{"id":33688,"date":"2022-02-15T09:13:13","date_gmt":"2022-02-15T09:13:13","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-02-15T09:13:13","modified_gmt":"2022-02-15T09:13:13","slug":"lo-puta-no-se-quita-y-mi-marido-ya-lo-sabe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/lo-puta-no-se-quita-y-mi-marido-ya-lo-sabe\/","title":{"rendered":"Lo puta no se quita y mi marido \u00a1\u00a1ya lo sabe!!"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33688\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hace algunos a&ntilde;os escuch&eacute; por casualidad una frase que me gust&oacute; y que dice que las mujeres somos un mar profundo de secretos. Y yo estaba muy segura de que morir&iacute;a con mi mar bien guardadito, pero ahora s&eacute; que ya no ser&aacute; as&iacute;. Parece que mi mar est&aacute; a punto de desbordarse.<\/p>\n<p>En d&iacute;as recientes, mientras mi esposo me estaba cogiendo, hice la travesura m&aacute;s grande que he hecho hasta ahora: le confes&eacute; que se me antoja otra verga, que quiero que otro me coja. Y lo m&aacute;s interesante de todo, es que lejos de enojarse conmigo, su verga se puso tan dura que acab&oacute; d&aacute;ndome una de las cogidas m&aacute;s ricas que recuerdo. En cuanto le dije que quiero coger con otro, lo primero que quiso saber es con quien. Yo habr&iacute;a esperado que me diera una cachetada o que dejara de cogerme, pero el muy cabr&oacute;n se excit&oacute; al saberlo. Pude sentir claramente como su verga se puso m&aacute;s dura de lo que estaba y eso me anim&oacute; a seguirle contando y saber lo que piensa. Ni yo misma lo pod&iacute;a creer, pero con mi confesi&oacute;n descubr&iacute; una parte no explorada de mi esposo. Y eso ech&oacute; a volar mi mente.<\/p>\n<p>De inmediato record&eacute; que, en el pasado, antes de casarme, alguna que otra vez jugaba con mis novios para provocarlos y saber su reacci&oacute;n, pues normalmente ten&iacute;a al menos dos o tres novios al mismo tiempo. Claro est&aacute; que ellos nunca se dieron cuenta, o si lo hicieron nunca me dijeron nada. Por eso, a m&iacute; me gustaba tantearlos para saber que har&iacute;an en caso de que me descubrieran. Y el momento que yo cre&iacute;a m&aacute;s conveniente para preguntarles era cuando est&aacute;bamos cogiendo. En el punto de m&aacute;s excitaci&oacute;n les soltaba la pregunta: &iquest;Mi amor, que me har&iacute;as si alguna vez supieras que ando o me encontraras cogiendo con otro? En todos los casos, en mayor o menor medida su reacci&oacute;n era siempre insultarme, cachetearme y decirme que si lo hac&iacute;a me mandar&iacute;an a la verga. Y eso era excitante. Verlos como sent&iacute;an celos, como se enojaban y como me cacheteaban dici&eacute;ndome que ni se me ocurriera, que me quer&iacute;an solo para ellos era delicioso y excitante. Cada cachetada que me daban la sent&iacute;a como un peque&ntilde;o castigo a mi puter&iacute;a. De alguna manera me hac&iacute;a sentir liberada de culpa y era como si con eso ya tuviera su permiso para seguir zorreando. Y claro est&aacute; que luego yo me mostraba sumisa y les dec&iacute;a que todo era una broma, que ellos eran los &uacute;nicos, les aseguraba que nunca lo har&iacute;a y toda esa morbosa situaci&oacute;n me provocaba unos deliciosos orgasmos.<\/p>\n<p>Pero esta vez fue diferente. Debo decirte que llevo cinco a&ntilde;os de casada y salvo alguna que otra vez con mi vecino y con alguno que otro trabajador que ha venido a la casa a arreglar desperfectos, durante estos a&ntilde;os casi no he cogido con otros. Por decirlo de alguna manera, me he comportado como toda una &ldquo;se&ntilde;ora decente&rdquo;. Y es que yo provengo de una familia muy tradicional donde se valora mucho la fidelidad, el respeto hacia el marido, las buenas costumbres y el recato. Por eso, mis padres me inculcaron comportarme siempre como una mujer decente. Pero quiz&aacute; por eso, por haber crecido tan reprimida, desde que sal&iacute; a estudiar la Universidad lejos de mi casa, comenc&eacute; a vestirme muy putita, con blusas escotadas o cortas que resaltaran mis tetas y con minifaldas, vestidos o pantalones ajustados que resaltaran mis nalgas redondas y paradas. Y es que siempre me ha gustado llamar la atenci&oacute;n de los caballeros que encuentro a mi paso. Por eso hoy en d&iacute;a, a pesar de estar casada, me gusta todav&iacute;a vestirme as&iacute;. Sin embargo, debo admitir que mi forma de vestir no ha estado libre de problemas pues en varias ocasiones mi pap&aacute; me ha dicho que eso no est&aacute; bien, que yo debo vestirme como toda una se&ntilde;ora casada. Pero mi marido opina lo contrario, as&iacute; que yo estoy encantada con &eacute;l.<\/p>\n<p>Volviendo al tema que te estaba contando, debo decirte que disfruto mucho el sexo con mi esposo. Su verga, que tiene buen tama&ntilde;o, me saca siempre unos orgasmos tan deliciosos, que acabo casi siempre grit&aacute;ndole que soy su putita de tan intensos que son. Pero de un tiempo para ac&aacute; he comenzado a extra&ntilde;ar mi vida de soltera, sobre todo la &eacute;poca en que cog&iacute;a con hasta tres hombres el mismo d&iacute;a. Y de las org&iacute;as en que llegu&eacute; a participar ni te cuento. Debo confesarte que, desde que la prob&eacute;, siempre me ha gustado la verga, que la mayor&iacute;a de los novios o amantes que he tenido, que son cerca de 50, siempre me han tratado como una zorra, como una perrita o como una puta barata. Y la verdad es que eso me encanta. Sin embargo, durante estos cinco a&ntilde;os que llevo de casada he hecho todo lo necesario para comportarme como toda una se&ntilde;ora decente y creo que m&aacute;s o menos lo he logrado. Pero siento que esa no soy yo. Pienso que estoy tratando de aparentar algo que no soy, y muy en el fondo he llegado a la conclusi&oacute;n de que lo puta no se quita. He comprendido que esta panochita, este culo y esta boquita que tengo, no son para una sola verga. Y la verdad es que quiero m&aacute;s.<\/p>\n<p>Esos eran mis pensamientos cuando uno de estos d&iacute;as acompa&ntilde;&eacute; a mi esposo a un evento de su trabajo, en el que al final hubo una comida para los asistentes. Y result&oacute; que uno de los participantes llam&oacute; mi atenci&oacute;n. F&iacute;sicamente era un hombre normal, pero sobre el pantal&oacute;n se le adivinaba un rico paquete, que hizo que mi panochita se moviera con vida propia. Y es que cuando una verga me llama la atenci&oacute;n sobre el pantal&oacute;n, es porque est&aacute; de buen tama&ntilde;o. Y hasta ahora nunca me he equivocado ji, ji. Durante la comida cruzamos miradas en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n cuidando que mi esposo no se diera cuenta. Al final de la comida pas&oacute; a despedirse de mi esposo, con quien se hab&iacute;a conocido ese mismo d&iacute;a y tambi&eacute;n de m&iacute; de una forma muy respetuosa. Pero yo no estaba tranquila. Algo dentro de m&iacute; me dec&iacute;a que deb&iacute;a hablar con ese hombre a solas, as&iacute; que de inmediato pens&eacute; en un plan. Esper&eacute; dos o tres minutos y le dije a mi esposo que necesitaba ir a nuestro auto, que se encontraba estacionado en la calle, cerca de donde fue el evento. Mi esposo, que estaba platicando con unas personas, sin sospechar nada, me entreg&oacute; las llaves y yo sal&iacute; de inmediato.<\/p>\n<p>Para mi buena suerte, al salir a la calle vi al objeto de mi deseo platicando con otras personas y mi panochita volvi&oacute; a palpitar. Aparentando la mayor indiferencia posible pas&eacute; a un lado de &eacute;l asegur&aacute;ndome de que me viera y luego camin&eacute; por la calle moviendo mis nalgas m&aacute;s que de costumbre. Llegu&eacute; al auto, entr&eacute;, hice como que buscaba algo, pero en realidad solo estaba viendo a trav&eacute;s del cristal para ver si me hab&iacute;a seguido. Cuando lo vi que ven&iacute;a caminando en la direcci&oacute;n en que yo estaba, sal&iacute; del auto y comenc&eacute; a caminar en sentido contrario, para que nuestro encuentro pareciera totalmente casual.<\/p>\n<p>Todos esos recuerdos estaban viniendo a m&iacute; mente en el momento en que mi esposo me ten&iacute;a ensartada, as&iacute; que no me pude contener y le dije:<\/p>\n<p>\u2015 Mi amor, &iquest;qu&eacute; me dir&iacute;as o que me har&iacute;as si te dijera que se me antoja coger con otro? De inmediato pude sentir como su verga se pon&iacute;a m&aacute;s dura que de costumbre.<\/p>\n<p>\u2015 Te dir&iacute;a que eres muy putita. &iquest;De verdad se te antoja coger con otro?<\/p>\n<p>\u2015 Si mi rey. Pude ver como su respiraci&oacute;n se aceler&oacute; y sus ojos brillaban de excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>\u2015 &iquest;De qui&eacute;n se trata? &iquest;Es alguien que yo conozco?<\/p>\n<p>\u2015 &iquest;Recuerdas el evento al que te acompa&ntilde;&eacute; hace unos d&iacute;as?<\/p>\n<p>\u2015 Si, &iquest;por qu&eacute;? me contest&oacute;.<\/p>\n<p>\u2015 &iquest;Te digo algo y no te enojas?<\/p>\n<p>\u2015 Dime.<\/p>\n<p>\u2015 &iquest;Recuerdas que te ped&iacute; las llaves para ir a nuestro auto? Pues resulta que tu nuevo amigo me abord&oacute; en la calle y me pido mi tel&eacute;fono. Creo que me quer&iacute;a coger, bueno&hellip; m&aacute;s bien, &iexcl;me quiere coger!<\/p>\n<p>\u2015 Hija de la chingada. &iquest;Y c&oacute;mo sabes que te quiere coger? Me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>\u2015 Yo ven&iacute;a de nuestro coche y cuando lo encontr&eacute; me salud&oacute; muy atento y me dijo que se le hab&iacute;a olvidado pedirte tu n&uacute;mero de tel&eacute;fono, que si se lo pod&iacute;a dar. Le dije que no me lo sab&iacute;a y que tampoco llevaba mi tel&eacute;fono, que mejor &eacute;l me apuntara el suyo. Me dijo que si, pero me pidi&oacute; que lo acompa&ntilde;ara a su auto por un papel.<\/p>\n<p>\u2015 Y t&uacute; qu&eacute; hiciste?<\/p>\n<p>\u2015 Pues tuve que acompa&ntilde;arlo mi rey. Pero me pas&oacute; algo extra&ntilde;o porque cuando &iacute;bamos caminando mi panochita comenz&oacute; a palpitar con vida propia, imaginando que podr&iacute;a pasar algo m&aacute;s. Cuando llegamos a donde estaba su coche &eacute;l abri&oacute; la puerta para entrar y yo, que estaba detr&aacute;s de &eacute;l, con una mano le detuve la puerta para que pudiera entrar m&aacute;s c&oacute;modamente y con la otra le toqu&eacute; la espalda con el pretexto de que la puerta no le fuera a pegar. Eso hizo que tu amigo se pusiera nervioso. Con toda la intenci&oacute;n de provocarlo, mientras &eacute;l buscaba un papel yo me mantuve siempre detr&aacute;s y por momentos nuestros cuerpos se tocaron. Cuando &eacute;l se dio la vuelta pude notar que ten&iacute;a la verga bien parada y se adivinaba que era grande y gruesa. En ese momento los dos est&aacute;bamos muy cerca y sin duda &eacute;l se dio cuenta que yo ten&iacute;a ganas de coger, porque no pod&iacute;a evitar mirar su verga de vez en cuando. Entonces me pidi&oacute; que nos vi&eacute;ramos otro d&iacute;a y yo le dije que le escribir&iacute;a despu&eacute;s para ponernos de acuerdo. Mientras habl&aacute;bamos me estuvo mirando a la cara con mucha atenci&oacute;n y eso me excit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. Hubiera querido tocarle la verga por encima del pantal&oacute;n, pero no lo hice para no parecer demasiado putita y urgida.<\/p>\n<p>En el momento que dije esto &uacute;ltimo, pude sentir como la verga de mi marido se puso todav&iacute;a m&aacute;s dura, lo que hizo darme cuenta de que hab&iacute;a ido demasiado lejos con mi confesi&oacute;n. Para comprobar que iba por buen camino le dije:<\/p>\n<p>\u2015Bueno, pero ahora mismo, no s&eacute; porque te estoy contando todo esto.<\/p>\n<p>\u2015 &iquest;Te lo quieres coger? me pregunt&oacute; mi esposo. Y percibiendo que con su pregunta me estaba dando permiso, le contest&eacute; que s&iacute;. Y luego me descar&eacute; completamente y le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>\u2015 &iquest;Quieres que me lo coja? &iquest;Quieres que le escriba?<\/p>\n<p>Por toda respuesta mi marido comenz&oacute; a embestirme de una forma salvaje pero rica y en pocos segundos pude sentir como mi panocha se inundaba con su rica y abundante lechita, como prueba de que le hab&iacute;a provocado un intenso orgasmo.<\/p>\n<p>As&iacute; que, no lo s&eacute;, pero parece que a partir de ese d&iacute;a, soy una putita con permiso de mi marido. Y creo que no s&eacute; lo que har&eacute; ji, ji. &iquest;Alguna sugerencia?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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