{"id":33510,"date":"2022-01-29T23:00:00","date_gmt":"2022-01-29T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-01-29T23:00:00","modified_gmt":"2022-01-29T23:00:00","slug":"soy-esclava-de-mi-abuelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/soy-esclava-de-mi-abuelo\/","title":{"rendered":"Soy esclava de mi abuelo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33510\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya no puedo m&aacute;s, lo que voy a contar no se lo he contado a nadie, no me atrevo. Encontr&eacute; esta p&aacute;gina y la usar&eacute; para contar la que ha sido mi vida desde que hace 3 a&ntilde;os. Uso mi nombre real por m&iacute;, solo as&iacute; siento que de verdad me estoy desahogando. S&oacute;lo contando todo como pas&oacute; me sentir&eacute; bien conmigo.<\/p>\n<p>Mi nombre es Ang&eacute;lica. La mayor&iacute;a de mis amigos me conocen como Angie, tengo 23 a&ntilde;os y estoy estudiando la carrera de arquitectura en una de las universidades m&aacute;s conocidas del pa&iacute;s. Vivo en la ciudad de M&eacute;xico en el departamento de mi abuelo, lo cual nunca ten&iacute;a que ocurrir de acuerdo a mis padres.<\/p>\n<p>Mi familia es de un pueblo de Hidalgo, uno que se compone sobretodo de rancher&iacute;as y campo para sembrar. Viv&iacute; toda mi vida con mis padres, mis hermanos y la familia de mi madre. Mi padre siempre fue pobre hasta que conoci&oacute; a mi mam&aacute;. De la familia de mi pap&aacute; nunca supe nada, hasta que lo averigu&eacute; por mi misma&#8230;<\/p>\n<p>Siempre las mujeres de mi familia hemos llamado mucho la atenci&oacute;n en el pueblo. Yo me parezco a mi madre y a varias t&iacute;as y primas. Soy mediana, mido 1,62 m, tengo la piel clarita y el pelo casta&ntilde;o oscuro, ojos grandes y cejas gruesas. Desde la primaria se me empezaron a notar los rasgos de una mujer adulta. Actualmente tengo las caderas muy pronunciadas, pechos grandes y firmes. Tambi&eacute;n un trasero nada discreto, no conozco a ning&uacute;n hombre al que no lo haya sorprendido vi&eacute;ndolo, incluidos mis familiares. Me gusta llamar la atenci&oacute;n pero tambi&eacute;n me ha tra&iacute;do problemas. Las condiciones en las que estoy actualmente no se si considerarlas un problema o un encanto.<\/p>\n<p>Cuando estaba a punto de cumplir 19, recib&iacute; la noticia de que me aceptaban en la universidad. Es una universidad p&uacute;blica pero de mucho prestigio. Por lo que al ser pr&aacute;cticamente gratis, no pod&iacute;a desaprovechar la oportunidad. El &uacute;nico impedimento era la necesidad de residir en la zona donde tomar&iacute;a clases, ten&iacute;a que rentar por fuerza un departamento o un cuarto. O al menos eso cre&iacute;.<\/p>\n<p>Mis padres ten&iacute;an una alegr&iacute;a incontrolable al saber que me aceptaban en la facultad de arquitectura de esa universidad tan prestigiosa. Por lo mismo me sorprendi&oacute; enormemente o&iacute;r como discut&iacute;an esa misma noche. Iba camino a mi cuarto cuando o&iacute; como mi madre le reclamaba duramente a mi padre por alguna raz&oacute;n. No pude evitar acercarme sigilosamente a su puerta para escuchar algo de lo que discut&iacute;an. Esto es lo que recuerdo:<\/p>\n<p>Mam&aacute;: &iexcl;No puedo creer tu obsesi&oacute;n! Ya d&eacute;jalo en paz. Tu padre ten&iacute;a derecho a saber. Lo que hizo fue hace mucho tiempo. No te pido que lo perdones, pero no les heredes tus problemas a tus hijos.<\/p>\n<p>Pap&aacute;: &iexcl;No es por m&iacute;! Imagina que le hace lo mismo a Ang&eacute;lica, m&aacute;s ahora que estar&aacute; sola en la ciudad.<\/p>\n<p>Mam&aacute;: Angie ya es una adulta, adem&aacute;s no sabe done vive. Tu padre me prometi&oacute; que no la buscar&iacute;a y yo le creo.<\/p>\n<p>Pap&aacute;: Yo no le creo nada, sobretodo viviendo cerca de la universidad, es muy f&aacute;cil que la encuentre. Incluso por casualidad.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que se dieron cuenta que alguien escuchaba por lo que decid&iacute; ir a mi cuarto y no oir m&aacute;s. Quiz&aacute; deb&iacute; escuchar lo que dijo mi padre.<\/p>\n<p>Termin&eacute; rentando un cuarto a hora y media de la universidad. Nada bonito y compart&iacute;a el ba&ntilde;o con varios inquilinos m&aacute;s, los cuales a menudo lo dejaban muy sucio. Un par de aquellos inquilinos en varias ocasiones trataron de invitarme a salir o pasar a mi cuarto. Mi familia siempre fue de buenas costumbres y para m&iacute; era muy f&aacute;cil rechazarlos, sobre todo porque no me parec&iacute;an de mi mismo nivel. El que fuera mi novio ten&iacute;a que ser un hombre exitoso, guapo, de buena familia y muy probablemente ser&iacute;a el que me har&iacute;a su esposa. O eso pensaba en aquel momento&#8230;<\/p>\n<p>Mi pap&aacute; me regal&oacute; un peque&ntilde;o auto rojo, la marca era Atos seg&uacute;n recuerdo. Con &eacute;l pod&iacute;a llegar en hora y media a la escuela. As&iacute; estuve yendo y viniendo por tres meses. Afortunadamente la escuela ten&iacute;a estacionamiento y no era nada caro. Dejaba el coche a unos pasos de las aulas, era un estacionamiento al aire libre. Con el auto suelo llevar a mis amigos y compa&ntilde;eros de clase que no tienen veh&iacute;culo.<\/p>\n<p>Todo en la escuela marchaba muy bien, comenc&eacute; a hacer amigas y amigos. Muchos de ellos guapos y fornidos, algunos se ve&iacute;an de buena clase y familia; otros no tanto. En ese entonces era una muchacha muy estirada y soberbia, pensaba que pertenec&iacute;a a las clases m&aacute;s altas de la sociedad. Pensaba que s&oacute;lo era cuesti&oacute;n de tiempo para que alg&uacute;n hijo de familia rica me diera la vida que me merec&iacute;a. Estudiar en una buena escuela y conseguir un buen trabajo mejoraba mis posibilidades de conocer a alguien que valiera la pena.<\/p>\n<p>La universidad es un campus muy grande y no est&aacute; cerrado. Para la gente que no estudia o trabaja, es una especie de parque o paseo. Cualquiera puede andar por sus instalaciones o incluso entrar a las aulas sin ning&uacute;n problema. Mientras platicaba con mis amigas en los patios o incluso cuando tomaba clases cerca de la ventana, comenc&eacute; a sentirme observada. Es una sensaci&oacute;n a la estoy acostumbrada, por eso se distinguir muy bien cuando alguien me mira fijamente. Al principio pensaba que era alg&uacute;n compa&ntilde;ero, desde el primer d&iacute;a descubr&iacute; a varios mirando mi pompis; antes de subir las escaleras, todos me daban el paso y sent&iacute;a la mirada de todos en mi trasero mientras sub&iacute;a los escalones. Varios llegaron a tropezar.<\/p>\n<p>Pero esta sensaci&oacute;n era algo diferente, no era una mirada casual. Se sent&iacute;a como una mirada fr&iacute;a como de alguien que esta en busca de algo. En varias ocasiones me sent&iacute;a perseguida, volteaba hacia y no ve&iacute;a a nadie. Las unicas veces que llegu&eacute; ver a alguien era mientras estaba en grandes espacios abiertos. En el estacionamiento, en los parques de la universidad y en sus plazas. A lo lejos ve&iacute;a la figura de un hombre alto, algo panzon pero delgado. De pelo blanco, vestido con poca elegancia, mir&aacute;ndome fijamente. En cuanto yo comenzaba a caminar hacia &eacute;l, notaba como se daba media vuelta y se iba. El era el que me hab&iacute;a estado observando.<\/p>\n<p>En una ocasi&oacute;n, regresando de un descanso y un lunch, estabamos riendo mis amigas y yo. Entramos al aula, nos burlabamos de los chicos que estaban atr&aacute;s de nosotras, no me fij&eacute; en mi alrededor. S&oacute;lo dej&eacute; mis cosas sobre la mesa trabajo del aula y me sent&eacute;. Al poco tiempo comenc&eacute; a sentir algo extra&ntilde;o en uno de mis gluteos, una especie de l&iacute;quido. Con cuidado me puse de pie y toqu&eacute; la sustancia con mi mano derecha. Llevaba unos jeans azul claro. La sustancia era viscosa, como jab&oacute;n. Ten&iacute;a un aroma agradable pero una textura como moco. Me sonroj&eacute;. Fui al ba&ntilde;o de inmediato. Al quitarme los pantalones me di cuenta del tono blanquecino de la sustancia. No me pude contener y lo acerqu&eacute; a mi rostro para poderlo oler, me parecio un aroma encantador, relajante. Lo limpi&eacute; con papel y algo de agua de una botella. Varios debieron pensar que me orin&eacute; encima. La misma sustancia la encontr&eacute; en una ocasi&oacute;n al abrir el coche, la manija de la puerta de mi coche estaba totalmente embarrada con la sustancia. Por el aroma me di cuenta que se trataba de la misma sustancia. Y de repente sent&iacute; la misma mirada, al darme media vuelta vi al hombre que me hab&iacute;a estado siguiendo, en el extremo m&aacute;s lejano del estacionamiento. La diferencia es que ahora estaba sonriendo. En cuanto lo not&eacute; decidi&oacute; irse.<\/p>\n<p>Este punto marca el final de mi vida como Angie la se&ntilde;orita de familia. Ninguno de mis familiares en Hidalgo conocen la verdad. Quiz&aacute; algun d&iacute;a se enteren, quiz&aacute; alguno de ellos lea esto y se pregunt&eacute; si soy su prima o su hermana. O peor, su hija. La decisi&oacute;n que estar&iacute;a a punto de tomar me llevar&iacute;a a dejar de ser la damita orgullosa y cotizada para convertirme en la puta m&aacute;s popular de la zona. Quiz&aacute; la mujer con la que m&aacute;s hombres ha estado en el &aacute;rea. No soy famosa, la mayor&iacute;a de los hombres con los que me acuesto creen que soy su conquista, o que no acostumbro tener relaciones con desconocidos. Otros tienen una percepci&oacute;n m&aacute;s acercada a la realidad. No quiero confundir a nadie. No obtengo grandes beneficios econ&oacute;micos con esto. Mi abuelo es el que ha ganado m&aacute;s a partir de los servicios que presto a sus amigos, conocidos y clientes que consigue. &Eacute;l me dice que es la renta, mi comida y mi material para la escuela. Yo s&oacute;lo le digo que lo amo, o el &quot;si se&ntilde;or, lo que usted me diga&quot; que tanto le gusta a &eacute;l escuchar y que tanto me gusta a m&iacute; decirle. La escuela digo que me importa, pero me enga&ntilde;o. S&oacute;lo voy para poder conocer m&aacute;s hombres, si tienen novia mejor, si estan casados&#8230; no me resisto. No llevo malas calificaciones, pero buena parte de ello se debe a que otros han hecho las maquetas y planos por m&iacute; o por que alg&uacute;n profesor decide pagarme con puntos extra. Como dije anteriormente, soy discreta. Varias me llaman puta a mis espaldas, pero es m&aacute;s por envidia que por algo que ellas sepan.<\/p>\n<p>A &eacute;l lo conoc&iacute; un d&iacute;a lluvioso. Era tarde, me hab&iacute;a quedado con mi maestra a revisar varios temas y nos quedamos un par de horas a ver si la lluvia bajaba, solo empeor&oacute;. Decidimos irnos. Us&eacute; unos planos viejos que estaban abandonados para cubrirme lo que pude. No bast&oacute;, la lluvia los termin&oacute; rompiendo y yo termin&eacute; empapada. Pero eso no era lo peor. Al buscar mis llaves en mi mochila, no estaban. No ten&iacute;a como entrar al veh&iacute;culo. En un estacionamiento desierto. El suelo estaba muy encharcado. Sent&iacute;a todo lleno de agua, mis zapatos, mis calcetines y mi ropa interior. Pero tambi&eacute;n lo sent&iacute; a &eacute;l.<\/p>\n<p>Por el ruido de la tormenta y mi desesperaci&oacute;n por hallar mis llaves, no escuch&eacute; cuando se acerc&oacute; a m&iacute;. Pero ya era tarde, sab&iacute;a que estaba a un paso detr&aacute;s de mi. Incluso pod&iacute;a oler su potente aroma a sudor y desodorante. &quot;Ang&eacute;lica Vera? Soy Renato Vera, tu abuelo&quot;. Me qued&eacute; sin respiraci&oacute;n, ten&iacute;a ahora m&aacute;s miedo. &iquest;Por qu&eacute; este hombre me hab&iacute;a estado siguiendo? &iquest;&Eacute;l era el responsable de la sustancia que encontr&eacute;? &iquest;A qu&eacute; le tem&iacute;a tanto mi padre sobre este hombre?. No pod&iacute;a pensar, me qued&eacute; paralizada. Sent&iacute; una mano fuerte, gruesa y pesada sobre mi hombro. &quot;Vamos a mi camioneta Angie, vivo muy cerca de aqu&iacute;, mira mi credencial, no miento&quot;. Si era &eacute;l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Ya no puedo m&aacute;s, lo que voy a contar no se lo he contado a nadie, no me atrevo. Encontr&eacute; esta p&aacute;gina y la usar&eacute; para contar la que ha sido mi vida desde que hace 3 a&ntilde;os. Uso mi nombre real por m&iacute;, solo as&iacute; siento que de verdad me estoy desahogando. S&oacute;lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20720,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-33510","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33510","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20720"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33510"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33510\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33510"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33510"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33510"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}