{"id":33717,"date":"2022-02-16T23:00:00","date_gmt":"2022-02-16T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-02-16T23:00:00","modified_gmt":"2022-02-16T23:00:00","slug":"tocar-el-paraiso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/tocar-el-paraiso\/","title":{"rendered":"Tocar el para\u00edso\u2026"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33717\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nunca se olvida la primera vez.<\/p>\n<p>Siendo una muchacha de 18 a&ntilde;os a&uacute;n segu&iacute;a buscando a quien me hiciera mujer.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a tenido novios; de todo, pero, solo buscaban su satisfacci&oacute;n propia.<\/p>\n<p>Al estar solos, empezaban a tocarme y acariciarme, sin saber si me gustaba; se regodeaban tocando todo mi cuerpo; para su excitaci&oacute;n, para su deleite. Ve&iacute;a sus falos erectos, queriendo salir de la prisi&oacute;n de sus pantalones; en varias ocasiones, tomaba la iniciativa y liberaba esas vergas con cabezas hinchadas, listas para escupir el esperma. Comenzaba a masturbarlos y poco tardaban en venirse; a veces los hacia venirse en 2 ocasiones seguidas para dejarlos satisfechos y no me pidieran algo m&aacute;s. Recuerdo mis manos y mi ropa empapada de semen, ese olor que me gustaba, pero ellos no me sab&iacute;an preparar.<\/p>\n<p>No soy nada fuera de lo normal, delgada, busto y cadera proporcional a mi estatura; no me vest&iacute;a ni provocativa, ni escandalosa; pero, ya en la universidad, mi cuerpo me ped&iacute;a conocer el placer de un hombre de verdad.<\/p>\n<p>Me masturbaba y mis orgasmos eran deliciosos; sin embargo, hab&iacute;a algo que mi cuerpo ped&iacute;a y no sab&iacute;a que era. As&iacute; que me decid&iacute; a buscar un esp&eacute;cimen que me quitara la virginidad y me permitiera gozar.<\/p>\n<p>Entonces lo vi; un profesor de historia que yo admiraba y me atra&iacute;a. Vistiendo elegante pero tradicional; de hablar pausado y modales refinados. Sab&iacute;a que &eacute;l pod&iacute;a ayudarme con mi situaci&oacute;n; necesitaba planear algo.<\/p>\n<p>En cierta ocasi&oacute;n, ten&iacute;a yo que presentar una investigaci&oacute;n sobre el imperio azteca y le ped&iacute; que si me pod&iacute;a revisar mis notas. Le coment&eacute; que si me permit&iacute;a invitarlo a comer. Acept&oacute; de buena gana y qued&oacute; de ir por mi a mi casa un viernes para ir a un restaurante para leer el borrador y hacer correcciones.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; puntualmente, mis padres trabajaban y ten&iacute;a la casa a mi disposici&oacute;n por algunas horas. Cuando lleg&oacute;, me encontr&oacute; en el comedor trabajando en la computadora. Me disculp&eacute; porqu&eacute; no estaba lista; se ofreci&oacute; a empezar a revisar mientras me cambiaba. Cuando regres&eacute; con &eacute;l, tra&iacute;a una falda y una blusa; nada atrevido. &Eacute;l estaba absorto en las notas me acerqu&eacute; y me explicaba los puntos que deb&iacute;a modificar y lo que hab&iacute;a que ahondar.<\/p>\n<p>Nuestros rostros estaban muy cerca. Tom&eacute; la iniciativa y me atrev&iacute; a besarlo. Al principio, lo sent&iacute; sorprendido; sin embargo, se recuper&oacute; y contest&oacute; a mi acercamiento. Mi mente se empez&oacute; a nublar; m&aacute;s que besarme, sent&iacute;a que le estaba haciendo el amor a mi boca; nadie me hab&iacute;a besado as&iacute;; sus labios acariciaban los m&iacute;os; su lengua entr&oacute; en mi boca y masajeaba la m&iacute;a, ense&ntilde;&aacute;ndome que hacer. Sus manos, no tocaban rudamente; sus dedos acariciaban mi mano casi sin hacer contacto, como si acariciara el espacio entre sus dedos y mi mano. Esa sensaci&oacute;n electrizaba mi cuerpo; sent&iacute; todos mis nervios erizarse, quer&iacute;a sentir m&aacute;s. Sin despegarse del beso, me acariciaba el pelo y la nuca, provoc&aacute;ndome a&uacute;n m&aacute;s. Se separ&oacute; de mis labios y comenz&oacute; a besar mi oreja y mi cuello; algo me suced&iacute;a, mi brasserie me apretaba, quer&iacute;a quit&aacute;rmelo, la ropa me estorbaba; y a&uacute;n no me tocaba.<\/p>\n<p>No soporte m&aacute;s, comenc&eacute; a quitarme la ropa; &eacute;l se acerc&oacute; y &eacute;l mismo empez&oacute; a desnudarme; como quien abre un regalo precioso. Esa lentitud me desesperaba; quer&iacute;a que lo hiciera r&aacute;pido, que me cogiera, &eacute;l se tomaba su tiempo. Al estar yo en lencer&iacute;a, jug&oacute; con mis senos, los acariciaba, los disfrutaba y se preocupaba que yo gozara. Mi panty estaba inundada, nunca me hab&iacute;a sentido tan mojada; sus labios en mis pezones me provocaron un peque&ntilde;o orgasmo. Me termin&oacute; de desnudar y yo quer&iacute;a sentir su cuerpo en mi, lo quer&iacute;a dentro de m&iacute;. Tom&oacute; mis manos y sin hablar, hizo que yo lo desnudara; el quitarle la ropa, el sentir su piel en mis manos, aumentaba la excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al verlo desnudo, sab&iacute;a lo que quer&iacute;a; su verga erecta se me antojaba, la necesitaba en mi boca; nunca acept&eacute; dar sexo oral a nadie, en ese momento no era yo, era una mujer hambrienta de sexo. Lo chup&eacute;, lo lam&iacute;, lo sabore&eacute;; me excitaba o&iacute;rlo gemir de placer. Sent&iacute;a su falo, duro, caliente, palpitante. &Eacute;l me detuvo, dijo que era mi turno; me acost&oacute; delicadamente sobre la mesa, junto a la computadora; mis pechos y mis pezones estaban muy duros, me dol&iacute;an al tocarlos, me enloquec&iacute;a ese dolor. Me quit&oacute; la panty, pod&iacute;a verla casi chorrear de lo excitada que estaba. Su lengua empez&oacute; un recorrido de la parte baja de mi entrada y sub&iacute;a, recolectando el jugo que sal&iacute;a a borbotones. Lam&iacute;a y chupaba, agarre su cabello y lo quise guiar a mi cl&iacute;toris, el dijo &ldquo;a&uacute;n no&rdquo;; me volv&iacute;a loca, que no me dejara llegar al orgasmo; jugaba con mi cl&iacute;toris con la punta de su lengua, hacia vibrar sus labios para infundir m&aacute;s placer a todo mi sexo; cuando sent&iacute;a que estaba yo a punto de llegar al orgasmo, &eacute;l se retiraba; me besaba los muslos, masajeaba mis nalgas, recorr&iacute;a la separaci&oacute;n de mis nalgas con su lengua; al sentirme que hab&iacute;a pasado el punto culminante, volv&iacute;a a comenzar a llevarme al l&iacute;mite.<\/p>\n<p>Lo hizo 3 veces, la &uacute;ltima le rogu&eacute; que me dejara llegar. Puso su dedo &iacute;ndice exactamente bajo mi cl&iacute;toris y su lengua comenz&oacute; a masturbarme. Ya no pod&iacute;a m&aacute;s, me iba a venir. Le ped&iacute; que se quitara, que iba a terminar; no me hizo caso; trat&eacute; de quitarlo, quer&iacute;a terminar, su lengua me estaba volviendo loca; enterr&eacute; mis u&ntilde;as en su pelo, arque&eacute; mi espalda, tuve un orgasmo muy intenso. Mi cuerpo temblaba si que lo pudiera controlar, &eacute;l chupaba cuanto sal&iacute;a de m&iacute;; me estaba vaciando.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;nto duro, no s&eacute; si me desmaye, no s&eacute; lo que sali&oacute; de mi; mi respiraci&oacute;n era agitada, no la pod&iacute;a controlar. &Eacute;l se levant&oacute; y su verga estaba muy erecta, muy dura; la cabeza parec&iacute;a reventar de la necesidad de eyacular. La acerc&oacute; a mi entrada.<\/p>\n<p>&#8211; Soy virgen&hellip;- alcanc&eacute; a decir casi sin respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Lo s&eacute;&hellip;- dijo &eacute;l.<\/p>\n<p>Uso su falo para acariciar mis labios vaginales, arriba y abajo; llenando con mis jugos la cabeza de su pene; era exquisito sentir esa carne dura y caliente en esa parte de mi cuerpo; a pesar de haber tenido un orgasmo, yo segu&iacute;a emanando jugo.<\/p>\n<p>Puso mis piernas en sus hombros y se acomod&oacute; en mi entrada. La invasi&oacute;n de ese ariete de carne comenz&oacute;; entraba sin dificultad, mis labios vaginales estaban abiertos por la excitaci&oacute;n, sus dedos acariciaban mi cl&iacute;toris y me excitaban mientras &eacute;l me llenaba. Se encontr&oacute; con un obst&aacute;culo; en lugar de salir continu&oacute; empujando, abriendo, haciendo que mi vagina se adecuara al invasor. Sent&iacute; un desgarro, pero el placer de esos dedos no me permit&iacute;an pensar. En un momento, sent&iacute; sus grandes test&iacute;culos chocar con mis nalgas; pude respirar profundo; lo vi sudando y si cara reflejaba el placer que &eacute;l estaba sintiendo<\/p>\n<p>&#8211; Estas muy apretada&hellip; necesito relajarme para no acabar tan r&aacute;pido&hellip;- dijo mientras el sudor cubr&iacute;a su frente.<\/p>\n<p>Se qued&oacute; quieto, disfrutando el ardiente abrazo de mi cueva; dej&oacute; mi cl&iacute;toris y se concentr&oacute; en masajear y chupar mis pechos. Fueron unos segundos y comenz&oacute; a retirarse; quise gritar, no lo quer&iacute;a fuera; quer&iacute;a sentirlo adentro; disfrutaba su grosor y su calor. Lo llevo hasta la punta y volvi&oacute; a empujar, despacio, sin ser brusco, permiti&eacute;ndome disfrutar cada cent&iacute;metro de &eacute;l. Ahora se concentr&oacute; en acariciar mis muslos y mis nalgas, de esa manera que apenas tocaba mis vellos y yo sent&iacute;a electricidad recorriendo el camino de sus yemas.<\/p>\n<p>El bombeo se sent&iacute;a tan delicioso, el dolor era ya casi imperceptible, el placer era m&aacute;s grande. Se acost&oacute; sobre mi; ahora, su pene acariciaba mi cl&iacute;toris y era el que me estaba llevando al para&iacute;so.<\/p>\n<p>Alcance otro orgasmo; cuando me sinti&oacute; temblar por el orgasmo; aceler&oacute; sus embestidas. Me recuperaba de mis sensaciones, cuando su falo se puso m&aacute;s duro, lo sent&iacute; hincharse a&uacute;n m&aacute;s; sus ojos se pusieron en blanco; lentamente se hundi&oacute; en mi hasta el fondo. Me sent&iacute; muy h&uacute;meda, una humedad ardiente, una humedad que me rebasaba. &Eacute;l bombeo un par de veces m&aacute;s, esa humedad sali&oacute; de m&iacute; y llen&oacute; mi a&ntilde;o.<\/p>\n<p>Nunca imagine una experiencia como esa. Mis amigas se quejaban de su primera vez; para m&iacute; fue fant&aacute;stica.<\/p>\n<p>Nunca volvimos a estar juntos y mis siguientes experiencias no se acercaban a esa ocasi&oacute;n; pero esa es otra historia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Nunca se olvida la primera vez. Siendo una muchacha de 18 a&ntilde;os a&uacute;n segu&iacute;a buscando a quien me hiciera mujer. Hab&iacute;a tenido novios; de todo, pero, solo buscaban su satisfacci&oacute;n propia. 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