{"id":33371,"date":"2022-01-17T23:00:00","date_gmt":"2022-01-17T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-01-17T23:00:00","modified_gmt":"2022-01-17T23:00:00","slug":"el-caribe-mexicano-me-dio-mas-de-lo-que-esperaba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-caribe-mexicano-me-dio-mas-de-lo-que-esperaba\/","title":{"rendered":"El Caribe mexicano me dio m\u00e1s de lo que esperaba"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33371\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Lo que estoy a punto de contarles sucedi&oacute; hace algunos a&ntilde;os. Yo ten&iacute;a 23 en aquel momento, y con tres amigas muy cercanas decidimos viajar de vacaciones a M&eacute;xico. Reservamos un alojamiento all inclusive en la zona hotelera de Canc&uacute;n, sacamos un vuelo que conseguimos con descuento en un Cyber Monday y esperamos con muchas ansias a que llegara la fecha del viaje.<\/p>\n<p>Era la primera vez que pisaba una playa que no fuera argentina o uruguaya, y la sensaci&oacute;n que corr&iacute;a por mi cuerpo era como la de haber llegado al para&iacute;so. Clima c&aacute;lido todo el a&ntilde;o, arena clara y suave, agua transparente y con una temperatura que invitaba a quedarse horas dentro del mar.<\/p>\n<p>Hab&iacute;amos elegido un hotel sin animadores ni actividades. La decisi&oacute;n de evitar llamados a participar de juegos, deportes o bailes constantemente fue un&aacute;nime. Nosotras s&oacute;lo busc&aacute;bamos paz y disfrute.<\/p>\n<p>Ese viaje fue maravilloso. Todas las ma&ntilde;anas desayun&aacute;bamos en el buffet del hotel y nos &iacute;bamos tan r&aacute;pido como pod&iacute;amos a la playa privada para ubicar cuatro reposeras y aprovechar cada rayo de sol en nuestra piel. Pas&aacute;bamos todo el d&iacute;a yendo del agua al sol, del sol a la barra de tragos, de all&iacute; al sol de nuevo, y de vuelta al agua. Cuando el sol empezaba a bajar ya entrada la noche, volv&iacute;amos a la habitaci&oacute;n, nos duch&aacute;bamos y baj&aacute;bamos a cenar. Luego nos arregl&aacute;bamos y sal&iacute;amos a la noche mexicana como cuatro diosas bronceadas, j&oacute;venes, alegres, seductoras. Ninguna de nosotras hab&iacute;a viajado con hambre de conquistas, y eso (por alguna raz&oacute;n) llamaba doblemente la atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Una ma&ntilde;ana bajamos a desayunar con una resaca especialmente memorable, luego de haber sobrevivido a los mil chupitos de Coco Bongo. Sin embargo, ni eso nos iba a impedir aprovechar la ma&ntilde;ana de playa. Dormir estaba sobrevalorado en vacaciones, y sobre todo a esa edad. Aquella playa val&iacute;a cada segundo, y si hac&iacute;a falta dormir&iacute;amos una siesta a la sombra de la reposera.<\/p>\n<p>Mientras desayun&aacute;bamos en piloto autom&aacute;tico, todav&iacute;a tratando de despertarnos del todo, una de mis amigas reconoci&oacute; a un conocido suyo en otra mesa.<\/p>\n<p>&#8211; Yo conozco a ese chico de ah&iacute;. Es Manuel, mi compa&ntilde;ero de la facultad. &#8211; dijo Martina.<\/p>\n<p>Nosotras nos dimos vuelta sin entusiasmo ni intenci&oacute;n de disimular, y lo vimos. Conoc&iacute;amos a Manuel &uacute;nicamente por fotos, y no nos interesaba demasiado su presencia all&iacute;.<\/p>\n<p>Una vez que terminamos de comer, agarramos nuestras cosas y nos levantamos para salir finalmente a la ansiada luz del d&iacute;a.<\/p>\n<p>Cuando est&aacute;bamos llegando a la puerta, mi amiga no pudo evitar su impulso y le grit&oacute; a su amigo, que se encontraba del otro lado del comedor.<\/p>\n<p>&#8211; Ey, &iexcl;Manu! &#8211; exclam&oacute; levantando efusiva su mano derecha para que la viera.<\/p>\n<p>El joven mir&oacute; descolocado y tard&oacute; unos segundos en reconocerla, pero finalmente le devolvi&oacute; el saludo a lo lejos.<\/p>\n<p>Martina, en vez de dar por finalizada la secuencia, se desvi&oacute; del camino hacia la salida y se acerc&oacute; a la mesa donde estaba el muchacho en cuesti&oacute;n, acompa&ntilde;ado de dos amigos.<\/p>\n<p>&#8211; Martu, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;s? &iexcl;Qu&eacute; loco encontrarnos ac&aacute;! &#8211; le dijo amablemente mientras todos nos salud&aacute;bamos con un beso en la mejilla.<\/p>\n<p>Yo empezaba a sentirme de mal humor por haber visto interrumpida mi corrida hacia el mar, as&iacute; que me qued&eacute; a un costado callada y esperando a que la conversaci&oacute;n finalizara. El resto de mis amigas participaban de una charla banal con el resto de los chicos. Escuch&eacute; que los acompa&ntilde;antes se llamaban Joaqu&iacute;n y Luciano, aunque no sab&iacute;a bien cu&aacute;l era cu&aacute;l.<\/p>\n<p>Al ver que la conversaci&oacute;n no parec&iacute;a terminar, interrump&iacute;:<\/p>\n<p>&#8211; Perd&oacute;n&hellip; &iquest;ustedes no van a la playa? &iquest;Por qu&eacute; no salimos juntos? &#8211; propuse.<\/p>\n<p>Todos accedieron con gesto de &ldquo;claro, tiene raz&oacute;n, &iquest;qu&eacute; hacemos perdiendo tiempo ac&aacute;?&rdquo;.<\/p>\n<p>Buscamos un espacio vac&iacute;o y ubicamos siete reposeras, para poder seguir socializando. En cuanto me quit&eacute; el vestido para quedarme en traje de ba&ntilde;o y me puse protector solar, volvi&oacute; mi buen humor. La vitamina D empezaba a recargar mi bater&iacute;a interna.<\/p>\n<p>Me acomod&eacute; en la reposera, cerr&eacute; los ojos y dej&eacute; que el calorcito del sol atravesara mi piel. De fondo escuchaba que el resto de los presentes hablaban, pero no sab&iacute;a exactamente de qu&eacute;, ni me interesaba. De repente, sent&iacute; unas gotas de agua salpic&aacute;ndome y abr&iacute; los ojos sobresaltada.<\/p>\n<p>&#8211; Uh, perd&oacute;n. Te moj&eacute;. &#8211; se disculp&oacute; Joaqu&iacute;n o Luciano (todav&iacute;a segu&iacute;a sin reconocerlos).<\/p>\n<p>Lo mir&eacute; unos segundos. Era alto, de tez oscura y pelo corto. Acababa de salir del mar y estaba empapado. Ten&iacute;a un cuerpo firme y entrenado, pero no exageradamente musculoso. Me gustaba la gente que no se obsesionaba entrenando para lucir gigante. Al pedirme perd&oacute;n me sonri&oacute; desde arriba (estaba parado) y sus dientes blancos combinados con sus ojos medio achinados me generaron cierta atracci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; No pasa nada &#8211; respond&iacute; finalmente devolvi&eacute;ndole una leve sonrisa.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; en la reposera de al lado, y se sec&oacute; un poco la cara con la toalla blanca del hotel.<\/p>\n<p>&#8211; Soy Luciano&#8230; Lucho. No nos presentamos antes, no parec&iacute;as muy contenta de que hubi&eacute;ramos aparecido&hellip; &#8211; dijo simp&aacute;tico.<\/p>\n<p>&#8211; Perd&oacute;n, no era personal, pero no ten&iacute;a ganas de quedarme en el buffet hablando con unos desconocidos &#8211; dije y le sonre&iacute; para no sonar brusca &#8211; Ah, me llamo Candela.<\/p>\n<p>&#8211; Candela&hellip; -repiti&oacute; como si tratara de descifrar algo en mi nombre &#8211; Bueno, me alegro de que no haya sido personal. Ahora se te ve mucho mejor.<\/p>\n<p>&#8211; La playa lo cura todo.<\/p>\n<p>Lucho se rio. Mir&eacute; alrededor y vi al resto charlar, jugar a las cartas o tomar sol. Me sent&iacute; plena. Mir&eacute; a mi acompa&ntilde;ante recostado en la reposera, mirando hacia el mar. Not&eacute; que hab&iacute;a algo en su despreocupaci&oacute;n que me gustaba. Quiz&aacute;s fuera su simpleza o el hecho de que no parec&iacute;a estar de &ldquo;levante&rdquo;, como le decimos los argentinos a estar en b&uacute;squeda de mujeres u hombres con fines sexuales o rom&aacute;nticos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Cu&aacute;ndo llegaron? &#8211; pregunt&eacute; e inmediatamente me arrepent&iacute; de haber roto el silencio.<\/p>\n<p>Me mir&oacute; sin sobresaltarse y me respondi&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; Llegamos anoche. Nos quedamos cuatro d&iacute;as ac&aacute; y despu&eacute;s nos vamos para Playa del Carmen. &iquest;Y ustedes?<\/p>\n<p>&#8211; Nosotras llegamos hace tres noches y nos quedamos una semana m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;&iquest;Tres d&iacute;as y ya est&aacute;n as&iacute; de bronceadas?! &#8211; dijo riendo.<\/p>\n<p>&#8211; Nos gusta mucho el sol &#8211; dije devolvi&eacute;ndole la sonrisa mientras me levantaba de mi reposera &#8211; voy a buscar algo para tomar, &iquest;te traigo algo?<\/p>\n<p>&#8211; Vamos, te acompa&ntilde;o &#8211; dijo mientras echaba una mirada a sus amigos que estaban dormidos bajo el sol caribe&ntilde;o.<\/p>\n<p>Llegamos a la barra y un muchacho nos atendi&oacute; muy amablemente.<\/p>\n<p>&#8211; Una limonada, por favor &#8211; ped&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Una limonada? &#8211; dijo Luciano ri&eacute;ndose de m&iacute;. &#8211; Estamos de vacaciones&hellip; &iexcl;en Canc&uacute;n!<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, pero son las 11:30 de la ma&ntilde;ana&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Dos tequilas para m&iacute; &#8211; le dijo al bartender ignor&aacute;ndome.<\/p>\n<p>&#8211; Yo no dije que quisiera tequila.<\/p>\n<p>&#8211; Ni yo dije que fuera para vos. &#8211; dijo mir&aacute;ndome de costado.<\/p>\n<p>Sonre&iacute; medio embriagada en su seducci&oacute;n. Volvimos a la playa y sus amigos segu&iacute;an durmiendo. Mis amigas se hab&iacute;an ido al mar y pod&iacute;an visualizarse desde nuestra ubicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; y comenc&eacute; a tomar mi limonada.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Salud! &#8211; dijo &eacute;l chocando su vasito de shot con el m&iacute;o y luego bebiendo de un trago todo su contenido. Luego meti&oacute; un gajo de lima en su boca.<\/p>\n<p>Lo mir&eacute; sin darle demasiada importancia a su show y segu&iacute; disfrutando de mi bebida. Un rato m&aacute;s tarde todav&iacute;a no hab&iacute;a tomado el segundo shot.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? &iquest;Era mucho tequila para la ma&ntilde;ana de un jueves?<\/p>\n<p>&#8211; Para nada, estoy esperando el momento correcto. Salvo que lo quieras vos&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; No, gracias.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, vos te lo perd&eacute;s &#8211; dijo y se tom&oacute; el segundo vasito.<\/p>\n<p>Seguimos hablando de nuestras vidas, nuestros trabajos, nuestras ex parejas, sin tener registro del tiempo. Est&aacute;bamos aislados del grupo, en el que mis amigas hab&iacute;an vuelto del mar y jugaban a las cartas con los amigos de Luciano que se hab&iacute;an despertado de la siesta playera.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieren jugar? &#8211; dijo al rato una de mis amigas mir&aacute;ndonos, cuando estaban por empezar la segunda partida.<\/p>\n<p>&#8211; No, gracias, yo me voy a ir un rato al agua. &#8211; le respondi&oacute; &eacute;l &#8211; &iquest;Me acompa&ntilde;&aacute;s? &#8211; pregunt&oacute; bajando la voz y dirigi&eacute;ndose a m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Dale, vamos.<\/p>\n<p>Fuimos hasta la orilla caminando lento, sin apuro. Nos metimos al mar y a m&iacute; todav&iacute;a me sorprend&iacute;a la experiencia del mar Caribe en el que te pod&iacute;as meter sin necesidad de hacerlo gradualmente para no congelarte.<\/p>\n<p>&#8211; Esto no es Mar del Plata, eh &#8211; me dijo riendo.<\/p>\n<p>&#8211; No te metas con Mar del Plata porque vamos a terminar mal&hellip;- le dije bromeando.<\/p>\n<p>&#8211; Amo Mar del Plata, pero &iexcl;qu&eacute; fr&iacute;a es el agua ah&iacute;! -hizo una pausa- Igual, si quer&eacute;s pelear peleamos. Cont&aacute; conmigo.<\/p>\n<p>&#8211; Cuando estemos en igualdad de condiciones. Vos est&aacute;s con dos tequilas encima, no me quiero aprovechar.<\/p>\n<p>&#8211; No me vas a creer, pero me siento un poco borracho&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Qu&eacute; flojo resultaste.<\/p>\n<p>&#8211; Vayamos a la barra y compens&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Mmm&hellip; &iquest;Te parece?<\/p>\n<p>&#8211; Dale &#8211; me pidi&oacute; de nuevo, sabi&eacute;ndose seductor.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, vayamos antes de que me arrepienta<\/p>\n<p>Fuimos a la barra y pedimos dos tequilas. Nos acomodamos en una punta vac&iacute;a. Puse sal en mi mano de un salero que hab&iacute;a sobre el mostrador, para hacer la experiencia completa. Chup&eacute; mi mano mir&aacute;ndolo de reojo, y tom&eacute; el primer shot. Despu&eacute;s com&iacute; mi gajo de lima con tranquilidad. Notaba c&oacute;mo mi acompa&ntilde;ante me miraba la boca y los ojos, y luego de nuevo la boca. Era innegable la tensi&oacute;n que hab&iacute;a entre nosotros. Me hac&iacute;a sentir bien aquel juego de endorfinas.<\/p>\n<p>&#8211; Te falta el segundo &#8211; me dijo casi inmediatamente despu&eacute;s de apoyar la c&aacute;scara de la lima sobre una servilleta.<\/p>\n<p>&#8211; Ya voy, ansioso.<\/p>\n<p>Repet&iacute; el proceso, con determinaci&oacute;n pero con cierta lentitud para que &eacute;l pudiera admirarme. Me gustaba gustarle, y esperaba que &eacute;l notara que me gustaba.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora s&iacute;, estamos a mano. &#8211; le dije.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y ahora? &iquest;Peleamos?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Ten&eacute;s ganas?<\/p>\n<p>&#8211; Tengo ganas de comerte la boca. &iquest;Cuenta c&oacute;mo pelear?<\/p>\n<p>&#8211; Cuenta &#8211; le dije mientras lo agarraba con mi mano izquierda de la cintura y lo acercaba hacia m&iacute;.<\/p>\n<p>Yo estaba apoyada sobre la barra y sent&iacute; c&oacute;mo se aceleraba mi respiraci&oacute;n cuando sent&iacute; su cuerpo caliente cerca m&iacute;o. Est&aacute;bamos los dos en traje de ba&ntilde;o. Yo llevaba una bikini naranja que resaltaba mi bronceado, y &eacute;l un short por encima de las rodillas rayado, azul y blanco.<\/p>\n<p>Lucho pas&oacute; una de sus manos despacio por mi cuello y luego entre mi pelo mojado y revuelto, mientras se acercaba a besarme. Sent&iacute;a el tequila haciendo efecto en mi cuerpo, y la cercan&iacute;a de su piel me calentaba. Nos besamos lenta pero firmemente al principio, aumentando progresivamente la intensidad. Nuestras bocas se entend&iacute;an a la perfecci&oacute;n, y sent&iacute;a que me estaba besando con alguien que conoc&iacute;a desde siempre. Luciano acariciaba mi pelo y mi cuello con una de sus manos, y con la otra bajaba por mi cintura mojada, para luego posarla en la parte superior de mi culo, sobre mi bikini llena de sal. Apretaba sutilmente mi carne voluptuosa y yo sent&iacute;a una humedad caliente que contrastaba con el ya fr&iacute;o agua de mar de mi traje de ba&ntilde;o. Mor&iacute;a de ganas de llevarlo a mi habitaci&oacute;n pero tambi&eacute;n quer&iacute;a seguir disfrutando de ese juego casi adolescente.<\/p>\n<p>&#8211; Vayamos a enfriarnos al mar que ac&aacute; empez&oacute; a llegar p&uacute;blico &#8211; le dije susurrando mientras separaba muy levemente mi boca de sus labios.<\/p>\n<p>Me sonri&oacute; y me dio un beso corto antes de volver a la playa. Nos metimos al mar lejos de donde se encontraban nuestros amigos, para no sentirnos expuestos. Nos zambullimos entre las peque&ntilde;as olas y nos metimos hasta que el mar nos lleg&oacute; arriba de la cintura.<\/p>\n<p>Volvimos a besarnos desenfrenadamente aprovechando la lejan&iacute;a y tambi&eacute;n que el agua nos tapaba. Sent&iacute;a su erecci&oacute;n contra mi cuerpo y me mov&iacute;a lentamente para frotarla. &Eacute;l apretaba mis nalgas con fuerza, clavando sus yemas. Yo pasaba mi lengua suavemente por sus labios salados.<\/p>\n<p>&#8211; Ay, Cande, Cande. Qu&eacute; lindo que es Canc&uacute;n&hellip; &#8211; me dijo bromeando mientras sub&iacute;a la mano lentamente por mi cadera, mi cintura, hasta llegar a mi pecho.<\/p>\n<p>&#8211; Yo me re&iacute; y mov&iacute; mi mano suavemente hasta tocar el bulto que sobresal&iacute;a de su short.<\/p>\n<p>&#8211; M&aacute;s lindo de lo que cre&iacute;a. &#8211; le dije mientas acariciaba su pene por encima de la ropa y volv&iacute;a a besarlo.<\/p>\n<p>&Eacute;l me devolvi&oacute; la jugada y meti&oacute; su mano por dentro de la colaless de mi bikini, acariciando muy suavemente el espacio entre mis labios vaginales, arrastrando mis fluidos con sus dedos. Yo emit&iacute; un leve gemido.<\/p>\n<p>&#8211; V&aacute;monos de ac&aacute; &#8211; dijo por fin.<\/p>\n<p>Subimos al ascensor chorreando todav&iacute;a, y &eacute;l presion&oacute; el bot&oacute;n del piso 6, donde se encontraba la habitaci&oacute;n que compart&iacute;a con sus dos amigos. Est&aacute;bamos tan calientes que no pod&iacute;amos sacarnos las manos ni las bocas de encima durante el trayecto. Sab&iacute;a que est&aacute;bamos siendo filmados, y pensar en que alguien podr&iacute;a estar mirando me excitaba. Al bajar atravesamos casi corriendo el pasillo hasta su puesta. En ese instante pens&eacute; en que necesitar&iacute;amos la tarjeta de acceso para entrar, y supuse que no la tendr&iacute;a encima. Para mi sorpresa, la sac&oacute; del bolsillo trasero de su traje de ba&ntilde;o, toda mojada.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;En qu&eacute; momento agarraste la tarjeta? &#8211; pregunt&eacute; mientras abr&iacute;a la puerta.<\/p>\n<p>&#8211; Cuando salimos del mar la primera vez a buscar tus tequilas. Soy un tipo optimista. &#8211; me respondi&oacute; cerrando la puerta detr&aacute;s nuestro y apoy&aacute;ndome contra ella, pegado a m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;&iquest;Ya en ese momento sab&iacute;as que esto iba a pasar?! &#8211; dije haci&eacute;ndome la ofendida, aunque yo tambi&eacute;n lo deseaba.<\/p>\n<p>&#8211; No lo sab&iacute;a, pero s&iacute; sab&iacute;a que me encantabas. Ten&iacute;a fe en que yo tambi&eacute;n pod&iacute;a gustarte &#8211; me dijo pasando su mano por el costado de mi cuerpo, desde mi cuello hasta mi cadera. &#8211; &iquest;Hice mal?<\/p>\n<p>Le sonre&iacute; y sin responderle lo empuj&eacute; despacio hasta una de las camas. En la habitaci&oacute;n hab&iacute;a una cama de dos plazas y dos individuales, ya que en realidad la habitaci&oacute;n era para cuatro personas. Aparentemente Luciano y sus amigos se iban turnando para dormir en la grande.<\/p>\n<p>Lo tir&eacute; sobre la cama y &eacute;l se sostuvo con sus codos para no quedar acostado mientras me miraba. Yo, con mi pelo y mi malla chorreando, llev&eacute; mis manos a mi espalda y desabroch&eacute; mi corpi&ntilde;o liberando mis redondos y firmes pechos que contrastaban con el bronceado del resto de mi cuerpo. Ten&iacute;a los pezones erectos, un poco por estar mojada y otro poco por la excitaci&oacute;n. &Eacute;l me miraba con fuego en sus ojos y una media sonrisa divertida.<\/p>\n<p>Ve&iacute;a su pija dura dentro de su short y yo sent&iacute;a c&oacute;mo se me hac&iacute;a agua la boca. Acarici&eacute; mis pechos sensualmente mientras bajaba a la parte inferior de mi traje de ba&ntilde;o. Comenc&eacute; a jugar con ella y a bajarla lentamente, hasta que ante la mirada ardiente de mi acompa&ntilde;ante me la quit&eacute;. Quer&iacute;a volverlo loco. Me acarici&eacute; por todos lados y di la vuelta para que viera mi culo desnudo.<\/p>\n<p>&Eacute;l me tom&oacute; suavemente del brazo y me tir&oacute; hacia &eacute;l. Me sub&iacute; sobre su cuerpo arrodill&aacute;ndome alrededor suyo, a la altura de sus caderas y comenc&eacute; a besarlo de nuevo mientras llevaba mi mano a su erecci&oacute;n. Escuchaba su respiraci&oacute;n agitada en mi boca y su verga poni&eacute;ndose cada vez m&aacute;s firme. Desvi&eacute; mi boca de la suya y comenc&eacute; a besar su cuello, su pecho lampi&ntilde;o, su abdomen. Jugaba levemente con mi lengua en las zonas sensibles y notaba que le gustaba. Llegu&eacute; a su traje de ba&ntilde;o y comenc&eacute; a bajarlo, con cierta dificultad por estar mojado. Se lo saqu&eacute; y lo dej&eacute; caer al piso, al mismo tiempo que comenc&eacute; a masturbarlo. Yo estaba sentada sobre &eacute;l, dej&aacute;ndolo ver mi cuerpo desnudo mientras lo tocaba. &Eacute;l acariciaba toda mi piel, mis tetas, apretaba mi culo con firmeza.<\/p>\n<p>&#8211; Parate &#8211; le orden&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; No me negar&iacute;a a absolutamente nada que me pidas en este momento &#8211; dijo mientras me sonre&iacute;a y se paraba.<\/p>\n<p>Todo su cuerpo me encantaba, y su verga no era la excepci&oacute;n. Me arrodill&eacute; ante &eacute;l, corr&iacute; el cabello de mi cara y pas&eacute; mi lengua muy lentamente por todo su miembro, empezando por sus test&iacute;culos afeitados y prolijos (y salados, como todo &eacute;l), y subiendo muy despacio por su tronco mir&aacute;ndolo a los ojos, escuchando su respiraci&oacute;n y sus leves gemidos, hasta llegar a la cabeza. Dej&eacute; caer un hilo de saliva sobre el glande y empec&eacute; a chupar esa pija como si fuera un manjar (podr&iacute;a decirse que lo era). Empec&eacute; lentamente, acompa&ntilde;ando los movimientos con mis manos, y luego increment&eacute; la velocidad m&aacute;s y m&aacute;s. Me encantaba sentir todo su pene dentro de mi boca, dejarlo unos segundos tocando mi garganta y escuchar a Lucho gemir mientras me sosten&iacute;a fuerte del pelo. Estuve unos largos minutos saboreando esa hermosura, y ya sent&iacute;a la lubricaci&oacute;n de mi vagina chorreando entre mis labios.<\/p>\n<p>&#8211; No me pod&eacute;s gustar tanto. &#8211; me dec&iacute;a mientras me miraba respirar agitada por la falta de aire al sacar su pene de mi garganta. &#8211; Ven&iacute;, parate.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tampoco me negar&iacute;a a nada de lo que me pidas en este momento &#8211; le dije bromeando con sus propias palabras.<\/p>\n<p>&Eacute;l me sonri&oacute; y me tir&oacute; boca abajo en la cama y me abri&oacute; las piernas. Yo apoy&eacute; un poco las rodillas para ponerme en mejor posici&oacute;n, levantando levemente el culo hacia &eacute;l mientras mi cara estaba pegada a la cama.<\/p>\n<p>&#8211; &Eacute;l tom&oacute; mi culo con las dos manos y lo apret&oacute; con fuerza.<\/p>\n<p>&#8211; Este culo me lo llevar&iacute;a de souvenir.<\/p>\n<p>No pude evitar re&iacute;rme ante el comentario inesperado. En las pocas horas que hac&iacute;a que nos conoc&iacute;amos, hab&iacute;a llegado a la conclusi&oacute;n de que me encantaba su sentido del humor, medio ir&oacute;nico, tan parecido al m&iacute;o.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a pasar su lengua desde mi clitoris, por toda la ranura entre mis labios, bebi&eacute;ndose todos mis fluidos. Yo gem&iacute;, hab&iacute;a estado esperando el momento de tenerlo entre mis piernas y finalmente hab&iacute;a llegado. Comenz&oacute; a comerme como poca gente lo hab&iacute;a hecho antes, sab&iacute;a perfectamente c&oacute;mo hacerlo, d&oacute;nde estimular y a qu&eacute; velocidad. Yo me mov&iacute;a casi sin darme cuenta, y meneaba el culo sobre su cara. Acompa&ntilde;&oacute; su lengua con dos dedos dentro m&iacute;o y empez&oacute; a aumentar la intensidad. Mis gemidos eran cada vez m&aacute;s fuertes y me hab&iacute;a olvidado del mundo, de mis amigas, de sus amigos, de todo. Chupaba mi cl&iacute;toris como un dios. De repente sent&iacute; el orgasmo cerca, mis gemidos se agitaron y &eacute;l not&oacute; que estaba por acabar e intensific&oacute; tambi&eacute;n sus movimientos. Agarrandome fuerte de mis caderas, mientras yo pr&aacute;cticamente mord&iacute;a y apretada las s&aacute;banas, Lucho continuaba con su doble estimulaci&oacute;n hasta que finalmente con un grito ahogado en el colch&oacute;n, me vine en su boca.<\/p>\n<p>&#8211; Me podr&iacute;a acostumbrar a esto, eh &#8211; me dijo mientras se pon&iacute;a sobre m&iacute; y me besaba el cuello por detr&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Me gust&aacute;s mucho &#8211; le confes&eacute; mientras me daba vuelta para mirarlo a la cara y a la vez agarraba su pija para seguir.<\/p>\n<p>A los pocos segundos ten&iacute;a la verga como una piedra y yo quer&iacute;a sentirla adentro m&iacute;o. Sin pensar lo recost&eacute;, me sub&iacute; arriba suyo y me sent&eacute; sobre su erecci&oacute;n penetr&aacute;ndome. Era tal mi desesperaci&oacute;n que no busqu&eacute; un preservativo y, a pesar de que sab&iacute;a que no era una buena decisi&oacute;n, decid&iacute; continuar.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Est&aacute;s segura? &#8211; me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, &iquest;vos?<\/p>\n<p>&#8211; Si vos est&aacute;s segura, yo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a saltar sobre &eacute;l una y otra vez mientras mis tetas rebotaban hermosas ante su cara. &Eacute;l las apretaba, pellizcaba mis pezones y hasta me pegaba suavemente en ellas, lo que me calentaba el doble. Despu&eacute;s llev&oacute; sus dos manos a mi culo y comenz&oacute; a marcar mi ritmo. Los dos gem&iacute;amos sin pensar que del otro lado de la pared pod&iacute;a haber una pareja de ancianos tratando de dormir la siesta.<\/p>\n<p>&Eacute;l dej&oacute; de marcar el vaiv&eacute;n y con un &aacute;gil movimiento invirti&oacute; las posiciones quedando sobre m&iacute;. Llev&oacute; mis piernas a sus hombros y comenz&oacute; a darme con fuerza mientras estimulaba con sus dedos mi cl&iacute;toris. Me sent&iacute;a tan excitada que sab&iacute;a que dentro de poco vendr&iacute;a mi segundo orgasmo.<\/p>\n<p>&Eacute;l acerc&oacute; su mano a mi boca y yo chup&eacute; con devoci&oacute;n sus dedos. Me sonri&oacute; con placer y baj&oacute; mis piernas de sus hombros. Me tom&oacute; suavemente el cuello con su mano derecha y continu&oacute; penetr&aacute;ndome con fuerza.<\/p>\n<p>&#8211; Me vas a hacer acabar de nuevo &#8211; le dije con mi mano sobre la suya indicandole que me ahorcara m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>&Eacute;l apret&oacute; como le indicaba y eso fue el detalle que hizo que explotara en un segundo orgasmo monumental.<\/p>\n<p>&#8211; Me volv&eacute;s loco &#8211; dijo mientras segu&iacute;a movi&eacute;ndose con fuerza sobre m&iacute;.<\/p>\n<p>De repente not&eacute; el cambio en sus gemidos, volvi&eacute;ndose rugidos, y vi c&oacute;mo con un movimiento muy h&aacute;bil, sac&oacute; su pene de mi cuerpo y eyacul&oacute; en todo mi abdomen y mis tetas.<\/p>\n<p>Se dej&oacute; caer en la cama junto a m&iacute; y dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Me quedar&iacute;a encerrado con vos toda la tarde.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n. &iquest;Qu&eacute; hora ser&aacute;?<\/p>\n<p>Ninguno de los dos ten&iacute;a celular, ya que todo hab&iacute;a quedado en la playa.<\/p>\n<p>Luciano prendi&oacute; el televisor con el control remoto y vimos que eran las 14:30 hs. Seguramente nuestros amigos se estar&iacute;an preguntando d&oacute;nde est&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Sin siquiera darnos una ducha nos vestimos (&uacute;nicamente con nuestras mallas) y salimos de la habitaci&oacute;n. Un poco t&iacute;midos nos acercamos a nuestras reposeras y, como era de esperarse, no hab&iacute;a nadie. Nuestras cosas tampoco estaban. Recorrimos los restaurantes del hotel buscando a nuestros amigos, hasta que los encontramos comiendo un postre en el buffet. Todos hablaron por lo bajo entre risas al vernos llegar. Como si nada hubiera pasado, nos pusimos r&aacute;pidamente la ropa que ellos nos hab&iacute;an guardado, nos servimos comida y nos sentamos a almorzar.<\/p>\n<p>Durante la tarde los grupos se separaron. Mis amigas y yo nos quedamos en la playa del hotel, mientras que los chicos se fueron a hacer turismo.<\/p>\n<p>Mis amigas me interrogaron y yo cont&eacute; lo justo y necesario, ya que nunca me sent&iacute; c&oacute;moda dando detalles de mi vida sexual o amorosa.<\/p>\n<p>Cuando baj&oacute; el sol, como cada d&iacute;a fuimos a darnos una ducha, cenamos y luego planeamos la noche. Decidimos que ir&iacute;amos a uno de los bares m&aacute;s famosos entre los turistas all&iacute;. Ya hab&iacute;amos ido otras noches y nos hab&iacute;a gustado mucho.<\/p>\n<p>La noche mexicana era muy rara para nosotras, ya que en Argentina los horarios de todo son m&aacute;s tard&iacute;os: cenamos m&aacute;s tarde, salimos m&aacute;s tarde, nos acostamos m&aacute;s tarde. En Canc&uacute;n todo arranca temprano, y es dif&iacute;cil para el turista acostumbrarse a que tiene que estar en el bar a la hora en la que usualmente se sentar&iacute;a a cenar.<\/p>\n<p>Luego de algunas corridas, llegamos finalmente al lugar. Cuando &iacute;bamos por el quinto trago de la noche, ya borrachas, vimos aparecer a Lucho y sus amigos. Vinieron a saludarnos y notamos que estaban igual de ebrios que nosotras. Nos unimos formando un gran grupo en el que nos divertimos mucho, mientras con Luciano nos mir&aacute;bamos, coquete&aacute;bamos, bail&aacute;bamos. En un momento me apart&eacute; para ir al ba&ntilde;o, y cuando estaba por llegar hacia la puerta, sent&iacute; su mano en mi cintura. Me bes&oacute; el cuello y me gir&eacute; a corroborar que fuera &eacute;l. Nos besamos apasionadamente, como dos adolescentes viviendo su amor de verano. Su boca ten&iacute;a gusto a una mezcla de cerveza, tequila y menta. Inmediatamente quise irme de ese lugar con &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Vayamos al hotel &#8211; le dije &#8211; nadie va a volver a las habitaciones por varias horas.<\/p>\n<p>&#8211; Me le&eacute;s la mente.<\/p>\n<p>Fui al ba&ntilde;o mientras &eacute;l me esperaba en la puerta. Al pasar por al lado de mis amigas les hice un gesto para que estuvieran al tanto de que me iba.<\/p>\n<p>Al salir ah&iacute; estaba &eacute;l, hermoso, sentado en el cord&oacute;n de la vereda fumando. Estaba vestido con unas bermudas negras y una remera blanca que resaltaba su bronceado. Yo vest&iacute;a un vestido corto negro y holgado que, humildemente, me quedaba muy bien. Llevaba mi pelo casta&ntilde;o suelto, llegando por debajo de los hombros.<\/p>\n<p>&#8211; Ten&iacute;a miedo de que te fueras sin m&iacute; &#8211; le dije acerc&aacute;ndome mientras le sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>&Eacute;l se rio mientras se paraba, y tom&aacute;ndome de la cintura con la mano libre me respondi&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y perderme de cogerte? Ni loco. &#8211; dijo y me bes&oacute;.<\/p>\n<p>Caminamos las diez cuadras hasta el hotel, con un clima agradable. No hac&iacute;a ni fr&iacute;o ni mucho calor, estaba c&aacute;lido pero corr&iacute;a un vientito que hac&iacute;a que la noche fuera ideal. Mir&eacute; al cielo y vi que no s&oacute;lo estaba despejado, sino que hab&iacute;a una luna llena grande y preciosa.<\/p>\n<p>Volvimos conversando y riendo borrachos, hasta que llegamos por fin al hospedaje.<\/p>\n<p>Esta vez fuimos a mi habitaci&oacute;n. Todav&iacute;a segu&iacute;amos en el pasillo cuando Luciano ya hab&iacute;a bajado completamente el cierre de mi vestido.<\/p>\n<p>Cerramos la puerta y comenz&oacute; a besarme desde la nuca, bajando por mi espalda lentamente mientras quitaba completamente mi prenda. Yo no llevaba corpi&ntilde;o, por lo que al instante qued&eacute; &uacute;nicamente con la tanga de encaje negra que llevaba. Baj&oacute; bes&aacute;ndome y jugando con su lengua por mi columna, hasta que lleg&oacute; a mi culo. Se arrodill&oacute; frente a &eacute;l y lo tom&oacute; con las dos manos mientras besaba mis nalgas.<\/p>\n<p>Baj&oacute; mi ropa interior que comenzaba a humedecerse, hasta caer al piso. Abri&oacute; mis nalgas y empez&oacute; a chupar el orificio de mi culo. Lo hac&iacute;a tan perfectamente que no tard&eacute; mucho en comenzar a respirar sonoramente y emitir algunos gemidos.<\/p>\n<p>De repente vi la puerta del balc&oacute;n que hab&iacute;amos dejado abierta, y camin&eacute; hacia ella.<\/p>\n<p>&#8211; Ven&iacute; &#8211; le indiqu&eacute;.<\/p>\n<p>Nuestro balc&oacute;n daba a la playa del hotel, y desde el piso cinco se ve&iacute;a el mar hermoso bajo la luna redonda y brillante. Quien pasara por la playa podr&iacute;a vernos, pero estaba pr&aacute;cticamente desierta en aquel horario, y adem&aacute;s, tampoco me importaba mucho ser vista. Me apoy&eacute; sobre la baranda mirando hacia el mar, agachandome un poco para apuntar mi culo hacia Lucho.<\/p>\n<p>&Eacute;l volvi&oacute; a su tarea, y empez&oacute; a meter sus dedos en mi vagina ya mojada.<\/p>\n<p>&#8211; Mir&aacute; c&oacute;mo est&aacute;s. Te quiero coger toda.<\/p>\n<p>Me di vuelta a mirarlo y lo bes&eacute; con lujuria mientras quitaba su remera. La dej&eacute; caer en el piso y desabroch&eacute; sus bermudas. Saqu&eacute; su pene que ya estaba bastante duro y lo masturb&eacute;. Luego, mir&aacute;ndolo a los ojos le implor&eacute;:<\/p>\n<p>&#8211; Cogeme.<\/p>\n<p>&Eacute;l sac&oacute; sus zapatillas, y quit&oacute; su bermuda y su b&oacute;xer que ten&iacute;a todav&iacute;a en las piernas. Con brusquedad dio vuelta mi cuerpo nuevamente para que quedara d&aacute;ndole la espalda.<\/p>\n<p>Conmigo apoyada contra la baranda con ambos brazos, me penetr&oacute; y comenz&oacute; a moverse de una manera que me hizo olvidar nuevamente que quiz&aacute;s hubiera gente durmiendo en las habitaciones contiguas.<\/p>\n<p>Aument&oacute; el ritmo de sus movimientos y con uno de sus pulgares comenz&oacute; a bordear mi ano. Al notar que yo gem&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s profundamente, llev&oacute; su dedo a su boca, lo lami&oacute;, y luego comenz&oacute; a meter aquel dedo en mi culo bien despacio sin suspender sus embestidas. Yo sent&iacute;a que iba a venirme pronto y &eacute;l, que tambi&eacute;n lo percib&iacute;a, me tom&oacute; del pelo bien fuerte con la mano que le sobraba y aceler&oacute; al m&aacute;ximo su penetraci&oacute;n mientras movia su dedo en mi culo suavemente. Finalmente tuve un orgasmo intenso y espectacular en el que no pude ahogar un grito de placer.<\/p>\n<p>Justo en aquel momento not&eacute; que en el balc&oacute;n de al lado hab&iacute;a alguien mir&aacute;ndonos silenciosamente. Era un hombre, no se ve&iacute;a demasiado pero parec&iacute;a tener unos 35 o 40 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&#8211; Tenemos p&uacute;blico &#8211; le dije sonriendo morbosa mientras recuperaba el aliento.<\/p>\n<p>Ver que hab&iacute;a gente mirando nos excit&oacute; mucho a los dos.<\/p>\n<p>&#8211; Quiero que me des por el culo mientras nos miran.<\/p>\n<p>Lucho me mir&oacute; embelesado y sin decir nada, volvi&oacute; a inclinarme sobre la baranda.<\/p>\n<p>Con su mano izquierda se masturbaba lentamente, mientras con la otra masturbaba por detr&aacute;s mi vagina para utilizar mis fluidos como lubricante. Yo gem&iacute;a mientras sent&iacute;a fuego en mi sexo, y me encantaba saber que el vecino se har&iacute;a una paja pensando en nosotros.<\/p>\n<p>Lucho llen&oacute; sus dedos de mis l&iacute;quidos, y comenz&oacute; a masajear mi agujero anal. Primero meti&oacute; un dedo suavemente, y luego dos. Yo me sent&iacute;a extasiada.<\/p>\n<p>&#8211; Metemela ya. &#8211; supliqu&eacute;.<\/p>\n<p>&Eacute;l acomod&oacute; la punta de su pene en mi culo, y muy cuidadosamente comenz&oacute; a meterla. Yo gem&iacute;a mientras &eacute;l me tomaba de la cintura. Comenz&oacute; a moverse cada vez con m&aacute;s agilidad, hasta que su pene comenz&oacute; a entrar y salir sin problema. Continu&oacute; lubricando su pija con mis flujos, y me empez&oacute; a embestir con mayor ritmo.<\/p>\n<p>Yo trataba (sin mucho &eacute;xito) de ahogar mis gritos, y escuchaba sus gemidos a mis espaldas. &Eacute;l apretaba con fuerza mi cintura mientras me cog&iacute;a el culo. Los dos sud&aacute;bamos a la luz de la luna. Luego de unos minutos Lucho empez&oacute; a gemir m&aacute;s fuerza y percib&iacute; que estaba por venirse.<\/p>\n<p>&#8211; Voy a acabarte muy fuerte &#8211; me dijo, o me advirti&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Llenamelo.<\/p>\n<p>Inmediatamente sent&iacute; sus espasmos dentro m&iacute;o y sent&iacute; tambi&eacute;n c&oacute;mo por mi culo empezaba a rebalsar su semen caliente. El l&iacute;quido bajaba por mis piernas mientras &eacute;l dejaba caer su cuerpo sobre mi espalda, descansando y recuperando la respiraci&oacute;n. Mir&eacute; hacia el balc&oacute;n del vecino, y not&eacute; c&oacute;mo disimuladamente mov&iacute;a la mano sobre su pene. Lo mir&eacute; y pareci&oacute; gustarle el intercambio de miradas.<\/p>\n<p>Lucho sali&oacute; de mi interior y entramos nuevamente a la habitaci&oacute;n. Eran las 2:30 am. En Argentina a esa hora todav&iacute;a ni hubi&eacute;ramos llegado a la fiesta o al boliche.<\/p>\n<p>Con Luciano nos limpiamos y nos acostamos desnudos en mi cama, medio abrazados.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Vos dec&iacute;s que en tierras argentinas coger&iacute;amos as&iacute; de bien? &#8211; le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute;, pero yo me ofrezco para averiguarlo. &#8211; me respondi&oacute; sonriendo.<\/p>\n<p>Ca&iacute;mos dormidos durante un rato. Cuando abr&iacute; los ojos, mir&eacute; el reloj y muy cari&ntilde;osamente lo sacud&iacute; para despertarlo.<\/p>\n<p>&#8211; Che&hellip; en un rato van a llegar las chicas del bar.<\/p>\n<p>Su cara de dormido y desconcertado me daba entre ternura y ganas de tirarme encima suyo de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, s&iacute;, bueno. &iquest;Nos damos una ducha antes? &#8211; propuso.<\/p>\n<p>Nos dimos una larga ducha con varias distracciones, y cuando est&aacute;bamos terminando de vestirnos escuchamos la puerta abri&eacute;ndose muy despacio, como esperando aprobaci&oacute;n. Abr&iacute; la puerta y mis amigas entraron divertidas y muy borrachas.<\/p>\n<p>&#8211; Qui&eacute;n pudiera pasar unas vacaciones como las de ustedes, eh. &#8211; dijo una de ellas.<\/p>\n<p>Lucho le sonri&oacute; y encar&oacute; hacia la salida.<\/p>\n<p>&#8211; Hasta ma&ntilde;ana, chicas&hellip; &#8211; dijo entre risas y se fue para su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Durante los tres d&iacute;as que nos quedaban tuvimos todo el sexo que pudimos, como si vivi&eacute;ramos en continentes distintos y nunca m&aacute;s pudi&eacute;ramos vernos.<\/p>\n<p>Lo que pas&oacute; a la vuelta en Buenos Aires es un cap&iacute;tulo aparte.<\/p>\n<p>relatos.candela@gmail.com \/\/ instagram @damecandelarelatos<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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