{"id":32837,"date":"2021-12-06T23:00:00","date_gmt":"2021-12-06T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-12-06T23:00:00","modified_gmt":"2021-12-06T23:00:00","slug":"la-chica-del-volvo-negro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-chica-del-volvo-negro\/","title":{"rendered":"La chica del Volvo Negro"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32837\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Recuerdo que era un martes, entre burocracia y pendientes, estar&iacute;a una buena parte del d&iacute;a manejando de un lugar a otro.&nbsp; Sal&iacute; de casa tarde pues quer&iacute;a eludir algo del tr&aacute;fico matutino, no ten&iacute;a prisa por llegar a la primera parada pues sab&iacute;a que ah&iacute; empezaban tarde a atender, me ba&ntilde;&eacute; con tranquilidad, desayun&eacute; y emprend&iacute; el viaje.<\/p>\n<p>Hace unos d&iacute;as hab&iacute;a decidido vender mi auto por lo que aquella jornada ser&iacute;a una buena oportunidad para mostrarlo, ya que en la parte trasera hab&iacute;a colocado un letrero con mi tel&eacute;fono por si alguien se interesaba.<\/p>\n<p>Eleg&iacute; el punto m&aacute;s distante a mi casa para de ah&iacute; ir acerc&aacute;ndome al centro de la ciudad, donde ser&iacute;a mi &uacute;ltimo destino. Sub&iacute; a mi auto, prend&iacute; la radio y decid&iacute; poner algo de rock y bandas cl&aacute;sicas para mantener el buen &aacute;nimo ante la tediosa jornada que me esperaba entre oficinas y avenidas.<\/p>\n<p>En aquel momento transitaba por una de las avenidas m&aacute;s concurridas de la ciudad mientras sonada La Chispa Adecuada en mi auto y con el buen &aacute;nimo que tra&iacute;a, sub&iacute; casi todo el volumen, sub&iacute; los vidrios y comenc&eacute; a cantar, sin importarme mucho mi entorno.<\/p>\n<p>De pronto en una de las interminables esperas de un crucero, gir&eacute; mi vista a la derecha y la sorprend&iacute; mir&aacute;ndome. Ella re&iacute;a, genuinamente divertida mientras yo me desga&ntilde;itaba cantando, en cuando la mir&eacute; disimul&oacute; la sonrisa recargando en la ventanilla su brazo y tapando su boca.<\/p>\n<p>Yo iba tan relajado y de buen humor que algo me impuls&oacute; a re&iacute;r con ella y conectar con aquella desconocida al menos a la distancia de las ventanillas. Busqu&eacute; su mirada, mientras yo continuaba cantando, sin embargo, unas amplias gafas de sol me imped&iacute;an conectar con sus ojos, aunque estaba seguro que me miraba.<\/p>\n<p>Era una mujer ya cercana a los 40, de facciones muy delicadas, ten&iacute;a el pelo recogido en un chongo que permit&iacute;a ver su estilizado cuello, al que una blusa fina y negra llegaba, encontr&aacute;ndose con una delgada gargantilla plateada. Sus mu&ntilde;ecas al volante eran adornadas por un fino reloj y pulseras, sutiles pero elegantes.<\/p>\n<p>Continuamos conduciendo lentamente en nuestros carriles detr&aacute;s de una veintena de autos delante de nosotros. Accion&eacute; el bot&oacute;n y baj&eacute; la ventanilla del copiloto para que pudiera escuchar mejor y sobre todo entendiera la se&ntilde;al de invitarla a lo que yo supon&iacute;a, un breve juego de tr&aacute;fico. Ella no subi&oacute; su ventanilla, pero retirando el brazo, fij&oacute; la vista al frente.<\/p>\n<p>Con tu pelo enmara&ntilde;ado<\/p>\n<p>Queriendo encontrar un arco&iacute;ris Infinito<\/p>\n<p>Mis manos que a&uacute;n son de hueso<\/p>\n<p>Y tu vientre sabe a pan<\/p>\n<p>La catedral es tu cuerpo<\/p>\n<p>Cantaba cada palabra que parec&iacute;a yo dirigirla al veh&iacute;culo de junto, era un Volvo Negro, lujoso, que contrastaba con lo com&uacute;n de mi auto, un Jetta de a&ntilde;o que si bien tiene todas las comodidades y est&aacute; en excelentes condiciones, vale una cuarta o quinta parte del veh&iacute;culo de la dama en cuesti&oacute;n.<\/p>\n<p>Le cantaba a ella, mi intenci&oacute;n era sacarle otra sonrisa, sin embargo, su rostro ten&iacute;a contrastes, endureci&oacute; su semblante al recibir una llamada telef&oacute;nica que la absorbi&oacute;, pero ante el ruido y mis gestos, asomaba una sonrisa.<\/p>\n<p>El fuego que era a veces propio<\/p>\n<p>La ceniza siempre ajena<\/p>\n<p>Blanca esperma resbalando<\/p>\n<p>Por la espina dorsal<\/p>\n<p>Increment&eacute; el descarado ataque a sus o&iacute;dos, y volvi&oacute; a voltear y sonri&oacute; m&aacute;s; not&eacute; que me miraba detr&aacute;s de esas gafas, pude ver el reflejo de mi auto en ellas, sonre&iacute;a, buscaba reconocerme. No me considero un gal&aacute;n de televisi&oacute;n ni mucho menos pero a punto de cumplir 35 a&ntilde;os, me siento pleno y m&aacute;s all&aacute; de mi rostro, mi actitud refleja carisma y simpat&iacute;a, virtudes que me han ayudado justo en d&iacute;as de burocracia y tedio con alguna que otra secretaria o recepcionista para acelerar alg&uacute;n papeleo.<\/p>\n<p>La chica del Volvo se quit&oacute; las gafas, permiti&eacute;ndome ver sus profundos ojos negros, enmarcados por unas cejas perfectamente delineadas, me qued&eacute; absorto, hasta que ella me se&ntilde;al&oacute; hac&iacute;a el frente de mi auto, el sem&aacute;foro m&aacute;s adelante hab&iacute;a cambiado y yo hab&iacute;a dejado mucho espacio delante de mi, al tiempo que los pitidos de claxon no se dejaron esperar. Ella rio con la situaci&oacute;n, pero trat&oacute; de mantener su auto junto al m&iacute;o.<\/p>\n<p>La canci&oacute;n termin&oacute;, pero el playlist parec&iacute;a ser mi c&oacute;mplice:<\/p>\n<p>Y por fin he encontrado el camino<\/p>\n<p>Que ha de guiar mis pasos<\/p>\n<p>Y esta noche me espera el amor<\/p>\n<p>En tus labios<\/p>\n<p>Segu&iacute; cantando, mientras no dejaba de ver y sonre&iacute;r a aquella mujer, ten&iacute;a su inter&eacute;s por unos minutos en mi y con la confianza que brinda el anonimato, ambos nos dejamos llevar al juego. Yo cantaba y ella me miraba.<\/p>\n<p>En la prisi&oacute;n del deseo estoy<\/p>\n<p>Junto a ti<\/p>\n<p>Me atrev&iacute; a&uacute;n m&aacute;s y la se&ntilde;al&eacute;, ella sonri&oacute; c&oacute;mplice, ruborizada y nerviosa, la mir&eacute; fijamente, de pronto, el sem&aacute;foro cambi&oacute;, est&aacute;bamos ambos hasta el frente y los claxonazos detr&aacute;s nuestro nos invitaron a dejar el juego, una calle sin autos estaba frente a nosotros, no quedaba pretexto alguno. Aceler&eacute;, aceler&oacute;, continuamos algunos metros juntos, sin embargo, ella redujo la velocidad, se incorpor&oacute; a mi carril, quedando detr&aacute;s de m&iacute;. Un alto nos deten&iacute;a, mientras yo la buscaba por mi retrovisor, hab&iacute;a activado su direccional para dar vuelta, mi destino me obligaba a seguir al frente, avanzamos, saqu&eacute; la mano y le dije adi&oacute;s. Sonre&iacute;mos. Hab&iacute;a sido divertido.<\/p>\n<p>Durante todo el trayecto no pod&iacute;a dejar de pensar en ella, en sus ojos, en sus labios delgados y expresivos, en sus p&oacute;mulos duramente marcados. Continu&eacute; mi camino, el est&eacute;reo era ya s&oacute;lo un casi imperceptible fondo musical de mis pensamientos. Detuve el auto, llegu&eacute; a mi destino, entregu&eacute; los papeles y me sent&eacute; a esperar las firmas y sellos. Sentado en la sala de espera, entr&oacute; a mi tel&eacute;fono un mensaje.<\/p>\n<p>&ldquo;A mi tambi&eacute;n me gusta b&uacute;nbury&rdquo;<\/p>\n<p>Pude leer desde un n&uacute;mero desconocido. Inmediatamente supe de quien se trataba, ahora yo estaba nervioso, no daba cr&eacute;dito, &iquest;C&oacute;mo dio con mi n&uacute;mero?, me apresur&eacute; a observar su perfil, &iexcl;era la la chica del Volvo! los mismos ojos, la misma boca se mostraban m&aacute;s sonrientes casi de cuerpo entero junto a 2 enormes perros en un jard&iacute;n, era ella, en la foto portaba un vestido blanco de verano, entallado a media pierna y un enorme sombrero de playa. Era una mujer muy atractiva, delgada, pero con busto generoso que se asomaba a trav&eacute;s del escote y unas pantorrillas sumamente torneadas.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola, &iquest;c&oacute;mo obtuvo mi n&uacute;mero?&rdquo;<\/p>\n<p>Contest&eacute; nervioso el mensaje, con la respuesta m&aacute;s absurda que pude pensar. Me envi&oacute; una foto de la parte trasera de mi autom&oacute;vil donde hab&iacute;a puesto el letrero de venta.<\/p>\n<p>-&iexcl;Cierto! Espero no haberle importunado, estaba muy relajado cantando y verla re&iacute;r me dio cuerda.<\/p>\n<p>-me hiciste el d&iacute;a, andaba desde muy temprano muy tensa y fastidiada por algunas situaciones del trabajo y verte cantar me contagi&oacute; de buena vibra<\/p>\n<p>-ahora yo la necesito, tengo que esperar sentado en una aburrida sala de espera a que llegue un licenciado a firmarme unos documentos.<\/p>\n<p>-Ponte a cantar otra de b&uacute;nbury, seguro te firman pronto.<\/p>\n<p>-No a todos les gusta b&uacute;nbury, seguro que me corren<\/p>\n<p>-Yo no te correr&iacute;a<\/p>\n<p>-Ojal&aacute; usted fuera quien me firmara los papeles, la esperar&iacute;a toda la semana sentado en este sill&oacute;n feo hasta poderla ver de nuevo.<\/p>\n<p>-Eso se arregla f&aacute;cil, termina tu papeleo, te invito a comer<\/p>\n<p>Resultaba incre&iacute;ble lo que estaba pasando, la chica del Volvo me estaba invitando a salir, ahora ella dominaba todos mis pensamientos, olvidando incluso que ten&iacute;a m&aacute;s citas y visitas que hacer ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Va a comer con un desconocido?<\/p>\n<p>-Despu&eacute;s de comer ya no seremos desconocidos<\/p>\n<p>-Cierto, bueno y a todo esto, &iquest;c&oacute;mo se llama?<\/p>\n<p>-Me llamo Sonia.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de decirle mi nombre, acordamos vernos en el restaurante de un centro comercial y quedamos de confirmar la hora en cuanto mi papeleo se resolviera y sus pendientes laborales disminuyeran. Los mensajes terminaron, y durante la media hora que esper&eacute; la firma de los documentos, y el trayecto a otra oficina a realizar otros tr&aacute;mites, hice todo en autom&aacute;tico, pensando s&oacute;lo en la comida con Sonia, la chica del Volvo.<\/p>\n<p>Nos desocupamos casi al mismo tiempo, intercambiamos mensajes para llegar al restaurante en cuesti&oacute;n, dej&eacute; el auto en el estacionamiento del centro comercial y acced&iacute; al lugar. Llegu&eacute; primero as&iacute; que busqu&eacute; una mesa que me permitiera verla a su llegada y a ella tambi&eacute;n le facilitara buscarme.<\/p>\n<p>Ped&iacute; un vaso de agua, mi boca seca era la se&ntilde;al del nerviosismo ante tan inusual momento. Al cabo de unos minutos ella apareci&oacute; en la entrada del restaurante. Se quit&oacute; las gafas obscuras con el mismo adem&aacute;n que lo hiciera en la ma&ntilde;ana, su vestido en efecto, era negro y entallado, cubr&iacute;a desde su cuello hasta abajo de la rodilla, permiti&eacute;ndome ver su silueta rematada en unas pantorrillas cubiertas de unas delicadas medias y unas zapatillas de tac&oacute;n discreto. Mientras se aproximaba a mi con una fina cartera en las manos, pude notar que una sutil abertura al frente dejaba mirar la l&iacute;nea de sus redondos senos.<\/p>\n<p>-Hola Sonia- Balbuce mientras buscaba apartar la silla frente a mi para ayudarle a sentar.<\/p>\n<p>-Mejor aqu&iacute;- pronunci&oacute; firme mientras buscaba el asiento que se encontraba a mi derecha, m&aacute;s pr&oacute;ximo.<\/p>\n<p>-Mucho gusto- Ya sentada me tendi&oacute; la mano a manera de un saludo formal<\/p>\n<p>-&iquest;Lo ves?, ya no somos desconocidos, ahora rel&aacute;jate y comamos.<\/p>\n<p>Pedimos y mientras llegaba la comida y mientras com&iacute;amos, platicamos como dos grandes amigos de toda la vida, ella heredera de una de las empresas hoteleras m&aacute;s grandes del pa&iacute;s, llevaba la gerencia comercial de la cadena. A pesar de su marcada posici&oacute;n social su car&aacute;cter era muy afable, firme pero muy respetuosa y amigable, estaba acostumbrada a mandar y decidir. No daba lugar a titubeos.<\/p>\n<p>Hablamos de m&uacute;sica, de su gusto por algunos grupos a los que las influencias familiares en su &eacute;poca universitaria le permit&iacute;a acceder a lugares VIP o convivencias privadas. Me cont&oacute; que conoci&oacute; a B&uacute;nbury en un viaje a Madrid, y que como buena &ldquo;grupy&rdquo;, sin mencionar el nombre hab&iacute;a terminado en la cama de otro rockero en Buenos Aires.<\/p>\n<p>Su firmeza, su car&aacute;cter y su cercan&iacute;a, no dejaban dudas de lo que nos deparar&iacute;a despu&eacute;s de la comida. Pidi&oacute; la cuenta y aunque el mesero me la extendi&oacute; a mi, ella la tom&oacute; de inmediato.<\/p>\n<p>-Rel&aacute;jate, estamos en el siglo xxi<\/p>\n<p>Se apresur&oacute; a pagar con alguna de las m&uacute;ltiples tarjetas doradas y plateadas que guardaba en la cartera.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a mucho que decir, para ambos estaba claro, me invit&oacute; a acompa&ntilde;arla a su Volvo, me abri&oacute; la puerta del pasajero, mientras ella se preparaba a conducir. Tan pronto cerr&oacute; las puertas del auto se acerc&oacute; a mi para besarme, me tom&oacute; del rostro y lo hicimos largo, pronunciado y muy apasionado.<\/p>\n<p>Mi bragueta revelaba la intensidad de aquel beso, mientras ella encend&iacute;a el motor y maniobraba para salir con mucha pericia del estacionamiento, tomar una de las avenidas principales y acelerar a toda velocidad con rumbo a las afueras de la ciudad.<\/p>\n<p>Durante el camino me agarraba la pierna, y me sonre&iacute;a, mientras activaba el est&eacute;reo de su auto.<\/p>\n<p>Que termine un momento precioso<\/p>\n<p>Y le suceda la vulgaridad<\/p>\n<p>Y nadar mar adentro<\/p>\n<p>Y no poder salir<\/p>\n<p>Sonaba la misma canci&oacute;n de la ma&ntilde;ana, mientras el Volvo negro se enfilaba al interior de un motel discreto y lujoso.<\/p>\n<p>-&iquest;Traicionando el negocio familiar?- Le dije bromeando<\/p>\n<p>-Este tambi&eacute;n es nuestro- sentenci&oacute; gi&ntilde;ando el ojo.<\/p>\n<p>En efecto, nadie nos detuvo, llegamos hasta la habitaci&oacute;n del fondo, se&ntilde;alada como &quot;Suite&quot;, detuvo el auto en el garaje, bajamos del auto, subimos a la habitaci&oacute;n y mientras yo observaba la amplitud y el dise&ntilde;o de la misma, Sonia, hablaba por tel&eacute;fono ordenando que le subieran unas bebidas.<\/p>\n<p>La habitaci&oacute;n no parec&iacute;a la de un hotel de paso, verdaderamente parec&iacute;a la suite de un hotel, con una peque&ntilde;a sala, muebles y cuadros modernos, decorados discretos, perfectamente iluminada, un lugar sofisticado.<\/p>\n<p>El momento pareci&oacute; romperse unos instantes, cuando un par de llamadas telef&oacute;nicas la distrajeron algunos minutos, asuntos laborales que orden&oacute; se resolvieran al d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>Un sutil toque en la puerta fue se&ntilde;al para que al abrir s&oacute;lo se encontrara un carrito de servicio con una botella de vino espumoso en hielo, unas copas y algunos bocadillos, artilugio que yo s&oacute;lo hab&iacute;a visto en pel&iacute;culas cl&aacute;sicas.<\/p>\n<p>Comenzamos a beber y nos comenzamos a besar y acariciar. No pod&iacute;a esperar m&aacute;s, si la situaci&oacute;n se me hab&iacute;a presentado as&iacute;, me dejaba llevar, y si era un sue&ntilde;o, esperaba despertar mojado.<\/p>\n<p>Acarici&eacute; sus brazos, su cintura, sus caderas y nalgas, su busto, todo por encima de aquel vestido negro, que no dejaba ver huella de alg&uacute;n cierre. Sonia besaba mi cuello, y me retiraba la chaqueta, yo quise tumbarla en la cama para iniciar la batalla contra su vestido, pero en un h&aacute;bil maniobra ella me tumb&oacute; a mi, de espaldas.<\/p>\n<p>Permaneci&oacute; de pie, y con tranquilidad comenz&oacute; a desnudarse. Empez&oacute; por quitarse una a una sus zapatillas. Despu&eacute;s maniobr&oacute; en su cuello para retirar su fina gargantilla, relojes y pulseras y ponerlos en una c&oacute;moda. Luego, sin saber c&oacute;mo, desat&oacute; del cuello su vestido, que dej&oacute; caer lentamente sobre sus pies, dejando ver su fina lencer&iacute;a negra, sus pechos atrapados en un sost&eacute;n que desbordaba, un fino calz&oacute;n le cubr&iacute;a, no era una tanga, pero con ciertas transparencias permit&iacute;a ver la firmeza y redondez de sus nalgas, que culminaban en unas piernas gruesas y torneadas cubiertas con unas finas medias.<\/p>\n<p>Sonri&oacute;. se acerc&oacute; a la orilla de la cama, yo me sent&eacute; y la tom&eacute; de la cintura, comenc&eacute; a lamer su vientre, su ombligo, el t&uacute;nel de sus pechos, los tom&eacute; entre mis manos, no cab&iacute;an, eran grandes pero no operados, ten&iacute;an una ligera ca&iacute;da, se separaban entre ellos, baj&eacute; los tirantes y perd&iacute; la noci&oacute;n del tiempo chup&aacute;ndolos, lami&eacute;ndolos; retir&eacute; la tela que cubr&iacute;a uno de los pezones, era una aureola peque&ntilde;a y un pez&oacute;n grande, sus senos eran muy blancos. Lo hac&iacute;a despacio, suave alternaba mis manos entre sus pechos, su cintura y sus nalgas, distingu&iacute; algunos peque&ntilde;os gemidos cuando lam&iacute;a sus pezones. Baj&eacute; mis manos, acarici&eacute; sus muslos, sus pantorrillas y piernas, disfrut&eacute; la gran sensaci&oacute;n de la suavidad de sus medias. Ella gir&oacute;, me puso sus nalgas en la cara, se reclin&oacute;, ten&iacute;a su trasero y entrepierna a mi altura, mord&iacute; sus nalgas, estir&eacute; mis manos para seguir masajeando sus pechos, el espect&aacute;culo era maravilloso.<\/p>\n<p>Me incorpor&eacute; y con prisa me quit&eacute; la camisa, los pantalones y los zapatos, ambos nos pusimos de rodillas sobre la cama y seguimos bes&aacute;ndonos, ella termin&oacute; de quitar su sost&eacute;n, sus pechos libres ca&iacute;an y se ve&iacute;an incre&iacute;bles, pude notar un peque&ntilde;o tatuaje justo entre ellos, lo bes&eacute;, la bes&eacute;, llev&eacute; mi mano a su entrepierna, la acarici&eacute; por encima de su calz&oacute;n, comenzaba a sentirse h&uacute;medo. Sin duda era una mujer con experiencia, disfrutaba con calma, se dejaba llevar unas veces, otras tomaba el control. Agarr&oacute; mi mano y mis dedos y con la suyas y guiaba mis caricias, controlaba la velocidad de mis masajes, se mojaba m&aacute;s.<\/p>\n<p>Mi pene estaba ya muy duro, y sobresal&iacute;a de mi trusa, ella tambi&eacute;n de rodillas al girarse, mientras yo le besaba el cuello y pesaba sus senos, lo tom&oacute; entre sus manos, lo exploraba, lo med&iacute;a, lo acariciaba por encima de la ropa, lo repegaba en sus nalgas.<\/p>\n<p>Nos separamos, nos acostamos frente a frente y maniobramos para despojarnos mutuamente de los calzones, ella con un h&aacute;bil movimiento utiliz&oacute; uno de sus pies para despojarme del calz&oacute;n, su suave rodilla, su media acarici&oacute; mi pene y mis test&iacute;culos, me enchin&oacute;.<\/p>\n<p>Lentamente aproxim&oacute; su cara a mi pene, me tir&eacute; de espaldas mientras ella arrodillada comenz&oacute; a lamerlo, suavemente, lo empez&oacute; a chupar, mientras yo le acariciaba con una mano sus nalgas y tomaba su cabeza con la otra, ella introdujo uno de sus dedos en su vulva, mientras segu&iacute;a la felaci&oacute;n. Poco a poco fue acercando sus piernas a mi cabeza para rodearla, iniciamos un 69. Con ella sobre mi, ten&iacute;a a mi disposici&oacute;n todo su centro. Lo lam&iacute;a despacio, besaba el contorno, sus muslos, acariciaba sus pantorrillas, sus nalgas, lam&iacute;a muy suave, milim&eacute;tricamente en torno a su cl&iacute;toris, abr&iacute; sus nalgas, segu&iacute;a lamiendo, cuando ella mostraba alg&uacute;n espasmo de placer, pod&iacute;a sentir como apretaba su boca en la felaci&oacute;n, o la deten&iacute;a pare escapar un gemido.<\/p>\n<p>Con la boca y la lengua aceler&eacute; el ritmo, sent&iacute; sus fluidos vaginales escurrir por mis mejillas, incluso escurrir en mis orejas, estaba muy excitada, de pronto ella s&oacute;lo sostuvo con una mano mi pene, mientras gem&iacute;a y respiraba agitado, ya no pod&iacute;a seguir la felaci&oacute;n, estaba muy caliente.<\/p>\n<p>En medio de su excitaci&oacute;n, prob&eacute; metiendo la punta de mi dedo &iacute;ndice en su ano, quer&iacute;a ver su reacci&oacute;n, no hizo nada, lo mantuve, continu&eacute; el masaje. Expuls&oacute; m&aacute;s l&iacute;quido, debajo de mi cabeza ya estaba mojado el colch&oacute;n, ella se incorpor&oacute; se sent&oacute; en mi cara y arque&oacute; la espalda, sent&iacute; que me ahogaba. Afortunadamente aguant&eacute; esa posici&oacute;n s&oacute;lo un par de segundos, gritaba y de pronto se dej&oacute; caer a un lado de la cama con la respiraci&oacute;n agitada.<\/p>\n<p>-Eres bueno con esa boca- Me dijo agitada y sonriente.<\/p>\n<p>Nos separamos, ella se sent&oacute; en la orilla de la cama, abri&oacute; las piernas en se&ntilde;al de invitaci&oacute;n, me puse frente a ella, puse mi pene en la entrada de su vagina, y con &eacute;l acarici&eacute; todo el entorno, lo frot&eacute; en su cl&iacute;toris, a veces suave, a veces r&aacute;pido, cuando aceler&eacute; el ritmo ella dej&oacute; salir un chorro de fluido, me atrajo rode&aacute;ndome con sus piernas, la penetr&eacute; suavemente, quise sentir cada cent&iacute;metro de su cavidad, ella acompa&ntilde;aba nuestros jadeantes movimientos apret&aacute;ndome contra ella con sus piernas en mi cintura, le agarr&eacute; los pechos, rebotaban, ca&iacute;an cada uno de lado, gem&iacute;a, segu&iacute;a bombeando, puso sus piernas en mis hombros, entr&eacute; m&aacute;s, grit&oacute; m&aacute;s, me agarr&oacute; las nalgas, incrementamos la velocidad, y ella gem&iacute;a, sent&iacute; que estaba a punto de venirme, ella volv&iacute;a a tener un orgasmo, yo reventaba. Se detuvo de un golpe, se alej&oacute;, me empuj&oacute;. Yo no daba cr&eacute;dito.<\/p>\n<p>-No amigo, nos falta mucho- me dijo mientras se levantaba. Me bes&oacute;, mi pene palpitaba, ella camin&oacute; hacia la c&oacute;moda, sac&oacute; algo del caj&oacute;n. Me indic&oacute; que me acostara boca arriba en la cama. Me mont&oacute;. Tom&oacute; con una de sus manos mi pene, lo tall&oacute; en la entrada, gimi&oacute;, lo introdujo en su vagina, se dej&oacute; caer sobre mi, me bes&oacute;, me repeg&oacute; sus senos contra mi pecho, me besaba.<\/p>\n<p>-Sent&iacute; lo que quer&iacute;as hacer, pero es con cuidado y con paciencia- Me susurr&oacute; al o&iacute;do, llev&oacute; a su boca un peque&ntilde;o dildo triangular, lo lami&oacute;, me sonri&oacute; y comenz&oacute; a introducirlo en su orificio anal, sonre&iacute;a y gem&iacute;a.<\/p>\n<p>En cuanto lo tuvo totalmente dentro, empez&oacute; a cabalgarme, entraba y sal&iacute;a r&aacute;pido, con fuerza, apoy&oacute; sus pies en mi pierna, yo masajeaba sus nalgas, acariciaba sus piernas y mord&iacute;a sus pechos, est&aacute;bamos fundidos en un gran abrazo, sudando, entreg&aacute;ndonos como si nos conoci&eacute;ramos de siempre.<\/p>\n<p>Inclin&oacute; su espalda y abri&oacute; sus piernas, me incorpor&eacute; un poco, para observar el magn&iacute;fico espect&aacute;culo, Ella penetrada con mi pene adentro se mov&iacute;a con velocidad, tallaba su cl&iacute;toris con una de sus manos, y con s acariciaba un pecho, segu&iacute;a gimiendo, ella era total due&ntilde;a de la situaci&oacute;n, yo s&oacute;lo recib&iacute;a cada una de las embestidas de sus sentones, con esa posici&oacute;n pod&iacute;a sentir en mi pene la peque&ntilde;a presi&oacute;n del dildo anal que ten&iacute;a por dentro.<\/p>\n<p>Cuando pareci&oacute; cansarle la posici&oacute;n, sin sacar mi pene se gir&oacute; sobre su propio eje, ahora me montaba con las nalgas hacia mi, y comenzaba a bombear, sus nalgas se mov&iacute;an de arriba a abajo mientras ella se sosten&iacute;a de mis pantorrillas. Pude observar que el dildo anal ten&iacute;a una punta brillante, como si fuera una joya en su peque&ntilde;a agarradera.<\/p>\n<p>De vez en cuando ella lo sacaba y lo volv&iacute;a a meter, gem&iacute;a m&aacute;s, seguimos as&iacute; un rato. Despu&eacute;s ella se separ&oacute;. Se sent&oacute; en la orilla de la cama y me jal&oacute; para darme un beso, parec&iacute;a un peque&ntilde;o respiro, lo tomamos ambos mientras nos besamos y acariciamos.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a su caj&oacute;n y sac&oacute; un peque&ntilde;o tubito, era lubricante; cuidadosamente lo unt&oacute; en mi pene, de rodillas sobre la cama extrajo el peque&ntilde;o dildo, lo embarr&oacute; tambi&eacute;n de lubricante, lo volvi&oacute; a introducir en su ano, despu&eacute;s tom&oacute; un dildo m&aacute;s grande que no hab&iacute;a notado, lo empez&oacute; a lamer, se puso de nalgas en la orilla de la cama.<\/p>\n<p>-Dame por atr&aacute;s- fue m&aacute;s una orden que una petici&oacute;n.<\/p>\n<p>Extrajo el peque&ntilde;o dildo, ten&iacute;a su ano a mi total disposici&oacute;n y no iba a dejar pasar tremenda oportunidad, con mucha paciencia y algo de experiencia empec&eacute; por penetrarla con mis dedos, primero uno, luego el otro, la ayud&eacute; a dilatar, y cuando sent&iacute; que estaba lista, empec&eacute; a penetrarla. Estrecho, fant&aacute;stico, tibio, palpitante, la sent&iacute;a, me sent&iacute;a, ella daba un peque&ntilde;o quejido, me deten&iacute;a cuando sent&iacute;a que entraba r&aacute;pido. Despu&eacute;s de un poco de tiempo finalmente la base de mi pene tobaba sus nalgas, estaba hasta adentro de su ano, comenc&eacute; a moverme muy lento, y ella puso su dildo en la entrada de su vagina, era un vibrador, lo encendi&oacute;. Gem&iacute;a, se retorc&iacute;a, yo empec&eacute; a bombear y acelerar el ritmo. Ella gem&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s, y coment&oacute; a introducir el vibrador en su vagina, yo pod&iacute;a sentir las vibraciones en mi pene, ya no pod&iacute;a m&aacute;s, estaba a punto de reventar, segu&iacute; bombeando, y disfrutando cada momento.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a sentir los espasmos de la eyaculaci&oacute;n, estaba a punto de venirme dentro de ella, de sus entra&ntilde;as, y entonces me sal&iacute;, ella grit&oacute; fuerte, se arque&oacute;, se su vagina sal&iacute;a otro chorro, de mi pene y de su ano sal&iacute;a l&iacute;quido blanco, puse mi pene cerca de su espalda, termin&eacute; de venirme sobre de ella. Fue tanto el placer que no dejaba de salirme semen.<\/p>\n<p>Ambos jadeantes nos tumbamos en la cama.<\/p>\n<p>Blanca esperma resbalando por la espina dorsal.<\/p>\n<p>Vino esa canci&oacute;n a mi mente, sonre&iacute;.<\/p>\n<p>Ambos tirados boca arriba intent&aacute;bamos recuperar la respiraci&oacute;n, nos sonre&iacute;mos.<\/p>\n<p>Estuvimos ah&iacute; desnudos un rato. Ella sigui&oacute; poniendo m&uacute;sica, desnudos platicamos m&aacute;s, y la tarde se hizo noche, m&aacute;s tarde volvimos a coger.<\/p>\n<p>Era la media noche y yo me baj&eacute; del Volvo negro, tom&eacute; mi auto y manej&eacute; a casa. Volv&iacute; a encender la radio, volv&iacute; a cantar, cuando recib&iacute; otra vez la llamada de la chica del Volvo, supe que no fue un sue&ntilde;o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Recuerdo que era un martes, entre burocracia y pendientes, estar&iacute;a una buena parte del d&iacute;a manejando de un lugar a otro.&nbsp; Sal&iacute; de casa tarde pues quer&iacute;a eludir algo del tr&aacute;fico matutino, no ten&iacute;a prisa por llegar a la primera parada pues sab&iacute;a que ah&iacute; empezaban tarde a atender, me ba&ntilde;&eacute; con tranquilidad, desayun&eacute; y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18271,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32837","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32837","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18271"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32837"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32837\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}