{"id":33329,"date":"2022-01-15T23:00:00","date_gmt":"2022-01-15T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-01-15T23:00:00","modified_gmt":"2022-01-15T23:00:00","slug":"me-invitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-invitas\/","title":{"rendered":"\u00bfMe invitas?"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33329\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fantas&iacute;as en mi cocina pensando en tu verga parada e inalcanzable que est&aacute; a unas cuadras&hellip;<\/p>\n<p>Querido Mariano,<\/p>\n<p>Somos dos terribles, no s&eacute; qui&eacute;n es el peor. Cuando tenemos sexo, es una sinfon&iacute;a internacional de la arrechura. Tenemos haza&ntilde;as particularmente notables cuyos recuerdos siguen alimentando mis fantas&iacute;as, a&ntilde;os despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Hasta ahora, no creo que hayamos conseguido vernos sin terminar tirando. Excepto esta vez en la cual hab&iacute;a decidido que no nos tocar&iacute;amos cuando te susurraba cosas obscenas mientras nos masturb&aacute;bamos. Hab&iacute;a sido tan rico ver c&oacute;mo reaccionabas a lo que te dec&iacute;a&hellip; Sentirte subir lentamente hacia el orgasmo, frente a nuestras copas de &ldquo;vino entre amigos&rdquo;. Hab&iacute;amos llegado al colmo de nuestro talento cuando hab&iacute;as lamido el semen que hab&iacute;a brotado en tu mano, y que yo te hab&iacute;a preguntado: &ldquo;&iquest;Me invitas?&rdquo;. Seguido, el beso m&aacute;s morboso de mi vida, mezclando lenguas con leche.<\/p>\n<p>Cari&ntilde;o, no creo que mucha gente conozca este delicioso lado oscuro del esposo respetable que eres.<\/p>\n<p>Te dejo imaginar mi felicidad cuando me escribiste para decirme que hab&iacute;as regresado a vivir a la ciudad despu&eacute;s de este largo y aburrido a&ntilde;o.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n te dejo imaginar las ganas que te tengo, y cu&aacute;nto de obsesivas se volvieron cuando me enter&eacute; qu&eacute;, por una incre&iacute;ble casualidad, te hab&iacute;as instalado unas cuadras de mi nuevo departamento.<\/p>\n<p>Hasta calcul&eacute; que tu verga est&aacute; a menos de 450 m de mi concha. &iexcl;Es una barbaridad!<\/p>\n<p>Por tu culpa, me masturbo dos o tres veces al d&iacute;a, en el ba&ntilde;o, en la sala o en cualquier sitio donde tenga asegurados diez minutos a solas.<\/p>\n<p>Voy a contarte en lo que pienso cuando me meto dedos y me aprieto el cl&iacute;toris para venirme con las piernas abiertas, de rodillas en el piso de la cocina, goteando sobre la cer&aacute;mica que acabo de trapear.<\/p>\n<p>Podr&iacute;amos cachar parados en esta misma cocina. Como la vez en la cual estaba preparando huevos para el desayuno, cuando viv&iacute;amos juntos, &iquest;te acuerdas? Obviamente que te acuerdas. Te hab&iacute;as arrodillado detr&aacute;s de m&iacute;, pegadito a mis nalgas, y me hab&iacute;as abierto las piernas. Como solo llevaba un camis&oacute;n ligero, no te hab&iacute;a costado mucho esconder tu cabeza debajo de la tela y sacar tu lengua para lamerme. Cuando la hab&iacute;a sentido dejar mi sexo para llegar a mi culo, hab&iacute;an abandonado r&aacute;pidamente la sart&eacute;n, pidi&eacute;ndote que me la metas. Con vigor, y para nuestra gran satisfacci&oacute;n, hab&iacute;as cumplido la tarea, record&aacute;ndome echarles sal a los huevos revueltos, mientras tu verga me penetraba con fuerza y que me agarrabas las tetas. Hab&iacute;amos terminado cachando parados en el balconcito, a la vista del edificio del frente y de los carros que pasaban abajo, en la avenida. Me encantaba sentir c&oacute;mo tus caderas chocaban contra mi culo y c&oacute;mo tu sexo llenaba completamente el m&iacute;o, c&aacute;lido y acogedor.<\/p>\n<p>Apenas pienso en eso que ya siento que me mojo.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n nos podr&iacute;amos comer mutuamente. &iquest;Qu&eacute; te parece? Esa tambi&eacute;n te gusta, lo s&eacute;. Es de nuestras favoritas, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>Contempla el escenario:<\/p>\n<p>Por un azar maravilloso, este fin de semana, nuestras parejas se fueron con los hijos a visitar a los abuelos. Me invitas para tomar nuestro tradicional vino entre amigos. Tomamos, fumamos cigarros y nos calentamos un buen rato en el sof&aacute; de la sala, pero sin tocarnos, solo cont&aacute;ndonos nuestras &uacute;ltimas travesuras. Terminamos bes&aacute;ndonos, yo sentada a horcajadas encima tuyo. Siento tu erecci&oacute;n contra mi culo y me apuro en desabrochar tu cintur&oacute;n para tocarte. Tu verga vuelve a encontrar la mano que tanto te ha pajeado y suspiramos los dos. Me encanta sentir esta piel suave y fina, cubriendo ahora la masa dura, tensa y palpitante de tu pinga. R&aacute;pidamente nos quitamos la ropa y aunque s&eacute; que a ti te gusta estar totalmente desnudos para cachar, me paras en el momento de quitarme mi tanga de seda negra. &ldquo;Qu&eacute;datela, se ve bonito&rdquo;, me dices. Parada frente a ti, permaneces sentado en el sof&aacute;, yo te obedezco. Me la reajusto, subi&eacute;ndola un poco m&aacute;s para que entre bien entre mis nalgas y que presione un poco mi ano. No puedes resistir las ganas de lamerme cuando ves la forma de los labios de mi vagina pegarse a la tela, dibujando esa raja que tanto te excita. Animal voraz de siempre, tu lengua empieza a recorrer toda la superficie de mi sexo todav&iacute;a escondido. Lames la seda h&uacute;meda con gula, disfrutando el sabor de mi arrechura. Siento que tu lengua, presa de la tela, insiste en la entrada de mi concha. Te agarro los hombros con fuerza, &ldquo;Tambi&eacute;n te quiero lamer&rdquo;, te digo.<\/p>\n<p>Te paras y me llevas al cuarto. Caemos en la cama bes&aacute;ndonos. No resistimos a las ganas de agarrarnos y, mientras mi mano empieza las idas y venidas firmes en tu verga, la tuya se abre camino entre mis piernas, apartando mi tanga empapada, y me amasas todo el sexo. Siento con delicia tus dedos pasar entre mis labios mojados. Te vuelve loco encontrarme as&iacute;. Te pido echarte y me instalo en cuatro a tu costado, con el culo hacia ti para que est&eacute; a disposici&oacute;n de tus manos, y que sigas disfrutando de mi ropa interior. Empiezo a corr&eacute;rtela y sobarla en mis labios mojados. Te la lamo todita, de las bolas a la punta, y vuelvo a masturbarte haci&eacute;ndote entrar y salir de mi boca con una mano mientras la otra amasa suavemente tus bolas brillantes de saliva. La tienes m&aacute;s parada que nunca. Est&aacute;s jugando con mi tanga, jal&aacute;ndola para que pase entre mis labios, comprimiendo y excitando mi cl&iacute;toris hinchado. Me retuerzo, gimiendo. Te fascina el espect&aacute;culo de este pedazo de seda del cual te volviste el due&ntilde;o, y que me podr&iacute;a hacer venir con pocos esfuerzos. Pero tu morbo es m&aacute;s fuerte y pasas tu cabeza entre mis piernas para lamerme. Me comes literalmente, con una boca insaciable que se abre para tener el bocado m&aacute;s grande posible y con una lengua atrevida que entra en mi concha.<\/p>\n<p>Gemimos los dos cuando te hundes hasta el fondo de mi boca. Me la llenas y juego a envolver mi lengua alrededor de tu verga, mientras siento la tuya penetrarme. Mantuviste este don para cacharme con la lengua y, con unos movimientos de caderas lentos, empiezas a moverla en mi boca. Qu&eacute; rico sentir c&oacute;mo te deslizas en mi lengua y sentir la tuya dentro de m&iacute;. Uno de tus dedos empieza a presionar mi ano con circulitos h&uacute;medos, mientras me regalas anchos lenguazos sobre mi sexo. En mi boca, siento los deliciosos espasmos de tu verga, est&aacute;s a punto de venirte. Te suelto, y levanto la cabeza para que aguantes unos segundos. Suspiras de frustraci&oacute;n. Mi saliva chorrea en mi barbilla, estoy muy cerca tambi&eacute;n. Tu dedo entra en mi culo. Me arqueo con un gemido ronco cuando otro lo alcanza. Retomo tu verga en la boca y te masturbo al mismo tiempo. Se escuchan nuestros gemidos ahogados. Estoy al borde del orgasmo, vamos a venirnos juntos. Te aspiro la verga, hago que mi boca est&eacute; muy apretada. Me estoy sobando en toda tu cara, tus dedos me cachan el culo. Me vengo con tu pinga clavada en la boca. Al instante, me la llenas de leche.<\/p>\n<p>Me caigo de costado. Te acercas, acariciando lascivamente mi cintura.<\/p>\n<p>Y, entre una sonrisa y una mirada morbosa, acercando tus labios a los m&iacute;os, me preguntas: &ldquo;&iquest;Me invitas?&rdquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Fantas&iacute;as en mi cocina pensando en tu verga parada e inalcanzable que est&aacute; a unas cuadras&hellip; Querido Mariano, Somos dos terribles, no s&eacute; qui&eacute;n es el peor. Cuando tenemos sexo, es una sinfon&iacute;a internacional de la arrechura. Tenemos haza&ntilde;as particularmente notables cuyos recuerdos siguen alimentando mis fantas&iacute;as, a&ntilde;os despu&eacute;s. 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