{"id":33459,"date":"2022-01-23T23:00:00","date_gmt":"2022-01-23T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-01-23T23:00:00","modified_gmt":"2022-01-23T23:00:00","slug":"verano-en-mallorca-capitulo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/verano-en-mallorca-capitulo-2\/","title":{"rendered":"Verano en Mallorca (Cap\u00edtulo 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33459\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despertamos al rato, seguimos recostados, yo boca arriba y ella casi sobre m&iacute;, su cabeza en mi pecho y una pierna sobre las m&iacute;as y descansamos un poco. Luego de algo m&aacute;s de media hora, ya yo estaba empalmado de nuevo, como la torre de la catedral. Y ella estaba pendiente, como al acecho. Fue al ba&ntilde;o a asearse y regres&oacute; a por m&aacute;s. Empezamos de nuevo, desde el principio, todo el juego de caricias, como si sigui&eacute;ramos un ritual preestablecido, luego, ya encendida, hicimos un 69, ella arriba de m&iacute;. Su corrida fue apote&oacute;sica, tanto que casi me arranca de un mordisco parte de mi bien m&aacute;s preciado. La tumb&eacute; en la cama, boca arriba, posici&oacute;n del misionero, para penetrarla suave y lentamente, con el ritmo que ella imprim&iacute;a con sus caderas, hasta que se corri&oacute; nuevamente. Descansamos un ratito, para recobrar resuello y seguidamente me acost&eacute; boca arriba para voltear las tornas y ella pudiera cabalgarme profundamente, hasta los gritos. Pasamos al perrito y all&iacute; me demostr&oacute; sus habilidades con los m&uacute;sculos de su vagina, poderosos y entrenados. &iexcl;Aquella hembra desbocada era cangrejera! &iexcl;Qu&eacute; maravilla! Terminamos en un concierto de espasmos que m&aacute;s parec&iacute;an estertores, por su orgasmo y mi eyaculaci&oacute;n, casi simult&aacute;neamente. Me ech&eacute; sobre ella para descansar un rato y la not&eacute; toc&aacute;ndose, parec&iacute;a querer m&aacute;s. Incre&iacute;ble, hab&iacute;a tenido otros 6 orgasmos, entre caricias, comida de co&ntilde;o, metida de dedos y penetraciones y todav&iacute;a quer&iacute;a m&aacute;s.<\/p>\n<p>Ya yo me sent&iacute;a agotado, el esfuerzo hab&iacute;a sido grande y a pesar de no haber bebido alcohol esa noche, sent&iacute;a resaca, quiz&aacute;s por tantas emociones y tensiones contra&iacute;das esa noche. Y esta hembra no parec&iacute;a estar satisfecha. Me qued&eacute; dormido, profundamente, hasta poco antes de amanecer.<\/p>\n<p>Como a las 5 am sent&iacute; una mano delicada toc&aacute;ndome la polla; la acariciaba, paraba, luego segu&iacute;a, hasta que me despert&oacute; y me dijo que segu&iacute;a en celo, que necesitaba m&aacute;s. Me asust&eacute;, nunca en mi vida hab&iacute;a dejado a una mujer insatisfecha, me consideraba un excelente amante, as&iacute; me lo ratificaba Tita, quien era una hembra de bandera. Me levant&eacute; de la cama a darme una ducha fr&iacute;a, r&aacute;pida y volv&iacute; a la cama y cu&aacute;l fue mi sorpresa que me estaba esperando para que la enculara, de una vez. Me tom&oacute; el falo, lo llev&oacute; a su boca y me dio una mamada de leyenda, r&aacute;pida pero deliciosa. Eso me dej&oacute;, como al principio de cada uno de los dos polvos anteriores, firme y duro. Me coloqu&eacute; un cond&oacute;n y entonces me embadurn&oacute; el pene con Aceite de Coco y se lubric&oacute; su ojete y me pidi&oacute; que pas&aacute;ramos a la siguiente dimensi&oacute;n.<\/p>\n<p>La penetr&eacute; despacio, con calma y mucho cuidado, por lo grueso de mi arma, pero ella solo gem&iacute;a de placer. Poco despu&eacute;s se quej&oacute; de dolor, pero dec&iacute;a que era leve y muy agradable, que le gustaba mucho y segu&iacute; hasta tener casi todo el pene dentro de sus entra&ntilde;as. Entonces empez&oacute; a darme la mejor culeada que he recibido en mi vida. Yo gozaba como ni&ntilde;o en Disneyland y ella gritaba de placer, tanto que parec&iacute;a que estaban degollando a un cerdo. Pero lo disfrutaba, se le notaba en la cara de goce que ten&iacute;a. Le hab&iacute;a encajado tres cuartas partes de mi palo, al menos unos 15 cm. y ella estaba fresquita. Duramos un buen tiempo, hasta que mis piernas empezaron a flaquear, mientras ella estaba en una cascada de orgasmos. Seg&uacute;n me dijo despu&eacute;s, ella ten&iacute;a m&aacute;s del doble de orgasmos por el ano que por la vagina. Sin tocar el cl&iacute;toris, que ya era otra cosa. Orgasmos anales, orgasmos vaginales y orgasmos clitoreales. Sab&iacute;a diferenciarlos y manejarlos. Aquello era demencial.<\/p>\n<p>En plena faena, por el rabillo del ojo, de pronto not&eacute; que unas personas estaban paradas a la puerta de la habitaci&oacute;n, observ&aacute;ndonos boquiabiertos. Me asust&eacute;, me sent&iacute; muy inc&oacute;modo, le indiqu&eacute; a ella y con mucho enojo les solt&oacute;:<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Que les pasa, nunca han visto a nadie follando? &iquest;Les gusta mirar? &iexcl;Vayan a tomar por culo! Y t&uacute;, &iexcl;Sigue foll&aacute;ndome duro, que falta poco! &#8211; me sent&iacute; algo turbado, porque me pareci&oacute; que eran sus hijos, pero por su reacci&oacute;n retom&eacute; el asunto, ella sigui&oacute; con aquella magistral culeada y entonces acab&eacute;. Y al poco, ella tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Al despertar, algo as&iacute; como mediod&iacute;a del viernes, la se&ntilde;ora quer&iacute;a otro polvo y la mand&eacute; al carajo. &iexcl;Me hab&iacute;a reventado en la noche y todav&iacute;a quer&iacute;a m&aacute;s! Me levant&eacute;, fui al ba&ntilde;o a ducharme y lavarme la boca. Me dijo desde la cama:<\/p>\n<p>&ndash; Si quieres utiliza mi cepillo de dientes, si ya me has comido hasta el co&ntilde;o, qu&eacute; m&aacute;s da &#8211; sal&iacute; del ba&ntilde;o y me puse el pantal&oacute;n para bajar al auto a buscar mi malet&iacute;n. Regres&eacute; con &eacute;l y me pude cepillar, echar desodorante y cambiarme de ropa, unos interiores limpios, una bermuda y una franela. Las medias y los Adidas. Un poco de colonia, peine en el cabello y los bigotes y listo. Ella, mientras tanto, me observaba desde la cama, apoyado el codo en el colch&oacute;n y con la mano sujetando la cabeza, sonre&iacute;da, p&iacute;cara, deliciosamente bella. Se re&iacute;a y yo pensaba que era de burla por mi negativa a otro polvo, as&iacute; que le dije:<\/p>\n<p>&ndash; No s&eacute; de qu&eacute; planeta eres t&uacute;, ni siquiera me has dicho tu nombre, pero de verdad creo que mejor me voy, porque estoy reventado. Te ech&eacute; tres polvos extraordinarios, al menos para m&iacute;, anoche, pero t&uacute; est&aacute;s como si nadie te hubiera tocado. Me asustas.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; de la cama y pude mirar ese cuerpo tan maravilloso, portentoso, casi que juvenil. Se dio una vueltica y pos&oacute; para m&iacute;, para que me diera gusto. Luego me dijo:<\/p>\n<p>&ndash; &Aacute;ngela &#8211; entr&oacute; al ba&ntilde;o a ducharse y cepillarse los dientes. Sali&oacute; desnuda y se puso un bikini peque&ntilde;ito pero muy lindo, del mismo tono de sus ojos azules. Se pein&oacute; con gracia y mucho donaire, mientras yo segu&iacute;a all&iacute; parado, embobado, mir&aacute;ndola.<\/p>\n<p>&ndash; Pens&eacute; que te ibas&hellip; &iquest;No te gust&oacute; lo que te di anoche?<\/p>\n<p>&ndash; Claro que s&iacute;, realmente fue extraordinario, pero ya no tengo m&aacute;s p&oacute;lvora, debo recuperarme.<\/p>\n<p>Bajamos a la planta social de la casa, prepar&oacute; caf&eacute; y desayunamos croissants con jam&oacute;n y queso y bebimos zumo de naranja. Luego, a la terraza, frente a la piscina, sentados en un c&oacute;modo sof&aacute; de exteriores. Se acomod&oacute; contra mi cuerpo en posici&oacute;n casi fetal y se explay&oacute; conmigo:<\/p>\n<p>&ndash; Alejandro, no s&eacute; qu&eacute; me pas&oacute; anoche, recuerdo muy poco de lo sucedido hasta que me hiciste vomitar en la playa. Desde all&iacute; en adelante, si tengo algo m&aacute;s o menos claro, creo. Te estoy muy agradecida, no imaginas cuanto, por haberme rescatado de esos negros. No dudo de tu palabra, ni por un segundo. Si t&uacute; lo dices, yo te creo. &iquest;Sabes por qu&eacute;? Lo veo en tus ojos, eres un buen hombre, creo que un hombre decente. Adem&aacute;s, alguien que folla como t&uacute;, no creo que necesite mentir ni inventar historias. Cr&eacute;eme cuando te digo que nadie me hab&iacute;a cogido como t&uacute;, anoche. Siempre he sido muy exigente, sexualmente hablando. Creo que es en lo &uacute;nico que he sido exigente en mi vida. Esta es mi casa, heredada de mis padres, me pertenece a m&iacute;, no al matrimonio que tengo con mi esposo Federico. Tengo una hija llamada Cristina, de 23 a&ntilde;os, igualita a m&iacute;, parecemos el antes y el despu&eacute;s de la misma persona. Es adorable, una persona sencilla, sincera, dulce, que roba corazones. Luego est&aacute; mi hijo Nicol&aacute;s, mi Niko. Es un muchacho de 19 a&ntilde;os, buenmozo, casi tan alto y fuerte como t&uacute;, solo un poco menos. Es muy introvertido y sometido por su padre, por sus profesores y hasta por sus amigos. Creo que &uacute;nicamente Cristina y yo no lo sometemos. Luego est&aacute; Sara, mi hermana menor. Tiene 36 a&ntilde;os cumplidos y nos parecemos bastante, menos que Cristina y yo, pero se ve que somos hermanas. Se acaba de divorciar de un pat&aacute;n que la tuvo sufriendo 15 a&ntilde;os. Vino aqu&iacute; con nosotros a dejar atr&aacute;s tanto pasado amargo. Es alocada, alegre, muy sensual, m&aacute;s que yo. Tambi&eacute;n est&aacute; con nosotros una chica llamada Sonia, la mejor amiga de mi hija, desde la escuela. Es una casta&ntilde;a espectacular, con unos senos que arrebatan. De buen car&aacute;cter, aunque un poco sometida tambi&eacute;n. Y por &uacute;ltimo un amigo de mi hijo, si es que mi hijo tiene lo que se llama amigos. Se llama Sa&uacute;l, es casi tan alto como t&uacute;, pero flaco como sobreviviente de la Guerra Civil. Parece un silbido, mi hermana dice que parece un peo de culebra. Ese chico es malicioso, vulgar, taimado, pero divierte de lo lindo a todas estas mujeres y lo hemos consentido porque nos sentimos solas y mi hijo no arrima una. Solo &eacute;l se ha encargado de mantenernos arriba.<\/p>\n<p>Yo pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Y crees que es divertido lo que hizo contigo anoche? Si es as&iacute;, d&iacute;melo, porque me voy ya de tu lado y no regreso m&aacute;s &#8211; ella continu&oacute;:<\/p>\n<p>&ndash; No, por supuesto que no. Yo no sab&iacute;a lo que &eacute;l estaba haciendo, hasta que t&uacute; me contaste anoche toda la trama que viste en pleno desarrollo. Es un maldito, no cabe duda y me las va a pagar, pero antes de explotar, necesito pensar. Para no cometer tonter&iacute;as. No es bueno actuar por el impulso de la rabia. Solo te pido que no me dejes ahora, te necesito. No solo por lo bien que me follas, te necesito porque eres fuerte y me puedes respaldar. &iquest;Me lo prometes? Mi casa y mi familia se est&aacute;n desmoronando y no lo puedo permitir.<\/p>\n<p>Le dije que no me gustaba hacer promesas, pero que me quedar&iacute;a con ella, en principio hasta el domingo, en que volver&iacute;a a Palma, porque las Cortes funcionar&aacute;n los lunes y martes y tengo dos casos corriendo. Soy abogado en ejercicio. No puedo faltar. El mi&eacute;rcoles en la ma&ntilde;ana podr&eacute; regresar aqu&iacute; hasta el otro domingo, en que se repetir&aacute; la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ella se acomod&oacute; y me sigui&oacute; contando:<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Te importa si te digo Ale? &iquest;No? Bueno, gracias. Ale, yo soy casada, mi esposo es abogado tambi&eacute;n, tiene un Gabinete Econ&oacute;mico &#8211; Jur&iacute;dico en Madrid, en sociedad con un gran amigo. Nos trajo aqu&iacute;, como todos los veranos y al poco se regres&oacute;, como siempre, porque ten&iacute;a negocios importantes que requer&iacute;an de su presencia. Si, claro, ten&iacute;a que regresar a follarse a su secretaria y posiblemente tambi&eacute;n a la mujer de su socio, que tuvo que viajar al exterior. Nos dej&oacute; aqu&iacute;, por todo el verano, a nuestra suerte. Con todos los gastos cubiertos, claro est&aacute;, pero solos. Y nosotros lo hemos tratado de aprovechar, divertirnos a nuestras anchas por su ausencia, porque con &eacute;l todo es estricto, r&iacute;gido. Me cas&eacute; con &eacute;l hace 23 a&ntilde;os, por penalti. Me hab&iacute;a embarazado de Cristina. Mi familia me repudi&oacute;, pero &eacute;l dio la cara y aqu&iacute; estamos. Me ha dado el mejor de los sexos posibles para una ama de casa, que es lo que soy. Realmente es estupendo en la cama, me hace gozar de lo lindo. No como t&uacute;, pero hasta ahora, hab&iacute;a sido siempre lo mejor. Pero me ha puesto los cuernos a su antojo todos estos a&ntilde;os. Y yo siempre he sido una esposa sometida a su voluntad. &Eacute;l es el fuerte, el que manda. Yo, la subyugada, la obediente.<\/p>\n<p>Sin embargo, le he devuelto sus cuernos en m&aacute;s de una oportunidad, especialmente con amigos de &eacute;l, para que le duela. A uno de ellos lo dej&eacute; tan enamorado de m&iacute; que se march&oacute; a los Estados Unidos para no volver a verme, porque no soportaba el peso de la traici&oacute;n. Pobre.<\/p>\n<p>Aqu&iacute;, sin &eacute;l presente, me he sumado al resto de mi pandilla para ir de marcha, a la disco, a la playa, a reunirnos con chicos y chicas divertidas. La semana pasada me ligu&eacute; un cachorro de 25 a&ntilde;itos, me lo traje a casa y lo exprim&iacute; durante dos d&iacute;as y sus noches, hasta que huy&oacute; de m&iacute;. No lo he vuelto a ver. Mi hija ha ligado con dos o tres chicos, pero nada que pudiera considerarse memorable. Mi hijo, en blanco, por su personalidad tan retra&iacute;da. Mi hermana, esa ni&ntilde;a se ha ligado con todo tipo de ejemplares. Ahora est&aacute; de perra con Sa&uacute;l, quien tambi&eacute;n emperr&oacute; a Sonia y las tiene para &eacute;l solo. El chico se las trae, las complace de verdad, con todo y lo flaco que es. Y nos tiene en su mira a Cristina y a m&iacute;.<\/p>\n<p>Bueno, te he pintado un panorama. Tal vez te parezca que soy una vulgar puta y quieras dejarte de m&iacute;, no lo s&eacute;, aunque tal vez ahora que sabes m&aacute;s de m&iacute; y mi situaci&oacute;n, quieras ayudarme.<\/p>\n<p>Yo la escuchaba, atento pero pendiente. &laquo;Esta hermosa mujer es impresionante, tal vez quiera manipularme, no lo s&eacute;. Por lo pronto, voy a seguir su juego&raquo;. Entramos a la casa cuando empezaban a aparecer en escena los dem&aacute;s.<\/p>\n<p>La primera fue Sara, la hermana de &Aacute;ngela. Llevaba un bikini de infarto, donde apenas se dejaba tapado lo innombrable:<\/p>\n<p>&ndash; Buenos d&iacute;as hermana, veo que la pasaste muy bien anoche, tus gritos se o&iacute;an en la calle, quiz&aacute;s toda la isla se enter&oacute;. &iquest;Y qui&eacute;n es el gal&aacute;n que te sac&oacute; tanto alboroto? &#8211; y &Aacute;ngela me present&oacute;:<\/p>\n<p>&ndash; Alejandro, un chico muy galante que conoc&iacute; anoche y que me sac&oacute; de un apuro, un verdadero aprieto. Ella es Sara, mi hermana menor, una de mis personas preferidas &#8211; y yo:<\/p>\n<p>&ndash; Mucho gusto, Sara, encantado de conocerte. Gracias por lo de gal&aacute;n, no creo serlo &#8211; y ella: &#8211; Adem&aacute;s es modesto el chico, que bueno. Potente en la cama y modesto en el trato. Excelente combinaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Luego aparecieron Cristina y Niko, uno tras otro, con cara de sue&ntilde;o a&uacute;n, ya en bikini y ba&ntilde;ador, respectivamente. Esa chica era verdaderamente espectacular, una diosa, linda y sencilla, con un bikini muy bonito, nada vulgar. Ten&iacute;a una carita de &aacute;ngel reci&eacute;n despertado, con una sonrisa de esas que alegran hasta a un muerto. Y el chico, hura&ntilde;o, medio dormido, hosco. &Aacute;ngela nos present&oacute;:<\/p>\n<p>&ndash; Hijos, &eacute;l es Alejandro, mi amigo desde anoche, alguien que me ayud&oacute; mucho en un momento de apuro. Le estoy muy pero muy agradecida y le invit&eacute; a quedarse conmigo, no con nosotros, dije conmigo. Ale, ella es Cristina, mi pedacito de cielo y &eacute;l es Nicolas, mi Niko, un sol para m&iacute;.<\/p>\n<p>Igual les respond&iacute; que me daba gusto conocerlos, aunque me hubiera gustado decirle a Cristina que especialmente a ella. Ambos me estrecharon la mano que les tend&iacute;, ella cordial, con agrado, por la calidez que sent&iacute; de su mano y &eacute;l seco, por educaci&oacute;n, simple y llanamente.<\/p>\n<p>Al rato las mujeres empezaron a preparar la comida y comenzamos a escuchar gemidos de placer, luego m&aacute;s seguidos, m&aacute;s volumen y despu&eacute;s gritos de placer. Sara se me queda viendo y me dice:<\/p>\n<p>&ndash; No eres el &uacute;nico que sabe hacer gritar a una mujer, como podr&aacute;s escuchar; all&aacute; esta Sa&uacute;l exprimiendo a Sonia, su perra en celo.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela se le qued&oacute; mirando, con cara de desaprobaci&oacute;n, pero no dijo nada. Entonces Sara volvi&oacute; al ataque:<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Hermana, acaso te cree la &uacute;nica que tiene derecho a gritar de placer? Ya Sa&uacute;l se encargar&aacute; de hac&eacute;rnoslo a todas. &Eacute;l sabe c&oacute;mo, muy bien&hellip;<\/p>\n<p>A &Aacute;ngela no le agrad&oacute; el comentario, pero call&oacute;, no quer&iacute;a polemizar.<\/p>\n<p>Ya lista la comida, llamaron a Sonia y a Sa&uacute;l para que bajaran y nos presentaron. Yo aprovech&eacute; que ten&iacute;a los cubiertos en la mano para no estrechar la de Sa&uacute;l, por la repulsi&oacute;n que ya le ten&iacute;a desde anoche. Me provocaba partirle la cara, por miserable, pero ten&iacute;a que comportarme, a petici&oacute;n de &Aacute;ngela.<\/p>\n<p>Durante la comida salieron a relucir preguntas de todos, que en donde te hab&iacute;as metido anoche, mam&aacute;, que te hab&iacute;as hecho, hermana; del imb&eacute;cil de Sa&uacute;l que la hab&iacute;a extra&ntilde;ado mucho. Solo su hijo no pregunt&oacute;. Y Sonia, tal vez sin mala intenci&oacute;n, pero con picard&iacute;a:<\/p>\n<p>&ndash; &Aacute;ngela, supongo que anoche por fin la pasaste bandera, porque esos gritos tuyos de la madrugada, ni yo con Sa&uacute;l.<\/p>\n<p>Ese fue el &uacute;ltimo comentario que estaba dispuesta a tolerar, por lo cual se levant&oacute; de la mesa, le dio una mirada fuerte, profunda, a cada uno y se retir&oacute; a la piscina. Se hizo el silencio, hasta que Nicolas dijo:<\/p>\n<p>&ndash; No me est&aacute;n preguntando, pero mam&aacute; parece estar muy feliz con su nuevo amigo y tiene cara de pocas pulgas para con nosotros. Recomiendo no joder mucho, por si acaso &#8211; y se levant&oacute; y sali&oacute; en pos de su madre.<\/p>\n<p>A esto, Sa&uacute;l, el repulsivo, solt&oacute;:<\/p>\n<p>&ndash; No s&eacute; qu&eacute; le pasar&aacute;, pero en esta casa se hace lo que yo decido, no se crea ella que nos va a intimidar &#8211; y le dio una nalgada dura, explosiva a Sonia que pasaba a su lado en ese momento. Luego Sara y &eacute;l subieron las escaleras y al poco se escuchaba a Sara gimiendo y gritando de placer.<\/p>\n<p>Los dem&aacute;s salimos a la terraza y al poco est&aacute;bamos metidos todos en la piscina, jugando y divirti&eacute;ndonos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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