{"id":33804,"date":"2022-02-21T23:00:00","date_gmt":"2022-02-21T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-02-21T23:00:00","modified_gmt":"2022-02-21T23:00:00","slug":"aprovechando-la-ocasion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aprovechando-la-ocasion\/","title":{"rendered":"Aprovechando la ocasi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33804\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despu&eacute;s de un tiempo de inactividad, vuelvo a escribir. Como me recordar&aacute;n, soy Carla, de Arequipa, Per&uacute;.<\/p>\n<p>En esta oportunidad les contar&eacute; como pude aprovechar de la mejor manera unos d&iacute;as en libertad gracias a un viaje de trabajo de mi en aquel entonces esposo.<\/p>\n<p>El martes 12 de julio Richard lleg&oacute; del trabajo y estaba con cara rara. Mientras terminaba de cenar, por fin se decidi&oacute; a hablarme y me dijo que por trabajo deb&iacute;a viajar el mi&eacute;rcoles por la tarde y retornar&iacute;a el viernes en la noche, y que estaba medio inc&oacute;modo por dejarme sola con los ni&ntilde;os. Lo abrac&eacute; tiernamente y le dije que no se preocupara, que todo saldr&iacute;a bien. Acompa&ntilde;&eacute; todo eso con un tierno beso, para hacer m&aacute;s convincente lo dicho.<\/p>\n<p>Mientras arreglaba la ropa que llevar&iacute;a para su viaje, mi cabecita no dejaba de pensar en como podr&iacute;a sacarle provecho a esa tan inesperada pero milagrosa ausencia de mi esposo. Ya desde hace unos meses, nuestro inquilino (alquil&aacute;bamos el tercer piso de la casa) y yo est&aacute;bamos en miraditas coquetonas, en comunicaciones subidas de tono por el celular y en alguna oportunidad con mi aval Luis (as&iacute; se llamaba el inquilino) me hab&iacute;a robado un beso en las escaleras.<\/p>\n<p>Ni bien dej&eacute; todo arreglado para el viaje de mi esposo, le envi&eacute; un mensaje a Luis: &ldquo;Mi esposo se va de viaje ma&ntilde;ana. Tendr&aacute;s tiempo para mi?&rdquo;. No pasaron ni cinco minutos y ya tenia respuesta: &ldquo;Para ti siempre bebita. Como hacemos?&rdquo;, a lo que respond&iacute; con un : &ldquo;Ya te aviso. Hasta ma&ntilde;ana&rdquo;.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente, como todos los d&iacute;as, me levant&eacute; a arreglar a los ni&ntilde;os, hacerles el desayuno, vestirlos y tenerlos listos a las 7:00 am para que su movilidad los lleve al colegio. Los ni&ntilde;os se despidieron de su pap&aacute;, y una vez que se fueron me sent&iacute; en la obligaci&oacute;n de hacerle el amor como despedida, sin embargo por el apremio y la falta de inter&eacute;s de Richard eso no fue posible. Un simple beso de despedida y los deseos de que le vaya bien fue todo lo que dej&oacute; esa apresurada ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Ya pasadas las dos de la tarde recib&iacute; un mensaje de Luis: &rdquo;Como te va bebita?, m&aacute;s tarde te recojo del trabajo y vamos a tomar algo?&rdquo; . &ldquo;No, mejor no. Nos vemos en la casa. Cuando est&eacute; all&iacute;, ya te aviso para que bajes&rdquo;; &ldquo;Ok., como t&uacute; ordenes bebita&rdquo;.<\/p>\n<p>De all&iacute; en adelante las horas de trabajo se me hicieron super largas, ve&iacute;a en la computadora que el vuelo de mi esposo hab&iacute;a salido sin novedad. Termin&eacute; la jornada, y sal&iacute; a tomar un taxi rumbo a casa. Al llegar, Carmen (la chica que nos ayuda con los quehaceres de la casa) se encontraba sirvi&eacute;ndoles de comer a los ni&ntilde;os mientras ve&iacute;an televisi&oacute;n. Sub&iacute; a mi habitaci&oacute;n a cambiarme. Sin pensarlo me cambi&eacute; de interiores. Me puse unos que casi nunca usaba pues no se hab&iacute;a dado la ocasi&oacute;n de lucirlos.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de terminar de comer y cambiarlos, se fue Carmen. Yo ve&iacute;a televisi&oacute;n, mientras ellos terminaban de jugar. Le envi&eacute; un mensaje a Luis: &ldquo;te parece si bajas en una hora, pero entras con cuidado sin hacer ruido, los chicos a&uacute;n est&aacute;n despiertos. Te dejo la puerta abierta&rdquo;. &ldquo;No te preocupes, as&iacute; lo har&eacute;&rdquo;, contest&oacute;.<\/p>\n<p>Jugu&eacute; un rato con mis hijos y los llev&eacute; a su cuarto para que ya descansaran y les dej&eacute; la tele prendida pero solo por una hora m&aacute;s. Se recostaron sin reclamar y juntos ve&iacute;amos la televisi&oacute;n. Ya cerca de la hora que le hab&iacute;a dado a mi inquilino, sal&iacute; de la habitaci&oacute;n para abrir la puerta de calle. Regres&eacute; y poco a poco los ni&ntilde;os se fueron adormitando. Les di un beso de buenas noches y sal&iacute; hacia la sala, justo cuando mi invitado hacia su ingreso sigiloso. Llev&eacute; mi dedo &iacute;ndice hacia mis labios haciendo la se&ntilde;al de silencio y le se&ntilde;al&eacute; el camino hacia mi habitaci&oacute;n. Acomod&eacute; unos platos en el lavadero, apague las luces y sub&iacute; a su encuentro.<\/p>\n<p>Al llegar a mi habitaci&oacute;n, la tele estaba prendida y Luis recostado en la cama. Cerr&eacute; con llave y mientras me acercaba &eacute;l se levant&oacute; y me dio alcance d&aacute;ndonos un beso tan largo como sabroso.<\/p>\n<p>&#8211; Al fin, podemos estar solos como lo hab&iacute;amos imaginado bebita.<\/p>\n<p>&#8211; Me siento extra&ntilde;a, pero muy feliz de que est&eacute;s conmigo aqu&iacute; en mi habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Carlita, mi amor, no sabes cuanto te deseo.<\/p>\n<p>&#8211; Tanto como yo a ti Luis.<\/p>\n<p>Nos miramos a los ojos, nos besamos nuevamente y poco a poco terminamos sobre la cama. No fue nada complicado sacarle el polo, mientras el estrujaba mis nalgas. Le mordisqueaba por el cuello, el pecho y de vez en cuando lo besaba y hacia que me besara. Me tom&oacute; de los hombros me hizo girar poni&eacute;ndome delante de &eacute;l, me sac&oacute; el top que tra&iacute;a dejando en libertad mis tetitas, las cuales amasaba desde su posici&oacute;n, jugueteando con mis rosaditos pezones. Me sent&eacute; al borde la cama jal&aacute;ndolo de la cintura, proced&iacute; a bajarle el buzo y el b&oacute;xer, encontrando una deliciosa verga, tal vez algo m&aacute;s peque&ntilde;a de lo que hab&iacute;a so&ntilde;ado varias noches, pero una vez que la tuve en la boca, era tan deliciosa como en mis sue&ntilde;os. Empec&eacute; a succionar ese pedazo de carne repetidamente ajustando con los dientes al momento de retirarla para hacerle sentir lo m&aacute;s posible. El disfrutaba esa mamada dejando salir algunos gemiditos de satisfacci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me levant&oacute; y me bes&oacute; una vez m&aacute;s con pasi&oacute;n, mientras sus manos deslizaban mi short dej&aacute;ndome solamente con mi braguita rosa de seda. Me volte&oacute; nuevamente apoy&aacute;ndome con las manos en medio de la cama, mientras &eacute;l se arrodill&oacute; detr&aacute;s de mi, haci&eacute;ndome una rica sopita desde atr&aacute;s. Era una locura sentir esa leng&uuml;ita entrando y saliendo de mi vagina, y su nariz rosando mis nalgas.<\/p>\n<p>&#8211; Quieres que me ponga preservativo bebita?<\/p>\n<p>&#8211; No. Quiero sentir tu piel junto a la m&iacute;a. No te preocupes Luis, yo me cuido con una inyecci&oacute;n mensual.<\/p>\n<p>&#8211; Y c&oacute;mo as&iacute; le sali&oacute; el viajecito a tu esposo?<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute;. Ayer me lo coment&oacute;, es porque van a abrir una nueva oficina creo. Lo malo es que solo es hasta el viernes.<\/p>\n<p>&#8211; Hay que aprovechar entonces Carlita. No te voy a dejar dormir.<\/p>\n<p>Verlo echado desnudo en mi cama, a punto de hacerme el amor, me pon&iacute;a a mil. Si bien lo hab&iacute;a so&ntilde;ado, ahora era realidad. Tener un verdadero hombre dispuesto a complacerme y atenderme como me lo merec&iacute;a, hac&iacute;a que estuviera mojad&iacute;sima.<\/p>\n<p>Me mont&eacute; sobre &eacute;l a la altura de su ombligo, y poco a poco iba bajando. Me levant&eacute; un poquito de costado mientras con la mano dirig&iacute;a la tiesa verga de Luis hacia mi hoyito, para luego empezar a bajar y sentir como se iba enterrando dentro de mi. Los gemidos de placer aparecieron de inmediato mientras me meneaba en c&iacute;rculos para deleite de Luis quien se dejaba hacer todo sin ofrecer resistencia. Estaba disfrutando que yo hiciera todo el trabajo. Despu&eacute;s de unos minutos se incorpor&oacute; terminando en la posici&oacute;n de piernas al hombro, bombe&aacute;ndome duro arranc&aacute;ndome esos ayy tan deliciosos cuando te los saben sacar. Eso lo arrech&oacute; m&aacute;s a&uacute;n. Me coloc&oacute; en mi pose favorita (de perrito) y me fue ensartando despacio como para poder adivinar cuan larga la ten&iacute;a, y luego pasar a darme cada m&aacute;s m&aacute;s r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Estaba tan excitada, por el placer que Luis me estaba dando que no repar&eacute; que en cada arremetida de mi amorcito el respaldar de la cama se golpeaba contra la pared. Estaba tan feliz y atendida, que no pensaba en nada m&aacute;s que no fuera en ser enteramente de Luis. Me la retir&oacute; de la conchita y ansiosamente trataba de encontrar mi anito. No fue dif&iacute;cil dilatarme, pues estaba tan involucrada que al primer empuj&oacute;n mi ano dio paso a su miembro, el cual no paraba de entrar y salir.<\/p>\n<p>La verdad no me dol&iacute;a, pero era tal el placer que adem&aacute;s de mis gemidos habituales, me encontraba lagrimeando y al borde del sollozo, mientras mi inquilino segu&iacute;a d&aacute;ndome y d&aacute;ndome, cuando de repente unos golpes en la puerta paralizaron mi coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Mami, mami, est&aacute;s bien?<\/p>\n<p>Luis me la sac&oacute; mientras yo me pon&iacute;a la bata y &eacute;l se escond&iacute;a detr&aacute;s de la cama. Abr&iacute; la puerta.<\/p>\n<p>&#8211; Que pas&oacute; mi princesa. Por qu&eacute; se despert&oacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Es que escuch&eacute; unos ruidos y te escuch&eacute; como llorar&hellip; estas llorando mami?<\/p>\n<p>&#8211; No mi amor. Lo que pasa Andreita es que mami se puso un poco triste porque extra&ntilde;a a tu papito y me puse un poquito sentimental nada m&aacute;s; pero no te preocupes, mami est&aacute; bien.<\/p>\n<p>Me pas&oacute; la mano por la frente como para limpiarme el sudor. Me incorpor&eacute;, la tom&eacute; de la mano y la llev&eacute; a su cuarto. Est&aacute; todo bien mi amor, ahora a dormir que ma&ntilde;ana hay que levantarse temprano para ir al colegio. Le di un beso y la acost&eacute;.<\/p>\n<p>Entr&eacute; a la habitaci&oacute;n y ech&eacute; llave nuevamente. Luis me miraba sonrientemente sinverg&uuml;enza.<\/p>\n<p>&#8211; as&iacute; que extra&ntilde;as a tu cachudito? jajajaja.<\/p>\n<p>&#8211; tonto, no se me ocurri&oacute; nada m&aacute;s pues.<\/p>\n<p>&#8211; bueno, ven para ac&aacute;, que a&uacute;n no hemos terminado, te voy a hacer olvidar a ese huev&oacute;n, jajaja.<\/p>\n<p>&#8211; espera voy a poner tu polo en el respaldo para que no haga ruido.<\/p>\n<p>Me acomod&oacute; nuevamente en perrito, me ensart&oacute; por el culito y sigui&oacute; maltrat&aacute;ndome unos minutos hasta que se vaci&oacute; dentro.<\/p>\n<p>&#8211; me gustas mucho Carla.<\/p>\n<p>&#8211; t&uacute; tambi&eacute;n amorcito. Te quiero. Nos echamos uno al lado del otro llenos de satisfacci&oacute;n y nos quedamos dormidos.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, como toda mam&aacute; que tiene ni&ntilde;os, empez&oacute; el martirio. Levantarlos de la cama, hacer que se laven, preparar el desayuno, alistar los &uacute;tiles y todo eso. A las 7 am en punto el claxon de la movilidad. Un beso de despedida.<\/p>\n<p>Al regresar a mi habitaci&oacute;n y ver a Luis acostado a&uacute;n , me hizo recordar a mi esposo, quien tampoco me ayudaba con los quehaceres, pero con la diferencia de que con el polvo que me hab&iacute;a metido no ten&iacute;a ning&uacute;n derecho de reclamarle nada como si lo hac&iacute;a con Richard.<\/p>\n<p>&#8211; Amor, a levantarse. Vamos a ba&ntilde;arnos.<\/p>\n<p>Dem&aacute;s est&aacute; decirles que en el ba&ntilde;o me dio una nueva sesi&oacute;n de placer. Estaba re feliz. Lo bes&eacute; y lo conduje a la puerta con la toalla puesta nada m&aacute;s y con su ropa en la mano.<\/p>\n<p>&#8211; vaya a cambiarse y en media hora bajas para que me lleves al trabajo.<\/p>\n<p>Mientras termin&eacute; de cambiarme, lleg&oacute; Carmen y me hizo de desayunar.<\/p>\n<p>&#8211; se&ntilde;ora le llamo un taxi.<\/p>\n<p>&#8211; No Carmencita, el se&ntilde;or Luis me va a llevar, como le queda en camino me va a hacer el favorcito.<\/p>\n<p>&#8211; no se va a olvidar que hoy en la tarde hay reuni&oacute;n de padres de familia en el colegio.<\/p>\n<p>&#8211; tienes raz&oacute;n Carmen, ya se me estaba pasando. Por favor, les das de comer y los acuestas y me esperas hasta que yo llegue para que no se queden solos. Ya te doy para que te vayas en taxi a tu casa.<\/p>\n<p>&#8211; est&aacute; bien se&ntilde;ora. Mas bien creo que el inquilino la est&aacute; esperando abajo, me dec&iacute;a mientras ve&iacute;a por la cortina de la ventana.<\/p>\n<p>Luis me llev&oacute; al trabajo. En el trayecto quedamos para vernos en la noche, pero le dej&eacute; presente que ser&iacute;a m&aacute;s tarde por que deb&iacute;a ir al colegio de mis hijos. Yo te aviso le dije, t&uacute; estate listo nom&aacute;s. Al llegar al trabajo se baj&oacute; a abrirme la puerta y me dio un beso de despedida. Me sent&iacute; contenta que me tratar&aacute; como si fuera su mujer.<\/p>\n<p>Como nunca estaba trabajando sin quejarme. Lo que hace una buena noche de sexo. Veo mi celular y me entraron unos mensajes de Gonzalo. &Eacute;l es pap&aacute; de un compa&ntilde;erito de clases de mi Andreita. Me dec&iacute;a para recogerme e ir juntos a la reuni&oacute;n de padres de familia. Con Gonzalo, ya hab&iacute;amos salido y temido uno que otro encuentro. Le dije que normal, que me recoja del trabajo. As&iacute; no me molestaba en ir en taxi y todo eso.<\/p>\n<p>No s&eacute; como, pero se hab&iacute;a enterado que mi esposo estaba de viaje, as&iacute; que los siguientes mensajes eran para proponerme ir a un hotel. Le dije que no pod&iacute;a por los ni&ntilde;os.<\/p>\n<p>Ya en el colegio, se sent&oacute; a mi lado y normal con el resto de pap&aacute;s y mam&aacute;s. Al terminar estaba preocupada por la hora y Carmen ya ten&iacute;a que irse. Pero Gonzalo no se iba a quedar tranquilo. Te llevo me dijo. Acept&eacute; pues necesitaba llegar pronto a casa.<\/p>\n<p>Ya en el camino me empez&oacute; a meterme mano en las piernas, en las tetas y sin m&aacute;s me buscaba los labios.<\/p>\n<p>&#8211; vamos un ratito al hotel pues Carlita.<\/p>\n<p>&#8211; no puedo Gonza, es que la chica que me ayuda en la casa ya debe estar por irse.<\/p>\n<p>&#8211; me tienes al hambre ya varios meses<\/p>\n<p>&#8211; pero no puedo pues amor. Si quieres ahora, al menos te hago una buena mamada para que no te enojes conmigo.<\/p>\n<p>A una cuadra de la casa, estacion&oacute; la camioneta, en una esquina con poca iluminaci&oacute;n y con terrenos a&uacute;n sin construir. Ya me hab&iacute;a abierto la blusa lo suficiente como para que mis tetas est&eacute;n a merced de sus labios, mientras mis manos acariciaban su verga en un continuo sube y baja. As&iacute; estuvimos unos minutos, hasta que se retir&oacute; de mis pechos lo que me dio la oportunidad de inclinarme y empezar a mamarle la verga. Se la escup&iacute;a y me la tragaba hasta el borde del cierre de su pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>De pronto se hace hacia un costado de manera abrupta, por lo que me incorpor&eacute; y era una luz de linterna que apuntaba hacia el parabrisas de la camioneta y se acercaba cada vez m&aacute;s. Me acomod&eacute; el saco tap&aacute;ndome las tetas y vir&eacute; la cara hacia la ventana mientras el vigilante se acercaba en su bicicleta.<\/p>\n<p>&#8211; se&ntilde;ora Carla, buenas noches, disculpe&hellip; est&aacute; todo bien.<\/p>\n<p>&#8211; si Manuelito, todo bien. Haciendo la ronda?<\/p>\n<p>&#8211; si, reci&eacute;n entro de turno.<\/p>\n<p>&#8211; que bien. Contin&uacute;a con tu ronda. Nos vemos.<\/p>\n<p>Se retir&oacute; doblando la esquina. Ya ves Gonza, poco m&aacute;s y me atrapan chup&aacute;ndotela. Se sonri&oacute; y me inclin&oacute; para terminar lo que hab&iacute;a empezado. No pas&oacute; mucho tiempo para sentir el sabor peculiar que avisa que ya estaba a punto de correrse. Le puse m&aacute;s esmero. Y justo cuando me la sacaba para respirar un poco Gonzalo dispar&oacute; un primer chorro de semen, asi que para evitar mayor desastre como pude me la met&iacute; en la boca nuevamente sintiendo el calientito sabor de ese manjar.<\/p>\n<p>Una vez terminaba la faena, me limpie con un kleenex, me aboton&eacute; como pude la blusa y me desped&iacute; de Gonzalo. Baj&eacute; de la camioneta, camin&eacute; hacia mi casa. La puerta estaba entreabierta. Apenas hice ruido sali&oacute; Carmen.<\/p>\n<p>&#8211; disc&uacute;lpame Carmencita, la reuni&oacute;n tard&oacute; un mont&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; no se preocupe se&ntilde;ora. Me voy porque se me hace tarde. Los chicos ya est&aacute;n acostados. Hay una porci&oacute;n de torta en el comedor.<\/p>\n<p>&#8211; toma este dinero para que te vayas en taxi<\/p>\n<p>&#8211; gracias. Ma&ntilde;ana tengo que hacerme unos an&aacute;lisis en el seguro social y debo llegar m&aacute;s temprano se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>&#8211; Ok. Te doy las llaves, as&iacute; entras no m&aacute;s.<\/p>\n<p>Cuando ya se estaba por ir, me dice, se&ntilde;ora y levanta su dedo se&ntilde;al&aacute;ndome por mi o&iacute;do. Me llev&eacute; la mano a la zona y me saco un grumo de semen del chisguetazo de Gonzalo. Lo miro todo ligoso, y sin que decir, solo atino a soltar un &iexcl;vaya!&#8230; No dije nada y me dirig&iacute; hacia la casa.<\/p>\n<p>Sub&iacute; a mi habitaci&oacute;n, no sin antes pasar por el cuarto de los ni&ntilde;os. Ya estaban durmiendo. Por fin en mi ba&ntilde;o pude limpiarme el semen que me hab&iacute;a quitado del cabello y que a&uacute;n ten&iacute;a en la mano. Tom&eacute; el tel&eacute;fono y llam&eacute; a Luis. &ldquo;Baja, te estoy esperando amor&rdquo;.<\/p>\n<p>Entr&oacute; en pijama y cerr&oacute; con llave para evitar contingencias. Nos echamos en la cama desnudos y convers&aacute;bamos de nuestro d&iacute;a mientras ve&iacute;amos algo en la televisi&oacute;n. Como hab&iacute;a subido mi tortita, mientras se la iba chupando se la embarraba con el chantilly y me la met&iacute;a en la boca, jugaba con su verga. La pobre estaba toda pegajosa de las cremas de la torta. Mientras Luis me met&iacute;a los dedos en la concha y se los llevaba a la boca y as&iacute; h&uacute;medos me segu&iacute;a introduciendo una y otra vez sus deditos.<\/p>\n<p>&#8211; no te provoca una cremita saladita en tu postre bebita?, me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; me encantar&iacute;a mi amor.<\/p>\n<p>Ya casi no me quedaba torta. Se la mam&eacute; con m&aacute;s rapidez y ayud&aacute;ndome con las manos hice que se corriera sobre el &uacute;ltimo pedazo que me quedaba. Luis me miraba contento, mientras yo acomodaba el l&iacute;quido seminal para que no se vaya a caer y me introduc&iacute;a ese delicioso postre en mi boca. Por m&aacute;s intentos que hice fue inevitable que al morder un poco, unos restos de semen se escaparan por mi boca.<\/p>\n<p>&#8211; delicioso como todo t&uacute;. Gracias por complacerme.<\/p>\n<p>&#8211; nada me hace m&aacute;s feliz que hacerte feliz Carla. Me gustas mucho.<\/p>\n<p>Termin&eacute; de disfrutar mi postre, me limpi&eacute; la boca y me acomod&eacute; junto a &eacute;l en la cama. Me sent&iacute;a una mujer, con su hombre, con su macho al lado. Siendo atendida, como hac&iacute;a tiempo no lo estaba. Le ofrec&iacute; mi espalda y de cucharita empez&oacute; a hacerme el amor. Era feliz. Muy feliz. Nos quedamos dormidos.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana, el tema de siempre con los ni&ntilde;os. Solo me puse la bata sin nada abajo. Hice lo que toda mam&aacute; hace y los despach&eacute; rumbo al colegio. Al regresar a la habitaci&oacute;n, el sinverg&uuml;enza estaba desnudo en la cama con una erecci&oacute;n de aquellas.<\/p>\n<p>&#8211; eso necesita de una buena conchita donde desfogar.<\/p>\n<p>&#8211; ven aqu&iacute; bebita que estoy con ganas de darte tu ma&ntilde;anero.<\/p>\n<p>No era necesario que me lo pidiera. Estaba ansiosa de tirar con Luis, sin m&aacute;s, me deshice de la bata y empezamos a amarnos libres, felices, sin temores. En cada embate que me daba dejaba salir unos gritos que iban creciendo en intensidad. Era simplemente una mujer gozando con su hombre.<\/p>\n<p>No s&eacute; como en una de las vueltas que me daba en la cama veo de reojo que Carmen bajaba las escaleras. Me acord&eacute; que llegar&iacute;a m&aacute;s temprano despu&eacute;s de su cita m&eacute;dica. Era evidente que hab&iacute;a escuchado gemir de placer a la se&ntilde;ora de la casa. Ya que importaba. Yo me sent&iacute;a feliz. Nos metimos a la ducha con Luis y as&iacute; envueltos en una toalla, bajamos al comedor.<\/p>\n<p>&#8211; buenos d&iacute;as Carmen dijo &eacute;l. Hola Carmencita agregu&eacute; yo.<\/p>\n<p>&#8211; se&ntilde;ora, buenos d&iacute;as se&ntilde;or Luis, contest&oacute; medio confundida la pobre Carmen.<\/p>\n<p>&#8211; le sirvo su lechecita se&ntilde;ora?<\/p>\n<p>&#8211; No Carmencita, hoy no. Ya Luis me ha dado mi raci&oacute;n de leche. A lo mejor me cae mal tanta lechecita no mi amor? pregunt&eacute; sonriente mientras lo miraba. Mejor un cafecito nom&aacute;s, y para el se&ntilde;or s&iacute;rvele un juguito de papaya.<\/p>\n<p>Mientras ella preparaba el encargo, Luis y yo convers&aacute;bamos de lo que har&iacute;amos en el trabajo y nos bes&aacute;bamos ante la notoria incomodidad de Carmen, quien apenas dej&oacute; el desayuno en la mesa sali&oacute; rauda a acomodar la habitaci&oacute;n de los ni&ntilde;os.<\/p>\n<p>Igual que el d&iacute;a anterior, Luis me llev&oacute; al trabajo. Y entre beso y beso en cada sem&aacute;foro rojo, le coment&eacute;: &ldquo;Hoy llega mi marido; pero de noche, no s&eacute; si quieras bajar un ratito&rdquo;. Por supuesto que estar&eacute; all&iacute; bebita. Me llamas y quedamos. Me mir&oacute; con ternura, me bes&oacute; y baj&eacute; del auto rumbo al trabajo.<\/p>\n<p>Ya de vuelta a casa, no ve&iacute;a el momento de que los ni&ntilde;os se fueran a descansar. Mal que bien logr&eacute; llevarlos a su habitaci&oacute;n. Llam&eacute; a Luis.<\/p>\n<p>&#8211; mi amor, el vuelo de mi marido est&aacute; por salir, no hay mucho tiempo, pero quer&iacute;a verte. No s&eacute; cuando podamos repetir esto. Me has hecho muy feliz. Luis te quiero.<\/p>\n<p>&#8211; yo tambi&eacute;n Carla. Ya veremos c&oacute;mo hacemos, pero no puedo dejar de pensar en ti.<\/p>\n<p>Me abraz&oacute; fuerte. Sab&iacute;a que ser&iacute;a dif&iacute;cil volver a repetirlo. Me hizo suya una vez m&aacute;s. Apoyada sobre la pared con las manos hacia arriba, me abri&oacute; las nalgas para dejar libre el camino de su verga hacia mi jugosa y ardiente conchita. Me empez&oacute; a meter una y otra vez ese pedazo de carne que tanto hab&iacute;a ansiado comerme, mientras me acariciaba las tetas.<\/p>\n<p>Son&oacute; el tono de mensaje del tel&eacute;fono. Amor, puedes ver de qui&eacute;n es? De tu marido, me dijo. Le&iacute; el mensaje y se lo comentaba en voz alta. Dice Richard que ya aterriz&oacute;, est&aacute; esperando recoger su equipaje. Luis no quiero que esto termine, no quiero que te vayas.<\/p>\n<p>&#8211; bebita f&aacute;cil el taxi demora 20 minutos en llegar. Te voy a meter un polvito m&aacute;s.<\/p>\n<p>Solo atin&eacute; a escribir &ldquo;te espero amor&rdquo; como respuesta al mensaje recibido, mientras me dispon&iacute;a a gozar una vez m&aacute;s de esa deliciosa verga de nuestro inquilino.<\/p>\n<p>&#8211; me voy a correr dentro, para marcar mi territorio bebita.<\/p>\n<p>&#8211; tontito, sabes que t&uacute; eres mi hombre. Dale hasta adentro, quiero dormirme con tu lechecita adentro.<\/p>\n<p>Luego de dejarme satisfecha, lo acompa&ntilde;&eacute; a la puerta y mientras nos desped&iacute;amos, estaciona un taxi.<\/p>\n<p>&#8211; sube, ya lleg&oacute; mi marido. Te quiero.<\/p>\n<p>&#8211; adi&oacute;s bebita. Te mensajeo ma&ntilde;ana. Bye.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; la puerta. Me acomod&eacute; un poco el cabello. Para estar tranquila, ya me hab&iacute;a puesto el pijama y una toalla sanitaria para evitar que el semen de Luis me humedeciera la zona de la conchita.<\/p>\n<p>Al entrar Richard, lo bes&eacute; cari&ntilde;osamente, le pregunt&eacute; como le hab&iacute;a ido y si quer&iacute;a algo para prepararle.<\/p>\n<p>&#8211; No, amor, no te molestes. Estoy cansado, s&oacute;lo quiero descansar. Los ni&ntilde;os todo bien.<\/p>\n<p>&#8211; si, ya duermen. Ma&ntilde;ana hay ma&ntilde;ana deportiva en el colegio y tengo que llevarlos.<\/p>\n<p>&#8211; yo debo ir al trabajo a dejar unos documentos y de ah&iacute; te alcanzo en el colegio.<\/p>\n<p>&#8211; genial gordito. Yo me encargo. Vamos a descansar.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente, luego del desayuno familiar, me fui con los ni&ntilde;os al colegio, mientras mi esposo se iba a su trabajo. Al llegar al colegio, todos los ni&ntilde;os practicando sus deportes y los padres haciendo grupos para conversar y rajar y todo eso. As&iacute; de pronto, se me acerca Gonzalo, y me pregunta: &ldquo;ya lleg&oacute; tu marido&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; Si, pero se fue al trabajo, y de ah&iacute; viene a recogernos.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces, podemos ir un ratito al telo que est&aacute; aqu&iacute; cerca, ese al que te llev&eacute; la vez pasada. Si mi amor?<\/p>\n<p>&#8211; ya est&aacute; bien. Pero al toque. No quiero tener que estar inventando despu&eacute;s. A veces no se me ocurre nada.<\/p>\n<p>&#8211; mientras t&uacute; vas sacando la camioneta, yo voy saliendo y te espero fuera, ah&iacute; ya me recoges.<\/p>\n<p>As&iacute; lo hizo, sub&iacute;, y en menos de cinco minutos ya est&aacute;bamos entrando al hotel.<\/p>\n<p>&#8211; despu&eacute;s de tiempo que te voy a meter pinga Carlita. Te haces esperar no m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; no es eso Gonza, solo que no he podido escaparme. Adem&aacute;s me da como pena con tu esposa. Somos amigas y a veces me siento mal por estar contigo.<\/p>\n<p>&#8211; no te hagas l&iacute;o con eso. Al igual que Richard la M&oacute;nica ya no me engr&iacute;e y tengo que buscar fuera pues, y por suerte te encontr&eacute; y as&iacute; nos quedamos tranquilos los dos. No te compliques. Ven, ch&uacute;pamela.<\/p>\n<p>Empezamos a cachar despreocupados, como justificando nuestro accionar. Gonzalo no era nada del otro mundo, pero ten&iacute;a su encanto. Adem&aacute;s me hab&iacute;a ayudado con mis &ldquo;necesidades&rdquo;, pero ahora que ya estaba con Luis, empec&eacute; a pensar en ir alej&aacute;ndome poco a poco de &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; oye amor. El otro d&iacute;a conversando con Miguel, me dice que te extra&ntilde;a mucho, que los has olvidado por completo y que lo evades; es cierto, porque est&aacute;s as&iacute; con &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; &eacute;l se lo busc&oacute; pues. No te ha contado acaso.<\/p>\n<p>&#8211; no, no me ha comentado. Me ha dicho m&aacute;s bien para llevarte al sambambaias como antes.<\/p>\n<p>&#8211; ya le he dicho que no. Que lo que hubo ya acab&oacute;. Dile que me supere, que ya no insista.<\/p>\n<p>&#8211; y si vamos los tres. Ahora t&uacute; como mi hembra y &eacute;l solo como un remenber nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; ya quisieran, pero no. Dile que siga so&ntilde;ando. Que vaya con su trampa, esa que prefiri&oacute; antes que a mi. Y por &uacute;ltimo, t&uacute; eres su abogado o que?, por que tanto inter&eacute;s ah?<\/p>\n<p>&#8211; es que est&aacute; necesitado pues, jajaja. No, en serio Carlita, yo le tengo aprecio pues. Mira que fue Miguel quien me recomend&oacute; que me apuntara contigo, yo ni idea que eras traviesa, y gracias a ese dato, ahora la pasamos bien.<\/p>\n<p>&#8211; si pues, ya me hab&iacute;a imaginado eso. Y t&uacute; a que otro pap&aacute; del colegio me has recomendado?<\/p>\n<p>&#8211; a nadie mi amor, a nadie, yo te quiero para mi solito.<\/p>\n<p>&#8211; oye ya term&iacute;name, que ya es tarde. Mi marido debe estar por llegar.<\/p>\n<p>&#8211; entonces le doy esperanzas a Miguelito? mira que la podemos pasar muy bien entre los tres.<\/p>\n<p>&#8211; no, que sufra un poco m&aacute;s&hellip; ya veremos m&aacute;s adelante si lo perdono y acepto su invitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Apur&oacute; el mete saca, con movimientos m&aacute;s acelerados y poco r&iacute;tmicos, hasta que se vaci&oacute; dentro. Nos vestimos, y salimos en su camioneta rumbo al local deportivo del colegio. Para mi suerte llegamos mientras mi marido estaba conversando con otros pap&aacute;s, as&iacute; que nadie se percat&oacute; de mi llegada, y cada quien hizo su aparici&oacute;n por un sitio diferente. Estuvimos en grupo, s&iacute;, en el mismo grupo con Gonzalo y su esposa y otros pap&aacute;s, hasta que termin&oacute; la jornada deportiva.<\/p>\n<p>A los ni&ntilde;os los hab&iacute;an invitado a almorzar unos compa&ntilde;eros, as&iacute; que retornamos a casa solo con mi marido.<\/p>\n<p>&#8211; oye gordo, no tengo ganas de cocinar y si vamos a comer afuera.<\/p>\n<p>&#8211; estas segura, no tengo muchas ganas de salir<\/p>\n<p>&#8211; ya pues, no seas as&iacute;. Yo te invito y adem&aacute;s cambiamos de aire un poco. Lo convenc&iacute;.<\/p>\n<p>Me ba&ntilde;&eacute;, tratando de sacarme el olor de Gonzalo. En el fondo me sent&iacute;a culpable y eso me hac&iacute;a tener que sacar a almorzar a mi marido.<\/p>\n<p>Fuimos a un restaurant tranquilo y como nunca estuvimos conversando de todo un poco de manera amena. Creo que me esmer&eacute; en atenciones para pasarla bien. Y as&iacute; transcurri&oacute; el almuerzo. Sin embargo, a dos mesas de la nuestra estaba un sujeto que no paraba de mirarme de forma un poco inc&oacute;moda y de vez en cuando levantaba su copa como haciendo un brindis. Al principio no le di importancia, pero ya a tanta insistencia empec&eacute; a coquetearle un poco, sonri&eacute;ndole cuando pod&iacute;a o tratando de coincidir con mi copa tambi&eacute;n devolvi&eacute;ndole el brindis. Me parec&iacute;a un jueguito divertido. Total.<\/p>\n<p>En una de esas que mi marido se levant&oacute; para ir a los servicios, se acerc&oacute; a mi mesa. Me puse tensa y nerviosa. No pens&eacute; que iba a ser capaz de acercarse.<\/p>\n<p>&#8211; hola preciosa<\/p>\n<p>&#8211; hola, contest&eacute;<\/p>\n<p>&#8211; preciosa, disculpa que te incomode, pero solo quer&iacute;a dejarte mi tarjeta. Soy promotor de eventos. Y veo que t&uacute; tienes todo el potencial necesario para ser parte de mi staff de chicas. Ll&aacute;mame y conversamos, te parece?<\/p>\n<p>&#8211; estaba segura que era lo que me estaba imaginando. Disculpa, te agradezco, pero soy casada, y tengo trabajo, no creo tener tiempo.<\/p>\n<p>&#8211; mejor a&uacute;n. Ahora las casadas son m&aacute;s cotizadas. Pero no lo hablemos aqu&iacute;, adem&aacute;s en cualquier momento viene tu esposo. Mejor ll&aacute;mame y te digo en que consistir&iacute;a el trabajo que tengo para ti y a ver si te animas.<\/p>\n<p>&#8211; ok. Roger. As&iacute; dec&iacute;a en su tarjeta. Te llamo entonces.<\/p>\n<p>&#8211; adios preciosa, espero tu llamada.<\/p>\n<p>Guard&eacute; la tarjeta en la cartera. No cre&iacute;a que lo estuviera considerando. No s&eacute; por que no tuve valor de mandarlo al diablo. No s&eacute; por que guard&eacute; la tarjeta en vez de botarla. Mientras pensaba todo eso, lleg&oacute; Richard. Conversamos un poco m&aacute;s y pedimos la cuenta y de vuelta a casa, no sin antes pasar por la casa de los amiguitos de los ni&ntilde;os para recogerlos.<\/p>\n<p>En mi cabeza segu&iacute;a rondando la idea sobre que hacer con la dichosa tarjeta. Decid&iacute; llamar a Roger. Con Richard viendo el futbol en la sala y los ni&ntilde;os jugando, no hab&iacute;a inconvenientes de hablar por tel&eacute;fono. Sub&iacute; a mi habitaci&oacute;n y llam&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Al&oacute; Roger. Hola, nos vimos en la tarde en el restaurante.<\/p>\n<p>&#8211; te demoraste mucho en llamar preciosa.<\/p>\n<p>&#8211; estaba algo ocupada. Y bueno te escucho, dime como es que funciona, en que consiste el trabajo que me ofreces.<\/p>\n<p>Luego de conversar como veinte minutos con Roger, acept&eacute; ser parte de su equipo de trabajo, no sin antes dejar en claro que solo si contaba con tiempo podr&iacute;a ayudarlo en su negocio. Para los efectos, &eacute;l ya ten&iacute;a mi n&uacute;mero y me puso como nombre el de Kiara.<\/p>\n<p>El martes, ya en casa, estaba viendo la novela cuando recibo un mensaje que dec&iacute;a: Kiara, puedes ma&ntilde;ana a las 6 pm ?&#8230; S&iacute;, contest&eacute;. Ok. Ma&ntilde;ana te paso los datos del contacto entonces.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; pensando de lo que iba a hacer. Excusa para llegar tarde ten&iacute;a. No quer&iacute;a pensar. Solo quer&iacute;a que las cosas fluyan, que pasen. Escog&iacute; ropa interior de encaje de color negro y un vestido que casi ya no usaba. Los guard&eacute; en una bolsa y los met&iacute; como pude en la cartera. Al d&iacute;a siguiente desped&iacute; a los ni&ntilde;os y los embarqu&eacute; en su movilidad, esper&eacute; que Richard me llevara al trabajo, y me puse a trabajar esperando que las horas pasaran.<\/p>\n<p>Terminando la jornada, tom&eacute; la cartera y me encerr&eacute; en el ba&ntilde;o de la oficina. Me cambi&eacute; de ropa y me ba&ntilde;&eacute; en perfume. Sal&iacute; lo m&aacute;s pronto posible, marqu&eacute; mi tarjeta y ya en la calle tom&eacute; un taxi. Al Hotel Libertador por favor, le indique al taxista. Ya en el taxi, revisaba el mensaje de Roger: &ldquo;preciosa, a las 6 pm en el Hotel Libertador, habitaci&oacute;n 402, ingeniero Fern&aacute;ndez, s&eacute; puntual&rdquo;. Vi la hora. Eran las 5:52 pm. Estaba en tiempo. Pagu&eacute; el taxi. Mir&eacute; hacia el frontis del Hotel. Me par&eacute; firme y erguida y empec&eacute; mi caminata hacia la puerta. Al entrar, me dirig&iacute; a la recepci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; buenas tardes, por favor me podr&iacute;a anunciar con el Ingeniero Fern&aacute;ndez, de parte de la se&ntilde;orita Kiara.<\/p>\n<p>&#8211; un momentito por favor. La voy a anunciar<\/p>\n<p>Vi que la recepcionista llamaba por tel&eacute;fono y tomaba apuntes. Se dirigi&oacute; hacia mi y me indic&oacute;, tome asiento por favor, perm&iacute;tame un momento y ya estoy con usted.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en el sof&aacute;, y sent&iacute;a mil miradas hacia m&iacute;. Se me hac&iacute;a eterno el tiempo que tardaba. Trataba de entretenerme viendo el tel&eacute;fono. Hasta que por fin apareci&oacute; la recepcionista.<\/p>\n<p>&#8211; Se&ntilde;orita Kiara, disculpe usted la demora. El ingeniero Fern&aacute;ndez no va a poder atenderla en estos momentos. Est&aacute; en una reuni&oacute;n y va a demorar. Me encarga que le entregue este sobre y que ya &eacute;l se va a comunicar con usted para agendar una nueva fecha de reuni&oacute;n.<\/p>\n<p>Gracias. Estir&eacute; la mano. Tom&eacute; el sobre y lo guard&eacute; en la cartera. Sonre&iacute; t&iacute;midamente mientras sal&iacute;a del hotel, no sab&iacute;a que hacer. Empec&eacute; a caminar. Segu&iacute;a sinti&eacute;ndome observada. Camin&eacute; una cuadra m&aacute;s. Me detuve en una esquina. Me apoye en la pared y revis&eacute; mi cartera. Tom&eacute; el sobre y lo abr&iacute;. Una tarjeta asom&oacute;. &ldquo;Disculpa por no poder atenderte. Ya coordino con Roger para otra oportunidad. Suerte&rdquo;. Y debajo de la tarjeta unos billetes. Cinco de veinte soles y uno de cincuenta. Volv&iacute; a guardarlos en mi cartera. Camin&eacute; de nuevo. No sab&iacute;a a donde ir. De pronto me acord&eacute; de un par de botines que hab&iacute;a visto en Ripley. Levant&eacute; la mano, par&eacute; un taxi y me dirig&iacute; al mall. Finalmente no era mi culpa el no haber podido prestar el servicio.<\/p>\n<p>Entr&eacute; a la zapater&iacute;a. Presto se acerc&oacute; a mi un joven vendedor. En que le puedo ayudar? Me muestras los botines negros de all&aacute;, le indique se&ntilde;alando la estanter&iacute;a. Me los puedes buscar en talla 38? Est&aacute;n en 140 verdad? Si, con el descuento est&aacute;n a ese precio. Voy a buscarlos, esp&eacute;reme un momentito.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a reparado, pero el muchacho estaba en algo. Se me olvid&oacute; por un momento de donde ven&iacute;a. Me sent&eacute; mientras me sacaba los tacos que llevaba para probarme los botines. Lleg&oacute; con lo solicitado.<\/p>\n<p>&#8211; me ayudas por favor.<\/p>\n<p>&#8211; me tom&oacute; de la pantorrilla para poder meter mi pie en el bot&iacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; no quiere entrar. Me lo empujas para que me entre?<\/p>\n<p>El doble sentido me pon&iacute;a a mil. Y el pobre se esforzaba en hacer que mi pie entrara y yo hac&iacute;a lo posible por evitarlo complic&aacute;ndole la ayuda.<\/p>\n<p>&#8211; me quedan bien? pregunt&eacute;<\/p>\n<p>&#8211; se le ve muy bien, es su talla perfecta y con ese vestido, mucho mejor.<\/p>\n<p>&#8211; espero que le guste a mi marido.<\/p>\n<p>&#8211; ahh es casada&hellip; si, seguro le va a gustar como se ven.<\/p>\n<p>Me los llevo. Tom&eacute; el sobre de mi cartera, saqu&eacute; el dinero y pagu&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; un favor. En la boleta de venta an&oacute;tame tu n&uacute;mero de tel&eacute;fono y tu nombre por favor. No vaya a ser que mi marido no est&eacute; en casa y tenga alg&uacute;n problema al pon&eacute;rmelos y necesite tu ayuda para que me entren.<\/p>\n<p>La cara de felicidad de Ramiro (as&iacute; me lo apunt&oacute; en la boleta) era digna de retratar. Yo lo miraba fijamente con una leve sonrisa. Tom&eacute; la caja de zapatos y con un gesto de mis manos me desped&iacute;.<\/p>\n<p>Sal&iacute; del mall. No me salieron las cosas como pensaba, pero me alcanz&oacute; para darme el gusto de comprarme unos botines, adem&aacute;s hab&iacute;a conocido un chico lindo del que ya ten&iacute;a su n&uacute;mero. Y los d&iacute;as anteriores hab&iacute;a aprovechado al m&aacute;ximo la ausencia de mi esposo. Aprovech&eacute; la ocasi&oacute;n que se me present&oacute;. Caminaba hacia la salida y me llaman por tel&eacute;fono. Era Carmen. Me dec&iacute;a que le hab&iacute;an pedido a mi hijo menor unos colores o plumones y que por favor los comprara por que los necesitaba para hacer un trabajo y que Richard le hab&iacute;a dicho que estaba ocupado y que me avisara.<\/p>\n<p>La llamadita me volvi&oacute; a mi realidad. A asumir mi rol de ser la madre dedicada. No sab&iacute;a cuanto tiempo m&aacute;s podr&iacute;a seguir fingiendo a ser lo que no era. A seguir aparentando ser la esposa fiel, la se&ntilde;ora de la casa. Me sent&eacute; un momento. Me sent&iacute;a cansada, como derrotada. Tom&eacute; unos minutos viendo la gente pasar de un lado a otro. Abr&iacute; la cartera, tom&eacute; el sobre. Lo romp&iacute; en pedacitos. Quise hacer lo mismo con la boleta de venta, pero no pude. Tome el tel&eacute;fono. Bloque&eacute; el n&uacute;mero de Roger. Agregu&eacute; el de Ramiro. Despu&eacute;s romp&iacute; la boleta tambi&eacute;n. Me par&eacute;, camin&eacute; hacia la salida. Bot&eacute; los pedacitos del sobre y la boleta en el tacho de basura. Tom&eacute; un taxi rumbo a la casa.<\/p>\n<p>Al llegar abrac&eacute; a los ni&ntilde;os. Le entregu&eacute; a Diego sus plumones. Se puso contento.<\/p>\n<p>Fui hacia la cocina. Le pregunt&eacute; a Carmen si el se&ntilde;or hab&iacute;a llamado.<\/p>\n<p>&#8211; no se&ntilde;ora, su esposo no ha vuelto a llamar. El que vino es el se&ntilde;or Luis. Vino a recoger su pijama.<\/p>\n<p>Vi en su mirada, disfrute. Mientras me hablaba, sent&iacute;a su acusaci&oacute;n. Como queriendo hacerme sentir mal, o tal vez hacerme reflexionar. No contest&eacute;. Sub&iacute; a la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a desvestirme frente al espejo. Miraba la imagen. Simplemente no sab&iacute;a quien era. No sab&iacute;a quien era la persona reflejada en el espejo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Despu&eacute;s de un tiempo de inactividad, vuelvo a escribir. Como me recordar&aacute;n, soy Carla, de Arequipa, Per&uacute;. En esta oportunidad les contar&eacute; como pude aprovechar de la mejor manera unos d&iacute;as en libertad gracias a un viaje de trabajo de mi en aquel entonces esposo. 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