{"id":33003,"date":"2021-12-20T23:00:00","date_gmt":"2021-12-20T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-12-20T23:00:00","modified_gmt":"2021-12-20T23:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-humedas-tercera-etapa-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-humedas-tercera-etapa-19\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas. Tercera etapa (19)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33003\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 19<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Parec&iacute;a que se avecinaba mal tiempo, la temperatura baj&oacute; dr&aacute;sticamente y las nubes que en principio se ve&iacute;an amenazantes, ahora eran una alarma de tormenta. Despu&eacute;s de comer, ya dentro del coche escucharon el primer trueno. Carol se acomod&oacute; en el asiento con su tripa algo llena, le gustaba ver tormentas, pero mejor en su casa, sentada al lado de una ventana, que dentro de un coche.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te apetece venir a mi cuarto un rato? &mdash;a Sergio le apetec&iacute;a seguir hablando, no de su t&iacute;a en particular, aunque tampoco le importaba que saliera el tema. &Uacute;nicamente quer&iacute;a pasar m&aacute;s tiempo con su amiga.<\/p>\n<p>&mdash;En el m&iacute;o mejor, que todav&iacute;a tengo que deshacer la maleta, &mdash;mir&oacute; con esa sonrisa maliciosa que solo ella sab&iacute;a poner. A Sergio le parec&iacute;a una ni&ntilde;a de diez a&ntilde;os&mdash; as&iacute; me ayudas.<\/p>\n<p>&mdash;Tienes una cara m&aacute;s dura&hellip;<\/p>\n<p>Vir&oacute; el volante mientras disminu&iacute;a la velocidad. Par&oacute; en la gasolinera para rellenar un dep&oacute;sito que estaba cerca de la reserva, con veinte euros ser&iacute;a suficiente para pasar el mes con holgura. Repost&oacute; con rapidez, al amparo del techo que le tapaba de las primeras gotas que empezaban a caer.<\/p>\n<p>Meti&oacute; la cabeza por la ventanilla que Carol ten&iacute;a abierta, se le hab&iacute;a ocurrido una idea y aunque era una hora temprana de la tarde&hellip; &iquest;Por qu&eacute; no?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te apetecen unas cervezas? Estar juntos en un cuarto sin alcohol se me hace raro, ya es tradici&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Fabuloso, necesitamos cerveza para aguantarnos!<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; lo dudes, me ofende&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Imb&eacute;cil&hellip; compra un pack de ocho, es lo que nos gusta, &iquest;no?<\/p>\n<p>&mdash;Mejor dos de ocho.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, tengo algo de resaca, no te pases&hellip; &mdash;el joven se encamin&oacute; sin querer escuchar esto &uacute;ltimo&mdash; &iexcl;Sergio, te he dicho que no te pases! &mdash;repiti&oacute; sacando la cabeza por la ventana. &Eacute;l movi&oacute; una mano en el aire, negando con el dedo y Carol sin saber por qu&eacute; sonri&oacute;, para al siguiente instante, metida en el coche susurrar&mdash; Me gusta que tengamos tradiciones.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; r&aacute;pido y en unos minutos ya estaban buscando sitio cerca de la residencia. Lo malo que aquello se volvi&oacute; imposible, apenas se ve&iacute;a con la tromba de agua que comenzaba a caer y nadie mov&iacute;a sus coches.<\/p>\n<p>&mdash;Te dejo en la entrada y cuando aparque ya subo.<\/p>\n<p>&mdash;Deja, si te mojas t&uacute;, ya me mojo yo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Lo dices para no deshacer sola la maleta, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>&mdash;Claro. &mdash;esta vez minti&oacute;. No le importaba la maleta, pero no quer&iacute;a que Sergio se mojara solo, era una estupidez, pero&hellip; no quer&iacute;a.<\/p>\n<p>Tardaron media hora larga en aparcar, mientras Carolina se&ntilde;alaba sitios enanos, donde obviamente para cualquier ojo, menos los de la chica, el coche no entraba. Al final aparc&oacute; en un estrecho lugar despu&eacute;s de varias maniobras donde su amiga acab&oacute; por felicitarle y chocar ambos las palmas.<\/p>\n<p>Ahora se ven&iacute;a lo m&aacute;s complicado, decidieron que correr ser&iacute;a lo ideal, el agua ca&iacute;a a mares y las nubes encapotaban el cielo, era est&uacute;pido esperar, aquello seguir&iacute;a todo el d&iacute;a. Contaron hasta tres, los dos mir&aacute;ndose y cada uno con la manilla en la mano.<\/p>\n<p>&mdash;Una&hellip; dos&hellip; y&hellip; &iexcl;Tres! &mdash;salieron a la carrera.<\/p>\n<p>Primero se adelant&oacute; Carol, mientras Sergio cerraba el coche. La pill&oacute; enseguida y corrieron a la par durante m&aacute;s o menos medio kil&oacute;metro sin parar. No importaba lo r&aacute;pido que fueran, se iban a mojar y as&iacute; sucedi&oacute;. El sonido estridente de un trueno les marc&oacute; la entrada a la residencia donde el bedel les miraba incr&eacute;dulo por los mojados que entraban.<\/p>\n<p>Ambos con ropas m&aacute;s o menos de primavera estaban empapados en agua, Carol incluso se tuvo que quitar las gafas para ver algo, ni siquiera se las pod&iacute;a limpiar todo ella estaba h&uacute;meda. Toda.<\/p>\n<p>Subieron a la carrera y Sergio se detuvo primero en su puerta. Carolina sigui&oacute; con las cervezas en la mano.<\/p>\n<p>&mdash;Trae un pijama, ya te duchas aqu&iacute;, que tengo ganas de empezar la primera cerveza.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Se te ha pasado la resaca?<\/p>\n<p>A&ntilde;adi&oacute; &ldquo;un poco&rdquo; en silencio, sin mover los labios y juntando el dedo &iacute;ndice con el pulgar.<\/p>\n<p>Dentro de su habitaci&oacute;n, Carol se sinti&oacute; extra&ntilde;a, hac&iacute;a tanto que no se sent&iacute;a as&iacute; de bien con un chico. Desde su exnovio, b&aacute;sicamente los hab&iacute;a dejado a un lado, centr&aacute;ndose solamente en las mujeres.<\/p>\n<p>Con Sergio sab&iacute;a que solo era amistad, ella hab&iacute;a desistido de los hombres &ldquo;son todos iguales&rdquo; rezaba de continuo, pero&hellip; &iquest;&Eacute;l lo era? Comenzaba a dudarlo. Cogi&oacute; la toalla y en menos de un minuto abri&oacute; a su amigo que segu&iacute;a chorreando.<\/p>\n<p>&mdash;D&uacute;chate primero si quieres.<\/p>\n<p>&mdash;Mejor. Paso de ver todos tus pelos en la ducha.<\/p>\n<p>&mdash;Todav&iacute;a hago que me la vuelvas a arreglar&hellip;<\/p>\n<p>Sergio entr&oacute; al ba&ntilde;o ri&eacute;ndose como casi siempre hac&iacute;a cuando estaba con su amiga, era inevitable no pas&aacute;rselo bien a su lado. La ducha le sent&oacute; de cine, el fr&iacute;o hab&iacute;a entrado en su interior y de alguna manera deb&iacute;a sacarlo. Aunque por una extra&ntilde;a raz&oacute;n que cada vez comprend&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s, una zona no estaba fr&iacute;a.<\/p>\n<p>&Uacute;ltimamente su pene ten&iacute;a consecuencias extra&ntilde;as al estar con Carol, siempre daba peque&ntilde;os respingos al pensar en ella dentro de su habitaci&oacute;n, una vez lleg&oacute; a pon&eacute;rsele tiesa. No se masturb&oacute;, pero la idea le rond&oacute; la mente.<\/p>\n<p>Al tiempo que le ca&iacute;a el agua masaje&aacute;ndole el cr&aacute;neo, le vino a la mente las palabras que hac&iacute;a meses le confes&oacute; a su t&iacute;a. Parec&iacute;a que era cierto, no pod&iacute;a tener amigas, siempre acababa pensando en ellas de un modo sexual. Aunque en verdad, &iquest;Era Carol su amiga o&hellip; quer&iacute;a en el fondo algo?<\/p>\n<p>Ten&iacute;a claro que la apreciaba mucho, era buena, confiable, agradable, a veces un poco intensa&hellip; en ocasiones demasiado&hellip;, pero se hac&iacute;a querer y lo mejor de todo, conectaban.<\/p>\n<p>Se sec&oacute; sin dar m&aacute;s vueltas al tema, era su amiga y punto, lo dej&oacute; claro en su mente. Con el pijama puesto y el pelo h&uacute;medo como apareci&oacute; delante de su t&iacute;a, volvi&oacute; al cuarto. All&iacute; estaba Carol, esperando su turno, con el pelo moreno y de puntas azules realmente mojado, y envuelta en una toalla. Debajo&hellip; nada, igual que la primera vez que se vieron.<\/p>\n<p>&mdash;Has tardado una vida, espero que no te hayas pajeado&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; obsesi&oacute;n con las pajas! No tranquila, no acostumbro a mancillar duchas que ya han sido usadas.<\/p>\n<p>&mdash;Estuviste r&aacute;pido&hellip; &mdash;entorn&oacute; los ojos buscando una contestaci&oacute;n que no llegaba&mdash; Esta te la puse en bandeja.<\/p>\n<p>Carolina fue r&aacute;pida y sali&oacute; en unos minutos con su pijama puesto. Un pantal&oacute;n largo que le tapaba la mitad de unos pies descalzos y arriba una camiseta corta que le llegaba hasta el ombligo y marcaba dos pezones que no llevaban sujetador. Sergio sent&iacute;a que eran amigos, pero tampoco era tonto, si los pezones estaban para verlos&hellip; mirar&iacute;a&hellip; disimuladamente&hellip;, pero mirar&iacute;a.<\/p>\n<p>Le lanz&oacute; una cerveza al aire que la chica cogi&oacute; con suma destreza. La abrieron al un&iacute;sono, compartiendo el sonido de liberaci&oacute;n que a tantos y tantas gusta. Brindaron en un aire ficticio y dieron el primer trago de las ocho cervezas que en teor&iacute;a tocaba por cabeza. S&iacute;, Sergio hab&iacute;a tra&iacute;do las que le dio la gana, diecis&eacute;is en total.<\/p>\n<p>&mdash;Carol, entiendo que no te gusten los hombres. Vosotras tir&aacute;is mucho pelo en el ba&ntilde;o, eso es un hecho. &mdash;afirm&oacute; lo que le dec&iacute;a, no ten&iacute;a argumentos para lo contrario&mdash; Pero nosotros&hellip; olemos fuerte, somos brutos, nos dejamos llevar por impulsos y si tenemos barba os pica al besar y en otras zonas.<\/p>\n<p>&mdash;T&uacute; poco problema tendr&aacute;s, menuda birria de barba que te sale.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Aunque tienes raz&oacute;n en muchas cosas, ya te dije que no es que no me gusten los chicos. Lo que te dije es que me he olvidado de ellos, bueno de vosotros.<\/p>\n<p>&mdash;Cierto. &mdash;dio un trago largo, estaba seco y la garganta recibi&oacute; de buena gana la cerveza fr&iacute;a&mdash; Es mucho inmiscuirme preguntarte &iquest;por qu&eacute;?<\/p>\n<p>Mirando a la ventana y viendo como las gotas golpeaban con fuerza, se levant&oacute; para poner un poco de m&uacute;sica. Algo bajito, para no molestar a los estudiantes y suspir&oacute; con fuerza.<\/p>\n<p>&mdash;No lo es. Eres mi amigo, me gusta hablar contigo. &mdash;Sergio se sinti&oacute; feliz por escucharlo y a la vez decepcionado por la erecci&oacute;n que tuvo pensando en ella&mdash; Fue antes de venir a la universidad. He estado con varios chicos, m&aacute;s chicos que con chicas, pero con mi ex ya dije hasta aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Hizo una breve pausa para dar un trago largo, la historia no le gustaba, pero hablar con Sergio era otra cosa, con &eacute;l todo sab&iacute;a diferente. Dej&oacute; la lata en la mesa y se dispuso a hablar.<\/p>\n<p>&mdash;Soy un tanto desastre &mdash;Sergio sonri&oacute; sin resistirse. No hac&iacute;a falta que lo jurara&mdash; Vale, es evidente que s&iacute;. S&eacute; que soy un tanto complicada para una relaci&oacute;n, y algunas veces pues me ha costado estar en pareja, tampoco muchas. Pero tambi&eacute;n me han fallado, no me gusta que me mientan y me duele much&iacute;simo. Casi siempre he tenido ese tipo de decepciones con los t&iacute;os y&hellip; es ir&oacute;nico, porque con Paola me est&aacute; pasando algo similar, aunque creo que de forma diferente. Ella al menos tiene la excusa de la verg&uuml;enza y de no querer &ldquo;salir de la zona de confort&rdquo; &iquest;no?<\/p>\n<p>Sergio dio un trago largo y levant&oacute; ambos hombros sin saber qu&eacute; contestar. Labr&oacute; una opini&oacute;n algo dura sobre esa Paola, que nunca hab&iacute;a visto, pero no le ca&iacute;a bien porque cre&iacute;a que solo se beneficiaba de su amiga y que&hellip; nunca estar&iacute;an juntas. Al menos de cara al p&uacute;blico, en esa habitaci&oacute;n en la que estaba, sab&iacute;a de boca de Carolina que le encantaba que le comieran su sexo.<\/p>\n<p>&mdash;Tampoco quiero divagar mucho, porque no merece la pena. Sal&iacute;a con un t&iacute;o mayor, dos a&ntilde;os m&aacute;s que yo, ahora parece una distancia enana, pero cuando tienes diecis&eacute;is, es la leche. El caso es que yo de maravilla, me trataba bien, o eso cre&iacute;a, me llevaba a sitios en el coche&hellip; bueno te imaginas una relaci&oacute;n de una adolescente. El caso es que la historia se resume muy f&aacute;cil, me pidi&oacute; unas fotos&hellip; picantes&hellip; tambi&eacute;n te imaginas, y pues est&uacute;pida de m&iacute; se las envi&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Hijo de puta&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Exacto, las pas&oacute;. Mira, a m&iacute; enviar esas fotos casi que me gustaba, es tu pareja, te ve desnuda y en peores situaciones, no me importa, pero cuando las envi&oacute;, se me cay&oacute; el mundo encima. Seg&uacute;n &eacute;l, le hab&iacute;an quitado el m&oacute;vil, pues hijo de puta, p&aacute;rtele la cara al que lo haya hecho. &mdash;Carol se encend&iacute;a con el tema. El sabor de la cerveza la seren&oacute;&mdash; Resumiendo, que la foto corri&oacute; por varios grupos y todo muy gracioso, claro&hellip;, por eso&hellip; despu&eacute;s de un a&ntilde;o de mierda, entre en la universidad, vi la oportunidad y vine aqu&iacute;. Quer&iacute;a dejar el agua correr, es lo que siempre dice mi padre, al final suelen ir olvid&aacute;ndose del tema porque aparecen otros m&aacute;s jugosos&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Joder! Menuda putada, Carol. Te dir&eacute; que lo siento mucho, aunque creo que no te ayudar&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Lo peor no es eso, Sergio, que va. Lo peor viene despu&eacute;s, las burlas, las mofas, porque en la foto no se apreciaba muy bien que era yo, si me conoc&iacute;as lo sab&iacute;as, sino no. Gente que no me conoc&iacute;a me mandaba mensajes para follar, era todo tan asqueroso y violento. Tal vez eso sea lo m&aacute;s asumible de todo, lo borraba y punto, pero&hellip; aqu&iacute; viene lo m&aacute;gico de la vida. En mi grupo de amigas &eacute;ramos una decena de chicas, t&iacute;a arriba, t&iacute;a abajo y lo cojonudo de todo, lo m&aacute;s maravillo, es que algunas se mosquearon por ir enviando esas fotos.<\/p>\n<p>Sergio torci&oacute; el rostro sin comprender lo que suced&iacute;a, la m&uacute;sica segu&iacute;a sonando y un rayo cay&oacute; a varios kil&oacute;metros, pero le daba lo mismo, solo ten&iacute;a ojos para su amiga.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora estoy bien, pero llor&eacute; mucho. Pienso que esas hijas de puta, no tienen otro nombre, no eran mis amigas y me odiar&iacute;an o querr&iacute;an comerle la polla al que era mi novio, no lo s&eacute;. El caso es que me tildaron de zorra y el grupo se dividi&oacute;, mis fieles amigas, nunca una palabra tuvo tanto significado, me apoyaron y a d&iacute;a de hoy cuando vuelvo quedo con ellas. Son mi mundo, las amo y me aman. Sin embargo, a d&iacute;a de hoy, despu&eacute;s de varios a&ntilde;os, me cuesta pisar el que ha sido mi pueblo.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora mismo se queda corta mi oscura historia. &mdash;remarc&oacute; lo de oscura queriendo cambiar la expresi&oacute;n de Carol, no lo consigui&oacute;&mdash; Quiz&aacute; sea una frase muy usada, pero si pudiera hacer algo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;M&aacute;quina del tiempo? &iquest;Tienes una? &mdash;forz&oacute; una media sonrisa, pero sus ojos verdes manaban tristeza.<\/p>\n<p>&mdash;Tengo que mirar en mi trastero, pero creo que se la dej&eacute; a un amigo y nunca me la devolvi&oacute;. &mdash;apart&oacute; la lata acabada de su mano y la dej&oacute; en el escritorio, fue hasta el ordenador y su cerebro pens&oacute; r&aacute;pido en una canci&oacute;n. Se le hab&iacute;a ocurrido una estupidez, la cara de Carol se entristec&iacute;a a cada poco y deb&iacute;a animar a su amiga&hellip; para una que ten&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>Corri&oacute; r&aacute;pido con el rat&oacute;n por el reproductor de m&uacute;sica y eligi&oacute; una, que bueno&hellip; no estaba mal del todo para lo que quer&iacute;a. En la habitaci&oacute;n, mientras Carol mirada dubitativa a su amigo sin saber lo que hac&iacute;a, Marc Anthony empez&oacute; a cantar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sergio? &iquest;Vivir mi vida? &iquest;De verdad?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;La conoces?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, claro, aunque no es de mis favoritas&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Calla! &mdash;Marc dijo las primeras palabras y Sergio cogi&oacute; de la mano a su amiga levant&aacute;ndola de la silla&mdash; &iexcl;Venga, baila conmigo!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Sergio, qu&eacute; haces?!<\/p>\n<p>Por la fuerza del joven, el peque&ntilde;o cuerpo de la chica dio una vuelta en la habitaci&oacute;n volviendo a sostenerse por la intervenci&oacute;n de la mano de su amigo. Se miraron dentro del cuarto, con los cuerpos h&uacute;medos de la ducha y el calor reinante en el peque&ntilde;o recinto. Cogidos de la mano, con los brazos estirados y los cuerpos separados, se vieron por primera vez de otra forma.<\/p>\n<p>Sergio sonre&iacute;a, pero de verdadera felicidad, quer&iacute;a pas&aacute;rselo bien y sobre todo, ayudar a su amiga. Carol lo entendi&oacute; y su gesto sorprendido, cambi&oacute; para copiar la misma sonrisa que ten&iacute;a su amigo. Solo una persona le hab&iacute;a sacado esa sonrisa a cuentagotas en todo este tiempo y hab&iacute;a sido Paola. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; Sergio?&rdquo;.<\/p>\n<p>Carolina no lo dudo, dio una vuelta sobre la alfombra del cuarto, sus pies sisearon en el suelo. Parec&iacute;a una bailarina girando sobre un teatro ruso atestado de invitados importantes. Las manos cogidas sobre la cabeza de la chica viraron como el cuerpo de esta. Lo hizo r&aacute;pido, tanto que mientras el pelo se estiraba hasta el m&aacute;ximo despidiendo peque&ntilde;as gotas, temi&oacute; que las gafas le salieran volando.<\/p>\n<p>No ocurri&oacute;, sin embargo, lo que si pas&oacute; fue que la fuerza de rotaci&oacute;n le hizo quedarse totalmente pegada a su amigo. Pecho con pecho, sus cuerpos cubiertos &uacute;nicamente por una tela volv&iacute;an a estar unidos, esta vez no era un abrazo, era un baile.<\/p>\n<p>Sergio la sujet&oacute; con fuerza de la mano y pos&oacute; la otra en una peque&ntilde;a cintura que hizo que su palma pareciera gigante. Ella la coloc&oacute; en el hombro del joven, tan duro y seguro que le pareci&oacute; m&aacute;gico. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; me est&aacute; pasando?&rdquo;.<\/p>\n<p>La canci&oacute;n prosegu&iacute;a, llena de vida y vitalidad. El baile se convert&iacute;a en una mara&ntilde;a de pasos mal trenzados, risas incontrolables y roces inevitables, pero de lo m&aacute;s gratificantes. No es que se lo estuvieran pasando bien, es que se divert&iacute;an como verdaderos cr&iacute;os. Lo recientemente narrado por Carol se hab&iacute;a esfumado, borrando el recuerdo de un individuo que detestaba. Y para Sergio sus problemas se hab&iacute;an resumido a&hellip; dar con el paso acertado para no caerse o pisar a la chica.<\/p>\n<p>La canci&oacute;n termin&oacute;, haciendo ambos una est&uacute;pida reverencia que sali&oacute; de improviso. Fueron a sus lugares de origen con una sonrisa imborrable que nadie les pod&iacute;a arrebatar, juntos&hellip; eran felices.<\/p>\n<p>Otra cerveza corri&oacute; y despu&eacute;s una nueva&hellip; bebieron las diecis&eacute;is durante toda la tarde y la conversaci&oacute;n no ces&oacute; en ning&uacute;n momento. Todo fueron carcajadas, risas imparables y felicidad tan atronadora como los truenos del exterior. El contraste de un lado de la ventana a otro, era incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>&mdash;Estoy borracho. &mdash;Sergio no ten&iacute;a que jurarlo, se ve&iacute;a, era la tercera vez que iba a mear.<\/p>\n<p>&mdash;No me hab&iacute;a percatado&hellip; &mdash;la lengua de Carol se trababa. Se maldijo por un segundo por estar as&iacute; despu&eacute;s de tal cogorza el fin de semana. Pero era joven, se lo pod&iacute;a permitir.<\/p>\n<p>&mdash;Pues&hellip; &mdash;Sergio cay&oacute; pesadamente sobre la cama&mdash; tengo que confesar, que el tema de la foto una vez se lo ped&iacute; a Marta. &mdash;Carol ya sab&iacute;a de sobra quien era esa chica&mdash; Por supuesto no me la envi&oacute; y no la culpo, nunca m&aacute;s insist&iacute;, pero&hellip; &iexcl;Dios! Como me pon&iacute;a la idea. Es algo que estar&aacute; en la cabeza o qu&eacute; s&eacute; yo, pero el morbo de una foto, as&iacute; en lencer&iacute;a, de tu novia&hellip; la idea es superexcitante.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Sergio! &mdash;rio a mand&iacute;bula abierta dobl&aacute;ndose hacia atr&aacute;s mientras dejaba al aire buena parte de su vientre&mdash; &iexcl;Puto guarro!<\/p>\n<p>&mdash;No lo soy. &mdash;se defendi&oacute; con dos coloretes en las mejillas.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute; lo eres. &mdash;no paraba de re&iacute;rse y mostrar lo borracha que estaba&mdash; Pero bueno, brindo por Marta, una gran mujer y sabia. &mdash;alz&oacute; la copa. El joven le sigui&oacute; a rega&ntilde;adientes&mdash; La m&iacute;a no era en ropa interior como tal, era un poco m&aacute;s especial.<\/p>\n<p>A Carolina hablar del tema ya no le causaba absolutamente nada. El baile la exorciz&oacute; y con la ayuda de las cervezas, hab&iacute;an matado al demonio. Al menos por el momento, sab&iacute;a que ese mal que ten&iacute;a en su interior volver&iacute;a, pero con Sergio dentro de la habitaci&oacute;n, estaba a salvo.<\/p>\n<p>&mdash;No entiendo. &mdash;pocas cosas pod&iacute;a comprender.<\/p>\n<p>&mdash;A ver&hellip; esto si lo comentas, s&iacute; que te mato &iexcl;eh! &mdash;el muchacho cerr&oacute; los labios como si tuviera una cremallera&mdash; As&iacute; me gusta. Pues mira&hellip; a m&iacute;&hellip; el tema de los disfraces&hellip; ya sabes disfrazarte de personajes o personas o de cierto modo&hellip; &mdash;no pod&iacute;a estar m&aacute;s roja, para Sergio estaba preciosa&mdash; me pone.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Toma! &mdash;comenz&oacute; a re&iacute;rse sin parar hasta que la chica le lanz&oacute; un coj&iacute;n&mdash; No, no, si me parece maravilloso, te dir&eacute; que a m&iacute; un poco tambi&eacute;n. O sea no vestirme y eso, pero igual hacer un poco de eso, me fascinar&iacute;a. &iquest;Puedo saber de qu&eacute; era?<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute; para qu&eacute; digo nada. &mdash;se tap&oacute; la cara y cuando la descubri&oacute; habl&oacute; de nuevo&mdash; Pues ten&iacute;a una ropa muy sexy, ni te lo imaginas, lencer&iacute;a buena &iexcl;eh! Nada de mercadillo. Unos guantes con los dedos al aire, unas medias negras, una cola y &mdash;se llev&oacute; las manos al pelo&mdash; una diadema con orejas de gata&hellip; &iexcl;Ah! Y&hellip; me pint&eacute; unos bigotes.<\/p>\n<p>&mdash;Vaya&hellip; &mdash;se qued&oacute; perplejo y le cost&oacute; contestarla, porque una parte de &eacute;l se estaba poniendo dura. Logr&oacute; decir algo al pensar en su miembro&mdash; &iquest;Una cola?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&hellip;, pero&hellip; eso ya otro d&iacute;a. &mdash;terminando por re&iacute;rse de forma muy t&iacute;mida&mdash; Es una fantas&iacute;a que ten&iacute;a y claro pensaba que con mi ex&hellip;, pero no, por supuesto que no.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Paola?<\/p>\n<p>&mdash;No&hellip; aparte de que me da much&iacute;sima verg&uuml;enza contarle eso. &mdash;&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; a Sergio no?&rdquo;&mdash; La fantas&iacute;a es con un chico, no una chica. O sea que me da que me quedar&eacute; con las ganas.<\/p>\n<p>En aquel instante Sergio no dud&oacute; en querer facilitarla la ayuda para cumplir lo que desease, pero sabiamente se cay&oacute;. Notando un picor muy reconocible en la entrepierna decidi&oacute; que era el momento de irse, si la conversaci&oacute;n segu&iacute;a, el picor se convertir&iacute;a en un dolor terrible al tratar de no despertar a la bestia.<\/p>\n<p>Se puso de pie, con un leve bulto que Carol mir&oacute; con curiosidad. Una curiosidad que r&aacute;pido se convirti&oacute; en timidez, porque el pene de Sergio se notaba much&iacute;simo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Ya te vas? &mdash;la joven quer&iacute;a seguir hablando toda la tarde y toda la noche, se lo pasaba genial.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, que si no ma&ntilde;ana, no nos vamos a levantar. &mdash;algo sinti&oacute; al mirarla a los ojos y pregunt&oacute;&mdash; &iquest;Prefieres que me quede?<\/p>\n<p>&mdash;Eh&hellip; no, no, mejor descansar. Tenemos que dormir, adem&aacute;s tengo que deshacer la mochila que al final te has escaqueado. &mdash;detuvo sus labios un segundo y volvi&oacute; a mirar en una d&eacute;cima de segundo el bulto entre sus piernas. &ldquo;&iexcl;Quita la vista!&rdquo;&mdash; Si te quieres quedar&hellip; tampoco me importa.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno&hellip; igual&hellip;<\/p>\n<p>Vio c&oacute;mo su amiga se levantaba. Qued&oacute; con la ventana a la espalda mientras las gotas segu&iacute;an golpeando el cristal y una canci&oacute;n que no escuchaba sal&iacute;a del ordenador. Dio un paso hacia &eacute;l con los pies descalzos, el ombligo al aire y&hellip; unos pezones parcialmente duros que se notaban tras la tela.<\/p>\n<p>Sus pechos se ve&iacute;an firmes, la camiseta estaba ce&ntilde;ida y se pod&iacute;a vislumbrar su contorno, Sergio lo vio y Carol observ&oacute; como la miraba. Ambos se sintieron extra&ntilde;os por primera vez, bajando esta &uacute;ltima la cabeza, con la intenci&oacute;n m&aacute;s disimulada posible, de mirar el bulto que se mov&iacute;a bajo la tela.<\/p>\n<p>&mdash;Ser&aacute; mejor que me vaya.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, ma&ntilde;ana nos vemos. &mdash;esper&oacute; un momento y le volvi&oacute; a mirar a los ojos, ambos conectaron un segundo eterno&mdash; &iquest;Te parece bien?<\/p>\n<p>&mdash;Por supuesto.<\/p>\n<p>Sergio se fue r&aacute;pidamente, sin dar m&aacute;s tiempo a otra palabra que estropeara el momento. &iquest;Por qu&eacute; lo hab&iacute;a estropeado con su reacci&oacute;n o Carol estaba c&oacute;moda? Sus duros pezones con el calor de la habitaci&oacute;n no eran normales, o eso cre&iacute;a el joven.<\/p>\n<p>Se adentr&oacute; con rapidez en la cama, sin pensar en nada m&aacute;s que en el blanco del techo para reprimir una masturbaci&oacute;n que estaba llamando a la puerta. Logr&oacute; cerrar los ojos y el alcohol hizo que el sue&ntilde;o viniera r&aacute;pido, hab&iacute;a conseguido parar un orgasmo con el nombre de Carol. Lo que desconoc&iacute;a era que su amiga, tambi&eacute;n detuvo un orgasmo, pero en su caso, con el nombre de Sergio.<\/p>\n<p>****<\/p>\n<p>De lunes a jueves Sergio apenas vio un rato a Carolina. La pobre estaba algo estresada con un examen parcial que ten&iacute;a el viernes y estudi&oacute; como nunca. Sergio solo la molest&oacute; unos minutos, llev&aacute;ndola una bebida energ&eacute;tica para que recuperara fuerzas. La joven lo agradeci&oacute; y le despach&oacute; r&aacute;pido, ten&iacute;a que seguir estudiando, aunque le cost&oacute; bastante retomar el estudio, Sergio estaba en su cabeza.<\/p>\n<p>El muchacho en cambio, poco ten&iacute;a que hacer. Pas&oacute; par de tardes junto a Javi y otros amigos jugando a las cartas en la cafeter&iacute;a, con penosa suerte hay que a&ntilde;adir, y tambi&eacute;n intercambiando mensajes con su hermana. Laura sol&iacute;a escribirle casi a diario, aunque esa semana en concreto hablaron de manera ininterrumpida. Sobre todo de la visita de Carmen, de las cosas que le compr&oacute; y tambi&eacute;n, de que su madre andaba algo nerviosa o intranquila, no sab&iacute;a bien.<\/p>\n<p>Se pod&iacute;a hacer una idea de cu&aacute;l era el motivo. Seg&uacute;n su t&iacute;a, Mari quer&iacute;a hablarlo, ten&iacute;a ganas&hellip; o por lo menos estaba por la labor de poner fin a la situaci&oacute;n. Ninguno de los dos sab&iacute;a que suceder&iacute;a despu&eacute;s, si volver&iacute;an los mismos sentimientos o retomar&iacute;an su antigua vida, pero hab&iacute;a que hacer algo &iexcl;YA!<\/p>\n<p>Pregunt&oacute; a su hermana el horario de su madre, m&aacute;s que nada por confirmarlo, ya se lo hab&iacute;a dicho anteriormente. Lo &uacute;nico que le importaba era que sal&iacute;a a los ocho y estaba siempre de lunes a viernes, alg&uacute;n s&aacute;bado que otro tambi&eacute;n, pero entre semana era cuando la pod&iacute;a pillar.<\/p>\n<p>El jueves se qued&oacute; dormido dici&eacute;ndola que muchas gracias por la informaci&oacute;n y no le sorprendi&oacute; levantarse al d&iacute;a siguiente con un mensaje de Laura. Lo que si le impresion&oacute; a primera vista fue el contenido.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Vas a ir a verla?<\/p>\n<p>Pod&iacute;a ser una duda normal, una pregunta com&uacute;n de una hermana a su hermano. Sin embargo, a trav&eacute;s de la pantalla sinti&oacute; algo raro, como si esas palabras tuvieran un tono y Laura se lo preguntase de otra forma. &ldquo;&iquest;Lo vais a arreglar?&rdquo; fue lo que en verdad ley&oacute; el muchacho sinti&eacute;ndose descolocado por completo.<\/p>\n<p>Solo eran imaginaciones suyas, Laura no sab&iacute;a nada, por supuesto Mari no se lo hab&iacute;a contado. Pero su hermana era lista, bastante perspicaz y se pod&iacute;a oler que algo pasaba. Con dedos inquietos escribi&oacute; en el m&oacute;vil una escueta respuesta.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Me parece muy bien.<\/p>\n<p>Laura contest&oacute; r&aacute;pido, no le importaba sacar el m&oacute;vil de forma furtiva en clase, siempre ten&iacute;a un hueco para hablar con su hermano.<\/p>\n<p>La puerta son&oacute; con fuerza mientras la pregunta que se imaginaba en su cabeza resonaba una y otra vez. Sergio se alz&oacute; de su cama, con el pelo disparado para diferentes direcciones y a&uacute;n a medio despertar. Abri&oacute; la puerta recibiendo una ayuda extra del exterior, haciendo que se retirara un paso atr&aacute;s dejando paso al vendaval que se avecinaba.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya est&aacute;! &iexcl;Me sali&oacute; de puta madre!<\/p>\n<p>Claro que era Carolina, con su vitalidad ma&ntilde;anera entrando a viva voz con una felicidad que le sal&iacute;a por los poros.<\/p>\n<p>&mdash;Me alegro &mdash;dijo Sergio en mitad de un bostezo.<\/p>\n<p>&mdash;Huele a paja, abre las ventanas.<\/p>\n<p>&mdash;Dios, Carol, siempre igual. Eres pesada hasta decir basta.<\/p>\n<p>Con una energ&iacute;a infinita corri&oacute; hasta la ventana y la abri&oacute; con fuerza haciendo que Sergio apartara la vista de sol como un vulgar vampiro. En un visto y no visto, le hizo la cama he incluso le orden&oacute; el escritorio.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; haces?<\/p>\n<p>&mdash;Es que me levant&eacute; con much&iacute;simas ganas.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Tienes planes para este fin de semana?<\/p>\n<p>&mdash;Marcho a la tarde, pero el domingo al mediod&iacute;a estoy aqu&iacute;. Es el cumplea&ntilde;os de una amiga. &iquest;Me vas a echar de menos? &mdash;le pinch&oacute; con un dedo en el vientre y este sonri&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Un poco, tampoco te ilusiones.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;C&oacute;mo te gusta mentir! &mdash;le a&ntilde;adi&oacute; entornando los ojos&mdash;. Venga, v&iacute;stete, vamos a dar un paseo o algo, que ha salido el sol.<\/p>\n<p>&mdash;Diez minutos, por favor.<\/p>\n<p>&mdash;Seis y porque estoy feliz. &mdash;le empez&oacute; a empujar a la ducha&mdash; &iexcl;R&aacute;pido, r&aacute;pido! No quiero perder el d&iacute;a. &mdash;cerr&oacute; la puerta del ba&ntilde;o con Sergio dentro y a&ntilde;adi&oacute;&mdash; Si no te das prisa me voy a poner a fisgar tus cosas.<\/p>\n<p>&mdash;Me da que lo vas a hacer aunque tarde tres minutos.<\/p>\n<p>La joven se rio tras la puerta y esper&oacute; sentada en la cama. Ten&iacute;a algo por lo que estar feliz, que seguramente contar&iacute;a a Sergio m&aacute;s tarde. Hab&iacute;a quedado con Paola, el domingo a la ma&ntilde;ana iban a hablar y parec&iacute;a que por fin dar&iacute;an un paso m&aacute;s, estaba ilusionada y quer&iacute;a grit&aacute;rselo. Sin embargo, algo dentro de ella no quer&iacute;a decirle nada, ten&iacute;a un presentimiento, como si a Sergio&hellip; le fuera doler.<\/p>\n<p>No entend&iacute;a muy bien de donde ven&iacute;a esa sensaci&oacute;n, era como decir a un novio, &ldquo;oye me voy a ver con mi ex, &iquest;qu&eacute; te parece?&rdquo;. &ldquo;No le estoy enga&ntilde;ando, no es nada m&iacute;o, ni siquiera me gusta&hellip;&rdquo; pensaba mientras perd&iacute;a sus ojos en la pared verde que hab&iacute;a detr&aacute;s del escritorio.<\/p>\n<p>Aunque sab&iacute;a que algo la pasaba, no solo fue el fin de semana pasado. Esta semana gracias a los estudios no le dio tiempo a pensar mucho en su amigo, pero cuando le llev&oacute; la bebida energ&eacute;tica, el pecho se le comprimi&oacute; para despu&eacute;s latir con fuerza. Le gustaba mucho estar con &eacute;l, tanto que igual&hellip; le comenzaba a gustar de otra forma&hellip;<\/p>\n<p>Carol se enga&ntilde;aba una y otra vez, dici&eacute;ndose que eran amigos y nada m&aacute;s, que era amor de amigos y punto. &iquest;C&oacute;mo le iba a gustar otra vez un t&iacute;o? &ldquo;Son unos cabrones&rdquo;. No obstante, no ten&iacute;a muy claro si generalizar era una buena opci&oacute;n, &ldquo;Sergio&hellip; no es as&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>La ma&ntilde;ana fue bastante placentera, caminaron por los alrededores de la facultad mientras Carolina no paraba de hablar de su examen. Buscaba un momento para contarle lo de su &ldquo;novia&rdquo;, con suerte igual a partir del domingo podr&iacute;a llamarla as&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Estuve hablando con Laura. &mdash;sentada en el banco comiendo una bolsa de Doritos, Carol se gir&oacute;. El tono de Sergio indicaba que era importante. Ya le conoc&iacute;a&mdash; Me ha estado hablando de casa, de mis padres&hellip; he decidido que voy a ir a hablar con mi madre.<\/p>\n<p>La joven se qued&oacute; de piedra, queriendo decirle, &ldquo;muy bien, es lo que ten&eacute;is que hacer, arregla las cosas&rdquo;. Sin embargo, tard&oacute; en contestar, pensaba en todo lo que eso implicaba y en una cosa que ella&hellip; solo se imaginaba.<\/p>\n<p>&ldquo;Si lo arreglan, &iquest;volver&aacute; a casa? Eso es bueno, porque tendr&aacute; una buena relaci&oacute;n con sus padres. Pero, no quiero que se vaya&hellip;&rdquo;. Quer&iacute;a tenerle cerca, era un gran apoyo en su vida. En tan poco tiempo, se hab&iacute;a convertido en alguien tan importante, era su&hellip; MEJOR AMIGO.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te parece? &mdash;pregunt&oacute; Sergio al no ver reacci&oacute;n de parte de su amiga.<\/p>\n<p>&mdash;Bien. Supongo, &iquest;no? Me refiero, es lo que quieres &iquest;no?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, tengo que arreglar las cosas. Ahora no pienso tanto en ello &mdash;&ldquo;porque te tengo a ti y haces que me olvide de todo&rdquo; se trag&oacute; sus palabras. No quer&iacute;a sacarlas, sonar&iacute;an raras&mdash;, pero a la larga me comer&aacute; de nuevo por dentro.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; vais a hacer? &mdash;con la imaginaci&oacute;n volando, pens&oacute; que aquello sonar&iacute;a del todo inapropiado, rectific&oacute;&mdash; Vais a tomar algo o no s&eacute;, pasear&hellip; &mdash;&ldquo;c&aacute;llate, qu&eacute; la jodes&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;Ni idea, voy a ir a verla a la tienda. All&iacute; acabar&eacute; con esta chorrada.<\/p>\n<p>Necesitaba decirle algo, si quer&iacute;a que le acompa&ntilde;ase o si necesitaba alg&uacute;n tipo de apoyo moral. Pero no le sali&oacute;, adem&aacute;s que ella se ir&iacute;a a su casa, aunque si lo ped&iacute;a&hellip; se quedar&iacute;a con &eacute;l&hellip; lo que Sergio necesitase.<\/p>\n<p>&mdash;Si despu&eacute;s est&aacute;s mal o&hellip; no s&eacute;&hellip; me puedes llamar o algo. &mdash;se sent&iacute;a nerviosa, el tema la pon&iacute;a as&iacute;. Porque se ol&iacute;a que tras la capa superficial del problema, hab&iacute;a algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Pues tiene gracia&hellip;, pero podr&iacute;as ir d&aacute;ndome tu m&oacute;vil, &iquest;no?<\/p>\n<p>Carol sonri&oacute; de lo est&uacute;pido que era, ninguno de los dos ten&iacute;a el n&uacute;mero de tel&eacute;fono del otro, total &iquest;para qu&eacute;? Viv&iacute;an a dos puertas. Hac&iacute;an vida juntos, y todos los d&iacute;as se ve&iacute;an, no lo necesitaban, sin embargo, se intercambiaron los n&uacute;meros de tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>&mdash;Ya est&aacute;. Se&ntilde;or fontanero, as&iacute; te reconozco r&aacute;pido. &mdash;brome&oacute; la joven.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; pongo yo? Pesada, muy pesada, pesad&iacute;sima&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Pon: la mejor del mundo. Creo que es lo m&aacute;s evidente.<\/p>\n<p>Sonrieron y volvieron a la residencia, aunque a Carolina algo le picaba dentro de la cabeza. Todav&iacute;a ten&iacute;a que contarle lo de Paola y le costaba un mundo sacarlo, adem&aacute;s que saber que se ver&iacute;a con su madre, no entend&iacute;a por qu&eacute; no le daba buenas sensaciones. Sab&iacute;a que lo arreglar&iacute;an, que todo estar&iacute;a bien, sin embargo&hellip; Despu&eacute;s&hellip; &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a?<\/p>\n<p>Anduvieron hasta la puerta de Sergio, donde este se despidi&oacute; y Carol le par&oacute; antes de entrar. Fingi&oacute; una sonrisa de sorpresa, &ldquo;&iexcl;Vaya, qu&eacute; casualidad! Justo me acord&eacute; de algo que te ten&iacute;a que contar&hellip;&rdquo; que falso sonaba en su cabeza.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Sergio, que no te cont&eacute;! Habl&eacute; con Paola. &mdash;el gesto de Sergio le pareci&oacute; correcto. Parec&iacute;a que iba todo bien &iquest;por qu&eacute; iba a ir mal?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Me lo cuentas ahora? &iquest;C&oacute;mo no me lo has dicho antes? &iquest;Qu&eacute; tal?&mdash;la verdad que s&iacute; era sorprendente. Salvo para Carol, que el motivo era que no se atrev&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Se me pas&oacute; por completo, t&iacute;o, tengo la cabeza en mil cosas. Pues parece que bien y el domingo a la ma&ntilde;ana vamos a quedar para hablar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quiz&aacute; lo intent&eacute;is?<\/p>\n<p>&mdash;Puede ser.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sin otros novios de por medio y relaci&oacute;n p&uacute;blica?<\/p>\n<p>&mdash;Se lo est&aacute; pensando, pero parece decidida. &mdash;Carol dudaba de sus palabras.<\/p>\n<p>&mdash;Entiendo. &mdash;coloc&oacute; su mano en el hombro de su amiga&mdash; Me alegro si es eso lo que quieres. Solo te digo una cosa, ten cuidado&hellip; no quiero&hellip; &mdash;la duda por decirlo le comi&oacute;, pero era su amiga. Suspir&oacute; con fuerza y lo solt&oacute;&mdash; No quiero que te hagan da&ntilde;o.<\/p>\n<p>A Carol el coraz&oacute;n se le contrajo, por un momento sinti&oacute; tanto que no lo pudo contener. Millones de sentimientos trataban de manar por su piel logrando que el vello se le pusiera de punta, menos mal que Sergio no lo pod&iacute;a notar.<\/p>\n<p>Su frase, su voz, su tono, &ldquo;que no me hagan da&ntilde;o&rdquo; se repet&iacute;a en su cabeza, sonaba tan bien, tan calmado, con tanta protecci&oacute;n, le pareci&oacute; una frase perfecta. Pero por otro lado, tambi&eacute;n ten&iacute;a otra pronunciaci&oacute;n, que por una parte le gustaba, pero por otra, no quer&iacute;a que eso fuera as&iacute;. La pregunta son&oacute; fuerte en su cabeza, quiz&aacute; sab&iacute;a la respuesta de antemano, pero era la primera vez que le dio forma. &ldquo;&iquest;A Sergio le gusto?&rdquo;.<\/p>\n<p>Le sonri&oacute; fr&iacute;amente, como un mu&ntilde;eco de trapo con una mano atraves&aacute;ndola el trasero. No pod&iacute;a sacar algo m&aacute;s natural, porque no sab&iacute;a que sent&iacute;a, ella amaba a Paola, era con la que quer&iacute;a estar, no con Sergio.<\/p>\n<p>Se despidi&oacute; con un gesto de cabeza, dejando la conversaci&oacute;n cortada en ese punto y abriendo su puerta mientras el joven cerraba la suya. Hasta el domingo Carol tendr&iacute;a tiempo, tiempo para comerse la cabeza todo lo humanamente posible.<\/p>\n<p>Sin embargo, Sergio quiz&aacute; por desgracia o suerte, no tuvo tiempo para eso. La tarde lleg&oacute; r&aacute;pida y cogi&oacute; el coche rojo que tanto amaba para recorrer unos kil&oacute;metros hasta un destino muy espec&iacute;fico.<\/p>\n<p>Aparc&oacute; relativamente cerca del trabajo de su madre. Manteni&eacute;ndose quieto por m&aacute;s de cinco minutos dentro del coche. Podr&iacute;a parecer que son pocos minutos, pero cada segundo se le hizo interminable. Unos nervios incontrolables se apoderaron de &eacute;l, la tripa le dio vueltas y las piernas de forma inquieta no se deten&iacute;an, parec&iacute;a que tuvieran la misma funci&oacute;n que un martillo hidr&aacute;ulico.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; fuerzas, &iquest;de d&oacute;nde? No lo supo. Abri&oacute; la puerta del conductor, notando el aire fr&iacute;o que todav&iacute;a imperaba a las puertas de la primavera, pero con un sol radiante que calentaba lo justo. Anduvo con paso firme, m&aacute;s por obligaci&oacute;n que otra cosa, quer&iacute;a ir, pero no ten&iacute;a ni una frase pensada.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; le dir&iacute;a a su madre? &ldquo;Hola, &iquest;qu&eacute; tal? Hace cuanto &iquest;no?&rdquo;. Todo lo que se le ocurr&iacute;a sonaba m&aacute;s o menos igual de rid&iacute;culo. Ponerse serio, sentimental, gracioso&hellip; no eran buenas ninguna de las opciones. Podr&iacute;a dejar que hablase ella, que le dijera algo e improvisar sobre el terreno. No obstante, no hab&iacute;a tiempo para m&aacute;s, levantando la cabeza se dio cuenta de que estaba a un portal de distancia del escaparate de la tienda.<\/p>\n<p>Infl&oacute; sus pulmones tanto como pudo, el coraz&oacute;n le saltaba del pecho y estaba seguro de que si alguien miraba dentro de su garganta lo ver&iacute;a saludar. El cuerpo se le tens&oacute; y las manos h&uacute;medas, le resbalaban en los bolsillos. Se las limpi&oacute; en el pantal&oacute;n, par&aacute;ndose justo antes de entrar a la tienda.<\/p>\n<p>Los o&iacute;dos le zumbaban y la situaci&oacute;n no pod&iacute;a ser m&aacute;s cr&iacute;tica, podr&iacute;a marcharse en ese mismo instante, largarse corriendo y no volver. Sin embargo, ese no ser&iacute;a Sergio, ser&iacute;a un cobarde, un maldito cobarde que se odiar&iacute;a por siempre.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Entra, joder, &eacute;chale huevos! &iexcl;Vamos tira para adelante, es tu madre!&rdquo; Se dijo con fuerza mientras sus labios se apretaban dejando una fina marca blanca. Cerr&oacute; los ojos, tan fuerte como pudo, dejando fluir los sentimientos que ten&iacute;a olvidados sobre su madre. Como la amaba, la quer&iacute;a hasta el &uacute;ltimo conf&iacute;n del universo, pero &iquest;qu&eacute; tipo de amor era? Esperaba que volviera a ser solo materno&hellip;<\/p>\n<p>Se motiv&oacute; as&iacute; mismo, haci&eacute;ndose la pregunta clave que ning&uacute;n hombre que se precie puede escuchar sin exaltarse. Desde lo m&aacute;s profundo de su psique, una voz burlona, quiz&aacute; su conciencia o el demonio que en todos habita, le dijo con sorna &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasa, Sergio? &iquest;No tienes huevos?&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;A tomar por culo!<\/p>\n<p>Gir&oacute; con rapidez, la puerta de cristal se abri&oacute; y un ruido de campanillas replic&oacute; en toda la tienda. Por fin estaba abierta, entrando con decisi&oacute;n y pisando tan fuerte que se pudiera notar su presencia en la otra acera.<\/p>\n<p>En la tienda no hab&iacute;a nadie, al menos a la vista. Ech&oacute; la vista atr&aacute;s, pod&iacute;a leer el cartel de cerrado, por lo que de cara al p&uacute;blico estar&iacute;a la parte en la que pon&iacute;a &ldquo;abierto&rdquo;, no hab&iacute;a error. Lanz&oacute; un vistazo r&aacute;pido sin ver a nadie, ni en el mostrador, ni en los pasillos de hileras de ropa, ni en el probador.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora voy.<\/p>\n<p>Una voz se escuch&oacute; tras alguna pared o puerta. Sergio la divis&oacute; r&aacute;pidamente, era la que estaba al fondo a la izquierda, de all&iacute; proven&iacute;a la voz&hellip; que sal&iacute;a&hellip; de la boca de su madre.<\/p>\n<p>El coraz&oacute;n lat&iacute;a a la velocidad de un guepardo, pero con la fuerza de un le&oacute;n. Estaba seco, necesitaba litros de agua, seguramente perdidos por todo el sudor que manaba de su cuerpo. Escuch&oacute; un clic, la cerradura de aquella puerta se abri&oacute; y entonces fue que&hellip; la volvi&oacute; a ver.<\/p>\n<p>De all&iacute; sal&iacute;a Mari con la cabeza gacha mirando un cuaderno de notas, seguramente con asuntos de la tienda. No estaba prest&aacute;ndole atenci&oacute;n, solo miraba las hojas donde la tinta azul dibujaba n&uacute;meros y letras hasta por el borde de la p&aacute;gina.<\/p>\n<p>Estaba preciosa, hacia &eacute;l ven&iacute;a una diosa, la mujer m&aacute;s bonita de la existencia. La volv&iacute;a a ver bien, no como la otra vez desde la otra acera. No sab&iacute;a cu&aacute;nto tiempo llevaba sin observarla tan de cerca, no contaba los d&iacute;as por evitar cualquier pensamiento sobre Mari, pero all&iacute; estaba. Se hab&iacute;a dejado crecer el pelo, lo ten&iacute;a arreglado y una melena morena brillante le llegaba casi hasta la mitad de la espalda. Sus botines resonaban en el suelo de baldosa, haciendo que sus piernas estuvieran bien firmes dentro de unos pantalones holgados de los que se quej&oacute; el joven porque no fueran ce&ntilde;idos. Arriba una camisa blanca tambi&eacute;n holgada y una chaqueta ejecutiva con las mangas remangadas, &iquest;esa era su madre? &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; cambio! Es la misma, pero se cuida.&rdquo; Pens&oacute; sin recordar haberla visto tan bien cuidada en&hellip; en&hellip; &iquest;Nunca?<\/p>\n<p>&mdash;Perd&oacute;neme, estaba justo en el almac&eacute;n.<\/p>\n<p>Mari sintiendo la presencia del nuevo cliente lleg&oacute; hasta el mostrador, con el rabillo del ojo, vio que era un chico joven, aunque no lo ten&iacute;a muy claro, pero un hombre fijo. Anduvo hasta donde sol&iacute;a estar sentada y dej&oacute; el cuaderno encima del cristal para mirar y atender al cliente.<\/p>\n<p>Los ojos se le abrieron, tanto que a poco se quedan colgando hasta la boca. El asombro era infinito, de todas las personas del mundo ese joven era el que menos esperaba ver. Apoy&oacute; una mano en el mostrador del cristal, no se iba a desmayar, pero m&aacute;s val&iacute;a prevenir que curar.<\/p>\n<p>Su hijo no dec&iacute;a nada, solo la miraba con un gesto serio aunque mezclado con cierta ternura. Ella se llev&oacute; una mano al pecho, quiz&aacute; de la sorpresa o tal vez para calmar un cuerpo que no sab&iacute;a ni d&oacute;nde meterse.<\/p>\n<p>Abri&oacute; la boca, primero un aire caliente sali&oacute; de ella, calentando una garganta que daba la sensaci&oacute;n de haber muerto un segundo atr&aacute;s. Sin creerse todav&iacute;a lo que ve&iacute;a y pensando que podr&iacute;a haberse quedado dormida en el almac&eacute;n, solo se le ocurri&oacute; decir.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Sergio?!<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>En mi perfil ten&eacute;is mi Twitter para que pod&aacute;is seguirme y tener m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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Carol se acomod&oacute; en el asiento con su tripa algo llena, le gustaba ver tormentas, pero mejor en su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16875,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33003","post","type-post","status-publish","format-standard","category-amor-filial"],"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33003","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16875"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33003"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33003\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33003"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33003"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33003"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}