{"id":32763,"date":"2021-11-30T23:00:00","date_gmt":"2021-11-30T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-11-30T23:00:00","modified_gmt":"2021-11-30T23:00:00","slug":"hay-que-saber-elegir-con-quien-complicarse-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/hay-que-saber-elegir-con-quien-complicarse-la-vida\/","title":{"rendered":"Hay que saber elegir con qui\u00e9n complicarse la vida"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32763\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando Gemma entr&oacute;, un agradable olor a caf&eacute; reci&eacute;n hecho le recibi&oacute;. Sergio le ten&iacute;a preparado el desayuno:&nbsp;<\/p>\n<p>-Hola dormilona.<\/p>\n<p>Ella le sonri&oacute; y se sent&oacute; en uno de los taburetes que estaban alrededor de la isla que separaba la cocina del sal&oacute;n. Se ajust&oacute; su bata de seda con motivos japoneses y se recogi&oacute; su melena negra antes de agarrar la taza que le ofrec&iacute;a el chico:<\/p>\n<p>-Anoche era muy tarde cuando volviste, &iquest;no?<\/p>\n<p>-No, no era demasiado tarde.<\/p>\n<p>-Bueno, debo irme que llego tarde.<\/p>\n<p>Sergio le dio un pico en los labios como era costumbre, cogi&oacute; su bolsa y se march&oacute;. Antes de cerrar la puerta, Gemma le dese&oacute; suerte.<\/p>\n<p>La mujer se estir&oacute; con una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n. Una mezcla de culpabilidad y morbo le invad&iacute;a. Se pod&iacute;a decir que se encontraba hecha un l&iacute;o. De repente vio una luz parpadeante en su iPhone. Dio un &uacute;ltimo sorbo al caf&eacute; y cogi&oacute; el aparato. En su whatsapp ten&iacute;a un par de fotos de Pablo. En una se ve&iacute;a al joven en una imagen tomada desde arriba mostrando su escultural abdomen y su b&oacute;xer intentando contener una tremenda erecci&oacute;n. En la otra se ve&iacute;a un primer plano de su polla erecta con su media sonrisa en un segundo plano casi difuminada.<\/p>\n<p>Gemma sinti&oacute; una punzada en su cerebro y una descarga el&eacute;ctrica recorrer su sistema nervioso hasta su cl&iacute;toris. Rio sola y apret&oacute; sus piernas intentando rozar su bot&oacute;n palpitante. De inmediato not&oacute; como sus braguitas se humedec&iacute;an:<\/p>\n<p>-Joder que locura qu&eacute; puta locura, por dios.<\/p>\n<p>De un salto se puso de pie. Agarr&oacute; el m&oacute;vil y se dirigi&oacute; a su dormitorio. Se desnud&oacute; all&iacute; mismo y se meti&oacute; en la ducha. Al estar sola en casa no se preocup&oacute; en cerrar la puerta. Cualquiera que hubiese entrado podr&iacute;a haberse excitado con la visi&oacute;n de su cuerpo desnudo bajo la ducha, tras la mampara de cristal empa&ntilde;ada por el agua caliente.<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute; se envolvi&oacute; en su albornoz y se sec&oacute; el pelo. Para terminar se qued&oacute; desnuda sobre su cama y se puso su crema hidratante. De manera sensual distribu&iacute;a la sustancia por sus torneadas piernas hasta llegar a sus magn&iacute;ficas nalgas. Luego se entretuvo en extenderla por su abdomen y sus preciosas tetas de tama&ntilde;o mediano pero a&uacute;n, a sus 43 a&ntilde;os, muy bien puestas.<\/p>\n<p>Sin pensar muy bien lo que hac&iacute;a busc&oacute; en uno de los cajones de su armario un tanga negro de encajes que apenas cubr&iacute;a su sexo. Unas finas cintas de seda se cruzaban por encima de sus nalgas, desde donde sal&iacute;a el hilo trasero que se ajust&oacute; perfectamente entre ellas. Prepar&oacute; el temporizador de la c&aacute;mara del m&oacute;vil y pos&oacute; delante de &eacute;l. De rodillas en la cama y sentada sobre sus talones, se tapaba las tetas con la mano derecha mientras la izquierda se perd&iacute;a tras su cabeza. Una mirada entornada le daba a sus ojos verdes un punto a medio camino entre lo virginal y lo vicioso. En su preciosa cara se dibujaba una leve sonrisa de sus carnosos labios.<\/p>\n<p>El m&oacute;vil hizo un ruido anunciando que acaba de captar una provocativa instant&aacute;nea. Luego volvi&oacute; a manipular el dichoso terminal y estuvo unos minutos pensando si dar ese paso que tanto morbo le produc&iacute;a. Al final se decidi&oacute; a hacerlo sin medir las consecuencias.<\/p>\n<p>Tirada en la cama, tan solo vestida con el tanga de encajes negro, manipulaba el m&oacute;vil en busca del n&uacute;mero de Pablo. De nuevo le asaltaron las dudas. A su cabeza vinieron los momentos vividos con este chico.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a unos meses que hab&iacute;a decidido abrirse un perfil en una aplicaci&oacute;n de citas. Los primeros mensajes que recibi&oacute; fueron viejos verdes y tipos sin cultura que le dejaban comentarios soeces. Cuando estaba a punto de desistir y cerrar el perfil recibi&oacute; una invitaci&oacute;n que le llam&oacute; la atenci&oacute;n. Era un chico joven que alababa su cuerpo. Ella lo justific&oacute; gracias a su pasado como jugadora de v&oacute;ley profesional. El tipo tambi&eacute;n ten&iacute;a un cuerpo de esc&aacute;ndalo. En su caso era portero de f&uacute;tbol de un equipo semiprofesional.<\/p>\n<p>Gemma se sinti&oacute; atra&iacute;da por este yogur&iacute;n, la conversaci&oacute;n era c&oacute;moda y fluida por lo que no tardaron en subir la temperatura. El ego de la mujer crec&iacute;a sabiendo que pod&iacute;a excitar a un chico tan joven, casi doblaba su edad. Aunque esto era algo que le produc&iacute;a un poco de v&eacute;rtigo. En cualquier caso siguieron en contacto. De la aplicaci&oacute;n pasaron a intercambiar los tel&eacute;fonos y comenzaron a comunicarse por whatsapp.<\/p>\n<p>Durante dos semanas estuvieron intercambiando mensajes de contenido sexual. En el caso de Pablo alguna fotopolla con la que consegu&iacute;a que la madura alcanzase altos niveles de excitaci&oacute;n. Quedaron en un par de ocasiones para conocerse en persona, pero en lugares p&uacute;blicos. Gemma no quer&iacute;a correr riesgos y prefer&iacute;a tener una impresi&oacute;n personal antes de dar el paso de irse con el tipo a follar.<\/p>\n<p>La madura qued&oacute; realmente impresionada con su joven admirador. Con metro noventa y cinco su presencia era imponente. Un cuerpo trabajado en el gimnasio, mirada gris y una belleza canalla capaz de mojar las bragas de cualquier mujer heterosexual. Como buen futbolista, uno de sus brazos estaba totalmente tatuado. Despu&eacute;s de dos quedadas el polvo se hac&iacute;a inevitable.<\/p>\n<p>La mujer segu&iacute;a tumbada en la cama, con el tel&eacute;fono en la mano sin decidirse a enviar aquel whatsapp. Cuando comenz&oacute; a recordar pasajes de la noche anterior. A Sergio le hab&iacute;a dicho que hab&iacute;a quedado con unas amigas para cenar y tomar algo pero en realidad hab&iacute;a quedado con su joven amante.<\/p>\n<p>Pablo la hab&iacute;a recogido en una parada de autob&uacute;s cerca del centro de la ciudad para llevarla a un peque&ntilde;o apartamento en un edificio en una zona residencial. Era un aut&eacute;ntico picadero que el futbolista ten&iacute;a alquilado. Ahora las im&aacute;genes de la noche de sexo se acumulaban en la cabeza de Gemma.<\/p>\n<p>Record&oacute; con excitaci&oacute;n ese desnudo integral de Pablo. Sus abdominales definidos, sus potentes brazos, su cuerpo duro y tensionado abraz&aacute;ndola, desnud&aacute;ndola. Dejando a la vista aquel cuerpo de gen&eacute;tica privilegiada que durante diez a&ntilde;os el v&oacute;ley hab&iacute;a cincelado.<\/p>\n<p>El futbolista acarici&oacute; el cuerpo de la madura, recorriendo el contorno de su cuerpo mientras ella se sentaba a horcajadas sobre el regazo de &eacute;l. Sus bocas se sellaron en un apasionado beso antes de que el tipo comenzara a descender mordiendo la barbilla, el cuello y sus maravillosas tetas de pez&oacute;n rosado. Los gemidos de la mujer se intensificaron cuando sinti&oacute; la polla de Pablo penetrar su co&ntilde;o cent&iacute;metro a cent&iacute;metro:<\/p>\n<p>-Aaahhh, s&iacute;, joder. -Estuvo a punto de correrse en ese mismo momento.<\/p>\n<p>La mujer comenz&oacute; una cabalgada que Pablo ayud&oacute; a acelerar cuando la agarr&oacute; por la cintura. La mujer se agarraba a su nuca y le mord&iacute;a la boca. Ahora, record&aacute;ndolo, re&iacute;a en su cama sintiendo como se excitaba y de su co&ntilde;o manaba flujo caliente. Apretando sus muslos trataba de frotarse el cl&iacute;toris para conseguir un mayor placer.<\/p>\n<p>De nuevo una imagen se instal&oacute; en su cabeza. Se record&oacute; arrodillada en el colch&oacute;n de aquella cama extra&ntilde;a con la cabeza en la almohada, totalmente expuesta a la voluntad de un joven casi desconocido. Sent&iacute;a los dedos del portero de f&uacute;tbol clav&aacute;ndose en sus caderas mientras la polla de &eacute;ste percut&iacute;a una y otra vez contra su ano. No era la primera vez que practicaba el sexo anal pero hac&iacute;a demasiado tiempo. Pese a que su amante se lo hizo con delicadeza, el grosor de la polla del tipo hizo que su culo tuviera que dilatase por encima de sus posibilidades. Por fin sinti&oacute; como con un grito animal, Pablo se corri&oacute; abundantemente en su interior inundando sus intestinos.<\/p>\n<p>El polvo hizo que ambos quedaran extenuados sobre la cama. Gemma se encontraba en un punto de excitaci&oacute;n desconocido. Hac&iacute;a mucho que el morbo la hab&iacute;a abandonado y ahora se sent&iacute;a totalmente euf&oacute;rica. Solo le permiti&oacute; unos cinco minutos de recuperaci&oacute;n a su joven amante. Se acerc&oacute; a &eacute;l para comenzar a recorrer su cuerpo con los labios. Se entretuvo en los pezones de aquel tipo totalmente depilado. Los mordi&oacute; antes de continuar descendiendo por sus pectorales, abdomen y llegar por fin a la polla. Al contacto con su lengua, el miembro del portero reaccion&oacute; y comenz&oacute; a adquirir dureza. Con su mano, Gemma, empez&oacute; a masturbarlo hasta conseguir que la polla se pusiera erecta para que le permitiera regalarle una gran mamada. Durante minutos la mujer se estuvo empleando a lamer, succionar e incluso morder el grueso glande amoratado del futbolista.<\/p>\n<p>Con una mano se ayud&oacute; para pajearle al tiempo que mamaba. Con la otra comenz&oacute; a acariciar su cl&iacute;toris mientras que por su ano sent&iacute;a como se sal&iacute;a la corrida que minutos antes hab&iacute;a depositado Pablo en el interior de su culo.<\/p>\n<p>Ahora, hab&iacute;an pasado m&aacute;s de 12 horas y se encontraba tumbada en su cama totalmente excitada por los recuerdos y apunto de enviar un mensaje a Pablo. No se lo pens&oacute; m&aacute;s y decidi&oacute; apretar el bot&oacute;n de enviar. Durante el resto del domingo estuvo esperando un mensaje que no terminaba de llegar. El estado de ansiedad de Gemma iba en aumento con el paso del tiempo. El doble check azul aparec&iacute;a en el mensaje delatando que Pablo lo hab&iacute;a le&iacute;do hac&iacute;a varias horas pero no contestaba. Por fin, a las 2 de la madrugada y cuando la mujer estaba en su cama a punto de dormirse, recibi&oacute; un par de whatsapp. En ellos el futbolista alababa la belleza de la mujer y le contestaba con una foto de su polla totalmente erecta donde se le marcaban las venas.<\/p>\n<p>El lunes, la mujer lleg&oacute; a trabajar euf&oacute;rica. Nada m&aacute;s despertarse le hab&iacute;a enviado un mensaje de buenos d&iacute;as acompa&ntilde;ado de una foto suya agarrada a la almohada y ri&eacute;ndose. En la oficina, la jefa de departamento la llam&oacute; a su oficina. Eran buenas amigas desde hac&iacute;a varios a&ntilde;os. Pese a ello, poco sab&iacute;an de sus vidas privadas:<\/p>\n<p>-Oye Gemma, &iquest;qu&eacute; te pasa hoy que estas como ausente? Te comportas como una quincea&ntilde;era despistada y con sonrisa boba.<\/p>\n<p>Yolanda era una mujer de 54 a&ntilde;os, de car&aacute;cter fuerte y semblante serio, pero con un buen coraz&oacute;n. Pese a su rectitud y estrictas normas era una persona justa y en el caso de Gemma siempre se mostr&oacute; como un gran apoyo dentro de la empresa:<\/p>\n<p>-Joder Yolanda, es que me ha pasado algo incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>-A ver cuenta.<\/p>\n<p>-Hace meses me abr&iacute; un perfil en una aplicaci&oacute;n de citas y hace un par de semanas me entr&oacute; un t&iacute;o joven.<\/p>\n<p>-Joder, &iquest;y est&aacute; bueno?<\/p>\n<p>Gemma estuvo buscando en su m&oacute;vil hasta que encontr&oacute; lo que quer&iacute;a:<\/p>\n<p>-Mira Mostr&oacute; a su jefa la galer&iacute;a fotogr&aacute;fica de su ligue.<\/p>\n<p>La cara de Yolanda se transform&oacute;. Su rictus cambi&oacute; y su ce&ntilde;o se frunci&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te pasa Yolanda?<\/p>\n<p>-&iquest;T&uacute; sabes qui&eacute;n es ese chaval?<\/p>\n<p>-Bueno, me ha dicho que es el portero del equipo de la ciudad.<\/p>\n<p>Yolanda cerr&oacute; los ojos y respir&oacute; hondo antes de contestar:<\/p>\n<p>-Es, es, Pablo. Mi hijo.<\/p>\n<p>La frase qued&oacute; suspendida en el aire mientras Gemma abr&iacute;a los ojos de perplejidad. Lo &uacute;nico que pensaba en ese momento era tierra tr&aacute;game. &iquest;Qu&eacute; posibilidades hab&iacute;a de liarse con el hijo de su propia jefa? Aquello era incre&iacute;ble. Yolanda permanec&iacute;a con la mirada perdida en el suelo:<\/p>\n<p>-Gemma, &iquest;qu&eacute; edad tienes?<\/p>\n<p>-Cuarenta y tres -Dijo la empleada en susurro.<\/p>\n<p>-Mi hijo tiene veintitr&eacute;s y adem&aacute;s tiene novia desde hace dos.<\/p>\n<p>Gemma cerr&oacute; los ojos avergonzada. Se arrepent&iacute;a de todo lo que hab&iacute;a sucedido, pero ya no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s. La situaci&oacute;n dese ese momento fue demasiado embarazosa. La tensi&oacute;n entre ambas se cortaba. Gemma evitaba mirar a su jefa.<\/p>\n<p>Tres horas despu&eacute;s estaba en su casa cuando oy&oacute; que Sergio entraba. El portazo con que cerr&oacute; delataba su enojo. Lleg&oacute; al sal&oacute;n donde Gemma se encontraba sentada en el sof&aacute; con la mirada perdida en la televisi&oacute;n. Se sent&iacute;a mal por toda la situaci&oacute;n:<\/p>\n<p>-Mam&aacute; llam&oacute; su atenci&oacute;n Sergio &#8211; &iquest;t&uacute; sabes lo que has hecho?<\/p>\n<p>Gemma no entend&iacute;a nada. Sergio, su hijo de 18 a&ntilde;os, le reprochaba algo que ella no lograba entender.<\/p>\n<p>-&iquest;De qu&eacute; me hablas Sergio? No estoy para pataletas infantiles.<\/p>\n<p>-&iquest;Pataletas infantiles?<\/p>\n<p>El chico sac&oacute; su tel&eacute;fono m&oacute;vil del bolsillo y comenz&oacute; a manipular el aparato. Cuando encontr&oacute; lo que buscaba se lo pas&oacute; a su madre. Gemma no se pod&iacute;a creer lo que estaba viendo. En la pantalla del m&oacute;vil de su hijo se comenz&oacute; a reproducir un v&iacute;deo. En la pantalla aparec&iacute;a ella, solamente vestida con el tanga de encajes negro habl&aacute;ndole a c&aacute;mara.<\/p>\n<p>Hola Pablo, aqu&iacute; me tienes dolorida. Lo de anoche estuvo muy bien, pero ahora tengo el culito muy dolorido y tengo que ponerme crea para aliviarme. Gemma se giraba dejando a la vista su agujero del culo totalmente enrojecido y aplic&aacute;ndose crema hidratante. Me arde el culo cabr&oacute;n, es que me diste bien fuerte, &iquest;eh? La voz de aquella reproducci&oacute;n le pareci&oacute; tan diferente a la suya que Gemma tuvo la rid&iacute;cula tentaci&oacute;n de decir que esa no era ella.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n la mujer se colocaba con las piernas abiertas frente a c&aacute;mara. Cogi&oacute; un vibrador y lo introdujo en su boca para lubricarlo antes de introduc&iacute;rselo en el co&ntilde;o. Al mismo tiempo agarr&oacute; su succionador y lo coloc&oacute; en su cl&iacute;toris. Durante diez minutos estuvo masturb&aacute;ndose frente a la c&aacute;mara de su m&oacute;vil. El v&iacute;deo finalizaba entre jadeos y espasmos de su cuerpo nombrando a Pablo y alabando su miembro.<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute; la reproducci&oacute;n del v&iacute;deo unas l&aacute;grimas ca&iacute;an por sus mejillas. La sensaci&oacute;n de traici&oacute;n de aquel ni&ntilde;ato era insoportable. Se lament&oacute; haber dado el paso de enviarle el v&iacute;deo a un tipo indeseable que no hab&iacute;a dudado de mostrarlo a todo el mundo. Incluso le hab&iacute;a llegado a su propio hijo, Sergio, compa&ntilde;ero de Pablo en el equipo de f&uacute;tbol.<\/p>\n<p>Gemma se sent&iacute;a traicionada por aquel cabr&oacute;n pero lo peor era la sensaci&oacute;n de haberle fallado a su propio hijo. A estas alturas Sergio estaba muy enfadado con su madre. Y es que la verg&uuml;enza que hab&iacute;a pasado en el vestuario cuando los compa&ntilde;eros estuvieron viendo el v&iacute;deo y haciendo comentarios obscenos sobre lo guarra que era su madre era insoportable.<\/p>\n<p>Gemma tuvo dudas sobre qu&eacute; hacer. Lo m&aacute;s l&oacute;gico era denunciar a ese cabr&oacute;n. Hab&iacute;a vulnerado su intimidad y eso era un delito. Pero las consecuencias no se solucionar&iacute;an con la denuncia. Lo mejor ser&iacute;a hablar con su ex marido e intentar buscar una soluci&oacute;n fuera de su ciudad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Cuando Gemma entr&oacute;, un agradable olor a caf&eacute; reci&eacute;n hecho le recibi&oacute;. Sergio le ten&iacute;a preparado el desayuno:&nbsp; -Hola dormilona. Ella le sonri&oacute; y se sent&oacute; en uno de los taburetes que estaban alrededor de la isla que separaba la cocina del sal&oacute;n. 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