{"id":33133,"date":"2021-12-30T23:00:00","date_gmt":"2021-12-30T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-12-30T23:00:00","modified_gmt":"2021-12-30T23:00:00","slug":"el-ultimo-polvo-del-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-ultimo-polvo-del-ano\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo polvo del a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33133\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Dado que estamos en una d&iacute;a se&ntilde;alado, quer&iacute;a rememorar este mismo d&iacute;a de hace ya bastantes a&ntilde;os. Mi marido y yo decidimos esa vez celebrar la Nochevieja de forma un poco m&aacute;s &iacute;ntima a como ven&iacute;amos haci&eacute;ndolo habitualmente, as&iacute; que contratamos la fiesta en un hotel en la ciudad de Gand&iacute;a. El paquete inclu&iacute;a la noche, la celebraci&oacute;n de las uvas con baile, el resop&oacute;n y por supuesto, el desayuno del d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>Fuimos puntuales, como no pod&iacute;a ser de otro modo. Buscamos nuestra mesa y vimos que no estaban asignadas por parejas, o por grupos, sino que nos distribu&iacute;an en mesas redondas de diez comensales hasta completarlas, y no es que el hecho de estar con m&aacute;s gente me incomodara, sino que me hab&iacute;a formado otra idea de lo que iba a ser la velada. Una vez all&iacute; nos presentamos y de inmediato se gener&oacute; un buen rollito en el grupo que contribuy&oacute; a modificar de forma positiva mis expectativas.<\/p>\n<p>Mi marido acapar&oacute; la atenci&oacute;n, &mdash;como suele ser habitual en las reuniones&mdash; por su car&aacute;cter extrovertido y porque es una persona influyente, y por tanto, suele causar cierta admiraci&oacute;n, cosa que a m&iacute; no me importa, todo lo contrario. &Eacute;l salva vidas y yo bien orgullosa que estoy de que sea as&iacute;. Por mi parte, no es que no me interesaran sus historias, sino que yo ten&iacute;a las m&iacute;as propias, o lo que es lo mismo, mi tema de conversaci&oacute;n se centraba en la pareja que ten&iacute;a a mi derecha, y fue con ellos con los que m&aacute;s empatic&eacute;. Hablamos de trabajo, pero tambi&eacute;n de otros temas que ten&iacute;amos en com&uacute;n, de ah&iacute; que se estableciera cierto magnetismo, sobre todo entre &eacute;l y yo. Un poco m&aacute;s tarde, la mujer encontr&oacute; otro tema de conversaci&oacute;n que le pareci&oacute; m&aacute;s interesante con la pareja contigua, de tal modo que, por un cauce natural, cada cual hall&oacute; su di&aacute;logo con la persona (o pareja) con la que en ese momento se encontraba m&aacute;s a gusto.<\/p>\n<p>M&aacute;s o menos, todos rond&aacute;bamos la misma edad, excepto mi marido que era un poco mayor.<\/p>\n<p>Unos minutos antes de las uvas se present&oacute; la orquesta para dar las campanadas y amenizar ese instante, y despu&eacute;s de los besos, las felicitaciones y los abrazos, se abri&oacute; la veda y la gente se solt&oacute; la melena.<\/p>\n<p>A m&iacute; en ese momento no me apetec&iacute;a bailar porque me encontraba c&oacute;moda con la conversaci&oacute;n que manten&iacute;a con mi contertulio, aun as&iacute;, y muy a mi pesar, tampoco proced&iacute;a que nos qued&aacute;semos en la mesa de ch&aacute;chara, y por ende, no hubo m&aacute;s remedio que unirnos al baile con el resto del grupo.<\/p>\n<p>Minutos despu&eacute;s, al ritmo de una m&uacute;sica pegadiza y que acompa&ntilde;aba para lo que era la noche, entre empellones por un lado y codazos por por el otro, empec&eacute; a pas&aacute;rmelo bien. Bailamos todos con todos, haciendo uso de todo un repertorio de las sandeces que cada cual era capaz de aportar, y por ello, solamente faltaba otorgarle el premio al m&aacute;s tontainas. El &ldquo;Baila morena&rdquo;, &ldquo;Cu&eacute;ntame, como te ha ido&hellip;&rdquo; y gilipolleces por el estilo invitaban a eso, a hacer payasadas, pero en medio de un bailoteo anacr&oacute;nico son&oacute; &ldquo;La Lambada&rdquo;. Fue casualidad (o no) el hecho de que en ese momento mi compa&ntilde;ero de baile fuese con el que hab&iacute;a estado hablando durante la cena y con el que hab&iacute;a confraternizado m&aacute;s.<\/p>\n<p>Su coordinaci&oacute;n de los pasos dejaba mucho que desear. En lo que s&iacute; que parec&iacute;a un experto era en ejecutar los sensuales movimientos, y con ello restregaba su ingle por mi abdomen sin ning&uacute;n recato. Yo iba con un vestido de noche ajustado. &Eacute;l iba con traje, y debajo, una erecci&oacute;n manifiesta parec&iacute;a querer horadarme. En ese momento creo que exterioric&eacute; mi perplejidad, y la verdad, no sab&iacute;a muy bien qu&eacute; reacci&oacute;n mostrar. Por un lado, encontr&eacute; aquella actitud pueril un poco fuera de lugar, pero por otro, un hormigueo se pase&oacute; por mis bajos sin mi consentimiento, en tanto mi pareja de baile me dedicaba una p&iacute;cara sonrisa que yo no ten&iacute;a muy claro si devolverle. Aun as&iacute;, en vista de que no encontr&oacute; reticencia por mi parte, continu&oacute; con unos roces, quiz&aacute;s demasiado sobreactuados, teniendo en cuenta que nuestras respectivas parejas estaban relativamente cerca. En cualquier caso, en medio de tanto frotamiento alcanc&eacute; tambi&eacute;n cierto grado de excitaci&oacute;n, de tal manera que conforme avanzaba la coreograf&iacute;a, ambos fuimos conscientes de lo que se estaba fraguando. La complicidad se afianz&oacute; y la qu&iacute;mica anterior pas&oacute; a tener un componente &uacute;nicamente sexual. A esas alturas era m&aacute;s que evidente que los dos est&aacute;bamos de acuerdo con ese osado juego, tampoco hab&iacute;a muchas opciones que ponderar, pillar un calent&oacute;n y desfogarnos m&aacute;s tarde con nuestras respectivos.<\/p>\n<p>Mi marido bailaba con otra pareja y se le ve&iacute;a radiante, sin sospechar si quiera que su mujer se hab&iacute;a puesto cachonda bailando una bachata con otro hombre, en cambio, la mujer de mi compa&ntilde;ero de baile reclam&oacute; lo que era suyo por decreto, le dio dos besos y retom&oacute; el baile con &eacute;l, por lo que, un poco excitada y, al mismo tiempo decepcionada, regres&eacute; con mi marido e instantes despu&eacute;s todos volvimos a reagruparnos.<\/p>\n<p>Por aquel entonces se pod&iacute;a fumar en todas partes sin restricciones. Mi esposo se encendi&oacute; un habano. Le gustaba fumarlos en ocasiones especiales y &eacute;sta era una de ellas. Mi compa&ntilde;ero de baile le pidi&oacute; uno, pues al parecer, compart&iacute;an gustos similares, sin embargo, mi marido s&oacute;lo hab&iacute;a cogido el que pensaba fumarse, el resto los hab&iacute;a dejado en el coche, por consiguiente, me ofrec&iacute; a traerle uno, y &eacute;l a acompa&ntilde;arme. No hubo preguntas ni recelos porque aparentemente no hab&iacute;a motivo para ello, de modo que los dem&aacute;s siguieron disfrutando de la orquesta.<\/p>\n<p>Al llegar al parking, sin decirnos nada, como si los dos estuvi&eacute;semos pensando lo mismo, nos abalanzamos uno contra el otro para comernos la boca y nuestras lenguas buscaron la campanilla. Inmediatamente atenaz&oacute; mis nalgas con decisi&oacute;n, me las apret&oacute; con sa&ntilde;a y me acerc&oacute; a &eacute;l para que notara su creciente erecci&oacute;n. La restreg&oacute; sobre mi sexo a trav&eacute;s del vestido como si quisiera perforarlo, al mismo tiempo que sus manos sub&iacute;an hasta mis pechos para apretarlos con la figurada intenci&oacute;n de desinflarlos. Mis tetas eran atendidas sin dejar que mis nalgas se privaran de sus atenciones. Me levant&oacute; el vestido para deleitarse de un contacto m&aacute;s directo. La excitaci&oacute;n se amplific&oacute; y busqu&eacute; el bulto que sobresal&iacute;a de forma anormal, lo palp&eacute; primero y lo apret&eacute; con firmeza despu&eacute;s, seguidamente le desabroch&eacute; el pantal&oacute;n y me apropi&eacute; de una hermosa verga que se pon&iacute;a a mi disposici&oacute;n, tan dura como una estalactita y con un aspecto similar al asta de un toro, ideal para pasar toda la noche fornicando, pero eso era imposible. El momento s&oacute;lo daba para un polvo r&aacute;pido apoyada en el cap&oacute; del coche. No hab&iacute;a m&aacute;s opciones.<\/p>\n<p>Mientras yo meneaba el garrote con fruici&oacute;n, sus dedos chapoteaban del mismo modo dentro de mi co&ntilde;o buscando el punto G, de ah&iacute; que el gusto que me estaba dando caus&oacute; la perdida completa del control. Me levant&eacute; el estrecho vestido, hice el tanga a un lado y me apoy&eacute; sobre el cap&oacute; d&aacute;ndole v&iacute;a libre. No lo dud&oacute;, se cogi&oacute; la entrepierna, la condujo hasta la entrada, tante&oacute; unos segundos en la raja y con un golpe de ri&ntilde;&oacute;n me la clav&oacute; de un estacazo. El gusto que me dio el cabr&oacute;n es dif&iacute;cil de describir, no s&oacute;lo cuando me penetr&oacute;, sino cuando empez&oacute; a follarme con furia, y ante los vigorosos embates me fue dif&iacute;cil contenerme y me corr&iacute; abiertamente como una primeriza. Mientras jadeaba de placer, le grit&eacute; que no eyaculase dentro, as&iacute;, al concluir mi orgasmo, se sali&oacute; solicitando mi atenci&oacute;n. Apenas hab&iacute;a recuperado las pulsaciones, apres&eacute; su verga para masturbarlo a fin de que obtuviese su premio, pero, tras unos minutos aplicando mis habilidades pajilleras pens&eacute; que se estaba demorando m&aacute;s de lo previsto. Le advert&iacute; que ya est&aacute;bamos tardando demasiado y me exhort&oacute; a hacerlo con la boca, de ese modo le vendr&iacute;a antes, &mdash;seg&uacute;n me indic&oacute;&mdash;, con lo cual acced&iacute;, me puse en cuclillas y engull&iacute; el rabo poniendo todo mi empe&ntilde;o y empleando mis dotes de mamona con la intenci&oacute;n de que no se retardara el final. Me hubiese gustado recrearme en la mamada, darle placer, repasar cada cent&iacute;metro con mi lengua, pero el tiempo apremiaba y por eso increment&eacute; el ritmo con mayor diligencia hasta que se le doblaron las piernas y sus gemidos se aceleraron advirti&eacute;ndome de la primera r&aacute;faga que se aventur&oacute; en mi garganta, acompa&ntilde;ada de una arcada, pero mi prop&oacute;sito era retenerla en la boca para que no me manchara el vestido, de ese modo, conforme &eacute;l iba soltando lastre, yo lo liberaba entre las comisuras de mis labios hasta que su polla dej&oacute; de vomitar leche. A continuaci&oacute;n, su cuerpo qued&oacute; laxo apoy&aacute;ndose en el cap&oacute;.<\/p>\n<p>Escup&iacute; su corrida en el suelo, me limpi&eacute; la boca y no pude dejar de paladear el amargo sabor. No me desagrada la degustaci&oacute;n en ese momento, pero es un regustillo que se me queda durante bastante tiempo e incluso llega a incomodarme.<\/p>\n<p>Por a&ntilde;adidura, me hubiese gustado seguir follando. Ten&iacute;a energ&iacute;as y ganas para hacerlo, sin embargo, ya hab&iacute;amos rebasado la barrera permisible en la que pod&iacute;an empezar a sospechar de nuestra tardanza. Hubiese querido disponer de un poco m&aacute;s de tiempo y echar otro polvo recre&aacute;ndome un poco m&aacute;s, pero eso ya hubiese rozado la insensatez.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; el coche, y cuando nos march&aacute;bamos repar&eacute; en que no hab&iacute;amos cogido el puro. S&oacute;lo habr&iacute;a faltado que regres&aacute;ramos sin &eacute;l. Cog&iacute; el habano y se lo di. Me alis&eacute; un poco el vestido e intent&eacute; mantener la compostura, recompuse el tocado de mi pelo y acto seguido nos dirigimos con premura hacia la sala.<\/p>\n<p>Al volver, nadie pareci&oacute; notar nuestra ausencia y pens&eacute; que podr&iacute;amos haber echado ese segundo polvo. Ahora ya era tarde. Cog&iacute; de la mesa mi copa de cava y me la beb&iacute; de un trago para intentar paliar el amargo saborcillo, y sobre todo, para enmascarar mi aliento.<\/p>\n<p>Regres&eacute; con mi marido, como si al hacerlo me desvinculara del delito. &Eacute;l me mir&oacute; y su cara se ilumin&oacute; con la mejor de sus sonrisas. Sin duda se lo estaba pasando bien. Me cogi&oacute; de la cintura y me apret&oacute; contra &eacute;l para besarme, como adelanto de c&oacute;mo pretend&iacute;a culminar la noche, en cambio, yo retroced&iacute; en un adem&aacute;n instintivo para que no oliese mi aliento y eso fue para &eacute;l un gesto de repudio. Se qued&oacute; mir&aacute;ndome desconcertado, sin entender mi reacci&oacute;n y supe demasiado tarde que la hab&iacute;a cagado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Dado que estamos en una d&iacute;a se&ntilde;alado, quer&iacute;a rememorar este mismo d&iacute;a de hace ya bastantes a&ntilde;os. Mi marido y yo decidimos esa vez celebrar la Nochevieja de forma un poco m&aacute;s &iacute;ntima a como ven&iacute;amos haci&eacute;ndolo habitualmente, as&iacute; que contratamos la fiesta en un hotel en la ciudad de Gand&iacute;a. El paquete inclu&iacute;a la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16852,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-33133","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33133","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16852"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33133"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33133\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}