{"id":33010,"date":"2021-12-20T23:00:00","date_gmt":"2021-12-20T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-12-20T23:00:00","modified_gmt":"2021-12-20T23:00:00","slug":"la-mirona-en-camison","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-mirona-en-camison\/","title":{"rendered":"La mirona en camis\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33010\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Marta sudaba baj&oacute; el edred&oacute;n n&oacute;rdico mientras el camis&oacute;n, empapado, se pegaba a su piel y la tela de las bragas se colaba, de forma molesta, por la raja de su culo. La habitaci&oacute;n estaba caldeada y la escasa luz que se filtraba por la persiana creaba una atm&oacute;sfera de sombras. Ol&iacute;a a alcohol y a humanidad. En la papelera se amontonaban los cl&iacute;nex usados, restos de algod&oacute;n, envoltorios y una jeringa de pl&aacute;stico. Le hab&iacute;a bajado la fiebre, pero todav&iacute;a se encontraba d&eacute;bil.<\/p>\n<p>Del sal&oacute;n llegaban voces apagadas por la distancia, un hombre y una mujer conversando. Su compa&ntilde;era de piso, Ana, hab&iacute;a estado en el cuarto hac&iacute;a una hora para ponerle la medicina. El recuerdo de la visita, envuelto en la neblina de los sue&ntilde;os, podr&iacute;a haber sido irreal si no fuese porque su nalga derecha, todav&iacute;a dolorida, dec&iacute;a lo contrario. Ana era atractiva, femenina, pero al mismo tiempo estricta. Permanecer boca abajo indefensa, desnuda, prisionera del destino frente a ella, provocaba sensaciones de todo tipo. Durante un instante Marta hab&iacute;a cruzado la mirada con la mujer que sosten&iacute;a la aguja y en sus ojos hab&iacute;a visto deseo.<\/p>\n<p>Ana estaba sentada en el tresillo en el sal&oacute;n, con una copa de vino entre las manos. Junto a ella su vecino Andr&eacute;s, cinco a&ntilde;os menor que ella. El chico le gustaba, era un pel&iacute;n inocente, culto, algo inseguro y se hab&iacute;a echado m&aacute;s colonia de la cuenta.<\/p>\n<p>Marta se levant&oacute; de la cama, se quit&oacute; el camis&oacute;n y sin hacer ruido abri&oacute; el caj&oacute;n para ponerse otro. Se toc&oacute; la frente, no ten&iacute;a fiebre, pero volvi&oacute; a la cama y se sent&oacute; con los codos sobre sus muslos y sujetando la cabeza entre sus manos. Los muelles chirriaron. En ese momento oy&oacute; con claridad la conversaci&oacute;n del sal&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Andr&eacute;s, &iquest;a ti te gustan los azotes?<\/p>\n<p>Un susurro dif&iacute;cil de entender.<\/p>\n<p>&#8211; Yo te puedo ense&ntilde;ar.<\/p>\n<p>Marta, de puntillas, sali&oacute; de su habitaci&oacute;n y se ocult&oacute; detr&aacute;s de la puerta del sal&oacute;n. A trav&eacute;s de la rendija pudo ver a Andr&eacute;s con los pantalones y calzoncillos a la altura de los tobillos y el culo al aire. Ana sentada en medio del tresillo agarr&oacute; el pene de su invitado y tirando de &eacute;l, le tumb&oacute; sobre su regazo.<\/p>\n<p>Pronto comenzaron los azotes. Marta se llev&oacute; la mano a la boca y amortigu&oacute; el sonido de la tos. Por suerte, el sonido de la azotaina impidi&oacute; que la descubrieran. Ver el culete colorado danzando, imaginar el miembro viril creciendo entre los muslos de su compa&ntilde;era, dejando escapar, quien sabe, un hilillo de semen. Sonidos, la posibilidad de ser cazada, todo contribu&iacute;a a excitar, pese a su debilidad, a la mirona. Marta se mordi&oacute; el labio inferior y desliz&oacute; la mano bajo las sudadas bragas metiendo los dedos en su co&ntilde;o. El culo ten&iacute;a memoria y el gl&uacute;teo derecho palpitaba en el lugar del pinchazo. La tela de las bragas, devorada por la raja glotona rozaba, la molestaba, por lo que decidi&oacute; quit&aacute;rselas. La corriente de aire acarici&oacute; su trasero poni&eacute;ndole piel de gallina.<\/p>\n<p>En ese momento, bruscamente, Andr&eacute;s se incorpor&oacute; con el pene henchido y bes&oacute; en la boca a la mujer que le hab&iacute;a estado poniendo el culo colorado. Luego, rebel&aacute;ndose, le orden&oacute; que se desnudase. Le manose&oacute; las tetas y chup&oacute; con ansia los pezones, le propin&oacute; un azote en las nalgas y le orden&oacute; que se tumbase boca abajo en el sill&oacute;n de tres plazas. A continuaci&oacute;n se encaram&oacute; sobre ella y la penetr&oacute; por detr&aacute;s haci&eacute;ndola jadear.<\/p>\n<p>Marta, encendida por la escena, comenz&oacute; a frotar sus partes &iacute;ntimas cada vez m&aacute;s r&aacute;pido hasta que dej&oacute; de mirar el acto sexual, se dej&oacute; caer en el suelo, encogi&oacute; el cuerpo haci&eacute;ndose un ovillo y oyendo el sonido de los huevos chocando con el trasero de su compa&ntilde;era, alcanz&oacute; el orgasmo corri&eacute;ndose ruidosamente, sin importarle si la o&iacute;an o no.<\/p>\n<p>Andr&eacute;s y Ana concentrados en su propio placer no la oyeron.<\/p>\n<p>No la oyeron tampoco cuando, exhausta, volvi&oacute; sin hacer ruido a su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Tampoco oyeron el sonido de los muelles de la cama cuando se acost&oacute;.<\/p>\n<p>Mientras Andr&eacute;s y Ana se limpiaban con unas servilletas de papel, Marta, rendida, se abandon&oacute; en los brazos de Morfeo sin caer en la cuenta de que sus bragas, humedecidas por el sudor, permanec&iacute;an de guardia tiradas junto a la puerta del sal&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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