco y me muevo como una felina lo har&iacute;a al acechar a su presa.<\/p>\n<p>&mdash;Gira totalmente.<\/p>\n<p>Su voz es seductora, sus &oacute;rdenes son seguidas al pie de la letra giro para &eacute;l, le muestro mi cuerpo, lo ofrezco, lo seduzco con mis movimientos&hellip;<\/p>\n<p>Lleg&oacute; a la mesa y me inclin&oacute; un poco sobre la madera d&aacute;ndole una visi&oacute;n completa de mi culo, una insinuaci&oacute;n sutil que &eacute;l entiende a la perfecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me siento y tomo la pluma la meto en la tinta y comienzo a escribir las letras del libro.<\/p>\n<p>&quot;Como casi todo lo bueno (y lo malo) de esta vida, comenz&oacute; de casualidad. Llevaba un mes viviendo en la ciudad y no hab&iacute;a salido m&aacute;s que para dar unos paseos y reconocer el terreno como un explorador lo har&iacute;a con un bosque. Era mi primera noche en la calle. No conoc&iacute;a a nadie, excepto a mis compa&ntilde;eros de trabajo con los que no quer&iacute;a estrechar lazos. Siempre es un inconveniente cuando uno tiene planes secretos.&quot;<\/p>\n<p>Comienzo firme sin dudar en ninguna palabra, para este momento Josef est&aacute; de pie a mis espaldas siento su mirada sobre mi y sobre la hoja que poco a poco se va llenando con unas letras por un momento ajenas pero que ahora las siento como m&iacute;as. No me importa que lo vea sigo mojando la pluma y escribiendo con mi mejor caligraf&iacute;a.<\/p>\n<p>&quot;De modo que estaba solo, tomando un c&oacute;ctel imbebible que hab&iacute;a pedido precisamente para alargar su consumici&oacute;n, pues tampoco quer&iacute;a volver a mi apartamento. El ambiente en Le Comptoir era el que luego supe habitual de los jueves por la noche: profesionales y ejecutivos de treinta y tantos, la mayor&iacute;a solteros, que desped&iacute;an la semana tomando copas aunque hubieran de madrugar el viernes por la ma&ntilde;ana. Merec&iacute;a la pena el esfuerzo, deduje por lo animados de los grupos que se agolpaban en la barra y en las mesas altas. S&oacute;lo dos personas permanec&iacute;amos sin compa&ntilde;&iacute;a en el local.&quot;<\/p>\n<p>Me detengo un poco para mirarlo en este punto y noto c&oacute;mo sonr&iacute;e al notar el error en el texto, trat&oacute; de mantener mi cara de p&oacute;ker y continu&oacute; antes de perder el hilo de la escritura con un &uacute;ltimo impulso termin&oacute; por poner en el papel el resto de las letra<\/p>\n<p>&quot;Era una mujer que se encontraba a tres metros de m&iacute;, sentada en un taburete frente a la barra, ante una copa de vino de aire tan deprimido como ella. Repar&eacute; en su presencia cuando un grupo de alborotados franceses se larg&oacute;. Qued&oacute; un vac&iacute;o entre ambos. Nos miramos. Pero ella no ve&iacute;a. Sus pensamientos estaban muy lejos. Cada pocos minutos miraba su m&oacute;vil, que sacaba del bolso de cuero negro una y otra vez. Lo volv&iacute;a a guardar, alternando gestos de rabia que no pod&iacute;a disimular y expresiones de tristeza que tampoco pod&iacute;a ocultar. Un plant&oacute;n en toda regla. Quien la hab&iacute;a plantado deb&iacute;a ser muy importante para ella. De pronto, me mir&oacute;: &iquest;Quieres fumar conmigo en la calle?- pregunt&oacute; en franc&eacute;s. Claro &ndash; respond&iacute;. No era una mujer especialmente atractiva, pero ten&iacute;a ese aire desvalido que siempre deja la soledad impuesta. Ella me ofreci&oacute; uno de sus cigarrillos. Una marca que no conoc&iacute;a. Rubio, fino, pero no muy largo. Me dio fuego, incluso.&quot;<\/p>\n<p>Sac&oacute; el libro de mi bolsa de mano y se lo doy a Josef para que lo revise, letra a letra, coma a coma va revisando mis palabras cuando termina tiene una sonrisa triunfal en su boca:<\/p>\n<p>&mdash;Creo que he ganado<\/p>\n<p>&mdash;No lo creo.<\/p>\n<p>&mdash;Tienes una falta de ortograf&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Lo s&eacute;, as&iacute; est&aacute; en el libro y si mal no recuerdo la apuesta era copiarlo tal cual estaba escrito &iquest;o me equivoco?<\/p>\n<p>Mi hombre toma el libro, abre la p&aacute;gina de la apuesta y lee minuciosamente. Luego de unos momentos de silencio me mira con una sonrisa diferente en su rostro, una sonrisa de sorpresa y admiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Tienes raz&oacute;n. Has ganado.<\/p>\n<p>La puta que llevo dentro sonr&iacute;e para s&iacute; misma es momento de disfrutar de mi hombre.<\/p>\n<p>En ese momento se escucha la canci&oacute;n<\/p>\n<p>&quot;River&quot; de Bishop Briggs una canci&oacute;n sensual y llena de seducci&oacute;n.<\/p>\n<p>Y autom&aacute;ticamente mi cuerpo se mueve en mi cabeza pienso:<\/p>\n<p>Eso es goza como la puta que hay en ti, la que &eacute;l te provoca ser, la que llevas dentro solo para &eacute;l.<\/p>\n<p>La primera parte de la canci&oacute;n la bailo para m&iacute;, me contoneo al ritmo de la m&uacute;sica, hay un banco que me sirve para el show, me muevo hasta el indic&aacute;ndole con la mirada que me siga, luego qued&oacute; de espaldas a Jos&eacute;, mis manos toman por la solapa el abrigo y lo dejan caer a mis pies, levant&oacute; mi vestido a una altura que me permita el libre movimiento mostrando por primera vez mis medias altas.<\/p>\n<p>Me siento seductora sobre el otomano y en un movimiento fuerte abro mis piernas de golpe mientras mi cuerpo se inclina un poco hacia la derecha y mi cabeza gira permitiendo mostrar mi perfil a mi hombre mis movimientos son estudiados, sutiles, firmes y los hago tratando de causar estragos en su entrepierna.<\/p>\n<p>Mis manos son parte importante del baile acarician mi cuerpo como una invitaci&oacute;n, rozan mis piernas en cada movimiento, pasean por mi cuello y brazos, suben y bajan imitando caricias.<\/p>\n<p>Luego me levant&oacute; y camin&oacute; hacia &eacute;l tiro de una silla y siento a Josef en ella.<\/p>\n<p>&mdash;No puedes tocar nada<\/p>\n<p>Luego comienzo a bailar sobre sus piernas, rozando su cuerpo con el m&iacute;o, abriendo y cerrando las piernas al ritmo de la canci&oacute;n, girando en el momento justo.<\/p>\n<p>Me siento como una diosa griega, toda su atenci&oacute;n est&aacute; en m&iacute;, mis manos se mueven emulando sus caricias y juegan con mi cuerpo, resbalan por mi cuello, rozan mis senos bajan y acarician firmemente mis caderas hasta mis muslos. Suelto un poco el pelo al girar mi cuello cerca de su rostro en el momento c&uacute;spide de mi baile me siento sobre su regazo, sus manos dudan e intentan tocarme pero mis manos son m&aacute;s r&aacute;pidas y las mantengo firmes sobre sus costados el beso es inevitable, nos fundimos en el con mis pechos pegados a su dorso siento el bulto que comienza a crecer en su pantal&oacute;n. Se me corta el aliento y mi respiraci&oacute;n es agitada por el baile y el deseo sus ojos son fuego puro as&iacute; que sin m&aacute;s jal&oacute; de &eacute;l y camin&oacute; hacia las escaleras, subo cada escal&oacute;n seguida por su mirada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No vas a subir?<\/p>\n<p>Su respuesta me electrifica el vientre<\/p>\n<p>&mdash;Me gustas as&iacute; despeinada, con el cabello alborotado y esas perlas de sudor que se forman en tu cuello.<\/p>\n<p>Sus manos expertas bajan el cierre en mi espalda, el suave toque de sus dedos contra mi piel quema, excita, moja&hellip;<\/p>\n<p>En un instante estoy en ropa interior frente a mi hombre tengo hambre y &eacute;l tambi&eacute;n. Ahora es mi turno de desnudarlo tom&oacute; su bufanda y jalo de ella hasta que su boca besa la m&iacute;a mis manos se mueven de bot&oacute;n en bot&oacute;n abriendo cada uno hasta llegar al pantal&oacute;n que tambi&eacute;n cede f&aacute;cilmente levanta las piernas para que salga &eacute;l mismo se ayuda con sus pies para quitar las botas y dejar que el pantal&oacute;n y la ropa interior queden en el suelo, en un momento solo tiene la bufanda en su cuerpo.<\/p>\n<p>De nuevo la diosa griega toma el control y lo tengo desnudo frente a m&iacute;.<\/p>\n<p>Era mi noche, le hab&iacute;a ganado esa apuesta, as&iacute; que por hoy &eacute;l debe obedecer&hellip;<\/p>\n<p>Mis caricias llenan su piel lo recorro completo, su cuello, su espalda ancha y fuerte, sus nalgas redondas y duras luego su pecho y su barriga, por &uacute;ltimo tom&oacute; su falo y siento su calor est&aacute; duro, veo una cristalina gota en la punta que &aacute;vidamente mis dedos recolectan la llev&oacute; a mi boca siento la fuerza de su sabor, mis manos siguen subiendo y bajando por su falo que no deja de producir l&iacute;quido, esta vez es a su boca donde mis dedos se dirigen se prueba en mis dedos, succiona mis falanges tal como si succionara mi cl&iacute;toris la sensaci&oacute;n es intensa y siento como mientras &eacute;l chupa mi dedo mis labios se contraen de deseo.<\/p>\n<p>&Eacute;l est&aacute; obediente disfrutando de mis cari&ntilde;os pero conteni&eacute;ndose de tocarme, siento la necesidad de sus manos sobre mi cuerpo y mi voz en lugar de salir como una orden es m&aacute;s como una s&uacute;plica:<\/p>\n<p>&mdash;T&oacute;came.<\/p>\n<p>&Eacute;l obedece de inmediato, la calidez de sus manos inunda mi piel, es un maestro que sabe el sitio justo, as&iacute; que lo dej&oacute; recorrer mi cuerpo a su antojo, su lengua es una c&oacute;mplice perfecta y ataca mis partes m&aacute;s vulnerables haci&eacute;ndome gozar con su traviesa forma de tocarme.<\/p>\n<p>Un suave empuj&oacute;n bast&oacute; para dejarlo caer sobre el colch&oacute;n, los papeles se invirtieron y es &eacute;l quien espera sobre el colch&oacute;n a que mi boca lo torture beso a beso<\/p>\n<p>Me tom&eacute; mi tiempo tal como &eacute;l lo hace,<\/p>\n<p>Siento el aroma de su perfume, lleva puesto &quot;Curve&quot; &eacute;l sabe que de entre todos sus perfumes ese es mi favorito huele riqu&iacute;simo en &eacute;l, me encanta como la fragancia queda impregnada en sus poros. Luego de unos segundos de regodear mi olfato pase mis u&ntilde;as por su cuello ara&ntilde;ando un poco su piel en el proceso, baje lento por su pecho marque con mis u&ntilde;as cada parte de &eacute;l, acaricie su falo ya erecto&#8230;<\/p>\n<p>Sus ojos eran fuego, el deseo lo consum&iacute;a por tenerme.<\/p>\n<p>Una sopa de su propio chocolate.<\/p>\n<p>Note su desesperaci&oacute;n cuando baje m&aacute;s all&aacute; de sus bolas y mis u&ntilde;as siguieron el camino hasta sus pantorrillas, luego fue mi lengua la que lo acarici&oacute; de regreso, el mismo viaje desde su cuello, me tom&eacute; un tiempo en su falo, lo acaricie y acab&eacute; de ponerlo duro con mi boca y manos, cuando estaba listo lo mont&eacute;.<\/p>\n<p>Pero no lo deje que me penetrara sub&iacute;a y bajaba en &eacute;l solo acariciando mi vulva que se adapt&oacute; perfectamente a m&iacute;, llegu&eacute; a tocar el bot&oacute;n m&aacute;s sensible de mi flor y el placer me inund&oacute; as&iacute; que repet&iacute; el proceso, disfrutando de su dureza, masturb&aacute;ndome en cada caricia<\/p>\n<p>Comenc&eacute; lento, frote su falo contra mi cuerpo buscando mi placer sin dejar de mirarlo.<\/p>\n<p>Mis movimientos eran cada vez m&aacute;s r&aacute;pidos, mis labios se adaptaron a su forma acariciando cada cent&iacute;metro de mi humedad mis manos jalaban su pelo mientras sus obedientes manos se amoldaban mis tetas, sus pulgares acariciaban mis pezones y su boca da besos ocasionales cuando mi cuerpo se inclina y las acerc&oacute; a su rostro, chupa con ansias, la besa con desesperaci&oacute;n y provoca la humedad en mi entrepierna<\/p>\n<p>Las sensaciones comenzaron a invadirme, su mirada, su dureza, sus manos acariciando, su boca esa bendita boca que es una maestra del placer&#8230; sublime.<\/p>\n<p>Iba a clavarme en &eacute;l, dejar que por fin me poseyera pero me detuvo con sus manos en mis caderas antes de pudiera tenerlo dentro<\/p>\n<p>&mdash;Termina lo que empezaste quiero sentirte temblar sobre m&iacute;<\/p>\n<p>A&uacute;n yo en el control &eacute;l mandaba as&iacute; que le hice caso segu&iacute; con mis movimientos.<\/p>\n<p>Tome con mi mano la base de su dureza y la detuve en la posici&oacute;n que m&aacute;s placer me causaba.<\/p>\n<p>Me olvid&eacute; de &eacute;l y su placer y me enfoque en el m&iacute;o.<\/p>\n<p>La puta que llev&oacute; dentro sali&oacute; a relucir y tom&oacute; el control.<\/p>\n<p>Pronto lleg&oacute; lo que buscaba, los temblores se hicieron m&aacute;s fuertes en cada movimiento, mi respiraci&oacute;n acelerada y la humedad que en esos momentos ya sent&iacute;a bajar m&aacute;s all&aacute; de mi mano me delataron.<\/p>\n<p>Mi cuerpo se arque&oacute; sobre &eacute;l y no par&eacute; hasta quedar satisfecha un &uacute;ltimo movimiento, un placer indescriptible, una sensaci&oacute;n invadiendo mi cuerpo y luego derrumbarme sobre su pecho.<\/p>\n<p>Mi cuerpo quer&iacute;a m&aacute;s as&iacute; que levant&eacute; mis caderas buscando clavarme en &eacute;l.<\/p>\n<p>Abr&iacute; mi boca al sentir como su carne me invad&iacute;a y un gemido escap&oacute; de mi boca cuando me dej&eacute; caer en su dureza me sent&eacute; sobre &eacute;l y me qued&eacute; quieta con &eacute;l en el fondo de m&iacute;. Lo humedec&iacute; con mis jugos y sal&iacute; de &eacute;l, bajaba lento sintiendo cada cent&iacute;metro entrar en m&iacute;, pod&iacute;a sentir como me abr&iacute;a a &eacute;l, como me adaptaba a su grosor lo cabalgue despiadadamente<\/p>\n<p>Fue mi juguete, el apropiado para calmar mi placer, pero a&uacute;n lo necesitaba todav&iacute;a m&aacute;s dentro de m&iacute;, en lo m&aacute;s hondo de mis entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>As&iacute; que suplique:<\/p>\n<p>&mdash;Por favor volt&eacute;ame y hazme tuya quiero ser tu perra<\/p>\n<p>Con sus ojos llenos de fuego por fin me hizo caso y tom&oacute; el control&hellip;<\/p>\n<p>Su dedo viaj&oacute; por mi espalda desde el cuello hasta rozar en medio de mis nalgas su dedo se detuvo en mi ano, sent&iacute; su saliva caer entre su dedo y mi cuerpo, jugo haciendo c&iacute;rculos por fuera, luego un poco de presi&oacute;n, un suave empuj&oacute;n sobre mi orificio m&aacute;s estrecho, me relaje y el dedo entr&oacute; f&aacute;cilmente.<\/p>\n<p>&mdash;Me encanta ver tu cuerpo en esta pose.<\/p>\n<p>Levant&eacute; mis caderas para darle una mejor vista y un mejor acceso.<\/p>\n<p>Su dedo segu&iacute;a dentro de m&iacute; cuando sent&iacute; como se clav&oacute; de golpe, su mano libre sobre mi cuello mantuvo mi cabeza pegada al colch&oacute;n mientras su dedo se mov&iacute;a dentro de m&iacute; culo y me follaba duro, ahora &eacute;l ten&iacute;a el control y sus movimientos precisos llegaron al lugar indicado, me llevaron de nuevo al m&aacute;ximo placer&hellip;<\/p>\n<p>Sigui&oacute; bombeando sin piedad, uno tras otro los orgasmos me llegaron hasta que lo sent&iacute; ponerse m&aacute;s duro, sent&iacute; sus contracciones dentro de m&iacute;, sus gru&ntilde;idos de placer reemplazaron mis gemidos apret&eacute; mis nalgas contras sus bolas, sent&iacute; como sal&iacute;a disparado el semen en lo m&aacute;s profundo de mi vagina luego su peso sobre mi espalda, sus besos sobre mi cuello, sus manos en mi cadera y nuestros corazones al mismo ritmo uno al lado del otro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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