{"id":33533,"date":"2022-01-31T23:00:00","date_gmt":"2022-01-31T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-01-31T23:00:00","modified_gmt":"2022-01-31T23:00:00","slug":"volverte-a-ver","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/volverte-a-ver\/","title":{"rendered":"Volverte a ver"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33533\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Kiko no pudo reprimir su sorpresa al encontrarse con Luc&iacute;a despu&eacute;s de tanto tiempo.&nbsp; &iquest;Cu&aacute;nto hab&iacute;a pasado?, &iquest;veinte a&ntilde;os? A pesar del tiempo, ella segu&iacute;a estando estupenda a sus 40 primaveras. No hab&iacute;a tenido hijos y hab&iacute;a tenido una vida laboral c&oacute;moda trabajando para aquella gran superficie de electr&oacute;nica, entre Sevilla y Las Palmas. Kiko, con medio siglo de vida a sus espaldas tampoco se manten&iacute;a mal. S&oacute;lo las canas daban fe del paso del tiempo&hellip; bueno, las canas y una muy incipiente barriguita. La altura y el porte que ten&iacute;a al andar ayudaban a disimular.<\/p>\n<p>A Luc&iacute;a casi le molest&oacute; un poco que Kiko no la reconociera a primera vista una vez que lo abord&oacute; en el pasillo de los televisores. Pero Kiko ya ten&iacute;a edad para no ser pol&iacute;ticamente correcto y saber pedir perd&oacute;n si met&iacute;a la pata. Luc&iacute;a pens&oacute; que al menos era sincero y termin&oacute; por pasarlo por alto. Su relaci&oacute;n hab&iacute;a terminado de manera abrupta, la manera en que descubren las mujeres las infidelidades. Una factura de tel&eacute;fono con m&aacute;s importe del debido, llamadas que Kiko que no atend&iacute;a, y alg&uacute;n que otro WhatsApp altamente sospechoso&#8230; Luc&iacute;a estaba muy enamorada de Kiko, lleg&oacute; a asumir que no quisiera casarse, que no le gustaran los ni&ntilde;os, o querer vivir juntos a pesar de que los padres de ella estuvieran muy chapados a la antigua, y eso a ella le influyera mucho. Luc&iacute;a no ten&iacute;a mucha experiencia en el sexo, s&oacute;lo hab&iacute;a tenido una relaci&oacute;n, y aunque no era una mojigata, tampoco experiment&oacute; muchas cosas hasta que entr&oacute; Kiko en su vida. &Eacute;l no era un maestro, pero sus ganas de probar y su imaginaci&oacute;n, se unieron a la curiosidad de Luc&iacute;a como el hambre se une a las ganas de comer. Bondage, un intercambio con otra pareja, el tr&iacute;o con John -aqu&eacute;l negro que conocieron en Badoo-, o el l&eacute;sbico con Nina, una chica rusa que Kiko conoci&oacute; en la academia de idiomas. Hasta Lidia, la hermana de Luc&iacute;a, estuvo en la imaginaci&oacute;n calenturienta de Kiko; Luc&iacute;a se lleg&oacute; a molestar cuando Kiko le confes&oacute; que no le importar&iacute;a hacer un tr&iacute;o con ellas, a pesar de dejarle muy claro que se trataba s&oacute;lo de sexo. Todo eso probaron en los cuatro a&ntilde;os que estuvieron juntos. Todo eso, hasta que Irene se cruz&oacute; en el camino de Kiko, y &eacute;ste no se sabe muy bien porqu&eacute;, pero perdi&oacute; la cabeza por ella. Aun as&iacute; Kiko nunca dej&oacute; de pensar en Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>Mientras tomaban un caf&eacute; en la terraza del centro comercial, se pusieron al d&iacute;a. Kiko segu&iacute;a casado con Irene, ten&iacute;an una hija en la universidad y una vida estable. Luc&iacute;a al contrario, tuvo dos relaciones todas fallidas, la &uacute;ltima de ellas termin&oacute; en divorcio. Ella le confes&oacute; que lo hab&iacute;a visto varias veces caminando con su mujer por el paseo mar&iacute;timo, pero que nunca se acerc&oacute;, ni se acercar&iacute;a, a saludarlo estando Irene delante. Kiko lo entend&iacute;a y no hizo comentario alguno.<\/p>\n<p>La entrada en el piso fue atropellada. A trompicones avanzaron por el pasillo sin dejar de besarse con la misma intensidad del primer d&iacute;a. Se desnudaron el uno al otro de forma torpe. No se dec&iacute;an absolutamente nada, s&oacute;lo se besaban y se tocaban con desesperaci&oacute;n. El piso vac&iacute;o donde estaban era el mismo que usaron a veces hace veinte a&ntilde;os para follar como animales. Los padres de Kiko se lo dejaron como herencia y estaba a la espera de una reforma para volverlo a alquilar. Luc&iacute;a lo conoc&iacute;a bien, Kiko la llevaba todos los fines de semana, probando todas las camas, la ba&ntilde;era y hasta la terraza, donde en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n alg&uacute;n vecino los hab&iacute;a visto. La enorme cama de matrimonio segu&iacute;a all&iacute;, y Kiko no dud&oacute; ni un minuto en tirar a Luc&iacute;a de un empuj&oacute;n sobre el colch&oacute;n. A Luc&iacute;a le excitaba que Kiko le comiera el co&ntilde;o, de hecho el primero que lo hizo en su vida, fue &eacute;l&#8230; hace veinte a&ntilde;os. Estaba mojada, sent&iacute;a la boca y el aliento desesperado de Kiko entre sus piernas, adem&aacute;s del paseo descarado de su lengua por el cl&iacute;toris y el perineo que le arrancaba gemidos y suspiros de placer. Uno&#8230; y otro&#8230; y otro&#8230; y otro m&aacute;s. Ella echaba fuera sus l&iacute;quidos y Kiko los mezclaba con su saliva. Luc&iacute;a se derriti&oacute; de gusto cuando el dedo &iacute;ndice de Kiko entr&oacute; en su vagina. Arque&oacute; la espalda y lanz&oacute; un largo gemido de placer, mientras sujetaba la cabeza de su amante para que no se despegara. Sin pedir permiso alguno, Kiko llev&oacute; su dedo lubricado hasta el culo de Luc&iacute;a, y estimul&oacute; la entrada. Los dos estaban como en un frenes&iacute; hasta que Kiko se puso de rodillas delante de ella, y levantando sus piernas, se las apoy&oacute; sobre los hombros. Sujetando su verga con la mano, la orient&oacute; hasta los labios vaginales de Luc&iacute;a, y los roz&oacute; con el glande. Se desesper&oacute;, como se desesperaba cuando Kiko hac&iacute;a aquella maniobra&#8230; hace veinte a&ntilde;os. Y no se la met&iacute;a hasta que ella le ped&iacute;a a gritos que la follara, y que la rebosara con toda su leche.<\/p>\n<p>Cuando la penetr&oacute;, lo hizo despacio buscando primero adaptar la vagina de su amante al tama&ntilde;o de su &oacute;rgano. Sin llegar a meterla del todo la sacaba, provocando la desesperaci&oacute;n de Luc&iacute;a. Cuando lo crey&oacute; conveniente, con un empuj&oacute;n de su pelvis la introdujo con fuerza arranc&aacute;ndole a su antigua novia un grito ahogado de placer. Kiko se abraz&oacute; fuertemente a las piernas de ella, y bombe&oacute; con fuerza hasta que el sonido del choque de ambos cuerpos, inund&oacute; la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ah!&#8230; &iexcl;ah!&#8230; &iexcl;ah!&#8230; no pares, f&oacute;llame cabr&oacute;n -le pidi&oacute; Luc&iacute;a, -dame fuerte pero no te corras dentro.<\/p>\n<p>-No has perdido las ma&ntilde;as, te gusta que te follen fuerte, &iexcl;eh? -le replic&oacute; Kiko mientras el sudor le resbalaba por la sien.<\/p>\n<p>Cuando Kiko presinti&oacute; el orgasmo, sali&oacute; de ella y se masturb&oacute; terminando en una abundante corrida acompa&ntilde;ada de un gru&ntilde;ido. El l&iacute;quido caliente y viscoso termin&oacute; en las tetas de Luc&iacute;a con el primer disparo, y el resto en el vientre. Hace veinte a&ntilde;os eso hubiera terminado en un cabreo monumental por parte de ella, pero lo de Kiko fue instintivo. Se hab&iacute;a acostumbrado a hacerlo, y dio por sentado que a su ex novia le gustar&iacute;a. Lejos de enfadarse, Luc&iacute;a se contuvo y aprovechando que Kiko se recuperaba, fue al ba&ntilde;o a limpiarse. Cuando volvi&oacute;, la verga de su antiguo novio hab&iacute;a perdido algo de rigidez pero conservaba un buen tama&ntilde;o todav&iacute;a.<\/p>\n<p>-Joder -le dijo mientras miraba el trozo de carne con lujuria, &ndash;te mantienes en forma.<\/p>\n<p>-M&aacute;s que m&iacute;o, el m&eacute;rito es de quien hace que est&eacute; as&iacute; -respondi&oacute; con una sonrisa ir&oacute;nica y mirando fijamente el cuerpo de Sandra. &ndash;Est&aacute;s estupenda ni&ntilde;a, sigues estando igual de buena. Me volv&iacute;as loco.<\/p>\n<p>-Pues eso que te perdiste por jilipollas, -contest&oacute; ella mientras sub&iacute;a a la cama y se preparaba para un 69.<\/p>\n<p>Moviendo el cuerpo para asegurarse de que su sexo quedara a la altura de la boca de Kiko, cogi&oacute; el miembro con la mano y se dispuso a regalarle a su amante una buena mamada. Se centr&oacute; primero en el glande, estaba pringoso y con restos de semen y flujo vaginal. Lo rode&oacute; con la lengua para provocar una erecci&oacute;n y cuando lo consigui&oacute;, hundi&oacute; el falo r&iacute;gido y musculoso en su boca. Sinti&oacute; el roce de la carne y el resalte de las venas en su lengua y en el paladar. Luc&iacute;a se regode&oacute; en su trabajo, mientras abarcaba con su boca el miembro de su amante, con su mano hac&iacute;a un movimiento &ldquo;masturbatorio&rdquo; que sacaba de sus casillas a Kiko. Al mismo tiempo &eacute;l daba buena cuenta del sexo de su ex novia. Con la punta de su lengua rozaba el bot&oacute;n esponjoso del cl&iacute;toris de Luc&iacute;a. Ella cerr&oacute; los ojos y sent&iacute;a como el placer la envolv&iacute;a. Kiko no se detuvo s&oacute;lo en el co&ntilde;o h&uacute;medo de ella, con el dedo coraz&oacute;n se aventur&oacute; en el ano. Luc&iacute;a exhal&oacute; un largo suspiro.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Aaaah!!!&#8230;<\/p>\n<p>A Kiko le pudo el delirio, empuj&oacute; a Luc&iacute;a hacia un lado y la puso boca abajo. Coloc&oacute; su verga endurecida en la entrada del ano dispuesto a vencer la resistencia del esf&iacute;nter. Empuj&oacute; suavemente mientras ella gem&iacute;a y se agarraba con fuerza a la vieja s&aacute;bana que cubr&iacute;a el colch&oacute;n. Luc&iacute;a not&oacute; como se iba abriendo paso en su interior. Un ligero pinchazo se mezcl&oacute; con el placer y perdiendo todo recato, gimi&oacute; en voz alta. Kiko aument&oacute; la velocidad de sus embestidas a medida que el culo de Luc&iacute;a se adaptaba a la medida de su pene. Ambos estaban completamente fuera de s&iacute;, y los jadeos inundaron la estancia. Un orgasmo intenso los invadi&oacute; al un&iacute;sono. Kiko expuls&oacute; el semen dentro de Luc&iacute;a, y ella sinti&oacute; el fluido viscoso en sus entra&ntilde;as. &Eacute;l saco su miembro y derram&oacute; unas gotas en la espalda de ella. Con un movimiento de su cuerpo, restreg&oacute; la polla por los gl&uacute;teos de Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>-Joder Luc&iacute;a -dijo jadeante, -ha sido incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Mmmm!! desde luego. Lo echaba de menos.<\/p>\n<p>Kiko se dej&oacute; caer hacia el lado de la cama mientras recuperaba el aliento. Luc&iacute;a se puso a su lado, pero a diferencia de lo que hac&iacute;an hace veinte a&ntilde;os, no se abrazaron.<\/p>\n<p>Cuando Luc&iacute;a abri&oacute; los ojos, ya era de noche. Busc&oacute; su tel&eacute;fono m&oacute;vil en el bolso, y comprob&oacute; la hora. Eran las ocho y media. Se gir&oacute; y Kiko dorm&iacute;a profundamente. Se visti&oacute;, y antes de irse, escribi&oacute; en un trozo de papel su n&uacute;mero de tel&eacute;fono. Le import&oacute; bien poco que estuviera casado, estaba segura que volver&iacute;a a saber de &eacute;l, lo iba a utilizar todo lo que pudiera. Como dec&iacute;a la canci&oacute;n de Mal&uacute;, &ldquo;t&uacute; has sido mi maestro para hacer sufrir, si te hago da&ntilde;o lo aprend&iacute; de ti&rdquo;. &iquest;No dicen que el arte de ser mujer consiste en hacerle creer al hombre que lleva la batuta?&#8230; pues eso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Kiko no pudo reprimir su sorpresa al encontrarse con Luc&iacute;a despu&eacute;s de tanto tiempo.&nbsp; &iquest;Cu&aacute;nto hab&iacute;a pasado?, &iquest;veinte a&ntilde;os? A pesar del tiempo, ella segu&iacute;a estando estupenda a sus 40 primaveras. No hab&iacute;a tenido hijos y hab&iacute;a tenido una vida laboral c&oacute;moda trabajando para aquella gran superficie de electr&oacute;nica, entre Sevilla y Las Palmas. Kiko, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18539,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-33533","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-erotismo-y-amor"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18539"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33533"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33533\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}