{"id":32775,"date":"2021-12-02T23:00:00","date_gmt":"2021-12-02T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-12-02T23:00:00","modified_gmt":"2021-12-02T23:00:00","slug":"la-curiosidad-de-chat-noir-v","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-curiosidad-de-chat-noir-v\/","title":{"rendered":"La curiosidad de Chat Noir (V)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32775\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El joven Agreste no deja de pensar en aquel momento de intimidad con su compa&ntilde;era y amiga Alya. Una mezcla de emociones lo atormentan al d&iacute;a siguiente en la escuela; donde alguien se da cuenta de su cambio de actitud, y le dar&aacute; un momento muy agradable sin propon&eacute;rselo.<\/p>\n<p>Cap&iacute;tulo V<\/p>\n<p>Luego de esa noche en la habitaci&oacute;n de Alya, Adrien qued&oacute; con m&aacute;s preguntas que respuestas. Por un lado, era incapaz de pensar en otra cosa que no fuera lo er&oacute;tico, prohibido y satisfactorio que fue tener sexo con su compa&ntilde;era estando bajo el antifaz de Chat Noir. Por el otro, un remordimiento de culpa y traici&oacute;n hacia Ladybug le remord&iacute;a por dentro. Sin embargo, las palabras de Alya siguen resonando en su cabeza. &ldquo;De mi cuenta corre que Ladybug te d&eacute; una oportunidad en todo sentido&hellip; &iquest;Qui&eacute;n dice? Tal vez hasta logremos animarla a que hagamos algo&hellip; entre los tres&rdquo;. Lo cual le genera m&aacute;s dudas; al igual que nuevas fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>El muchacho trataba de concentrarse en la lecci&oacute;n de la se&ntilde;orita Bustier, pero todas esas ideas segu&iacute;an resonando en su cabeza. Por lo mismo, hab&iacute;a tratado de no establecer contacto visual con Alya en el transcurso de la ma&ntilde;ana. Le avergonzaba en sobremanera afrontarla cara a cara sin su antifaz. Sab&iacute;a que su temor no ten&iacute;a fundamento l&oacute;gico. A final de cuentas, quien hab&iacute;a tenido sexo con ella fue Chat Noir, no &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos, s&oacute;lo fue una noche y ya. Es m&aacute;s, ni siquiera la noche entera; un par de horas cuando mucho, y s&oacute;lo fue eso. Ambos nos dejamos llevar por las circunstancias; ambos quer&iacute;amos hacerlo&#8230; pero nada m&aacute;s. Adem&aacute;s, Ladybug te ha dicho que tiene a un chico especial en su vida, &iquest;no? De seguro ha hecho ese tipo de cosas con tan afortunado sujeto y&#8230; &ndash;<\/p>\n<p>Adrien rumiaba esas ideas en su mente, y entre m&aacute;s lo pensaba, m&aacute;s conflictuado se sent&iacute;a. La idea de que otro chico disfrutara el afecto de Ladybug en la intimidad le arrancaba una punzada de coraje. El imaginar que ella, su Lady, estuviera en brazos de alguien incapaz de quererla como &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Adrien, &iquest;te sientes bien? &#8211; le dijo la se&ntilde;orita Bustier al pasar al lado de su banca, con un dejo de preocupaci&oacute;n en su voz. &#8211; Pareciera que tienes un dolor incre&iacute;ble de cabeza &#8211; En ese momento, el muchacho advirti&oacute; que estaba apretando con demasiada fuerza la pluma con que escrib&iacute;a, y que su brazo le dol&iacute;a de estar en la misma posici&oacute;n mucho tiempo, apoyado el codo en la mesa y masajeando sus sienes. &#8211; Em&#8230; disculpe se&ntilde;orita Bustier. Es solo que no he podido dormir bien y&#8230; desayun&eacute; muy poco esta ocasi&oacute;n. Ahora me doy cuenta que fue una mala idea &#8211; respondi&oacute; el muchacho frot&aacute;ndose los ojos. &#8211; Ay mi ni&ntilde;o, descuida. Voy a acompa&ntilde;arte con la enfermera para que te d&eacute; algo para ese dolor de cabeza &#8211; amablemente le respondi&oacute; la profesora mientras lo invitaba a levantarse y salir del sal&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Maestra! Si quiere, para que pueda seguir con su clase, yo me ofrezco para llevar a Adrien a la enfermer&iacute;a &#8211; dijo Marinette saltando su banca y enfil&aacute;ndose a la puerta, casi tropezando al salir de su lugar. &#8211; Muchas gracias Marinette, es un gesto muy noble de tu parte. Pero como representante de la clase, puedes quedarte unos minutos al pendiente de tus compa&ntilde;eros. Ya tienen su actividad; nada m&aacute;s deben terminarla, y creo pueden hacer eso sin que yo est&eacute; presente. As&iacute; que, te dejo a cargo en lo que Adrien y yo volvemos. &iquest;De acuerdo? &#8211; contest&oacute; la profesora con una sonrisa amable mientras sal&iacute;an del sal&oacute;n, ante un evidente gesto de decepci&oacute;n por parte de Marinette.<\/p>\n<p>Adrien y su maestra iban caminando por los pasillos de la escuela mientras ella le recomendaba algunas t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n para poder dormir mejor. &#8211; Tambi&eacute;n si un muchacho de tu edad se ve sometido a mucha presi&oacute;n y muchas responsabilidades sin tener el tiempo suficiente para descansar y hacer actividades de su agrado, pueden presentarse problemas de salud a largo plazo Adrien. Y por lo que me has contado, cumples muchos deberes todos los d&iacute;as &#8211; le hac&iacute;a pl&aacute;tica su profesora mientras &eacute;l prestaba atenci&oacute;n. Y vaya que ten&iacute;a raz&oacute;n. Todos los compromisos que deb&iacute;a cumplir para complacer a su padre, m&aacute;s el trabajo que hac&iacute;a con Ladybug para mantener Paris a salvo&#8230;<\/p>\n<p>Definitivamente, lo ocurrido con Alya le hab&iacute;a sentado muy bien. En ese momento a solas con ella, no estaba pensando en otra cosa que no fuera su compa&ntilde;era y el placer que estaban sintiendo. Ambos se entregaron a sus deseos y no se preocuparon por nada m&aacute;s. Quiz&aacute; el cambio tan s&uacute;bito de actividad nocturna le hab&iacute;a ca&iacute;do de peso y por eso se sent&iacute;a as&iacute;. Aunado a todo lo que estaba pensando de m&aacute;s desde que empez&oacute; el d&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Se&ntilde;orita Monet, hola. Aqu&iacute; tengo a un chico con cefalea que necesito revise de favor &#8211; dec&iacute;a la se&ntilde;orita Bustier mientras tocaba la puerta de la enfermer&iacute;a. Insisti&oacute; por un minuto sin recibir respuesta. &#8211; Parece ser que no se present&oacute; hoy. Ya es tarde como para que vaya a llegar. A ver&#8230; &iexcl;ah! &iexcl;Monsieur Hapr&egrave;le! Disculpe, &iquest;tendr&aacute; de casualidad la llave de la enfermer&iacute;a? Tengo a uno de mis alumnos con dolor de cabeza y la se&ntilde;orita Monet no vino. Queremos ver si nos puede dejar pasar, darle algo para el dolor y que repose unos minutos en un lugar m&aacute;s tranquilo que el sal&oacute;n &#8211; la profesora se dirigi&oacute; al padre de Myl&egrave;ne, otra compa&ntilde;era de clase, que tambi&eacute;n laboraba en la escuela como asistente. Amablemente, sac&oacute; de su bolsillo el llavero de los salones y les facilit&oacute; el acceso a la enfermer&iacute;a. &#8211; Mil gracias monsieur Hapr&egrave;le &#8211; le dijo la se&ntilde;orita Bustier mientras pasaban a la enfermer&iacute;a.<\/p>\n<p>La profesora le pidi&oacute; a Adrien que tomara asiento en lo que ella buscaba el instrumental para medir los biom&eacute;tricos del muchacho y alg&uacute;n analg&eacute;sico. Estando en una habitaci&oacute;n con menos ruido y sintiendo el agradable ambiente fresco del lugar, Adrien comenz&oacute; a relajarse. Empezaba a agradecer que su maestra lo hubiera llevado a la enfermer&iacute;a&#8230; cuando vio algo que definitivamente no pensaba ver; y menos en ese instante. Unos pasos al frente de &eacute;l, de espaldas, se encontraba su profesora rebuscando en los cajones y gavetas de la enfermera. Hubo un punto en el que se inclin&oacute; para alcanzar un caj&oacute;n notablemente m&aacute;s abajo. Ella murmuraba sobre c&oacute;mo la se&ntilde;orita Monet ten&iacute;a organizado el lugar, mientras le ofrec&iacute;a accidentalmente al muchacho un espectacular primer plano de su trasero.<\/p>\n<p>Adrien trataba de enfocarse en otra cosa, pero la imagen de los gl&uacute;teos tan firmes y bien moldeados de su maestra, lo torneado de sus piernas y c&oacute;mo los pantalones que usaba le ajustaban tan bien en esa posici&oacute;n, sencillamente lo ten&iacute;a hipnotizado. Sin poder impedirlo, su entrepierna comenz&oacute; a entrar en calor y su erecci&oacute;n creciente a apretarle bajo los pantalones. Dej&oacute; de evadir el contacto visual con las posaderas de su maestra y decidi&oacute; deleitarse con la vista mientras ella segu&iacute;a ocupada. Quer&iacute;a grabar en su memoria lo mejor posible esa escena. No pod&iacute;a creer que la se&ntilde;orita Bustier fuera una mujer tan sexy.<\/p>\n<p>&#8211; Em, Adrien&#8230; &iquest;ves de casualidad d&oacute;nde podr&iacute;a estar&#8230; el estetoscopio y&#8230; el man&oacute;metro? Es el aparato que sirve para medir la presi&oacute;n &#8211; dijo la profesora desde su posici&oacute;n, sin hacer amago de levantarse o moverse. El muchacho sali&oacute; de golpe de su ilusi&oacute;n er&oacute;tica. Desvi&oacute; la mirada a toda prisa, paseando la vista en toda la habitaci&oacute;n buscando lo que le hab&iacute;a pedido la se&ntilde;orita Bustier. Se le hab&iacute;a acelerado un poco el pulso y estaba un tanto nervioso. Por un momento le pareci&oacute; entrever a su maestra mir&aacute;ndolo en silencio mientras &eacute;l estaba embobado apreciando sus majestuosas posaderas.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh&#8230; no profesora. No los veo por ning&uacute;n&#8230; Espere, ah&iacute; est&aacute;n. Colgados en el perchero junto a la puerta &#8211; s&uacute;bitamente, el joven se levant&oacute; de su silla y se acerc&oacute; a donde estaba el instrumental. Por poco choca con el culo de su maestra de lo mismo atrabancado de sus movimientos. Dando traspi&eacute;s, lleg&oacute; al perchero y extendi&oacute; su brazo para alcanzar las herramientas; cuando sinti&oacute; detr&aacute;s suyo c&oacute;mo se pegaba a su espalda la se&ntilde;orita Bustier. &#8211; Muchas gracias Adrien. Permite los tomo desde aqu&iacute; &#8211; le dijo calmadamente mientras ella estiraba el mismo brazo que el muchacho para sujetar lo que necesitaba. Adrien sent&iacute;a el contorno del cuerpo de su profesora; el relieve de sus pechos firmemente contenidos bajo el blazer que tra&iacute;a puesto; el roce de sus caderas y una de sus piernas. Pod&iacute;a oler su perfume, y percib&iacute;a su respiraci&oacute;n muy cerca de su cuello; la conjunci&oacute;n de todos esos est&iacute;mulos, estaban por hacer estallar su entrepierna de lo duro que se hab&iacute;a puesto. Solo esperaba que su maestra no se diera cuenta de lo sonrojado que estaba.<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien. Creo que ya tenemos lo necesario y, dado que no est&aacute; la se&ntilde;orita Monet, lo m&aacute;s parecido a una enfermera en este momento soy yo &#8211; dijo ella mientras se sub&iacute;a las mangas de su blazer. &ndash; Adrien, te voy a pedir que descubras tu brazo para que te tome la presi&oacute;n. Voy a checar tambi&eacute;n tu temperatura y a darte algo para el dolor &#8211; sentenci&oacute; la profesora a la vez que el muchacho, obediente, se quitaba su chaqueta y tomaba asiento, agradecido de poder disimular su erecci&oacute;n. Se sent&iacute;a apenado por la forma en que se hab&iacute;a quedado viendo a la se&ntilde;orita Bustier, y no ten&iacute;a forma de saber si sus mejillas ya no estaban rojas.<\/p>\n<p>La maestra palp&oacute; suavemente el brazo del chico hasta encontrar el punto d&oacute;nde colocar el man&oacute;metro. Adrien sinti&oacute; esa exploraci&oacute;n un poco m&aacute;s lenta y agradable a lo que estaba acostumbrado en un consultorio. En ese momento, se le ocurri&oacute; establecer contacto visual con su profesora; ella le devolvi&oacute; una mirada amable con una sonrisa. Justo cuando ella volvi&oacute; a atender el ajuste del aparato de la presi&oacute;n, el muchacho alcanz&oacute; a ver el escote de la se&ntilde;orita Bustier. La posici&oacute;n en la que se encontraba le permit&iacute;a apreciar en todo su esplendor, la apetitosa separaci&oacute;n entre los pechos de la profesora. Ciertamente no era un escote provocativo, no revelaba demasiado; pero lo que alcanzaba a ver, Adrien lo encontraba irresistible.<\/p>\n<p>La se&ntilde;orita Bustier comenz&oacute; a tomarle la presi&oacute;n estando en la misma posici&oacute;n, absorta en la medici&oacute;n del instrumento. Adrien segu&iacute;a embobado en los pechos de su maestra. Pod&iacute;a sentir c&oacute;mo se pon&iacute;a m&aacute;s duro bajo sus pantalones. Empez&oacute; a incomodarle la forma en que se hab&iacute;a sentado; le apretaba su miembro entre los pliegues de tela. Quer&iacute;a moverse para reacomodarse, pero sencillamente no pod&iacute;a. Buscaba evadir el contacto con el escote de la se&ntilde;orita Bustier, pero era demasiado tentador para sus hormonas.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute;s un poco agitado. &iquest;Sientes algo m&aacute;s, Adrien? &#8211; le pregunt&oacute; ella mientras le quitaba el man&oacute;metro. &#8211; Um&#8230; no profesora. El dolor de cabeza ya pas&oacute; -. La se&ntilde;orita Bustier anot&oacute; la medici&oacute;n del aparato en una libreta y tom&oacute; un term&oacute;metro de pistola con el que apunt&oacute; a la frente del muchacho. &#8211; Mmm&#8230; afortunadamente no hay fiebre &#8211; a pesar de eso, Adrien se sent&iacute;a en llamas al ver disimuladamente la figura de su maestra.<\/p>\n<p>Necesitaba salir de ah&iacute;; ya no pensaba con claridad. &#8211; Se&#8230; se&ntilde;orita Bustier, creo que ya me siento mejor. Nada m&aacute;s necesitaba que me diera un poco de aire. Dentro del sal&oacute;n me estaba sintiendo agobiado &#8211; dijo, a la vez que se levantaba abruptamente del asiento; advirti&oacute; entonces la tremenda erecci&oacute;n que ten&iacute;a bajo sus pantalones. R&aacute;pidamente, tom&oacute; su chaqueta y la amarr&oacute; como pudo a la cintura, antes que la profesora lo viera.<\/p>\n<p>&#8211; De&#8230; acuerdo. Si ya te sientes mejor, volvamos al sal&oacute;n y hagamos como que aqu&iacute; no pas&oacute; nada. &iquest;Te parece? &#8211; habl&oacute; dulcemente la se&ntilde;orita Bustier &#8211; Solamente deja guardo lo que ocupamos en su lugar. No quiero abusar de la confianza de la se&ntilde;orita Monet -. Acto seguido, la profesora se volvi&oacute; a inclinar para poner el man&oacute;metro donde lo encontr&oacute;, asumiendo la misma posici&oacute;n que hace unos instantes, exponiendo sus pompas en primer plano hacia el joven.<\/p>\n<p>Adrien sent&iacute;a a su maestra muy cerca. Estaba de pie, y su entrepierna a un palmo de distancia del culo de su maestra. Si se inclinaba apenas hacia adelante, pod&iacute;a rozar sus nalgas con el bulto que guardaba bajo los pantalones. Sinti&oacute; la tentaci&oacute;n de hacerlo; extender sus manos hasta sujetar firmemente esas posaderas tan suculentas, y entonces, restregar su erecci&oacute;n contra la retaguardia de la se&ntilde;orita Bustier. Sab&iacute;a que no deb&iacute;a, que no estaba bien hacer eso&#8230; pero su lado m&aacute;s primitivo ansiaba satisfacer el deseo.<\/p>\n<p>Finalmente, gan&oacute; su lado racional. &#8211; Voy r&aacute;pido al ba&ntilde;o se&ntilde;orita Bustier y ya de ah&iacute; me subo al sal&oacute;n. Muchas gracias, nos vemos &#8211; dijo de golpe, sonrojadas sus mejillas como tomate y abandonando la enfermer&iacute;a cual vendaval. Sali&oacute; corriendo directo al ba&ntilde;o, ignorando a todos sus compa&ntilde;eros que se encontraban en el patio disfrutando el descanso. &quot;Por favor que no haya nadie. Por favor que no haya nadie&quot; dec&iacute;a para sus adentros mientras acortaba distancias con el vestidor com&uacute;n de la escuela que conduc&iacute;a a los ba&ntilde;os.<\/p>\n<p>Abri&oacute; la puerta y, para su suerte, estaba solo. Sin demorar m&aacute;s tiempo, entr&oacute; al ba&ntilde;o de chicos y corrobor&oacute; que no hubiera ning&uacute;n privado ocupado. Afortunadamente no hab&iacute;a nadie en el ba&ntilde;o m&aacute;s que &eacute;l, as&iacute; que entr&oacute; en uno y, de forma apresurada, se baj&oacute; los pantalones para sentarse en el escusado, exhibiendo una tremenda erecci&oacute;n palpitante de casi veinte cent&iacute;metros. Entonces, sin reparo alguno, comenz&oacute; a pajearse mientras por su mente desfilaban im&aacute;genes de su profesora, de c&oacute;mo sus pantalones acentuaban la forma de su trasero, y del canalillo de sus tetas a trav&eacute;s de su escote.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh&hellip; se&ntilde;orita Bustier, mmm&hellip; qu&eacute; cuerpo tan rico tiene usted, ahh&hellip; &#8211; repet&iacute;a Adrien en su mente sin cesar, a la vez que satisfac&iacute;a su libido a dos manos sobre su verga, subiendo y bajando a lo largo de su viril miembro, sudando de las sienes y exhalando de forma agitada ocasionalmente. Imaginaba a su profesora actuando de forma seductora, como si posara para una sesi&oacute;n de fotos subida de tono, presumiendo sus atributos y despoj&aacute;ndose lentamente de su ropa, revelando sus encantos cubiertos tan solo por un juego de lencer&iacute;a. Entonces ella se acercaba al muchacho y lo tomaba sensualmente del rostro, mir&aacute;ndolo a los ojos con una chispa de lujuria en ellos, hasta posar sus labios en los suyos, entreg&aacute;ndose los dos a un beso apasionado, estando ambos en poco m&aacute;s que ropa interior.<\/p>\n<p>El joven no pod&iacute;a m&aacute;s; su imaginaci&oacute;n era demasiado poderosa. Su miembro apretado en sus manos, palpitaba anunciando su pr&oacute;xima corrida. Hab&iacute;a subido un poco el volumen de sus jadeos, cerrando los ojos y sent&aacute;ndose de una forma m&aacute;s c&oacute;moda en el excusado, pero manteni&eacute;ndose alerta de cualquier ruido que le indicara que alguien entraba al ba&ntilde;o. Sent&iacute;a que estaba por alcanzar el orgasmo; aument&oacute; la velocidad con la que se masturbaba, subiendo y bajando inmisericorde ambas manos sobre su pene. Casi llegaba, casi lograba correrse pensando en la se&ntilde;orita Bustier; el estar toc&aacute;ndose con su profesora como protagonista de su fantas&iacute;a le parec&iacute;a tan obsceno&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Emm&hellip; &iquest;Adrien? &iquest;Todo en orden? Soy Marinette. Te vi que saliste corriendo de la enfermer&iacute;a y quiero saber que t&uacute; est&aacute;s muy bien&hellip; &iexcl;DIGO! Si est&aacute;s bien &ndash; se oy&oacute; la voz de su compa&ntilde;era desde la puerta exterior del ba&ntilde;o de chicos. Adrien se sobresalt&oacute; por el ruido tan repentino, pero ya estaba en el punto sin retorno de su sesi&oacute;n de autosatisfacci&oacute;n. &ndash; Ahh&hellip; si Marinette. Ahh&hellip; todo en orden. Gracias por preocuparte. Voy&hellip; ahh, en un minuto. &iexcl;Ngh! &#8211; Jade&oacute; apenas m&aacute;s alto, mientras elevaba un poco sus caderas y se corr&iacute;a, disparando varios chorros de semen directo a la puerta del privado. Una vez acab&oacute;, se desplom&oacute; sobre el excusado, jadeando lo m&aacute;s silenciosamente que pod&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash; Ya&hellip; ya todo est&aacute; bien Marinette. Gracias por preocuparte&hellip; as&iacute; por m&iacute; &ndash; No es nada Adrien, eres muy importante para mi&hellip; &iexcl;ES DECIR! Eres parte del grupo y mi amigo, y me preocupa que todos ustedes&hellip; &#8211; a&uacute;n escuchaba la voz de su amiga tras la puerta. Tom&oacute; un trozo de papel para limpiar el desastre que acababa de hacer con su corrida y poder subirse los pantalones. Al quitar el semen embarrado en la pared, record&oacute; el momento justo en el que se corri&oacute;, y una parte de su memoria le aseguraba que, en el &uacute;ltimo instante, justo cuando alcanz&oacute; el orgasmo, pas&oacute; la imagen de Marinette contra la puerta del ba&ntilde;o. Sent&iacute;a que, a pesar de haberse masturbado con la fantas&iacute;a de la se&ntilde;orita Bustier, en realidad, se hab&iacute;a corrido pensando en su amiga; en Marinette.<\/p>\n<p>Sonri&oacute; contento mientras abrochaba su pantal&oacute;n y sal&iacute;a del privado. &ndash; Gracias Marinette; eres la mejor. Descuida; ya solo me lavo las manos y nos vemos en el sal&oacute;n para la siguiente clase &ndash; abri&oacute; la llave para lavarse las manos y comenz&oacute; a caer el agua, resonando en todo el ba&ntilde;o &#8211; Ok Adrien, entonces nos vemos arriba. Te dejo que te laves las manos, te peines, te arregles y quedes tan guapo como siempre&hellip; &iexcl;ESTOOO! Si, que termines de hacer lo que est&aacute;s haciendo y nos vemos al rato. &iexcl;Adios! &ndash; se escuch&oacute; su caminar apresurado hacia el patio, seguido de la puerta de los vestidores al cerrarse tras ella. Adrien se sec&oacute; las manos y, notablemente m&aacute;s tranquilo, sali&oacute; del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a pensar en lo que acababa de pasar; el haberse corrido justo con la imagen de Marinette. Ten&iacute;a sentimientos cruzados. Pero ya no pudo pensar m&aacute;s en ello, debido a que iba a empezar la siguiente clase.<\/p>\n<p>Ha pasado un largo tiempo desde el &uacute;ltimo episodio; sin embargo, ya tienen aqu&iacute; la quinta parte de esta historia.<\/p>\n<p>Ahora que se viene fin de a&ntilde;o, contar&eacute; con m&aacute;s tiempo para seguir actualizando esta serie de relatos.<\/p>\n<p>Los invito a que me compartan sus opiniones y que me sigan en Twitter donde los mantendr&eacute; al pendiente de las novedades respecto a los relatos. Pueden encontrarlo en mi perfil, al cual le agregar&eacute; foto pr&oacute;ximamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 El joven Agreste no deja de pensar en aquel momento de intimidad con su compa&ntilde;era y amiga Alya. Una mezcla de emociones lo atormentan al d&iacute;a siguiente en la escuela; donde alguien se da cuenta de su cambio de actitud, y le dar&aacute; un momento muy agradable sin propon&eacute;rselo. 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