{"id":33686,"date":"2022-02-14T23:00:00","date_gmt":"2022-02-14T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-02-14T23:00:00","modified_gmt":"2022-02-14T23:00:00","slug":"soy-esclava-de-mi-abuelo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/soy-esclava-de-mi-abuelo-2\/","title":{"rendered":"Soy esclava de mi abuelo (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33686\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Yo estaba temblando. Estaba completamente empapada, de pies a cabeza. Y me sent&iacute;a muy nerviosa, entre el fr&iacute;o y la ansiedad no pod&iacute;a hacer m&aacute;s que titubear. &quot;Vamos Angie, no quiero que te enfermes, menos ahora que por fin te encontr&eacute;.&quot; me dijo con su profunda voz. Sent&iacute; como pas&oacute; su enorme mano de mi hombro a mi cintura. Se sent&iacute;a caliente, gruesa y muy fuerte. Sent&iacute; como me apret&oacute; la cintura un poco y me jal&oacute; para que me pegara a su cuerpo, de esa forma su paraguas alcanzar&iacute;a a cubrirnos a los dos. De esa manera caminamos juntos hasta su camioneta, yo con los brazos cruzados, muerta de nervios y muerta de fr&iacute;o, pegada a &eacute;l. &Eacute;l tomando mi cintura fuertemente, como si quisiera evitar que me fuera corriendo y con la otra mano sujetando su paraguas.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute;a temblando. Poco a poco entre la lluvia vi como nos acerc&aacute;bamos a una camioneta detenida a un costado de la avenida. Era blanca, algo grande, como las que usan para hacer env&iacute;os, no ten&iacute;a cristales en la parte de atr&aacute;s. Me abri&oacute; la puerta para que entrara, me sente en el asiento del copiloto y &eacute;l se qued&oacute; de pie, al lado m&iacute;o, me dijo &quot;estas toda mojada, seguro solo piensas en quitarte esa ropa. Dame tu blusa, no quiero que enfermes&quot;. No sab&iacute;a que hacer, me le qued&eacute; viendo a los ojos. Ahora que lo pienso, desde ese momento dej&eacute; de tomar decisiones serias en mi vida. A partir de ah&iacute; mi cerebro se apag&oacute;, me sent&iacute;a como un animalito que acaban de recoger de una tormenta. Aliviada por escapar de la lluvia y el peligro de estar ah&iacute; sola pero al mismo tiempo asustada por no saber a donde me llevar&iacute;an.<\/p>\n<p>Como no le respond&iacute;a ni hac&iacute;a nada. Dej&oacute; a un lado su paraguas y se inclin&oacute; hacia m&iacute;. Acerc&oacute; sus manos a mi pecho y desabroch&oacute; el bot&oacute;n del cuello (lo ten&iacute;a abotonado por el fr&iacute;o aunque me apretaba un poco). Luego continu&oacute; con el siguiente bot&oacute;n, un poco m&aacute;s abajo. Justo donde se encuentran las clav&iacute;culas. Lo desabroch&oacute; con gran facilidad. Luego cuando estaba a punto de desabrochar el siguiente, lo detuve con mis manos. Yo no era capaz de hablar sin titubear a&uacute;n. &quot;Tranquila, llevar esa blusa empapada seguro te provocar&aacute; una neumon&iacute;a, atr&aacute;s tengo muchas s&aacute;banas, te dar&eacute; una para que te cubras&quot; sus palabras me relajaron, su tono de voz era id&eacute;ntico al que mi pap&aacute; usaba conmigo. El siguiente bot&oacute;n cubrir&aacute; el inicio de mis senos, la parte que forma una &quot;Y&quot; cuando usas brasserie.<\/p>\n<p>Sent&iacute; como sus dedos rozaron la parte superior de mis senos, y luego, no me di cuenta como, ya hab&iacute;a desabrochado tres botones m&aacute;s. Pronto sus manos estaban en mi vientre desabrochando los &uacute;ltimos botones. Separ&oacute; ambas partes de mi blusa y mi brassiere qued&oacute; completamente al descubierto. Era de sat&iacute;n morado, con algo de encaje. En ese entonces s&oacute;lo usaba brassieres de copa completa, por lo que no se ve&iacute;a mucho de mi escote. Sin embargo, al parecer le fascin&oacute; a mi abuelo. Un buen rato se qued&oacute; perdido, casi boquiabierto, mirando mis pechos y mi brassiere morado. Yo s&oacute;lo lo miraba a los ojos, sin poder hacer mucho, nunca antes me hab&iacute;an mirado con tal descaro en plena calle. &ldquo;Estas bien crecidita, ya te ves como toda una&hellip; se&ntilde;orita&rdquo; me dijo mientras me cubr&iacute;a con la s&aacute;bana que sac&oacute; de la parte de atr&aacute;s. Despu&eacute;s de cubrirme me bes&oacute; la frente y cerr&oacute; la puerta, cerr&oacute; la parte de atr&aacute;s de la camioneta, entr&oacute; al lugar del conductor y la encendi&oacute;.<\/p>\n<p>Dentro de la camioneta, en la parte de atr&aacute;s, ten&iacute;a un colch&oacute;n muy grande, cubierto por s&aacute;banas rojas de porcelana, muchos cojines y lo que aparentaba ser un frigobar, entre otras cosas extra&ntilde;as y luces ne&oacute;n. En ese momento no pude terminar de fijarme porque mi abuelo cerr&oacute; la peque&ntilde;a ventanita con la que se pod&iacute;a observar la parte de atr&aacute;s de la. Camioneta desde el lugar del conductor y el copiloto. &quot;No te preocupes, es para los clientes. Yo jam&aacute;s lo he usado. Aunque tu lo usar&aacute;s bastante seguido&hellip;&quot; me dijo mi abuelo. No supe a qu&eacute; se refer&iacute;a. En ese momento no me lo pod&iacute;a imaginar. Pensaba que hab&iacute;a comprado ese colch&oacute;n para acomodarme un cuarto en su departamento, no ten&iacute;a idea de la realidad.<\/p>\n<p>El camino fue muy corto. No m&aacute;s de 15 minutos, sin embargo se hizo eterno y bastante inc&oacute;modo. No pod&iacute;a quitarme de la mente sus ojos clavados en mis pechos. Llegamos a una unidad habitacional con muchos edificios altos, todos de tabique, cerca de unas pir&aacute;mides antiguas. Hab&iacute;a en la entrada una caseta de vigilancia con varios guardias de seguridad privada, saludaron a mi abuelo y algunos se me quedaron viendo. Entr&oacute; a la unidad la camioneta y condujo hasta el estacionamiento, apag&oacute; el motor. &ldquo;Aqu&iacute; he vivido los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os, si tu quieres tambi&eacute;n es tu casa, vamos a que te la muestre, seguro te encantar&aacute;&hellip;&rdquo; me dijo y baj&oacute; de la camioneta.<\/p>\n<p>A&uacute;n estaba fuerte la tormenta, me abraz&oacute; y baj&oacute;, caminamos juntos unos minutos hasta su edificio. Me dijo que su departamento estaba en el primer piso y se&ntilde;al&oacute; una ventana grande. Subimos usando las escalera aunque hab&iacute;a elevador, fue solo un piso como dijo. Entramos en su departamento. No era para nada como esperaba. Estaba muy limpio y adornado, con muebles bonitos, cuadros y detalles dorados por doquier. La pared estaba recubierta de una piedra blanca que era muy similar a la cubierta de la mesa del comedor. &ldquo;No vayas a ensuciar, puedes entrar a ba&ntilde;arte pero deja aqu&iacute; tus zapatos y tu pantal&oacute;n, cuando salgas cenaremos.&rdquo; Me quit&oacute; la s&aacute;bana y de nuevo me qued&eacute; con el torso semidesnudo, me comenc&eacute; a desabrochar el pantal&oacute;n antes que &eacute;l interviniera como pas&oacute; con mi blusa. Estaba s&uacute;per mojado, y lo ten&iacute;a todo pegado al cuerpo, me cost&oacute; mucho trabajo bajarlo. Normalmente tengo dificultad para ponerme y quitarme los pantalones ajustados por el volumen de mis gl&uacute;teos y muslos, as&iacute; mojados me cost&oacute; mucho m&aacute;s trabajo.<\/p>\n<p>Obviamente mi abuelo lo observ&oacute; todo. Vio como poco a poco me baj&eacute; el pantal&oacute;n y se iba descubriendo mi calz&oacute;n que hac&iacute;a juego con mi brassiere, morado con algo de encaje. De repente lo volteaba a ver, el muy descarado no dejaba de ver mi trasero. En parte sent&iacute;a que me estaba desnudando para &eacute;l, todav&iacute;a me ten&iacute;a que terminar de quitar el pantal&oacute;n y caminar hasta el ba&ntilde;o. Sab&iacute;a que no me dejar&iacute;a de observar, pero en parte yo quer&iacute;a que me viera. Me emocionaba conocer a mi abuelo y que viera que ya era una mujer adulta. &ldquo;El ba&ntilde;o est&aacute; a mitad del pasillo del lado izquierdo, ah&iacute; encuentras todo nenita&rdquo; me dijo cuando vio que me quit&eacute; los zapatos. En ese momento sent&iacute; que &eacute;l y yo est&aacute;bamos jugando, en parte nos est&aacute;bamos vengando de pap&aacute; por haberlo alejado de la familia. Aunque en mi mente a&uacute;n ten&iacute;a la duda de sus razones, sent&iacute;a que hab&iacute;a sido injusto. Por seguir en el plan de juego, al caminar al ba&ntilde;o, me fui contoneando mis caderas, al llegar al final me di cuenta que ten&iacute;a a&uacute;n la vista en mis pompas, me sonre&iacute; y entr&eacute; al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>El ba&ntilde;o era muy grande, ten&iacute;a una gran tina y una banca acojinada, al final el wc y la regadera. Me quit&eacute; mi ropa interior y entr&eacute; a la regadera. Se sinti&oacute; super bien despu&eacute;s de haber estado bajo la lluvia y el fr&iacute;o. Decid&iacute; salir en toalla, toda mi ropa incluso la interior estaba mojada a&uacute;n. Al salir escuch&eacute; a mi abuelo desde otro cuarto, me grit&oacute; que me hab&iacute;a dejado la cena en la mesa, que despu&eacute;s me pod&iacute;a ir a dormir al cuarto del fondo. Tom&eacute; caf&eacute; con leche que ya estaba servido y un pan con jam&oacute;n. Todas mis cosas de la universidad se quedaron al lado de mi coche, seguro ya estaban arruinadas, decid&iacute; ir a dormir. Ma&ntilde;ana ser&iacute;a otro d&iacute;a. Al entrar al cuarto trat&eacute; de buscar el interruptor de la luz, no pude encontrarlo. Todo estaba muy obscuro. A tientas encontr&eacute; la cama, me quit&eacute; la toalla y me met&iacute; entre las s&aacute;banas. Ca&iacute; pronto en un profundo sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>Despert&eacute; sintiendo un intenso espasmo, no hab&iacute;a duda, era un orgasmo. Yo estaba acostada boca arriba, a&uacute;n con la s&aacute;bana encima pero con uno de mis pechos afuera. Al lado m&iacute;o estaba acostado de lado mi abuelo. Todo sobre esos momentos es muy borroso. Por unos 15 minutos no me pod&iacute;a mover, me sent&iacute;a en extremo relajada. Recuerdo que mi abuelo dec&iacute;a algo pero pod&iacute;a distinguir que era. Mi mirada estaba fija en el techo, sent&iacute;a su enorme mano entre mi entrepierna, me estaba masajeando, &eacute;l me hab&iacute;a provocado el orgasmo. El cuarto, antes obscuro, ten&iacute;a ahora una extra&ntilde;a luz rojiza.<\/p>\n<p>De repente sent&iacute; como se levant&oacute; y me quit&oacute; por completo la s&aacute;bana, separ&oacute; mis piernas y empez&oacute; a meter sus dedos en mi vagina. Yo segu&iacute;a sin poderme mover. Sent&iacute;a como si estuviera buscando algo dentro de m&iacute;, de repente un dedo, a veces dos. Entre m&aacute;s tiempo pasaba, mejor se sent&iacute;a. Hasta que de repente de nuevo lo sent&iacute;, ahora un poco m&aacute;s intenso. Sent&iacute;a como electricidad que part&iacute;a de mi entrepierna al resto de mi cuerpo. Pasando por mis brazos, piernas, hasta llegar a mi cabeza. Era la primera vez que sent&iacute;a dos orgasmos casi seguidos. En ese momento sent&iacute; un tremendo &eacute;xtasis. Recuper&eacute; por un momento los sentidos y me pude mover. El cuarto estaba a media luz. En el techo hab&iacute;a un enorme espejo instalado. La luz proven&iacute;a de unas l&aacute;mparas ne&oacute;n colocadas alrededor del cuarto. Me puse de rodillas y me alej&eacute; lo m&aacute;s posible de mi abuelo.<\/p>\n<p>&Eacute;l estaba al pie de la cama, vestido, con una enorme erecci&oacute;n. Le pregunt&eacute; con nerviosismo que hac&iacute;a, que pretend&iacute;a con todo esto. &Eacute;l se acerc&oacute; a m&iacute; y me dijo que me dejara llevar. Me tom&oacute; la cabeza con una mano y me comenz&oacute; a besar. Yo estaba de nuevo empapada pero esta vez por mi propio sudor y no por la lluvia. Sus besos eran muy tiernos, de repente mord&iacute;a mis labios, cada que lo hac&iacute;a al mismo tiempo me daba un peque&ntilde;o pellizco en mi pez&oacute;n derecho, eso me hac&iacute;a sentir bonito abajo. Me estuvo haciendo lo mismo un largo rato, yo era incapaz de pensar en cualquier cosa, jam&aacute;s me la hab&iacute;a pasado tan bien con alg&uacute;n hombre, el hecho de que fuera mi abuelo se sent&iacute;a como una aventura. Me tom&oacute; por las manos y me jal&oacute; un poco, de forma que qued&eacute; a gatas, sobre mis manos y rodillas arriba de la cama. &Eacute;l acarici&oacute; mi espalda y se coloc&oacute; detr&aacute;s de m&iacute;. Yo ya sab&iacute;a lo que iba a pasar, una parte de mi sab&iacute;a que estaba terriblemente mal, pero la mayor parte de mi lo deseaba, estaba s&uacute;per caliente.<\/p>\n<p>Escuch&eacute; como se desabroch&oacute; el pantal&oacute;n y cintur&oacute;n, sent&iacute; unas amables caricias en mis pompis. Ah&iacute; fue cuando sent&iacute; su miembro en la entrada de mi cuerpo. Era como si mi vagina lo estuviera besando aunque yo no estaba haciendo nada. Despu&eacute;s de un rato &eacute;l rompi&oacute; el silencio: &ldquo;Sacude la colita si quieres que te la meta&rdquo; no pas&oacute; ni un minuto y yo ya me estaba contoneando. &ldquo;Que buena nenita&rdquo; me dijo y sent&iacute; como poco a poco entraba. &ldquo;Est&aacute;s m&aacute;s sabrosa que tu madre&rdquo; me dijo mientras la met&iacute;a y la sacaba muy despacio. &ldquo;Y de seguro hasta eres m&aacute;s puta que ella&rdquo;, me la meti&oacute; hasta dentro. Yo no era virgen antes de eso, ya hab&iacute;a tenido algunas experiencias con amigos y noviecitos, incluso con un primo. Pero s&iacute; puedo decir que esa fue la primera vez que me cogieron de verdad. Me la estuvo metiendo y sacando por un ratote, sent&iacute;a como la punta de su miembro tocaba mi mero fondo de mi vagina. Cada que lo tocaba sent&iacute;a maravillas, s&oacute;lo pod&iacute;a pensar en que lo siguiera haciendo, no me di cuenta y estaba jadeando. &ldquo;Buena putita hija de tu puta madre&rdquo; me dijo antes de comenzar a met&eacute;rmela con m&aacute;s energ&iacute;a todav&iacute;a. Unos minutos y de nuevo lo sent&iacute;, mi tercer orgasmo en una noche, pero este fue lo m&aacute;ximo&hellip; Toda mi piel se estremeci&oacute;, sent&iacute; que mi cuerpo se derret&iacute;a, al final ca&iacute; sobre la cama, de nuevo me relaj&eacute; al grado de apenas poder moverme. Me qued&eacute; dormida.<\/p>\n<p>Despert&eacute; de nuevo pero ya era de d&iacute;a. Las s&aacute;banas eran blancas y estaban secas. Yo estaba desnuda, era normal as&iacute; me dorm&iacute;. En el techo s&iacute; hab&iacute;a un enorme espejo. Sobre un peque&ntilde;o bur&oacute; estaba mi ropa de ayer, completamente seca y limpia. Incluyendo mi ropa interior. Yo me sent&iacute;a muy feliz, como cuando despiertas de un buen sue&ntilde;o. Pero en el fondo sab&iacute;a que aquello no hab&iacute;a sido un sue&ntilde;o. Me vest&iacute; y sal&iacute; al comedor, mi abuelo estaba sentado, leyendo el peri&oacute;dico. Me dijo que me sentara. Me sirvi&oacute; el desayuno. &ldquo;No te acostumbres a que te trate como princesa, si te vienes conmigo, vas a tener que trabajar, quedas avisada.&rdquo; No le respond&iacute; nada. &ldquo;Mi departamento es completamente tuyo mientras no est&eacute; aqu&iacute;. Salgo mucho, soy transportista. Pero mientras yo est&eacute; aqu&iacute; obedecer&aacute;s y me dir&aacute;s &ldquo;si se&ntilde;or&rdquo;, &iquest;Te qued&oacute; claro?&rdquo; No le respond&iacute; nada. &ldquo;Ya aprender&aacute;s a obedecer&rdquo; Le respond&iacute; con una pregunta:<\/p>\n<p>Yo: &iquest;Por qu&eacute; mis pap&aacute;s te alejaron, que hiciste?<\/p>\n<p>Abuelo: &iquest;No te lo imaginas?<\/p>\n<p>Yo: &iquest;Te cogiste a mi mama?<\/p>\n<p>Abuelo: No, bueno si, pero tu pap&aacute; no lo sabe. Me alejaron por otra raz&oacute;n, ya lo descubrir&aacute;s. Toma para tu taxi, y toma esto otro para que te queden ganas de volver.<\/p>\n<p>Se desabroch&oacute; el pantal&oacute;n y se sac&oacute; su enorme miembro erecto, grueso y lleno de pelos. De inmediato mi mente se transport&oacute; a la noche anterior, me puse muy muy nerviosa pero al final perd&iacute; la conciencia. Me quit&eacute; el pantal&oacute;n y los calzones y me acerqu&eacute; a &eacute;l. Todo en lo que pod&iacute;a pensar era en sentir de nuevo uno de esos orgasmos tan intensos. &ldquo;Ven putita, ac&eacute;rcate&rdquo; Camin&eacute; hacia &eacute;l. &ldquo;&iquest;Quieres que te coja putita?&rdquo; No le respond&iacute; nada. &ldquo;Que ni&ntilde;a tan necia, te ense&ntilde;ar&eacute; a decir s&iacute; se&ntilde;or. Pon tus manos sobre la mesa&rdquo; Le hice caso, de forma que qued&eacute; con las pompis desnudas empinadas. &ldquo;Tremendos cachetones que te cargas Angie, ni tu madre estaba tan buena, aprender&aacute;s para que los tienes&rdquo;. Me solt&oacute; una tremenda nalgada, sent&iacute; como todo mi trasero se sacud&iacute;a. Escuch&eacute; como se re&iacute;a &ldquo;Angie que enormes nalgas tienes, seguro todos los hombres que conoces sue&ntilde;an con agarrarte a nalgadas. Cada que te de una dir&aacute;s &ldquo;Si se&ntilde;or quiero otra&rdquo; entendido putita?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Si se&ntilde;or&rdquo;, le respond&iacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Yo estaba temblando. Estaba completamente empapada, de pies a cabeza. Y me sent&iacute;a muy nerviosa, entre el fr&iacute;o y la ansiedad no pod&iacute;a hacer m&aacute;s que titubear. &quot;Vamos Angie, no quiero que te enfermes, menos ahora que por fin te encontr&eacute;.&quot; me dijo con su profunda voz. 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