{"id":32869,"date":"2021-12-10T23:00:00","date_gmt":"2021-12-10T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-12-10T23:00:00","modified_gmt":"2021-12-10T23:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-humedas-tercera-etapa-15","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-humedas-tercera-etapa-15\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas. Tercera etapa (15)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32869\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La semana transcurri&oacute; ajetreada, el jueves Sergio ten&iacute;a que hacer un parcial y apenas sali&oacute; del cuarto para lo b&aacute;sico. Incluso deneg&oacute; en repetidas ocasiones la entrada a Carolina que le incitaba a beber con varias latas de cerveza.<\/p>\n<p>Por lo menos, estar tan centrado en los estudios le hizo olvidarse de todo lo dem&aacute;s. Sobre todo de algo que le comenz&oacute; a picar en sus partes m&aacute;s nobles. La visi&oacute;n de su madre le volvi&oacute; a activar una zona que llevaba tiempo en hibernaci&oacute;n, incluso le lleg&oacute; a crear una leve erecci&oacute;n despu&eacute;s de estar con Carol. &iexcl;Alucinante!<\/p>\n<p>Aquello no volvi&oacute; a pasar dentro de su cuarto, obviamente, tuvo que masturbarse para concentrarse al cien por cien. No obstante no lo hizo pensando en su amiga, aquella erecci&oacute;n era una mera an&eacute;cdota. En quien si volv&iacute;a a pensar era en Mari.<\/p>\n<p>Al verla todo se hab&iacute;a revuelto en su interior, con su vestido ce&ntilde;ido, iluminada por el sol mientras un suave viento mec&iacute;a su cabello moreno. La imagen le parec&iacute;a art&iacute;stica, al menos en su cerebro, y con ella tuvo par de masturbaciones que terminaron de forma m&aacute;s que satisfactoria.<\/p>\n<p>Volv&iacute;a a las andadas, aunque pensaba poco en ella&hellip; volv&iacute;a a hacerlo. Suspir&oacute; profundamente delante de los libros, estaba cansado, se centraba tanto en estudiar para poder evadirse de todo que a las noches incluso ten&iacute;a que engullir una pastilla para el dolor de cabeza. Todo era un sobreesfuerzo y por una sencilla raz&oacute;n, no volver a pensar en su madre de forma sexual.<\/p>\n<p>Pero no se lo pod&iacute;a negar, era obvio que le segu&iacute;a atrayendo. La amaba como era normal, era su madre, la amar&iacute;a por siempre, sin embargo la malsana sensaci&oacute;n de querer yacer con ella no desaparec&iacute;a, sino que aumentaba. Lo sent&iacute;a casi como un deber, algo que el cuerpo le rogaba, la &uacute;ltima petici&oacute;n del reo antes de cruzar el pasillo rumbo a la silla el&eacute;ctrica.<\/p>\n<p>El m&oacute;vil son&oacute; en la oscuridad de su habitaci&oacute;n, solo el flexo alumbraba los libros y afuera el pasillo estaba en silencio. Su paz solo hab&iacute;a sido interrumpida media hora atr&aacute;s por una intensa Carol que le quer&iacute;a sacar de la habitaci&oacute;n casi a la fuerza para que se ventilara. Entend&iacute;a que llevaba mucho tiempo estudiando y despu&eacute;s del parcial no tendr&iacute;a excusas, deber&iacute;a dejar fluir sus pensamientos.<\/p>\n<p>Mir&oacute; el m&oacute;vil, ri&eacute;ndose al pensar que podr&iacute;a ser Carolina, pero ella no ten&iacute;a a&uacute;n su tel&eacute;fono, &ldquo;curioso, no necesitamos llamarnos&rdquo;, era cierto, se ve&iacute;an cuando quer&iacute;an. Pero el pulso se le par&oacute;, hac&iacute;a mucho que no hablaba con cierta persona y de pronto en la pantalla, all&iacute; estaba la notificaci&oacute;n de mensaje. T&iacute;a Carmen.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal est&aacute;s, cari&ntilde;o?<\/p>\n<p>En s&iacute; el mensaje no era raro, la &uacute;ltima vez que hablaron fue sobre si le hab&iacute;a llegado el dinero y si todo estaba correcto. Sin embargo, que ese mensaje le llegara al mismo momento en que estaba pensando en su madre, no le dio un buen p&aacute;lpito.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, justo me has pillado estudiando. Tengo un parcial esta semana.<\/p>\n<p>&mdash;&Aacute;nimo y a pelarse esos codos, tienes que sacar buena nota.<\/p>\n<p>&mdash;Lo intentar&eacute;. &mdash;acab&oacute; por mandarle un icono a modo de beso y esper&oacute;, sab&iacute;a que hab&iacute;a algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Cielo, este fin de semana, voy a estar all&iacute;.<\/p>\n<p>La informaci&oacute;n lleg&oacute; de pronto, sin anestesia, haciendo que Sergio recibiera un golpe de dura realidad. Sab&iacute;a a lo que ven&iacute;a su t&iacute;a y no era precisamente a estar con &eacute;l. Despu&eacute;s de la conversaci&oacute;n que tuvieron sobre Mari, Carmen se hab&iacute;a quedado tocada, era obvio, todo fue su culpa. En verdad, de ambos, si uno de los dos no hubiera querido, no hubieran tenido la relaci&oacute;n sexual, pero al ser la adulta se ech&oacute; toda la responsabilidad sobre sus hombros.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo? &iquest;Eso por qu&eacute;?<\/p>\n<p>Sergio quiz&aacute; pregunt&oacute; por retrasar lo inevitable, por dar el &uacute;ltimo soplo de aire sin que su cuerpo le temblara. Pensar en que las dos mujeres se pusieran frente a frente para hablar le produc&iacute;a pavor&hellip; y menos mal que nunca se imaginaba estando cerca, si no le dar&iacute;a un infarto.<\/p>\n<p>&mdash;Tengo que arreglar las cosas, he esperado demasiado y Mari no me llama, tengo que ir y que todo salga.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute; si es lo adecuado. &mdash;podr&iacute;a haber seguido escribiendo, pero Carmen era m&aacute;s r&aacute;pida, la fricci&oacute;n de sus dedos contra la pantalla creaba fuego.<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; ser&aacute;. Ella y yo&hellip; hemos cometido el mismo error, ambas hicimos contigo cosas que no deber&iacute;amos hacer. S&eacute; que su mente no estar&aacute; ahora mismo muy estable, no es f&aacute;cil de asumir y menos los sentimientos que afloraron hacia ti. M&aacute;s que arreglar el enfado que tiene contigo, creo que debo ayudarla a entender la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Te entiendo, t&iacute;a. &iquest;Cu&aacute;ndo vas a venir?<\/p>\n<p>&mdash;El s&aacute;bado a la ma&ntilde;ana salgo, no me voy a quedar m&aacute;s de lo necesario, vuelvo a la noche y paro en un hotel a dormir.<\/p>\n<p>Lo que quer&iacute;a escribir le cost&oacute; un mundo y sab&iacute;a que de estar hablando cara a cara, no se lo hubiera preguntado. Lo sent&iacute;a inadecuado y quiz&aacute; algo fuera de lugar para la situaci&oacute;n que estaban pasando, sin embargo sus dedos se movieron por la pantalla buscando las letras adecuadas.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Nos veremos? &mdash;Carmen tard&oacute; en contestar.<\/p>\n<p>&mdash;Como mujer responsable y sensata te dir&eacute; que no.<\/p>\n<p>Sergio agach&oacute; la cabeza, era evidente, no pod&iacute;an volverse a encontrar despu&eacute;s de lo vivido con su madre. Su relaci&oacute;n prohibida le hab&iacute;a costado que le echaran de su propio hogar y conllev&oacute; que Carmen se gastara un dinero en &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;Aunque, me gustar&iacute;a ver la habitaci&oacute;n que te estoy pagando. &mdash;Sergio lo ley&oacute; con su t&iacute;pico tono bromista. La segunda parte, ya no le son&oacute; tan a broma&mdash; Quiero verte, quiero estar contigo, necesitamos hablar y lo correcto ser&aacute; pasar p&aacute;gina.<\/p>\n<p>&mdash;Estar&eacute; todo el d&iacute;a aqu&iacute;. &mdash;le mand&oacute; su ubicaci&oacute;n&mdash; Da igual que no avises o que vengas en mitad de la noche, te estar&eacute; esperando.<\/p>\n<p>&mdash;Lo s&eacute;.<\/p>\n<p>Dej&oacute; caer el m&oacute;vil en la mesa, con sentimientos mezclados en su interior sin saber ni lo que sent&iacute;a. Pens&oacute; que la espera se har&iacute;a ag&oacute;nica, un tiempo eterno hasta que las dos mujeres se vieran cara a cara. No pod&iacute;a ni vislumbrar que pasar&iacute;a, las posibilidades eran infinitas, desde acabar enemistadas para siempre, a volver a ser u&ntilde;a y carne. Rezaba por lo &uacute;ltimo con todas sus fuerzas.<\/p>\n<p>Pero casi en un parpadeo lleg&oacute; el fin de semana. Con el parcial superado, se despidi&oacute; el viernes a la tarde de Carol, que a modo de broma mostrando un rostro fingiendo molestia le dijo que le deb&iacute;a una semana. Antes de marcharse dej&oacute; su sello inconfundible a&ntilde;adi&eacute;ndole que abriera las ventanas. &ldquo;Chico, huele a paja que no veas&rdquo;.<\/p>\n<p>La cerr&oacute; r&aacute;pidamente la puerta para no volver a escucharla. Aunque Carol siempre estuviera de broma, esta vez, era verdad. Nada m&aacute;s se fue abri&oacute; las ventanas, porque adem&aacute;s, al d&iacute;a siguiente esperaba visita y&hellip; quer&iacute;a tener el cuarto adecentado.<\/p>\n<p>Con el s&aacute;bado llegaron los nervios y las ganas de ver a su t&iacute;a se acrecentaron. Mientras Sergio pensaba si deb&iacute;a comprar algo de picoteo para recibirla, Carmen sal&iacute;a de la autopista al pueblo de su hermana.<\/p>\n<p>Aparc&oacute; el coche relativamente cerca, sin poder evitar acordarse de la &uacute;ltima vez y como el veh&iacute;culo se estrope&oacute;. &ldquo;Aunque me llev&eacute; una recompensa&rdquo; se dijo a s&iacute; misma rememorando el viaje con su sobrino.<\/p>\n<p>Anduvo por la calle, eran cerca de las dos de la tarde y el sol calentaba un poco la acera pese al intento del d&iacute;a de mantenerse fr&iacute;o. Antes de vislumbrar el edificio de su hermana, cogi&oacute; el tel&eacute;fono y busc&oacute; en la agenda el m&oacute;vil de uno de los componentes de la casa para que no la recibieran con tanta sorpresa. Laura.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;T&iacute;a?<\/p>\n<p>&mdash;Has acertado. &mdash;sonri&oacute; tras el m&oacute;vil, estaba nerviosa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal est&aacute;s? Hac&iacute;a mucho que no habl&aacute;bamos.<\/p>\n<p>&mdash;Demasiado, mi vida, desde que os visit&eacute; en agosto no nos vemos, ya ha pasado m&aacute;s de medio a&ntilde;o. &iquest;Ya tienes a tu merced a miles de muchachos?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;T&iacute;a! &mdash;Carmen escuch&oacute; la risa juvenil de su sobrina que tanto se parec&iacute;a a la de su hermana&mdash; No, todav&iacute;a no.<\/p>\n<p>&mdash;Cuando t&uacute; lo desees, cielo. &mdash;las dos rieron a menos de un kil&oacute;metro de distancia y la t&iacute;a a&ntilde;adi&oacute;&mdash; Mi vida, &iquest;est&aacute; tu madre en casa?<\/p>\n<p>&mdash;Pues s&iacute;, ha venido hace un rato de trabajar. &iquest;No te ha cogido el m&oacute;vil?<\/p>\n<p>&mdash;No la he llamado. La cosa es que estoy a unos cuantos metros de vuestra casa y os quer&iacute;a dar una sorpresa.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;No ser&aacute; cierto?! &mdash;Laura se alegr&oacute; al saber que ver&iacute;a a su t&iacute;a, era la &uacute;nica que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Por supuesto, ahora nos vemos, princesa. Pero, no le digas nada a tu madre. Que sea una sorpresa &iquest;okey?<\/p>\n<p>&mdash;Callada como una muerta. Hasta ahora, t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Hasta ahora, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Carmen not&oacute; el peso de su cuerpo en unos tobillos que flaqueaban. Al colgar el tel&eacute;fono se sinti&oacute; pesada, como si toda la tensi&oacute;n se generase en ese mismo instante y las ganas de hacer frente a la situaci&oacute;n se evaporasen.<\/p>\n<p>&ldquo;Menudo momento para dudar, justo en la puerta de su casa&rdquo; pens&oacute; mirando el timbre del telefonillo electr&oacute;nico que hab&iacute;a en el portal. Se frot&oacute; las manos, los nervios se las dejaban fr&iacute;as. Aprovech&oacute; que sacaba una valent&iacute;a moment&aacute;nea, y al tiempo que cerraba los ojos, puls&oacute; el bot&oacute;n.<\/p>\n<p>Apenas fueron cuatro segundos de espera que se le hicieron interminables. De no haber hablado con Laura unos minutos antes, estaba segura de que se hubiera largado corriendo sin poder afrontar la situaci&oacute;n. Porque no era algo f&aacute;cil de lidiar, iba a hablar con su hermana, que hab&iacute;a echado a su hijo de casa por tener relaciones con su t&iacute;a. Menos mal que ten&iacute;a la baza ganadora que le cont&oacute; Sergio, Mari hab&iacute;a actuado de la misma forma.<\/p>\n<p>La puerta aull&oacute; con el sonido estridente y caracter&iacute;stico de la cerradura abri&eacute;ndose autom&aacute;ticamente. El portal se ve&iacute;a como una cueva oscura, la boca de un lobo hambriento dispuesta a devorarla. Pero, &iquest;por qu&eacute; tanto temor? Era evidente que el nerviosismo se iba a apoderar de ella, no iban a hablar del tiempo, sino de sexo incestuoso, aun as&iacute;, &iquest;tanto miedo?<\/p>\n<p>Decidi&oacute; subir las escaleras, era un tercer piso y se ve&iacute;a con fuerzas, para algo hac&iacute;a deporte la mayor&iacute;a de los d&iacute;as. Adem&aacute;s, que el ascensor no le inspiraba confianza, tem&iacute;a que se estropeara en mitad de la subida y se tuviera que quedar encerrada fastidiando el momento sorpresa. Todo tonter&iacute;as, pero mientras sub&iacute;a las escaleras con el coraz&oacute;n asomando por la garganta, las sinti&oacute; muy reales.<\/p>\n<p>La puerta se alzaba como una muralla, solo era madera y partes met&aacute;licas en el interior. Sin embargo ella la ve&iacute;a como el &uacute;ltimo paso, el gran obst&aacute;culo antes de&hellip; de&hellip; &iquest;Qu&eacute;? Toc&oacute; el timbre.<\/p>\n<p>Los pasos se escucharon al otro lado, no iban con prisa, eran calmados y el ritmo era conocido, Mari se acercaba. En los pocos segundos a Carmen le dio tiempo a pensar en lo curioso que pod&iacute;a ser el cerebro humano, llegando a conocer a una persona solamente por el sonido de sus pasos o su ritmo al caminar. No sab&iacute;a ni que pensar, cualquier cosa era buena, pero las llaves sonaron detr&aacute;s de la cerradura y su cerebro se puso en blanco.<\/p>\n<p>&ldquo;Finge. Que no te vea nerviosa&rdquo; el labio le tembl&oacute;, pero sac&oacute; su mejor sonrisa. Su gesto denotaba cierta arrogancia, ten&iacute;a que sentir que ella no ten&iacute;a la culpa, porque ambas eran culpables, s&iacute;&hellip; ese ten&iacute;a que ser el plan. La puerta por fin se abri&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Carmen?!<\/p>\n<p>Por un momento ambas mujeres se quedaron petrificadas la una frente a la otra. La boca de la madre de Sergio estaba abierta dibujando un c&iacute;rculo de perplejidad absoluta. Carmen, pretend&iacute;a mantener la facha de felicidad que trataba de mostrar, aunque le era complicado, no sab&iacute;a muy bien que decir. Los segundos pasaban, la sorpresa inicial se diluy&oacute;, pero ninguna de las dos dijo nada. Carmen tuvo que dar el paso.<\/p>\n<p>&mdash;No he venido hasta aqu&iacute;, para quedarme en el felpudo. &mdash;su sonrisa le advirti&oacute; a Mari que estaba bromeando y la dej&oacute; pasar. Aunque esta &uacute;ltima segu&iacute;a sin creerse que su hermana estuviera all&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; haces aqu&iacute;? &iquest;C&oacute;mo no me has avisado?<\/p>\n<p>Mari estaba totalmente colapsada por la sorpresa, el objetivo de su hermana se hab&iacute;a cumplido, estaba descolocada. Caminaron por el pasillo hasta la cocina, mientras de su habitaci&oacute;n sal&iacute;a Laura que corri&oacute; hasta donde su t&iacute;a a abrazarla.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Esta ni&ntilde;a ya se ha hecho una mujercita! Y&hellip; &iexcl;Menuda mujer! &mdash;le sac&oacute; los colores a la joven que se ruborizaba avergonzada&mdash; Tienes una hija preciosa.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a&hellip; &mdash;&uacute;nicamente le sali&oacute; decir a la joven que no sab&iacute;a d&oacute;nde meterse.<\/p>\n<p>&mdash;T&uacute; y yo tenemos que hablar, que cada d&iacute;a te haces m&aacute;s mayor.<\/p>\n<p>Carmen mir&oacute; a su hermana que segu&iacute;a con los ojos vac&iacute;os, mirando a la nada sin creerse lo que estaba pasando. La mujer se dio cuenta de esto y mientras Laura le dec&iacute;a lo contenta que estaba de verla comenz&oacute; a rebuscar en el bolso.<\/p>\n<p>&mdash;Mi vida, en nada vas a cumplir dieciocho a&ntilde;os. Tu t&iacute;a no se olvida de tu cumple, &mdash;sac&oacute; su monedero y rebusc&oacute; entre los billetes&mdash; he venido preparada.<\/p>\n<p>&mdash;Pero&hellip; &mdash;Laura observ&oacute; el dinero que le tend&iacute;a Carmen y la volvi&oacute; a mirar a esos ojos tan parecidos a los suyos&mdash; T&iacute;a&hellip; esto es mucho.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Calla! &mdash;cogi&oacute; la mu&ntilde;eca de su sobrina y la alz&oacute; dejando sobre la palma los cuatro billetes de cincuenta euros&mdash; Ahora mismo, vete a comparte lo que te d&eacute; la gana y luego vienes a ense&ntilde;&aacute;rmelo. Que solo vengo de visita r&aacute;pida, a la noche vuelvo para casa.<\/p>\n<p>&mdash;Vale, pero&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No quiero o&iacute;rte, Laura. &mdash;se puso a su espalda y a empujones la fue llevando a la salida mientras la joven se re&iacute;a. Se puso las zapatillas y abri&oacute; la puerta&mdash; Recuerda que luego me ense&ntilde;as todo, dieciocho a&ntilde;os no se cumplen todos los d&iacute;as. C&oacute;mprate lo que quieras.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Gracias, t&iacute;a! &iexcl;Te quiero mucho! Luego nos vemos, mam&aacute;.<\/p>\n<p>A Laura la sonrisa no se le borraba del rostro y menos pensando en una chaqueta que ten&iacute;a en mente y dos libros que les hab&iacute;a echado el ojo par de semanas atr&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Seguro que ahora me quieres mucho m&aacute;s &mdash;solt&oacute; en una peque&ntilde;a broma ir&oacute;nica la mayor de las hermanas.<\/p>\n<p>Laura se despidi&oacute; con la mano, meti&eacute;ndose en el ascensor mientras Carmen cerraba la puerta con la mejor de sus sonrisas. Mari a su espalda a&uacute;n segu&iacute;a algo perpleja sin creer que su hermana estuviera all&iacute; y apenas se dio cuenta cuando su hija se despidi&oacute;, solo movi&oacute; la cabeza de forma involuntaria.<\/p>\n<p>El sonido de la puerta pareci&oacute; una losa pesaba que cerraba la &uacute;nica escapatoria de ambas. El pestillo se cerr&oacute; con fuerza, tanta que a Carmen por un momento el coraz&oacute;n se le detuvo, pero comenz&oacute; a latir con potencia cuando con voluntad se gir&oacute; encarando a una Mari que segu&iacute;a en shock.<\/p>\n<p>La boca la ten&iacute;a pastosa, sus manos se humedec&iacute;an del sudor y el fr&iacute;o la atenazaba los pies. No hab&iacute;a estado m&aacute;s intranquila en toda su vida, notaba como la comida le sub&iacute;a y le bajaba por su est&oacute;mago como si de una atracci&oacute;n de feria se tratase. Sin embargo, deb&iacute;a echarle valor, ella lo hab&iacute;a provocado, deb&iacute;a arreglarlo.<\/p>\n<p>Dio un paso al frente, coloc&aacute;ndose justo delante de la su hermana. Tan iguales y a la vez tan distintas, mir&aacute;ndose con esos preciosos ojos. Mientras que una mostraba duda acerca de lo que pasaba, Carmen cambi&oacute; su rictus mostrando por primera vez confianza. Puso en su mirada determinaci&oacute;n y arrojo, destens&oacute; sus cuerdas vocales y con toda su voluntad abri&oacute; la boca.<\/p>\n<p>&mdash;Mari, tenemos que hablar.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>En mi perfil ten&eacute;is mi Twitter para que pod&aacute;is seguirme y tener m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La semana transcurri&oacute; ajetreada, el jueves Sergio ten&iacute;a que hacer un parcial y apenas sali&oacute; del cuarto para lo b&aacute;sico. Incluso deneg&oacute; en repetidas ocasiones la entrada a Carolina que le incitaba a beber con varias latas de cerveza. Por lo menos, estar tan centrado en los estudios le hizo olvidarse de todo lo dem&aacute;s. 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