{"id":32735,"date":"2021-11-28T23:00:00","date_gmt":"2021-11-28T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-11-28T23:00:00","modified_gmt":"2021-11-28T23:00:00","slug":"ernesto-no-quiso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ernesto-no-quiso\/","title":{"rendered":"Ernesto no quiso"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32735\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Soy la chica de la inmobiliaria. Me encargo de las visitas a los pisos. Exclusivamente de esto. No he venido aqu&iacute; para darte ni obtener placer. Como me preguntaste si era c&oacute;moda la cama, me he tumbado en ella para que veas que s&iacute;. Pero ven, t&uacute;mbate t&uacute; tambi&eacute;n, ver&aacute;s qu&eacute; c&oacute;moda es. Ahora me das un beso. Te dije antes cu&aacute;l era mi funci&oacute;n. S&iacute;, realmente da placer comprar una casa, tienes raz&oacute;n. Ven. Ahora me mordisqueas los labios. Tu lengua me perfora. &iquest;Me quitas la camisa? Vaya, son mis tetas las que besas. Bien. Muy bien. Muy muy bien. Mi falda. Me la quitas. Y mis braguitas. Qu&eacute; me haces. Metes los dedos en mi pobre co&ntilde;ito, pobre y desconsolado. Tu brazo es fuerte. Metes tus dedos&#8230; Te veo. Est&aacute;s sobre mi y te veo, el t&oacute;rax, los hombros, la guapa cara. Te veo. Est&aacute;s en m&iacute;. En m&iacute;. Ah. Dentro. Ah. M&aacute;s dentro. Ah, ah, ah. Qu&eacute;. Ah. Empuja. Ah&iacute; me tienes. Venga. Venga. Ven-te.<\/p>\n<p>Tuve suerte al conocerla aquella tarde. &iquest;Qui&eacute;n me lo iba a decir a m&iacute;? Ha sido, es la mujer de mi vida. Cintia, la chica de la inmobiliaria. Me repiti&oacute; varias veces que su funci&oacute;n era mostrarme el piso, s&oacute;lo eso. Yo le gust&eacute;. Por eso. Cuando, despu&eacute;s de desnudarla, vi mi polla entrando y saliendo de su co&ntilde;o, yo no lo pod&iacute;a creer. Cintia. Tan buena como estaba, y est&aacute;. Con esas tetas blancas y carnosas de areolas sonrosadas, esas caderas anchas, ese chocho tan bien perfilado por su vello p&uacute;bico. Gem&iacute;a l&aacute;nguidamente Cintia mientras la follaba. Me susurraba: &quot;Venga, venga&quot;, en cada embestida. Me dijo: &quot;Vente&quot;, para que me corriera. &quot;Vente, vente en m&iacute;, ven-te&quot;. Y me corr&iacute; largamente sintiendo un cosquilleo de placer en el capullo.<\/p>\n<p>&quot;Qu&eacute;&quot;, me dice. &quot;Nada&quot;, digo. Lleva un pijama de dos piezas. Yo tambi&eacute;n. &quot;Sigues sin follarme, me estoy hartando&quot;, dice. &quot;Cintia, tengo depresi&oacute;n&quot;; &quot;Eso es lo que dicen todos, ayer me tuve que follar al repartidor de pizzas&quot;; &quot;No te o&iacute;&quot;; &quot;Lo hicimos en la entradita, t&uacute; dorm&iacute;as&quot;; &quot;&iquest;Te gust&oacute;?&quot;; &quot;&iquest;T&uacute; qu&eacute; crees?&quot;. Se gir&oacute; y se fue al cuarto de ba&ntilde;o. Luego o&iacute; el ruido del agua en la ducha.<\/p>\n<p>No te vas a creer lo que me sucedi&oacute; ayer por la noche, fui a repartir unas pizzas a una casa y me recibi&oacute; una mujer madurita con las tetas al aire, bien hermosas las ten&iacute;a, y me dijo que dejara las pizzas en una silla que hab&iacute;a en la entrada y que me fuese sacando la polla porque &iacute;bamos a follar, s&iacute;, a follar, y me saqu&eacute; la polla, y ella se quit&oacute; el pareo que llevaba y me atrajo, levant&oacute; una pierna que yo sujet&eacute; con una mano bajo su muslo y me atrajo m&aacute;s, me empalm&eacute; y ella se meti&oacute; mi polla en el co&ntilde;o, y le di, le di, poco pero le di, poco porque me corr&iacute; pronto, aunque, oyendo sus gritos, supongo que le gust&oacute;, ya sabes pizzero, soy un follador, no como t&uacute;, dale que dale a la masa.<\/p>\n<p>&quot;Qu&eacute;&quot;, me dice. &quot;Nada&quot;, digo. &quot;Pero &iquest;nada?&quot;, dice; &quot;Nada de nada&quot;, digo.<\/p>\n<p>Cintia se sienta en la butaca. Lleva la bata de andar por casa muy abierta. Me fijo en sus tetas, que casi las lleva al descubierto. Pero no me empalmo. &quot;Le he pedido un aumento a mi jefe y me lo ha dado&quot;, dice Cintia; &quot;&iquest;Nos hace falta?&quot;; &quot;Ya no trabajas&quot;.<\/p>\n<p>Una empleada me pidi&oacute; un aumento de sueldo, y le dije que ya sab&iacute;a lo que deb&iacute;a hacer para obtenerlo, estaba muy sexy con la blusa blanca y la faldita negra, la verdad, fue un acierto haberla contratado, ya sabes, a lo que iba, entonces ella se arrodill&oacute; delante de m&iacute;, me sac&oacute; la polla del pantal&oacute;n y se la meti&oacute; en la boca, entera, mi polla, yo ni la ve&iacute;a, entera en su boca, y empez&oacute; a chup&aacute;rmela, qu&eacute; glotona, sus j&oacute;venes labios se deslizaban, adelante, atr&aacute;s, adelante, atr&aacute;s, se par&oacute; un momento, escupi&oacute; mi polla y luego empez&oacute; a darme besos en el glande mientras se iba quitando la blusa y el sujetador, empu&ntilde;&oacute; entonces mi polla y se la pas&oacute; por entre las tetas unas cuantas veces mir&aacute;ndome a la cara suciamente, qu&eacute; puta era, yo, con un golpe de cadera, recoloqu&eacute; mi polla entre sus labios para que me terminara, y vaya si me termin&oacute;, ech&eacute; todo el semen en su boca, luego ella alz&oacute; la cabeza y se lo trag&oacute;, ya sabes, a m&iacute; mis empleadas me la maman, no como a ti, que te denuncian por acoso, &iexcl;acosador!<\/p>\n<p>&quot;Cintia, eres mi mujer&quot;; &quot;Y t&uacute; mi marido, pero no ejerces&quot;; &quot;&iquest;Te acuerdas cuando nos conocimos?&quot;; &quot;S&iacute;, yo te ense&ntilde;aba un piso que t&uacute; quer&iacute;as comprar, este piso&quot;; &quot;&iquest;Qu&eacute; nos ha pasado, Cintia?&quot;; &quot;F&aacute;cil, que no follamos, y as&iacute; es como esto acaba&quot;; &quot;&iquest;As&iacute;?, no, no, no, &iquest;no te vas a tirar al lechero?&quot;; &quot;Ya no hay lecheros&quot;; &quot;Bueno, Cintia, al cartero&quot;; &quot;No, mejor me voy a tirar a tu amigo Ernesto, que est&aacute; muy bueno&quot;; &quot;Oh, Ernesto, qu&eacute; suerte, Ernesto&quot;.<\/p>\n<p>Que s&iacute;, la esposa de uno de mis mejores amigos vino a verme, que s&iacute;, mujer, que no pas&oacute; nada entre nosotros dos, estate tranquila que nuestro matrimonio est&aacute; a salvo.<\/p>\n<p>Ernesto no quiso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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