{"id":32818,"date":"2021-12-05T01:20:34","date_gmt":"2021-12-05T01:20:34","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-12-05T01:20:34","modified_gmt":"2021-12-05T01:20:34","slug":"de-sade-en-la-habana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/de-sade-en-la-habana\/","title":{"rendered":"De Sade en La Habana"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32818\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Yo ten&iacute;a 26 a&ntilde;os, ven&iacute;a de un pueblo del interior del pa&iacute;s y estaba aturdido por el traj&iacute;n de la ciudad. Hab&iacute;a venido a estudiar y odiaba lo que estaba viviendo.<\/p>\n<p>A esta edad mi historial inclu&iacute;a dos novias (por accidente), y el coqueteo con un profesor de la universidad que no lleg&oacute; a nada. El miedo era mi gu&iacute;a y la timidez mi rasgo m&aacute;s notable.<\/p>\n<p>Una noche de tantas hab&iacute;a descubierto aquel sitio en internet. Me resultaba vergonzoso, pero no pod&iacute;a dejar de mirarlo. Hablaba con chicos y termin&aacute;bamos masturb&aacute;ndonos, unas veces lo disfrutaba m&aacute;s que otras, pero siempre era la misma cantidad de arrepentimiento y malestar despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a lo salud&eacute; y, no s&eacute; c&oacute;mo, los deseos opacaron la indecisi&oacute;n. Decid&iacute;, &iquest;o fue &eacute;l?, que aquel hombre iba a tomarme y a hacer de mi lo que quisiera. Era como si estuviera en mi cabeza y me manipulara a su antojo. Por las horas que siguieron fui otro (otra).<\/p>\n<p>Acordamos vernos en un cuartucho del Cerro, que pocos d&iacute;as atr&aacute;s me result&oacute; tan odioso que hab&iacute;a prometido no volver jam&aacute;s. Llegu&eacute; antes, intent&eacute; acomodarme para darme tranquilidad, pero fue en vano. Al final de una hora completa solo en la pocilga, respondi&oacute; mi mensaje y me dijo que lo esperara en la puerta.<\/p>\n<p>Intent&eacute; disimular mis nervios, pero mi cuerpo temblaba y bast&oacute; un beso para que &eacute;l lo notara. Me abraz&oacute; apret&aacute;ndome fuerte contra su cuerpo, tan fuerte que lleg&oacute; a doler. Sigui&oacute; bes&aacute;ndome y memoric&eacute; su aliento.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;D&oacute;nde vamos a singar? &#8211; me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>Le dije que arriba.<\/p>\n<p>Me orden&oacute; que me desvistiera.<\/p>\n<p>&#8211; Dale, m&aacute;mala<\/p>\n<p>Me arrodill&eacute; frente a &eacute;l. Hab&iacute;a un espejo feo pero inmenso que mostraba la insignificancia de mi presencia frente a la suya.<\/p>\n<p>Pasaba los cuarenta, ten&iacute;a barba y pelo tupidos con canas. No s&eacute; si dos metros, pero ciertamente mucho m&aacute;s alto que yo. El cuerpo fornido y con vellos cortos. Un tatuaje en la pierna que normalmente no me gustar&iacute;a en un hombre, pero que esta vez am&eacute;. No s&eacute; las dimensiones del pene, pero lo que s&iacute; s&eacute; es que llenaba mi boca y mi garganta a tal punto que era dif&iacute;cil respirar.<\/p>\n<p>-Tienes que aprender a mamar<\/p>\n<p>Yo luchaba por tragarla completa, &eacute;l la forzaba hasta el fondo de mi garganta, pero me costaba soportarlo por mucho tiempo. Mi cara estaba llena de saliva y l&aacute;grimas. Sab&iacute;a a sudor y orina.<\/p>\n<p>&#8211; Me has acabado la pinga con los dientes<\/p>\n<p>Sent&iacute; verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>Siguiendo aquella voz tosca lam&iacute; cada pliegue de su cuerpo, el sudor de sus pies y la suciedad de sus zapatos. Al o&iacute;do me recordaba que era su puta, su propiedad.<\/p>\n<p>Yo no pod&iacute;a pensar en nada m&aacute;s que en servirlo. Mi &uacute;nica petici&oacute;n respondida fue &quot;esc&uacute;peme&quot;. &Eacute;l, adem&aacute;s, me abofete&oacute; cu&aacute;nto quiso, dol&iacute;a, entonces supe que entre el dolor y el placer hay una l&iacute;nea muy fina. Tem&iacute;a que los vecinos escucharan los golpes sobre mi cuerpo, pero no me atrev&iacute;a decirle, no pod&iacute;a.<\/p>\n<p>Me hizo caminar por la habitaci&oacute;n desnudo en cuatro patas. En ese instante era su perra, pod&iacute;a ser cu&aacute;nto &Eacute;l quisiera. Me orden&oacute; que le llevara los condones y el lubricante que estaban sobre un mueble de noche.<\/p>\n<p>Me levant&oacute; sin esfuerzo alguno y me coloc&oacute; como quiso. Me penetr&oacute;. Mis movimientos al inicio eran torpes y se encarg&oacute; de corregirme.<\/p>\n<p>&#8211; Sube el culo&#8230;, pega el pecho a la cama, arquea la espalda como la puta que eres &#8211;<\/p>\n<p>Dol&iacute;a, sent&iacute; cada fibra de mi ano quebrarse, tuve deseos de defecar. Lloraba y deseaba que terminara, pero a la vez quer&iacute;a que nunca se fuera. El placer lleg&oacute; de forma inesperada, pero ah&iacute; estaba.<\/p>\n<p>&#8211; Tienes que aprender a mover el culo<\/p>\n<p>Mientras m&aacute;s torpe era yo o m&aacute;s trataba de huir, m&aacute;s duro me agarraba por la cintura y me inmovilizaba contra &eacute;l. Me pegaba con fuerza. A pesar del dolor y la sensaci&oacute;n desagradable inicial me esforzaba por met&eacute;rtela y aguantar, mi &uacute;nico pensamiento en ese momento era el deber de servir a mi Amo. Se hab&iacute;a convertido en mi Due&ntilde;o.<\/p>\n<p>Al l&iacute;mite de mi dolor intent&eacute; rendirme. &Eacute;l fue comprensivo al inicio, me abraz&oacute; fuerte y sigui&oacute; bes&aacute;ndome. El cond&oacute;n estaba un poco sucio y le embarr&oacute; la pelvis, lo limpi&eacute; con mi mano, pens&eacute; en lamerlo pero no estaba seguro. Me sent&eacute; encima de &eacute;l, me aferr&oacute; fuerte contra su cuerpo desnudo y nos besamos por un buen rato.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo me vas a sacar la leche?<\/p>\n<p>&#8211; Con la boca &#8211; respond&iacute;<\/p>\n<p>Fingi&oacute; permitirlo al inicio, pero mi Amo estaba decidido a descargar su semen dentro de mi. Hab&iacute;a sido el primero en penetrarme y su trabajo no iba a quedar a medias. Me coloc&oacute; frente al espejo y me la volvi&oacute; a meter, esta vez ninguno de los dos pens&oacute; demasiado en mi dolor. Fue &eacute;xtasis, no sab&iacute;a si me excitaba m&aacute;s ver su cuerpo o el m&iacute;o en el espejo.<\/p>\n<p>Eyacul&oacute; dentro de m&iacute; y tir&oacute; el cond&oacute;n usado a un costado de la habitaci&oacute;n sucia. En lo adelante fue m&aacute;s descuidado con mi placer. Como un Dios que recompensa a su adorador me permiti&oacute; venirme mientras lam&iacute;a su pene embarrado de semen. Yo agradec&iacute;.<\/p>\n<p>No recuerdo el &uacute;ltimo di&aacute;logo, solo que fue corto y simple. &Eacute;l se fue y yo qued&eacute; en la cama, oliendo las s&aacute;banas con que hab&iacute;a limpiado su cuerpo. Estuve as&iacute; m&aacute;s de una hora.<\/p>\n<p>No s&eacute; si fue real o un juego de mi mente. Mi &uacute;nica certeza es que ya no puedo ser el mismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Yo ten&iacute;a 26 a&ntilde;os, ven&iacute;a de un pueblo del interior del pa&iacute;s y estaba aturdido por el traj&iacute;n de la ciudad. Hab&iacute;a venido a estudiar y odiaba lo que estaba viviendo. A esta edad mi historial inclu&iacute;a dos novias (por accidente), y el coqueteo con un profesor de la universidad que no lleg&oacute; a nada. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20136,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32818","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20136"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32818"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32818\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}