{"id":33609,"date":"2022-02-06T23:00:00","date_gmt":"2022-02-06T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-02-06T23:00:00","modified_gmt":"2022-02-06T23:00:00","slug":"el-voyeur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-voyeur\/","title":{"rendered":"El voyeur"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33609\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Aqu&iacute; estoy una vez m&aacute;s amparado en la oscuridad. Aprovecho la nocturnidad para espiar las vidas de los dem&aacute;s. A veces es una viejecita dando de comer a su jaur&iacute;a de gatos, otras el grupo de amigos celebrando el gol de su equipo, pero esta noche es distinta. Hoy me fijo en esa chica rubia de la quinta planta, que se pasea por su apartamento casi desnuda. La camisa de corte masculino que lleva como &uacute;nica prenda, deja ver unas bonitas piernas. Se pone de puntillas para alcanzar algo del mueble de la cocina. Un culo perfecto oculto a medias por unas braguitas blancas. El movimiento de sus pechos al caminar me descubre la ausencia de sujetador. Alguien parece que toca a su puerta.<\/p>\n<p>De un salto se ci&ntilde;e con sus brazos al cuello de su visitante, un joven con un porte imponente. Rodea la cintura del hombre con sus piernas, y mientras &eacute;l la sujeta por el culo, se funden en un beso prolongado. Esto promete, espero que no apaguen las luces. El tabique del edificio me impide la visi&oacute;n por unos instantes mientras ellos caminan desde el pasillo al sal&oacute;n del apartamento. Ajusto la lente del visor que me permite ver a gran distancia. Ella est&aacute; ahora sentada en la mesa, y su amante no deja de besarla mientras sus manos se cuelan por debajo de la camisa de la chica. Ella mueve la cabeza para exponer su cuello a la boca de &eacute;l. En esa posici&oacute;n intuyo la erecci&oacute;n abri&eacute;ndose paso entre las piernas de ella. Me estoy excitando por momentos y tengo que cambiar de posici&oacute;n. De un tir&oacute;n ella le abre la camisa a su amante, le desabrocha el cintur&oacute;n, los pantalones caen dej&aacute;ndome ver un cuerpo musculado, definido y brillante. &Eacute;l no parece tener prisa. Las manos de la rubia se meten por debajo de los b&oacute;xer del David de Miguel &Aacute;ngel, aprieta sus nalgas, sus piernas blancas se enredan en la cintura del chico, y contrastan con el moreno del hombre. &Eacute;l pasa a la acci&oacute;n.<\/p>\n<p>Se quita sus b&oacute;xer y por el visor puedo verle. Un precioso culo redondo, resping&oacute;n, unas espaldas anchas, brazos fuertes, y sobre todo una verga que desaf&iacute;a la gravedad. Una hermosa polla de un tama&ntilde;o justo, nada de exageraciones propias de leyendas urbanas. Sin perder el tiempo, despoja a la mujer de su vestimenta primero y de sus bragas despu&eacute;s, tumb&aacute;ndola boca arriba sobre la mesa de la sala. El joven se agacha, y mientras ella apoya sus pies sobre las espaldas de su amante, mete su cara entre las piernas de la hembra. El arqueo de su espalda y la boca entreabierta, delatan que su co&ntilde;o est&aacute; siendo devorado por el H&eacute;rcules. Se masajea los pechos, mueve la cabeza, no me hace falta imaginar el placer que tiene que estar recorriendo el cuerpo de esa mujer. La escena ocupa el marco redondo de mi visor, lo accesorio no importa, no existe&#8230;lo &uacute;nico que vale es la escena de una hermosa mujer recibiendo placer de su amante.<\/p>\n<p>Se pone de pie &eacute;l, se baja de la mesa ella. Intercambian las posiciones, es el hombre el que se apoya en la mesa y ella se agacha hasta tener frente a su cara el erecto falo. Ahora es ella la que deleita al hombre con una parsimoniosa mamada. El movimiento de adelantar y retrasar la cabeza, lo acompa&ntilde;a con una masturbaci&oacute;n que hace que &eacute;l eche hacia atr&aacute;s la cabeza. Veo la tensi&oacute;n de sus m&uacute;sculos a la par que la felaci&oacute;n se hace m&aacute;s r&aacute;pida. Acompa&ntilde;a los movimientos de la cabeza de la rubia colocando una mano en su nuca, mientras sigue apoyado en la mesa con la otra. Yo me sigo calentando por momentos. La desesperaci&oacute;n parece que invade los dos cuerpos. El aparente poco inter&eacute;s que &eacute;l ten&iacute;a al principio, se vuelve ansia.<\/p>\n<p>La coge en volandas y ella se sujeta a su cuello. La apoya contra la pared y la penetra con violencia. Ella grita, s&oacute;lo espero que ese apartamento est&eacute; bien insonorizado. Distingo perfectamente los movimientos de la pelvis masculina empujando contra el cuerpo de la muchacha. El cuerpo de ella se bambolea, sus tetas bailan sin control, parecen estar dici&eacute;ndose algo. Imagino la conversaci&oacute;n m&aacute;s soez posible. La acci&oacute;n dura bastante, &ldquo;menudo aguante que tienes cabr&oacute;n&rdquo; me digo a m&iacute; mismo. Aquello no parece tener fin, y los nervios me invaden. La deja en el suelo, y ella le regala otra mamada, esta vez con un pene embadurnado de sus flujos.<\/p>\n<p>Con decisi&oacute;n pero sin violencia, la levanta y la apoya contra la ventana. Esta vez los tengo de frente. &rdquo;&iexcl;Joooderr!&rdquo;, pienso de nuevo. La est&aacute; empotrando por detr&aacute;s. La cara de ella delata estremecimiento, placer. Con las manos apoyadas sobre el cristal de los ventanales, deja el suficiente hueco para que las manos de &eacute;l aprieten sus pechos mientras la folla con energ&iacute;a. Las embestidas se vuelven violentas pero entrecortadas, marcando perfectamente el movimiento, lo que delata una eyaculaci&oacute;n. Las gotas de semen caen desde la verga al suelo una vez que la sac&oacute; del interior de la chica&#8230; La luz del sal&oacute;n del &aacute;tico superior se encienden. Entra un grupo de hombres todos vestidos de oscuro. En el centro otro hombre de pelo canoso, barba y tambi&eacute;n trajeado. Enfoco el visor.<\/p>\n<p>-Base, aqu&iacute; rojo 1 -dije por el micro de mi radio port&aacute;til-.Tengo al objetivo, disparo limpio. Cambio<\/p>\n<p>-Rojo 1, aqu&iacute; base. Adelante. Roger.<\/p>\n<p>-Base, aqu&iacute; rojo 1, recibido alto y claro. Cierro.<\/p>\n<p>Fij&eacute; de nuevo el visor. La cara de mi objetivo estaba en el centro de la cruz. Mov&iacute; el cerrojo de mi fusil Accuracy de 7,62, el cartucho entr&oacute; en la rec&aacute;mara y volv&iacute; a fijar a mi objetivo. Quit&eacute; el seguro, contuve la respiraci&oacute;n y apret&eacute; ligeramente el gatillo. El silenciador apag&oacute; el sonido de la detonaci&oacute;n, y al instante pude ver como el hombre ca&iacute;a abatido de un disparo certero en la cabeza. Me arrastr&eacute; por el suelo de la azotea para no delatar mi posici&oacute;n y me fui por la escalera de incendios.<\/p>\n<p>Lo dem&aacute;s ya no importa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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