{"id":33307,"date":"2022-01-12T23:00:00","date_gmt":"2022-01-12T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-01-12T23:00:00","modified_gmt":"2022-01-12T23:00:00","slug":"ngela-una-joven-fitness-dominada-por-su-puta-interior-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ngela-una-joven-fitness-dominada-por-su-puta-interior-2\/","title":{"rendered":"\u00c1ngela: Una joven fitness dominada por su puta interior (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33307\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En lo que resta del d&iacute;a, &Aacute;ngela no recibe orden alguna de Orlando; aquella indiferencia despu&eacute;s de un encuentro sexual tan morboso y de una complacencia como la que ella le entreg&oacute;, le genera un c&oacute;ctel emocional insoportable: se siente impaciente, ansiosa y hasta un poco triste &iquest;solo la quer&iacute;a para un ratico? Repara en ello mientras suspira jugueteando con un mech&oacute;n de su cabello. La ma&ntilde;ana siguiente transcurre igual, Orlando no da se&ntilde;al de vida.<\/p>\n<p>A la hora del almuerzo, mientras recuerda la follada de la v&iacute;spera y se muerde los labios, deseando ser empotrada como perra en celo; al fin recibe el tan ansiado mensaje:<\/p>\n<p>Orlando: Hoy a las 6 pm en mi casa, perra. No quiero un no por respuesta, esta es la ubicaci&oacute;n. Como no vayas, te olvidas de mi zorra.<\/p>\n<p>Al leerlo &Aacute;ngela se siente euf&oacute;rica, pues en pocas horas podr&aacute; disfrutar nuevamente del embrujo de ese morenazo, mientras que &eacute;l, parece verla como una cualquiera, como un objeto reemplazable. Ordena, manda, impone&hellip; un par de palabras y la tiene a sus pies, ese car&aacute;cter y esa seguridad excesiva, es lo que la tienen prendada de &eacute;l.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela: Soy suya, amo. Siempre que usted desee, tendr&aacute; esta perra a sus pies. All&iacute; estar&eacute;, deseosa de que me use.<\/p>\n<p>Orlando la deja en visto y de nueva cuenta, el l&aacute;tigo de la indiferencia enciende una hoguera en el interior de &Aacute;ngela.<\/p>\n<p>A la hora precisa, la joven sale de casa; se pone unos leggings azul celeste de estilo transparente que contrastan con el negro del diminuto hilo que cubre su zona intima; su torso solo se encuentra cubierto por un top deportivo de color blanco. El amo no le aclar&oacute; nada sobre la vestimenta, pero dado que es culturista de seguro le agradara verla con ese atuendo.<\/p>\n<p>Faltando cinco minutos para las seis llega al lugar indicado en maps. Es una casa de cuatro plantas, ubicada dos cuadras arriba del polideportivo del barrio molinos, la muchacha intuye que es un inquilinato y decide enviarle un WhatsApp:<\/p>\n<p>&Aacute;ngela: Estoy frente a la puerta, amo.<\/p>\n<p>Orlando: En un segundo baj&oacute;, puta.<\/p>\n<p>Minutos m&aacute;s tarde, &eacute;l joven se asoma tras el p&oacute;rtico color caf&eacute;; luce una pantaloneta verde, tiene el torso desnudo y sus pies est&aacute;n cubiertos por unas chanclas viejas.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;gueme -le ordena a secas-<\/p>\n<p>La joven obedece en silencio y camina tras su amo, quien la conduce por unas escaleras angostas hasta el segundo piso, all&iacute; Orlando la hace pasar a su departamento. &Aacute;ngela se siente nerviosa, no emite palabra ni acci&oacute;n alguna para evitar cometer errores.<\/p>\n<p>&mdash;En posici&oacute;n de reverencia -le ordena.<\/p>\n<p>Inmediatamente ella se pone de rodillas con las manos en la espalda, las nalgas sobre los talones y la mirada fija en las baldosas. Orlando regresa en menos de lo que canta un gallo, pone una bolsa frente a su perra y le indica ponerse el traje que ella contiene, finalmente le da las indicaciones para llegar al cuarto en el que la estar&aacute; esperando.<\/p>\n<p>&mdash;Aqu&iacute; estoy, amo. -expresa &Aacute;ngela en voz alta tras llamar a la puerta.<\/p>\n<p>&Eacute;l abre y la detalla palmo a palmo, ella sonr&iacute;e insinuante, pero le extra&ntilde;a que la haya citado en el cuarto de ropas. El traje de maid caliente, que Orlando eligi&oacute; para ella, le queda perfecto: es un enterizo de tirantes que deja descubierta la mitad del pecho, de falda corta, que apenas le cubre las nalgas y con medias veladas hasta la mitad de los muslos.<\/p>\n<p>&mdash;Date vuelta, perra.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela obedece, gir&aacute;ndose lentamente con gestos seductores y al terminar, se inclina hacia adelante, lo justo para que su amo pueda deleitar los ojos con su culo prominente. Orlando sonr&iacute;e y la toma del cabello, llev&aacute;ndola hasta el lavadero y recost&aacute;ndola sobre &eacute;l; le posa una mano en el culo para la nalguearla en repetidas ocasiones:<\/p>\n<p>&mdash;Ese traje te queda a la perfecci&oacute;n, zorra. Como si hubiera sido hecho para ti, puta. -le espeta mientras tensa su cabello y le propina una nalgada seca que la hace gritar.<\/p>\n<p>&mdash;Ahhh -se queja- Me hace feliz que le agrade como me veo, se&ntilde;or. Az&oacute;teme m&aacute;s por favor, h&aacute;game su puta, es lo que m&aacute;s deseo -ronronea como una actriz porno de las m&aacute;s guarras.<\/p>\n<p>Acto seguido, siente la verga descomunal de su amo aplastarse contra su culo y restregarse sobre sus nalgas sin pudor, siente un escalofr&iacute;o al imaginarse que alg&uacute;n d&iacute;a la empotre por detr&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Si&hellip; sii&#8230; amo, emp&oacute;treme, r&oacute;mpame la cuca&hellip; -jadea entrando en calor.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sabes por qu&eacute; eleg&iacute; el disfraz de maid, perra? -replica Orlando acarici&aacute;ndole el pubis.<\/p>\n<p>&mdash;No.. no lo s&eacute;, amo.<\/p>\n<p>&mdash;Porque eres la m&iacute;sera sirvienta de mis deseos, so puta.<\/p>\n<p>&mdash;Soy su puta si desea mi se&ntilde;or, su sirvienta si as&iacute; lo quiere. -replica ella extasiada al sentir como los dedos de Orlando juguetean con sus labios vaginales-<\/p>\n<p>&mdash;Pues eso, es precisamente lo que vas a ser hoy zorra, mi sirvienta y mi puta al tiempo. -repone &eacute;l despeg&aacute;ndose de ella- Para empezar -continua Orlando, apart&aacute;ndola del lavadero- vas a lavar mi ropa de ejercicio a mano, zorra.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela lo mira descolocada, tiene que ser broma, ella vino a follar, a que la use, no a lavarle la ropa, adem&aacute;s junto a ella hay una lavadora. Sin embargo, Orlando pone un par de camisetas y pantalonetas sobre el lavadero. Ella suspira y expresa su inconformidad:<\/p>\n<p>&mdash;Pero se&ntilde;or, tiene que estar bromeando&hellip;<\/p>\n<p>Su amo la toma por el pelo y frente su cara le dice a los gritos que sus &oacute;rdenes son incuestionables y que una perra miserable como ella no piensa, ni replica solo obedece, al finalizar le escupe la cara y &Aacute;ngela queda rendida, ese trato tosco y hasta grosero es lo que m&aacute;s la excita, termina obedeciendo sin chistar. Hecha agua, enjabona y refriega en repetidas ocasiones, mientras que Orlando la observa en silencio &iquest;le excita tenerla haciendo las labores del hogar? y tal como si le leyera el pensamiento; la joven siente la mano de Orlando rodearle el cuello con rudeza a la par que muerde su o&iacute;do y despu&eacute;s susurra:<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; es perra, la sumisi&oacute;n no es solo sexual, una verdadera puta se entrega en cuerpo y alma, con aut&eacute;ntica devoci&oacute;n.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela jadea y empina el culo para rosarlo sobre la verga de su amo, que ya se encuentra totalmente erecta; ella sonr&iacute;e, pues sabe que no falta mucho para que la empotre y la haga ver estrellas; as&iacute; que se esfuerza por calentarlo, por provocarlo hasta que el semental que habita en su interior no se resista y la haga su perra. Mueve el culo en c&iacute;rculos, ocasionando que el miembro de Orlando vaya de lado a lado; como si sus nalgas fueran olas y la verga de &eacute;l una canoa; empina m&aacute;s el culo para aplastarle el falo y de esa manera aumentar la intensidad de la sensaci&oacute;n:<\/p>\n<p>&mdash;Ahhh puta&hellip; putaa -jadea su amo permiti&eacute;ndole sentir su aliento tibio en el cuello-<\/p>\n<p>La joven empieza un movimiento de arriba a abajo en forma de zic zac, con la verga de Orlando en medio de sus nalgas; &eacute;l joven se encuentra a reventar, tanto que &Aacute;ngela siente que la piel de su trasero se va a desgarrar por el nivel de tensi&oacute;n al que est&aacute; siendo sometida; si alg&uacute;n d&iacute;a le da por el culo la va a dejar con colostom&iacute;a, sin lugar a dudas.<\/p>\n<p>Orlando se aparta y &Aacute;ngela sonr&iacute;e, consigui&oacute; lo que deseaba: despertar el morbo de su amo. El joven, le levanta la falda para juntar sus nalgas y luego lamerlas, chuparlas y darles mordiscos feroces que le ocasionan a su perra oleadas de dolor, tal como si el m&uacute;sculo se desgarrara; tanto as&iacute;, que la joven rememora aquella vez que tuvo amigdalitis y le tuvieron que poner penicilina, es un dolor similar o quiz&aacute; m&aacute;s intenso; pero es un dolor placentero que le genera excitaci&oacute;n y abre un grifo entre sus piernas.<\/p>\n<p>Orlando se aparta nuevamente y &Aacute;ngela respira: siente la cara caliente, su coraz&oacute;n late desbocado y puede sentir a la perfecci&oacute;n las pulsaciones en los dedos de sus manos.<\/p>\n<p>Sin previo aviso, su amo le asesta un golpe seco en el culo con una vara de madera que le hace dar un peque&ntilde;o brinco y le deja el culo enrojecido de lado a lado, tras ese, vienen decenas de azotes; unos m&aacute;s fuertes, otros m&aacute;s leves, algunos en r&aacute;faga y otros pausados.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela disfruta de aquella tortura, pues en esos instantes: todo pensamiento, preocupaci&oacute;n y quebradero de cabeza; se desvanece, se esfuma y eso le encanta, aquella emancipaci&oacute;n de la realidad es para ella eso que llaman tranquilidad. Recuesta el pecho sobre el lavadero mojado y sus tetas se humedecen por completo quedando atiborradas de jab&oacute;n. Entonces Orlando la toma por los pelos y le levanta la cabeza &iquest;qui&eacute;n te dijo que dejaras de lavar, perra? Contin&uacute;a so puta, te dije que hoy serias puta y sirvienta al mismo tiempo.<\/p>\n<p>&mdash;Lo&hellip;lo siento, amo -repone la joven, quejumbrosa- Pens&eacute; que ya pasar&iacute;amos a la acci&oacute;n&hellip; -comenta, recuperando la postura e intentando fregar una prenda manchada de sudor-<\/p>\n<p>Orlando acomoda la vara en direcci&oacute;n vertical, la posa sobre el hilo que in&uacute;tilmente pretende cubrir la vagina de la joven para frotar toda la extensi&oacute;n de su sexo; desde la entrada, pasando por los labios hasta finalizar en el cl&iacute;toris, mientras tanto ella gime y experimenta un intenso cosquilleo en la vulva:<\/p>\n<p>&mdash;Ahh&hellip; ahhh&hellip; &iexcl;No pare amo, no pare! -balbucea mientras que sus manos se detienen autom&aacute;ticamente.<\/p>\n<p>Segundos m&aacute;s tarde, Orlando castiga su entrepierna con un golpe seco, produci&eacute;ndole una punzada de dolor que atraviesa su &aacute;rea genital. &Aacute;ngela emite un grito involuntario junto a un peque&ntilde;o respingo, e inmediatamente siente sus flujos vaginales piernas abajo y sus pezones endurecerse; su amo es un macho alfa de sepa: la est&aacute; usando como sirvienta, la est&aacute; usando sexualmente y la est&aacute; castigando, todo al mismo tiempo. El verlo desde esa perspectiva, genera que su excitaci&oacute;n aumente.<\/p>\n<p>El joven dominante, se percata que los flujos de su nueva golfa le escurren por las piernas y que sus pezones se marcan sobre el traje, sonr&iacute;e para s&iacute;, esa puta est&aacute; siendo un buen ejemplar, lleg&oacute; la hora de usar su hocico. &Aacute;ngela siente el cuerpo de su amo sobre ella, inmoviliz&aacute;ndola por el peso, precipitando su ca&iacute;da sobre lavadero empapado; le sujeta las manos en la espalda y le pasa la lengua por la mejilla:<\/p>\n<p>&mdash;Buena ni&ntilde;a, como premio vas a poder tragar mi verga -le espeta, habl&aacute;ndole como a una mascota-<\/p>\n<p>&mdash;Gracias, gracias amo. Se me hace agua -ahh&#8230; emite un gemido ahogado al sentir un mordisco en la nuca- la boca.<\/p>\n<p>Orlando le da vuelta para ponerla de rodillas con brusquedad; se desnuda de la cintura para abajo y tras recogerle el cabello, la abofetea un par de veces moviendo su cabeza de lado a lado para finalmente ordenarle que abra la boca:<\/p>\n<p>&mdash;Abre ese hocico de perra arrecha.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela abre la boca lo m&aacute;s que puede mir&aacute;ndolo a los ojos y con las manos sobre las piernas, sus tetas empapadas e impregnadas de jab&oacute;n le dan un aire pervertido. Para calentar m&aacute;s a su amo, la muchacha saca la lengua y babea en demas&iacute;a, permitiendo que la saliva se deslice por el canalillo de sus pechos.<\/p>\n<p>Aquel gesto vulgar pone a Orlando a mil; quien sin miramientos hunde sus 25 cent&iacute;metros de miembro viril en la boca de la joven, hasta sentir que los labios carnosos de ella rozan su pubis y test&iacute;culos. Le tapa las fosas nasales para impedirle respirar, entre tanto mueve la verga en c&iacute;rculos para sodomizarle la garganta; la joven tiene arcadas y poco a poco, se siente asfixiada por la falta de ox&iacute;geno, tambi&eacute;n percibe una sensaci&oacute;n extra&ntilde;a al sentir aquel pedazo de carne endurecida revolcar su boca. Tras unos minutos que para ella son eternos, Orlando le permite respirar.<\/p>\n<p>La joven agitada, toma bocanadas de aire para recuperar el aliento con la barbilla untada de saliva y l&iacute;quido preseminal, segundos m&aacute;s tarde, Orlando la toma por los pelos para volver al ruedo. De nueva cuenta le empotra la boca sin piedad:<\/p>\n<p>Le jala el pelo con rudeza al punto que algunos cabellos casta&ntilde;os y rizados, se quiebran entre sus dedos, mientras que &eacute;l la embiste salvajemente: hundi&eacute;ndole el miembro hasta la garganta y provocando temblores en su mand&iacute;bula. &Aacute;ngela posa sus manos en las piernas de Orlando para aguantar las embestidas con mayor facilidad, lo mira a los ojos, p&uacute;es bien sabe que ese gesto durante el sexo oral enloquece a los hombres de sobremanera; mientras tanto, disfruta del exquisito sabor de la verga del semental que tanto deseaba: la siente entrar en su garganta hasta abrirla por completo, siente como le destiempla los dientes y la manera en que roza su paladar y su lengua, las sensaciones gustativas son confusas por la rapidez de las embestidas, raz&oacute;n por la cual, ella decide cerrar sus ojos lagrimeantes para analizar mejor aquel sabor primoroso y tras tres segundos, lo concluye: sabe a macho, a hombre varonil.<\/p>\n<p>Paulatinamente, Orlando disminuye la intensidad de sus embestidas para permitirle a &Aacute;ngela, deleitarse con su miembro; ella no pierde tiempo para recorrerlo con la lengua de arriba a abajo cual paleta, rodea el glande y lo succiona con sus labios provocando que su amo se derrita de placer:<\/p>\n<p>&mdash;Ahh&hellip; si&hellip; sii&#8230; puta chupona, mama, mamela y agradece, golfa.<\/p>\n<p>Ella empieza a comerse de a pocos el miembro de Orlando, disfrut&aacute;ndolo; se mueve adelante y atr&aacute;s meti&eacute;ndolo de a pocos en su boca; lo aprieta con los labios y lo leng&uuml;etea como puede, hasta finalizar con una garganta profunda que le cuesta; al sentirlo as&iacute;, entero en su garganta, tiene una ocurrencia que intenta esperando que salga bien; trata de succionar con todo su tracto bucal; aspira con los m&uacute;sculos de la boca y la garganta, al sentir como sus paredes tallan con m&aacute;s fuerza la verga de Orlando y como ella cede hacia su interior, mueve la cabeza en c&iacute;rculos provocando en su amo un placer inenarrable:<\/p>\n<p>&mdash;AHHH -jadea &eacute;l, mientras siente corrientazos por las piernas y la manera en que su glande es comprimido y revolcado por la garganta su perra.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela libera la verga de su amo cuando no puede contener el aliento y apoya las manos en el suelo mientras lo mira desde esa posici&oacute;n; la de una mascota sentada, Orlando no pierde tiempo para elogiarla mientras acaricia su cabeza:<\/p>\n<p>&mdash;Debo decir que ninguna puta, nunca, me ha dado una mamada como esta, zorra.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela levanta lentamente los brazos para flexionarlos y doblar las manos hacia delante mientras saca la lengua; emulando a una canica que mira sedienta a su amo, ella misma se sorprende de lo zorra que est&aacute; llegando a ser, pero le encanta serlo. La pervertida imagen, lleva a Orlando a un nivel de excitaci&oacute;n inimaginable para &eacute;l.<\/p>\n<p>Se acerca y la jala del pelo hacia delante, forz&aacute;ndola a adoptar la posici&oacute;n de cuatro patas, levanta la falda de su vestido y propin&aacute;ndole una patada en el trasero, se dirige a ella:<\/p>\n<p>&mdash;Andando, zorra.<\/p>\n<p>Mientras su amo la dirige por el pasillo, ella bate el culo y ladra para complacerlo, para hacerle saber su nivel de entrega:<\/p>\n<p>&mdash;Guau, guau, guau, guau -vocaliza sin cesar hasta llegar al cuarto del joven.<\/p>\n<p>All&iacute;, &eacute;l se sienta sobre la cama y le ordena desnudarse: &Aacute;ngela, empieza a juguetear con los tirantes de su disfraz mientras se inclina hacia adelante exponiendo sus melones frente a &eacute;l, provoc&aacute;ndolo. Mueve las caderas con sensualidad y maestr&iacute;a, se da vuelta; toma las manos de Orlando para posarlas sobre sus caderas, mientras ella se sienta en su miembro erecto y se lo restriega por las nalgas. Finalmente, se para de frente a su amo y deja caer el disfraz de maid, quedando solo con el peque&ntilde;o hilo; Orlando se deleita vi&eacute;ndole las tetas duras y enjabonadas.<\/p>\n<p>&mdash;De rodillas, puta -le ordena<\/p>\n<p>&Aacute;ngela se pone de rodillas para avanzar hasta donde Orlando a gatas, palpa su verga y se percata que est&aacute; tan dura como el acero; su vagina se hace agua al sentirlo as&iacute;:<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; a reventar se&ntilde;or &iquest;quiere empotrarme y acabar? -le espeta, propin&aacute;ndole una lamida en el glande-<\/p>\n<p>&mdash;Hazme una rusa, zorra -ordena a secas.<\/p>\n<p>Ella sonr&iacute;e, pues se nota que est&aacute; a punto de reventar y cualquier estimulaci&oacute;n, lo har&aacute; estallar con facilidad; dicho y hecho, tras tres o cuatro minutos en los que ella lo masturba con sus pechos a buen ritmo: &eacute;l ya se torna jadeante y se retuerce, hasta que finalmente se pone en pie para tomarla por el cuello:<\/p>\n<p>&mdash;Cierra los ojos, zorra -ella obedece.<\/p>\n<p>En cuesti&oacute;n de segundos, siente chorros y chorros de semen tibio, caliente y grumoso estrellarse contra su piel facial; luego se deslizan hasta llegar a la comisura de sus labios y a su barbilla, &Aacute;ngela se relame los labios:<\/p>\n<p>&mdash;Su leche es el mejor manjar, amo.<\/p>\n<p>&mdash;En un rato tendr&aacute;s m&aacute;s, puta.<\/p>\n<p>Acto seguido, su amo toma un marcador de su mesa de noche y escribe algo sobre su frente, luego la levanta de un jal&oacute;n en los brazos para ubicarla de espaldas a &eacute;l, en un espejo de cuerpo entero; la imagen que ve de s&iacute; misma la pone tan caliente como la mism&iacute;sima lava del infierno: Est&aacute; casi desnuda e inmovilizada por Orlando, con la cara repleta de semen y la palabra &ldquo;PERRA&rdquo; escrita en su frente, siente que su vagina se dilata al m&aacute;ximo y sus jugos caen en un chorro hasta el suelo.<\/p>\n<p>Con habilidad, Orlando separa las piernas de su perra y at&aacute;ndole las manos en la espalda con una corbata, la jala del pelo para penetrarla hasta el fondo de un solo empell&oacute;n, &Aacute;ngela gime de placer, mientras su amo le taladra la vulva como bestia, como a ella le gusta; le pega la cara al espejo para aprisionarla entre el cristal y su cuerpo, le hunde la verga a un ritmo fren&eacute;tico que tensa las &iacute;ntimas entra&ntilde;as de la joven a la par que hace rebotar sus tetas como pelotas de goma. Ella gime como loca, como posesa:<\/p>\n<p>&mdash;Ahh&#8230; ahh Amo&hellip; no pare, culeeme, emp&oacute;treme, soy su puta, su juguete, su esclava! -balbucea extasiada, para segundos despu&eacute;s llegar al cl&iacute;max y correrse exquisitamente-<\/p>\n<p>&mdash;Eres mi puta zorra!! mi perra de burdel!! -responde Orlando excitado, mientras la asfixia y la penetra con salvajismo, sac&aacute;ndosela y meti&eacute;ndosela entera, estrell&aacute;ndole los test&iacute;culos en las nalgas y haciendo sonar sus caderas al chocar.<\/p>\n<p>&mdash;Ahh&hellip; sii&hellip; siii&hellip; Amo&hellip; -gimotea la joven al tener su segundo orgasmo-<\/p>\n<p>Orlando fuera de s&iacute;, la lleva hasta la ventana y a trav&eacute;s de ella, le saca el torso para empezar a penetrarla sin compasi&oacute;n; el temor que siente &Aacute;ngela de que alguien pueda verla y grabarla o fotografiarla, aumenta su excitaci&oacute;n de sobremanera. La joven aprieta los labios para contener sus gemidos, mientras su amo le destroza la entrepierna, llen&aacute;ndola por completo.<\/p>\n<p>&mdash;Mmm&hellip; mmm -es el &uacute;nico ruido que emite, mientras Orlando la empotra y le susurra vulgaridades al o&iacute;do.<\/p>\n<p>En menos de lo que canta un gallo; la vagina de la joven se convulsiona en contracciones r&iacute;tmicas, alcanzando un orgasmo descomunal que empapa las piernas de Orlando por completo. Instantes m&aacute;s tarde, el joven no aguanta y estalla en sus nalgas.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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