{"id":33092,"date":"2021-12-28T23:00:00","date_gmt":"2021-12-28T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-12-28T23:00:00","modified_gmt":"2021-12-28T23:00:00","slug":"la-senora-amparo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-senora-amparo\/","title":{"rendered":"La se\u00f1ora Amparo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33092\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi padre era zapatero remend&oacute;n en el peque&ntilde;o pueblo castellano donde viv&iacute;amos, desde ni&ntilde;o le ayudaba, los zapatos que arreglaba en el d&iacute;a me hac&iacute;a lustrarlos con cepillo y bet&uacute;n para luego llev&aacute;rselos al domicilio de sus due&ntilde;os donde me sacaba propinas que me daban cierta ventaja, o eso cre&iacute;a yo, sobre otros chicos de mi edad.<\/p>\n<p>Las propinas las empleaba en arreglos de la bicicleta, la herramienta principal de mi &quot;floreciente negocio&quot;, y en agasajar y regalar cositas a las chicas que me gustaban. Nunca tuve &eacute;xito en esa tarea debido a m&iacute; exagerada timidez, las ni&ntilde;as se aprovechaban de mis regalos, chuches y algunas veces, flores pero como me quedaba paralizado se terminaban riendo cruelmente de mi, lo mismo que los chicos, que encima ligaban sin ning&uacute;n problema. Entre los zapatos que hab&iacute;a de repartir estaban los de la se&ntilde;ora Amparo, que era la clienta que me daba mejores propinas, no solo monetarias, que tambi&eacute;n, sino que desde chiquito me llenaba de halagos, &iexcl;Pepito pero que ni&ntilde;o m&aacute;s guapo eres!, que si &quot;traer&aacute;s a las ni&ntilde;as loquitas&quot;, con el paso del tiempo que si &quot; no te faltar&aacute;n novietas&quot;, que si &quot;cuando seas mayor te las llevar&aacute;s de calle&quot;. Yo siempre la contestaba lo mismo entre balbuceos incomprensibles, &quot; que va se&ntilde;ora Amparo&quot;, &quot;pues ser&aacute; porque no quieras&quot; y &quot; bueno a&uacute;n eres ni&ntilde;o y eres timidillo, &iquest;no es as&iacute;?&quot;.<\/p>\n<p>Los cumplidos de la se&ntilde;ora no eran nada comparado con la admiraci&oacute;n que yo sent&iacute;a por ella. La se&ntilde;ora Amparo era una viuda acomodada, elegante, con buen porte, de una belleza que me recordaba a las actrices de cine italianas, con esas tetas y esas curvas que para mi temprana adolescencia me resultaban mareantes y superexcitantes. Cada vez que la hac&iacute;a un reparto me quedaba ante ella en la puerta de su casa, entre anonadado y extasiado, para mi no hab&iacute;a mujer m&aacute;s hermosa en el pueblo. En mis fantas&iacute;as er&oacute;ticas siempre ocup&oacute; un lugar destacado que siempre consider&eacute; inalcanzables.<\/p>\n<p>Y as&iacute; fueron pasando los a&ntilde;os, tuve que salir del pueblo para estudiar bachillerato y capacitaci&oacute;n profesional. Segu&iacute;a ayudando a mi padre en vacaciones y fines de semana con la suerte que la Sra Amparo gastaba muchas tapas y suelas de sus zapatos, seg&uacute;n mi padre era su mejor cliente, yo mor&iacute;a por llevarle sus zapatos y recibir mi buena propina de duros y piropos, &quot; Pepito vaya hombret&oacute;n que te est&aacute;s haciendo&quot; &iquest;&quot;Sigues sin novia&quot;?&#8230;.si&#8230; contestaba entre balbuceos, &quot;habr&aacute; que solucionar eso&quot;, contestaci&oacute;n que me dej&oacute; intrigado. La verdad que ten&iacute;a un verdadero problema con mi timidez que supon&iacute;a que no pudiera estar cerca de una chica sin ponerme a temblar y sentirme rid&iacute;culo. Mi sexualidad s&oacute;lo exist&iacute;a en mis fantas&iacute;as, eso s&iacute; muy desarrollada, con mis compis de instituto, y sobre todo con mi adorada Sra. Amparo, o sea, bien acompa&ntilde;ado en lo virtual, pero unilateral y manual en lo real, vamos que me mataba a pajas.<\/p>\n<p>Alcanc&eacute; la mayor&iacute;a de edad sin, ni siquiera haber dado un beso a una chica, habiendo como ha hab&iacute;a, seg&uacute;n mis amigos, chicas interesadas en mi, de las cuales de una forma u otra hu&iacute;a.<\/p>\n<p>Volv&iacute; al pueblo a pasar el fin de semana, cuando bajando del autob&uacute;s autob&uacute;s me vio mi amada Sra. Amparo<\/p>\n<p>&#8211; Vaya Pepito, has crecido, vaya hombret&oacute;n m&aacute;s guapo que te has hecho. No me dir&aacute;s qu&eacute; a&uacute;n sigues sin novia<\/p>\n<p>&#8211; Bueh&#8230; si Sra Amparo,<\/p>\n<p>Me temblaba todo, lo not&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ay ay ay no se qu&eacute; vamos a hacer contigo.<\/p>\n<p>Como siempre ante ella, azorado y sin saber que decir.<\/p>\n<p>-Tu padre tiene que arreglarme unos zapatos y me corren un poco de prisa. &iquest;Se lo puedes decir y me los traes ma&ntilde;ana por la tarde?<\/p>\n<p>-Claro Sra. Amparo, ma&ntilde;ana se los llevo, dije aliviado de poder expresarme.<\/p>\n<p>Se lo dije a mi padre e inmediatamente se puso con los zapatos de la Sra. Amparo, me da que mi padre tambi&eacute;n ten&iacute;a debilidad por esta se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>El s&aacute;bado ante la puerta de mi se&ntilde;ora, como siempre, nervioso y excitado, llamo a su puerta.<\/p>\n<p>&#8211; Pasa Pepito, est&aacute; abierto.<\/p>\n<p>Entro y&#8230; bufff, me recibe vestida con una bata como de seda, floreada y superce&ntilde;ida a su cuerpo, mostrando un escote de v&eacute;rtigo y unos muslos contorneados de infarto, tal cual, pues a m&iacute; se me sal&iacute;a el coraz&oacute;n de su caja&#8230;<\/p>\n<p>Buff, me sent&iacute;a cohibido, pero a la vez excitado, tambi&eacute;n mareado, como embriagado, la Sra. Amparo no paraba de mirarme y sonre&iacute;rme, yo no quitaba la mirada de su escote que me parec&iacute;a o me lo imaginaba que aparec&iacute;a el rosado de la aureola de sus pezones que, me parec&iacute;a o imaginaba que empezaban a empitonarse.<\/p>\n<p>&#8211; Iba a merendar, &iquest;Me dejas que te invite?<\/p>\n<p>Como de costumbre no s&eacute; qu&eacute; decir pero me dejo llevar.<\/p>\n<p>Pas&eacute; al sal&oacute;n de su bonita casa.<\/p>\n<p>-ponte c&oacute;modo mientras preparo la merienda<\/p>\n<p>&#8211; si quiere la ayudo Sra. Amparo.<\/p>\n<p>-no, espera aqu&iacute;, dijo en tono imperativo. Volvi&oacute; con una bandeja con rebanadas de pan, mermelada, caf&eacute; y leche.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres un caf&eacute; y una rebanada de mermelada?<\/p>\n<p>&#8211; si&#8230; gracias.<\/p>\n<p>Me lo prepara y me lo sirve &#8211; est&aacute; muy rico, gracias, digo mientras veo como unta la mermelada en el pan movi&eacute;ndose sus tetas al comp&aacute;s, en esto que, &quot;sin querer&quot; se mancha con mermelada la batita, -&iexcl; uy qu&eacute; tonta!, como me he puesto, coge una servilleta y se restriega la mancha con tanta fuerza que queda al descubierto una teta, me quedo paralizado ante tal belleza, ella dice &#8211; uy perdona.<\/p>\n<p>La Sra. Amparo se pone seria mientras descuelga la parte de arriba de su batita<\/p>\n<p>-pues nada lo tendr&eacute; que lavar, dice picaronamente. Yo a&uacute;n no he reaccionando<\/p>\n<p>-Ven Pepito, dice mientras coge con las manos la mermelada y se la unta en los pezones&#8230;<\/p>\n<p>-Ven, ven aqu&iacute;, que no te voy a comer, o, a lo mejor si, je je<\/p>\n<p>Bufff la visi&oacute;n que ten&iacute;a ante m&iacute; era inenarrable, yo pr&aacute;cticamente virginal ante esa mujer de bandera, la de mis inconfesables fantas&iacute;as, con esas enormes tetas pringadas de mermelada, &iexcl;unmmm que ricasss!&#8230; -Ven Pepito, &iquest;Cu&aacute;nto hace que no chupas de la teta? Me lanzo de cabeza y me pongo como loco a chupar, a mamar a morder &iexcl;Que delicia la mermelada, pero sobre todo esas tetas me volv&iacute;an loco. Hac&iacute;a ya tiempo que ten&iacute;a la polla, tiesa y&#8230; h&uacute;meda, en ese momento me corr&iacute; pero segu&iacute; chupando y mamando. La Sra. Amparo pas&oacute; ser Amparito, se desabroch&oacute; la blusa, agarr&oacute; mi cabeza con fuerza y me ofreci&oacute; la visi&oacute;n de su co&ntilde;o peludo y caliente, agarr&eacute; el tarro de mermelada y le unt&eacute; una buena cantidad en su raja y cl&iacute;toris y me puse a lamer como un descosido mientras o&iacute;a los gemidos de Amparito, al momento se corre con unos espasmos que me asustaron. Quedo en el suelo exhausto pero a&uacute;n con el pito tieso, Amparito dice:<\/p>\n<p>-a ver esto no lo podemos dejar as&iacute;. Amparito reba&ntilde;a el bote de mermelada y lo unta en la polla y comienza a hacerme una mamada inolvidable, l&oacute;gico pues era la primera de mi vida. El placer es intens&iacute;simo y Amparito es una tragona glotona. Me viene una enorme corrida viendo c&oacute;mo Amparito se traga toda mi leche con mermelada.<\/p>\n<p>-Que ricooo&#8230;<\/p>\n<p>Estuve con Amparito todo el s&aacute;bado y domingo, aprovechando sus deliciosas lecciones, entre orgasmo y orgasmo Amparito me ped&iacute;a que no me olvidara de ella, que de vez en cuando le hiciera una visita pero con la condici&oacute;n que tuviera novia o novias, si no, a ella tampoco la tocar&iacute;a.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a me lleve la mejor propina y me gan&eacute; el respeto de chicas y chicos, aunque segu&iacute; siendo un chico t&iacute;mido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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