{"id":32969,"date":"2021-12-16T23:00:00","date_gmt":"2021-12-16T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-12-16T23:00:00","modified_gmt":"2021-12-16T23:00:00","slug":"el-sobrino-depravado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-sobrino-depravado\/","title":{"rendered":"El sobrino depravado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32969\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 20<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Salgo de la ducha, froto el vidrio empa&ntilde;ado del espejo y me observo mientras me seco. S&eacute; que hay algo que no anda bien, pero no alcanzo a entender de qu&eacute; se trata. De hecho, cuando pienso en ello, me agarra un terrible dolor de cabeza.<\/p>\n<p>Es mejor no pensar, dice una voz en mi mente.<\/p>\n<p>Voy a mi cuarto, envuelta en una toalla. Mi cuerpo h&uacute;medo est&aacute; completamente depilado, y antes de ba&ntilde;arme pas&eacute; diez minutos en el bidet. Me siento impecable, hermosa, pura. Y sin embargo s&eacute; que algo no anda bien.<\/p>\n<p>Mejor no pensar&hellip;<\/p>\n<p>Sobre mi cama est&aacute; la ropa que me debo poner: una minifalda elastizada y ce&ntilde;ida color gris, y un top negro con los hombros desnudos. La ropa interior es una diminuta tanga con encaje.<\/p>\n<p>Me pongo entonces esa ropa, que m&aacute;s que vestirme me hace sentir desnuda, completamente expuesta. La minifalda de cintura alta es muy corta y se adhiere a mis carnosos gl&uacute;teos a la perfecci&oacute;n; el top es muy peque&ntilde;o para unas tetas tan generosas como las m&iacute;as. Cuando termino de vestirme me siento delante del peque&ntilde;o espejo que tengo en la habitaci&oacute;n, me maquillo, me peino el cabello lacio y negro con un rodete, me pinto los labios de rojo.<\/p>\n<p>&iquest;A d&oacute;nde voy? Alcanzo a preguntarme. Pero la respuesta solo es una dolorosa jaqueca.<\/p>\n<p>Me pongo los zapatos de tacones altos. Me hacen ver m&aacute;s alta de lo que soy, y las piernas lucen muy elegantes.<\/p>\n<p>Agarro mi cartera y las llaves de la casa y salgo a la calle. Podr&iacute;a usar el auto pero no lo hago. Y eso que ir caminando con mi apariencia en pleno domingo por la tarde podr&iacute;a hacer que alguna vecina hable de m&aacute;s y me cause problemas.<\/p>\n<p>No es que yo misma considere que est&eacute; mal vestirme as&iacute;, pero casi nunca lo hago, y no puedo negar que el hecho de que una mujer casada, cuyo marido se encuentra en un viaje laboral, camine sola con mi atuendo por la calle, es algo at&iacute;pico, y se presta a las habladur&iacute;as.<\/p>\n<p>Por suerte parece que casi todos los vecinos duermen la siesta.<\/p>\n<p>Camino una cuadra, dos cuadras, tres cuadras, cuatro, cinco. Mis tacones hacen un fuerte ruido cuando pisan las baldosas, haciendo dif&iacute;cil que pase desapercibida.<\/p>\n<p>En una esquina hay dos j&oacute;venes tomando una cerveza. Me miran con asombro, me silban con descaro. Deber&iacute;a cruzarme de vereda, pero paso al lado de ellos como si quisiera provocarlos. Enmudecen cuando me tienen a unos cent&iacute;metros. Siento como si estuvieran conteniendo la respiraci&oacute;n. Reci&eacute;n cuando les doy la espalda salen de su estupefacci&oacute;n. Siento sus miradas lascivas a la vez que un vientito se mete por debajo de la pollera y sopla sobre mis muslos desnudos. Entonces los escucho hablando entre ellos. &ldquo;Que pedazo de culo&rdquo; dice uno de ellos en voz alta. &ldquo;&iquest;Viste esas tetas? Parecen que van a explotar&rdquo; dice el otro.<\/p>\n<p>Apuro el paso. Qu&eacute; locura, si para mi eran muy chicos. Deb&iacute;an de tener aproximadamente la misma edad que Camilo, mi sobrino. Unos dieciocho a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Al pensar en Camilo siento que una corriente el&eacute;ctrica atraviesa mi cuerpo. &iexcl;Claro, eso era! Deb&iacute;a ir a ver a Camilo. El pobre estaba enfermo y necesitaba que alguien lo cuide, pues su madre &mdash;la hermana de mi marido Eduardo&mdash; y su padre, se hab&iacute;an ido a unas cortas vacaciones a la costa.<\/p>\n<p>Camilo vive a kil&oacute;metro y medio de mi casa. Fui muy tonta al no usar el auto, y mucho m&aacute;s al vestirme de esta manera. Aunque&hellip; as&iacute; era como ten&iacute;a que vestir &iquest;cierto?<\/p>\n<p>Fuerte dolor de cabeza. Mejor no pensar.<\/p>\n<p>Dejo atr&aacute;s a los adolescentes, pero el viento a&uacute;n me acerca sus groser&iacute;as. Siento mis pechos moverse dentro del top. Son demasiado grandes. Los pezones se frotan con la tela constantemente, cosa que me genera un placer culposo, pues temo que alguien note lo duros que se ponen. Siento tambi&eacute;n mi sexo h&uacute;medo debido al roce de la tanga que se me mete adentro a cada paso que doy &mdash;y tal vez tambi&eacute;n debido a las palabras de aquellos mocosos&mdash;. Qu&eacute; locura. Debo controlarme. Debo comportarme como la mujer de treinta y dos a&ntilde;os casada que soy. Camilo no debe verme as&iacute;: adem&aacute;s de no usar corpi&ntilde;o, los pezones duros se marcaban en el top. &iquest;Por qu&eacute; tuve que vestirme de esta manera?<\/p>\n<p>Conozco a Camilo desde que era un ni&ntilde;o. Muchas veces lo cuid&eacute; cuando se puso enfermo. Los &uacute;ltimos a&ntilde;os estuvimos distantes, pues &eacute;l estaba muy ocupado llevando su vida de adolescente, pero el cari&ntilde;o siempre estuvo presente. Carina, su madre, me confes&oacute; hac&iacute;a unos d&iacute;as que tem&iacute;a por &eacute;l, ya que el chico andaba mucho tiempo fuera de casa y ella no ten&iacute;a en claro en qu&eacute; cosas estaba metido. Le dije que se quedara tranquila, que si se trataba de Camilo, seguramente no estaba metido en nada raro. De todas formas, aprovechar&eacute; mientras lo cuido esta tarde para hablar con &eacute;l sobre el asunto. Qu&eacute; l&aacute;stima que tuve que vestirme as&iacute;. No era bueno que un sobrino vea a su t&iacute;a con este aspecto. Me perder&iacute;a el respeto, y tal vez me har&iacute;a preguntas. Quiz&aacute;s deber&iacute;a volver a casa a cambiarme. Tengo la cabeza en cualquier parte. Pero &iexcl;un momento! ya estoy frente a la casa de Camilo, ya estoy sacando la llave y abriendo la puerta, ya estoy gritando &iexcl;Camilo, ya llegu&eacute;! Y ya estoy subiendo por las escaleras para entrar a su cuarto.<\/p>\n<p>Golpeo la puerta, &eacute;l me grita que pase. Siento las piernas temblar, y un calor inapropiado se apodera de mi entrepierna. &iexcl;Qu&eacute; locura!<\/p>\n<p>&mdash; Hola t&iacute;a &mdash;dice Camilo.<\/p>\n<p>Est&aacute; en la cama, aunque no parece enfermo. Veo su rostro a&uacute;n ani&ntilde;ado, a pesar de que hace poco cumpli&oacute; los dieciocho: sus mejillas sonrosadas, sus pecas, su nariz respingona, sus ojitos azules, su cabello corto rubio. Veo sus hombros desnudos, por lo visto no est&aacute; usando remera. Me mira de arriba abajo. Me da verg&uuml;enza, deber&iacute;a llevar un pantal&oacute;n para estar m&aacute;s c&oacute;moda, no deb&iacute; ponerme esa diminuta tanga cuyo hilo se met&iacute;a entre mis nalgas, y sobre todo, deb&iacute; ponerme una remera y un sost&eacute;n, y no usar ese top tan provocador.<\/p>\n<p>&mdash; Qu&eacute; linda est&aacute;s t&iacute;a.<\/p>\n<p>Me limito a sonre&iacute;r. Camilo siempre me dec&iacute;a cosas lindas, y cuando era un ni&ntilde;o me dijo que se casar&iacute;a conmigo cuando creciera. Pero ahora ya est&aacute; grande, y un brillo en sus ojos me dice que sus palabras no tienen la inocencia de antes.<\/p>\n<p>&mdash; Veo que est&aacute;s bien. Me alegra &mdash;digo.<\/p>\n<p>&mdash; La fiebre casi se va. La verdad es que no hac&iacute;a falta que vinieras, pero ten&iacute;a ganas de ver a mi t&iacute;a favorita. Hace mucho que no pasamos un rato juntos.<\/p>\n<p>&mdash; Es cierto, pero eso no es culpa m&iacute;a &mdash;digo a la defensiva.<\/p>\n<p>Las palabras me salen lentas, y me cuesta hilvanar frases inteligentes. Es casi como si estuviera borracha, aunque no lo estoy, claro que no. Pero siento es que me encuentro en un plano diferente. Mi cuerpo est&aacute; frente a Camilo, pero mi mente parece observar todo desde cierta distancia, y eso hace que no pueda actuar con normalidad. Es como si mi cabeza estuviera rodeada de neblina.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Est&aacute;s bien? &mdash;pregunta Camilo, aunque en su rostro no se ve una pizca de preocupaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, s&oacute;lo un poco mareada.<\/p>\n<p>&mdash; No escuch&eacute; el auto cuando llegaste &mdash;comenta.<\/p>\n<p>&mdash; Es que no lo traje.<\/p>\n<p>&mdash; Vaya, &iquest;caminaste quince cuadras vestida de esa manera? &mdash;pregunta mi sobrino, penetr&aacute;ndome con la mirada.<\/p>\n<p>&mdash; Es que sal&iacute; sin pensar, estoy muy distra&iacute;da.<\/p>\n<p>&mdash; Me imagino que cada hombre que se cruz&oacute; con vos por la calle se sinti&oacute; agradecido por tu distracci&oacute;n &mdash;comenta el chico con iron&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; S&oacute;lo me cruc&eacute; a dos tipos que me dijeron vulgaridades &mdash;dije.<\/p>\n<p>&mdash; No los culpo, si viera a una chica como vos caminando as&iacute; por la calle, me pondr&iacute;a un poco loco. No podr&iacute;a evitar decirle algo, y quiz&aacute;s tambi&eacute;n intentar&iacute;a hacer algo&hellip;<\/p>\n<p>Pero qu&eacute; carajos &iquest;Por qu&eacute; Camilo me estaba hablando de esa manera?<\/p>\n<p>&mdash; Deber&iacute;as tratar a las chicas con respeto &mdash;alcanc&eacute; a decir.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, cuando una mujer se viste como puta, no creo que se merezca mi respeto.<\/p>\n<p>&iquest;De verdad estaba escuchando eso? &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a pasado con el tierno sobrino que conoc&iacute;a? Por lo visto Carina estaba en lo cierto: su hijo andaba en malas juntas.<\/p>\n<p>&mdash; C&oacute;mo te atreves a hablarme as&iacute;&hellip; &mdash;digo indignada.<\/p>\n<p>&mdash; T&iacute;a, a partir de ahora, no hables salvo que yo te pregunte algo.<\/p>\n<p>Pero qu&eacute; le pasa a este pendejo. &iquest;De verdad pensaba que me quedar&iacute;a callada mientras &eacute;l me humillaba?<\/p>\n<p>Sin embargo las palabras se amontonaban torpemente en mi cabeza, sin poder salir por mi boca.<\/p>\n<p>&mdash; Veamos t&iacute;a, mu&eacute;strame detalladamente tu atuendo. Camina como si fueras una modelo.<\/p>\n<p>Al chico definitivamente se le hab&iacute;a salido un tornillo. Quiz&aacute;s hasta estaba drogado. Lo mejor era que me fuera. Pero&hellip; &iexcl;&iquest;Qu&eacute; estoy haciendo?! Estoy caminando de una punta de la habitaci&oacute;n a la otra. Meneo las caderas, doy media vuelta para que me mire por detr&aacute;s y vuelvo a donde estaba.<\/p>\n<p>&mdash; Muy bien, qu&eacute;date un rato as&iacute;.<\/p>\n<p>Quiz&aacute;s estoy so&ntilde;ando. S&iacute;, eso debe ser. Recuerdo que una vez le&iacute; que a veces las personas son conscientes cuando est&aacute;n so&ntilde;ando. &iquest;C&oacute;mo se llamaba eso? Sue&ntilde;o l&uacute;cido, s&iacute;, eso era. Deb&iacute;a estar atrapada en un sue&ntilde;o l&uacute;cido. Eso explicaba todo: el vestirme como una cualquiera sin motivo aparente, el ir caminando por la calle, exponi&eacute;ndome a cualquier degenerado que se pudiera cruzar conmigo, el sentirme poco l&uacute;cida, y finalmente la actitud aberrante de mi querido sobrino. S&iacute;, deb&iacute;a estar so&ntilde;ando.<\/p>\n<p>&mdash; Qu&eacute; te dijeron los tipos con los que te cruzaste.<\/p>\n<p>&mdash; S&oacute;lo hablaron entre ellos. Les gust&oacute; mi culo y dijeron que mis tetas parec&iacute;an a punto de explotar.<\/p>\n<p>&iexcl;Maldici&oacute;n! &iquest;Es que estaba obligada a contestarle con sinceridad a cada cosa que preguntara?<\/p>\n<p>&mdash; Muy poco originales &mdash;comenta Camilo&mdash;. T&iacute;a, quiero que me hagas un favor. Tengo un problema en mi cuerpo, y necesito que me ayudes. &iquest;Vas a ayudarme?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute; &mdash;contesto. Despu&eacute;s de todo, soy su t&iacute;a, y debo cuidarlo &iquest;Verdad?<\/p>\n<p>Camilo hace a un lado el cubrecama. Descubro que se encuentra completamente desnudo. No puedo evitar observar la potente erecci&oacute;n que tiene. Su pelvis est&aacute; muy velluda, y su verga parece un hongo, peque&ntilde;o y cabez&oacute;n, totalmente erguido.<\/p>\n<p>&mdash; Pues ver&aacute;s. Mientras m&aacute;s se acercaba la hora en que llegar&iacute;as, m&aacute;s me excitaba. Trat&eacute; de controlarme, pero era imposible. La sola idea de tenerte como mi esclava personal durante horas, me volv&iacute;a loco. Adem&aacute;s, no estaba seguro de si la cosa funcionar&iacute;a. Pero cuando vi que llevabas la ropa que te dije que te pusieras, y cuando me confirmaste que viniste caminando, supe que esto marchaba bien.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; carajos? &iquest;&Eacute;l me hab&iacute;a pedido que me vistiera as&iacute;? Ahora lo recuerdo. Me llam&oacute; por la madrugada, me dijo que me pusiera ropa atrevida, que quer&iacute;a verme vestida como una puta; y me pidi&oacute;&hellip; No. M&aacute;s bien me orden&oacute; que me fuera caminando hasta su casa. &iexcl;Qu&eacute; locura! Ahora empiezo a creer que de alguna manera me drog&oacute; para someterme a su voluntad, pero &iquest;En qu&eacute; momento lo hizo? Si no nos vemos desde hace meses.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, en fin &mdash;sigue diciendo el mocoso perverso&mdash;. Lo que necesito es que me ayudes a terminar con esta erecci&oacute;n. Parece que el esfuerzo que hice para no acabar tuvo como consecuencia que ahora no pueda deshinchar mi verga. Por favor t&iacute;a, ay&uacute;dame con esto, vamos, ac&eacute;rcate.<\/p>\n<p>Camilo extiende la mano y yo me acerco a &eacute;l. &iquest;Qu&eacute; demonios estoy haciendo? Quiz&aacute;s se trate de una hipnosis. &iexcl;Maldici&oacute;n, mi cuerpo no me obedece! Tomo la mano de Camilo y me siento sobre la cama.<\/p>\n<p>&mdash; Por favor t&iacute;a, le&iacute; en internet que puede ser muy doloroso mantener una erecci&oacute;n por mucho tiempo. No quisieras ver a tu peque&ntilde;o sobrino sufrir &iquest;Verdad?<\/p>\n<p>En su mirada siniestra todav&iacute;a hay rastros de aquel ni&ntilde;o que yo llevaba al parque los fines de semana. Ese ni&ntilde;o que jur&oacute; que se casar&iacute;a conmigo cuando fuera grande.<\/p>\n<p>No parece dispuesto a obligarme por medio de la fuerza. Pero de hecho, no necesita hacerlo. Mi mano derecha ya est&aacute; envolviendo su verga. Est&aacute; roja, hinchada y dur&iacute;sima. Siento el calor de ese instrumento en la palma de la mano; siento la sangre corriendo a trav&eacute;s de las gruesas venas. Camilo acaricia mi cabeza. &iquest;Qu&eacute; carajos estoy haciendo? Empiezo a masturbarlo. Camilo me agarra del ment&oacute;n, haci&eacute;ndome sentir escalofr&iacute;os, y me obliga a mirarlo mientras lo masturbo.<\/p>\n<p>&mdash; No tienes idea de cu&aacute;ntas veces so&ntilde;&eacute; con este momento &mdash;dice. Acerca sus labios. Yo retrocedo, aunque no puedo dejar de masturbarlo. Parece como si me fuera imposible negarme a sus requerimientos verbales, eso me pone en una situaci&oacute;n muy vulnerable&mdash;, T&iacute;a, por favor, deja que te bese.<\/p>\n<p>Ah&iacute; estaba, ya lo dijo. Ahora acerca los labios de nuevo, pero no puedo moverme. F&iacute;sicamente s&iacute; podr&iacute;a hacerlo, pero por alg&uacute;n motivo me quedo ah&iacute;. Mi voluntad no me pertenece. Siento su aliento a menta, siento los labios carnosos apoyarse en los m&iacute;os, siento la lengua meti&eacute;ndose adentro.<\/p>\n<p>&mdash; Por favor, t&uacute; tambi&eacute;n masaj&eacute;ame con tu lengua &mdash;dice.<\/p>\n<p>Entonces vuelve a besarme, y ahora yo participo, nuestras lenguas se enredan, siento su saliva adentro de mi boca. Su mano se desliza lentamente, y se cierra como una garra en una de mis tetas.<\/p>\n<p>&mdash; Vaya, que tetas tan blandas. Se siente muy rico. Realmente estoy muy contento de que hayas venido a cuidarme vestida como una puta, y de que hagas todo lo que te pido. Siempre supiste cuidarme. Siempre me cumpliste todos mis caprichos. Eres una buena t&iacute;a.<\/p>\n<p>Maldito pendejo. &iquest;Se est&aacute; burlando de m&iacute;? Est&aacute; us&aacute;ndome como si fuera su juguete sexual y encima tengo que soportar sus comentarios sin decir nada. Lo peor de todo es que hay una parte de m&iacute; que parece disfrutar de tener esa verga joven y completamente dura entre mis manos. De hecho, ahora mi sexo est&aacute; empapado. &iexcl;Qu&eacute; locura!<\/p>\n<p>&mdash; Sabes t&iacute;a, creo que as&iacute; ser&aacute; dif&iacute;cil que acabe pronto. Tu mano se siente deliciosa en mi verga, se nota que sabes lo que haces, pero va a ser mejor que usemos otros est&iacute;mulos, &iquest;Qu&eacute; me recomiendas?<\/p>\n<p>Maldito mocoso, c&oacute;mo se atreve.<\/p>\n<p>&mdash; Lo mejor va a ser que te la chupe &mdash;digo, sin poder evitarlo.<\/p>\n<p>&mdash; Muy bien, entonces, no esperes m&aacute;s &mdash;dice el degenerado de Camilo&mdash;. Y por favor, hazlo con esmero, como si se la estuvieras chupando a tu esposo despu&eacute;s de una reconciliaci&oacute;n, o como si se lo estuvieras haciendo a un tipo que hace mucho deseas.<\/p>\n<p>Me inclino. El glande brilla, pues de &eacute;l ya empieza a salir presemen. Lamo como una gatita que est&aacute; bebiendo de un plato de leche. Mi lengua frota el prepucio y la cabeza. Camilo se estremece. Succiono todo el presemen. Escupo sobre el sexo, una, dos, tres veces: la saliva ya se est&aacute; chorreando por el tronco. Camilo suspira. Me llevo la verga a la boca. Mi sobrino apoya la mano en mi nuca y empuja la pelvis hacia adelante. Me da arcadas, toso, escupo sobre la verga de nuevo y luego, sigo chupando mientras lo masturbo.<\/p>\n<p>&mdash; As&iacute; que as&iacute; es como la chupa una mujer con experiencia &mdash;se regodea Camilo&mdash;. Le habr&aacute;s hecho muchas mamadas al t&iacute;o Eduardo &iquest;Eh t&iacute;a? &iquest;O acaso practicaste con otros hombres?<\/p>\n<p>&mdash; Nunca chup&eacute; otra pija que no fuera la de mi marido &mdash;me defiendo, para luego seguir mamando.<\/p>\n<p>Camilo suelta una carcajada.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, ya no vas a poder decir lo mismo a partir de hoy.<\/p>\n<p>La verga sigue completamente dura dentro de mi boca. Los masturbo con vehemencia, mis dedos se resbalan sobre el tronco resbaladizo debido a mi propia saliva. Lamo el prepucio con intensidad.<\/p>\n<p>&mdash; Qu&eacute; imagen m&aacute;s hermosa t&iacute;a &mdash;dice Camilo acariciando mi mejilla con una ternura que me desconcierta&mdash;. Qu&eacute; dir&iacute;a t&iacute;o Eduardo si te viera as&iacute;, a los pies de tu sobrino preferido, mamando verga como una puta cualquiera.<\/p>\n<p>Lo mir&oacute; con gesto suplicante, siento que de mis ojos van a salir l&aacute;grimas, pero no puedo pedir misericordia, pues debo seguir chupando hasta que acabe.<\/p>\n<p>&mdash; No te preocupes &mdash;dice &eacute;l&mdash;. Nunca le dir&iacute;a al t&iacute;o lo que est&aacute; pasando entre nosotros. Por nada del mundo pondr&iacute;a en riesgo el futuro de nuestra relaci&oacute;n&hellip; T&iacute;a, realmente eres una experta en mamadas, sigue as&iacute; y pronto acabar&eacute;. Cuando lo haga te tragar&aacute;s hasta la &uacute;ltima gota. Quiero que te tomes mi esencia, que me lleves adentro tuyo por mucho tiempo. No te preocupes, le&iacute; en alg&uacute;n lugar que el semen tiene un sabor m&aacute;s rico si se consume mucha verdura, as&iacute; que estuve toda la semana sin comer grasas ni carne, ni ning&uacute;n tipo de frituras. S&oacute;lo verduras. As&iacute; que descuida, la leche saldr&aacute; sabrosa. Adem&aacute;s tampoco me masturb&eacute; en toda esta semana, por lo que seguramente saldr&aacute; a montones.<\/p>\n<p>&iquest;De verdad hab&iacute;a hecho eso por m&iacute;? Por primera vez siento que lo de Camilo va m&aacute;s all&aacute; de un impulso sexual. Acaricio sus test&iacute;culos peludos mientras lo sigo mamando. En efecto, el abundante presemen que estoy saboreando hace rato tiene un sabor dulz&oacute;n que nunca sent&iacute; en mi marido.<\/p>\n<p>Camilo me aprieta el rostro con ambas manos. Empuja, y su verga me invade por completo.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Dios m&iacute;o! Se siente delicioso, pero ya no puedo aguatar m&aacute;s &mdash;gru&ntilde;e el chico&mdash;. Toma t&iacute;a, bebe toda la leche de tu querido sobrino.<\/p>\n<p>El l&iacute;quido pegajoso inunda mi boca. Est&aacute; caliente y se siente exquisito. Pero adem&aacute;s es extremadamente abundante, casi equivalente a cinco eyaculaciones de Eduardo. Siento una profunda l&aacute;stima al recordar a mi marido. Pero no interrumpo mi tarea. No puedo hacerlo por m&aacute;s que quiera.<\/p>\n<p>Empiezo a tragar, pero Camilo sigue escupiendo sus semillas en mi boca. Trago todo. Mi garganta hace un sonido que me averg&uuml;enza. Ahora succiono la verga que a&uacute;n est&aacute; erecta y le saco hasta el &uacute;ltimo miligramo de semen.<\/p>\n<p>&mdash; Vaya t&iacute;a eso estuvo incre&iacute;ble. Mejor de lo que pude haber imaginado &mdash;dice Camilo, limpi&aacute;ndose con servilletas que ten&iacute;a en un caj&oacute;n&mdash;. Definitivamente fue buena idea no masturbarme por una semana. La eyaculaci&oacute;n fue abundante, y la sensaci&oacute;n incre&iacute;blemente intensa. Aunque claro, lo mejor fue la manera en que me la chupaste. Con esa cara de chica buena qui&eacute;n hubiera pensado que eras tan buena mamadora. Tem&iacute;a que fueras una mojigata y no supieras hacerlo bien, pero ya est&aacute; claro que estuve completamente equivocado, para mi fortuna.<\/p>\n<p>Se sienta en el borde de la cama.<\/p>\n<p>&mdash; Ya puedes ponerte de pie &mdash;dice.<\/p>\n<p>Reci&eacute;n ahora me percato de que a&uacute;n estoy de rodillas viendo la desnudez de mi sobrino. Me pongo de pie, no con cierto esfuerzo pues las rodillas me duelen y siento las piernas entumecidas.<\/p>\n<p>&mdash; Ac&eacute;rcate &mdash;dice Camilo.<\/p>\n<p>Doy dos pasos hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash; Realmente no s&eacute; por d&oacute;nde empezar a disfrutar este cuerpo perfecto que tienes. Es como si tuviera decenas de manjares en una mesa &mdash;rodea mi cintura con sus brazos&mdash;. Pero, en fin, supongo que el orden no importa. Al final del d&iacute;a habr&eacute; conocido cada poro de tu piel, y me habr&eacute; metido en cada uno de tus orificios &mdash;acaricia mis piernas y desliza una mano por debajo de la minifalda&mdash;. Vaya, por fin siento tu espectacular culo en mis manos. Tienes un trasero muy grande considerando tu esbelto cuerpo. Vaya, est&aacute; muy firme, se nota que lo ejercitas. Oh, veo que te pusiste la diminuta tanga que te orden&eacute; que te pusieras &ndash;levanta la minifalda&mdash;. Vaya, realmente es muy linda. Adem&aacute;s, puedo ver que est&aacute;s totalmente depilada.<\/p>\n<p>Sus manos acarician y estrujan mis nalgas alternativamente. Camilo besa mi ombligo desnudo y huele mi piel.<\/p>\n<p>&mdash; Todo en ti es perfecto &mdash;dice, y yo no puedo evitar sentirme halagada.<\/p>\n<p>Una de sus manos acarician mi muslo. Los dedos no tardan en llegar hasta la parte de la tanga que cubre mi pelvis.<\/p>\n<p>&mdash; Pero &iquest;qu&eacute; es esto? &mdash;dice.<\/p>\n<p>Hace a un costado la tela y mete su dedo en mi sexo.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Pero si est&aacute;s empapada! &mdash;dice&mdash;. Vaya, no esperaba que te excitaras tanto sin que te haya tocado siquiera.<\/p>\n<p>Saca el dedo de adentro de m&iacute; y me lo muestra. Me sonrojo al ver que mis fluidos se adhirieron a &eacute;l. Camilo se chupa el dedo.<\/p>\n<p>&mdash; Exquisito &mdash;dice&mdash;. Este es el sabor del para&iacute;so.<\/p>\n<p>Ni&ntilde;o tonto, &iquest;de d&oacute;nde se le ocurren tantas tonter&iacute;as?<\/p>\n<p>Hunde su dedo de nuevo. Entra por completo, y siento su pu&ntilde;o presionando mi vulva. Ahora mete dos dedos. Los mete y los saca una y otra vez. Mis fluidos salen con abundancia. Empiezo a gemir. No puedo evitarlo, pues se siente demasiado rico.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; pasa t&iacute;a? &mdash;dice Camilo sin dejar de enterrarme sus dedos&mdash;. &iquest;Acaso te excita que tu sobrino te toque? Despu&eacute;s de todo eres una puta calenturienta. Deber&iacute;a darte verg&uuml;enza, estar frente a tu sobrino, dejar que te levante la pollera, y permitir que te toque. Y para colmo lo disfrutas. Eres una t&iacute;a degenerada. Pero no te preocupes, en realidad me alegra que lo seas.<\/p>\n<p>&iquest;Era necesario que me humille de esa manera? Ya me ten&iacute;a completamente a su merced el maldito mocoso. Estaba abusando a su antojo de m&iacute; y encima ten&iacute;a que insultarme por la reacci&oacute;n involuntaria de mi cuerpo. Nunca lo perdonar&eacute;. Sin embargo, sus dedos se sienten muy ricos, y para colmo ahora usa su mano otra para frotar mi cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>&mdash; T&iacute;a, quiero que recuerdes el orgasmo m&aacute;s intenso que hayas tenido en tu vida.<\/p>\n<p>Maldici&oacute;n, &iquest;Por qu&eacute; me pide eso? No estoy segura de cu&aacute;l fue el m&aacute;s intenso. Con Eduardo, cuando reci&eacute;n empezamos a salir, tuve algunos que casi me dejaron desmayada. Ahora recuerdo uno en particular. Una noche Eduardo me hizo el mejor sexo oral del mundo. Refresc&oacute; su aliento con un caramelo de menta, por lo que su lengua, antes de hacer contacto con el cl&iacute;toris, largaba un aire fresco que me enloquec&iacute;a. Esa noche casi desnuco al pobre Eduardo cuando, al acabar, cerr&eacute; mis piernas en su rostro.<\/p>\n<p>&mdash; Muy bien &mdash;dice camilo, sin dejar de estimularme&mdash;. Ahora quiero que imagines c&oacute;mo ser&iacute;a un orgasmo que sea el triple de intenso que ese.<\/p>\n<p>Qu&eacute; carajos. Me resulta muy dif&iacute;cil imaginar algo como eso. Ya de por s&iacute; aquel orgasmo fue incre&iacute;ble. &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a un orgasmo tres veces m&aacute;s intenso? &iquest;Acaso mi cuerpo podr&iacute;a tolerarlo?<\/p>\n<p>&mdash; Voy a contar hasta cinco &mdash;dice Camilo&mdash;. Cuando termine el conteo vas a tener ese orgasmo. Ser&aacute; el mejor que tuviste en la vida.<\/p>\n<p>&iquest;Estaba hablando en serio? Despu&eacute;s de todo, desde hac&iacute;a m&aacute;s de una hora que yo estaba haciendo cada cosa que &eacute;l me ordenara. No deber&iacute;a ser raro, dado el contexto, que pueda incidir en las sensaciones que atraviesa mi cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash; Uno &mdash;dice Camilo, iniciando el conteo. Mi tanga esta a la altura de mis rodillas y &eacute;l sigue hurgando en mi sexo&mdash;. Dos &mdash;me mira a los ojos con su mirada traviesa. &iquest;Hay algo de ternura en sus ojos? &iquest;A&uacute;n estaba ah&iacute; el inocente chico que me hab&iacute;a prometido matrimonio cuando fuera grande? &mdash;. Tres &mdash;empiezo a sentir c&oacute;mo el cosquilleo que hay tanto en mi ombligo como en toda la zona de la pelvis, se va convirtiendo en un calor incendiario&mdash;. Cuatro&mdash; &iquest;De verdad va a pasar? Mis m&uacute;sculos se contraen. Apoyo mis manos en la cabeza y el hombro de Camilo, convencida de que necesitar&eacute; sostenerme de algo&mdash;. Cinco &mdash;dice al fin.<\/p>\n<p>Un violento estremecimiento se expande desde mi sexo hacia todo el cuerpo. Los pelos se erizan, los muslos se cierran. Mi garganta suelta un grito enloquecedor. Mi sexo mana fluidos de manera incre&iacute;blemente abundante, casi parece que estuviera meando. Pero es todo flujo vaginal que empapa la mano de mi sobrino. &iquest;Es esto posible? El orgasmo no solo es espectacularmente intenso, sino que es muy prolongado. Mis piernas ceden. Caigo de rodillas en el piso, mientras mi sexo sigue largando fluidos. Pierdo el poco equilibrio que me queda, y ahora me encuentro recostada sobre la alfombra, boca arriba. Estoy muy agitada, como si hubiera corrido una marat&oacute;n. Me debo ver completamente pat&eacute;tica: la tanga en las rodillas, la minifalda levantada, el sexo convertido en una laguna, la alfombra manchada con mis flujos, mis mejillas coloradas, apenas pudiendo respirar, a punto de perder la consciencia, a los pies del soci&oacute;pata de mi sobrino, todo mi ser tembloroso.<\/p>\n<p>Siento que me acaricia el rostro. Mis ojos est&aacute;n borrosos. &iquest;Estaba llorando? Ahora lo veo. Camilo me sonr&iacute;e.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Verdad que fue el mejor orgasmo de tu vida?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, fue incre&iacute;ble &mdash; le contesto.<\/p>\n<p>&mdash; Me voy a quedar con esto &mdash;dice.<\/p>\n<p>Al principio no entiendo de qu&eacute; habla. Pero luego siento c&oacute;mo tironea de la tanga. En lugar de quit&aacute;rmela, me la arranca, cortando las tiras en el proceso.<\/p>\n<p>Se lleva la peque&ntilde;a tela a la nariz y la huele.<\/p>\n<p>&mdash; Realmente el olor de tu sexo es muy rico. Voy a guardarla para masturbarme, ya que la espera hasta verte de nuevo ser&aacute; muy dura.<\/p>\n<p>Ahora se arrodilla. Yo todav&iacute;a estoy conmocionada por el orgasmo. Camilo mete la cara en mi entrepierna y lame mi sexo.<\/p>\n<p>&mdash; Esto se siente realmente rico t&iacute;a &mdash;dice, y lame de nuevo&mdash;. Ya ves c&oacute;mo te pusiste a causa de tu sobrino. Despu&eacute;s de todo eres una puta calentona. En principio no deber&iacute;as andar vestida de esa manera por la calle, y mucho menos si vas a ver a tu sobrino. Si haces eso, cualquier hombre va a pensar que est&aacute;s desesperada por ser pose&iacute;da. Me sorprende que aquellos chicos con los que te cruzaste no te hayan querido coger. Pero yo no soy un cobarde como ellos, y si mi querida t&iacute;a quiere que la coja, no voy a dudar en hacerlo.<\/p>\n<p>&iexcl;Maldito cabr&oacute;n! S&iacute; fue &eacute;l el que me oblig&oacute; a vestirme de esta manera, as&iacute; como tambi&eacute;n me est&aacute; obligando a tener relaciones con &eacute;l. Incluso me obliga a disfrutarlo. No s&eacute; c&oacute;mo lo hace, pero as&iacute; es. Mocoso degenerado, ahora empiezo a sentir excitaci&oacute;n debido a los masajes que recibe mi cl&iacute;toris de su lengua.<\/p>\n<p>&mdash; Vaya, tus pechos est&aacute;n incre&iacute;blemente hinchados &mdash;dice, deteni&eacute;ndose por un momento&mdash;. Y los pezones se marcan en tu ropa. No puedes contener tu calentura &iquest;Verdad?<\/p>\n<p>Me pellizca un pez&oacute;n, me quita el top.<\/p>\n<p>&mdash; Tus tetas son muy grandes, pero a&uacute;n as&iacute; se mantienen muy firmes. Adem&aacute;s, se sienten muy blandas &mdash;dice, estruj&aacute;ndome ambas tetas&mdash;. T&iacute;o Eduardo debe divertirse mucho con ellas&hellip; Pobre t&iacute;o, si supiera las cosas que est&aacute;s haciendo ahora con tu sobrino. &iquest;C&oacute;mo piensas que reaccionar&iacute;a?<\/p>\n<p>&mdash; Se volver&iacute;a loco. Pero no creo que tuviera el coraje de dejarme &mdash;contesto, presa de la sinceridad.<\/p>\n<p>No puedo evitar sentir una profunda l&aacute;stima por mi marido. No merec&iacute;a que lo humille de esa manera a sus espaldas.<\/p>\n<p>&mdash; Eso imagin&eacute; &mdash;dice Camilo, sin dejar de masajearme las tetas&mdash;. T&iacute;o Eduardo es un cornudo de alma. Aunque no lo hayas enga&ntilde;ado antes, eso no importa, ser un cornudo es algo que se lleva adentro. Y el hecho de que me digas de que no tendr&iacute;a el valor de dejarte, aunque le metas los cuernos, confirma mi teor&iacute;a.<\/p>\n<p>Pendejo de mierda, yo no le estoy metiendo los cuernos a mi marido. Pero no puedo decir nada de eso. Mis quejas solo quedan en mi mente, pues solo puedo hablar cuando &eacute;l me pregunta algo, tal como lo dispuso hace un rato.<\/p>\n<p>Camilo se inclina y lleva uno de mis pezones a su boca. Los aprieta con los labios y los lame. Mi cuerpo se estremece y largo un gemido en contra mi voluntad.<\/p>\n<p>&mdash; As&iacute; que te gusta que te chupe las tetas, eso me gusta, eres realmente una warra.<\/p>\n<p>Se ensa&ntilde;a con ese pez&oacute;n y lo succiona como si fuese un beb&eacute; que le quiere sacar toda la leche. Noto que su sexo ya est&aacute; completamente duro.<\/p>\n<p>&mdash; Es mejor que vayamos a un lugar m&aacute;s c&oacute;modo &mdash;dice, poni&eacute;ndose de pie al tiempo que me toma de la mu&ntilde;eca y me ayuda a levantarme&mdash;. Un momento &mdash;dice ahora, deteniendo sus pasos&mdash;. Me hab&iacute;a olvidado de esto. Esp&eacute;rame aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Camilo mete la mano en el armario, y saca algo de &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash; Esto lo compr&eacute; pensando especialmente en ti &mdash;dice.<\/p>\n<p>No puedo creer lo que veo. Se trata de una larga cadena con una correa de cuero en un extremo.<\/p>\n<p>&mdash; A ver, qu&eacute;date quieta &mdash;dice, ante mi absoluta indignaci&oacute;n e impotencia, y acto seguido me coloca la correa alrededor del cuello&mdash;. No te preocupes, no la voy a ajustar mucho. Perfecto. Ahora ponte en cuatro patas, como la gata que eres. Eso es, eres una puta muy sumisa.<\/p>\n<p>&iexcl;Hijo de puta! Veo el cuerpo desnudo de mi sobrino unos pasos delante de m&iacute;, tirando de la cadena. Tal como me lo orden&oacute;, voy gateando detr&aacute;s suyo. SI antes me ve&iacute;a pat&eacute;tica, ahora no encuentro una palabra que describa la situaci&oacute;n en que me encuentro. Camilo se da vuelta a cada rato, y sonr&iacute;e con sarcasmo. La alfombra termina enseguida, y ahora apoyo mis rodillas en el lustroso piso. &iquest;Por qu&eacute; tiene que humillarme de esta manera? Si de todas formas puede hacer conmigo lo que quiera.<\/p>\n<p>Atravesamos un pasillo y entramos a otro cuarto. Hay una cama de dos plazas y un enorme ropero. Me va a coger en el cuarto de sus padres. Espero que tenga la astucia suficiente como para dejar todo en orden una vez que termine con esta locura.<\/p>\n<p>&mdash; Mi cama es de una sola plaza. Aqu&iacute; vamos a estar m&aacute;s c&oacute;modos &mdash;dice&mdash;. S&uacute;bete a la cama y ponte en esta misma posici&oacute;n. &iexcl;Vamos! &mdash;ordena, d&aacute;ndome una innecesaria nalgada.<\/p>\n<p>Al menos ahora voy a estar m&aacute;s c&oacute;moda, aunque estoy segura de que no eligi&oacute; coger en una cama m&aacute;s grande por mi confort, sino por el suyo propio.<\/p>\n<p>&mdash; Vaya t&iacute;a, tu culo es un espect&aacute;culo digno de ver. Es todo una escultura, una obra de arte. Y pensar que el mojigato de t&iacute;o Eduardo es el &uacute;nico que disfrut&oacute; de &eacute;l hasta ahora. Pero eso se termina a partir de hoy.<\/p>\n<p>Estoy con la vista clavada en la pared. No quiero verlo. Camilo tironea de la cadena, gener&aacute;ndome un leve dolor en el cuello.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Sabes lo que te har&eacute; ahora, verdad? &mdash;pregunta.<\/p>\n<p>&mdash; Me vas a hacer el culo &mdash;digo.<\/p>\n<p>&mdash; Claro que te har&eacute; el culo. De hecho, mi verga ya est&aacute; lista para enterrarse en ti. Pero me propuse hacer todo lentamente, como lo habr&aacute;s notado. El primer impulso cuando entraste a mi cuarto fue arrancarte la ropa y cogerte como un condenado a muerte. Pero supuse que todo ser&iacute;a m&aacute;s rico haci&eacute;ndolo despacio, y ya veo que no me equivoqu&eacute;. Ahora lleg&oacute; el momento de que me entregues el culo, eso es cierto, pero antes&hellip; &mdash;Camilo enmudece y yo siento su lengua lamiendo mis nalgas&mdash;. Vaya, Realmente est&aacute;s completamente depilada. Tu trasero se siente incre&iacute;blemente suave &mdash;dice, y me da un mordisco&mdash; &iquest;Alguna vez t&iacute;o Eduardo te penetr&oacute; por ac&aacute;? Y en caso de que as&iacute; fuera &iquest;Cu&aacute;ntas veces lo hizo?<\/p>\n<p>&mdash; Solo se lo permito en ocasiones especiales &mdash;contesto&mdash;. En su cumplea&ntilde;os, o en nuestro aniversario, o cuando creo que se merece algo especial. Lo habremos hecho unas quince veces en todo nuestro matrimonio.<\/p>\n<p>Siento la lengua ahora en mi ano.<\/p>\n<p>&mdash; Este culo es realmente delicioso. Podr&iacute;a comer encima de &eacute;l sin problemas &mdash;. La lengua se desliza como una enorme babosa a lo largo de la raya de mi culo, para luego detenerse en el ano. Frota el anillo de cuero, y ahora parece querer penetrarme con la lengua. Mientras lo hace, masajea mis gl&uacute;teos y jadea como el cerdo maldito que es. Realmente parece estar comi&eacute;ndome &mdash;Incre&iacute;ble, pero ya habr&aacute; tiempo para seguir degustando esta exquisita carne tuya. Ahora mi verga pide a gritos una nueva expulsi&oacute;n de leche. Sabes t&iacute;a, eyacular&eacute; adentro tuyo, luego te pondr&aacute;s de pie y me mostrar&aacute;s c&oacute;mo sale el semen de tu culo &iquest;Qu&eacute; te parece la idea?<\/p>\n<p>&mdash; Me parece una idea repugnante &mdash;contesto.<\/p>\n<p>&mdash; Pero, lo har&aacute;s &iquest;Cierto?<\/p>\n<p>&mdash; Claro, har&eacute; lo que me digas que haga &iquest;Acaso tengo otra alternativa?<\/p>\n<p>&mdash; No. Pero como recompensa, te har&eacute; gozar mientras te hago el culo, despu&eacute;s de todo, te lo mereces.<\/p>\n<p>No s&eacute; si eso es peor o mejor. &iexcl;Maldici&oacute;n! Con solo escuchar esas palabras, ahora se me hace agua la boca mientras espero que me penetre. Su verga no es muy grande, pero s&iacute; bastante gruesa. &iquest;Me doler&aacute;? Si empieza despacio probablemente no.<\/p>\n<p>Siento la mano de mi sobrino hurgando en mi culo. Me est&aacute; poniendo gel lubricante. Ahora tira de la cadena, mi espalda se yergue.<\/p>\n<p>&mdash; En lugar de una correa deber&iacute;a haberte puesto una montura. De esa manera te cabalgar&iacute;a como la yegua que eres. Pero esto no est&aacute; mal. Me gusta esta cadena.<\/p>\n<p>Camilo arrima la cabeza de su verga. Empuja. El glande se mete. Duele. Pero tambi&eacute;n se siente rico. Se siente demasiado rico. Es vergonzoso, porque la sensaci&oacute;n es muy similar a cagar. Ahora retroceden unos mil&iacute;metros, pero sin salirse, para luego empujar m&aacute;s. Agradezco que lo haga con cuidado. La verga se siente inusitadamente tiesa. Hace a&ntilde;os que Eduardo no alcanza ese nivel de dureza, esa erecci&oacute;n perfecta y total que solo se tiene cuando se es extremadamente joven. Me siento sucia por estar disfrutando c&oacute;mo este pendejo diab&oacute;lico me penetra. De mi boca se escapan gemidos cada vez m&aacute;s intensos. Me resulta imposible contenerlos. Camilo tira cada tanto de la cadena, y sensaci&oacute;n de asfixia que siento cuando la correa aprieta mi cuello, es un ingrediente que suma a&uacute;n m&aacute;s placer.<\/p>\n<p>De repente siento que un objeto cae sobre el colch&oacute;n, muy cerca de m&iacute;. Miro para saber de qu&eacute; se trata. Es el celular de Camilo.<\/p>\n<p>&mdash; T&iacute;a, enciende la c&aacute;mara frontal y graba tu rostro mientras te estoy culeando.<\/p>\n<p>&iexcl;Pendejo hijo de puta! Ahora tendr&iacute;a pruebas de que estuve con &eacute;l. Sin embargo, enciendo la c&aacute;mara.<\/p>\n<p>&mdash; No te preocupes, no usar&eacute; ese video en tu contra. Es solo que ahora se siente muy rico verte de espalda, boca abajo, mientras veo tu espalda doblarse cada vez que te entierro la verga. Pero luego querr&eacute; ver tu linda cara de puta mientras lo hago.<\/p>\n<p>En la pantalla s&oacute;lo est&aacute; mi cara, la cual queda fuera de foco cada vez que Camilo arremete con mayor &iacute;mpetu, meti&eacute;ndose m&aacute;s y m&aacute;s adentro m&iacute;o. Veo una mujer joven, hermosa, de labios carnosos, ojos penetrantes. Parezco una puta fina, con el maquillaje corrido debido a algunas l&aacute;grimas que recorrieron mi mejilla, y con la cara roja debido a la presi&oacute;n de la correa. Tengo una expresi&oacute;n de gozo que no puedo ocultar. Estoy disfrutando. Lo odio, pero estoy disfrutando de esta vejaci&oacute;n, y mi cara no puede ocultarlo. Ahora siento que la verga de mi sobrino entr&oacute; por completo. Camilo tira de la cadena y siento sus bolas peludas chocando una y otra vez con mis gl&uacute;teos. &iquest;Hace cu&aacute;nto que me est&aacute; culeando el pendejo? Ya perd&iacute; la noci&oacute;n del tiempo, pero tengo la sensaci&oacute;n de que su duraci&oacute;n es admirable. M&aacute;s aun teniendo en cuenta la potencia de sus penetraciones. &iquest;Sus piernas aguantan tanto ejercicio? No hubiese apostado por ello.<\/p>\n<p>Ahora escucho que por primera vez sus gemidos se superponen a los m&iacute;os. Tira de la cadena, y me obliga ahora a sostenerme solo de mis piernas. Mi cuerpo queda pegado a su torso, mientras me da cortas penetraciones, peque&ntilde;as pu&ntilde;aladas que hieren mi coraz&oacute;n, pero que regocijan mi cuerpo. Y por fin la eyaculaci&oacute;n, el chorro caliente en mis entra&ntilde;as. Un chorro casi tan abundante como el primero. Y entonces la sorpresa: mi cuerpo se convulsiona, cada poro de mi ser arde, y un nuevo orgasmo me sacude violentamente.<\/p>\n<p>Caigo rendida sobre la cama. Abro los ojos con mucha dificultada. &iquest;Acaso me desmay&eacute; durante unos minutos?<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;No estar&aacute;s olvidando algo t&iacute;a? &mdash;Alcanzo a o&iacute;r a Camilo.<\/p>\n<p>Con mucha dificultad me pongo de pie. Le doy la espalda. Me inclino apenas, y siento c&oacute;mo el semen de mi sobrino empieza a salir de adentro m&iacute;o. Lo siento deslizarse por la pierna derecha.<\/p>\n<p>Camilo se acerca con servilletas de papel en su mano. Me limpia la pierna, ah&iacute; donde est&aacute; el semen, y lentamente sube hasta mi culo.<\/p>\n<p>&mdash; Esto no puede estar bien &mdash;dice&mdash;. Tener que limpiarte el culo como si fueras una ni&ntilde;a. &iquest;No te da verg&uuml;enza?<\/p>\n<p>&mdash; No &mdash;contesto con sinceridad, pues a estas alturas, despu&eacute;s de tanta humillaci&oacute;n, ya perd&iacute; todo rastro de verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>&mdash; La verdad es que me gustar&iacute;a quedarme todo el d&iacute;a contigo t&iacute;a &mdash;dice Camilo, y el solo hecho de pensar en todas las locuras que me obligar&iacute;a a hacer, me generan escalofr&iacute;os &mdash;, pero no s&eacute; hasta cu&aacute;ndo, con exactitud, dure esta cosa. Adem&aacute;s, tengo que calcular el margen hasta que llegues a tu casa. Con mucho dolor debo decir que es hora de que te vayas. Aunque claro, ya tendremos la revancha.<\/p>\n<p>&iquest;Por fin era libre? Un triste alivio se adue&ntilde;a de m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Puedes arreglarte un poco en el ba&ntilde;o, pero s&oacute;lo el pelo y la cara &mdash;dice mi sobrino&mdash;. No quiero que te duches ac&aacute;. Quiero que vuelvas caminando hasta tu casa, as&iacute; como est&aacute;s.<\/p>\n<p>Me acomodo la pollera. Vuelvo a su cuarto, y me pongo el diminuto top. Ser&iacute;an las &uacute;nicas prendas que llevar&iacute;a, pues Camilo hab&iacute;a hecho hilachas la tanga. Dos prendas que m&aacute;s que vestirme me hac&iacute;an ver desnuda. Deb&iacute;a caminar quince cuadras con ellas. Qu&eacute; locura. Me pongo los zapatos y agarro la cartera.<\/p>\n<p>&mdash; No vayas a tardar mucho, o me van a dar ganas de cogerte nuevamente &mdash;Avisa Camilo desde el cuarto de sus padres.<\/p>\n<p>Me meto al ba&ntilde;o. Me peino, y lavo mi cara. Me dirijo a la salida, hacia la libertad.<\/p>\n<p>&mdash; T&iacute;a &mdash;dice Camilo a mi espalda. Mi coraz&oacute;n da un vuelco&mdash;. No le dir&aacute;s a nadie lo que sucedi&oacute; hoy. &iquest;Entendido?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute; &mdash;respondo sumisa.<\/p>\n<p>&mdash; De todas formas, en cuesti&oacute;n de algunos minutos olvidar&aacute;s todo. Si alguien te pregunta c&oacute;mo estuvo tu visita, les dir&aacute;s que yo estaba en cama con fiebre, y t&uacute; te quedaste a cuidarme un par de horas. De hecho, cuando empieces a perder la memoria, t&uacute; misma creer&aacute;s que lo que sucedi&oacute; fue eso.<\/p>\n<p>&mdash; Entendido.<\/p>\n<p>&mdash; Ahora vuelve a tu casa. Cu&iacute;date de los degenerados, con esas pintas pueden querer violarte. Definitivamente no deber&iacute;as vestir de esa forma cuando vas a visitar a tu sobrino.<\/p>\n<p>Salgo de la casa. Mis pasos son ruidosos debido a mis tacones. &iquest;Qu&eacute; fue toda esa locura que acababa de pasar? &iexcl;Maldici&oacute;n!<\/p>\n<p>Mi pollera es muy corta, y mis tetas demasiado grandes para ese top &iquest;Por qu&eacute; tuve que vestirme as&iacute;? Algunos autos me tocan bocina. Pero se pierden enseguida. Los chicos que me hab&iacute;an dicho groser&iacute;as ya no est&aacute;n en la esquina, por suerte. De lo contrario, qui&eacute;n sabe qu&eacute; har&iacute;an al verme tan indefensa.<\/p>\n<p>Algunos vecinos me ven llegar con este aspecto deplorable. &iquest;Qu&eacute; dir&iacute;an? &iquest;Dar&iacute;an por sentado que enga&ntilde;e a Eduardo? &iquest;Le llegar&iacute;a a &eacute;l alg&uacute;n chisme?<\/p>\n<p>Entro a mi casa. Tiro la cartera sobre el sof&aacute;, y me quito los zapatos. Me desnudo y me voy a duchar. El ano est&aacute; a&uacute;n dilatado. Todav&iacute;a siento como si tuviera una verga adentro. &iquest;Una verga? &iquest;Qu&eacute; estoy diciendo? Si Eduardo est&aacute; de viaje. Adem&aacute;s, vine de la casa de mi sobrino Camilo. Pobre chico, tan solo en su casa mientras est&aacute; enfermo. Hice bien en ir a cuidarlo. Aunque&hellip; &iquest;Por qu&eacute; no recuerdo de qu&eacute; conversamos? Me duele la cabeza. Una ducha caliente me va a hacer bien. &iexcl;Qu&eacute; demonios! Mi sexo est&aacute; hinchado y de &eacute;l sale un fuerte olor a flujos. Debo estar desvariando. Necesito descansar.<\/p>\n<p>Voy a la cama, a pesar de que es muy temprano. Necesito dormir. Por alg&uacute;n motivo me siento muy cansada. Camilo&hellip; debo visitarlo m&aacute;s seguido. Es un buen chico.<\/p>\n<p>Fin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 20<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Salgo de la ducha, froto el vidrio empa&ntilde;ado del espejo y me observo mientras me seco. S&eacute; que hay algo que no anda bien, pero no alcanzo a entender de qu&eacute; se trata. De hecho, cuando pienso en ello, me agarra un terrible dolor de cabeza. Es mejor no pensar, dice una voz en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4947,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32969","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32969","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4947"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32969"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32969\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32969"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32969"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32969"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}