{"id":33036,"date":"2021-12-24T23:00:00","date_gmt":"2021-12-24T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-12-24T23:00:00","modified_gmt":"2021-12-24T23:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-humedas-tercera-etapa-fin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-humedas-tercera-etapa-fin\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Tercera etapa (Fin)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33036\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Parados al lado de la puerta, ambos se miraban con timidez. Hab&iacute;a sido apote&oacute;sico, a Mari sus piernas todav&iacute;a le flaqueaban y seguir&iacute;an as&iacute; el resto del fin de semana, con Sergio era muy similar, se sent&iacute;a en una nube de la cual no pod&iacute;a bajar. Sin embargo, de nuevo esa sensaci&oacute;n de estar haciendo algo incorrecto les recorr&iacute;a el cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash;Es hora de irme. &mdash;Mari le dio un beso r&aacute;pido en la mejilla a su hijo y subi&eacute;ndose la cremallera de la chaqueta se gir&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Mam&aacute;, &mdash;no quer&iacute;a que volviera a pasar lo de la otra vez&mdash; fue una maravilla, perfecto. &mdash;ella le mir&oacute; con esos ojos azules que tanto le gustaban&mdash; Record&eacute;moslo como algo precioso y ya est&aacute;, no le des m&aacute;s vueltas, yo no lo har&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Lo intentar&eacute;. Es complicado. &mdash;quit&oacute; la mano del pomo&mdash; Sabes que puedes volver a casa&hellip; &mdash;Mari ten&iacute;a cierta arrogancia prescindible que no la dejaba pedir disculpas.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, tengo muchas ganas de volver. &mdash;con el pensamiento de Carol muy presente acab&oacute; por a&ntilde;adir&mdash; Sin embargo estoy muy bien aqu&iacute;. Puedo estudiar lo que quiera, tengo m&aacute;s intimidad y puedo centrarme en la carrera, creo que me quedar&eacute; aqu&iacute; hasta final de curso.<\/p>\n<p>&mdash;Como quieras, te pasar&eacute; el dinero que necesites.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes de eso ya se encarg&oacute; la t&iacute;a.<\/p>\n<p>De pronto Mari dio un paso hacia delante queriendo zanjar todo, abalanz&aacute;ndose a su hijo sin poder remediarlo. Los brazos rodearon el cuello de Sergio, imprimiendo tanta fuerza que tuvo que dar un paso hacia atr&aacute;s para no desestabilizarse.<\/p>\n<p>&mdash;Te quiero y&hellip; &mdash;apret&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. Si Sergio no hubiera estado feliz recibiendo aquel abrazo, le hubiera pedido que parara, le estaba ahogando&mdash; siento todo lo que ha pasado.<\/p>\n<p>&mdash;Y yo mam&aacute;. &mdash;deshizo el nudo y las manos de Sergio fueron cada una a una mejilla de la mujer&mdash; Te quiero.<\/p>\n<p>Con un &uacute;ltimo beso en los labios sellaron su anonimato, despu&eacute;s de eso, volver&iacute;an a ser lo que fueron toda la vida, madre e hijo, nada m&aacute;s. Los sentimientos pasionales deber&iacute;an quedar aparcados, no ocultos bajo losas, sino simplemente apartados para no enturbiar la familia. Era amor lo que sent&iacute;an, pero sab&iacute;an que el deseo de un momento a otro se evaporar&iacute;a.<\/p>\n<p>Sergio cay&oacute; dormido a la primera y Mari lo mismo, sin contestar a las preguntas de su marido sobre si se lo hab&iacute;a pasado bien. Ni siquiera pod&iacute;a comentarle que hab&iacute;a sido la mejor tarde de toda su vida, solo dijo que estaba dolorida, como era verdad y se meti&oacute; en cama para so&ntilde;ar.<\/p>\n<p>El joven tambi&eacute;n so&ntilde;&oacute;, pero con algo que no ten&iacute;a nada que ver con la tarde que hab&iacute;an pasado. Vivi&oacute; una ma&ntilde;ana feliz junto a otra mujer, una que durante esta &uacute;ltima etapa siempre ocupaba sus pensamientos.<\/p>\n<p>Se despert&oacute; para seguir pensando en Carol, en como &uacute;ltimamente no dejaba de preguntarse qu&eacute; tal estar&iacute;a y las ganas que ten&iacute;a de verla. No se pod&iacute;a mentir m&aacute;s, dejando ya a un lado los problemas familiares y superados con nota, su mente pareci&oacute; decirle, &ldquo;vale, ya est&aacute;s preparado. Te gusta Carolina, &iexcl;as&uacute;melo!&rdquo;.<\/p>\n<p>Duch&aacute;ndose tranquilo pens&oacute; si ser&iacute;a buena idea mandarla un mensaje, le dijo que iba a hablar con Paola, esperaba que todo hubiera ido bien. &iexcl;No!, se estaba enga&ntilde;ando, quer&iacute;a que le fuera mal&hellip; pretend&iacute;a que aquella chica le dijera que no iba a dejar a su novio y que Carolina se diera un cambio de &ldquo;aires&rdquo;. Quer&iacute;a que de un momento a otro recuperase la fe en los chicos, esa que no sab&iacute;a que la jovencita estaba recuperando gracias a &eacute;l, y que decidiera darle una oportunidad.<\/p>\n<p>Pero aquello era mezquino, Sergio no era as&iacute; y r&aacute;pido recapacit&oacute; que lo &uacute;nico que deseaba y de coraz&oacute;n, era la felicidad de la joven, ya hab&iacute;a sufrido bastante. Con el m&oacute;vil en la mano comi&oacute; tranquilo, con ganas de que sonara, mir&aacute;ndolo una y otra vez por si en la pantalla sal&iacute;a una llamada o un mensaje de Carol.<\/p>\n<p>No hubo nada, lleg&oacute; la tarde y el m&oacute;vil solo se ilumin&oacute; por mensajes de sus amigos y alguno de su hermana, ning&uacute;n otro. No pod&iacute;a aguantarse, quer&iacute;a hablar con ella, estar a su lado. Era raro que no hubiera vuelto ya, cada vez volv&iacute;a m&aacute;s pronto los domingos. &ldquo;&iquest;Para verme? Ojal&aacute;&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>Las horas de la tarde corrieron r&aacute;pidamente, sorprendi&eacute;ndose por no haber recibido ninguna noticia de su amiga, aquello era extra&ntilde;o. Sali&oacute; de su cuarto dando dos golpes en la puerta donde tantas veces hab&iacute;a entrado, no hubo respuesta.<\/p>\n<p>Mirando el m&oacute;vil vio su &uacute;ltima conexi&oacute;n, era antes de comer sobre la una de la tarde, aquello ya le hac&iacute;a pensar demasiado. Conoc&iacute;a las opciones, o bien la conversaci&oacute;n con Paola estaba siendo grandiosa, u&hellip; horrible.<\/p>\n<p>Se visti&oacute; para dar una vuelta, pero con las ideas fijas de encontrar o ver a su amiga. Baj&oacute; a los bancos de enfrente de la residencia y despu&eacute;s de diez minutos esperando impaciente cogi&oacute; el m&oacute;vil y dio el paso. Marc&oacute; el n&uacute;mero y esper&oacute;, hasta el cuarto tono no hubo respuesta, pero despu&eacute;s&hellip; al fin escuch&oacute; su voz.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sergio?<\/p>\n<p>&mdash;El mismo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Ha pasado algo?<\/p>\n<p>&mdash;No, &iquest;por qu&eacute; iba a pasar?<\/p>\n<p>&mdash;Nunca me has llamado. &mdash;la voz al otro lado del tel&eacute;fono se notaba rara, con un tono compungido y cierta aspiraci&oacute;n de mocos que era evidente.<\/p>\n<p>&mdash;Siempre tiene que haber una primera vez, &iquest;no? &mdash;escuchaba el ruido de fondo. El viento aullaba con fuerza y el sonido de las olas rompiendo contra la arena, el mar estaba embravecido&mdash; &iquest;Qu&eacute; tal est&aacute;s?<\/p>\n<p>&mdash;Bien. &mdash;si hubiera querido mentir a conciencia, no habr&iacute;a sido tan realista.<\/p>\n<p>&mdash;Eso parece s&iacute;&hellip; &mdash;la iron&iacute;a era una moneda que le apetec&iacute;a devolver&mdash; &iquest;Te apetece que vaya a buscarte?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sabes acaso d&oacute;nde estoy?<\/p>\n<p>&mdash;Me la jugar&iacute;a que s&iacute; al noventa por cien. Adem&aacute;s, que seguramente hayas ido en autob&uacute;s o te hayan llevado&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Me han tra&iacute;do.<\/p>\n<p>&mdash;Voy.<\/p>\n<p>El parking de la playa estaba pr&aacute;cticamente vac&iacute;o, era domingo a la tarde y el aire soplaba g&eacute;lido pese a las pocas nubes que hab&iacute;a en el cielo. Sergio anduvo descalzo por la playa con las zapatillas en la mano, ten&iacute;a un destino conocido, y all&iacute; encima de una duna, le esperaba Carol.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a subir, viendo como su amiga le miraba detr&aacute;s de sus lentes desde la lejan&iacute;a. Estaba sentada, con los brazos anudados a sus rodillas y el rostro algo cabizbajo. No hizo falta acercarse mucho para saber que hab&iacute;a llorado, adem&aacute;s recientemente.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Esta vez s&iacute; que vas a admitir que est&aacute;s llorando?<\/p>\n<p>Carol neg&oacute; con la cabeza, sonriendo por primera vez en todo el d&iacute;a. Sergio se sent&oacute; a su lado rode&aacute;ndola con un brazo y atray&eacute;ndola hacia s&iacute;, la chica se dej&oacute; hacer porque era lo que dese&oacute; todo el d&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal con Paola? &mdash;Sergio fue al grano, no quer&iacute;a dar rodeos.<\/p>\n<p>&mdash;Muy bien. La verdad que muy bien. &mdash;las palabras sal&iacute;an junto con una sonrisa incr&eacute;dula.<\/p>\n<p>&mdash;Pues espero que no haya pasado nada grave.<\/p>\n<p>&mdash;No, Sergio, no ha pasado nada. &mdash;con la mirada fija en el infinito mar se acurruc&oacute; a&uacute;n m&aacute;s sobre su amigo&mdash; &iquest;Qu&eacute; tal con tu madre?<\/p>\n<p>&mdash;Todo bien, ya est&aacute; todo arreglado. Fue todo sencillo, creo que ya no habr&aacute; m&aacute;s problemas en casa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Vas a volver a casa? &mdash;escuchaba el coraz&oacute;n de su amigo palpitar con calma, como la relajaba.<\/p>\n<p>&mdash;No. He preferido quedarme en la residencia hasta final de curso, para algo pagu&eacute; al fumado de Marco, &iquest;no te parece?<\/p>\n<p>&mdash;Entiendo&hellip; &mdash;se humedeci&oacute; los labios para poder hablar&mdash;Estuve comiendo con Paola. Fue todo muy bien, me dijo que estaba enamorada de m&iacute;, que iba a romper con su novio y lo har&iacute;amos p&uacute;blico cuando yo quisiera. Estaba muy contenta por querer empezar una relaci&oacute;n conmigo, sonaba muy cierto lo que me dec&iacute;a. Ha sido como siempre quer&iacute;a que fuera.<\/p>\n<p>Hubo un silencio entre ellos que ni el sonido de las olas m&aacute;s bravas pod&iacute;a ensombrecer. Sin mirarla, con el tono m&aacute;s serio que dispon&iacute;a, Sergio fue a sacar toda la verdad.<\/p>\n<p>&mdash;Carol, &iquest;por qu&eacute; lloras?<\/p>\n<p>&mdash;Porque&hellip; &mdash;paus&oacute; sus labios sin creerse lo que hab&iacute;a hecho&mdash; despu&eacute;s de todo lo que me ha dicho, de esperarla tanto, de aguantar&hellip; la he rechazado&hellip;<\/p>\n<p>Con el brazo todav&iacute;a rodeando a la chica ambos miraron como el sol ca&iacute;a por el horizonte. Las nubes que comenzaban a emerger no consegu&iacute;an tapar el astro que brillaba con fuerza con los &uacute;ltimos rayos del d&iacute;a. Sergio se levant&oacute;, cogiendo de la mano a su amiga y llev&aacute;ndola por la arena sin decir nada. Llegaron hasta la orilla, donde el agua congelada les mojaba sus pies.<\/p>\n<p>Ninguno dijo ni una palabra, solo miraban como el sol se escond&iacute;a debajo del agua. El silencio entre ellos era completo, hablaban con sus mentes, con sus almas, con sus&hellip; corazones. Solo el viento les rodeaba, parec&iacute;a que estaban solos en una playa desierta en el conf&iacute;n del mundo. Segu&iacute;an de la mano, bien agarrados, sin querer soltarse.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a dudas, no hab&iacute;a barreras, sus sentimientos hab&iacute;an aflorado y ya no pod&iacute;an esconderlos. Calorina sab&iacute;a lo que sent&iacute;a, Sergio sab&iacute;a lo que sent&iacute;a y con la tensi&oacute;n que respiraban, sab&iacute;an lo que el otro sent&iacute;a.<\/p>\n<p>Sin soltarse de la mano, caminaron tranquilamente, como si el tiempo no les afectase, porque era su momento. Sergio tom&oacute; la palabra, con voz calmada, con el tono justo para que el viento no le interrumpiese.<\/p>\n<p>&mdash;Le dije una vez a mi t&iacute;a, que no soy muy bueno teniendo amigas&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; acabas queriendo siempre algo m&aacute;s?<\/p>\n<p>Sergio la asinti&oacute; con una sonrisa, ella hizo lo mismo. Sus ojos brillaban tras las gafas con un verde tan vivo que deslumbraba.<\/p>\n<p>&mdash;Tengo que pregunt&aacute;rtelo, porque necesito sacar lo que siento. Carol, &iquest;por qu&eacute; la has rechazado?<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, &iquest;por qu&eacute; no vuelves a casa?<\/p>\n<p>&mdash;No es de buena educaci&oacute;n responder una pregunta con otra.<\/p>\n<p>&mdash;Sabes que mi fuerte no es la educaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Los dos giraron sus cuerpos, qued&aacute;ndose frente a frente, con ambas manos entrelazadas fuertemente. Se miraron a los ojos, de una forma muy diferente de la que sol&iacute;an hacer. Dejaron a un lado la vida de amistad, porque eso no era para ellos. Liber&aacute;ndose de los pesos que los marcaban ya no ten&iacute;a sentido seguir escondiendo lo que sent&iacute;an.<\/p>\n<p>Carol hab&iacute;a quedado con Paola a sabiendas de que la rechazar&iacute;a, no pod&iacute;a soportar pensar una y otra vez en Sergio cada vez que se iba. Incluso no paraba de hablar con sus amigas sobre &eacute;l. Estaba claro que ellas la conoc&iacute;an muy bien, porque ese mismo s&aacute;bado la dijeron que mandara a la &ldquo;mierda&rdquo; a la chica y echara el resto por Sergio.<\/p>\n<p>&mdash;Joder&hellip; &mdash;coloc&oacute; la frente en el pecho de su amigo&mdash; Soy muy complicada&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No es que yo sea una fiesta&hellip; ya sabes mi &ldquo;oscuro&rdquo; pasado. Carol, &mdash;alz&oacute; los ojos para mirarle&mdash; me gustas desde la primera vez que te vi, lo que pasa que no me di cuenta, ten&iacute;a la cabeza en otra parte.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio&hellip; &mdash;solt&oacute; sus manos y rode&oacute; la espalda del chico&mdash; quiero estar a tu lado&hellip; aunque no s&eacute; si me saldr&aacute; la desconfianza&hellip; no digo en tema de celos, sino en lo dem&aacute;s. No podr&iacute;a soportar que t&uacute; tambi&eacute;n me fallaras&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No puedo prometerte nada, no tengo la capacidad de ver el futuro y mucho menos soy perfecto. Carol, alguna vez te voy a fallar y t&uacute; a m&iacute; tambi&eacute;n, eso es ley de vida. Solo puedo prometerte que mientras est&eacute;s a mi lado voy a tratar que no vuelvas a pasarlo mal. Me quiero re&iacute;r como hacemos siempre, tener confidencias, que sigamos siendo amigos, pero un paso m&aacute;s all&aacute;. Ll&aacute;malo como te salga, compa&ntilde;ero, ligue, novio, marido&hellip; me da lo mismo. Lo &uacute;nico que quiero es estar a tu lado todo el tiempo que me sea posible.<\/p>\n<p>Carol hundi&oacute; la cabeza en el pecho de Sergio, soltando unas l&aacute;grimas, a la vez que su sonrisa sal&iacute;a como nunca.<\/p>\n<p>&mdash;Esta vez lloro de felicidad&hellip; &mdash;dijo antes de que el joven la soltara un comentario ir&oacute;nico&mdash; No cre&iacute;a volver a encontrar un t&iacute;o que me importase tanto. Pasaste tan r&aacute;pido de ser mi amigo a algo m&aacute;s, que ni me di cuenta. Me obcecaba en pensar en Paola por no querer pensar en ti. Siento que era una excusa a m&iacute; misma, por querer dejar a un lado a los chicos. Queriendo hacer pagar a todos por las cagadas de unos pocos. Nunca m&aacute;s. Quiero estar contigo, Sergio, siempre a tu lado.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Juntos entonces?<\/p>\n<p>&mdash;Juntos.<\/p>\n<p>Se miraron a los ojos con un profundo amor. Sergio alz&oacute; su mano hasta la mejilla de su novia para limpiarle las &uacute;ltimas l&aacute;grimas que flu&iacute;an por su rostro, pidi&oacute; a todos los dioses del universo nunca m&aacute;s verla sufrir. Ojal&aacute; se cumpliera ese deseo, aunque era bastante complicado, pero si hiciera falta, dar&iacute;a su propio coraz&oacute;n para que sucediera. Se hab&iacute;a dado cuenta de que la amaba con todo su ser.<\/p>\n<p>&mdash;Nuestro primer beso&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;C&aacute;llate. &mdash;Carol no pudo soportar la risa&mdash; B&eacute;same, y calla&hellip;<\/p>\n<p>Sus labios se juntaron mientras el sol tocaba el horizonte sin querer perderse el magn&iacute;fico beso de una nueva pareja. El agua fr&iacute;a les alcanz&oacute; los pies sin que se dieran cuenta, sus labios se mov&iacute;an al comp&aacute;s mientras sus brazos se sujetaban con fuerza, queriendo convertirse en uno solo.<\/p>\n<p>Dos vidas se un&iacute;an, dos almas destinadas con el sol como testigo en una playa desierta. El comienzo de una nueva historia se empezaba a escribir con tinta tan afectuosa que sal&iacute;a del mismo coraz&oacute;n. Con un beso eterno, todo fue sellado.<\/p>\n<p>EP&Iacute;LOGO<\/p>\n<p>Carmen tecleaba en su casa con rapidez. Durante estos &uacute;ltimos meses hab&iacute;a adquirido bastante ma&ntilde;a con el port&aacute;til. Cerr&oacute; la pantalla, tomando un sorbo del caf&eacute; que ten&iacute;a en la mesa, levant&aacute;ndose despu&eacute;s para admirar como quedaba el &aacute;rbol de Navidad. Le encantaba como estaba decorado, sobre todo con el adorno que su sobrino le mand&oacute; por correo.<\/p>\n<p>&mdash;Un pene igual hubiera quedado mejor que una bola.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Dec&iacute;as algo, cari&ntilde;o?<\/p>\n<p>&mdash;No, Pedro. &mdash;mirando al sof&aacute; donde su marido esperaba a sus invitados&mdash; Estaba pensando en c&oacute;mo terminar el libro, ya no me queda nada.<\/p>\n<p>Su marido solt&oacute; un peque&ntilde;o graznido que son&oacute; a &ldquo;me alegro&rdquo;. Carmen ten&iacute;a a&ntilde;os de experiencia con aquel idioma, lo dominaba a la perfecci&oacute;n. Mirando el reloj se dio cuenta de que faltaba poco para que los invitados llegasen, por lo que ech&oacute; una ojeada al m&oacute;vil y vio el mensaje de su hermana.<\/p>\n<p>&mdash;Abrid la puerta, en cinco minutos estamos.<\/p>\n<p>Sali&oacute; r&aacute;pido, avisando a su marido para que pulsara el bot&oacute;n de la verja de la entrada. No esper&oacute; ni dos minutos, que al fondo de la carretera, bajo la noche de diciembre, hizo acto de presencia un coche.<\/p>\n<p>No era de color rojo, &ldquo;una pena&rdquo;, sino de un plateado gastado que Dani conduc&iacute;a desde hac&iacute;a a&ntilde;os. Entraron en sus dominios mientras Carmen sonre&iacute;a de oreja a oreja inquieta porque salieran del coche.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Hola, familia!<\/p>\n<p>De forma efusiva se abalanz&oacute; a abrazar a su hermana que fue la primera en abrir la puerta del coche sin que este se hubiera detenido del todo.<\/p>\n<p>&mdash;Apenas hab&eacute;is tardado. &mdash;a Carmen no se le borraba la sonrisa&mdash; Entra Mari, que hace fr&iacute;o, ahora hablamos.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Pedro? &mdash;pregunt&oacute; su hermana cogiendo su bolso, para ir a saludar a su cu&ntilde;ado.<\/p>\n<p>&mdash;En la sala, tirado en el sof&aacute;, como no. &mdash;mir&oacute; hacia la puerta del coche donde sal&iacute;a Laura echa toda una mujer con los dieciocho a&ntilde;os ya a su espalda&mdash; &iexcl;Mi princesa! No se puede ser m&aacute;s guapa que t&uacute;, cari&ntilde;o. &mdash;la dio un sonoro beso que la jovencita recibi&oacute; con risas.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute;s preciosa, t&iacute;a, &iquest;gimnasio?<\/p>\n<p>&mdash;Un poco&hellip; T&uacute; y yo tenemos que hablar de chichos, que algo me ha contado tu madre&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Carmen&hellip; &mdash;dijo Laura ruborizada meti&eacute;ndose en la casa con una peque&ntilde;a maleta.<\/p>\n<p>Dani se fue al maletero sacando todo lo dem&aacute;s y andando hacia la casa, mientras Carmen le saludaba con dos besos y giraba por el coche buscando a alguien muy importante.<\/p>\n<p>La puerta trasera se abri&oacute; y de all&iacute; emergi&oacute; un joven, algo espigado, parec&iacute;a que hubiera crecido, pero para nada. El pelo desali&ntilde;ado y unas ropas c&oacute;modas para el viaje que seguramente hubiera sudado.<\/p>\n<p>&mdash;Mi sobrino favorito&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a. &mdash;se fundieron en una abrazo sentido que ambos disfrutaron. Al despegarse, Carmen mir&oacute; hacia dentro, sab&iacute;a que hab&iacute;a alguien m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi nueva sobrina?<\/p>\n<p>Del coche sali&oacute; una joven con el pelo moreno ondulado que coronaban unas mechas de un azul precioso. El cabello m&aacute;s largo que hac&iacute;a meses le ca&iacute;a hasta los hombros, escondiendo sus preciosos ojos verdes detr&aacute;s de unas gafas de color id&eacute;ntico a su cabellera. Menuda, pero con un cuerpo cuidado y bonito, que ten&iacute;a un rostro de facciones preciosas.<\/p>\n<p>Sergio le tendi&oacute; la mano para que saliera con m&aacute;s comodidad, aunque Carol era &aacute;gil y no la necesitaba, sin embargo la cogi&oacute;, sentir la mano de su pareja siempre era agradable.<\/p>\n<p>&mdash;Esta es Carol. Carol, Carmen, mi t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Encantada. &mdash;el rostro de la joven se color&oacute; al instante. Sergio hab&iacute;a descubierto lo nerviosa y t&iacute;mida que era con su familia, en especial con sus padres.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;La que est&aacute; encantada soy yo, cielo! Eres toda una reina. &iexcl;Qu&eacute; suerte has tenido, chaval!<\/p>\n<p>Ambos sonrieron y Carol mantuvo una peque&ntilde;a mueca sin llegar a re&iacute;r, siempre le pasaba lo mismo delante de su suegra y con Carmen, no iba a ser diferente.<\/p>\n<p>Se adentraron en la casa, mientras la t&iacute;a hablaba y hablaba, Carol sujetaba con fuerza la mano de su novio, sin querer que le soltase en ning&uacute;n momento. Acept&oacute; pasar las Navidades con Sergio, porque lo amaba con locura y tenerle cerca todos los d&iacute;as era un placer, pero le cost&oacute; viajar con sus suegros. Pese a tener una buena confianza con ellos, todav&iacute;a le daba mucha verg&uuml;enza y sab&iacute;a&hellip; que siempre se la dar&iacute;a.<\/p>\n<p>Con Mari se llevaba de maravilla, incluso le tra&iacute;a de vez en cuando ropa de su tienda, Sergio se quejaba de que a &eacute;l no le compraba nada, que gracia le hac&iacute;a ver su cara. Con Dani era un trato m&aacute;s cordial, muy amable y siempre con buena cara, pero poco m&aacute;s, tampoco hab&iacute;an profundizado mucho, Carol en casa de Sergio era una chica de pocas palabras. &iexcl;INCRE&Iacute;BLE!<\/p>\n<p>La que m&aacute;s le encantaba era su nueva cu&ntilde;ada, con Laura hab&iacute;a conectado desde el primer momento. Estaban unidas por las mismas aficiones y cuando visitaba a su novio, no perd&iacute;a el tiempo en ir al cuarto de la joven a saludarla.<\/p>\n<p>&mdash;Carol, &mdash;escuch&oacute; la voz de Laura llamarla desde lo alto de la escalera&mdash; sube, que dejamos aqu&iacute; la maleta.<\/p>\n<p>Solt&oacute; la mano de su novio a duras penas, como una chiquilla saliendo de las faldas de su madre. Se perdi&oacute; en la habitaci&oacute;n con la joven, mientras Sergio la miraba embobado, con esa mirada que solo tienen los enamorados.<\/p>\n<p>&mdash;Cari&ntilde;o, &mdash;le llam&oacute; Mari desde la cocina&mdash; ven a ayudarnos con la cena, que vamos tarde. &mdash;se encamin&oacute; donde su madre&mdash; Los hombres van a beber un poco en la sala&hellip; hombres&hellip; y deja que tu hermana le cuente a Carol lo de su novio.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Tiene novio?<\/p>\n<p>&mdash;Se la ve en la cara. &mdash;Carmen apareci&oacute; por la espalda, entrando en la cocina y qued&aacute;ndose los tres solos en el peque&ntilde;o espacio.<\/p>\n<p>Sergio lanz&oacute; un vistazo nost&aacute;lgico, recordando hace m&aacute;s de un a&ntilde;o las perfectas vacaciones que pas&oacute; y como todo hab&iacute;a cambiado tanto desde entonces. Las mujeres hablaban la mar de tranquilas despu&eacute;s del mal trago que vivieron y de estar un tiempo sin comunicarse. &Eacute;l&hellip; que feliz estaba ahora con su nueva novia&hellip; y esperaba que en un futuro&hellip; se convirtiera en su mujer.<\/p>\n<p>&mdash;A ver &mdash;llam&oacute; la atenci&oacute;n de las mujeres&mdash; dejen paso, que llega Sergio para ayudar.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces mejor llamo a un restaurante&hellip; o a los bomberos.<\/p>\n<p>&mdash;Tan graciosa como siempre, t&iacute;a.<\/p>\n<p>Como tiempo atr&aacute;s los tres rieron, felices y sin nada de preocupaciones, con sentimientos comunes de una familia. Pero con unos recuerdos que a&uacute;n tra&iacute;an a la memoria alguna que otra vez.<\/p>\n<p>El momento de la cena lleg&oacute; y Mari avis&oacute; a su hijo de que Carol estaba arriba, que fuera a buscarla para que no bajase sola. La mujer no era tonta y ya sab&iacute;a lo t&iacute;mida que era, la ayudaba en todo lo que pod&iacute;a y le encantaba que formara parte de su familia, en verdad, Sergio hab&iacute;a encontrado una gran mujer.<\/p>\n<p>&mdash;Cielo, &iquest;est&aacute;s lista? &mdash;golpe&oacute; la puerta donde hac&iacute;a m&aacute;s de un a&ntilde;o durmi&oacute; solo.<\/p>\n<p>&mdash;Pasa, Sergio.<\/p>\n<p>Su chica estaba en medio de la habitaci&oacute;n, contempl&aacute;ndose en el espejo del armario y coloc&aacute;ndose unos pendientes para completar su perfecta figura. Abri&oacute; la boca tanto como pudo para no esconder su asombro.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a el pelo suelto en ondulaciones hasta la mitad de su cuello, con unas preciosas perlas como pendientes. Se hab&iacute;a quitado las gafas, poni&eacute;ndose unas lentillas que pocas veces usaba, prefer&iacute;a las lentes, en palabras suyas, se sent&iacute;a menos pato. Se arregl&oacute; un poco m&aacute;s el vestido, quitando las &uacute;ltimas pelusas que encontraba y vio c&oacute;mo su novio se acercaba.<\/p>\n<p>&mdash;Carol&hellip;, est&aacute;s espectacular.<\/p>\n<p>&mdash;Me lo compr&oacute; tu madre, y los pendientes me los dej&oacute; Laura, &iquest;me ves bien? Me siento un poco rara.<\/p>\n<p>&mdash;No digas bobadas, eres un &aacute;ngel.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sergio? &mdash;cuando estuvo a su lado, vio como la miraba. Esos ojos los conoc&iacute;a muy bien&mdash; &iquest;Est&aacute;s poni&eacute;ndote cachondo?<\/p>\n<p>&mdash;No.<\/p>\n<p>&mdash;No me mientas. &mdash;le rode&oacute; por la cintura mientras ella colocaba sus manos en sus hombros. Contactaron&hellip; con lo m&aacute;s salido que pose&iacute;a el cuerpo de Sergio, su pene&mdash; La tienes dura&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Lo siento. No puedo contenerme, me produces cosas que no puedo controlar.<\/p>\n<p>Como le gustaba a Carolina hacer que su novio perdiera el control de su cuerpo y que su deseo descarrilase. Sin embargo, no pod&iacute;an hacerlo con toda su familia en la parte de abajo.<\/p>\n<p>&mdash;Si quieres otro d&iacute;a&hellip; &mdash;ambos miraron el precioso vestido&mdash; me lo pongo, cuando tengamos un momento m&aacute;s &iacute;ntimo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo el de la semana pasada? &mdash;rememoraba el tiempo que pasaron solos en casa de Carol.<\/p>\n<p>&mdash;Parec&iacute;as un mono en celo&hellip; &mdash;la chica acerc&oacute; sus labios, pero no lleg&oacute; a tocar los de Sergio&mdash; Gracias por cumplir mi fantas&iacute;a, aunque disfrutaste bastante conmigo de gatita &iquest;no?<\/p>\n<p>&mdash;No lo sabes bien, cari&ntilde;o. Creo que la fantas&iacute;a la cumpl&iacute; yo.<\/p>\n<p>&mdash;Que sepas, que a&uacute;n me duele un poco el culito y que&hellip; me sigue saliendo un poco de tu leche. &mdash;esto &uacute;ltimo no era verdad, pero sab&iacute;a que a su novio le pondr&iacute;a. Como le gustaba verle as&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Carol&hellip; mejor para&hellip; no me digas esas cosas.<\/p>\n<p>&mdash;Podemos usar este vestido otro d&iacute;a o&hellip; &mdash;baj&oacute; la mano hasta palpar el pene tan duro de su novio. Siempre le hac&iacute;a perder el sentido. Lo agarr&oacute; con fuerza y Sergio se meci&oacute; hacia delante&mdash; Tengo alg&uacute;n que otro disfraz en mente.<\/p>\n<p>&mdash;Cari&ntilde;o&hellip;, para&hellip; o no respondo&hellip; ya lo sabes.<\/p>\n<p>&mdash;Lo s&eacute;&hellip; &mdash;amas&oacute; el prominente bulto del que esperaba fuera el padre de sus hijos y le a&ntilde;adi&oacute;&mdash; Lo s&eacute; muy bien&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Chicos?<\/p>\n<p>Desde detr&aacute;s de la puerta se escuch&oacute; la voz de Laura, que meti&oacute; ligeramente la cabeza en el interior para ver a la pareja agarrada.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos, que hay que cenar. &iexcl;Madre m&iacute;a, Carol! &iexcl;Est&aacute;s preciosa! Sobre todo por los pendientes.<\/p>\n<p>&mdash;Muchas gracias, Laura, eres la mejor, te quiero. Y t&uacute; s&iacute; que est&aacute;s guapa&hellip;<\/p>\n<p>Con esto Laura se sonroj&oacute;, sonri&eacute;ndola sin poder aguantarlo. Carol la sol&iacute;a lanzar m&aacute;s de un piropo a modo de broma. Aunque la joven s&iacute; que opinaba que su cu&ntilde;ada era una belleza, incluso en alguna ocasi&oacute;n, le dijo a su novio que si se portaba mal le cambiar&iacute;a r&aacute;pidamente por su hermana. Sergio siempre frunc&iacute;a el ce&ntilde;o, no sab&iacute;a hasta qu&eacute; punto era una broma.<\/p>\n<p>&mdash;Oye, Sergio, gracias otra vez por invitarme a ir a Cantabria con vosotros. Fue incre&iacute;ble, me lo pas&eacute; genial.<\/p>\n<p>&mdash;No es nada, ya sabes que te deb&iacute;a una, aunque la gran idea naci&oacute; de Carol, ella es la m&aacute;xima culpable. Si se da la ocasi&oacute;n podemos repetirlo, invit&oacute; yo, ya lo sabes. &mdash;su hermana le mand&oacute; un beso. Dej&aacute;ndoles solos despu&eacute;s de bajar por las escaleras y reunirse con los dem&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos, mi vida. &mdash;ambos apretaron fuertes sus manos. Como se amaban, estaban locos el uno por el otro.<\/p>\n<p>&mdash;Me tienes que contar lo del novio de Laura.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ah, no! Eso es secreto de chicas, yo calladita.<\/p>\n<p>&mdash;Carol&hellip; venga&hellip;<\/p>\n<p>La joven sonri&oacute; ante las quejas de su novio y le dio un buen beso antes de atravesar la puerta. Sergio baj&oacute; a cenar con su familia relami&eacute;ndose los labios, el buen sabor que le dejaba su pareja era mejor que cualquier otra cosa en el mundo.<\/p>\n<p>Cenaron en familia, faltando solamente las hijas de Carmen y Pedro, que estaban con sus respectivos maridos e ir&iacute;an en Nochevieja. No obstante tambi&eacute;n era bueno, de ese modo la casa no se saturar&iacute;a.<\/p>\n<p>Hablaron de todo y rieron como siempre, una familia unida como otra cualquiera con sus m&aacute;s y sus menos. Quiz&aacute; esta tuviera cierto pasado enterrado bajo una densa alfombra, pero&hellip; todo fue producto del amor, &iquest;no?<\/p>\n<p>Carol se meti&oacute; en la cama con el pijama abrigado que Sergio le regal&oacute; antes de ir. Le encantaba, sobre todo lo amoroso que era.<\/p>\n<p>&mdash;Hoy me da que no&hellip; &mdash;dej&oacute; caer Sergio meti&eacute;ndose en la cama junto a su novia.<\/p>\n<p>&mdash;Otro d&iacute;a, me da cosa hacerlo en casa de tu t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Entiendo. Aunque si a la noche te apetece, despi&eacute;rtame. &mdash;un gui&ntilde;o muy c&oacute;mplice sali&oacute; de su ojo.<\/p>\n<p>&mdash;Salido&hellip; &mdash;le dio un peque&ntilde;o golpe en el hombro, pero dej&oacute; abierta la puerta a esa opci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces, &iquest;ma&ntilde;ana quieres ir a ver la casa de mis abuelos?<\/p>\n<p>&mdash;Por mi bien. &mdash;no le parec&iacute;a mala idea, era un lugar donde Sergio hab&iacute;a pasado buena parte de su infancia y vacaciones. Conocer m&aacute;s cosas de su chico siempre la gustaba.<\/p>\n<p>&mdash;Me alegro, cari&ntilde;o. &mdash;un beso en la frente, dulce y tierno como a ambos les encantaba. Hab&iacute;a momentos para la lujuria y para el amor, algo que se sincronizaba de maravilla&mdash; Qu&eacute; duermas bien, te amo.<\/p>\n<p>&mdash;Y yo.<\/p>\n<p>El sue&ntilde;o no fue del todo gratificante, las pernoctaciones en casa ajena nunca suelen serlo. Aun as&iacute;, pronto sali&oacute; el sol y casi sin darse cuenta de c&oacute;mo hab&iacute;a llegado all&iacute;, ya estaba en direcci&oacute;n a casa de los abuelos, con Mari, Carmen, Carol. Sergio al volante recorr&iacute;a los pocos kil&oacute;metros de distancia.<\/p>\n<p>Sonri&oacute; pensando en lo ir&oacute;nico y curioso que parec&iacute;a que las tres mujeres de su vida estuvieran reunidas en un peque&ntilde;o espacio. &ldquo;Quiz&aacute; me falt&eacute; Marta&rdquo; acab&oacute; por re&iacute;rse de forma nasal, de Alicia, pr&aacute;cticamente se hab&iacute;a olvidado.<\/p>\n<p>Aparc&oacute; delante de la puerta, vini&eacute;ndole a la memoria el momento con Carmen tan apasionado y esperando que hubiera arreglado el cabecero que reventaron. Con la mano de su chica bien aferrada se encaminaron a la entrada. Su t&iacute;a sac&oacute; las llaves y abri&oacute; la puerta con rapidez.<\/p>\n<p>Todos pasaron uno por uno, par&aacute;ndose ambas mujeres en la escalera mientras Sergio ve&iacute;a como Carol cerraba la puerta en &uacute;ltimo lugar. Ech&oacute; la llave, quit&aacute;ndola despu&eacute;s y dando dos pasos donde su chico.<\/p>\n<p>Sergio estaba mirando a su t&iacute;a y su Madre, tan parecidas y a la vez tan diferentes, segu&iacute;an siendo dos diosas de la belleza. Sobre todo Mari que hab&iacute;a dado un gran cambio desde que trabajaba, ahora se cuidaba en todo sentido, Carmen segu&iacute;a en su l&iacute;nea de perfecci&oacute;n, sin variar.<\/p>\n<p>Algo las pasaba y el joven se percat&oacute;. Ten&iacute;an una mirada diferente, escondiendo algo que &eacute;l no sab&iacute;a, le miraban con media sonrisa desde lo alto mientras sus ojos azules destilaban una curiosidad que casi ten&iacute;a olvidada.<\/p>\n<p>Podr&iacute;a preguntarse muchas cosas, quiz&aacute; perder el tiempo en suposiciones, pero no le dio tiempo, Carol le dio la respuesta. Desde su espalda dos brazos le sujetaron, uno dejando la mano en su pecho y otro a la altura de su bajo vientre. Sinti&oacute; el beso tierno en el cuello que le daba su novia y en un futuro su esposa. El vello de todo su cuerpo se eriz&oacute; al momento.<\/p>\n<p>Carol conoc&iacute;a muy bien ese punto y solo lo usaba en situaciones muy concretas. Volvi&oacute; a sentir otro beso, este m&aacute;s profundo con un peque&ntilde;o mordisco mientras su t&iacute;a y su madre miraban atentas. Gir&oacute; el rostro algo desconcertado, viendo a Carolina con la mirada que ya ten&iacute;a bien aprendida.<\/p>\n<p>Era esa cara que siempre pon&iacute;a en momentos realmente calientes, cuando perd&iacute;a el sentido. Como la semana anterior, cuando vestida de gatita le ped&iacute;a a su novio que le quitase la cola y la diera un gran sexo anal. Le hab&iacute;a mirado con ese rostro lujurioso mientras la penetraba una y otra vez&hellip; que pronto se corri&oacute;&hellip;<\/p>\n<p>La preciosa jovencita, con sus gafas puestas, alz&oacute; la cabeza. Lleg&oacute; de puntillas hasta la oreja de su futuro marido y padre de sus hijos (esperaba que dos). Habl&oacute; con el tono m&aacute;s meloso que dispon&iacute;a, haciendo vibrar los sentidos del joven y susurr&aacute;ndole al odio.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Subimos?<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>Aqu&iacute; terminamos con esta maravillosa aventura. Fue un camino duro, no lo voy a negar, pero a la par satisfactorio hasta un nivel incre&iacute;ble. Nunca me hab&iacute;a imaginado poder escribir un libro y menos una historia con sentido, y bueno&hellip; al final, despu&eacute;s de un a&ntilde;o, escrib&iacute; tres y creo que el hilo narrativo fue bueno.<\/p>\n<p>Pediros disculpas por no haberos podido contestar todo lo que me hubiera gustado en los comentarios, pero la verdad que apenas ten&iacute;a tiempo, aun as&iacute;, siempre os he intentado leer. Por eso agradeceros a l@s que le&iacute;steis desde un &uacute;nico cap&iacute;tulo, hasta los que hab&eacute;is estado aqu&iacute; desde el comienzo. L@s que me hab&eacute;is comentado, le&iacute;do y votado en casi todos los relatos, deciros que hab&eacute;is sido un gran apoyo para seguir adelante. Viendo las notas y los buenos comentarios me hac&iacute;ais seguir escribiendo.<\/p>\n<p>Ahora llega el turno de despedirse despu&eacute;s de esta fantastica aventura, pero no es un adi&oacute;s, sino un hasta pronto. Toca descansar un poco y refrescar el cerebro con ideas nuevas, espero traer alg&uacute;n que otro relato dentro de no mucho, aunque una historia tan densa no s&eacute; si ser&eacute; capaz.<\/p>\n<p>Os animo a que me sig&aacute;is por Twitter (est&aacute; en mi p&aacute;gina de perfil) para tener m&aacute;s noticias m&iacute;as y que est&eacute;is al tanto de los nuevos proyectos que vayan saliendo. Gracias de coraz&oacute;n a todos los que me acompa&ntilde;aron en este viaje, os mando un abrazo incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>Un beso, hasta pronto y&hellip; &iexcl;Disfrutad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Parados al lado de la puerta, ambos se miraban con timidez. Hab&iacute;a sido apote&oacute;sico, a Mari sus piernas todav&iacute;a le flaqueaban y seguir&iacute;an as&iacute; el resto del fin de semana, con Sergio era muy similar, se sent&iacute;a en una nube de la cual no pod&iacute;a bajar. Sin embargo, de nuevo esa sensaci&oacute;n de estar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16875,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33036","post","type-post","status-publish","format-standard","category-amor-filial"],"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33036","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16875"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33036"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33036\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}