{"id":33548,"date":"2022-02-02T23:00:00","date_gmt":"2022-02-02T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-02-02T23:00:00","modified_gmt":"2022-02-02T23:00:00","slug":"ingenieros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ingenieros\/","title":{"rendered":"Ingenieros"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33548\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Claudia era una chica desgarbada. Pelo enrulado casta&ntilde;o, cara redonda, algo bonita pero todav&iacute;a con alg&uacute;n resabio de acn&eacute;. Siempre llevaba unos anteojos cuyo dise&ntilde;o no la favorec&iacute;a. Su estatura era mediana, culo m&aacute;s bien amplio y tetas peque&ntilde;as. No es que fuera lo que se dice una tabla, aunque lo poco que ten&iacute;a se desluc&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s con su vestuario descuidado. Aunque esto era lo habitual en el segundo a&ntilde;o de una de las universidades de ingenier&iacute;a m&aacute;s exigentes de Buenos Aires, donde concurr&iacute;amos. Esto a finales de los 80, y el alumnado era 90% de hombres. &rdquo;Si no camina de costado, se debe considerar cogible&rdquo; dec&iacute;a una broma machista en la facu.<\/p>\n<p>Tampoco es que yo era un adonis o me vest&iacute;a como un modelo. Era m&aacute;s bien un flacucho del mont&oacute;n, algo encorvado, que luchaba con su timidez. Aunque con altas aspiraciones en materia de chicas. Nerds, nos llamar&iacute;an a cualquiera de los dos, pero ese era vocabulario del futuro entonces.<\/p>\n<p>Claro que las hormonas son las hormonas, y a los 19 a&ntilde;os &ldquo;cualquier agujero es trinchera&rdquo; como dec&iacute;a un amigo que hab&iacute;a ingresado a la escuela militar. La mayor&iacute;a de edad tambi&eacute;n tra&iacute;a la novedad del autom&oacute;vil, y el alcohol en las salidas nocturnas. Estas eran frecuentes, estimuladas por esa necesidad establecer nuevas relaciones entre un grupo de j&oacute;venes en el cual pocos se conocen de antemano que viene con los primeros a&ntilde;os de la universidad. As&iacute; fue como una noche bastante pasados de tragos, mediando el pretexto de llevarla a casa en mi auto, cogimos por primera vez con Claudia. Mala ma&ntilde;ana la siguiente. Mi miedo a que ella pensara que se iniciaba una relaci&oacute;n seria (el mandato cultural de aquellos a&ntilde;os de era gravitante) me tuvo a mal traer. Pero pronto se esclareci&oacute; que el car&aacute;cter casual del encuentro era rec&iacute;proco. El proyecto de vida de Claudia era estudiar ingenier&iacute;a nuclear en un selecto instituto nuestro pa&iacute;s, cuyos ex&aacute;menes de ingreso se rend&iacute;an en tercer a&ntilde;o. Esto requer&iacute;a mucha dedicaci&oacute;n y compromiso, y al ingresar, mudarse de ciudad. Nada de noviazgos serios para Claudia. Si quiz&aacute;s para m&iacute;, pero no con Claudia.<\/p>\n<p>Igualmente nos segu&iacute;amos atrayendo de alguna manera. Hoy ser&iacute;amos amigos con derechos, aunque Claudia pon&iacute;a obsesivamente el estudio en primer lugar y no eran muy frecuentes nuestros polvos. Mi mano aliviadora ten&iacute;a bastante trabajo, y si de conseguir otras chicas se trataba, a la hora del levante no me iba nada bien. En cuanto a Claudia, no s&eacute; cu&aacute;nto lo disfrutaba, a veces creo que cog&iacute;a solo por sentirse hembra en ese ambiente varonil. No era virgen (ni yo) en ese primer polvo en el auto, aunque si claramente inexpertos ambos. Sus orgasmos eran tenues, quiz&aacute;s hasta los simulaba. De nuevo, su obsesi&oacute;n era el estudio.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Una tarde est&aacute;bamos estudiando en casa, y luch&aacute;bamos contra un ejercicio de f&iacute;sica que no pod&iacute;amos resolver. De pronto pasa mi hermana y nos avisa que sale un rato, con lo que quedamos solos. No bien escucho cerrarse le puerta:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Cogemos Clau?<\/p>\n<p>&#8211; Ni en pedo, hay que hacer esto.<\/p>\n<p>&#8211; Dale, estoy re-caliente.<\/p>\n<p>&#8211; No, hay que tener resuelto estos ejercicios para la clase de ma&ntilde;ana, y estamos trabados en este.<\/p>\n<p>Volv&iacute; al problema un rato y entend&iacute; el camino de soluci&oacute;n. En el estudio &eacute;ramos un poco la tortuga y la liebre. Ella ten&iacute;a persistencia y empe&ntilde;o, y yo raptos de brillantez que empa&ntilde;aba luego con mi falta de compromiso y disciplina.<\/p>\n<p>&#8211; Te digo que: si encuentro la soluci&oacute;n yo primero, me la chup&aacute;s, si la encontr&aacute;s vos yo te la chupo.<\/p>\n<p>&#8211; Sabes que no chupo.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, te cojo con un rapidito.<\/p>\n<p>&#8211; Y no me interesa que me la chupes, hoy no tengo ganas. Pero igual te tomo el desaf&iacute;o, porque no hay forma de que me ganes.<\/p>\n<p>&#8211; Trato.<\/p>\n<p>Desarrolle lo que ten&iacute;a en mente en una hoja, cosa que me llevo algunos minutos y result&oacute;. Se lo mostr&eacute; y se lo expliqu&eacute;. Incontrovertible. La soluci&oacute;n era correcta. Mas furiosa estaba por haber perdido el desaf&iacute;o que por tener que dejarse. Busque un preservativo en mi cuarto, le levant&eacute; la pollera hasta la cintura, le ped&iacute; que se sentara en el borde de la mesa y se recostara sobre sus codos. Le sob&eacute; la concha por sobre la bombacha. Fr&iacute;a y seca. &ldquo;Seca de ira&rdquo;, pens&eacute;. Saqu&eacute; mi verga ya casi dura, me puse el forro, abr&iacute; un sobrecito de lubricante de los que ven&iacute;an en las cajitas de preservativos de entonces y lo esparc&iacute; sobre m&iacute;. Le separe las piernas y acomod&eacute; dos sillas para que descansara sus pies. Luego corr&iacute; la bombacha, y la deslic&eacute; adentro con la facilidad que me permit&iacute;a el fluido auxiliar. De un movimiento y hasta que nuestros vellos p&uacute;bicos se entremezclaron. La escuche suspirar con la penetraci&oacute;n, mas no la mire. En mi poca experiencia era la primera vez que cog&iacute;a en esa posici&oacute;n. Hasta entonces el coito hab&iacute;a sido un lance turbulento entre besos y manoseos, a oscuras o en penumbras con la penetraci&oacute;n a tientas y bombeos desenfrenados. Pero esta vista anat&oacute;mica de la penetraci&oacute;n a plena luz me result&oacute; hipn&oacute;tica. Me mov&iacute; lento y largo, sac&aacute;ndola hasta que solamente el glande quedaba en el calor de su vagina, para luego entrar de nuevo hasta el fondo.<\/p>\n<p>&#8211; Que hijo de puta sos Carlos, no puedo entender como carajo te diste cuenta de la soluci&oacute;n. Pero si&hellip; &#8211; y sigui&oacute; hablando con la vista perdida sobre ecuaciones y principios de f&iacute;sica elemental.<\/p>\n<p>Lejos de bajar mi erotismo, esa situaci&oacute;n de fornicaci&oacute;n b&aacute;sica, genital y desinteresada de su parte me puso mil. En pocas fricciones m&aacute;s, no pude seguir prolongando mi disfrute y con una profunda estocada final, dej&eacute; lo que tra&iacute;a en el preservativo. Claudia se acomod&oacute; bombacha y pollera, y volvi&oacute; absorta a los apuntes.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>El primer semestre de segundo a&ntilde;o tra&iacute;a un curso de ensayos de materiales en su curr&iacute;cula. El profesor, m&aacute;s all&aacute; de su clase te&oacute;rica inicial, apel&oacute; a un recurso original para llamar la atenci&oacute;n sobre la importancia de su materia. En el primer pr&aacute;ctico, en el laboratorio, comienza a hablar a la clase y saca de su bolsillo un preservativo mostr&aacute;ndolo en alto.<\/p>\n<p>&#8211; Ustedes conf&iacute;an en que esto haga su trabajo y no falle, &iquest;verdad? Conf&iacute;an. Creen. Esperan. T&eacute;rminos subjetivos. Para dejar de creer, y en cambio saber que va a hacer su trabajo en t&eacute;rminos objetivos es que est&aacute;n las normas y los ensayos estandarizados. Y los m&aacute;rgenes de tolerancia. Por ejemplo, este preservativo, si cumple los est&aacute;ndares de calidad debe poder contener un volumen de cinco litros antes de romperse. Armen equipos y traten de resolver como se puede efectuar la prueba de manera de que se pueda llenarlo y medir exactamente que el volumen es de cinco litros, y que la eventual rotura no se produzca por otros factores mec&aacute;nicos que no sea la presi&oacute;n interna. Esa prueba, depurada y replicable, es lo que llamamos formalmente un &ldquo;Ensayo&rdquo;. &#8211; y coloco una gran caja de condones sobre la mesa.<\/p>\n<p>Lo de equipos es porque no hab&iacute;a tantas posiciones de laboratorio, ten&iacute;a a Claudia cerca y la busqu&eacute; para esto, encontraba una alegre perversidad en hacerlo con ella. Luego lo del ejercicio&hellip; No voy a hacer una disertaci&oacute;n de ingenier&iacute;a en este relato, pero no, no es tan trivial como parece, cr&eacute;anme.<\/p>\n<p>&#8211; Que boludez esto &#8211; dice Claudia &#8211; 1000 % de margen de seguridad. O m&aacute;s. &iquest;Cu&aacute;ntos cc tiene una eyaculaci&oacute;n?<\/p>\n<p>&#8211; No se. Me med&iacute; el largo una vez, pero eso no lo med&iacute; &#8211; re&iacute; &ndash; ahora, si me meo adentro despu&eacute;s de varias cervezas a medio litro llego. Por cierto, suena a un uso secundario interesante para coger en el auto. Despu&eacute;s no hay ba&ntilde;o hasta casa. Me lo podr&iacute;a dejar puesto, y eventualmente&hellip; &#8211; bromee.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Que poco caballero! &iquest;Y las chicas que hacemos? A nosotras tambi&eacute;n nos baja la cerveza r&aacute;pido.<\/p>\n<p>&#8211; Los caballeros llevamos a las chicas a casa. Tenemos luego unos cuantos minutos m&aacute;s hasta la nuestra.<\/p>\n<p>Sonre&iacute;a. Lo bizarro de la ocurrencia la divert&iacute;a tanto como a m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;El viernes vas a la fiesta en la casa de Fernando? Quiz&aacute;s pod&eacute;s hacer tu &ldquo;Ensayo&rdquo;.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>La llamaban &ldquo;Villa Cari&ntilde;o&rdquo;. Es un rinc&oacute;n de los Jardines de Palermo, que por aquellos a&ntilde;os se poblaba a la noche de autos estacionados en la penumbra, sus vidrios generalmente empa&ntilde;ados. Hab&iacute;a una suerte laissez faire de la polic&iacute;a en ese lugar. Solo algunas pocas veces patrullaba un agente, te encend&iacute;a una linterna para mirar a trav&eacute;s de la ventanilla, y si te encontraba con las manos en la masa, ten&iacute;as un problema. Pero en general no jod&iacute;an mientras solo se percibiera quietud y mansedumbre en la oscuridad.<\/p>\n<p>Pero es muy importante se&ntilde;alar que a&uacute;n era la &eacute;poca gloriosa de los autos con cambios al volante y asiento enterizo. Es decir, sin butacas, una banqueta continua entre ambas plazas y ning&uacute;n elemento molesto que se interpusiera entre tu acompa&ntilde;ante y tu persona.<\/p>\n<p>Sentado hacia el lado derecho con mis pantalones y calzoncillos en los tobillos, Claudia me montaba con moderada intensidad. Su pollera por la cintura, su bombacha guardada en su cartera y su corpi&ntilde;o desabrochado y levantado junto con su remera para permitirme el acceso a sus tetas. Como otras veces, ambos hab&iacute;amos bebido bastante. Con mis manos en sus nalgas, ayudaba el ir y venir de su pelvis. Me beso, gimi&oacute; y sent&iacute; que se corr&iacute;a en uno de sus t&iacute;midos orgasmos. Se relaj&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Acabaste? &ndash; pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; No, me falta un poco.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a cogerme unos minutos m&aacute;s, bes&aacute;ndome el cuello (sab&iacute;a que me gustaba).<\/p>\n<p>&#8211; Ah&iacute;, dale, no pares&hellip; Ahhh. &ndash; Acab&eacute; y nos quedamos en esa posici&oacute;n bes&aacute;ndonos un rato.<\/p>\n<p>&#8211; Esper&aacute; a sacarlo antes de llenarlo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Tu &ldquo;Ensayo&rdquo; &ndash; me mir&oacute; sonriente.<\/p>\n<p>&#8211; Quiz&aacute;s te gusta adentro. Ser&iacute;a como que pruebes un superdotado por un ratito &ndash; dije riendo.<\/p>\n<p>Nos higienizamos un poco con el kit (el kit era una cartuchera que ten&iacute;a preservativos, papel higi&eacute;nico y peque&ntilde;as bolsitas de nylon para descartar lo usado), nos acomodamos la ropa, y comenc&eacute; a conducir a la casa de Claudia.<\/p>\n<p>&#8211; Che Carlos &ndash; rompi&oacute; el silencio que llevaba varios minutos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; Clau?<\/p>\n<p>&#8211; Eso de que me infles el forro adentro&hellip;<\/p>\n<p>Par&aacute;bamos en un sem&aacute;foro as&iacute; que la mir&eacute; a los ojos. Algo en ellos era diferente. Nuevo. Hablaban de morbo y lujuria.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te calienta la idea?<\/p>\n<p>&#8211; Eh&hellip; no&hellip; bueno, algo. &ndash; respondi&oacute; titubeante. Le met&iacute; la mano en la entrepierna bajo la pollera. No se hab&iacute;a vuelto a poner la bombacha, y estaba m&aacute;s mojada que en el coito.<\/p>\n<p>&#8211; Te calienta la idea &ndash; ahora era una afirmaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno mir&aacute; &ndash; continu&eacute; luego de un breve silencio &ndash; reci&eacute;n en lo de Fernando se arm&oacute; un debate sobre como calcular si te moj&aacute;s m&aacute;s bajo la lluvia cuando camin&aacute;s o cuando corr&eacute;s. Para cuestiones delirantes de estudiantes de ingenier&iacute;a, esta me parece m&aacute;s divertida. &iquest;Qu&eacute; puede salir mal?<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Abordamos entonces un proyecto de ingenier&iacute;a bizarro. El primer problema para resolver era yo. Si meaba despu&eacute;s de acabar el preservativo iba a estar muy flojo, y se iba a escapar la orina por la base demasiado f&aacute;cilmente. Si en cambio lo hac&iacute;a antes ese problema se mitigaba, pero bueno, no es nada f&aacute;cil orinar con una erecci&oacute;n. Todav&iacute;a en la adolescencia tard&iacute;a, despertarse duro y muchas ganas de ir al ba&ntilde;o era com&uacute;n, y sab&iacute;a que baj&aacute;ndola aunque sea un poco pod&iacute;a relajarme lo suficiente para mear. Luego estaba el tema de la log&iacute;stica. Deb&iacute;a estar a la hora se&ntilde;alada con la vejiga bien llena, pero no se pod&iacute;a retrasar mucho el espacio para intimidad. Solo tenerlo era complicado en esos tiempos y adem&aacute;s deb&iacute;a ser en un ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Quedamos entonces que el d&iacute;a apropiado era el siguiente jueves, y el lugar la casa de Claudia. El convite seria para estudiar por la tarde, despu&eacute;s de la facultad. Ella sab&iacute;a que su hermana ten&iacute;a un compromiso y ese d&iacute;a no iba a estar en su casa. Sus padres, como era habitual, estaban en el trabajo y adem&aacute;s hab&iacute;a escuchado a empleada dom&eacute;stica pedirle la tarde libre a su madre, por lo que se retiraba despu&eacute;s del almuerzo. Tendr&iacute;amos una ventana de tiempo segura de tres horas. Decidimos que ir&iacute;a por &uacute;ltima vez al ba&ntilde;o por la ma&ntilde;ana en universidad, luego a su casa en el tren y le echar&iacute;a un polvo r&aacute;pido y sigiloso en su habitaci&oacute;n, mientras la mucama serv&iacute;a el almuerzo, para que estuviera m&aacute;s flojo y poder moderar mi erecci&oacute;n estando dentro de ella.<\/p>\n<p>Al final de la ma&ntilde;ana ya estaba bastante inc&oacute;modo. Llegamos a su casa y saludamos a su mucama que se sorprendi&oacute; de verme. Intencionalmente Claudia no hab&iacute;a avisado. Acomod&oacute; un plato m&aacute;s en la mesa se fue a preparar la comida. &ldquo;Despu&eacute;s de comer me voy Claudia. Le ped&iacute; permiso a la Se&ntilde;ora&rdquo;, dijo. Nos fuimos a su cuarto y entorno la puerta y sigilosamente acomodo las sillas de su escritorio. No para sentarnos, sino para apoyar sus pies cuando se sentara en el borde del escritorio, repitiendo la pose de ese d&iacute;a, que era la que le hab&iacute;a pedido.<\/p>\n<p>Se recost&oacute; hacia atr&aacute;s con su pollera en la cintura, y se abri&oacute; a m&iacute;. Le acaricie un poco la concha, pero a diferencia de esa vez estaba completamente mojada. Y su bombacha evidenciaba que lo estaba desde temprano. Me paje&eacute; un poco con la mano para terminar de levantarla, me puse el forro, le apart&eacute; la prenda y la penetr&eacute; suavemente. Esta vez no fue suspiro, fue un gemido ahogado solo para no ser o&iacute;da. Me busc&oacute; con un beso, arque&oacute; su cuerpo hacia m&iacute;, y me agarr&oacute; con fuerza del culo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Par&aacute;, par&aacute;! no me presiones la vejiga. &#8211; volvi&oacute; a recostarse atr&aacute;s, y continu&eacute; con mi faena silenciosa.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; la comida Claudia &ndash; dice la mucama desde abajo.<\/p>\n<p>Apur&eacute; mi descarga en el forro. Sali&oacute; muy mojada, y su lenguaje corporal reclamaba mucho m&aacute;s. El almuerzo fue de charla ligera, y piernas cruzadas en mi caso. Claudia se empe&ntilde;&oacute; en hacerme beber mucho l&iacute;quido. Terminamos, subimos a su cuarto y simulamos estudiar. Mis ganas de mear se acrecentaban, por lo cual le ped&iacute;a a Claudia que me tocara un poco, aunque sea sobre el pantal&oacute;n, para que se me pare y soportarlo mejor. Finalmente se escuch&oacute; el saludo esperado.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Hasta ma&ntilde;ana Clau!<\/p>\n<p>Esperamos o&iacute;r la puerta y espiamos por la ventana hasta ver que se iba por la calle. Fuimos hasta el ba&ntilde;o, cerramos la puerta y nos desnudamos completamente. Nos besamos y tocamos el uno al otro de parados. Le frot&eacute; el cl&iacute;toris empapado, le chup&eacute; las tetas, y pronto la sent&iacute; cerca del orgasmo.<\/p>\n<p>&#8211; No todav&iacute;a! &#8211; saque la mano.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh &ndash; suspir&oacute; frustrada.<\/p>\n<p>Me la enfund&eacute; en el forro, y me sent&eacute; en el inodoro, con la tapa levantada. Esper&aacute;bamos que no fuera un asunto muy limpio, obviamente. Claudia se puso a horcajadas, y se ensart&oacute; en m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ohhh &#8211; y comenz&oacute; a frotarme con la pelvis.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No Clau! Me tengo que aflojar un poco, quieta como dijimos. &iquest;Tema?<\/p>\n<p>&#8211; Ahh&hellip; A-an&aacute;lisis de variable compleja.<\/p>\n<p>Y comenz&oacute; a tomarme una pr&aacute;ctica de examen de matem&aacute;ticas, inm&oacute;vil pero respirando agitada. Su pelvis presionaba fuerte sobre mi vejiga, me eche hac&iacute;a atr&aacute;s, cerr&eacute; mis ojos y me focalic&eacute; en responder sus preguntas. Me llev&oacute; unos minutos relajarme, pero finalmente pude empezar a mear, unos t&iacute;midos chorros primero, que luego dieron paso a uno largo y continuo como ped&iacute;a mi vejiga llena.<\/p>\n<p>Abr&iacute; mis ojos la vi inm&oacute;vil, con la cabeza atr&aacute;s y la vista perdida, como pose&iacute;da. Comenz&oacute; a emitir un gemido grave, ronco, profundo. Percib&iacute;a con claridad que el forro se hab&iacute;a inflado en torno a mi glande. &iquest;Cu&aacute;nto? No pod&iacute;a saberlo. Tambi&eacute;n que perd&iacute;a abundantemente por la base, ya que sent&iacute;a la orina escurriendo por mis huevos a la taza. Estuvimos as&iacute; al menos el tiempo que me llev&oacute; terminar de mear, m&aacute;s otro tanto. Luego levant&oacute; su pelvis con intenci&oacute;n de comenzar a bombearme. Pero al retirarse un poco mi pene de su interior, el preservativo se resbal&oacute; y comenz&oacute; a salirse.<\/p>\n<p>&#8211; Se sale el forro &#8211; dije al tiempo que la tomaba de la cintura para que se levantara un poco &ndash; un segundo que me pongo otro &ndash; agregu&eacute; mientras me lo terminaba de sacar.<\/p>\n<p>El cuerpo de Claudia acusaba, por tercera y peor vez en el d&iacute;a, estar frustrada a un mil&iacute;metro de cl&iacute;max. Apenas estaba descartando el cond&oacute;n usado, cuando me tom&oacute; con su mano, y la guio adentro nuevamente. Era mi primera vez sin preservativo. La anestesiada sensaci&oacute;n del l&aacute;tex cambi&oacute; por la gloria resbalosa de esa humedad c&aacute;lida e &iacute;ntima. Se qued&oacute; un segundo quieta y me mir&oacute;. Sus ojos transmit&iacute;an su fenomenal excitaci&oacute;n y su incertidumbre por la frontera cruzada.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Puedo adentro? &ndash; hice la pregunta obvia.<\/p>\n<p>&#8211; No.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a cogerme primero mir&aacute;ndome a los ojos, m&aacute;s luego perdi&oacute; su mirada mientras aceleraba su ritmo gimiendo desaforada ahora en la certeza de que nadie pod&iacute;a o&iacute;rla.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Clau no puedo! &iexcl;Acabo!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Un segundo! &iexcl;Un segundo m&aacute;s! Dijo entre sus gemidos.<\/p>\n<p>Con un grito ahogado se qued&oacute; inm&oacute;vil. Su vagina estrujo mi verga con violentos espasmos, y su cuerpo entero tembl&oacute;. En mi concentraci&oacute;n pate&eacute; con fuerza la pared adyacente con mi pie descalzo. Dolor necesario, que me ayud&oacute; a posponer mi orgasmo. La levant&eacute; de las axilas y desliz&oacute; hasta quedar de rodillas en el piso en el piso, aun temblando. Yo quede de pie en la maniobra, inm&oacute;vil mirando mi pija suspendida en el aire. Ten&iacute;a pulsaciones al ritmo mis latidos. Respir&eacute; hondo.<\/p>\n<p>Ufff. Recupere el aliento, mi semen a&uacute;n adentro. La veo entonces a Claudia. Me miraba, su orgasmo ced&iacute;a pero a&uacute;n respiraba agitada. Mi verga a pocos cent&iacute;metros de su cara. La tome del pelo, aunque con suavidad, y le acerque mi glande, como preguntando. Asinti&oacute; y abri&oacute; los labios para recibirme, y le cog&iacute; la boca con intensidad hasta mi violento orgasmo. No pude ver cuanta leche le vaci&eacute;, porque la tom&oacute; toda en su boca, pero fue mucha.<\/p>\n<p>Nos miramos en silencio mientras nos volv&iacute;a el alma al cuerpo.<\/p>\n<p>&#8211; Que locura flaca. Era mi primera vez sin gomita.<\/p>\n<p>&#8211; La m&iacute;a tambi&eacute;n. Se sent&iacute;a mucho m&aacute;s lindo.<\/p>\n<p>&#8211; Si&hellip; &ndash; hice una pausa dubitativa &#8211; dejame sentirlo un poquito m&aacute;s please. &ndash; Mi verga no se hab&iacute;a aflojado siquiera un poco.<\/p>\n<p>La tom&eacute; del brazo para ayudarla a levantarse, y la sentarse sobre el lavatorio. Volv&iacute; a colocar mi glande en su abertura, y resbal&eacute; adentro despacito, disfrutando cada mil&iacute;metro. Gemimos al un&iacute;sono cuando lleg&oacute; al tope. Y comenc&eacute; a bombear suavemente.<\/p>\n<p>&#8211; Que lindo que es as&iacute;. &ndash; dice. Esta vez ella tambi&eacute;n mirando la penetraci&oacute;n mesmerizada.<\/p>\n<p>&#8211; Es incre&iacute;ble, y est&aacute;s incre&iacute;blemente mojada.<\/p>\n<p>En el final de cada estocada me quedaba unos segundos en el fondo, apretando los m&uacute;sculos p&eacute;lvicos, lo que potenciaba mi sensaci&oacute;n de placer. Por unos minutos Claudia se frot&oacute; el cl&iacute;toris con su mano. Pero luego nos miramos a los ojos, coloc&oacute; sus manos en mis nalgas y me apret&oacute; fuerte contra ellas. Nos volvimos a besar. Su boca sab&iacute;a a restos de semen, flujos y hasta un poco de orina. No me import&oacute;. Continuamos con pasi&oacute;n de esa manera trabada e intensa en el tramo final, ajenos a cualquier racionalidad. Nuestro orgasmo fue buscado, ansiado, trabajado. E intenso para ambos, como ninguno antes.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>No, Claudia no qued&oacute; embarazada. Pero si nos comprometimos en un alegre noviazgo hasta que la vida, como hab&iacute;amos proyectado, nos llev&oacute; por caminos separados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Claudia era una chica desgarbada. Pelo enrulado casta&ntilde;o, cara redonda, algo bonita pero todav&iacute;a con alg&uacute;n resabio de acn&eacute;. Siempre llevaba unos anteojos cuyo dise&ntilde;o no la favorec&iacute;a. Su estatura era mediana, culo m&aacute;s bien amplio y tetas peque&ntilde;as. No es que fuera lo que se dice una tabla, aunque lo poco que ten&iacute;a se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20738,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-33548","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33548","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20738"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33548"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33548\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}