{"id":33532,"date":"2022-01-31T23:00:00","date_gmt":"2022-01-31T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-01-31T23:00:00","modified_gmt":"2022-01-31T23:00:00","slug":"sugar-baby-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sugar-baby-parte-2\/","title":{"rendered":"Sugar baby (Parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33532\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hac&iacute;a ya varios meses que Lorena se hab&iacute;a instalado en el piso de Luis. La verdad es que estaba encantada con su nueva vida. Acud&iacute;a regularmente a sus clases en la universidad y estaba obteniendo &oacute;ptimos resultados en sus estudios. El piso era amplio y c&oacute;modo, mucho m&aacute;s que la s&oacute;rdida habitaci&oacute;n compartida de la residencia de estudiantes en la que estuvo su primer a&ntilde;o. Luis le pasaba mensualmente una asignaci&oacute;n que le bastaba de sobras para sus gastos e incluso alg&uacute;n capricho que otro. Y todo a cambio de follar con &eacute;l, casi cada d&iacute;a, lo cual le encantaba. Tambi&eacute;n le acompa&ntilde;aba a una de sus cenas de negocios de vez en cuando. El sexo hab&iacute;a derivado a pr&aacute;cticas algo m&aacute;s duras que al principio y con frecuencia inclu&iacute;a la penetraci&oacute;n anal, pero Lorena hab&iacute;a aprendido a disfrutarlo e incluso lo prefer&iacute;a.<\/p>\n<p>Las cenas eran con socios o clientes de Luis, hombres ya maduros como &eacute;l, sobre los 50 a&ntilde;os. Resultaban bastante aburridas para Lorena, puesto que la mayor parte del tiempo se la pasaban hablando de negocios y no sab&iacute;a muy bien qu&eacute; pintaba ah&iacute;. Luis la presentaba como &ldquo;una amiga&rdquo;, pero la forma en la que la sol&iacute;an mirar los comensales, con una sonrisa lujuriosa, le hac&iacute;a sospechar que todos sab&iacute;an en qu&eacute; consist&iacute;a su amistad con &eacute;l. De hecho en alguna ocasi&oacute;n, aprovechando la ausencia o distracci&oacute;n de Luis, alguno de esos hombres le met&iacute;a mano o le hac&iacute;a alg&uacute;n comentario l&uacute;brico. Ella se sent&iacute;a inc&oacute;moda con esas actitudes, pero cuando se lo coment&oacute; a Luis, &eacute;ste le quit&oacute; importancia: &ldquo;ya sabes c&oacute;mo somos los hombres &#8211; le dijo &#8211; y un pib&oacute;n como t&uacute; es normal que provoque estas reacciones&rdquo;.<\/p>\n<p>Alg&uacute;n fin de semana Luis no iba a casa de su familia, con su mujer y su hijo, y se quedaba con Lorena en la capital. En una de estas ocasiones, Luis le pidi&oacute; que la acompa&ntilde;ara a una cena con un socio. Como siempre en estas ocasiones, Lorena se puso uno de los elegantes y car&iacute;simos vestidos que Luis le hab&iacute;a comprado y se dispuso a pasar una aburrida noche oyendo hablar de inversiones y beneficios. Sin embargo, cuando llegaron al exclusivo restaurante, en la mesa para cuatro se encontr&oacute; ya sentados a una pareja. &Eacute;l era un socio de Luis que ya hab&iacute;a conocido anteriormente. Ella era una chica joven, algo mayor que Lorena, de 22 o 23 a&ntilde;os. Era mulata, de pelo rizado, piel canela, unos preciosos y grandes ojos almendrados, labios carnosos, unos espectaculares pechos e igualmente llamativo trasero. Luis hizo las presentaciones:<\/p>\n<p>A Borja ya lo conoces de alguna otra cena y esta es Paula, &ldquo;una amiga&rdquo; de Borja. Paula, te presento a Lorena, &ldquo;una amiga&rdquo; m&iacute;a.<\/p>\n<p>Lorena bes&oacute; las mejillas de Borja y Paula y se sentaron a la mesa. La cena discurri&oacute; m&aacute;s animada de lo habitual para Lorena. Enseguida conect&oacute; con Paula, que como ella era estudiante universitaria y con intereses y aficiones similares a los suyos. Le qued&oacute; claro que deb&iacute;a tener con Borja un acuerdo parecido al que ten&iacute;a ella con Luis. Por su parte, ellos se abstuvieron de hablar de negocios y se centraron en temas que les pudieran interesar a todos, los estudios de ellas, viajes, deportes, aficiones. Los exclusivos vinos que se sol&iacute;an consumir en estas cenas fluyeron con especial abundancia y a la hora de los postres estaban todos bastante achispados, especialmente las chicas. Luis les propuso ir a su piso a tomar una copa y a todos les pareci&oacute; bien.<\/p>\n<p>Ya sentados en el amplio sof&aacute; de la sala del piso, ellas en medio, Luis y Borja uno a cada lado, brindaron con Moet Chandon por su amistad. Borja sac&oacute; entonces una bolsita con un polvo blanco y propuso compartir unas rayas. Luis y Paula aceptaron enseguida. Lorena nunca hab&iacute;a esnifado coca, pero para no parecer mojigata tambi&eacute;n se apunt&oacute;. Poco despu&eacute;s de meterse el tiro, sinti&oacute; como el coraz&oacute;n se le aceleraba y una especie de cosquilleo parecido a la excitaci&oacute;n le recorr&iacute;a todo el cuerpo, especialmente en la zona de su sexo y su vientre y de sus sensibles pezones que se endurecieron inexplicablemente. Se le contagi&oacute; la risa tonta de Paula. Las dos chicas se miraron, aun riendo y entonces Paula acerc&oacute; sus labios a los de Lorena y los bes&oacute;. No era la primera vez que se besaba con otra chica y aquella mulata le hab&iacute;a gustado desde el momento que la vio en el restaurante, as&iacute; que correspondi&oacute; al beso. Sus bocas se fundieron en un dulce morreo, que pronto se vio acompa&ntilde;ado de caricias mutuas. Paula acariciaba los firmes pechos de Lorena por encima del ajustado vestido y Lorena la abrazaba buscando las preciosas nalgas respingonas. Paula empuj&oacute; suavemente a Lorena para que se tumbara sobre el sof&aacute;, baj&oacute; su vestido por los hombros y solt&oacute; el sujetador para dejar los preciosos pechos de Lorena libres y al alcance de su boca, los lami&oacute;, chup&oacute; y mordi&oacute; los pezones como si del m&aacute;s exquisito de los manjares se tratara. Los dos hombres contemplaban complacidos y con creciente excitaci&oacute;n el espect&aacute;culo que les estaban ofreciendo las chicas. Lorena, de naturaleza m&aacute;s bien sumisa, dej&oacute; que Paula llevara la iniciativa. &Eacute;sta acab&oacute; de quitarle el vestido a Lorena que se qued&oacute; s&oacute;lo con un min&uacute;sculo tanga negro. La mulata se desliz&oacute; para arrodillarse en el suelo y tener al alcance de su boca la entrepierna de Lorena, apart&oacute; la sutil tira que apenas tapaba los labios vaginales y empez&oacute; a lamerlos. Aunque Luis le com&iacute;a el co&ntilde;o a menudo y era un experto en ello, Paula lo superaba. Seguramente al tratarse de una mujer, entend&iacute;a mejor los mecanismos del placer de su compa&ntilde;era y sab&iacute;a c&oacute;mo y d&oacute;nde lamer, chupar y morder. Los gemidos y espasmos de Lorena as&iacute; lo testificaban. Los dos hombres no pudieron quedarse inmutables ante los lujuriosos quejidos y contorneos de Lorena: Luis empez&oacute; a acariciar sus sensibles pechos, cuyos pezones erectos apuntaban hacia el cielo clamando ser chupados y pellizcados. Borja empez&oacute; a desnudar a Paula, que segu&iacute;a comiendo glotona el co&ntilde;o chorreante de Lorena. Una vez desnuda &ldquo;su amiga&rdquo;, Borja pudo comprobar que la vulva de Paula tambi&eacute;n estaba empapada, sus dedos separaron los labios vaginales de la mulata y empez&oacute; a pajearla, a lo cual ella respondi&oacute; meneando excitada sus imponentes caderas. Lorena por su parte, estir&oacute; su mano hasta alcanzar la entrepierna de Luis, sentado a su lado, y acarici&oacute; el endurecido bulto que deformaba el pantal&oacute;n. Lo desaboton&oacute; para permitir que la hermosa polla de Luis emergiera y ladeando la cabeza, empez&oacute; a mamarla &aacute;vidamente. Borja intensific&oacute; el mete-saca de sus dedos que chapoteaban dentro de la dilatada vagina de Paula, cuya reacci&oacute;n fue acelerar los lamidos de su lengua y sus labios sobre el palpitante co&ntilde;o de Lorena. Todo ello, catalizado por los efectos de la coca&iacute;na, desencaden&oacute; el orgasmo de ambas chicas. Los flujos que manaron del sexo de Paula cubrieron la mano de su mentor y sus propios muslos y los de Lorena fueron a parar a la boca de la mulata. No les dio tiempo a las chicas a saborear la dulzura de la relajaci&oacute;n tras el cl&iacute;max, puesto que sendas vergas inflamadas, erectas y venosas, reclamaban su atenci&oacute;n. Cada una se arrodill&oacute; entre las piernas de sus correspondientes mentores para mamar con sonoras chupadas sus pollas. Borja propuso entonces a Luis compartir a sus chicas. Lorena supuso equivocadamente que lo que propon&iacute;a era un intercambio, pero pronto entendi&oacute; de qu&eacute; se trataba, puesto que Paula, m&aacute;s experimentada en aquellos juegos, apart&oacute; a Lorena para que se sentara junto a Luis y sent&aacute;ndose a horcajadas sobre &eacute;l, guio su ensalivada verga hasta engullirla con su co&ntilde;o abierto. Borja entonces, se coloc&oacute; detr&aacute;s de ella y sin demasiados preliminares, clav&oacute; su polla en el apetitoso culo de la chica. Mientras recib&iacute;a esta doble penetraci&oacute;n, Paula morreaba a Lorena compartiendo con ella los sabores de su propia corrida y los del sexo de Borja. Se notaba que no era la primera vez que los dos hombres &ldquo;compart&iacute;an&rdquo; una mujer, puesto que sus pollas estaban perfectamente sincronizadas, de forma que cuando una entraba en una de las cuevas de placer de Paula la otra sal&iacute;a, alternando las penetraciones vaginal y anal. Ella no dejaba de gemir cuando no le estaba comiendo la boca a Lorena, y se corri&oacute; un par de veces antes de que ambos hombres lo hicieran. Despu&eacute;s de esa bacanal de sexo, s&iacute; que se tomaron un descanso. Se descorch&oacute; una nueva botella de champ&aacute;n franc&eacute;s y se tendieron nuevas l&iacute;neas de coca para reanimar la fiesta. &ldquo;Ahora tenemos que compartirte a ti, Lorena&rdquo; dijo Luis &ldquo;Los socios lo compartimos todo, pero antes tendr&eacute;is que ponernos a tono de nuevo&rdquo;. Las h&aacute;biles mamadas de ambas chicas, en eso Lorena no ten&iacute;a nada que envidiar a Paula, pusieron de nuevo en condiciones las vergas de ambos hombres, tambi&eacute;n ayudados por el efecto de la coca&iacute;na y el viagra que hab&iacute;an tomado esa noche previendo la org&iacute;a. Entonces Lorena se coloc&oacute; a horcajadas sobre Borja y fue Paula quien guio la polla de &eacute;ste hasta la entrada de la a&uacute;n babosa vagina de su compa&ntilde;era. Tambi&eacute;n guio la polla de Luis hacia el ojete de Lorena cuando este se coloc&oacute; en posici&oacute;n. Aunque el alcohol y el perico la obnubilan, sent&iacute;a cierto temor a esa perversa pr&aacute;ctica, que tem&iacute;a que resultara muy dolorosa. Adem&aacute;s algo en el fondo de su nublada conciencia le dec&iacute;a que estaba superando un l&iacute;mite, que realmente ahora s&iacute; que se estaba comportando como una puta. Pero la doble penetraci&oacute;n result&oacute; ser de lo m&aacute;s placentera gracias a la pr&aacute;ctica de ambos hombres y a que su ano ya estaba amoldado a las penetraciones. Perdi&oacute; la cuenta de los orgasmos que tuvo antes de que Borja y Luis se corrieran, puesto que esta vez tardaron bastante m&aacute;s que con Paula.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente Lorena se despert&oacute; en la cama, junto a Luis, ya pasado el mediod&iacute;a, con un terrible dolor de cabeza, su culo y su vagina tambi&eacute;n doloridos. Un angustioso sentimiento de culpabilidad le remord&iacute;a la conciencia. Se sent&iacute;a sucia y pervertida. Sin embargo, la jovialidad y buen humor de Luis cuando se despert&oacute; le ayud&oacute; a olvidar esa sensaci&oacute;n, se dej&oacute; mimar por su maduro compa&ntilde;ero y pas&oacute; un agradable fin de semana con &eacute;l. Adem&aacute;s, pens&oacute;, aquello hab&iacute;a sido algo puntual y le costaba pensar en abandonar la vida regalada que estaba disfrutando desde que estaba con Luis.<\/p>\n<p>Empez&oacute; la semana con poca energ&iacute;a, falt&oacute; a unas cuantas clases en la facultad y apenas se pudo concentrar para estudiar en casa, a pesar de que la semana siguiente ten&iacute;a un importante examen. Luis en cambio, estaba plet&oacute;rico de energ&iacute;a, parec&iacute;a que la org&iacute;a del fin de semana le hab&iacute;a aumentado la l&iacute;bido. Cada d&iacute;a quiso follar y especialmente follar su culo. Ella, como sol&iacute;a hacer en estas ocasiones, se dejaba llevar, aunque despu&eacute;s de la experiencia del fin de semana, no lleg&oacute; a disfrutar tanto como sol&iacute;a hacerlo y s&oacute;lo se corri&oacute; una vez en toda la semana. Aunque le costaba admitirlo, echaba en falta el efecto que la coca hab&iacute;a tenido en ella. No pod&iacute;a dejar de pensar en las sensaciones que le hab&iacute;a producido, la tremenda excitaci&oacute;n y c&oacute;mo hab&iacute;a acabado empalmando un orgasmo tras otro mientras Luis y Borja la follaban.<\/p>\n<p>Cuando el viernes por la tarde Luis se despidi&oacute; de ella para irse el fin de semana con su familia, Lorena se sinti&oacute; sola y desamparada. Sab&iacute;a que ese fin de semana deber&iacute;a dedicarlo a estudiar, pero no se sent&iacute;a con fuerzas. Entonces empez&oacute; a rondarle una idea. Quiz&aacute;s un poco del polvo blanco le ayudar&iacute;a a animarse y darle energ&iacute;a. Aunque sab&iacute;a que aquello era un desprop&oacute;sito y no ten&iacute;a sentido, una y otra vez se le ven&iacute;a a la cabeza y cuando ya anochec&iacute;a, llam&oacute; a Borja:<\/p>\n<p>Hola Borja, soy Lorena, &ldquo;la amiga&rdquo; de Luis.<\/p>\n<p>&iexcl;Hola preciosa! Que alegr&iacute;a que me llames. &iquest;Qu&eacute; tal todo? Luis me dijo que este finde estar&iacute;a fuera de la ciudad.<\/p>\n<p>Si, se fue esta tarde. Yo me lo tengo que pasar estudiando, la semana que viene tengo un examen&#8230; estooo, te llamaba porque me est&aacute; costando mucho concentrarme y ando muy cansada y pensaba que quiz&aacute;s un poco de lo que nos diste el finde pasado me podr&iacute;a ayudar.<\/p>\n<p>Jajaja, claro que s&iacute;, seguro que una rayita te animar&aacute;. Pasate por mi casa y te doy un poco. Te env&iacute;o la ubicaci&oacute;n por Whatsapp.<\/p>\n<p>Tras colgar el tel&eacute;fono, Lorena se dijo a s&iacute; misma que aquello era una locura, pero ya era demasiado tarde y en un momento estaba subida a un taxi de camino a la casa de Borja. La recibi&oacute; en su piso sonriente. Era un enorme y lujoso piso ubicado como el de Luis en una de las zonas m&aacute;s exclusivas de la ciudad. La hizo pasar al amplio sal&oacute;n y se sentaron en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>As&iacute; que te has quedado solita este finde. Ya somos dos, Paula tuvo que irse a ver a su familia, que la echaban de menos.<\/p>\n<p>Seee&hellip; yo tambi&eacute;n deber&iacute;a ir un d&iacute;a de estos, hace meses que no voy. Pero de momento tengo que concentrarme en los ex&aacute;menes.<\/p>\n<p>S&iacute;, claro, lo primero es lo primero&hellip;y por cierto, aqu&iacute; tengo lo que me pediste &#8211; dijo Borja agitando una bolsita llena de polvo blanco &#8211; a m&iacute; me apetece una rayita para inaugurar el fin de semana, &iquest;te apuntas?<\/p>\n<p>Ufff, yo lo quer&iacute;a para ma&ntilde;ana, pero&#8230; .bueno, si tu vas a tomar, yo tomar&eacute; un poquito tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Borja prepar&oacute; dos rayas sobre el cristal de la mesa. A Lorena le pareci&oacute; que eran m&aacute;s largas que las que hab&iacute;a esnifado la semana anterior, pero era novata en el tema y no ten&iacute;a claro cu&aacute;l era la dosis conveniente, si es que exist&iacute;a alguna adecuada. El subid&oacute;n tras esnifar aquella raya de coca fue brutal. De nuevo sinti&oacute; que su cuerpo vibraba de excitaci&oacute;n, sus pechos se endurecieron y sus pezones erectos le dol&iacute;an de tan sensibles que estaban. Tuvo que apretar sus piernas cruzadas para contener el cosquilleo que hac&iacute;a temblar su sexo. Borja sab&iacute;a muy bien cu&aacute;l ser&iacute;a la reacci&oacute;n que provocar&iacute;a en Lorena la droga. Ya hab&iacute;a comprobado la semana anterior que al igual que Paula, Lorena era del tipo de mujeres que se pon&iacute;an intensamente cachondas cuando esnifaban.<\/p>\n<p>Y precisamente esa era su intenci&oacute;n. Sin mediar palabra, se inclin&oacute; hacia ella y empez&oacute; a besarla mientras acariciaba suavemente sus sensibilizados pechos. Lorena no se sorprendi&oacute;, de hecho estaba deseando que Borja tomara la iniciativa. Correspondi&oacute; al beso entregando sus labios y su boca. Mientras se morreaban, &eacute;l empez&oacute; a desabotonar la blusa de Lorena y luego sus vaqueros. Le solt&oacute; el sujetador y mientras le com&iacute;a las tetas, su mano se desliz&oacute; sobre su vientre para ir a explorar la mojada entrepierna. Lorena arque&oacute; su espalda para entregar sus pechos erguidos de deseo. Gimi&oacute; de placer cuando los dedos de Borja apartaron la tira de su tanga y penetraron en su ardiente y empapado co&ntilde;o. A &eacute;l le encantaba tener entre sus manos aquel &ldquo;juguete sexual&rdquo; a su merced.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; chupando y mordiendo los pezones tiesos de la chica y masturbandola suavemente, lo suficiente para incrementar su excitaci&oacute;n, pero no para provocar su orgasmo. Entonces se separ&oacute; de ella para tomar un trago de la copa que ten&iacute;a sobre la mesita y se acomod&oacute; sobre el sof&aacute;, como para tomarse un respiro. Lorena estaba a mil. Su vulva estaba totalmente empapada al igual que la tira de su tanga. Sus pechos erguidos con los pezones apuntando al cielo. Necesitaba que aquel hombre la follara duro. Ansiosa por conseguirlo, se inclin&oacute; sobre &eacute;l para desabrochar su pantal&oacute;n y sacar su polla que emergi&oacute; ya erecta. Mam&oacute; golosa la verga mientras pajeaba el tronco con sus dedos. Borja sosten&iacute;a la cabeza de Lorena entre sus manos, primero dejando que ella marcara el ritmo de las chupadas para ir tomando paulatinamente el control, hasta acabar foll&aacute;ndole la boca. Le apret&oacute; la cabeza hacia abajo hasta clavar su polla en la garganta. Lorena se ahogaba en arcadas. La saliva que flu&iacute;a por su nariz y la comisura de sus labios acab&oacute; empapando el pubis y los huevos de Borja. Despu&eacute;s de sujetarla de esa forma unas cuantas veces, solt&oacute; su cabeza. Lorena recuper&oacute; el aliento y tras lamer los huevos y la polla, se desliz&oacute; sobre &eacute;l para cabalgarlo. Ni siquiera se quit&oacute; el tanga. Apartando la empapada tira que apenas tapaba su vulva, sujet&oacute; el deseado falo colocando el glande entre sus labios vaginales y dej&oacute; caer sus caderas para penetrarse con &eacute;l. Lorena sub&iacute;a y bajaba las caderas para follarse y calmar su ansia. Su vagina se contra&iacute;a de placer cada vez que se dejaba caer hasta que sus pubis se tocaban y la polla la llenaba. Cuando Borja estir&oacute; las manos para estrujar las tetas de Lorena y pellizcar sus pezones, ella se corri&oacute; descontroladamente. Las convulsiones de la chica se prolongaron un par de minutos, como si varios orgasmos se encadenaran uno tras otro. Acab&oacute; tumbada sobre el pecho de Borja, a&uacute;n estremeci&eacute;ndose de placer.<\/p>\n<p>&Eacute;l entonces se desliz&oacute; a un lado para salir de debajo de ella y dejarla tumbada sobre el sof&aacute; y se coloc&oacute; a su espalda, la agarro de las caderas para levantarlas y tener mejor acceso a su dilatado y chorreante co&ntilde;o y empez&oacute; a follarlo como si no hubiera un ma&ntilde;ana. Las en&eacute;rgicas embestidas produc&iacute;an un sonido de chapoteo cada vez que la polla se sumerg&iacute;a dentro de la inundada vagina. El vaiv&eacute;n de la nudosa verga dentro de su co&ntilde;o volvi&oacute; a poner cachonda a Lorena que empez&oacute; a menear excitada sus caderas al comp&aacute;s que marcaba la polla de Borja. &Eacute;l contemplaba el hermoso culo de la chica sin parar de follarla. Separ&oacute; sus nalgas para contemplar su agujero trasero y escupi&oacute; sobre &eacute;l. A continuaci&oacute;n sac&oacute; su polla del co&ntilde;o y la empuj&oacute; sobre el oscuro agujero. Lorena, ya acostumbrada a ofrecer su culo, relaj&oacute; su esf&iacute;nter y el grueso glande se abri&oacute; paso dentro del ano de la chica. Lo estrecho y acogedor de aquel conducto hizo que Borja pronto derramara su semen dentro de &eacute;l, acelerando las embestidas y gru&ntilde;endo de placer. Cay&oacute; agotado a un lado de Lorena, que tumbada de barriga sobre el sof&aacute; sinti&oacute; como del dilatado agujero de su culo manaba el abundante semen y se escurr&iacute;a por sus muslos mezclado con sus propios flujos. Ella no hab&iacute;a llegado a correrse y su co&ntilde;o palpitaba de deseo. Borja tard&oacute; en recuperarse, pero contemplar a aquella hermosa criatura desnuda sobre el sof&aacute;, que segu&iacute;a meneando excitada sus caderas, mostrando sus agujeros abiertos y brillantes de flujos, hizo que de nuevo la deseara. Tras esnifar ambos de nuevo, se trasladaron al dormitorio de Borja para retomar sus juegos amorosos. O quiz&aacute;s sea mejor decir, juegos sexuales, puesto que de puro sexo se trataba, sexo duro y placentero para los dos. De nuevo hubo un profuso intercambio de fluidos y de orificios de Lorena penetrados, que le produjeron varios orgasmos y que concluyeron con la corrida de Borja, esta vez en la boca de ella.<\/p>\n<p>Cuando a la ma&ntilde;ana siguiente se despert&oacute; en la cama de Borja, el estado de Lorena era deplorable. Su cabeza palpitaba como si fuera a estallar. Cuando se levant&oacute;, tuvo que correr al ba&ntilde;o a vomitar. Se jur&oacute; a s&iacute; misma que aquello no volver&iacute;a a suceder, que nunca m&aacute;s probar&iacute;a la coca. Como Borja segu&iacute;a durmiendo pl&aacute;cidamente, se duch&oacute;, se visti&oacute; y se fue al piso de Luis. Se pas&oacute; el resto del fin de semana enclaustrada, intentando estudiar, aunque su estado mental no era el m&aacute;s apropiado para concentrarse en sus libros y apuntes. De nuevo le agobiaban los remordimientos de conciencia. Tem&iacute;a que se estaba enganchando a la coca&iacute;na y adem&aacute;s en cierta forma hab&iacute;a enga&ntilde;ado a Luis. Aunque ya hubiera follado con Borja la semana anterior, fue en presencia de Luis. Esta vez era diferente. No sab&iacute;a c&oacute;mo se lo tomar&iacute;a su mentor y dudaba si cont&aacute;rselo.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;. Agradecer&eacute; vuestros comentarios y sugerencias de c&oacute;mo deber&iacute;a continuar el relato. Los pod&eacute;is dejar aqu&iacute; o envi&aacute;rmelos a mi correo electr&oacute;nico (pachacamac61@outlook.es).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Hac&iacute;a ya varios meses que Lorena se hab&iacute;a instalado en el piso de Luis. La verdad es que estaba encantada con su nueva vida. Acud&iacute;a regularmente a sus clases en la universidad y estaba obteniendo &oacute;ptimos resultados en sus estudios. 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