{"id":33503,"date":"2022-01-29T23:00:00","date_gmt":"2022-01-29T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-01-29T23:00:00","modified_gmt":"2022-01-29T23:00:00","slug":"sugar-baby-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sugar-baby-parte-1\/","title":{"rendered":"Sugar baby (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33503\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era ya septiembre y Lorena estaba angustiada por su futuro. El a&ntilde;o anterior hab&iacute;a podido cursar el primer a&ntilde;o de universidad gracias a una beca obtenida tras sus excelentes resultados en bachillerato y la selectividad. Unos padres muy controladores en una ciudad provinciana hab&iacute;an ayudado a mantenerla centrada en sus estudios a pesar de su predisposici&oacute;n a la juerga y la diversi&oacute;n y su especial inter&eacute;s en el sexo. Pero cuando se mud&oacute; a la capital para empezar sus estudios universitarios, se le abri&oacute; un mundo de libertad que no supo manejar con mesura. Por imposici&oacute;n de sus padres fue a vivir a una residencia de estudiantes en vez de un piso compartido, como ella quer&iacute;a. Lo que s&iacute; pudo controlar fue la elecci&oacute;n del colegio mayor. Eligi&oacute; el m&aacute;s barato y que adem&aacute;s era mixto (ese detalle lo obvi&oacute; a sus progenitores).<\/p>\n<p>Entre los comentarios que encontr&oacute; en la web sobre la residencia de estudiantes encontr&oacute; que la apodaban &ldquo;sodoma y gomorra&rdquo;. Al poco de instalarse ah&iacute; supo la raz&oacute;n. El ambiente en la residencia era de total desinhibici&oacute;n y libertinaje. Cada noche se montaban quedadas en alguna habitaci&oacute;n, donde el alcohol, la marihuana y los psicotr&oacute;picos caldeaban el ambiente para que las fiestas acabaran en org&iacute;as. A ella el sexo siempre le hab&iacute;a atraido, aunque el ambiente opresor en su hogar familiar no le hab&iacute;a permitido practicarlo todo lo que le hubiera gustado. Perdi&oacute; la virginidad con un chico de 20 y salvo alg&uacute;n escarceo con chicos de su edad, hasta los 18 a&ntilde;os hab&iacute;a follado con otros 4 hombres de m&aacute;s edad que ella, entre los 20 y los 30. Fueron ligues de una noche aprovechando las pocas ocasiones en que pudo escapar del control de sus padres, en las verbenas de las fiestas veraniegas o con la excusa de pasar una noche en casa de una amiga. Ahora, lejos del control paterno, se convirti&oacute; en una de las chicas m&aacute;s activas de la residencia en cuanto a relaciones sexuales. Se apuntaba a todas las &ldquo;fiestas privadas&rdquo; que se montaban en las habitaciones y casi siempre acababa follando con uno o varios compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras tambi&eacute;n. Le gustaba el sexo y quer&iacute;a experimentar, y ese primer a&ntilde;o de universidad pudo practicar todo lo que dese&oacute;. El problema es que sus estudios se resintieron y las mediocres notas que obtuvo no le permitieron conseguir la beca para el siguiente a&ntilde;o. La situaci&oacute;n econ&oacute;mica de sus padres no les permit&iacute;a costearle los estudios. En todo caso no se atrevi&oacute; a confesarles que hab&iacute;a perdido la beca. Y as&iacute; es como en septiembre, tres semanas antes de empezar el curso, se encontraba en casa de sus padres sin tener ni idea de c&oacute;mo se las arreglar&iacute;a para pagar la matr&iacute;cula y sus gastos. Hab&iacute;a pensado en buscar alg&uacute;n trabajo a tiempo parcial, pero no ten&iacute;a claro que eso le bastara. Buscando por la web ofertas de trabajo y p&aacute;ginas con consejos para costearse los estudios se encontr&oacute; con una que le llam&oacute; la atenci&oacute;n. La web ofrec&iacute;a poner en contacto chicas universitarias con hombres maduros que, a cambio de su compa&ntilde;&iacute;a, las apoyaban econ&oacute;micamente. Una forma m&aacute;s de prostituci&oacute;n, pens&oacute; ella de entrada, aunque sigui&oacute; leyendo la p&aacute;gina donde planteaban la relaci&oacute;n como un intercambio de intereses totalmente consensuado y sin entrar especificamente en el terreno sexual, aunque sin descartarlo. Se imagin&oacute; a ella misma con un hombre maduro y no le desagrad&oacute; la idea. De hecho siempre hab&iacute;a preferido el sexo con hombres mayores que ella, aunque hasta ahora los m&aacute;s viejos con los que hab&iacute;a estado eran treinta&ntilde;eros. Sin pensar demasiado en lo que hac&iacute;a y si realmente deseaba ser una &ldquo;sugar baby&rdquo;, como lo llamaban en la p&aacute;gina, se inscribi&oacute;. Respondi&oacute; a un extenso cuestionario donde dio detalles de su edad, estudios, necesidades econ&oacute;micas, aspecto f&iacute;sico, aficiones e incluso orientaci&oacute;n y preferencias sexuales. Dud&oacute; un rato cuando le solicit&oacute; fotos, indicando que cuanto m&aacute;s se mostrara, m&aacute;s posibilidades hab&iacute;a de encontrar a un &ldquo;sugar daddy&rdquo;. Fotos no le faltaban. La verdad es que se sent&iacute;a muy a gusto con su cuerpo y no le faltaban razones para sentirse as&iacute;. Morena, de ojos verdes, ten&iacute;a una hermosa mirada que cautivaba a los hombres, al igual que sus preciosos pechos, no muy grandes pero perfectamente moldeados, turgentes y con unas oscuras aureolas que culminaban con unos pezones con una extraordinaria tendencia a endurecerse. Las curvas de su cadera y sus nalgas eran igualmente armoniosas y provocativas. Ella era consciente de su atractivo y a menudo se hac&iacute;a fotos en ropa interior o desnuda del todo. Finalmente se decidi&oacute; a incluir una selecci&oacute;n de las que ella consider&oacute; m&aacute;s representativas de sus atractivos. Ese mismo d&iacute;a empez&oacute; a recibir correos de candidatos a &ldquo;sugar daddy&rdquo;. Uno se mostr&oacute; especialmente interesado e incluso se ofreci&oacute; en quedar con Lorena en su ciudad natal. Quedaron en un discreto restaurante de la ciudad.<\/p>\n<p>Para causar buena impresi&oacute;n, Lorena se visti&oacute; con un provocativo vestido ajustado que resaltaba sus curvas. Cuando entr&oacute; en el restaurante, enseguida reconoci&oacute; a Luis, que la esperaba ya sentado en una mesa. Era un atractivo maduro, de unos 45 a&ntilde;os, pelo canoso pero f&iacute;sico bien conservado. Se notaba que hac&iacute;a ejercicio regularmente. Sonri&oacute; afable al ver a Lorena acercarse y se levant&oacute; para besar sus mejillas y ofrecerle asiento.<\/p>\n<p>&#8211; Encantado de conocerte, Lorena. Si te parece, elegimos primero el men&uacute; y luego hablamos de nosotros. &#8211; le dijo Luis mientras se sentaban<\/p>\n<p>&#8211; Si claro, como quieras &#8211; respondi&oacute; Lorena sonriendo algo insegura.<\/p>\n<p>Aquella situaci&oacute;n le resultaba muy confusa. Por una parte, al mirar a aquel hombre maduro sentado frente a ella, se sent&iacute;a como si estuviera en un restaurante con su padre. Y sin embargo al mismo tiempo notaba ese agradable cosquilleo en el vientre que notaba cuando un hombre o una mujer la atra&iacute;an. Desde el principio de la cita Lorena se dej&oacute; llevar. Luis decidi&oacute; el men&uacute; de ambos y seleccion&oacute; un excelente Ribera del Duero de la carta de vinos. Era un hombre atento y culto, que enseguida supo captar los intereses de Lorena y explayarse en ellos, pero que tambi&eacute;n era resolutivo y con dotes de mando.<\/p>\n<p>&#8211; Bien Lorena, ahora que nos conocemos mejor &#8211; le dijo a la chica despu&eacute;s de un rato en que ambos estuvieron hablando de sus gustos y aficiones &#8211; podemos concretar nuestro acuerdo. La verdad es que me pareces la candidata perfecta para lo que yo busco. Mi oferta es la siguiente: te pagar&eacute; la matr&iacute;cula de la universidad, un piso cerca de la facultad, que compartiremos y una asignaci&oacute;n mensual de 2000 euros para tus gastos. Yo trabajo en la ciudad de lunes a viernes, los fines de semana generalmente estar&eacute; en la casa de la sierra con mi familia, debes saber que estoy casado y tengo un hijo algo mayor que t&uacute;. Entre semana y alg&uacute;n fin de semana que me quede, vivir&eacute; contigo en el piso. Generalmente de d&iacute;a estar&eacute; fuera trabajando y t&uacute; podr&aacute;s dedicarte a tus estudios. Es frecuente que tenga comidas y cenas de trabajo con mis socios y clientes y me gustar&iacute;a que cuando te lo pida nos acompa&ntilde;es.<\/p>\n<p>Lorena asent&iacute;a alucinada a las propuestas de Luis. Le parec&iacute;a todo m&aacute;s que aceptable.<\/p>\n<p>&#8211; En cuanto al sexo&hellip; &#8211; concluy&oacute; Luis sonriente &#8211; bueno, como puedes suponer debe ser un componente importante en nuestra relaci&oacute;n. Soy muy abierto en este aspecto y espero que t&uacute; tambi&eacute;n lo seas y podamos ir consensuando las experiencias. Como se trata de un tema muy importante para mi, te propongo que te vengas conmigo al hotel esta tarde y comprobemos si somos&hellip;&rdquo;sexualmente compatibles&rdquo;. Para que veas que mis intenciones son honestas, te adelantar&eacute; la matr&iacute;cula de la universidad ahora mismo, tanto si al final acordamos seguir juntos como si no. &iquest;Qu&eacute; te parece?<\/p>\n<p>Lorena se qued&oacute; boquiabierta un buen rato. No esperaba que todo fuera tan r&aacute;pido. Las condiciones que le propon&iacute;a Luis eran inmejorables, mucho m&aacute;s de lo que ella se hab&iacute;a imaginado. Pero lo que realmente no se esperaba es que le pidiera follar ya, en su ciudad natal y tan cerca de casa de sus padres. &iquest;Y si alg&uacute;n conocido la ve&iacute;a entrar en el hotel acompa&ntilde;ada de aquel se&ntilde;or? La bronca en casa pod&iacute;a ser tremenda. Sin embargo, no quer&iacute;a desaprovechar la oportunidad que le brindaba y aunque luego la relaci&oacute;n no prosperara, ya tendr&iacute;a para pagar la matr&iacute;cula. Pens&oacute; que val&iacute;a la pena arriesgarse. y adem&aacute;s, ten&iacute;a que confesar que todo aquello la hab&iacute;a puesto cachonda y realmente le apetec&iacute;a mucho un buen polvo con ese se&ntilde;or, pero no acababa de decidirse.<\/p>\n<p>&#8211; Uffff Luis. La verdad es que me encanta todo lo que me has propuesto y creo que podemos encajar el uno con el otro perfectamente. Pero quedar ahora&hellip;no s&eacute;&hellip;me parece un poco precipitado y aqu&iacute;, tan cerca de casa de mis padres&hellip; &#8211; balbuce&oacute; Lorena insegura<\/p>\n<p>&#8211; A ver Lorena, como entender&aacute;s no eres la &uacute;nica candidata que estoy considerando. Tambi&eacute;n creo que encajaremos perfectamente, lo &uacute;nico que quiero es comprobarlo y me interesa hacerlo hoy mismo&hellip; Si lo que te preocupa es que nos vean juntos, podemos quedar en el hotel en media hora, te esperar&eacute; en la habitaci&oacute;n 303. &#8211; le respondi&oacute; Luis con su tono afable pero seguro de s&iacute; mismo y en el fondo autoritario.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno&hellip; de acuerdo&hellip; habitaci&oacute;n 303 en media hora &#8211; fue lo &uacute;nico que Lorena fue capaz de contestar.<\/p>\n<p>Cuando Lorena llam&oacute; a la puerta de la habitaci&oacute;n 303, 20 minutos m&aacute;s tarde, sent&iacute;a que su coraz&oacute;n palpitaba desbocado y sus piernas flojeaban. Se sent&iacute;a como si fuera la primera vez que fuera a tener sexo con un hombre, confundida por las dudas pero al mismo tiempo muy excitada. Luis le abri&oacute; la puerta sonriente y la invit&oacute; a entrar. Tras cerrar la puerta rode&oacute; su cintura con el brazo y la bes&oacute; dulcemente. Lorena correspondi&oacute; al beso, primero t&iacute;midamente pero de forma cada vez m&aacute;s apasionada a medida que notaba la dulzura con la que sus bocas se fund&iacute;an. Como ocurrir&iacute;a a menudo a partir de ese d&iacute;a, Lorena se dej&oacute; llevar. Tras el intenso morreo, fue Luis quien la guio suavemente hasta la gran cama que presid&iacute;a la suite, quien la hizo tenderse, quien la desnud&oacute; sin dejar de acariciar y besar todo su cuerpo. Lorena gimi&oacute; de placer cuando Luis chup&oacute; y mordi&oacute; sus pezones ya erectos de excitaci&oacute;n. Mientras Luis segu&iacute;a acariciando los pechos de Lorena, duros de deseo, sus labios se deslizaron por su vientre hasta el pubis totalmente depilado. Con la lengua frot&oacute; el cl&iacute;toris ya henchido de la chica y lo atrap&oacute; entre sus labios. Lorena gimi&oacute; y se retorci&oacute; de placer y su ya mojada vagina se inund&oacute; de flujos. Luis empez&oacute; a comerle el co&ntilde;o a Lorena como nunca se lo hab&iacute;an hecho, combinando lengua, labios y dedos. Estimulando los puntos m&aacute;s sensibles de su co&ntilde;o, como si los conociera de antemano. No par&oacute; hasta que Lorena se corri&oacute; intensamente, soltando chorros de flujo que fueron a parar a la boca de Luis. Cuando Lorena dej&oacute; de convulsionarse, &eacute;l se desliz&oacute; sobre ella para morrearla de nuevo y darle a probar el sabor de su propia corrida. Lorena acababa de correrse pero ese beso la puso de nuevo a mil. Desaboton&oacute; la camisa de Luis, se la quit&oacute;, acarici&oacute; su velludo pecho, desliz&oacute; su mano hacia abajo hasta rodear con los dedos el duro bulto que crec&iacute;a bajo el pantal&oacute;n. Con mirada p&iacute;cara se desliz&oacute; hasta colocarse entre las piernas de Luis, desabroch&oacute; sus pantalones y baj&oacute; su boxer. De ah&iacute; emergi&oacute; una hermosa polla que no ten&iacute;a nada que envidiar a las que ya hab&iacute;a visto y probado. Sin dejar de mirar a los ojos al hombre, empez&oacute; a mamar la preciosa verga. Puso todo su esmero en la mamada. Experiencia no le faltaba, pero quer&iacute;a que su felaci&oacute;n resultara para Luis tan placentera como el cunnilingus que ella acababa de disfrutar. Luis acariciaba el pelo de Lorena y gru&ntilde;&iacute;a de placer. Dej&oacute; que la chica demostrara toda su maestr&iacute;a sin imponer &eacute;l el ritmo ni la profundidad de las chupadas, como le ped&iacute;a su naturaleza dominante. Ella ech&oacute; mano de todos sus trucos a la hora de dar placer con su boca a una polla erecta y palpitante. Combin&oacute; su lengua y sus labios para deslizarlos por todo lo largo de la verga. Se la trag&oacute; hasta clav&aacute;rsela en la garganta y ahogarse en arcadas, chup&oacute; golosa el glande mientras pajeaba el tronco para luego comerle los huevos sin dejar de acariciar la polla con los dedos.<\/p>\n<p>&#8211; Quiero follar &#8211; le dijo Lorena a Luis con voz lujuriosa.<\/p>\n<p>&#8211; F&oacute;llame, yo me dejo &#8211; respondi&oacute; Luis sonriente.<\/p>\n<p>Lorena se coloc&oacute; de horcajadas sobre la cintura de Luis y frot&oacute; los labios empapados de su co&ntilde;o sobre la polla dura como una piedra y pegada al vientre de &eacute;l. A continuaci&oacute;n, con una mano sujet&oacute; la polla para mantenerla en vertical y coloc&oacute; sus labios vaginales sobre el glande. Gimi&oacute; de placer cuando dej&oacute; caer sus caderas y el glande separ&oacute; los labios y penetr&oacute; en el chorreante nido de amor de ella. Con las manos apoyadas sobre el pecho de &eacute;l, Lorena empez&oacute; a agitar su culo arriba y abajo, foll&aacute;ndose con la dura y venosa verga de Luis, que la contemplaba extasiado por la belleza de aquella muchacha, sus hermosos pechos respingones agit&aacute;ndose al ritmo del vaiv&eacute;n de sus caderas. Lorena gem&iacute;a de placer cada vez que se dejaba caer, sus pubis se juntaban y la polla la penetraba hasta lo m&aacute;s hondo de su vagina. Pronto Lorena volvi&oacute; a correrse. Cabalgar a aquel hombre maduro la hab&iacute;a puesto cachond&iacute;sima de nuevo. Entonces, sin sacar la polla del co&ntilde;o a&uacute;n palpitante, &eacute;l la rode&oacute; con sus brazos e hizo que se tumbara sobre la cama para intercambiar posiciones. Lorena separ&oacute; del todo las piernas y las recogi&oacute; para facilitar la penetraci&oacute;n. Estaba muy relajada tras aquel segundo orgasmo. Su vagina, dilatada y profusamente lubricada con los fluidos de sus dos corridas envolv&iacute;a con deliciosa calidez la verga inflamada de Luis. A medida que &eacute;l empez&oacute; a follarla lenta pero contundentemente, ella not&oacute; que su vientre vibraba de placer de nuevo y que su vagina se contra&iacute;a cada vez que la polla penetraba en ella hasta tocar su c&eacute;rvix. El ritmo de la follada se fue acelerando y Lorena se corri&oacute; por tercera vez cuando not&oacute; que la polla de Luis palpitaba dentro de ella y llenaba su co&ntilde;o con c&aacute;lidos y cremosos chorros de semen. Luis cay&oacute; a un lado de Lorena, aun jadeando:<\/p>\n<p>&#8211; Bufff, vaya polvo! De verdad que me ha encantado Lorena. Eres una diosa.<\/p>\n<p>&#8211; Y t&uacute; un semental. Joder, no recuerdo haberme corrido nunca tres veces seguidas. &#8211; le susurr&oacute; ella acariciando los rizos que cubr&iacute;an su pecho. &#8211; Entonces, &iquest;tenemos un acuerdo?<\/p>\n<p>&#8211; Por mi parte, por descontado que s&iacute;. Ahora mismo te har&eacute; la transferencia para pagar tu matr&iacute;cula m&aacute;s dos mil euros para tus gastos de este mes, aunque a&uacute;n te quedes por aqu&iacute;. Te har&eacute; llegar una copia de las llaves del piso.<\/p>\n<p>Lorena volvi&oacute; a la capital dos semanas antes del inicio de las clases, con la excusa de que deb&iacute;a matricularse y que un curso de ingl&eacute;s al que se hab&iacute;a apuntado a &uacute;ltima hora empezaba antes que la universidad. La verdad es que estaba impaciente por conocer el piso donde vivir&iacute;a el pr&oacute;ximo a&ntilde;o y tambi&eacute;n por reencontrarse con Luis y follar de nuevo con &eacute;l. S&oacute;lo con recordar la tarde que hab&iacute;a pasado con &eacute;l en el hotel, notaba que su co&ntilde;o se mojaba y la semana que sigui&oacute; en casa de sus padres antes de irse, se masturb&oacute; varias veces cada d&iacute;a rememorando los orgasmos que disfrut&oacute; ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>Cargada con sus maletas de estudiante, en la estaci&oacute;n de tren tom&oacute; un taxi para que la llevara a la direcci&oacute;n que le dio Luis. Se encontr&oacute; frente a un bloque de pisos de lujo en la zona m&aacute;s exclusiva de la ciudad, a apenas 10 minutos de la facultad caminando. Un portero muy atento le ayud&oacute; a subir las maletas al piso. Cuando entr&oacute; no se lo pod&iacute;a creer. Aquel piso era m&aacute;s grande que el piso de sus padres donde viv&iacute;a la pareja, Lorena y sus dos hermanos peque&ntilde;os. Decorado con muebles funcionales y modernos, la decoraci&oacute;n era totalmente opuesta al gusto recargado y algo kitsch del piso de sus padres. Dio una vuelta de reconocimiento del piso, donde identific&oacute; dos amplios dormitorios con cama doble, escritorio y sill&oacute;n y ba&ntilde;o propio, uno equipado con jacuzzi el otro s&oacute;lo ba&ntilde;era. La sala era enorme, con amplias cristaleras que ofrec&iacute;an una espectacular vista del parque situado justo frente al bloque de pisos. Como no sab&iacute;a muy bien en qu&eacute; habitaci&oacute;n instalarse, se puso c&oacute;moda (a&uacute;n era verano y hac&iacute;a calor, por lo que se puso unos pantaloncitos encima del tanga y una camiseta de tirantes, sin suje) y se puso a mirar una serie en la enorme televisi&oacute;n de la sala, esperando a que Luis llegara.<\/p>\n<p>Cuando oy&oacute; que la puerta del piso se abr&iacute;a, se incorpor&oacute; y corri&oacute; a dar la bienvenida a su protector.<\/p>\n<p>&#8211; Hola Luis! Me encanta el piso, es incre&iacute;ble! &#8211; dijo abraz&aacute;ndolo por el cuello y peg&aacute;ndose a &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Me alegra que te guste. Es pr&aacute;ctico y funcional y queda muy cerca de la universidad. Est&aacute;s preciosa! &#8211; dijo Luis separ&aacute;ndose un poco de ella para contemplar sus pechos perfectamente moldeados bajo la camiseta y los pezones endurecidos que se marcaban provocativos bajo la tela.<\/p>\n<p>Luis entonces la bes&oacute;, un c&aacute;lido, h&uacute;medo y apasionado morreo que sin soluci&oacute;n de continuidad acab&oacute; sobre la cama del dormitorio principal, sus cuerpos entrelazados, desnud&aacute;ndose mutuamente con cierto apremio, ansiosos por volver a compartir su deseo y sus fluidos, a poseerse mutuamente. Aquel fue un polvo intenso aunque breve. Ambos hab&iacute;an pasado la semana deseando reencontrarse y el deseo se desboc&oacute; en cuanto sus cuerpos se juntaron.<\/p>\n<p>Cumplido el tr&aacute;mite ineludible de complacer la lujuria que embargaba a ambos, Luis le explic&oacute; a Lorena los detalles de su reci&eacute;n estrenado hogar com&uacute;n. La habitaci&oacute;n principal era la de &eacute;l, la otra la de Lorena. &ldquo;Follar, podemos follar en cualquiera de las dos, jeje, pero creo que es mejor que cada uno tenga la suya. Tu podr&aacute;s estudiar a solas y yo trabajar sin molestarnos. Como te dije, en general los fines de semana no estar&eacute;. No voy a controlar con quien sales y qu&eacute; relaciones tienes, pero prefiero que no traigas a nadie a este piso.&rdquo;<\/p>\n<p>Las siguientes semanas Lorena se acostumbr&oacute; a su nueva vida. De d&iacute;a Luis estaba fuera del piso trabajando, ella acud&iacute;a a la universidad o estaba en el piso estudiando. Al anochecer coincid&iacute;an en el piso, ped&iacute;an algo de cenar a un catering o a veces Luis cocinaba, una habilidad de la que Lorena carec&iacute;a. Casi cada d&iacute;a follaban, parec&iacute;a incre&iacute;ble el vigor sexual del aquel hombre maduro, s&oacute;lo explicable por el incentivo que le supon&iacute;a el lozano y provocativo cuerpo de Lorena. Generalmente Luis se tomaba su tiempo al hacerle el amor, procurando estimular todas las zonas er&oacute;genas de su joven diosa y provocarle varios orgasmos antes de poseerla. Pero hab&iacute;a otros d&iacute;as en los que Luis llegaba al piso serio y ofuscado por los problemas del trabajo. En estos casos era Lorena quien a pesar del mal humor de su mentor, buscaba igualmente el intercambio sexual y en estas ocasiones la conducta de Luis era m&aacute;s brusca. Exig&iacute;a a Lorena que le diera placer con su boca, o m&aacute;s bien usaba la boca y la garganta de la chica para obtenerlo, para luego follarla a cuatro con brutales embestidas. Aunque la primera vez que Luis la foll&oacute; de aquella manera se asust&oacute; tambi&eacute;n se sorprendi&oacute; de que su cuerpo reaccionara de la misma forma que cuando se tomaba su tiempo en estimularla. Su vagina se inund&oacute; mientras le follaba la boca sin piedad y se corri&oacute; varias veces mientras la usaba como a una perra. En una de estas ocasiones, mientras ella arrodillada a 4 patas manten&iacute;a su culo alzado para que &eacute;l le follara el co&ntilde;o, Luis coloc&oacute; su dedo gordo sobre el ojete de la chica y lo acarici&oacute;. Eso le gusto mucho a ella que meneo las caderas excitada. &ldquo;&iquest;quieres que te folle el culo, putita?&rdquo; le susurr&oacute; Luis al o&iacute;do.<\/p>\n<p>Lorena le suplic&oacute; entonces que no lo hiciera, que le gustaba que se lo tocara pero que no quer&iacute;a sexo anal. El a&ntilde;o anterior, en la residencia de estudiantes, en una de las m&uacute;ltiples noches alocadas, hab&iacute;a acabado en la habitaci&oacute;n de uno de los estudiantes m&aacute;s veteranos. Los dos estaban muy borrachos y empezaron a follar en plan salvaje. En un momento dado &eacute;l sac&oacute; su polla del co&ntilde;o de ella y sin pedir permiso empez&oacute; a empujarla sobre el ojete de Lorena. Ella protest&oacute; y trat&oacute; de zafarse, pero &eacute;l la sujet&oacute; y sigui&oacute; presionando hasta que entre alaridos de dolor de Lorena consigui&oacute; penetrar su ano y no par&oacute; hasta correrse en su culo. Fue una violaci&oacute;n en toda regla que Lorena nunca le perdon&oacute;. No quer&iacute;a volver a pasar por aquella experiencia y desde entonces siempre se hab&iacute;a negado a practicar el sexo anal.<\/p>\n<p>Luis la tranquiliz&oacute;. &ldquo;El que una vez hayas tenido una mala experiencia no quiere decir que siempre tenga que ser as&iacute;. El sexo anal puede ser muy placentero si se hace bien. T&uacute; d&eacute;jame hacer y si te duele y no puedes soportarlo, simplemente dilo y parar&eacute;&rdquo;, le susurr&oacute; al o&iacute;do mientras le acariciaba suavemente el ojete con un dedo. Como era habitual en estos casos, Luis le hablaba con un tono afable pero que no daba opci&oacute;n a rebatir. Adem&aacute;s segu&iacute;a notando su delicioso falo erecto llenando su vagina lubricada y el dedo que acariciaba su ojete la pon&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s cachonda. Se dej&oacute; hacer. Luis moj&oacute; sus dedos indice y medio con los abundantes flujos que goteaban de los labios vaginales de ella y volvi&oacute; a acariciar su ojete con ellos mientras la follaba suavemente. Lorena gimote&oacute; de placer mientras los dedos de Luis relajaban el esf&iacute;nter y poco a poco se habr&iacute;an paso a trav&eacute;s del oscuro agujerito. Derribada esa primera barrera, Luis sac&oacute; su polla totalmente empapada con los fluidos del encharcado co&ntilde;o de Lorena y coloc&oacute; el glande sobre el dilatado agujero posterior. Ella gimote&oacute; dolorida cuando el grueso glande empez&oacute; a forzar el esf&iacute;nter. Luis se detuvo un momento esperando a que ella se acostumbrara a la presi&oacute;n y mientras empez&oacute; a estimular su cl&iacute;toris que se manten&iacute;a erecto. El placer que emanaba de su vagina se confundi&oacute; con el dolor que le causaba la penetraci&oacute;n anal. Luis continu&oacute; entonces penetrando lenta y suavemente, a medida que el culito de Lorena se adaptaba a la gruesa verga. Aunque la penetraci&oacute;n resultaba dolorosa, no se trataba del hiriente dolor que sufri&oacute; en su primera experiencia de sexo anal y de hecho la combinaci&oacute;n de ese dolor con los est&iacute;mulos que Luis no paraba de inducir en su cl&iacute;toris provocaba en Lorena una sensaci&oacute;n de lo m&aacute;s placentera. Al oir los gemidos de placer de ella, empez&oacute; a entrar y salir del ano ya totalmente dilatado y amoldado a la inflamada polla mientras sus dedos no dejaban de masturbar el co&ntilde;o cada vez m&aacute;s encharcado. La sodomizaci&oacute;n de la chica fue incrementado su intensidad hasta que ambos se corrieron al un&iacute;sono derramando un manantial de fluidos que se escurrieron por los muslos de Lorena y dentro de sus tripas.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;.<\/p>\n<p>Os agradecer&iacute;a comentarios y sugerencias de c&oacute;mo continuar el relato de las experiencias de Lorena. Pod&eacute;is dejarlos aqu&iacute; o enviarlos a mi correo electr&oacute;nico (pachacamac61@outlook.es).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Era ya septiembre y Lorena estaba angustiada por su futuro. El a&ntilde;o anterior hab&iacute;a podido cursar el primer a&ntilde;o de universidad gracias a una beca obtenida tras sus excelentes resultados en bachillerato y la selectividad. Unos padres muy controladores en una ciudad provinciana hab&iacute;an ayudado a mantenerla centrada en sus estudios a pesar de su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20710,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":{"0":"post-33503","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduros"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33503","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20710"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33503"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33503\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}