{"id":33397,"date":"2022-01-19T23:00:00","date_gmt":"2022-01-19T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-01-19T23:00:00","modified_gmt":"2022-01-19T23:00:00","slug":"mi-vecina-la-repostera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-vecina-la-repostera\/","title":{"rendered":"Mi vecina la repostera"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33397\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Resulta dif&iacute;cil de creer como podemos vivir en un vecindario sin conocer a los vecinos (al menos yo podr&iacute;a decirles que del 90% no conozco ni el nombre), en este caso, hablare de mi vecina la repostera (as&iacute; le llamo porque se dedica a elaborar pasteles), nunca hab&iacute;a intercambiado palabra alguna, todo contacto se reduc&iacute;a al visual (de mi hacia ella), es una mujer chaparrita (quiz&aacute;s no llegue al 1.65 m), su edad debe oscilar en los 40 a&ntilde;os, de tez blanca, pelo largo color negro, llenita, con un par de buenas tetas y un culo fenomenal (no se calcular medidas pero creo que este anda en los 110 cm).<\/p>\n<p>De manera que durante todos los a&ntilde;os que tenemos de vecinos, toda la relaci&oacute;n se reduc&iacute;a al saludo diario y esperar a que ella pase para ver ese par de fenomenales nalgas.<\/p>\n<p>Aunque ella estaba casada, el esposo se dedica a las ventas (la verdad no s&eacute; de qu&eacute;), no ten&iacute;an hijos, l&oacute;gicamente la raz&oacute;n no la conozco, s&eacute; que el marido sale por las ma&ntilde;anas y regresa hasta en la noche todos los d&iacute;as.<\/p>\n<p>Esto hubiera podido ser mi relaci&oacute;n con la vecina por siempre, si no hubiera pasado lo que a continuaci&oacute;n voy a relatar.<\/p>\n<p>El pasado invierno, la vecina busco a mi esposa (despu&eacute;s de ir con varias vecinas supongo) para ver si pod&iacute;a ayudarle en la elaboraci&oacute;n de galletas navide&ntilde;as, ya que hab&iacute;a recibido un pedido demasiado grande y sab&iacute;a que sin ayuda no podr&iacute;a terminar en tiempo.<\/p>\n<p>Cuando mi esposa me comento, en seguida le dije que fuera, la verdad no pensaba en lo que pod&iacute;a ayudarle a la vecina, solo pensaba en tener la televisi&oacute;n disponible para mi toda la tarde.<\/p>\n<p>Empezaron los d&iacute;as de trabajo en conjunto, y mi esposa hacia que poco a poco me fuera interesando cada vez m&aacute;s en la vecina, ya que al parecer para no aburrirse platicaban sus vidas y mi mujer ven&iacute;a a deletrearme la vida y obra de mi vecinita.<\/p>\n<p>A las primeras de cambio me entere que el marido de la vecina no fue necesariamente su gran amor, sino solo un premio de consolaci&oacute;n, que no ten&iacute;an hijos por un &ldquo;problemita&rdquo; del marido, que no se llevaban muy bien en la cama, ya que el, la ten&iacute;a muy desatendida.<\/p>\n<p>As&iacute; transcurrieron los d&iacute;as, entre las pl&aacute;ticas de los antecedentes de la vecinita y los tacos de ojo que me daba cada vez que iba por mi esposa al t&eacute;rmino de cada jornada, normalmente cuando estaba trabajando en la elaboraci&oacute;n de galletas se vest&iacute;a completamente diferente a como se vest&iacute;a para andar en la calle, pero aun as&iacute; era una delicia observarla, meneando su hermoso trasero, tal vez un poco m&aacute;s de la cuenta, quien sabe; los intercambios de palabras entre la vecinita y yo se empezaron a hacer cada vez m&aacute;s y m&aacute;s frecuentes, tanto en su casa, como en la calle.<\/p>\n<p>Muy pronto las conversaciones comenzaron a subir de tono, yo no perd&iacute;a la oportunidad de halagar su figura cuando pasaba por la banqueta meneando ese enorme y hermoso trasero, que ya hasta tenia medido cuales eran sus favoritos (por la manera como se sonrojaba al escucharlos), hac&iacute;an que el repertorio de adulaciones cada vez fuera m&aacute;s extenso y m&aacute;s a gusto de la vecina.<\/p>\n<p>L&oacute;gicamente ella tomaba sus desquites, sobre todo en donde se sent&iacute;a c&oacute;moda, como dentro de su casa y delante de mi esposa, en la primera oportunidad que tuvo me ofreci&oacute; una charola de las galletas que estaban elaborando, peg&aacute;ndola a su cuerpo, justo debajo de los senos, inclin&aacute;ndose hacia m&iacute;, como ofreci&eacute;ndolos, mientras preguntaba &iquest;Gusta vecino?, en ese momento exploto en mi la necesidad, &#8211; tengo que poseer a la vecina (me dec&iacute;a a m&iacute; mismo), mientras ve&iacute;a con deseo ese par de tetas bambole&aacute;ndose sobre las galletas. Tome una casi de manera instintiva, ya que mi cerebro estaba en otro asunto, mientras la probaba escuchaba la pregunta de la vecina &#8211; &iquest;le gustaron vecino?, a lo que de inmediato le conteste: est&aacute;n deliciosas, aunque habr&aacute; que probar toda la variedad vecina. Ella se incorpor&oacute;, sin perder contacto visual, mientras contestaba: espero que hay suficiente tiempo vecino.<\/p>\n<p>A partir de ese d&iacute;a, se increment&oacute; el tono del intercambio de palabras, cada vez m&aacute;s directo, cada vez m&aacute;s descarado, al siguiente d&iacute;a que fui por mi esposa, mi vecina se acerc&oacute; a m&iacute; con el pretexto de tratar de abrir un tarro de mermelada, y en su intento fallido de hacerlo, se empinaba y me repagaba sus tremendas nalgas en mi paquete, en otra ocasi&oacute;n al estar en espera en la puerta, intentaba pasar por donde no hab&iacute;a espacio, para poder repegar ya fueran sus tetas o sus nalgotas.<\/p>\n<p>La ofrenda de galletas cada vez m&aacute;s descarada, con sus tetas sobre las galletas, lo que me permit&iacute;a cada vez que tomaba una poder pellizcarle el pez&oacute;n, lo que me hac&iacute;a pensar: una de dos, o la vecina es una calienta huevos, o me quiere volver diab&eacute;tico, ambas cosas no me favorec&iacute;an.<\/p>\n<p>Finalmente el pedido se complet&oacute;, mi esposa dejo de ir a ayudar y yo deje de ver y tocar las delicias de la vecina, se acercaban ya los d&iacute;as de celebraci&oacute;n (navidad y a&ntilde;o nuevo) y mi esposa empez&oacute; a planear las cenas y a realizar compras (por supuesto sola, porque yo odio ir de compras en estos d&iacute;as ya que todo esta lleno a reventar)<\/p>\n<p>Una de esas tardes, estando solo en casa tratando de ver algo interesante en la televisi&oacute;n, son&oacute; el tel&eacute;fono, vi el identificador pero no conoc&iacute; el n&uacute;mero, pens&eacute;: seguro es un vendedor, o un encuestador o de plano un extorsionador, as&iacute; que conteste de mala manera, mientras del otro lado de la l&iacute;nea: hola vecino, soy su vecina Karla, como le va?, podr&aacute; venir a ayudarme un poco?; a lo que yo le conteste: claro que si vecina, voy en este instante.<\/p>\n<p>De camino a su casa, iba pensando: &iquest;de qu&eacute; ser&aacute; la ayuda?, ojala no sea de reposter&iacute;a, porque yo no s&eacute; nada, bueno, ojala tampoco sea de plomer&iacute;a o de electricidad porque tampoco se (soy un in&uacute;til y al parecer no me da verg&uuml;enza).<\/p>\n<p>Llegue a la casa de la vecina y toque el timbre, mientras observaba el estacionamiento (solo hab&iacute;a un veh&iacute;culo), eso solo pod&iacute;a significar una cosa: el marido no est&aacute;; cuando de adentro de la casa se escuch&oacute; un grito: pase vecino, est&aacute; abierto; as&iacute; que empuje la puerta y efectivamente se encontraba abierta, entre y cerr&eacute; la puerta, mientras preguntaba:&iquest;en d&oacute;nde esta vecina?, se escuch&oacute; su voz que proven&iacute;a de la cocina: ac&aacute; estoy, tratando de preparar un pastel.<\/p>\n<p>Al acercarme a la cocina, la vi como nunca la hab&iacute;a visto, con un vestido color amarillo, que le llegaba exactamente por encima de las rodillas, lo cual dejaba ver sus bien torneadas pantorrillas, por el uso de zapatillas de tac&oacute;n tambi&eacute;n de color amarillo, el vestido ten&iacute;a un escote moderado, dejaba ver un poco de sus hermosas y redondas tetas, las cuales estaban coronadas por un collar de bisuter&iacute;a de color amarillo, de grandes perlas, que reposaban sobre sus acolchados senos.<\/p>\n<p>Mientas me acercaba m&aacute;s a ella le pregunte: &iquest;en que le puedo ayudar vecina?, a lo que ella de inmediato me respondi&oacute;: disculpe que lo moleste vecino, todos los n&uacute;meros que marque mediante el comando de voz no me atendieron, solo usted, f&iacute;jese que estoy haciendo un pastel que me encargaron de &uacute;ltima hora y la batidora se trabo, y al tratar de desatorarla me he llenado las manos de masa y no puedo desatascarla y tampoco puedo retirar la masa de mis manos y no quiero ensuciar mi vestido, &iquest;me ayuda?<\/p>\n<p>En ese momento record&eacute; la calentada de huevos que me hab&iacute;a dado toda la semana y pens&eacute;: que ganas de hacerte pagar vecinita, pero solo atine a decir: &iquest;c&oacute;mo puedo ayudarla?<\/p>\n<p>Mi vecina con voz de apuro: me puede retirar la batidora, porque no puedo tomarla porque tengo las manos llenas de masa y no quiero embarrarme, dijo.<\/p>\n<p>Claro que si vecina, perm&iacute;tame, pero conforme me acercaba, le vecina no se mov&iacute;a de su lugar, y al ser una cocina estrecha irremediablemente me atore, mi pelvis quedo exactamente entre sus prominentes nalgas, de manera instintiva, lleve mis manos alrededor de ella para tomar la batidora y colocarla en su sitio, mientras ella me reclamaba: &iexcl;que hace vecino! Empez&oacute; a limpiarse los excesos de la mezcla de sus manos sobre la batidora, mientras que yo le respond&iacute;a con tono de enfado: lo que me pidi&oacute; que hiciera.<\/p>\n<p>No s&eacute; si fue el movimiento de los brazos de mi vecina al limpiar sus manos sobre la batidora, pero yo sent&iacute; claramente que ella meneaba su trasero alrededor de mi palo, tan claro que de inmediato pude sentir una erecci&oacute;n tan fuerte que sent&iacute; me empez&oacute; a doler.<\/p>\n<p>Ya para entonces hab&iacute;a quitado casi por completo el tiradero de masa que hab&iacute;a realizado, entonces me dice que necesita moverse un poco hacia el fregador para lavarse las manos, pero yo no quer&iacute;a romper ese contacto, era como si despu&eacute;s de 1000 viajes en el transporte p&uacute;blico por fin te toca un buen culo pegado a ti, no deseas bajarte nunca; as&iacute; estaba yo, por lo que me mov&iacute; junto con ella hacia el fregadero, sin dejar de hacer contacto de mi palo con sus hermosas y suculentas nalgas; de nueva cuenta, no s&eacute; si fue el movimiento normal de la vecina al lavarse las manos, pero de nuevo sent&iacute; claramente el meneo de su trasero en forma circular alrededor de mi camote, adem&aacute;s estoy seguro haber escuchado un ligero gemido.<\/p>\n<p>Esto provoco que de manera inmediata mis manos se movieran de lugar, mi mano izquierda se movi&oacute; hacia arriba, hacia sus tetas, mientas que mi mano derecha se escurri&oacute; por debajo de la falda, acariciando su rajita por encima de su ropa interior.<\/p>\n<p>Mi mano izquierda se las arreglaba para acariciar cada una de las tetas, alternando el tiempo con tal precisi&oacute;n, como si alguna de ellas fuera a reclamar que le estuvieran dando m&aacute;s atenci&oacute;n a la otra, adem&aacute;s cuando hacia el cambio de teta, trataba de ir desabotonando el vestido amarillo; por otra parte mi mano derecha recorr&iacute;an en toda su longitud la rajita de la vecina por encima de su ropa interior, pero presionando fuerte, como si quisiera hacer un agujero en la tela para pasar a tocarla directamente.<\/p>\n<p>Ya para entonces la vecina se hab&iacute;a secado las manos con una toalla, y me ten&iacute;a tomado por el cuello, levantando sus brazos lo que de alguna manera facilitaban el trabajo de mi mano izquierda, fue entonces cuando por primera vez desde que la comenc&eacute; a acariciar hablo algo: &iexcl;ll&eacute;vame a la sala, vecino, quiero que me cojas en el sill&oacute;n!<\/p>\n<p>No me lo dijo dos veces, llegamos en unos pocos segundos a la sala, mientras en el camino trataba de desabotonar por completo su vestido, lo que fue m&aacute;s f&aacute;cil teni&eacute;ndola de frente, el vestido cayo, solo lo levante de inmediato para ponerlo en uno de los sillones, al voltear a verla, quede fascinado, ten&iacute;a una lencer&iacute;a color perla muy combinado, en sus tetas aunque no son de tama&ntilde;o King size, la vecina usaba una talla m&aacute;s chica, para que ambas se desbordaran por fuera de la tela, el espect&aacute;culo era en la parte de abajo, creo que no existe tama&ntilde;o de ropa para cubrir tal tama&ntilde;o de caderas, se ve&iacute;an rid&iacute;culamente peque&ntilde;as sus bragas, entre la inmensidad de sus caderas, tal como se ver&iacute;a una perla dentro de la ostra, a partir de entonces una sola idea cruzaba por mi mente: ten&iacute;a que saborear esa panochita, as&iacute; que de inmediato hice que se tirara de espaldas sobre el sobre el sill&oacute;n, la imagen era por dem&aacute;s apetecible: su lencer&iacute;a insuficiente para tapar esas bellezas, ese collar de bisuter&iacute;a amarillo y esos zapatos de tac&oacute;n tambi&eacute;n amarillos, la hac&iacute;an digna de la fantas&iacute;a m&aacute;s refinada.<\/p>\n<p>Una vez recostada en el sill&oacute;n, de inmediato me hinque el suelo, abr&iacute; sus piernas y hund&iacute; mi cara en el triangulito de tela perdido entre sus caderas, chupaba toda su piel, alrededor de la lencer&iacute;a y a la vez con mi lengua trataba de removerla para dejar al descubierto su rajita, despu&eacute;s de unos pocos intentos las bragas cedieron, haci&eacute;ndose hacia un lado para dejar el paso libre a mi lengua para recorrer su rajita completa, el objetivo era el cl&iacute;toris, pero deseaba recorrer toda la longitud de sus labios, al hacerlo pude darme cuenta de una gran cantidad de humedad que no proven&iacute;a de mi lengua, sino de la vagina de la vecinita, lo que me obligo a rectificar la estrategia: quer&iacute;a comerme esa deliciosa raja, pero tambi&eacute;n quer&iacute;a satisfacer la necesidad de penetraci&oacute;n de esa vagina ya h&uacute;meda, por lo que se me ocurri&oacute; una idea que cumpliera con las dos premisas: mientras mi lengua continuaba su recorrido hacia la parte superior donde se encuentra el cl&iacute;toris, dos de mis dedos de la mano derecha se enfilaron hacia la entrada de su vagina.<\/p>\n<p>La apreciaci&oacute;n hecha por mi lengua fue correcta, porque mis dedos sintieron de inmediato la humedad de su vagina, mis dos dedos entraron con una facilidad extrema (como cuchillo en mantequilla dicen algunos); esto provoco que la vecinita abriera sus labios para ponerlos en forma de &ldquo;O&rdquo;, lo que me indicaba que la ruta era la correcta, mi lengua llego a su cl&iacute;toris, que se encontraba ya hinchado, duro, listo para ser besado, lamido, mordisqueado; en tanto que mis dos dedos ya hab&iacute;an tomado la forma de un peque&ntilde;o gancho hacia arriba, para estimular su punto G, haciendo entre ellos una especie de tijerillas que trataban sin ning&uacute;n &eacute;xito de atrapar el interior de su vagina dilatada.<\/p>\n<p>Ella ya gem&iacute;a sin ning&uacute;n pudor, con los ojos cerrados y moviendo su cabeza de un lado hacia otro, las manos de ella instintivamente se colocaron sobre las tetas, las libero del sujetador y comenz&oacute; a acariciarse los pezones, entre tanto yo segu&iacute;a machacando por dentro y por fuera la vagina de la vecina; por una parte mi lengua se encargaba de tratar de tocar todas y cada una de las terminales nerviosas que le generaban placer a la vecina, mediante el m&eacute;todo de ensayo y error, esto es, los movimientos que generaban gemidos, jadeos y escalofr&iacute;os eran repetidos, los que no generaban nada se desechaban.<\/p>\n<p>Mis dedos ya due&ntilde;os de la plaza, se mov&iacute;an a placer dentro de ella, ya la humedad de su gruta era tal que se escuchaba al movimiento de mis dedos el sonido cl&aacute;sico de un l&iacute;quido, finalmente en unos pocos minutos la vecina tuvo un orgasmo que me enamoro: sus gemidos se incrementaron en frecuencia y en volumen, hasta que en un gran espasmo combinado con un grito sali&oacute; de ella un gran chorro que solo fue medio contenido por los de dos de mi mano.<\/p>\n<p>Sin lugar a dudas era tiempo de cambiar de pose, as&iacute; que me incorpore, finalmente le baje las bragas que se encontraban completamente mojadas y le indique a la vecina: &iquest;qu&eacute; tal si te pones en 4 y me muestras ese culo tan portentoso que tienes?, ella esbozo una sonrisa, se incorpor&oacute;, se gir&oacute; sobre si misma y se coloc&oacute; con las rodillas en el asiento del sill&oacute;n mientras colocaba las manos en el respaldo, volteo la cara, para verme a los ojos como preguntado: &iquest;Qu&eacute; estas esperando?<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo tarde en despojarme de los pantalones y de mi ropa interior, pero me pareci&oacute; una eternidad, me coloque justo detr&aacute;s de ella, dejando espacio solo para observar c&oacute;mo ser&iacute;a la maniobra de mi verga dentro de la raja perdida en la inmensidad de sus nalgas; la maniobra fue sencilla, con mi palo ya duro desde hace algunos minutos y su co&ntilde;ito empapado de sus propios jugos, de una sola estocada mi espada fue enfundada hasta la empu&ntilde;adura, fue perfecto el estoque, ella lanzo un gemido al aire al tiempo que arqueaba su espalda.<\/p>\n<p>Empez&oacute; el movimiento de ambos, mi vecina usando el respaldo del sill&oacute;n con sus manos aprovechaba para impulsarse hacia atr&aacute;s y adelante, al tiempo que yo hac&iacute;a lo propio, tratando de hacer coincidir de manera perfecta el momento del choque, era todo un espect&aacute;culo multimedia, por una parte ver su tremendo par de nalgas temblar al momento de la penetraci&oacute;n por el choque de nuestros cuerpos y por otro lado escuchar ese choque de carnes, que se escuchaba igual a un sonoro aplauso, un aplauso que se merec&iacute;a la vecina, por la manera de mover su cuerpo y hacer m&aacute;s ricas las embestidas.<\/p>\n<p>En un momento muy corto vi un elemento de deseo muy a&ntilde;ejo: su larga cabellera, por lo que de manera inmediata tome su cabello de la parte media, r&aacute;pidamente le confeccione una cola de caballo para de manera inmediata hacer como que cabalgaba una yegua, jalando su cabello haciendo que su cabeza se moviera hacia atr&aacute;s, exhalando un gemido en cada nueva embestida.<\/p>\n<p>En algunos pocos minutos, al ver bambolearse sus tremendas nalgas, se me antojo apretarlas as&iacute; que trate de tomar cada una de ellas con mis manos y al tratarlas de apretar lo que hice fue separarlas y dejar al descubierto el diminuto agujero de su ano (as&iacute; se ve&iacute;a en comparaci&oacute;n a sus nalgas), regal&aacute;ndome una vista muy atractiva para una posterior incursi&oacute;n, pero mis pensamientos fueron interrumpidos por los gemidos de la vecinita, que entre murmullos alcanzaba a decir: &iexcl;Que rico me abres las nalgas vecino, haces que se sienta m&aacute;s rico tu verga dentro de m&iacute;!<\/p>\n<p>De manera que contin&uacute;e el vaiv&eacute;n de mis caderas contra las caderas de la vecina, amasando sus hermosas nalgotas y escuchando el concierto de aplausos y gemidos hasta que los gemidos fueron increment&aacute;ndose de volumen hasta convertirse en gritos; la vecina se derrumb&oacute; sobre el respaldo del sill&oacute;n, recargada sobre el, apret&oacute; las piernas y empez&oacute; a tener una serie de espasmos que hac&iacute;an que todo su cuerpo temblara, segundos despu&eacute;s un chorro generoso de orgasmo sal&iacute;a de su vagina, empec&eacute; a disfrutar del hermoso espect&aacute;culo que otorgaba la fuente de la vagina de la vecina, mientras este se hac&iacute;a m&aacute;s peque&ntilde;o empec&eacute; a preguntarme &iquest;y yo como hago para terminar?<\/p>\n<p>Me sent&eacute; el sill&oacute;n al lado de la vecina viendo como con el transcurso de los segundos recuperaba la compostura, hasta que volvi&oacute; a recuperar el sentido, volteo a verme y se fij&oacute; en mi palo como se encontraba y de manera instintiva se agacho para empezar a regalarme unas buenas mamadas, d&aacute;ndole forma a su boca, se llev&oacute; el pene entre sus labios y comenz&oacute; a mover su cabeza hacia mi y despu&eacute;s alej&aacute;ndola, mientras pod&iacute;a ver como mi verga desaparec&iacute;a entre su boca para despu&eacute;s aparecer de nuevo.<\/p>\n<p>Tratando de distraer un poco la atenci&oacute;n de su boca devorando mi palo, pude ver sus senos bambole&aacute;ndose, eran unos senos de muy buen tama&ntilde;o, coronados por unos pezones oscuros, grandes, que nunca hab&iacute;a reparado en ponerles atenci&oacute;n, era tan suculenta la vista que de in mediato se me antojo que esos senos me hicieran una masturbaci&oacute;n, &ldquo;la rusa&rdquo; que le llaman, as&iacute; que cual maestra castigando de las orejas al alumno mal portado, le tome los dos pezones y la jale hacia m&iacute;, para que cuando la tuviera cerca cobijar mi camote con sus lindas tetas, haciendo que la vecina entendiera de inmediato el mensaje, acomodo su torso cerca de mi miembro, lo coloco entre sus tetas, las apret&oacute; con sus manos y comenz&oacute; a moverlas hacia arriba y abajo, generando una sensaci&oacute;n de placer nunca antes experimentada por mi pene.<\/p>\n<p>Ocasionalmente cuando sus tetas dejaban salir a la vista a mi miembro ella le daba peque&ntilde;os leng&uuml;etazos en la cabeza, el contacto de su boca combinado con la vista espectacular de sus senos y de su boca, hicieron que me dejara abandonar ya al orgasmo, ya no hice nada por detenerlo y solo me deje llevar, cerr&eacute; los ojos y sent&iacute; como toda la leche depositada en mis test&iacute;culos empez&oacute; a hervir, sent&iacute; las contracciones en mi pelvis y de repente un gran chorro de esperma sali&oacute; de mi.<\/p>\n<p>Abr&iacute; lo ojos para saber d&oacute;nde hab&iacute;a depositado mi leche, para darme cuenta que toda hab&iacute;a ido a parar en las tetas de la vecina, y un poco en su barbilla, misma que de manera traviesa la vecina trataba de recoger con su lengua.<\/p>\n<p>Nos reincorporamos, recordando el origen de aquella llamada, tome el vestido de la vecina y con cara de disculpa se lo entregue dici&eacute;ndole: a&uacute;n est&aacute; limpio su vestido vecina, creo que lo puede seguir usando, mientras ella lo tomaba me contesto: voy a ir a cambiarme de ropa, me pondr&eacute; algo ligero para terminar ese pastel que debo entregar, ya no voy a salir a ninguna parte, pensaba salir a buscar a alg&uacute;n hombre que me quitara las ganas de coger que ten&iacute;a, pero finalmente si me pudo ayudar en algo vecino.<\/p>\n<p>Ella se dirigi&oacute; a su recamara mientras yo me vest&iacute;a, termine y sal&iacute; para mi casa, a continuar viendo televisi&oacute;n, cuando mi esposa regreso le avise: llamo la vecina, que quer&iacute;a ayuda con un pastel que estaba haciendo, a lo que ella contesto: deja voy a ver si a&uacute;n necesita que la ayuden, a lo que de inmediato conteste: ya no es necesario, yo fui y ayude con lo que necesitaba.<\/p>\n<p>Mi esposa me vio y con aspecto burl&oacute;n me dijo: &iquest;t&uacute; ayudar?, pero si aqu&iacute; nunca lo haces, seguramente solo fuiste a estorbar o a echarle a perder el trabajo, pobre vecina, ojala que nunca vuelva a necesitar de tu ayuda.<\/p>\n<p>Regrese a enfocarme en el programa de televisi&oacute;n mientras pensaba para m&iacute;: Tal vez si pueda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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