{"id":33669,"date":"2022-02-12T23:00:00","date_gmt":"2022-02-12T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-02-12T23:00:00","modified_gmt":"2022-02-12T23:00:00","slug":"un-inconveniente-afortunado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-inconveniente-afortunado\/","title":{"rendered":"Un inconveniente afortunado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33669\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>No hab&iacute;a visto a Laura en dos a&ntilde;os, hasta aquel encuentro casual en el subte. La empresa donde trabajamos juntos, una peque&ntilde;a firma de veinte empleados ten&iacute;a un ambiente laboral t&oacute;xico, a veces hasta violento. Moldeado a la personalidad de su due&ntilde;o, Francisco. O mejor dicho Francesco. Un tano sangu&iacute;neo y grit&oacute;n, disconformista y de car&aacute;cter dif&iacute;cil. Se le ocurri&oacute; que quer&iacute;a un manager profesional para poner para ordenar su empresa la cual cre&iacute;a era un caos. El problema que pronto descubr&iacute; es que en realidad la fuente del caos era el mismo. Trat&eacute; de hacer lo m&iacute;o por un tiempo, pero pronto le di la mano con cortes&iacute;a y frialdad y me fui a buscar nuevos horizontes. Nada relevante pod&iacute;a ser corregido.<\/p>\n<p>Desde el primer d&iacute;a Laura me calentaba a sobremanera. Rubia, ojos azules penetrantes, un car&aacute;cter extrovertido y divertido, y un sentido del humor &aacute;cido, igual al m&iacute;o. Su rostro anguloso pero de bellos rasgos. Su boca amplia y sus dientes blancos fueron hechos para re&iacute;r. Pero por sobre todo Laura ten&iacute;a un tremendo par de tetas. Incre&iacute;bles. Y sab&iacute;a vestirlas bien, en parte tambi&eacute;n para distraer la atenci&oacute;n de su cola quiz&aacute;s algo grande, y su contextura m&aacute;s bien robusta. Tampoco era muy alta. Deb&iacute;a medir alrededor de 1.55. Nos llev&aacute;bamos bien y ella claramente se daba cuenta de lo que me produc&iacute;a. Nuestro sentido de la iron&iacute;a y gusto por los comentarios de doble sentido nos mantuvieron siempre en tensi&oacute;n sexual.<\/p>\n<p>De cualquier manera, m&aacute;s all&aacute; de los frecuentes flirteos, lo cierto es que mi cabeza (la de arriba) siempre prim&oacute;. A los 48, casado y con hijos, estuve siempre entreverado con el sexo recreativo, pero le daba este car&aacute;cter con rigor: sin lazos sentimentales posibles y a eso ayuda una sana distancia. Muy dif&iacute;cil con una compa&ntilde;era de trabajo. Y menos en un ambiente laboral, que como dije no era el mejor. Hab&iacute;a empleados que ni siquiera se dirig&iacute;an la palabra entre ellos y esc&aacute;ndalos de amor&iacute;os e infidelidades cinematogr&aacute;ficos, entre otras cosas. Y yo deb&iacute;a ganarme y ejercer autoridad en ese quilombo. Con experiencia en esos menesteres, sab&iacute;a que avanzar a Laura era una receta para el desastre. Mas a&uacute;n con una chica de 32, soltera y sin pareja estable, de las que extienden quiz&aacute;s un poco m&aacute;s de la cuenta los a&ntilde;os de boliche y sexo casual, pero que en un plano &iacute;ntimo sienten a&ntilde;oran una relaci&oacute;n duradera.<\/p>\n<p>Pero ese d&iacute;a en el subte, en el mismo trayecto que habitualmente compart&iacute;amos a salida de la oficina, liberado de aquella otra carga, pens&eacute; que quiz&aacute;s deb&iacute;a aprovechar la suerte y tratar de avanzar en una aventura.<\/p>\n<p>&#8211; Jorge, &iexcl;tanto tiempo!<\/p>\n<p>&#8211; Hola Lau, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;s? &iquest;Qu&eacute; es de t&uacute; vida? &iquest;Segu&iacute;s con ese desgraciado?<\/p>\n<p>&#8211; Si, no me hables. Cada vez peor, pero el sueldo lo sigue pagando y no tengo otra.<\/p>\n<p>Cierto, la eterna crisis econ&oacute;mica de mi pa&iacute;s no trata a todos por igual. A ella peor que a m&iacute;. Conversamos de esto, de aquello y de la vida. Aunque la notaba un poco extra&ntilde;a. Quiz&aacute;s dispersa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te sent&iacute;s bien?<\/p>\n<p>&#8211; Si&#8230; No, bueno, me pele&eacute; a los gritos con el Tano y me fui dando un portazo&#8230; Nada nuevo.<\/p>\n<p>Exactamente as&iacute;, ese tipo de situaciones no eran infrecuentes es esa oficina.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquila. Ya sabes como es. Y as&iacute; de sorete igual no echa a nadie. Solo maltrata. El corte lo pones vos cuando decid&iacute;s hacerlo. Lo hablamos muchas veces. &ndash; &ldquo;&iexcl;Listo!&rdquo; pens&eacute;. Era mi oportunidad. &ldquo;Le invito un caf&eacute; con la excusa de charlar sobre eso y vemos a donde llego.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; Si &ndash; dijo dubitativa &ndash; bueno en realidad&hellip; pero el caso es que ya ten&iacute;a que ir al ba&ntilde;o hace rato, me fui en la bronca de la discusi&oacute;n y me estoy re-meando.<\/p>\n<p>Esto &uacute;ltimo lo agreg&oacute; susurrado al o&iacute;do, estirando un poco el cuello, ya que le llevo 15 cent&iacute;metros. Est&aacute;bamos parados uno frente a otro, en el vag&oacute;n que ya iba bastante lleno. En el espacio reducido apoyaba circunstancialmente sus tremendas lolas sobre mi pecho. Vest&iacute;a una blusa blanca, que las conten&iacute;a con algo de esfuerzo en sus botones y con la ayuda de un corpi&ntilde;o que se adivinaba de encaje blanco. Su largo llegaba apenas hasta la cintura insinuando algo de piel arriba del jean celeste lavado muy ajustado.<\/p>\n<p>&#8211; Che, &iexcl;pero es corto el viaje! &iquest;Tomaste mucho caf&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; No ni hab&iacute;a. Tom&eacute; dos de esos tecitos de hierbas que supuestamente te calman los nervios.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Los del sobrecito lila?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Si esos! Los que te gustaban a vos.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No boluda! &iexcl;Son diur&eacute;ticos! A m&iacute; me hac&iacute;an mear todo el tiempo&#8230;Bueno, tranquila. Mejor sigamos charlando de otras cosas as&iacute; te distra&eacute;s.<\/p>\n<p>Todo el di&aacute;logo fue tambi&eacute;n al o&iacute;do, casi abraz&aacute;ndonos. Aunque prudentemente trataba de tener mi cintura separada. Mi erecci&oacute;n ya podr&iacute;a ser perceptible. Con Laura en el subte era la norma. Conversando cerquita por el gent&iacute;o como a punto de chapar, no colaboraba en mi esfuerzo por no calentarme con ella. Pero los movimientos nerviosos de sus piernas ya claramente no ten&iacute;an que ver con mantener el equilibrio en el movimiento del subte, y ocasionalmente descansaba el peso en una cruzando la otra con fuerza, inclin&aacute;ndose levemente hacia adelante, y en consecuencia volviendo a descansar suavemente sus pechos en el m&iacute;o. Por un momento, en una breve y furtiva mirada a sus tetas (siempre hab&iacute;a breves y furtivas mirada a sus tetas cuando la ten&iacute;a cerca) me pareci&oacute; que sus pezones ahora se marcaban en las prendas que los conten&iacute;an. &ldquo;Que cagada&rdquo; pensaba. &ldquo;que oportunidad para aun caf&eacute; casual cerca de su parada y esta mina tiene la cabeza en correr a su casa al ba&ntilde;o&#8230; bueno, igual el reencuentro es una buena justificaci&oacute;n para chatear ma&ntilde;ana ver qu&eacute; onda&rdquo;.<\/p>\n<p>De cualquier manera la conversaci&oacute;n &quot;de otras cosas&quot; dur&oacute; poco. La formaci&oacute;n fren&oacute; y se detuvo entre estaciones. Nada raro en la hora pico.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No te puedo creer! &iexcl;Justo ahora, la puta madre! &#8211; Dijo nerviosa.<\/p>\n<p>Los siguientes minutos nos quedamos en silencio.<\/p>\n<p>&#8211; Arranc&aacute; subte de mierda. &ndash; murmur&oacute; apretando los dientes.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Tan mal Lau? &ndash; Una idea para intentar aprovecharme de su problema me vino a la cabeza.<\/p>\n<p>&#8211; Peor. No aguanto m&aacute;s Jorge. &iexcl;Me meo encima! &iquest;Qu&eacute; hago? &#8211; me susurra casi entre l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno a ver&#8230;&#8230; primero: colg&aacute; la cartera en la otra mano. Yo me quedo cerquita tuyo, y la otra mano, que ten&eacute;s de lado de la puerta, no se ve. Desabrochate el bot&oacute;n del pantal&oacute;n para aflojar un poco la vejiga porque en ese jean te queda de infarto pero parece que te lo calzaron a presi&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Me van a ver.<\/p>\n<p>&#8211; Te digo que no. &#8211; Ella estaba con su espalda sobre las divisiones que separan las puertas de los asientos y su derecha sobre la puerta, yo a su frente. Es interesante como en un lugar abarrotado de gente hay determinados espacios de intimidad. Bien lo saben los pungas.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y cu&aacute;ndo se abra la puerta?<\/p>\n<p>&#8211; En pr&oacute;xima estaci&oacute;n se baja del otro lado, no de este.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y la siguiente?<\/p>\n<p>&#8211; Y la siguiente bajamos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Bajamos? &iquest;Y a d&oacute;nde voy? &iquest;Hay alg&uacute;n caf&eacute;&#8230; fff&#8230;. &#8211; inspir&oacute; profundo y contuvo la respiraci&oacute;n, me apoy&oacute; la cabeza en el hombro, y percib&iacute; su cuerpo temblar con el esfuerzo. Tambi&eacute;n pude ver que se colocaba la mano en la entrepierna. Exhal&oacute; al poder controlarse. &#8211; No puedo, Jorge, no aguanto m&aacute;s&hellip; te dec&iacute;a, &iquest;Sab&eacute;s de un caf&eacute; cerca?<\/p>\n<p>&#8211; Ning&uacute;n caf&eacute;. A un departamento m&iacute;o. &iquest;Viste lo que te ven&iacute;a contando? &iquest;Qu&eacute; ahora estoy invirtiendo en departamentos viejos y recicl&aacute;ndolos para ganarme la vida? Bueno, uno que acabo de terminar y estoy sacando a la venta esta justo a la salida de esta estaci&oacute;n de subte. Est&aacute; vac&iacute;o, ni papel higi&eacute;nico hay, pero no creo que te importe. &ndash; Era mi carta. Quiz&aacute;s hasta le pod&iacute;a avanzar all&iacute; mismo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Genio! &#8230;. El asunto es que llegue. Creo que si esto no arranca en cinco minutos me hago. No s&eacute; c&oacute;mo voy a caminar as&iacute; por la estaci&oacute;n. &iexcl;Y esta mierda sigue parada!<\/p>\n<p>&#8211; Tranqui. Obvio que vas a poder.<\/p>\n<p>Por el altoparlante anunciaron que hab&iacute;a un desperfecto en la formaci&oacute;n que nos preced&iacute;a y que en breves minutos se liberaba la l&iacute;nea. Lo que esto significaba, ya que era algo demasiado com&uacute;n), es que bajaban todo el pasaje del tren de adelante, y lo hac&iacute;an seguir solo con el motorman, para desviarlo al taller m&aacute;s adelante. Eso significaba que toda la gente que hab&iacute;a descendido iba a pretender abordar nuestra formaci&oacute;n. En la hora pico, significaba que &iacute;bamos a estar apretados como sardinas. Los &ldquo;breves&rdquo; minutos fueron veinte. Laura conversaba cada vez menos y su frente traspiraba un poco. Finalmente, con un traqueteo el tren se puso en marcha y avanzo a la siguiente parada. All&iacute; el subte se llen&oacute; al m&aacute;ximo. Ya no era necesario sostenerme en alg&uacute;n barral. La presi&oacute;n del gent&iacute;o me sosten&iacute;a de pie. Laura realmente la estaba pasando mal. Mi pelvis qued&oacute; inevitablemente apoyada contra su mano, que manten&iacute;a cerca su entrepierna. Era imposible que no sintiera mi erecci&oacute;n. Una descortes&iacute;a, pero inevitable. Descans&oacute; su cabeza levemente sobre mi hombro, respirando profundo. &ldquo;Please cuidado con mi pantal&oacute;n&rdquo;, estuve a punto de decir una de mis bromas &aacute;cidas pero ya hubiera sido cruel. En cambio, deslic&eacute; una mano hasta colocarla en su cintura (lo m&aacute;s parecido a un abrazo que me permit&iacute;a el apretujamiento), m&aacute;s en un gesto de empat&iacute;a que de sensualidad. Una cosa es el deseo, pero Laura era una buena mina y yo no era tan hijo de puta.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y cu&aacute;ndo bajemos, es muy lejos? &ndash; me susurra.<\/p>\n<p>&#8211; Salimos al and&eacute;n, tenemos una escalera mec&aacute;nica corta, luego atravesamos el patio frente a la boleter&iacute;a. Todo este tramo hay gente. Giramos en un pasillo y subimos otra escalera mec&aacute;nica larga, all&iacute; generalmente no hay nadie. Luego otro tramo de escalera com&uacute;n, salimos a una plaza seca, unos metros m&aacute;s y llegamos a la calle. Contiguo a esta est&aacute; el edificio, no hay portero y generalmente no hay gente, y debemos llegar al segundo piso.<\/p>\n<p>&#8211; Ok. Abrochame el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Yo no puedo, tengo una mano con la cartera, y con la otra sola no puedo.<\/p>\n<p>Maniobr&eacute; mis manos furtivamente en el &iacute;nfimo espacio hasta sujetar ambos lados de prenda, encontr&aacute;ndome con su mano que tambi&eacute;n estaba por all&iacute;. Los ce&ntilde;&iacute; mientras exhalaba, y luego le sub&iacute; el cierre. Lleg&aacute;bamos a la estaci&oacute;n y la puerta se abri&oacute; a nuestro lado. Mas que bajarnos, la presi&oacute;n de la gente nos empuj&oacute; al and&eacute;n. La tom&eacute; del brazo y caminamos en silencio, ella con pasos muy cortos y nerviosos, por el and&eacute;n. Luego subimos la primera escalera mec&aacute;nica, cruzamos el patio de la boleter&iacute;a. Giramos en el corredor, avanzamos hasta la segunda escalera mec&aacute;nica, donde como hab&iacute;a anticipado no hab&iacute;a nadie. Al subirse delante de m&iacute; Laura lanz&oacute; un quejido, puso ambas manos en su entrepierna con fuerza, y se agach&oacute; hasta quedar casi en cuclillas. Yo estaba un escal&oacute;n m&aacute;s abajo tras ella, con lo cual apoyo ahora su culo en mi verga. Llegamos arriba, y rode&eacute; su hombro con mi brazo para acompa&ntilde;arla en la escalera, que ella subi&oacute; con ambas manos en su entrepierna, atenta a que nos pudi&eacute;ramos cruzar con gente. Cuando salimos a la plaza seca procur&oacute; normalizar su postura al caminar, y pod&iacute;a sentir la tensi&oacute;n en todo su cuerpo. Abrimos a la puerta de calle (ya ten&iacute;a la llave lista en mi mano), fuimos hasta los ascensores&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No, no, no!<\/p>\n<p>Ninguno estaba en planta baja. Laura mov&iacute;a r&aacute;pidamente sus piernas golpeando los pies en el piso. La acompa&ntilde;&eacute; finalmente dentro del ascensor.<\/p>\n<p>&#8211; Ayyy&hellip; &#8211; Laura se pone en cuclillas dando respiraciones cortas y profundas.<\/p>\n<p>Llegamos, y corre por el pasillo delante de m&iacute;, con trancos cortos hasta que llegamos a la &uacute;ltima puerta la cual abro de sin demora.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ah&iacute;, a la izquierda!<\/p>\n<p>Laura corre, apenas entorna la puerta del ba&ntilde;o y en un segundo la escucho descargar el meo m&aacute;s largo y fuerte que vi en mi vida. Por Dios como deb&iacute;a estar de llena la vejiga de esa mujer.<\/p>\n<p>Enciende la luz de ba&ntilde;o y la escucho suspirar relajada.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Mejor Lau? Llegaste.<\/p>\n<p>&#8211; Si boludo. O no tanto.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No tanto?<\/p>\n<p>&#8211; Mi pantal&oacute;n esta mojado, la toallita est&aacute; saturada y mi bombacha es un enchastre y desbord&oacute; bastante al pantal&oacute;n. &iquest;Tenes algo para secarlas?<\/p>\n<p>&#8211; Y&hellip; no. Habr&aacute;s visto que el departamento est&aacute; vac&iacute;o. &#8211; Literalmente. Vac&iacute;o, reci&eacute;n terminado, y preparado para ser mostrado para la venta.<\/p>\n<p>&#8211; No, imaginate que no vi nada. &ndash; su tono mostraba que recuperaba algo de su alegr&iacute;a habitual.<\/p>\n<p>-Ya s&eacute;. Pas&aacute;melos los pongo al lado del termotanque que est&aacute; encendido. En 30 minutos se<\/p>\n<p>Con el calorcito y la ventilaci&oacute;n se secan lo suficiente. Al menos el jean&hellip;.<\/p>\n<p>Me los pasa entreabriendo la puerta, los voy a colgar en ese lugar. &ldquo;Que mierda&rdquo;, pens&eacute;. &ldquo;Ac&aacute; en el departamento solos, pero con Laura habiendo pasado probablemente la situaci&oacute;n m&aacute;s vergonzosa de su vida. Es no da para m&aacute;s que una conducta de hermano mayor&rdquo;. Siento correr el agua del bidet.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Tampoco una toalla?<\/p>\n<p>&#8211; Mmmm tampoco&hellip; a secarse al aire, jaja &#8211; al tiempo que me sentaba en el piso desierto del cuarto de estar, y comenzaba a chequear mensajes en mi celular.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y ahora?<\/p>\n<p>&#8211; Y ahora vos estas all&aacute;, yo ac&aacute;, y conversamos un poco de la vida mientras se secan tus pantalones&hellip; &#8211; la escucho revolver la cartera, seguramente buscando tambi&eacute;n su celular.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias por lo que hiciste. Me da mucha verg&uuml;enza todo, y espero que sigas con esa frase que repet&iacute;as acerca de que los caballeros no tienen memoria.<\/p>\n<p>&#8211; Para eso est&aacute;n los amigos, y respecto a lo otro, justo estaba subiendo el &uml;Story&uml; en Instagram, con la foto de tus jeans sec&aacute;ndose.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Que pelotudo que sos! &#8211; rio &ndash; Ya imagino el texto: &quot;Laura Rodriguez se me&oacute; encima y su pantal&oacute;n se orea junto a un termotanque mientras la protagonista intenta secar su concha&quot;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Que feo son&oacute; eso &uacute;ltimo! Trat&aacute; de que nunca se seque del todo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Jorge! &ndash; Rio a carcajadas. &ndash; Me hac&eacute;s poner colorada.<\/p>\n<p>&#8211; Vos no te pon&eacute;s colorada, sos m&aacute;s malvada que yo.<\/p>\n<p>&#8211; Si estoy colorada.<\/p>\n<p>&#8211; A ver, pasame una selfie. &#8211; Me pasa una por chat, sacada desganadamente desde abajo, probablemente con el celular apoyado en sus rodillas.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Vistes?<\/p>\n<p>&#8211; No, no veo nada, me ocult&aacute;s tu cara con las tetas. &ndash; dije entre risas.<\/p>\n<p>&#8211; Bien que te gustaron siempre mis tetas, Jorgito. Pero nunca avanzaste&#8230;. &ndash; la &uacute;ltima oraci&oacute;n la dijo en otro tono, m&aacute;s seria, hasta con cierta melancol&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Si es cierto. Est&aacute;s rebuena Lau, y me gust&aacute;s mucho. Tenemos mucha onda y no soy ning&uacute;n santo. &iquest;Pero en ese puter&iacute;o? Acordate lo que me costaba. Ya estoy algo viejo Laura, y veces uso m&aacute;s la cabeza.<\/p>\n<p>&#8211; Tu otra cabeza suger&iacute;a otra cosa en el subte. &#8211; Su voz ya no ve&iacute;a de dentro del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Yo ten&iacute;a la vista en el celular durante la conversaci&oacute;n. Giro la cabeza y la veo parada junto a la puerta del ba&ntilde;o, desnuda de la cintura para abajo. Su cara con su amplia sonrisa y sus hoyuelos, sus ojos azules penetrantes clavados m&iacute;. Sus muslos generosos pero bien torneados enmarcaban una concha carnosa, jugosa, perfectamente depilada. &ldquo;El arco del triunfo&rdquo; &ndash; me vino a la mente una met&aacute;fora que us&aacute;bamos de j&oacute;venes con unos amigos.<\/p>\n<p>En silencio me pongo de pie y me acerco.<\/p>\n<p>&#8211; Que linda que sos&#8230; pero&#8230; pero&#8230; el vino franc&eacute;s tambi&eacute;n est&aacute; incluido en el men&uacute;, supongo.<\/p>\n<p>Y sonre&iacute; p&iacute;caro mientras extend&iacute;a la mano y comenzaba a desabrochar los botones de la blusa. Abierta la blusa, la empuj&eacute; suavemente hasta que cay&oacute; tras sus hombros, y en el mismo movimiento la acerqu&eacute;, alcanc&eacute; el broche de su corpi&ntilde;o y lo abr&iacute;. Libres sus senos de la prenda, hice una pausa contemplar tan sublime perfecci&oacute;n. Del tama&ntilde;o de melones, maravillosamente formados y a&uacute;n sin palparlos, decididamente suyos: no hay cirujano pl&aacute;stico que pueda lograr eso.<\/p>\n<p>&#8211; Uauuu&hellip;.<\/p>\n<p>Dije mientras las acarici&eacute; hasta como pidiendo permiso. Sabore&eacute; con mis manos la consistencia de lo natural. Masaje&eacute; sus areolas medianas, pellizqu&eacute; t&iacute;midamente sus pezones generosos, que se endurecieron a mi tacto.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Suficiente para levantar un viejo? &#8211; Bromea con sorna.<\/p>\n<p>Sin dejar de mirarla a los ojos, afloj&eacute; mi cintur&oacute;n, desabroch&eacute; mis pantalones, los cuales dej&eacute; caer con mis calzoncillos. Mi erecci&oacute;n salt&oacute; hacia el frente como resorte. Tom&eacute; su mano, y la coloqu&eacute; sobre mi pene, sin romper el contacto visual.<\/p>\n<p>&#8211; Eso parece. &ndash; agreg&oacute;.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a sobar mi miembro suavemente, y baj&oacute; la vista para mirarlo por primera vez.<\/p>\n<p>&#8211; Ummm&hellip; pasable. &ndash; me provoc&oacute;. No soy superdotado pero no tengo nada de qu&eacute; avergonzarme.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Pasable? &ndash; la expresi&oacute;n p&iacute;cara de su rostro iluminado y hermoso me llamaba a comerla a besos.<\/p>\n<p>Sin mediar otra palabra, nos abrazamos, y nos entrelazamos en un profundo y largo beso. Mientras nos com&iacute;amos la boca, flexion&eacute; un poco mis piernas ya acomod&aacute;ndome con una mano le coloqu&eacute; mi pija entre las piernas, no para penetrarla, sino simplemente para apoyar el largo de mi erecci&oacute;n en la ranura caliente, cosa que adoro.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;De parados? &iquest;O en el piso duro? Que mal. Mejor lo dejamos para otra vez &ndash; claro que su lenguaje corporal no acompa&ntilde;aba su broma.<\/p>\n<p>Entre besos ni la fui haciendo retroceder lentamente al peque&ntilde;o ba&ntilde;o y dentro se sent&oacute; en el borde del el vanitory. Mordisque&eacute; los l&oacute;bulos de sus orejas y bes&eacute; su cuello, descendiendo lento hacia los objetos de mi deseo, donde me entretuve largo con mi lengua y mis manos, incitado por sus suaves gemidos. Sin prisa continuaron mis besos en su panza dura de gimnasia, su ombligo, sus ingles y sus entrepiernas, que gradualmente fue separando m&aacute;s, apoyando un pie sobre el borde de la ba&ntilde;era anexa, invit&aacute;ndome al punto ansiado. Me sent&eacute; sobre el bidet que estaba justo enfrente, para atacar su concha con mi lengua con comodidad. Con pereza intencional, me fui acercando con lamidas y mordiscos suaves en la parte interna de sus muslos, hasta descansar mi lengua con intensidad sobre su engordado cl&iacute;toris. Laura se tens&oacute; de placer y emiti&oacute; un gemido gutural. La chup&eacute; por un rato, saboreando sus jugos, empujando ocasionalmente la lengua en su entrada perfectamente lubricada. Su respiraci&oacute;n se volvi&oacute; m&aacute;s agitada entre pausas largas donde conten&iacute;a el aire y tensaba sus m&uacute;sculos.<\/p>\n<p>&#8211; No&#8230; Jorge&#8230; Ahhh&#8230; no&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Mhhh? &ndash; pregunt&eacute; sin que mi boca dejara su tarea.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh&#8230;me est&aacute;s matando. As&iacute; no, te voy a empapar.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Te voy a mojar?&rdquo; pens&eacute;&#8230; &ldquo;&iquest;ser&aacute;&#8230; que tengo una &ldquo;squirter&rdquo; entre manos?&rdquo; Increment&eacute; la intensidad de trabajo de mi lengua sobre su cl&iacute;toris, coloqu&eacute; mi mano izquierda sobre su pubis envolviendo su pierna, un poco para restringirle los movimientos, ya que estaba retorci&eacute;ndose mientras sujetaba con sus dos manos mi cabeza, por momentos empuj&aacute;ndome como para sacarme. El dedo mayor de mi mano derecha r&aacute;pida y subrepticiamente busc&oacute; su abertura, y entr&oacute; en la cavidad, estrecha por la tensi&oacute;n de sus m&uacute;sculos p&eacute;lvicos, pero tan lubricada que resbal&oacute; adentro sin resistencia alguna. R&aacute;pido localic&eacute; la rugosidad de su punto G, y comenc&eacute; a estimularla.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh&#8230; no Jorge&#8230; par&aacute;&#8230; en serio te digo&#8230; ahhh&#8230;<\/p>\n<p>Sent&iacute; espasmos reprimidos en mi dedo, mi boca se moj&oacute; con una tenue pero perceptible eyaculaci&oacute;n, y sus muslos apretaron fuerte mi cabeza. Un orgasmo s&iacute;, pero no una liberaci&oacute;n total. Me puse de pie, y antes de que se recuperara un poco, la penetr&eacute;. Ning&uacute;n est&iacute;mulo extra necesit&aacute;bamos ambos. Hace rato estaba r&iacute;gido como hac&iacute;a mucho tiempo no lo estaba, y ella tan mojada que un solo movimiento y mi glande ya flotaba en vac&iacute;o h&uacute;medo y c&aacute;lido de sus entra&ntilde;as, y mis huevos apoyaban contra sus gl&uacute;teos separados. Le puse mi mano tras la cabeza, y la acerqu&eacute; para un apasionado beso, su cola resbal&oacute; en parte del borde de la mesada, y se sostuvo contra mi penetraci&oacute;n presionado su cl&iacute;toris contra mi pelvis.<\/p>\n<p>Nos movimos unos segundos en esa posici&oacute;n trabada mientras nos bes&aacute;bamos, y luego la sostuve de las piernas para acomodarla. Laura se colg&oacute; de mi cuello y arque&oacute; su espalda hacia atr&aacute;s, con lo cual pude comenzar a bombear desde abajo un buen rato, alcanzando bien su punto G con mi pene.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ay no! Ah&iacute; no. Voy a hacer un enchastre.<\/p>\n<p>&#8211; Relajate, no importa.<\/p>\n<p>&#8211; No&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Estamos en un ba&ntilde;o, &iexcl;Relajate boluda, haceme caso!<\/p>\n<p>Fueron pocos bombeos m&aacute;s. Gir&oacute; sus ojos hacia atr&aacute;s, contuvo la respiraci&oacute;n y luego exhal&oacute; emitiendo un largo y gutural gemido. Sus muslos me apretaron con violencia, y su vagina se contrajo con espasmos esta vez s&iacute;, liberadores. Dej&eacute; resbalar mi pene afuera en parte expulsado por sus contracciones, y sent&iacute; el poderoso chorro se su eyaculaci&oacute;n. Luego todo su cuerpo comenz&oacute; a temblar, a convulsionar, resbal&oacute; hacia adelante como poni&eacute;ndose de pie, pero sus piernas, se aflojaron, y la tuve que sostener. La gir&eacute; hacia mi izquierda, hasta sentarla sobre la tapa cerrada del inodoro, donde qued&oacute; largos segundos con sus piernas cruzadas, y todo su cuerpo aun temblando. Cuando su orgasmo comenz&oacute; a ceder, me coloque por sobre sus piernas cruzadas, con las m&iacute;as abiertas, mi pija a la altura de su cuello, mientras agarraba sus lolas con ambas manos. Laura adivin&oacute; mis intenciones, tom&oacute; solo mi glande en su boca, y arque&oacute; su espalda hacia atr&aacute;s, para ensayar una turca, lubricada por sus jugos que estaban en mi miembro, y por el extra de la saliva en la punta que recib&iacute;a en su boca en cada movimiento. Sent&iacute; que ya no pod&iacute;a retardar m&aacute;s mi orgasmo y saboreaba ya mis chorros sobre sus tetas.<\/p>\n<p>&#8211; Par&aacute;, todav&iacute;a falta. &#8211; Corto la turca y se puso de pie. &#8211; Sent&aacute;te, quiero acabar de vuelta.<\/p>\n<p>&#8211; Lau, exploto. Estamos cogiendo sin protecci&oacute;n y te lleno de leche en cinco bombazos si te pon&eacute;s arriba m&iacute;o.<\/p>\n<p>&#8211; Lo primero no te preocupes, estoy con la p&iacute;ldora. Lo segundo no me jodas, &iquest;no era que los hombres m&aacute;s grandes se controlaban mejor?<\/p>\n<p>&#8211; Mejor si, pero esto ya est&aacute; fuera de escala. &#8211; dije mientras me sentaba resignado a sufrir.<\/p>\n<p>&#8211; Dale, yo tambi&eacute;n sigo calent&iacute;sima. Tampoco tardo mucho m&aacute;s. Para el pr&oacute;ximo digo, el siguiente veremos &iexcl;jajaja! &#8211; Rio con mirada p&iacute;cara, mientras se pon&iacute;a a horcajadas m&iacute;o y se ensartaba sin m&aacute;s tr&aacute;mite. Se qued&oacute; un momento quieta, me mir&oacute; con sus ojos azules. Su expresi&oacute;n hab&iacute;a pasado de burlona a amorosa y me sostuvo la nuca con ambas manos (las m&iacute;as ya estaban sujetando sus nalgas).<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Acabamos juntos?<\/p>\n<p>&#8211; Dale, acabemos juntos.<\/p>\n<p>Y comenz&oacute; a mover su pelvis hacia adelante y atr&aacute;s, frotando con fuerza su cl&iacute;toris, sus ojos clavados en los m&iacute;os, sus tetas masajeando mi pecho. Me favorec&iacute;a, se estimulaba m&aacute;s ella que a m&iacute; sabiendo que yo estaba muy cerca.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Est&aacute;s?<\/p>\n<p>&#8211; Banc&aacute;, un poquito m&aacute;s.<\/p>\n<p>Aceler&oacute; sus movimientos y su cuerpo se tensaba m&aacute;s y m&aacute;s, mientras escalaba al orgasmo. Y yo trataba de pensar en f&uacute;tbol&hellip;.<\/p>\n<p>&#8211; Ya estoy. &#8211; jade&oacute;.<\/p>\n<p>Pero no hac&iacute;a falta mucho aviso, porque sent&iacute; su vagina contraerse. Eso fue demasiado para m&iacute;, y explot&eacute; dentro de ella. Sentir mi eyaculaci&oacute;n termin&oacute; de empujarla por el borde, se qued&oacute; inm&oacute;vil, inclin&oacute; su cabeza hacia atr&aacute;s, y su cuerpo vibr&oacute; intensamente en nuevo orgasmo. Sent&iacute; sus espasmos en mi verga, y sus flujos que chorreaban hasta mis huevos.<\/p>\n<p>Nos quedamos largo rato en esa posici&oacute;n, sencillamente mir&aacute;ndonos a los ojos y bes&aacute;ndonos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y la parte donde yo te acabo en las tetas? &#8211; bromee.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Jaja, la pr&oacute;xima, pero ven&iacute;s bien cargadito!<\/p>\n<p>Luego otro silencio, m&aacute;s miradas y besos&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Habr&aacute; secado tu pantal&oacute;n?<\/p>\n<p>Y ambos re&iacute;mos a carcajadas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>No hab&iacute;a visto a Laura en dos a&ntilde;os, hasta aquel encuentro casual en el subte. 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