{"id":33614,"date":"2022-02-08T23:00:00","date_gmt":"2022-02-08T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-02-08T23:00:00","modified_gmt":"2022-02-08T23:00:00","slug":"verano-en-mallorca-capitulo-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/verano-en-mallorca-capitulo-5\/","title":{"rendered":"Verano en Mallorca (Cap\u00edtulo 5)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33614\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya era de noche cuando entramos al chalet de Tita, en Palma. Fuimos recibidos por las chicas filipinas, Juanita y Rosita, un par de bellezas orientales que atend&iacute;an nuestra casa, lindas de cara, cuerpo y alma, dulces y con grandes y especiales habilidades. Se encargaban de mantener el chalet, limpieza, cocina y&hellip; hasta de satisfacer los caprichos de Tita&hellip; y m&iacute;os.<\/p>\n<p>Las present&eacute; convenientemente y ellas les asignaron sus habitaciones, contiguas a la m&iacute;a, en el tercer nivel. Nos ofrecieron cena y quedamos para dentro de media hora, cosa de poder ducharnos y vestirnos.<\/p>\n<p>Durante la cena, &Aacute;ngela y Cristina se ve&iacute;an estupendas, hermosas y tranquilas. Parec&iacute;a que el ambiente de nuestra casa las relajaba. Quedamos en que esa noche &Aacute;ngela dormir&iacute;a conmigo, Cristina estar&iacute;a sola en su habitaci&oacute;n. Luego pasamos a la terraza, frente a la piscina, donde tomamos un plus caf&eacute; y convers&aacute;bamos animadamente. Cristina quer&iacute;a indagar sobre m&iacute;, quien era, de donde ven&iacute;a, as&iacute; que les coment&eacute;:<\/p>\n<p>&ndash; Soy venezolano, tengo 26 a&ntilde;os, all&aacute; en Caracas dej&eacute; madre viuda y hermana mayor ya casada. Me vine a Mallorca a los 18, invitado a pasar el verano por mi t&iacute;a Lisa, Tita cari&ntilde;osamente, quien luego me propuso que me quedara a vivir con ella y estudiara mi carrera aqu&iacute;. Eso hice, me recib&iacute; de abogado y enseguida hice un postgrado en Mercantil. En el &iacute;nterin, entr&eacute; a trabajar con uno de mis profesores en su Gabinete Jur&iacute;dico, donde actualmente ocupo una plaza de Abogado Junior entre otros 3 abogados m&aacute;s. Tengo una relaci&oacute;n especial con Tita, muy muy especial. Es la mujer que amo, con quien vivo y comparto todo. Ella es la ex esposa del menor de mis t&iacute;os paternos. Se separaron hace a&ntilde;os, porque ella no pudo darle hijos, pero la relaci&oacute;n de cari&ntilde;o y amistad con mis padres continu&oacute; intacta. Cuando termin&eacute; el bachillerato, el liceo, all&aacute; en Caracas, Tita estaba de visita y me ofreci&oacute; venirme con ella a Mallorca por el verano, que ya hab&iacute;a comenzado. Mi madre, ya viuda para entonces, dijo que si y me lanc&eacute; a esta aventura que ha sido mi vida con ella. Al principio nos comport&aacute;bamos como t&iacute;a y sobrino, pero en poco tiempo dimos pasos irreversibles hacia lo que hoy tenemos. Nos amamos, pero cada uno tiene su propia vida y sus espacios. Ella tiene sus amantes, adem&aacute;s de m&iacute; y yo, pues, aqu&iacute; estoy contigo, &Aacute;ngela. Salgo con chicas cuando quiero y con cuantas yo desee, pero realmente solo me siento bien con ella y ahora me encontr&eacute; contigo y me siento muy bien por ello. En este momento, Tita est&aacute; con uno de sus amantes, Antonio, en Venezuela, en Canaima, Salto &Aacute;ngel. Tal vez esta noche llame, si se logra comunicaci&oacute;n. Para el pr&oacute;ximo domingo ellos estar&aacute;n ac&aacute;, as&iacute; que, si vuelven conmigo, la podr&aacute;n conocer.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela me miraba dulcemente, con esos ojazos que me enamoraban y me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Y t&uacute; crees que ser&iacute;a correcto que vengamos a su casa, a sus dominios? &iquest;No le molestar&aacute;?<\/p>\n<p>Yo le respond&iacute;:<\/p>\n<p>&ndash; Para nada, somos muy civilizados. A ella le agradar&aacute;n, es una persona de mente muy abierta, sumamente simp&aacute;tica. Estoy seguro que le gustar&aacute; conocer a quien me tiene atrapado en este momento.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela sonre&iacute;a, segu&iacute;a mir&aacute;ndome con esa dulzura que me amarraba a ella y Cristina entonces intervino:<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Te sientes atrapado por mam&aacute;? &#8211; a lo que respond&iacute;:<\/p>\n<p>&ndash; Si, Cristina, estoy atrapado. Nunca hab&iacute;a conocido a una mujer como ella. Les advierto una cosa, Lisa es el amor de mi vida, eso no lo discuto con nadie, pero desde que conoc&iacute; a tu mam&aacute;, todo ha cambiado para m&iacute;. Bien s&eacute; que &Aacute;ngela est&aacute; casada, que tiene una familia y una vida hecha, que hay a&ntilde;os de diferencia entre nosotros, que ella vive en Madrid, pero siento que nada de eso importa. Yo soy un hombre educado, de buenas costumbres, con principios, pero como bien dice Tita, de mente abierta. Cuando conoc&iacute; a tu mam&aacute;, mejor dicho, cuando la vi la primera vez, qued&eacute; prendado de ella. Por eso me met&iacute; a sacarla de all&iacute;, quiz&aacute;s arriesg&aacute;ndome a meterme en problemas. No lo pens&eacute;, esa mujer me atrap&oacute; y por ella hubiera hecho cualquier cosa en ese momento. Luego, que ustedes sus hijos, su familia, nos vieran esa noche en la cama, me turb&oacute;, pero segu&iacute; adelante por&hellip; por ella. Me pareci&oacute; y as&iacute; lo sent&iacute;a entonces, descarado de mi parte meterme en la vida, la casa y la familia de una mujer casada, frente a sus hijos. Pero a ella no le import&oacute;, entonces &iquest;Porque iba a importarme a m&iacute;?<\/p>\n<p>&Aacute;ngela me mir&oacute;, como avergonzada, baj&oacute; la cabeza, pero de pronto nos dijo:<\/p>\n<p>&ndash; Esto que les voy a decir a ustedes dos ahora, no lo repetir&eacute; nunca m&aacute;s y menos a otras personas. A ti, Cristina, mi hija, te adoro por encima de todas las cosas, as&iacute; como a Niko. Ustedes son mi cielo y mi sol. Tu padre, por otra parte, ha sido mi esposo y por qu&eacute; no decirlo, mi amante durante 23 a&ntilde;os. El hombre que me ha hecho feliz en la cama, muy feliz, tengo que reconocerlo, pero el que tambi&eacute;n me ha sometido como persona, me ha minimizado. Sabes bien, hija, que soy una persona cordial, alegre, pero sin derecho a manifestarme, soy una sumisa. Eso ha hecho de mi tu padre. Y me ha puesto los cuernos a su gusto, todos estos a&ntilde;os con muchas y diversas mujeres, algunas de las cuales reconozco que pintan bien, pero otras que considero que me ha insultado al acostarse con ellas. No voy a puntualizar, pero yo le he devuelto algunos de esos cuernos, con amigos suyos, para que le doliera. Y &eacute;l lo sabe, ha acusado el golpe m&aacute;s de una vez. &iquest;Por qu&eacute; seguimos juntos? Porque soy su hembra y &eacute;l es mi macho. Solo por eso. Este verano, como de costumbre, nos trajo ac&aacute; a Mallorca, la oportunidad anual para deshacerse de nosotros y hacer a sus anchas. S&oacute;lo estuvo con nosotros cinco d&iacute;as y se regres&oacute; a Madrid por &ldquo;asuntos urgentes que requieren su presencia&rdquo;. Claro, desde aqu&iacute; no pod&iacute;a cogerse a la mujer de su socio, a su secretaria ni a la nueva amante que se puso en primavera. As&iacute; que se fue. Y yo, se supon&iacute;a que deb&iacute;a comportarme como la esposa abnegada, sumisa, de siempre. Cuidar de la familia en su ausencia. &Eacute;l, que siempre habla de rectitud, de respeto, de valores y principios. Pero con el pene no reconoce nada de eso. Por eso me fui de marcha con ustedes, a buscarme una diversi&oacute;n. Por eso fui tan descarada con Miguelito, ese lindo chico que me llev&eacute; a casa la otra noche y que exprim&iacute; durante dos noches y sus d&iacute;as. Ustedes se escandalizaron, pero yo ya no pod&iacute;a m&aacute;s. Por eso sal&iacute; a la disco con ustedes esa noche en que el degenerado de Sa&uacute;l me vendi&oacute; a los &ldquo;negros&rdquo;. Pudo haberme costado caro, porque una cosa es tener sexo maravilloso con un lindo Miguelito y otra muy diferente ser ultrajada por cuatro mulatos salvajes, con pollas gigantescas. Cuando Ale me ha contado como encontraron a su amiga Pili, me dio escalofr&iacute;os, porque pudo haberme pasado a m&iacute; tambi&eacute;n. Pero lo he hecho porque en esencia, no solamente soy &Aacute;ngela Rodas, esposa de Federico Carrillo, madre de Cristina y Nicolas, ama de casa. No, soy primero que nada una mujer y este hombre que est&aacute; aqu&iacute; a mi lado me ha hecho sentirme as&iacute;, mujer, deseada. Me ha hecho gozar como nadie, me ha convertido en su hembra. Eso es lo que soy en este momento, la hembra de este macho. Y as&iacute; quiero seguir. Lo siento, hija, porque s&eacute; que amas a tu padre, pero necesito ser sincera contigo. A ti no te podr&iacute;a enga&ntilde;ar nunca.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela se levant&oacute; y se fue a la habitaci&oacute;n, a llorar. Cristina intent&oacute; seguirla, pero la detuve:<\/p>\n<p>&ndash; D&eacute;jala, necesita estar sola. Dale espacio y tiempo. Es tu madre, pero como ella lo ha explicado bien, tambi&eacute;n es una persona, una mujer&hellip; y tiene necesidades.<\/p>\n<p>Cristina y yo permanecimos sentados en la terraza, fumando y bebiendo una copa de brandy Duque de Alba. Nos mir&aacute;bamos, pero aparentemente no ten&iacute;amos nada que decirnos. Permanecimos callados hasta que &Aacute;ngela regres&oacute;:<\/p>\n<p>&ndash; Hija, &iquest;Me has entendido? &iquest;Me comprendes? Quiero saber de tus labios que piensas de m&iacute;, si te parece que me volv&iacute; loca de repente, si piensas que soy una maldita zorra, una ego&iacute;sta que solo piensa en s&iacute; misma. Dime algo, si necesitas abofetearme por puta, hazlo, pero te necesito&hellip; &#8211; la chica miraba a su madre, con esa dulzura t&iacute;pica de ella; se le arrim&oacute; y empez&oacute; a mesarle los cabellos, a acariciarle las mejillas; le dio un beso en la frente y le dijo:<\/p>\n<p>&ndash; Mami, te amo&hellip; y te admiro. Eres una persona maravillosa, siempre has sido una buena madre y he comprendido todo lo que me acabas de confesar. Lamento mucho que hayas pasado por esas cosas. Ciertamente amo a mi padre, pero madre es solo una y padre, pues cualquiera podr&iacute;a serlo. Primero t&uacute; que nadie en mi coraz&oacute;n. Te apoyar&eacute; en todo, incondicionalmente, porque te amo. Si Alejandro te hace feliz, qu&eacute;date con &eacute;l. Es tu vida y solo a ti te corresponde vivirla. Y Niko te apoyar&aacute; igualmente, conf&iacute;a en m&iacute;. Es mi hermano y lo conozco mejor que nadie. Sabes que cuando estoy triste, me gusta dormir con &eacute;l. Te advierto, Alejandro, no hacemos nada raro, duermo abrazada a su espalda, encucharados, pero yo detr&aacute;s de &eacute;l. All&iacute; solo hay amor de hermanos, &eacute;l me protege de mis demonios desde que &eacute;ramos unos cr&iacute;os y me respeta, por eso recurro a &eacute;l. Es la &uacute;nica otra persona en este mundo en quien conf&iacute;o. Mam&aacute; y Niko. Y tal vez a partir de ahora, podr&iacute;a ser que en ti. Me has parecido un buen hombre, hasta ahora y me ilusion&oacute; mucho cuando, casi sin conocerme, le dijiste al desgraciado ese que ni se le ocurriera tocarnos a mam&aacute; y a m&iacute; y luego lo golpeaste cuando me toc&oacute;. Eso me qued&oacute; grabado. Y si tienes a mi madre tan contenta, pues que les aproveche. Lo digo de coraz&oacute;n &#8211; se levant&oacute;, le dio un par de besos cargados de amor a su madre y otros a m&iacute;, en las mejillas. Dio las buenas noches y se retir&oacute;.<\/p>\n<p>Nos quedamos disfrutando de una &uacute;ltima copa de brandy y luego la tom&eacute; de la mano y me la llev&eacute; a la habitaci&oacute;n. P&iacute;caramente me dijo que ya iba siendo hora de que le diera su tratamiento. Entramos en mi habitaci&oacute;n y le pregunt&eacute; si necesitaba algo de sus cosas, que estaban en la otra habitaci&oacute;n, la que le hab&iacute;an asignado las chicas. Y con su mejor cara de zorra me dijo:<\/p>\n<p>&ndash; Todo lo que necesito lo tengo aqu&iacute; &#8211; dijo se&ntilde;al&aacute;ndome a m&iacute; &#8211; y aqu&iacute; &#8211; dijo se&ntilde;alando a lo largo de su hermoso cuerpo. Se quit&oacute; el vestido, quedando totalmente desnuda pues no llevaba ropa interior, entr&oacute; al ba&ntilde;o a hacer pis y luego de lavarse, entr&oacute; en la cama. All&iacute; se acost&oacute; boca arriba, a esperarme mientras yo me preparaba.<\/p>\n<p>Esa noche fue de fuegos artificiales, tuve que pedirle que mordiera la almohada, para que no gritara. Se hab&iacute;a acostumbrado a ello, all&aacute; en su casa, pero yo no quer&iacute;a esos espect&aacute;culos aqu&iacute;, en la casa de Lisa&hellip; y m&iacute;a, por supuesto. Me parec&iacute;a necesario un m&iacute;nimo de decoro. Estuvo de acuerdo, medio avergonzada y se dedic&oacute; a gozar en silencio, pero no pod&iacute;a evitar gemir. Y gimi&oacute; mucho. Despu&eacute;s del segundo polvo, bestial, le dije que necesitaba dormir de verdad, porque ten&iacute;a que trabajar en la ma&ntilde;ana. Nos abrazamos y as&iacute; dorm&iacute; como un lir&oacute;n hasta la madrugada. Cuando se despert&oacute;, le dije de inmediato que no m&aacute;s polvos hasta la noche. Frunci&oacute; la boca como ni&ntilde;a rega&ntilde;ada y se volte&oacute; para seguir durmiendo. Me ba&ntilde;&eacute;, me vest&iacute; formalmente, de traje y corbata y baj&eacute; a desayunar.<\/p>\n<p>Me recibieron las chicas, les di sus correspondientes besos en sus boquitas sensuales y desayun&eacute;. Luego les di instrucciones:<\/p>\n<p>&ndash; Por favor, ni&ntilde;as, esas mujeres, madre e hija, son mis invitadas. Ati&eacute;ndanlas como solo ustedes saben. Que no les falte nada, que no se aburran. En ustedes conf&iacute;o &#8211; y me fui a buscar mi coche para dirigirme al centro de la ciudad.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip; alg&uacute;n d&iacute;a&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ya era de noche cuando entramos al chalet de Tita, en Palma. 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