{"id":32749,"date":"2021-11-28T23:00:00","date_gmt":"2021-11-28T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-11-28T23:00:00","modified_gmt":"2021-11-28T23:00:00","slug":"la-opcion-que-me-dejo-el-ser-infiel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-opcion-que-me-dejo-el-ser-infiel\/","title":{"rendered":"La opci\u00f3n que me dej\u00f3 el ser infiel"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32749\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Supe que era el d&iacute;a desde que te vi avanzar por la puerta, ah&iacute; estabas, esperando por mi; sab&iacute;a que el siguiente paso ten&iacute;a que darlo yo, lo sab&iacute;a pero no atinaba a hacerlo, el remordimiento anidaba a&uacute;n en mi cabeza y no me ve&iacute;a con la fuerza necesaria para lograr el cometido.<\/p>\n<p>Me ofreciste tu mano y ese fue el detonante de mi decisi&oacute;n, la tom&eacute; y te hice ingresar; recorrimos el pasillo hasta mi rec&aacute;mara en completo silencio, como si haci&eacute;ndolo de esta manera la falta fuera menor; &iexcl;que estupidez pensarlo!, me dije, pero eso poco o nada importaba en ese momento; no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s despu&eacute;s de cruzado el umbral.<\/p>\n<p>Llegamos e inmediatamente tomaste el control, era mi terreno pero el mejor jugador eras t&uacute;; con la determinaci&oacute;n que da la experiencia sujetaste mi rostro mientras tus labios hac&iacute;an presa de mi, besabas cada parte de mi cuello rob&aacute;ndome suspiros involuntarios, me sab&iacute;as tuya; ya lo era.<\/p>\n<p>Sin dejar de besarme buscaste deshacerte de mi vestido, lo &uacute;nico que cubr&iacute;a mi cuerpo; no fue un problema para ti, de hecho, no lo hubiera sido para ninguno con ganas parecidas a las tuyas; la prenda cay&oacute; al suelo y un escalofr&iacute;o recorri&oacute; todo mi cuerpo, nadie mas que &eacute;l me hab&iacute;a visto as&iacute;, no solo desnuda; sino indefensa a la voluntad de un hombre.<\/p>\n<p>Volviste a tomarme del rostro mientras, con esa voz que enervaba mis sentidos, dec&iacute;as lo hermosa que era, lo que yo merec&iacute;a y que no har&iacute;as nada que yo no quisiera pero, &iquest;qu&eacute; es lo que no hubiera querido en ese momento?, te pertenec&iacute;a desde el instante mismo que ingresaste y, con mi consentimiento, profanaste mi hogar con tu presencia.<\/p>\n<p>Cambiaste mi cuello por mi pecho y te saciaste con &eacute;l, mi piel ard&iacute;a escaldada por tu barba que parec&iacute;a papel de lija; lamiste y mordiste con decisi&oacute;n y sin empacho, como si no hubiera un ma&ntilde;ana en tu af&aacute;n de poseerme.<\/p>\n<p>No supe en que momento me tendiste en la cama, solo tuve conciencia de ello al sentir tu boca horadando mi intimidad, por principio, el pudor o la verg&uuml;enza impidieron el disfrute; despu&eacute;s de asimilado, solo el placer inundaba mi cuerpo, haciendo retorcerme por las maravillosas sensaciones que me hac&iacute;an gemir sin control hasta que, sin pensarlo ni mucho menos esperarlo, un torrente escap&oacute; de mi cuerpo mojando tu rostro.<\/p>\n<p>A&uacute;n sin control, por las convulsiones que invad&iacute;an mi cuerpo, sent&iacute; como te posicionaste sobre mi; sin plena conciencia, pero en espera de ti, cerr&eacute; los ojos esperando el momento de la intrusi&oacute;n; esta no tard&oacute; en llegar, me estremec&iacute; a su ingreso aun cuando ya esperaba por ella. Sentir como tu virilidad se incrustaba en mi, con una pasmosa lentitud, provoc&oacute; la segunda venida que embot&oacute; mis sentidos; &iquest;c&oacute;mo era posible que provocaras eso en mi?, &iquest;c&oacute;mo era posible que mi cuerpo me ocultar&aacute; su capacidad de sentir placer? Me aferr&eacute; a ti clavando mis u&ntilde;as en tu espalda mientras, de nueva cuenta sin control, las convulsiones mov&iacute;an mis piernas en un vaiv&eacute;n arr&iacute;tmico; sin un sentido aparente para lo que fueron pensadas.<\/p>\n<p>Me diste un respiro en el momento que terminaste de desnudar tu cuerpo, pude verte, la vida fue generosa contigo; pens&eacute;, ya que la &uacute;nica comparaci&oacute;n no alcanzaba las dimensiones que tu presum&iacute;as.<\/p>\n<p>Regresaste a mi ofreci&eacute;ndote, verte tan cerca nubl&oacute; mi vista, tomaste mi cabeza y me indicaste sin hablar tus intenciones; no supe que hacer, no hab&iacute;a un precedente en mi vida que me indicara como continuar, te acercaste a mi boca y, por instinto, la abr&iacute;; tratando de alojar en ella lo que ve&iacute;a como una inmensidad. Me sent&iacute; llena, saciada aun cuando solo una parte de ti logr&eacute; engullir; mis ojos dejaron escapar l&aacute;grimas sin identificar el por qu&eacute;, momentos despu&eacute;s una arcada involuntaria hizo retirarme para, sin ya aparente control, volver a mi cometido ahora auto impuesto; como una necesidad nacida de la convicci&oacute;n por hacerte lo que hab&iacute;as hecho conmigo.<\/p>\n<p>Un vac&iacute;o dejaste al retirarte, hiciste levantarme para hincarme en la cama; inclinaste mi espalda hasta que mi rostro toc&oacute; la s&aacute;bana; ah&iacute; estaba, entregada a lo que quisieras hacer de mi.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a sentir tu lengua invadiendo mis entra&ntilde;as, pasado un momento tus falanges tomaron su lugar; contrario a lo que hiciste con anterioridad, en esta ocasi&oacute;n fijaste tu atenci&oacute;n en el lugar donde nunca pens&eacute; que pudiera utilizarse para ese fin, sensaciones nuevas y placenteras recorrieron mi cuerpo que, involuntariamente, comenz&oacute; a moverse buscando incrementar el placer que volv&iacute;a a nublar mis sentidos.<\/p>\n<p>Regres&eacute; de mi letargo al sentir como volv&iacute;as a invadirme, esta vez con una rapidez que rayaba en la locura; te sujetaste de mi cadera incrementando el vaiv&eacute;n mientras gemidos involuntarios sal&iacute;an de mi boca; fuiste brusco pero as&iacute; lo quer&iacute;a, te sab&iacute;as mi due&ntilde;o a&uacute;n sin haberlo escuchado de mi; incrustaste un dedo en mi recto que me provoc&oacute; dolor, dolor masoquista que increment&oacute; a tal grado el placer que sent&iacute;a que no pude soportar mas y termin&eacute; con una fluidez que empap&oacute; la cama; termin&eacute; pero t&uacute; no lo hiciste, recargaste tu cuerpo mientras embest&iacute;as sin miramiento; ya no pensaba, incluso no sent&iacute;a, era como ver desde fuera como mi cuerpo era usado a placer por ti para satisfacerte.<\/p>\n<p>Saliste de mi de manera brusca, en mi letargo, escuch&eacute; su voz, voz que conoc&iacute;a y reconoc&iacute;a en ese momento dentro de la habitaci&oacute;n; con pesadez gir&eacute; para verte, con &eacute;l, enfrentados en un fuerte abrazo que provoc&oacute; su ca&iacute;da. En ese momento no dimension&eacute; siquiera la magnitud del problema.<\/p>\n<p>Golpes secos inundaban el, hasta hac&iacute;a poco, sagrado lecho nupcial; tu f&iacute;sico no respald&oacute; tu virilidad y fuiste presa f&aacute;cil de la enardecida y traicionada v&iacute;ctima; dabas un golpe y recib&iacute;as tres; ped&iacute;as clemencia y obten&iacute;as dolor. La masacre se detuvo hasta verte sin sentido, ba&ntilde;ado con tu propia sangre que manaba por diferentes lugares de tu cuerpo.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que la siguiente era yo, lo sab&iacute;a y, pens&eacute;, lo merec&iacute;a; me tom&oacute; del brazo sin darme tiempo a cubrir mi desnudez, arrastr&oacute; mi cuerpo por el piso hasta encontrar la salida desde donde, sin ning&uacute;n miramiento, me arroj&oacute; a la calle cerrando tras de &eacute;l la puerta.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Ha pasado no mucho tiempo que para mi han sido a&ntilde;os, no he sabido de &eacute;l; dijeron que huy&oacute; del pueblo pero yo s&eacute; que no es as&iacute;, s&eacute; que ya no camina en este mundo con nosotros los vivos.<\/p>\n<p>Yo, en cambio, lo hago; contin&uacute;o caminando aqu&iacute; pero no existo para nadie, para nadie que conozca mi historia aunque no sepa a detalle los hechos; he buscado el perd&oacute;n pero s&eacute; que no lo tendr&eacute;, al menos no de &eacute;l; as&iacute; que volver&eacute; a empezar mi vida, opciones tengo, una al menos segura, la que me coloc&oacute; en el lugar en el que ahora estoy&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Supe que era el d&iacute;a desde que te vi avanzar por la puerta, ah&iacute; estabas, esperando por mi; sab&iacute;a que el siguiente paso ten&iacute;a que darlo yo, lo sab&iacute;a pero no atinaba a hacerlo, el remordimiento anidaba a&uacute;n en mi cabeza y no me ve&iacute;a con la fuerza necesaria para lograr el cometido. Me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5710,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32749","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-relatos-cortos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32749","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5710"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32749"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32749\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32749"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32749"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}