{"id":33265,"date":"2022-01-09T23:00:00","date_gmt":"2022-01-09T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-01-09T23:00:00","modified_gmt":"2022-01-09T23:00:00","slug":"la-secretaria-es-mi-perrito-sometiendo-a-lena-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-secretaria-es-mi-perrito-sometiendo-a-lena-i\/","title":{"rendered":"La secretaria es mi perrito. Sometiendo a Lena (I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33265\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En una de esas noches locas del viaje de empresa y de vuelta en el hotel, Lena, mi compa&ntilde;era de habitaci&oacute;n, reconoci&oacute; muy bajito y s&oacute;lo despu&eacute;s del mont&oacute;n de copas que llevaba encima, que nunca hab&iacute;a tenido la ocasi&oacute;n de cumplir una fantas&iacute;a sexual.<\/p>\n<p>Cleo iba pasad&iacute;sima, y para qu&eacute; negarlo, yo tambi&eacute;n iba fina. Tres treinta&ntilde;eras borrachas haciendo el cafre, la crema de la crema de la oficina.<\/p>\n<p>Entre grititos y risillas tontas, la interrogamos a saco, deseando saber, y le sacamos una torpe historia de c&oacute;mo en la universidad, hab&iacute;a tenido pared con pared a una chica que ten&iacute;a medio campus revolucionado porque le iba el rollo dominador, y m&aacute;s de una noche se hab&iacute;a ido a la cama con un calent&oacute;n tremendo, oyendo los gemidos y las s&uacute;plicas de las sumisas de su vecina.<\/p>\n<p>Intercambiamos batallitas y experiencias esa noche y nos re&iacute;mos much&iacute;simo. A la ma&ntilde;ana siguiente, con un resac&oacute;n incre&iacute;ble, Cleo afirmaba no acordarse de nada en claro despu&eacute;s de tirarle la copa de vino al becario encima, y Lena disimulaba muy mal la verg&uuml;enza de quien piensa que ha hablado de m&aacute;s. Era tan t&iacute;mida que me resultaba divertid&iacute;sima, y m&aacute;s sabiendo que en el fondo, siempre se hab&iacute;a quedado con las ganas de que alguien la pusiera bien en su sitio.<\/p>\n<p>Volvimos del viaje y retomamos la rutina de trabajo, y con el tiempo, ella pareci&oacute; olvidar aquello, aliviada porque ninguna volvi&oacute; a mencionar el tema.<\/p>\n<p>Pero yo lo recordaba todo, y mientras m&aacute;s me la imaginaba despierta contra aquella pared, oyendo los gemidos y toc&aacute;ndose muerta de verg&uuml;enza, m&aacute;s ganas me daban de probar ese rollo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Para que te hagas una idea, Lena es bajita, con el pelo largo y oscuro y la carita pecosa. Se pone esos jerseys gordos de cuello vuelto, pero esas enormes tetas no hay forma de disimularlas con nada. Entre eso, las gafas pasadas de moda y las faldas largas, es la t&iacute;pica secretaria de manual.<\/p>\n<p>No es precisamente un animal social como Cleo, o como yo misma.<\/p>\n<p>Le saco una cabeza, y aunque tenemos el pelo m&aacute;s o menos de un color y un largo similar, yo lo luzco con mucha m&aacute;s gracia. No tengo ese inmenso busto, pero por donde pasa este culo, caen r&iacute;os de babas. El ego bien, gracias.<\/p>\n<p>Total, que entre una cosa y otra, me empec&eacute; a obsesionar un poquito con el tema, y con ella.<\/p>\n<p>Lena segu&iacute;a como siempre, patosa y t&iacute;mida, haciendo su trabajo lo mejor que pod&iacute;a.<\/p>\n<p>As&iacute; que un d&iacute;a se me ocurri&oacute; un plan, y organic&eacute; en casa una cena bien completa, para una cita que nunca se presentar&iacute;a. Cuando ella pasaba por delante de mi despacho, fing&iacute; una discusi&oacute;n telef&oacute;nica y me asegur&eacute; de levantar la voz lo suficiente.<\/p>\n<p>Funcion&oacute;. Lena dio un respingo al oirme insultar al aire y se asom&oacute; a ver qu&eacute; me pasaba.<\/p>\n<p>Muy molesta, le cont&eacute; como me hab&iacute;an dejado plantada a &uacute;ltima hora con todo preparado ya en casa. Interpretaci&oacute;n digna del Oscar.<\/p>\n<p>Es muy inocente. Cuando le pregunt&eacute; si quer&iacute;a venirse a cenar a casa para no desperdiciar toda la comida que hab&iacute;a encargado, acept&oacute;. Seg&uacute;n me cont&oacute; por el camino, aun viv&iacute;a con sus padres, y siempre le estaban dando la brasa para que hiciera vida social.<\/p>\n<p>Le encant&oacute; mi apartamento, y curiose&oacute; mi librer&iacute;a mientras me cambiaba de ropa. Me puse un tanga negro de encaje con abertura, que hab&iacute;a comprado especialmente para la ocasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Cenamos, acompa&ntilde;ando la cena con algo de champagne para animar un poco la cosa. Luego nos acomodamos en el sof&aacute; a ver la televisi&oacute;n. La peli que daban era algo subida de tono, y aprovech&eacute; para hacer chistes malos sobre plantones y quedarse con las ganas. Ella se ri&oacute;.<\/p>\n<p>Mientras en pantalla un joven bien guapo manoseaba a una chica que no quer&iacute;a pero s&iacute;, estudi&eacute; cuidadosamente a mi presa. Se la ve&iacute;a muy interesada en la escena. En su casa no ten&iacute;a demasiada intimidad, y el ver algo as&iacute; como si nada en el sal&oacute;n le parec&iacute;a una travesura en s&iacute; misma. Ten&iacute;a las mejillas sonrosadas y la risilla f&aacute;cil.<\/p>\n<p>El champagne hab&iacute;a cumplido bien su cometido.<\/p>\n<p>As&iacute; que me levant&eacute; a por un pa&ntilde;uelo en lo mejor de la escena, para que ella no perdiese detalle. Cuando la protagonista estaba al borde del cl&iacute;max, le pas&eacute; el pa&ntilde;uelo por delante de los ojos y me acerqu&eacute; a su oreja desde atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-Es muy aburrido limitarse a mirar. Se me ocurre que pod&iacute;amos jugar un poco, si quieres, claro. Pero te tienes que portar muy bien.<\/p>\n<p>Se qued&oacute; completamente inm&oacute;vil mientras le anudaba el pa&ntilde;uelo y tom&oacute; much&iacute;simo aire.<\/p>\n<p>-Te vas a portar muy bien?<\/p>\n<p>Asinti&oacute; con la cabeza, murmurando un &quot;S&iacute;&quot; apenas audible, tensa como la cuerda de un piano.<\/p>\n<p>-Y puedo hacer contigo lo que quiera?<\/p>\n<p>Le solt&eacute; el pelo y al acomod&aacute;rselo roc&eacute; con los dedos sus gloriosas tetas, lo justo para notar sus pezones dur&iacute;simos bajo la ropa. En pantalla, la chica no dejaba de gemir.<\/p>\n<p>Lena se estremeci&oacute; al sentir mis dedos, y asinti&oacute; de nuevo.<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-Me lo tienes que pedir por favor, Lena. Ru&eacute;game que te deje ser mi perrito.<\/p>\n<p>Y Lena se mordi&oacute; el labio y susurr&oacute;:<\/p>\n<p>-Por favor, Astrid, d&eacute;jame ser tu perrito. Har&eacute; todo lo que me digas.<\/p>\n<p>Una adorable mosca enredada por completo en mi red.<\/p>\n<p>Baj&oacute; al suelo, a ciegas, sobre la alfombra, hasta arrodillarse a mis pies. Se qued&oacute; all&iacute; acurrucada con la cabeza gacha, como un aut&eacute;ntico perrito, esperando una orden.<\/p>\n<p>Le saqu&eacute; el jersey por la cabeza, ella se dej&oacute; hacer con las manos lacias. Satisfecha por su obediencia, le quit&eacute; todo salvo las braguitas de algod&oacute;n blanco. Para no haberlo hecho nunca, deb&iacute;a de haberlo imaginado mil veces.<\/p>\n<p>Sus enormes tetas se balanceaban al ritmo de su respiraci&oacute;n, y buscaba acercarse a m&iacute; a rastras, ansiosa por recibir instrucciones. Me gustaba verla as&iacute;, con el pelo revuelto y los ojos vendados. Tom&eacute; un par de cubos de hielo de la cubeta de la botella, y me sent&eacute; frente a ella.<\/p>\n<p>-Esto es lo que quiero que haga mi perrito: -le dije mientras le deslizaba el trozo de hielo por los labios- vas a sostener esto en la boquita hasta que se funda, y no puedes hacer ruido. Crees que puedes?<\/p>\n<p>Ella asinti&oacute; con la cabeza, y sac&oacute; la lengua para recoger el hielo.<\/p>\n<p>Aprovechando que se hab&iacute;a erguido un poco, pas&eacute; el otro trozo que me quedaba en la mano alrededor de uno de sus pezones.<\/p>\n<p>Se le escap&oacute; un &quot;Mmph!&quot; Y enseguida se recompuso. La piel de los pechos se le eriz&oacute; ligeramente, sus rosados pezones duros y completamente erguidos ped&iacute;an a gritos que jugara con ellos.<\/p>\n<p>Despues de aplicarle el hielo, me arrodill&eacute; a su altura y se lo pellizqu&eacute; con dos dedos.<\/p>\n<p>Un &quot;Ahhh&quot; distorsionado por el pedazo de hielo que manten&iacute;a en la boca.<\/p>\n<p>Respiraba con pesadez, siempre buscando pegarse a m&iacute;. Manten&iacute;a las manos juntas entre las rodillas, obediente como un buen perrito.<\/p>\n<p>Sus tetas eran incre&iacute;bles, firmes, pero blanditas y suaves, y jugu&eacute; con su propio peso, apret&aacute;ndolas y dej&aacute;ndolas volver a su ser.<\/p>\n<p>Ella se dejaba hacer maravillosamente. Respiraba cada vez m&aacute;s r&aacute;pido, pero no soltaba el hielo que ten&iacute;a entre los dientes.<\/p>\n<p>Le di un ligero mordisco, haci&eacute;ndola soltar aire de golpe.<\/p>\n<p>-Ya sabes lo que tienen que hacer los perritos&#8230; Puedes escupir el trozo de hielo.<\/p>\n<p>Ella asinti&oacute; de nuevo. Busc&oacute; a tientas mis pies, y se postr&oacute; ante m&iacute;. No escupi&oacute; el trozo de hielo, sino que mastic&oacute; y trag&oacute;. Buena chica.<\/p>\n<p>Sus labios helados recorrieron mis pies y subieron hasta mis rodillas, sus manos por mis piernas, deteni&eacute;ndose con timidez en mi culo. Alz&aacute;ndose ligeramente, meti&oacute; la cabeza bajo mi falda y una vez lleg&oacute; hasta mi ropa interior, aspir&oacute;, se aferr&oacute; con ambas manos a mis nalgas, y tras un g&eacute;lido beso, empez&oacute; a lamer.<\/p>\n<p>Su entrega era total, debo decir que jam&aacute;s hab&iacute;a disfrutado de una comida semejante. Su lengua entraba y sal&iacute;a por la hendedura de mi tanga, tierna y fr&iacute;a, recubriendo totalmente mi cl&iacute;toris. Sus manos se deslizaban por mi culo. Respiraba agitada y notaba su aliento haciend&oacute;me cosquillas entre las nalgas. El fr&iacute;o pas&oacute; a una ola de calidez muy intensa.<\/p>\n<p>Me dej&eacute; caer en el sof&aacute; para disfrutarlo mejor, desabroch&aacute;ndome la camisa. Ella sigui&oacute; mis movimientos, dej&aacute;ndose ir conmigo. Separ&eacute; las piernas para dejarla hacer. Deslic&eacute; la pierna entre sus rodillas, alzando el pie para rozarla con el dedo. La sent&iacute; jadear.<\/p>\n<p>Sus braguitas de chica buena estaban empapadas y resbaladizas, y respondi&oacute; al roce penetr&aacute;ndome con su lengua. Esta vez el gemido fue m&iacute;o.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a frotarle el pubis con el empeine, gui&aacute;ndome por la enorme mancha h&uacute;meda y viscosa. Ella empez&oacute; a masturbarse restreg&aacute;ndose contra mi pierna, como una aut&eacute;ntica perra en celo, sin dejar de comerme el cl&iacute;toris por un solo instante. Gem&iacute;a descontrolada, succionaba, lam&iacute;a&#8230;<\/p>\n<p>La agarr&eacute; por el pelo, a punto de correrme en su boca, y en uno de los vaivenes contra mi pierna, met&iacute; la mano derecha dentro de sus bragas. Aprovechando el charco, le met&iacute; un dedo hasta el fondo, y ella grit&oacute; y se corri&oacute; de golpe. Sus gritos me desbordaron del todo, y literalmente, explot&eacute;. La solt&eacute; y me dej&eacute; caer hacia atr&aacute;s, disfrutando el viaje.<\/p>\n<p>No se movi&oacute; de donde estaba, jadeando, lamiendo mis flujos con ansia.<\/p>\n<p>Le solt&eacute; el pa&ntilde;uelo y la apart&eacute; de mi con un pie.<\/p>\n<p>Qu&eacute; imagen!! Me miraba con ojos suplicantes y llorosos, relami&eacute;ndose los hilos brillantes que le quedaban en los labios.<\/p>\n<p>-Por favor&#8230; -dijo en un susurro- ser&eacute; muy buena. Har&eacute; todo lo que quieras. Puedes hacer conmigo lo que quieras. Pero por favor&#8230; M&aacute;s&#8230;<\/p>\n<p>Menuda zorra es mi peque&ntilde;a secretaria.<\/p>\n<p>As&iacute; que&#8230; Qui&eacute;n sabe, peque&ntilde;a Lena, la noche es joven.<\/p>\n<p>Qu&eacute; te hago?<\/p>\n<p>-Por VenoMaliziA.-<\/p>\n<p>Si te ha gustado mi relato, d&eacute;jame tu valoraci&oacute;n, tu opini&oacute;n, o si te apetece, una sugerencia sobre qu&eacute; podemos hacerle a Lena en el pr&oacute;ximo cap&iacute;tulo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 En una de esas noches locas del viaje de empresa y de vuelta en el hotel, Lena, mi compa&ntilde;era de habitaci&oacute;n, reconoci&oacute; muy bajito y s&oacute;lo despu&eacute;s del mont&oacute;n de copas que llevaba encima, que nunca hab&iacute;a tenido la ocasi&oacute;n de cumplir una fantas&iacute;a sexual. Cleo iba pasad&iacute;sima, y para qu&eacute; negarlo, yo tambi&eacute;n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11256,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":{"0":"post-33265","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-lesbicos"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11256"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33265\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}