{"id":32832,"date":"2021-12-06T23:00:00","date_gmt":"2021-12-06T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-12-06T23:00:00","modified_gmt":"2021-12-06T23:00:00","slug":"masajista-a-domicilio-fetiche-medico-masaje-y-sexo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/masajista-a-domicilio-fetiche-medico-masaje-y-sexo\/","title":{"rendered":"Masajista a domicilio. Fetiche m\u00e9dico, masaje y sexo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32832\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El tel&eacute;fono m&oacute;vil vibr&oacute; encima de la mesa acompa&ntilde;ado con los acordes de la quinta sinfon&iacute;a de Beethoven. Javier estaba sentado frente al ordenador, con los calzoncillos bajados, masturb&aacute;ndose mientras ve&iacute;a un video porno.<\/p>\n<p>&#8211; Una llamada, veamos. &#8211; dijo en voz alta mientras se secaba con un trozo de papel higi&eacute;nico el l&iacute;quido trasparente que impregnaba los dedos de su mano derecha.<\/p>\n<p>-&iquest;Diga?<\/p>\n<p>-Hola. &iquest;Hablo con Javier Garc&iacute;a, el masajista? -respondi&oacute; una voz femenina.<\/p>\n<p>-S&iacute;, soy yo. &iquest;En qu&eacute; puedo ayudarte?<\/p>\n<p>-Mire, trabajo como directora de una oficina bancaria y he tenido una semana ajetreada. Me vendr&iacute;a bien un masaje.<\/p>\n<p>-Vale, pasado ma&ntilde;ana tengo libre a partir de las cuatro. &iquest;D&oacute;nde trabaja?<\/p>\n<p>-Bueno yo, preferir&iacute;a despu&eacute;s del trabajo&#8230; sobre las siete y pico, una amiga, esto, he visto que tiene el masaje especial y yo&#8230;<\/p>\n<p>-Entiendo. Puedo ir a tu casa si prefieres.<\/p>\n<p>-Vale, vivo con una chica&#8230; mi, mi compa&ntilde;era.<\/p>\n<p>-No hay problema. Dame tus datos.<\/p>\n<p>*************<\/p>\n<p>Sara colg&oacute; el tel&eacute;fono y suspir&oacute;. La idea del masaje le hab&iacute;a parecido genial al principio, pero ahora ten&iacute;a dudas.<\/p>\n<p>-&iquest;Vas a ducharte? -dijo Amelia, su compa&ntilde;era de piso, desde la otra habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-S&iacute;, ahora voy. -respondi&oacute; la aludida quit&aacute;ndose la falda y sacando ropa interior limpia de un caj&oacute;n.<\/p>\n<p>Antes de salir al pasillo se mir&oacute; en el espejo que ocupaba la puerta del armario y sonri&oacute; con cara de cansancio. Le dol&iacute;a la espalda y el culo, fruto de las horas que pasaba sentada, hab&iacute;a perdido algo de firmeza. Ma&ntilde;ana tratar&iacute;a de escaparse antes y hacer un poco de ejercicio. S&iacute;, definitivamente el masaje le vendr&iacute;a bien.<\/p>\n<p>***************<\/p>\n<p>Sara caminaba con paso r&aacute;pido. El d&iacute;a en la oficina hab&iacute;a sido especialmente estresante y faltaba menos de media hora para la cita. Por si esto fuese poco, su compa&ntilde;era de piso se hab&iacute;a puesto mala, fiebre, tos. Amelia no toleraba las pastillas, le produc&iacute;an gases y dolor de tripa. El m&eacute;dico le hab&iacute;a mandado supositorios y una inyecci&oacute;n y Sara se hab&iacute;a ofrecido para adquirir los medicamentos en una farmacia que, m&aacute;s o menos, le pillaba de paso.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ya estoy en casa! -dijo mientras tomaba aire diez minutos despu&eacute;s.<\/p>\n<p>-Gracias. -respondi&oacute; con voz ronca y d&eacute;bil Amelia.<\/p>\n<p>-Faltan 10 minutos, voy a ducharme y luego hablamos. -concluy&oacute; Sara.<\/p>\n<p>A las siete y media, puntual, la directora abri&oacute; la puerta dejando pasar a Javier.<\/p>\n<p>-Buenas tardes. &iquest;Sara?<\/p>\n<p>-S&iacute;, soy yo. Encantada. Pase por favor.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tal todo?<\/p>\n<p>-Pues la verdad, bastante liada. Mucho trabajo y mi compa&ntilde;era en cama con fiebre.<\/p>\n<p>-No te preocupes por mi. -se oy&oacute; la voz de la enferma seguida de tos ronca.<\/p>\n<p>-Vaya, siento o&iacute;r eso. Si puedo hacer algo.<\/p>\n<p>-El problema es que mi compa&ntilde;era tiene que ponerse una inyecci&oacute;n y supositorios&#8230; pero vamos, esto &uacute;ltimo se los puedo poner yo, pero la&#8230;<\/p>\n<p>-Bueno. -la interrumpi&oacute; Javier. -no s&eacute; si me meto donde no me llaman, pero en su d&iacute;a estuve ayudando en la consulta de mi t&iacute;o y aprend&iacute; a inyectar.<\/p>\n<p>-&iquest;De veras?, espera un momento. -dijo Sara poni&eacute;ndose una mascarilla y dirigi&eacute;ndose a la habitaci&oacute;n de la paciente.<\/p>\n<p>Javier aprovech&oacute; la espera para echar una ojeada a su alrededor.<\/p>\n<p>-Ok. Si no te importa y puedes pincharla ser&iacute;a perfecto, as&iacute; nos ahorramos la visita al practicante.<\/p>\n<p>-&iquest;Ahora entonces?<\/p>\n<p>-S&iacute;, vamos a la habitaci&oacute;n. Mejor p&oacute;ngase una mascarilla. -dijo ofreci&eacute;ndole una.<\/p>\n<p>-Vale, gracias.<\/p>\n<p>La habitaci&oacute;n hab&iacute;a sido recientemente ventilada. En una cesta de mimbre se mezclaban camisetas blancas y un pijama de flores h&uacute;medo. Tambi&eacute;n hab&iacute;a una mesilla junto a la cama con una l&aacute;mpara cuya bombilla era de color azul oscuro y un paquete de pa&ntilde;uelos de usar y tirar. Amelia, tapada hasta el cuello por un edred&oacute;n ten&iacute;a el rostro colorado y la frente tapada por un pa&ntilde;o blanco que ya se hab&iacute;a secado. La escasa luz que se colaba por la ventana se complementaba con la que proven&iacute;a de la l&aacute;mpara que colgaba del techo.<\/p>\n<p>-Podemos preparar la medicina ah&iacute;. -dijo Sara se&ntilde;alando una mesa de escritorio y depositando la bolsa de la farmacia.<\/p>\n<p>-&iquest;Algod&oacute;n? &iquest;Alcohol? -pregunt&oacute; Javier.<\/p>\n<p>-S&iacute;, ahora los traigo.<\/p>\n<p>El masajista mir&oacute; a Amelia.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tal est&aacute;s?<\/p>\n<p>-Ya ves.<\/p>\n<p>-Bueno, en cuanto te pongamos la medicina ver&aacute;s como mejoras. -dijo mientras sacaba la caja con los viales, la jeringa, la aguja y los supositorios.<\/p>\n<p>Amalia, como en un sue&ntilde;o sigui&oacute; el proceso de preparaci&oacute;n y no pudo evitar contraer las nalgas ante la aparici&oacute;n de la aguja.<\/p>\n<p>-Ya est&aacute; listo. -anunci&oacute; el ayudante.<\/p>\n<p>Sara se acerc&oacute; a la cama y retir&oacute; el edred&oacute;n.<\/p>\n<p>-Date la vuelta.<\/p>\n<p>La paciente obedeci&oacute; y qued&oacute; tumbada en pijama, boca abajo. La tela de los pantalones arrugados se colaba en la glotona rajita de manera sensual.<\/p>\n<p>-B&aacute;jate los pantalones. -orden&oacute; la directora.<\/p>\n<p>Amelia tosi&oacute;, desliz&oacute; los pulgares por debajo del pijama y tirando de la tela descubri&oacute;, ruboriz&aacute;ndose, su culete h&uacute;medo por el sudor.<\/p>\n<p>Lo siguiente que not&oacute; la enferma fue el fuerte olor a alcohol seguido del tacto del mismo mientras frotaban la parte superior y exterior de su nalga derecha. Una gota de alcohol, caprichosa, se desliz&oacute; hacia abajo desembocando en el ano.<\/p>\n<p>Amelia apret&oacute; el culo.<\/p>\n<p>-Rel&aacute;jate. -susurr&oacute; Sara acariciando el cabello de su compa&ntilde;era.<\/p>\n<p>La paciente obedeci&oacute; y Javier aprovech&oacute; el momento para clavar la aguja en el gl&uacute;teo. A continuaci&oacute;n, lentamente, apret&oacute; el &eacute;mbolo de pl&aacute;stico y el l&iacute;quido empez&oacute; a entrar en el cuerpo causando una mezcla de dolor y escozor. Amelia se mordi&oacute; el labio inferior dispuesta a aguantar.<\/p>\n<p>-Se acab&oacute;. -dijo unos segundos despu&eacute;s el hombre extrayendo la aguja y aplicando el algod&oacute;n desinfectado sobre un puntito de sangre.<\/p>\n<p>-T&iacute;ralo en la papelera. -indic&oacute; Sara se&ntilde;alando un cubo de pl&aacute;stico d&oacute;nde yac&iacute;an, arrugados, papeles con mocos.<\/p>\n<p>-Ahora el supositorio. -inform&oacute; a la paciente su compa&ntilde;era.<\/p>\n<p>-Espero fuera. -dijo el masajista dejando la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Te pongo un poco de vaselina con el dedo, as&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>-S&iacute;, yo&#8230;<\/p>\n<p>Las palabras se perdieron al cerrarse la puerta.<\/p>\n<p>Amelia, acostada de lado, not&oacute; el cosquilleo del supositorio derriti&eacute;ndose en su recto. Tambi&eacute;n not&oacute; como algo de aire buscaba salida. Contrajo el esf&iacute;nter un poco, lo suficiente para impedir que saliese. Deb&iacute;a ser muy rara, el dolor de la inyecci&oacute;n, la invasi&oacute;n del supositorio, el ligero mareo de la fiebre, s&iacute;, eran s&iacute;ntomas desagradables y sin embargo, sin venir a cuento, todo ello se mezclaba en su mente con las caricias de su compa&ntilde;era y las miradas de ese masajista y su sexo comenz&oacute; a humedecerse con algo que poco ten&iacute;a que ver con el sudor.<\/p>\n<p>Sara dej&oacute; el cuarto y Amelia aprovech&oacute; para tirarse un pedete, se llev&oacute; una mano al co&ntilde;o y lentamente empez&oacute; a jugar tirando del vello y frotando la zona.<\/p>\n<p>*****************<\/p>\n<p>-Ya est&aacute;. Mil gracias. -dijo Sara con sincero agradecimiento.<\/p>\n<p>-Nada. &iquest;Vamos al masaje?<\/p>\n<p>-S&iacute;, por favor. Ven a la habitaci&oacute;n. -respondi&oacute; la directora.<\/p>\n<p>Javier tom&oacute; su malet&iacute;n y entr&oacute; en la habitaci&oacute;n de su clienta.<\/p>\n<p>-Cierra la puerta por favor.<\/p>\n<p>El masajista obedeci&oacute;.<\/p>\n<p>Sin demora la mujer comenz&oacute; a quitarse la ropa hasta quedarse con un sost&eacute;n y un tanga. Luego sac&oacute; una toalla blanca del caj&oacute;n y se dirigi&oacute; a Javier.<\/p>\n<p>-T&uacute; dir&aacute;s.<\/p>\n<p>Javier tard&oacute; unos segundos en reaccionar, pero finalmente, retomando al profesional que llevaba dentro, recuper&oacute; el control de la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Dame la toalla y t&uacute;mbate boca abajo en la cama.<\/p>\n<p>Sara obedeci&oacute; y el masajista cubri&oacute; con la toalla el trasero semidesnudo. Ya se encargar&iacute;a de eso m&aacute;s adelante.<\/p>\n<p>-Semana complicada entonces.<\/p>\n<p>-S&iacute;, la verdad&#8230;<\/p>\n<p>Conversaron durante unos minutos mientras Javier aplicaba aceite en la espalda y masajeaba hombros y om&oacute;platos.<\/p>\n<p>-Bueno, ahora rel&aacute;jate y olvida todo eso. Disfruta del aroma de los aceites y aband&oacute;nate al relax.<\/p>\n<p>Sara cerr&oacute; los ojos y se concentr&oacute; en sentir y oler mientras las expertas manos del masajista moldeaban su cuerpo.<\/p>\n<p>-Date la vuelta. Eso es.<\/p>\n<p>Esta vez la cara, el cuello, el torso y la parte delantera de los muslos recibi&oacute; las atenciones del profesional durante unos diez minutos.<\/p>\n<p>-Bueno Sara. Hemos terminado la primera parte, digamos la m&aacute;s tradicional. &iquest;Qu&eacute; tal hasta ahora?<\/p>\n<p>-Bien, muy bien. -respondi&oacute; la aludida con una sonrisa.<\/p>\n<p>-Ahora empieza la segunda parte&#8230; m&aacute;s sensual. Nos centraremos en cuidar de tres partes. Tus senos, t&uacute; trasero y tus partes &iacute;ntimas. No s&eacute; si deseas mantener algo de intimidad o simplemente prefieres&#8230;<\/p>\n<p>-Javier, &iquest;puedo llamarte Javier?<\/p>\n<p>-Por supuesto.<\/p>\n<p>-Confieso, confieso que ten&iacute;a mis dudas, un, un desconocido&#8230; pero no s&eacute;, despu&eacute;s de esta tarde, siento que puedo confiar en ti&#8230; incluso, me gustas un poco. -dijo ruboriz&aacute;ndose con las &uacute;ltimas palabras.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien. -dijo el masajista. -Vamos adelante Sara y cualquier cosa me dices. Yo te voy informando.<\/p>\n<p>Javier comenz&oacute; el masaje especial encarg&aacute;ndose de las tetas de la directora. El sujetador, colgando del respaldo de una silla se convirti&oacute; en un espectador m&aacute;s. Sara trat&oacute; de ahogar los gemidos y cruz&oacute; las piernas, intentando acallar la corriente de placer que recorr&iacute;a su cuerpo. Javier se detuvo.<\/p>\n<p>-Una cosa que olvide mencionar. Rel&aacute;jate. Esta segunda parte, por la naturaleza de las partes que tratamos, tiene un inequ&iacute;voco car&aacute;cter sexual. Mi recomendaci&oacute;n es que te relajes y no tengas miedo de expresar lo que sientes. &iquest;Ok?<\/p>\n<p>Sara, con el rostro encendido, asinti&oacute;. Y esta vez, cuando las manos de Javier empezaron a dibujar c&iacute;rculos alrededor de sus pezones, dej&oacute; escapar un gemido.<\/p>\n<p>-Date la vuelta. Ahora nos encargaremos de tu trasero. Todas esas horas sentados en oficinas no son buenas para nadie y tambi&eacute;n el culo merece atenci&oacute;n. &iquest;No te parece?<\/p>\n<p>-S&iacute;. -respondi&oacute; la directora apoyando la cabeza de lado y anticipando lo que estaba por venir.<\/p>\n<p>Javier dej&oacute; caer aceite en las nalgas y utilizando sus pu&ntilde;os cerrados aplic&oacute; un masaje vigoroso amasando gl&uacute;teos y muslos. Luego, tras pedir permiso a Sara, le quit&oacute; el tanga e introdujo un dedo, debidamente lubricado, en su ano. La mujer, pillada por sorpresa pese al aviso, apret&oacute; el ojete, pero luego, siguiendo las indicaciones del masajista, se relaj&oacute; y empez&oacute; a disfrutar de las sensaciones.<\/p>\n<p>-Ahora viene la zona m&aacute;s delicada. Ponte boca arriba y abre las piernas.<\/p>\n<p>Sara, que ya estaba muy caliente, se dio la vuelta. Durante un instante su mirada se pos&oacute; en la entrepierna del hombre bajo la que, por poca imaginaci&oacute;n que se tuviese, se adivinaba una erecci&oacute;n. Al levantar la vista, sus ojos se encontraron con los de Javier y antes de darse cuenta de lo que dec&iacute;a, con una sinceridad absoluta, dijo lo que en ese momento pasaba por su cabeza.<\/p>\n<p>-Tienes una erecci&oacute;n. &iquest;Forma parte el pene del masaje especial?<\/p>\n<p>Javier se ruboriz&oacute; y trat&oacute; de explicarse.<\/p>\n<p>-Lo siento. A veces es dif&iacute;cil de controlar, sobre to&#8230; todo con alguien tan atractiva como t&uacute;.<\/p>\n<p>Sara sonri&oacute; dando a su sonrisa un matiz burl&oacute;n que no pretend&iacute;a. Javier baj&oacute; la mirada y se disculp&oacute;.<\/p>\n<p>-Lo siento, no s&eacute; que me pasa hoy. Ahora me centro.<\/p>\n<p>-&iquest;Me lo ense&ntilde;as?<\/p>\n<p>-&iquest;Perd&oacute;n?<\/p>\n<p>-Ven aqu&iacute; y s&aacute;cate el pene. Tu clienta quiere verlo.<\/p>\n<p>Javier se acerc&oacute; y baj&aacute;ndose el pantal&oacute;n y los calzoncillos dejo su miembro, crecido, al aire. Sara lo agarr&oacute;.<\/p>\n<p>-Y ahora&#8230; sigue con el masaje.<\/p>\n<p>El masajista meti&oacute; la cabeza entre las piernas de su clienta y sacando la lengua empez&oacute; a chuparle el sexo mientras ella estrujaba su pene, arqueaba la espalda e iniciaba los proleg&oacute;menos de un orgasmo.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 El tel&eacute;fono m&oacute;vil vibr&oacute; encima de la mesa acompa&ntilde;ado con los acordes de la quinta sinfon&iacute;a de Beethoven. 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