{"id":33685,"date":"2022-02-14T23:00:00","date_gmt":"2022-02-14T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-02-14T23:00:00","modified_gmt":"2022-02-14T23:00:00","slug":"hector-me-ensena-el-placer-de-la-humillacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/hector-me-ensena-el-placer-de-la-humillacion\/","title":{"rendered":"H\u00e9ctor me ense\u00f1a el placer de la humillaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33685\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Llegu&eacute; a mi apartamento que ahora llamo&nbsp; &ldquo;De soltera&rdquo; para encontrarme con Hector, un chico 10 a&ntilde;os menor que yo que ha vuelto a despertar mi apetito sexual por segunda vez. &Uacute;ltimamente hemos estado explorando muchas cosas que me ponen nerviosa descubrir, pero me encanta satisfacerlo y me excita mucho tan solo pensar que puede pasar en cada encuentro.<\/p>\n<p>Eran ya casi las 11 am y Hector me estaba esperando ya adentro del apto, hab&iacute;amos acordado vernos en las ma&ntilde;anas porque as&iacute; evitamos las preguntas de mi esposo si me demoraba de noche, adem&aacute;s que &eacute;l tambi&eacute;n sal&iacute;a las ma&ntilde;anas al trabajo. Mi Daddy ya ten&iacute;a las llaves de la mi renta porque le saque una copia y pase a dej&aacute;rsela debajo de la puerta de su oficina. Solo me coment&oacute; que pod&iacute;a venir vestida como quisiera, pero si quer&iacute;a que le haga algo de comer, algo sencillo.<\/p>\n<p>Al entrar al apartamento, Hector me recibi&oacute; con un beso apasionado apenas cerr&eacute; la puerta, despu&eacute;s de un momento largo de acariciarnos, me pregunt&oacute; si estaba lista. Dije que &ldquo;SI&rdquo;. &iquest;Para que? No lo s&eacute;, solo s&eacute; que me gustaba estar con &eacute;l y lo que est&aacute;bamos experimentando. Me llev&oacute; de la mano hasta la sala y me situ&oacute; en medio al lado de una balanza.<\/p>\n<p>Por orden de mi master, me quit&eacute; toda la ropa con algo de verg&uuml;enza que alguien pueda verme por los ventanales del balc&oacute;n. Totalmente desnuda, me trepe a la balanza. Sin levantar la mirada de su tel&eacute;fono, H&eacute;ctor me pregunto mi peso.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;145 libras&rdquo;. &ndash;Dije con algo de desilusi&oacute;n de haber subido unas libras despu&eacute;s de casarme otra vez.<\/p>\n<p>H&eacute;ctor levanto la mirada, y me dio temor que pensara que estaba mintiendo acerca de mi peso. Camino al ba&ntilde;o lamente porque me olvide decirle Daddy&hellip; A rega&ntilde;adientes entr&eacute; a la ducha para asearme a pesar que estaba reci&eacute;n ba&ntilde;ada. La renta tiene dos cuartos, y un ba&ntilde;o que conecta el hallway con el cuarto principal. Ten&iacute;a ordenado entrar siempre por el hallway y salir por la puerta del cuarto, para mi sorpresa al salir, encontr&eacute; diferentes juguetes sexuales extendidos en la cama: consoladores, vibradores de todos los tama&ntilde;os y colores. Tambi&eacute;n hab&iacute;a peque&ntilde;os consoladores de forma de flecha y otras cosas que no sab&iacute;a que eran. Reconoc&iacute; otros como esposas, abrazaderas y l&aacute;tigos de diferentes dise&ntilde;os. Mentir&iacute;a que no me haya sorprendido como un caballero como Hector, pueda ser tan pervertido en privado.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a la sala, la balanza no estaba y fui ordenada al centro dando la espalda a Hector que estaba sentado en el sof&aacute;. Pensando todav&iacute;a en lo que hab&iacute;a visto en la cama, mi mente no aterrizo hasta sentir un dedo gordo afueras de mi ano. Mi chucha estaba ya mojada y mi Daddy, con una sonrisa muy siniestra, comenz&oacute; a examinar mi culo y chucha al mismo tiempo. Ten&iacute;a f&aacute;cil acceso porque estaba parada agachada abriendo mis nalgas. Me sent&iacute;a expuesta, nunca he dado tal show a nadie, pero todo este juego me pon&iacute;a h&uacute;meda.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cu&aacute;ntas sentadillas has hecho al d&iacute;a?&rdquo; &ndash;Pregunto mi master.<\/p>\n<p>-&ldquo;Ahhh&hellip;&rdquo; .- No supe que decir porque no hab&iacute;a hecho ninguna.<\/p>\n<p>Mi Daddy me agarr&oacute; del cuello por la parte de atr&aacute;s, me mantuvo en mi posici&oacute;n y me dio mi merecido. Trat&eacute; de no gritar, pero no pude contener la sorpresa, ni el placer de sentir el calor de sus manos en mi piel. Al enderezarme me alcanz&oacute; una ropa de colegiala, una blusa pegada y corta y con una falda de cuadros cortita. Antes de ponerme el calz&oacute;n, se arrodillo y me puso una clase de vibrador con colita dentro mi chucha sin necesidad de lubricante.<\/p>\n<p>-&ldquo;Ve a la cocina y hazme un sanguche de pavo y queso&rdquo;. &ndash; Dijo Hector cordialmente.<\/p>\n<p>En la cocina encontr&eacute; pan y todos los ingredientes que necesitaba para hacer lo que me hab&iacute;a pedido. Hector debi&oacute; haber comprado esto unos d&iacute;as atr&aacute;s, me hac&iacute;a pensar si &eacute;l ven&iacute;a sin yo saberlo, estar&iacute;a fuera de lugar al preguntarle as&iacute; que no lo hice y segu&iacute; con mi tarea. Al voltear para la peque&ntilde;a mesa de la cocina, mi Daddy estaba sentado mir&aacute;ndome como constru&iacute;a el sanguche.<\/p>\n<p>Deje sobre la mesa su s&aacute;ndwich listo y me pidi&oacute; que me haga uno y que le echara extra mayonesa y mostaza. A m&iacute; no me gusta la mayonesa, pero no pod&iacute;a desobedecer y puse extra mayonesa a su pedido. Puse mi plato sobre la mesa para comer y me quedo mirando extra&ntilde;amente. Hector cogi&oacute; mi plato y lo puso en el piso junto a sus pies sin decir ninguna palabra. Me arrodille mir&aacute;ndolo perpleja a que me trate as&iacute; pero obedec&iacute; sin mostrar mis dudas, incluso cuando me dijo que no usare mis manos, solo mi boca como una perra.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Est&aacute;s en celo?&rdquo; &ndash; Pregunt&oacute; mi Daddy.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si&hellip;&rdquo;. &ndash; Respond&iacute; dudosamente porque no sab&iacute;a que iba pasar.<\/p>\n<p>Mi master se levant&oacute; de su silla para amarrarme las manos atr&aacute;s de mi espalda con unas mu&ntilde;equeras blancas de correas negras y ponerme un brazalete de hebilla en el cuello. Estaba muy inc&oacute;moda pero no tardo mucho que mi cuerpo se acomodara a esa posici&oacute;n. Con las manos atr&aacute;s reanude mi tarea de comer mi sanguche lleno de mayonesa con tan solo la boca. Fue entonces cuando ca&iacute; en cuenta que lo que hab&iacute;a dentro de mi chucha era un vibrador Wireless, mi Daddy lo manejaba desde su tel&eacute;fono. La vibraci&oacute;n comenz&oacute; tenuemente, pero aument&oacute; sorpresivamente cuando estaba por dar mi primer mordisco.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te gusta comer no? &iquest;Y as&iacute; quieres bajar de peso? Come ahora&hellip;&rdquo; &ndash; Dijo Hector subiendo la intensidad de la vibraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Trataba de darle mordiscos al pan, pero el placer de la vibraci&oacute;n era demasiado. De mi boca sal&iacute;a gemidos cortados y en vez de comer solo me embarraba la boca de jam&oacute;n, queso, tomate y mucha mayonesa. Sentada sobre mis rodillas y con la cara en el plato, mi Daddy debi&oacute; divertirse mir&aacute;ndome como me sacud&iacute;a de placer con mi cara pegada al plato. La vibraci&oacute;n par&oacute; justo cuando estaba por alcanzar mi orgasmo y maldije en mi mente a mi master.<\/p>\n<p>Hector dijo mi nombre el cual me hizo despertar mientras me jalaba por la hebilla del brazalete del cuello. Mi cuerpo estaba cansado de la sesi&oacute;n de vibraci&oacute;n, pero no pod&iacute;a demostrarlo solo mi balance no era el &oacute;ptimo ya que no ten&iacute;a mis manos para posicionarme. No pod&iacute;a ver casi nada porque mi cara estaba cubierta de comida y mayonesa. Abrir los ojos era casi imposible sin antes limpiarlos, pero no ten&iacute;a manos.<\/p>\n<p>&#8211; Abre la boca y saca la lengua&rdquo;. &ndash;Orden&oacute; Hector.<\/p>\n<p>Tem&iacute; que me vaya a meter el resto de la comida a la fuerza mientras pasaban los minutos de tener la boca abierta. Escuchaba clicks de su iPhone, estaba tom&aacute;ndome fotos que sab&iacute;a que no iba a compartir con nadie, pero dentro de m&iacute;, siempre hab&iacute;a dudas. Siempre dudaba de las personas y m&aacute;s de los hombres. No con mi esposo de ahora porque lamentablemente no se le paraba bien, por esa raz&oacute;n estaba all&iacute; con mi Daddy con la lengua fuera.<\/p>\n<p>Erguida en mis rodillas, sent&iacute; en la punta de mi lengua algo redondo, gordo y con textura. Sonre&iacute; al escuchar el mandato de &ldquo;No lo muerdas&rdquo;. Hector hab&iacute;a puesto su pene en mi boca y yo me lo com&iacute;a con morbo por tener los ojos sin poder abrirlos. Me excitaba tenerlo en m&iacute;, subir y bajar con mis labios en todo su falo, jugueteando con mi lengua su glande. Recib&iacute; una cachetada de mi master en mi lado izquierdo porque no estaba siguiendo sus &oacute;rdenes.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te dije que abras la boca y saques la lengua!&rdquo;. &ndash; Exclam&oacute; mi Daddy.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a dolida por la cachetada, pero caliente, abr&iacute; la boca lo m&aacute;s grande que pod&iacute;a, sacando la lengua. Hector no ten&iacute;a una polla inmensa pero nunca me lo pod&iacute;a comer completo, mi boca no era tan grande o quiz&aacute;s su miembro era grande y no lo hab&iacute;a notado. El de mi ex esposo si casi por completo me lo com&iacute;a entero, era casi del mismo tama&ntilde;o que el de mi Daddy pero el de &eacute;l es m&aacute;s gordo. El de mi ahora esposo era m&aacute;s grande que ambos, pero fl&aacute;cido&hellip; sin vida.<\/p>\n<p>Desde aquel d&iacute;a que Hector me follo la boca en el sof&aacute;, descubr&iacute; que me gustaba que me domine de esa forma, sabiendo que lo excitaba mi entrega total a su placer. Con la cara embarrada de comida y la lengua afuera soportaba las embestidas salvajes de su pene. Sus dos manos en mi nuca empujaban mi cabeza para poder meter todo su miembro en mi boca, por momentos me daba ganas de vomitar cuando su glande chocaba con el fondo de mi garganta sin poder penetrarla. Mi garganta era virgen.<\/p>\n<p>Lagrimas brotaban de mis ojos por cada atorada que me daba al recibir el pene de Hector, empujaba hasta poder llegar mi lengua a sus bolas, pero estaba lejos de alcanzarlas. Paramos un par de veces porque parec&iacute;a que iba a vomitar y porque mi baba parec&iacute;a que chorreaba mucho. Mis ojos se limpiaron por las l&aacute;grimas que me sal&iacute;a pero todav&iacute;a no pod&iacute;a ver, estaba en medio de una neblina con ojos que me ard&iacute;an. Hector sigui&oacute; follando mi boca sin parar, pensaba que quer&iacute;a venirse dentro de m&iacute;, pero no lo hizo, estuvimos 10 minutos en esa saca y mete, mi chucha chorreaba de placer por haberme convertido en un objeto, por ser usada por mi master. Me excitaba la imagen que tenia de m&iacute; en ese momento, verme entregada a &eacute;l, con las manos atadas y recibiendo como pod&iacute;a su verga. No recib&iacute; su semen en mi boca, en cambio llevo mi cabeza otra vez al plato del piso y me orden&oacute; que siga comiendo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ni te atrevas dejar de comer&rdquo;. &ndash; Dijo Hector.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si Daddy&hellip; m&hellip; me comer&eacute; todo&rdquo;. &ndash;Conteste falt&aacute;ndome el aire.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a sin ver bien, y probablemente con la cara llena de baba, comenc&eacute; a comer lo que hab&iacute;a en el plato. Note que hab&iacute;a m&aacute;s de lo que hab&iacute;a dejado antes de comerme la polla de Hector. Debi&oacute; haber puesto su sanguche en mi plato. Trate de comer lentamente pero su mano empujo mi rostro manteni&eacute;ndola all&iacute; con fuerza. Parec&iacute;a que me ahogaba porque el pan entraba por mis fosas nasales. En eso comenz&oacute; de nuevo&hellip;<\/p>\n<p>El vibrador en mi vagina se activ&oacute;, vibrando m&aacute;s r&aacute;pido que antes. Con la cara sumergida en el sanguche, el placer era punzante, intenso, ten&iacute;a &oacute;rdenes de no alcanzar el orgasmo&hellip; no ten&iacute;a permiso de venirme.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sigue comiendo, no pares&hellip;&rdquo;. &ndash;Dijo Hector sacando la presi&oacute;n sobre mi cabeza.<\/p>\n<p>La sensaci&oacute;n que pasaba dentro de mi vagina nunca la hab&iacute;a tenido, trataba de comer mientras mi cuerpo retorc&iacute;a del placer, en vez de morder la almohada como personas normales, com&iacute;a, lam&iacute;a desesperadamente el plato como si fuera el miembro y las bolas de mi Daddy. Temblando en el piso me vine 3 veces, perdiendo el control de mi vejiga y eyaculando en el piso descontroladamente. El temblor paro en mi cuerpo y Hector me levanto del piso. Todav&iacute;a con a ciegas, me levant&eacute; con su ayuda para ir al lavadero de la cocina. En poco tiempo Hector me tuvo totalmente desnuda y con el vibrador fuera de m&iacute; ser. El agua comenz&oacute; a correr y mi cara a ser lavada dulcemente con una toalla enjabonada, suave y tibia. Pude abrir ya mis ojos y ver a mi master seriamente analizando mi rostro para que este bien limpio.<\/p>\n<p>Hector cambio de toalla, humedeci&eacute;ndola en agua tibia del lavadero para limpiar mi cuerpo sin decir ni una palabra. Comenz&oacute; lavando mis tetas con movimientos circulares, alrededor de mis pezones y en todo mi pecho. La toalla no era como cualquier otra, ten&iacute;a fibras muy suaves que estimulaban mi piel con cada pasada. Respiraba hondo, me mord&iacute;a el labio y cerraba las piernas mientras mi master me lavaba. En total silencio, Hector posicion&oacute; su mano en mi entrepierna. Abr&iacute; mis piernas para recibirlo t&iacute;midamente porque esa parte de mi cuerpo estaba tierno. El placer que me originaba el roce de la toalla era delicioso, era como una provocaci&oacute;n, pero no pod&iacute;a ocultar lo rico que se sent&iacute;a. Mis piernas se abr&iacute;an con mis rodillas dobladas para poder aguantar el placer sin caer al piso. No solo mi chucha fue lavada sino tambi&eacute;n mi ano, que debi&oacute; estar mojado con todos mis jugos despu&eacute;s de explotar en mi eyaculaci&oacute;n. Mi ano quer&iacute;a que me metiera un dedo, algo que meses atr&aacute;s no me hubiese pasado por la mente pero ahora lo deseaba, estaba en celo, estaba arrecha.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;De rodillas&rdquo;. &ndash; Dijo Hector despu&eacute;s de secarme toda.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que all&iacute; mismo se la iba a chupar otra vez porque mi cara estaba a la misma altura de su pelvis. Hector termin&oacute; de enjaguar las toallas para ponerlas a remojar sobre el grifo de agua. Mi master fue a recoger una correa negra con un gancho para conectar al bracete de mi cuello, el cual me hab&iacute;a olvidado que vest&iacute;a. Me puse en cuatro patas para ser jalada como una perra alrededor de la cocina y la sala para lentamente llegar al dormitorio. Sub&iacute; a la cama y repos&eacute; mi vientre sobre dos almohadas que estaban listas para recibirme. A mi derecha estaba el borde de la cama, a la izquierda diferentes tipos de consoladores y l&aacute;tigos, en al frente m&iacute;o hab&iacute;a una webcam sujetada al cabezal de la cama. Detr&aacute;s m&iacute;o, mi master ten&iacute;a todo mi culo a su disposici&oacute;n.<\/p>\n<p>Estaba relaj&aacute;ndome en mi nueva posici&oacute;n porque mis rodillas me estaban matando, nunca hab&iacute;a pensado que a mis 50 a&ntilde;os estuviese ensayando todas estas poses que estiraban mis m&uacute;sculos y pon&iacute;an mis articulaciones en situaciones ricas, pero incomodas. Hector meti&oacute; su lengua en mi ano jugando con movimientos circulares y me ordeno que me masturbara con una mano. Mi cl&iacute;toris estaba muy sensible y fue f&aacute;cil excitarme de enseguida. La meta de Hector era relajarme para meterme algo, que no sab&iacute;a si iba ser alg&uacute;n consolador o su verga. Sac&oacute; su lengua de mi culo&hellip;<\/p>\n<p>Abr&iacute; la boca para recibir un peque&ntilde;o consolador de metal con un bot&oacute;n de &ldquo;diamante&rdquo; al final. Lo chup&eacute; er&oacute;ticamente hasta dejarlo h&uacute;medo de baba mientras mi ano era lubricado con un frio gel.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mast&uacute;rbate y rel&aacute;jate.&rdquo; &ndash; Mi master ordeno d&aacute;ndome una palmada en mi chucha.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No dejes de mirar a la c&aacute;mara. &iquest;OK?&rdquo; &ndash;Dijo Hector<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;OK&rdquo;. &ndash; Respond&iacute; nerviosa.<\/p>\n<p>La punta del tapan anal comenz&oacute; a entrar, me puse nerviosa y contraje mi ano haciendo dif&iacute;cil que Hector me lo metiera. Intento otra vez despu&eacute;s de indicarme que me relajase, pero no pude hacerlo y no pudo meterlo tampoco en la tercera. Vino a mirarme con una mordaza de bola roja en mano&hellip; Me puse p&aacute;lida del susto y dije que si porque no quer&iacute;a que los vecinos escuchen lo que iba a salir de mi boca. Hector pudo haberme amarrado las manos, pero creo que quer&iacute;a que todo este descubrimiento sea paulatino, algo gracioso porque estaba a punto de desflorarme el ano.<\/p>\n<p>En el cuarto intento, Hector no tuvo paciencia ni piedad y empuj&oacute; el tap&oacute;n en mi culo. No entraba, grit&eacute; m&aacute;s de nerviosismo que de dolor, mi cuerpo negaba la penetraci&oacute;n&hellip; Mis manos me temblaban. Recib&iacute; m&uacute;ltiples palmadas en mi culo por tener un obstinado ano&hellip; Salte, grite y me enterr&eacute; en la cama para no seguir recibiendo el castigo. No s&eacute; por qu&eacute; reaccionaba as&iacute;, ese maltrato y humillaci&oacute;n me excitaba, deseaba que me penetrara no solo por el culo.<\/p>\n<p>&ldquo;Supl&iacute;came que te lo meta por el culo.&rdquo; &ndash; Dijo mi master desabrochando el bozal y dej&aacute;ndome libre mi boca.<\/p>\n<p>&ldquo;M&eacute;temela en el culo, te suplico&rdquo;. &ndash; Dije sorprendida de lo cachonda que estaba.<\/p>\n<p>No ten&iacute;a ya la mordaza, una t&aacute;ctica que deber&iacute;a relajarme sino todo el edificio escuchar&iacute;a mis gritos sino me entraba. Mas lubricante fue untado en mi ojete, mi cuerpo completamente extendido y mis manos abriendo mis nalgas, Hector me la meti&oacute; empuj&aacute;ndole todo en una. Solt&eacute; un grito espeluznante, mordiendo las sabanas y apretando colch&oacute;n. Fueron unos largos 20 segundos que tardo en introducir el tap&oacute;n anal de 2 pulgadas de ancho. Mi ano lo acepto a rega&ntilde;adientes felizmente sin expulsarlo, contrayendo mis m&uacute;sculos interiores que hac&iacute;an que no se escape. Mi cuerpo temblaba&#8230;<\/p>\n<p>De los pelos me bajo de la cama, ato la correa a mi cuello y me llevo por toda la casa como una perra. Me hizo gatear por toda la casa, recit&aacute;ndome todo lo malo que hab&iacute;a hecho en esa sesi&oacute;n de ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te has olvidado de decirme Daddy&rdquo;. &ndash; Dijo Hector para luego darme una palmada en el culo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tuviste orgasmos sin pedirme permiso&rdquo;. &ndash; Me reclam&oacute; con dos palmadas fuertes en ambas nalgas.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mira lo que has hecho en el piso de la cocina!&rdquo; &ndash; Mi Daddy me grito por haber eyaculado en todo el piso.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;ntas fueron, pero me cachete&oacute; el culo como si fuese una ni&ntilde;a malcriada, me hizo saltar en mis propias rodillas, esconder el culo y tirarme al suelo para no recibirlas. Me dio dur&oacute; que me hizo gritar dej&aacute;ndome sin aliento. Me llevo al ba&ntilde;o, bajo su cierre y con su miembro sami erecto orin&oacute; sin quitarme la mirada y yo de su miembro que deseaba tener adentro.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ru&eacute;game que quieres lavar mi verga con tu boca&rdquo;. &ndash; Me dijo Hector mir&aacute;ndome<\/p>\n<p>Cu&aacute;ndo ve&iacute;a a Hector a&ntilde;os atr&aacute;s, siempre deseaba chup&aacute;rsela y &eacute;l se retrajo en algunas ocasiones porque estaba sucio. Ahora el quer&iacute;a que se la chupe, pero nunca pens&eacute; lavarle la pinga con mi boca. Me excit&eacute; en solo pensar ese pedido, pero con dudas le ped&iacute; que me la metiera en la boca. El solo se rio y me dijo que todav&iacute;a no estaba lista para hacerlo.<\/p>\n<p>Me llev&oacute; al centro de la sala donde me quito la correa de perro. Me puse de pie a pedido de mi master y saco una cadena de su bolsillo. Eran dos ganchos de metal unidos en una cadena de casi un metro de largo. Recib&iacute; un beso apasionado en mis dos pezones, dej&aacute;ndolos h&uacute;medos y poco adoloridos despu&eacute;s de ser mordidos. Hector me mir&oacute; directamente a los ojos y conect&oacute; cada abrazador en mis pezones.<\/p>\n<p>Estando en mis cuatro patas, mi master camin&oacute; alrededor m&iacute;o varias veces ense&ntilde;&aacute;ndome provocativamente una pala de negra de cuero que dec&iacute;a &ldquo;BITCH&rdquo;. Era grande, negra y sonaba espeluznante cuando la hac&iacute;a chochar con la palma de su mano. Yo sacud&iacute;a la cabeza diciendo que no quer&iacute;a recibirla, ten&iacute;a miedo que me deje marcas, pero el rozar del cuero por mi cuerpo me excitaba. Hector estuvo 5 minutos acariciando mis partes &iacute;ntimas con el borde de la pala, incluso meti&eacute;ndola un poco dentro de mi chucha, notando lo mojada que estaba.<\/p>\n<p>El castigo comenz&oacute; en mis nalgas, golpe tras golpe ven&iacute;an en olas que activaban mis sentidos que hac&iacute;an vibrar mi cuerpo. El tap&oacute;n de mi culo parec&iacute;a entrar m&aacute;s a mis entra&ntilde;as con cada paletazo, mis m&uacute;sculos se retra&iacute;an y relajaban instant&aacute;neamente haciendo que mi culo sea estimulado por el tap&oacute;n que entraba y sal&iacute;a. Me sent&iacute; sucia, mala y que me merec&iacute;a todo el castigo que mi master me daba.<\/p>\n<p>Las l&aacute;grimas me salieron cuando Hector me jalo la cadena de los abrazadores de mis pezones, lo hizo varias veces mientras me castigaba ahora con la paleta golpeando ambas nalgas. El golpe era profundo que empujaba el tap&oacute;n, caus&aacute;ndome un dolor exquisito pero dif&iacute;cil de soportar. Me tire al piso porque el dolor de mis tetas fue demasiado&hellip; Mi master sigui&oacute; castigando mi culo que estaba en fuego con 5 paletazos m&aacute;s&hellip; Tuve que contarlos porque era el castigo que me merezco por ser una puta.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te voy a dar una sorpresa, Silvia&rdquo;. &ndash; Dijo H&eacute;ctor<\/p>\n<p>Me levant&eacute; del piso con su ayuda. Nos besamos apasionadamente y me puso una venda en los ojos para luego sacarme las pinzas que apretaban mis pezones. Me quede parada all&iacute; en la oscuridad mientras H&eacute;ctor se ausentaba de la sala.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos minutos H&eacute;ctor volvi&oacute;, y me llevo de la mano a la cama. Me puso de rodillas sobre esta mientras mi mente trataba de llenar los vac&iacute;os que mis ojos no ve&iacute;an. H&eacute;ctor descubri&oacute; mis ojos para encontrar su pene inmenso, gordo y con un jebe negro en la base de su miembro. Sin duda una sorpresa porque a pesar que no lo ten&iacute;a muy grande, siempre fue grande para mi boca.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pronto tendr&aacute;s que cometerlo todo, pero quiz&aacute;s hoy no. Solo dale una probada&rdquo;. &#8211; Dijo H&eacute;ctor con una sonrisa.<\/p>\n<p>Me mord&iacute; el labio de tener esa gran verga frente a m&iacute;, nunca hab&iacute;a visto una tan grande en persona, solo en las porno que mi ex ve&iacute;a. Puse mi boca en su glande duro y ancho, con dificultad me lo met&iacute; a la boca, y comenc&eacute; a mamarlo con la mirada hacia arriba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;En eso no consiste tu premio bello&rdquo;. &ndash; Me dijo despu&eacute;s de unos minutos para luego sentarse en la cama reposando su espalda en el soporte.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a quitar la mirada de Hector y su pen&eacute;, no s&eacute; qu&eacute; hab&iacute;a hecho para tenerlo de tal tama&ntilde;o. Estaba fascinada, mojada y con ansias que me coja. No lo pens&eacute; dos veces y fui a su encuentro sobre la cama, antes de posicionarme sobre &eacute;l, me volte&eacute; para me quitara el tap&oacute;n del culo. Sali&oacute; suave, limpio y con un grito de satisfacci&oacute;n. Me limpio el culo con un pa&ntilde;ito h&uacute;medo higi&eacute;nico y por fin pude posicionarme encima de su verga.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tienes permiso para venirte sin tener que preguntar antes&rdquo;. &ndash; Dijo Hector agarr&aacute;ndome las tetas con ambas manos.<\/p>\n<p>Me dej&oacute; sorprendida esa frase por que pasar&iacute;a si &eacute;l se viene antes que yo? &iquest;Ser&aacute; que pueda aguantar multiple orgasmos asi como en mis sue&ntilde;os? Deje que mi mente no me distraiga de ese palo gordo que ten&iacute;a en frente y comenc&eacute; a bajar lentamente mis caderas. El glande penetro mis labios interiores produciendo escalofr&iacute;os en mi espalda, solo hab&iacute;a visto 3 vergas en personas y esta era la m&aacute;s grande y gorda que iba a penetrarme. Me sal&iacute;a fluido en dos orificios.<\/p>\n<p>No ten&iacute;a ya la mordaza y con la mitad dentro de m&iacute;, solt&eacute; un suspiro de placer, me agarre del cabecero de la cama que estaba sobre los hombros de Hector y baje toda hasta sentir sus test&iacute;culos llegar en mi ano. No hab&iacute;a tenido este sentimiento de plenitud en mi vagina desde que perd&iacute; mi virginidad en mi luna de miel, pues llegu&eacute; virgen al matrimonio.<\/p>\n<p>No pude mi curiosidad de echar un vistazo cuando la ten&iacute;a toda adentro, llena de placer de tener ese pepino dentro de m&iacute;. Siempre he tenido el fetiche de introducirme un pepino en mi vagina, pero nunca lo hice a pesar de la petici&oacute;n de mi es ex esposo. Mi master me estaba ense&ntilde;ando a no tener verg&uuml;enza de ser puta.<\/p>\n<p>Agarr&aacute;ndome del cabezal de madera de la cama, cabalgue su falo pose&iacute;da. Ese instante yo ten&iacute;a el control de mi placer y no quer&iacute;a desperdiciarlo, mis nalgas golpeaban su pelvis y sent&iacute;a sus huevos rebotar. Escucharme a m&iacute; misma gemir en alto me excit&oacute; a montarlo m&aacute;s fuerte y r&aacute;pido, Hector apretaba mis pezones que intensificaba mi placer. Mientras mi chucha estaba por explotar, Hector no parec&iacute;a venirse pronto y los cachetazos a mis tetas estaban llev&aacute;ndome al l&iacute;mite. No tarde en venirme, dejando caer mi rostro para encontrar los labios de Hector. Pude darle solo una mordida de placer porque me apret&oacute; las tetas tan fuertes haci&eacute;ndome huir de sus labios.<\/p>\n<p>Estaba toda mojada con su miembro erecto dentro de mi vagina, una palmada con ambas manos en mis nalgas me informo que comience a cabalgar otra vez. Mi trabajo no estaba completo hasta hacerlo venir, su pinga estaba todav&iacute;a dura, me imaginaba verla en primer plano como en las pel&iacute;culas porno que mi ex me hac&iacute;a ver. Estaba estrecha y arrecha, con ganas de follar toda la noche.<\/p>\n<p>De solo imaginar tener sexo todo el d&iacute;a, me pon&iacute;a candela. Ya no saltaba de arriba abajo, pero si mov&iacute;a mis caderas de delante hacia atr&aacute;s haciendo movimientos circulares para volver loco a mi amo. Una mano en mi garganta comenz&oacute; en asfixiarme lentamente mientras hac&iacute;a mis movimientos, por alguna raz&oacute;n inexplicable sent&iacute;a el sexo diferente, era el mejor sexo que hab&iacute;a tenido en mi vida&hellip; Una cachetada tierna me hizo abrir mis ojos, quise responder con otra como antes lo hac&iacute;a, pero no pude, ten&iacute;a que continuar con mi objetivo. Mi segundo orgasmo estaba por llegar, mi respiraci&oacute;n era cada vez m&aacute;s laborada debido a la mano sobre mi cuello.<\/p>\n<p>&ldquo;Matt!!! Ohhhh&#8230; Matt!!! Mat!!!&rdquo; comenc&eacute; a gritar el nombre de mi actual esposo. No s&eacute; el por qu&eacute;, quiz&aacute;s fue solo para ocultar de mis ex vecinos mis gritos, gemidos y todo el placer que sent&iacute;a. Una mano en la garganta y ahora un dedo circulando mi ano me estaba volviendo loca.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gr&iacute;talo m&aacute;s fuerte perra&rdquo; &ndash; Dijo Hector jalando de mi cuello, acercando mis ojos a los suyos.<\/p>\n<p>La punta un dedo estaba casi dentro de mi culo e intentaba entras m&aacute;s profundo, gritar el nombre de Matt nos excitaba a ambos. Mi ritmo aumento, mis gritos eran m&aacute;s fuertes ya con medio dedo dentro de m&iacute; y sin ninguna mano en mi cuello. Mi segundo orgasmo no tardo en venir con mi cuerpo temblante colapsando encima de mi amo. Sudorosa y agotada tarde unos minutos sobre &eacute;l con todos nuestros jugos mezclados entre s&iacute;&hellip; Al menos eso pens&eacute;. Hector no hab&iacute;a eyaculado, su pene estaba algo fl&aacute;cido, pero no del todo como cuando se ven&iacute;a. Me tir&eacute; a un lado al recibir la orden, quise levantarme porque estaba toda sucia. Estaba por hacerlo hasta que escuche a Hector indicarme que me ponga con la cabeza al ras de la cama. Mi amo comenz&oacute; a masturbarse para poner duro su pene.<\/p>\n<p>Ya completamente erecto y duro, me jal&oacute; de la cabeza hasta que esta colgara de la cama. Sab&iacute;a lo que ven&iacute;a, con mi ex vi un par de veces como las chicas chupaban verga en esa posici&oacute;n. Mi amo me la empuj&oacute; hasta hacerme atragantar, bote saliva y puse mi rostro a un lado para evitarla. Una correcci&oacute;n me hizo volver a mi posici&oacute;n inicial. Mis ojos estaban llorosos, ten&iacute;a mucha baba, pero ni siquiera hab&iacute;a comenzado su bombeo. Por los siguientes minutos pens&eacute; que iba a vomitar, mis l&aacute;grimas corr&iacute;an mi delineador negro por todo mi rostro. Mis ojos ya no pod&iacute;an ver nada, ya hab&iacute;amos hecho este acto pero nunca en esta posici&oacute;n. Un mes atr&aacute;s hubiera calificado este acto como brutal, ahora me encantaba recibir su verga entera, escuchar sus insultos mezclados con el sonido mojado del roce mi garganta con su miembro.<\/p>\n<p>Hector me coloc&oacute; mis manos en sus nalgas para poder recibirlo mejor. Le apretaba el culo con cada metida y sacada, me quedaba sin aire, me atragantaba, me sal&iacute;a m&aacute;s baba que una perra hambrienta. Por momentos pod&iacute;a haber vomitado, por instantes mi amo me la pon&iacute;a toda adentro y me tapaba la nariz, ocasion&aacute;ndome toser al sac&aacute;rmela.<\/p>\n<p>Sent&iacute; su pene en toda mi garganta, mis manos acariciaban cerca de su ano con cada embestida, algo que mi ex-esposo ni siquiera se atrevi&oacute; a permitirme. Me agarro los pechos apachurr&aacute;ndolos y presion&aacute;ndolos para agarra m&aacute;s fuerza al moverse. Estaba segura que era una escena candente de porno y para otras personas quiz&aacute;s detestable y humillante. Pensaba en que pudiera pensar mi psic&oacute;loga si supiera esto. Sent&iacute; la cara totalmente mojada, me ahogaba con su trozo de carne enchufado en mi boca.<\/p>\n<p>-&rdquo;Tu boca me fascina, linda&rdquo;- Hector dijo mientras sus gemidos aumentaban.<\/p>\n<p>Mis u&ntilde;as ya estaban incrustadas en su piel, el ritmo aumento significativamente, me estaba rompiendo los labios, la boca, la garganta. Hector sac&oacute; su pene, acomodo mi cabeza r&aacute;pidamente para que repose plana en la cama y eyaculo en mi rostro. Sent&iacute; su caliente semen entre mis ojos y nariz&#8230;<\/p>\n<p>-&rdquo; Eres linda&rdquo;- Dijo mi amo agarrando mi ment&oacute;n.<\/p>\n<p>Estaba rendida, mojada en todos los huecos, me quede unos minutos descansando en la oscuridad sin poder abrir los ojos. Deber&iacute;an ser pasado el mediod&iacute;a y en unas horas tendr&iacute;a que recoger a mis hijos del cole y ver a mi psic&oacute;loga para mi sesi&oacute;n de 5pm.<\/p>\n<p>Un timbre de mi tel&eacute;fono me despert&oacute; mientras esperaba mi turno en la sala de espera, era un mensaje que me mandaba Hector que dec&iacute;a &ldquo;Otro d&iacute;a uso otro m&eacute;todo para lavarte esa carita. No olvides de contarle a tu psic&oacute;loga nuestro encuentro de la ma&ntilde;ana. Mira lo linda que se te ve&rdquo;. El siguiente mensaje fue una foto de mi rostro empapado en saliva, semen y delineador negro. Sonr&iacute;e al llamado de mi nombre y encontrar los ojos de mi doctora solo un par de a&ntilde;os mayor que yo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Llegu&eacute; a mi apartamento que ahora llamo&nbsp; &ldquo;De soltera&rdquo; para encontrarme con Hector, un chico 10 a&ntilde;os menor que yo que ha vuelto a despertar mi apetito sexual por segunda vez. &Uacute;ltimamente hemos estado explorando muchas cosas que me ponen nerviosa descubrir, pero me encanta satisfacerlo y me excita mucho tan solo pensar que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17032,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-33685","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17032"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33685"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33685\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}