{"id":33789,"date":"2022-02-19T23:00:00","date_gmt":"2022-02-19T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-02-19T23:00:00","modified_gmt":"2022-02-19T23:00:00","slug":"la-otra-chica-de-mauro-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-otra-chica-de-mauro-parte-1\/","title":{"rendered":"La otra chica de Mauro (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33789\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Conoc&iacute; a Mauro en mi primer d&iacute;a en la universidad. Como for&aacute;nea que era, me hab&iacute;a instalado en una casa de estudiantes cerca de la facultad y a pesar de que les dije a mis padres que todos mis roomies eran se&ntilde;oritas, la verdad es que tambi&eacute;n hab&iacute;a chicos, dos para ser exacta: Mauro y Javier.<\/p>\n<p>Ser&iacute;a una mentirosa total si negara que desde el primer d&iacute;a sent&iacute; atracci&oacute;n por Mauro y, no es que fuera guapo, es que era jodidamente sexy, todo su cuerpo emit&iacute;a un aire de masculinidad dif&iacute;cil de explicar. Era alto sin llegar a sobresalir por ello, su cuerpo definido y ligeramente musculoso estaba bronceado por el sol y las incontables horas que pasaba realizando actividades al aire libre. Su cabello negro le llegaba un poco mas abajo de los hombros, pero siempre lo tra&iacute;a sujeto en una holgada coleta y su incipiente barba resaltaba a&uacute;n mas sus rosados y carnosos labios. Creo que esa era mi parte favorita de &eacute;l, sus labios, en especial desde aquel viaje de pr&aacute;cticas donde jugando a la botella alrededor de la fogata me bes&oacute; por primera vez. Ya anteriormente nos hab&iacute;amos coqueteado un poco, lo normal, viv&iacute;amos juntos y aunque estudi&aacute;bamos diferentes carreras, al ser similares algunas clases eran compartidas, por lo tanto pas&aacute;bamos bastante tiempo juntos y al parecer &eacute;l disfrutaba haci&eacute;ndome sonrojar al ponernos en situaciones incomodas (no es que no disfrutara de la vistas que me regalaba cada que sal&iacute;a de ducharse y se paseaba por la casa en ropa interior, solo que en aquel entonces yo era muy t&iacute;mida y no hablaba con casi nadie, as&iacute; que verlo en ese estado siempre me produc&iacute;a un cierto bochorno).<\/p>\n<p>Pero a partir de ese beso todo cambio entre nosotros. No sal&iacute;amos ni nada por el estilo, de hecho, &eacute;l era novio de una chica de su carrera que viv&iacute;a a unas cuadras en otra casa de estudiantes y que ocasionalmente lo visitaba. Pero empezamos a besarnos cada que se presentaba la oportunidad, cuando nos cruz&aacute;bamos en la cocina, en la sala y a veces en el pasillo, no pas&aacute;bamos de eso y un poco de manoseo debido a que compart&iacute;amos la casa con cuatro personas m&aacute;s y a que casi todo su tiempo libre lo dedicaba a su novia y yo a mi servicio como voluntaria en la cafeter&iacute;a de la un&iacute;. Hasta que un viernes, el destino conspiro en nuestro favor pues de alg&uacute;n modo, nos hab&iacute;amos quedado solos, &eacute;l sin planes de salir, y yo sin poder visitar a mis padres en el pueblo como cada fin de semana.<\/p>\n<p>Decidimos cenar juntos viendo una serie que hab&iacute;amos comenzado a ver con otra compa&ntilde;era poco tiempo atr&aacute;s y que nos hab&iacute;a dejado bastante intrigados, todo marchaba tranquilo cuando de pronto me gire a comentarle algo sobre la serie y lo descubr&iacute; mirando fijamente mi busto. No era la primera vez que lo hac&iacute;a y de hecho en algunas otras ocasiones incluso las hab&iacute;a apretado un poco, pero en ese momento, denotaba un ansia que no le hab&iacute;a visto antes y en cuanto nuestras miradas se cruzaron, &eacute;l sin decir nada, se inclin&oacute; a trav&eacute;s de la mesa y con su mano derecha sujet&oacute; con firmeza el cabello de mi nuca y atrajo mi rostro a &eacute;l para besarme con rudeza. Al principio me desconcert&oacute; un poco pues sol&iacute;a ser un poco mas delicado y su actitud me tom&oacute; por sorpresa, pero a medida que su lengua se enroscaba con la m&iacute;a y el beso se fue profundizando yo comenc&eacute; a relajarme y hasta a disfrutar de esa nueva faceta que &eacute;l me mostraba de s&iacute; mismo.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y con cierta brusquedad hizo que me levantara y sin soltar mi pelo, me llev&oacute; hasta el sill&oacute;n que estaba al otro extremo de la habitaci&oacute;n. Se sent&oacute; en &eacute;l y de un tir&oacute;n me sent&oacute; en su regazo con las piernas abiertas, yo notaba como su miembro crec&iacute;a y se endurec&iacute;a bajo mi peso mientras volv&iacute;a a besarme y ahora con ambas manos apretaba mis nalgas hasta ser doloroso lo que provoc&oacute; que un ligero quejido saliera de mi boca pero Mauro, en lugar de parar sigui&oacute; apretando con su mano izquierda mientras la derecha hurgaba con fuerza en mi sost&eacute;n bajo mi camiseta y apretaba mi pecho mientras me besaba el cuello y me dec&iacute;a lo rica que me ve&iacute;a y las ganas que tenia de hac&eacute;rmelo hasta hacerme gritar como la puta zorrita que sab&iacute;a que era.<\/p>\n<p>En este punto, yo ya estaba muy mojada y era extra&ntilde;o pues a pesar de que me lastimaba con su rudeza, la verdad era que me estaba gustando mucho que me tratara de esa forma y me hablara as&iacute;. De modo que, sin casi darme cuenta, mov&iacute;a mis caderas al frente y atr&aacute;s restreg&aacute;ndome mas contra el ya bastante notorio bulto de su pantal&oacute;n. Al ver esto, &eacute;l me pregunt&oacute; si me gustaba que me dijera que era una puta, pero yo no pude responder pues al tiempo que lo dec&iacute;a me tiraba del pelo para hacerme bajar de encima y arrodillarme delante de &eacute;l.<\/p>\n<p>Y bueno, hasta aqu&iacute; dej&oacute; la primera parte que es creo m&aacute;s para poner en contexto con los personajes, si quieres saber que pas&oacute; a continuaci&oacute;n por favor h&aacute;zmelo saber, ten en cuenta que es mi primer relato y mi primera vez escribiendo en realidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Conoc&iacute; a Mauro en mi primer d&iacute;a en la universidad. Como for&aacute;nea que era, me hab&iacute;a instalado en una casa de estudiantes cerca de la facultad y a pesar de que les dije a mis padres que todos mis roomies eran se&ntilde;oritas, la verdad es que tambi&eacute;n hab&iacute;a chicos, dos para ser exacta: Mauro y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20923,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":{"0":"post-33789","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-otros-eroticos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33789","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20923"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33789"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33789\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}