{"id":33865,"date":"2022-02-26T23:00:00","date_gmt":"2022-02-26T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-02-26T23:00:00","modified_gmt":"2022-02-26T23:00:00","slug":"noche-de-fiebre-con-mama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/noche-de-fiebre-con-mama\/","title":{"rendered":"Noche de fiebre con mam\u00e1"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33865\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">26<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 20<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fiebre de s&aacute;bado por la noche no solo hace referencia a aquella m&iacute;tica &eacute;poca de m&uacute;sica dance, pues, tomada de forma literal, como me ha sucedido hace ya muchos a&ntilde;os, representar&iacute;a una &eacute;poca m&aacute;s bien de sexo y erotismo naciente en el descubrimiento de mi sexualidad.<\/p>\n<p>Aquel jueves regresaba de la escuela m&aacute;s temprano de lo que estipulaba mi horario de clases. Los maestros tendr&iacute;an junta de consejo y yo, como era habitual, lo hab&iacute;a olvidado por completo.<\/p>\n<p>Justamente a las diez en punto, me encontraba vagando a las afueras de mi escuela, esperando que de alguna manera mis padres se hubiesen enterado del cambio en mi salida, algo que no era poco probable, pues mi mam&aacute; se manten&iacute;a en contacto con los padres de mis amigos a trav&eacute;s de un grupo de chat, quienes le podr&iacute;an haber informado de aquella situaci&oacute;n. Sin embargo, a medida que mis compa&ntilde;eros se desped&iacute;an de m&iacute;, aferrados firmemente de la mano de sus respectivos padres y madres, me fui resignando a que en esa ocasi&oacute;n regresar&iacute;a solo a casa.<\/p>\n<p>A la tierna edad de 18 a&ntilde;os, esa ser&iacute;a la primera vez en mi vida que me tendr&iacute;a que regresar solo a casa. Nunca olvidar&eacute; aquel sentimiento de temor y aventura mezclados como batido de frutas dentro de m&iacute;. Por una parte, sent&iacute;a miedo por lo que me pudiese suceder, recordando esos peligros que todo buen padre insemina en la mente de su &uacute;nico hijo para acrecentar los riesgos de la vida en la calle, algunas veces de manera muy exagerada. Pero, por otra parte, me sent&iacute;a con esa reci&eacute;n descubierta libertad que me otorgaba el tener el mundo entero para m&iacute; solo, sin un adulto responsable que me estuviese negando todo.<\/p>\n<p>A&uacute;n as&iacute; mi lado bueno sali&oacute; triunfante de aquella disputa, no lo s&eacute;, quiz&aacute; despu&eacute;s de todo, mis padres me hab&iacute;an educado mejor de lo que pensaba. Sab&iacute;a que, si les traicionaba su confianza ahora, jam&aacute;s me dejar&iacute;an andar solo hasta que terminase la universidad. Por ello, me encamin&eacute; a la parada del bus, y tom&eacute; el trasporte de regreso a casa.<\/p>\n<p>Cuando mi vida sexual cambio para siempre<\/p>\n<p>De cualquier forma, realmente no hab&iacute;a mucho que pudiese hacer yo solo, y que no pudiese hacer en otra ocasi&oacute;n. Se trataba de una ciudad peque&ntilde;a y ciertamente modesta en cuanto a atracciones se refer&iacute;a, m&aacute;s a&uacute;n a esa hora del d&iacute;a.<\/p>\n<p>Resignado a ser ni&ntilde;o bueno, finalmente entr&eacute; a casa, y enseguida me encontr&eacute; con la morada desierta; mis t&iacute;os se habr&iacute;an ido a trabajar, y mis primos a estudiar, nada malo ah&iacute;, pero el auto de pap&aacute; a&uacute;n estaba aparcado en la entrada y sab&iacute;a que mi mam&aacute; no trabajaba por esos tiempos.<\/p>\n<p>Me pareci&oacute; muy diferente la casa al deambular por ella en completo silencio, vac&iacute;a, como si estuviese en una pel&iacute;cula postapocal&iacute;ptica, sin todo el barullo ensordecedor de la familia por todos lados.<\/p>\n<p>Supuse que mam&aacute; habr&iacute;a salido de compras y pap&aacute; se estar&iacute;a arreglando para salir a trabajar, as&iacute; que me dispuse a asomarme por la habitaci&oacute;n de mis padres para despedirme de &eacute;l. Pero al subir por las escaleras al segundo piso, donde se encuentran los dormitorios, comenc&eacute; a escuchar sonidos extra&ntilde;os. En un principio no pude imaginarme lo que era, tan solo se escuchaban ruidos sin sentido. Luego, se escuchaba como si golpearan los muebles, de inmediato supuse que mi mam&aacute; estar&iacute;a barriendo el piso y por ello se escuchaba as&iacute;, pero enseguida se escuch&oacute; un peque&ntilde;o quejido de mi mam&aacute; y ya no supe que pensar.<\/p>\n<p>Era inconfundible, aquella vocalizaci&oacute;n hab&iacute;a sido un genuino gemido er&oacute;tico. Al menos as&iacute; me lo parec&iacute;a. Hay que ser sinceros, a esa edad todo suena a sexo, cuando uno reci&eacute;n descubre su sexualidad, pocas cosas te pueden ocupar la mente y que no est&eacute; relacionado con el placer &iacute;ntimo y las fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>Sin embargo, despu&eacute;s de cuatro o cinco gemidos m&aacute;s, a medida que me acercaba lentamente a la habitaci&oacute;n de mis padres, me era muy complicado poderme imaginar otra situaci&oacute;n que no fuese la obvia.<\/p>\n<p>En ese momento deber&iacute;a de haberme alejado, pero no pude, simplemente era irresistible. Aunque se trataba de mis padres, aquel morbo sexual despertaba en m&iacute;, y me conduc&iacute;a sin remedio a la puerta de su alcoba, donde descubr&iacute;a, para bien o para mal, que su puerta estaba abierta casi por la mitad.<\/p>\n<p>Ahora pod&iacute;a escuchar claramente aquellos sensuales sonidos de placer que expresaba mi madre, y en mi mente se dibujaban un mill&oacute;n de im&aacute;genes sexualmente explicitas que recordaba de los videos pornogr&aacute;ficos del internet. Pero ninguna experiencia visual se comparar&iacute;a con lo que me esperaba detr&aacute;s de aquella puerta.<\/p>\n<p>Me asom&eacute; lentamente, ten&iacute;a mucho miedo de ser sorprendido en caso de que alguno de los dos, o ambos estuviesen mirando a la puerta, por lo que fui recorriendo la vista poco a poco, escuchando los gemidos de mi madre aumentando m&aacute;s de intensidad.<\/p>\n<p>Jam&aacute;s lo olvidar&eacute;; primero mir&eacute; el tocador a un lado de su cama, segu&iacute; hasta visualizar la cama, donde me encontr&eacute; con el brazo de mi pap&aacute;, tan solo un poco m&aacute;s a la izquierda y aparec&iacute;a mi madre montada sobre &eacute;l, meneando las caderas para darse placer con su pito de mi padre dentro de ella.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a visto muchas escenas as&iacute;, pero nunca se comparar&aacute; con mirarlo en vivo y real a pocos metros de distancia, a&uacute;n m&aacute;s a los 18 a&ntilde;os edad. No importaba que fuese mi propia madre, se ve&iacute;a incre&iacute;ble; con su espalda blanca detr&aacute;s de su cabello largo, rubio y lacio, rebotando al ritmo de su cabalgata sexual. Miraba las manos de mi pap&aacute; rode&aacute;ndole la cintura mientras la meneaba muy rico y placentero. Estirando un poco m&aacute;s el cuello, pod&iacute;a ver la linda rayita que dibujaba el inicio de sus suaves nalgas siendo empalmadas con las piernas de su esposo.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a ver mucho, pero aquella experiencia era suficiente para que mi coraz&oacute;n me estallase en el pecho. Me sent&iacute;a muy ansioso, temblaba y sudaba. Podr&iacute;a parecer poco, pero siendo tan joven y sin ning&uacute;n otro contacto con el sexo real, aquel momento era verdaderamente muy intenso para m&iacute;, y no pod&iacute;a apartar la mirada.<\/p>\n<p>Entonces mi madre se desmont&oacute; de mi pap&aacute;, y enseguida me ocult&eacute; detr&aacute;s de la puerta para no ser descubierto, escuchando los cl&aacute;sicos chirridos de la cama, que delatar&iacute;an los movimientos de mis padres acomod&aacute;ndose para continuar con lo suyo. Ese, ese era el momento para dar media vuelta y largarme a mi habitaci&oacute;n, pero no pude evitar echar un vistazo m&aacute;s antes de irme.<\/p>\n<p>Lentamente recorr&iacute; el dormitorio de mis padres con la mirada, y los m&uacute;sculos completamente tensados para salir huyendo de ser enserio. Pronto, la nueva escena se dibujaba ante m&iacute;, ahora la espalda de mi madre era reemplazada por mi padre, un tanto m&aacute;s girado hacia la puerta, y ella estaba sumisa abierta de piernas ante &eacute;l, esperando que continuara d&aacute;ndole placer. Pod&iacute;a ver las largas piernas blancas de mi madre rodeando a mi padre, y mis ojos se clavaron por un instante en sus peque&ntilde;os pies rosados con las u&ntilde;as pintadas de naranja.<\/p>\n<p>Para ese momento, me sent&iacute;a m&aacute;s seguro de mi inadvertencia, mis padres estaban realmente concentrados en el rico sexo que estaban viviendo, lo que me dio la confianza de agarrarme fuertemente el pito que ya ten&iacute;a hinchado al cien bajo mi uniforme escolar, y comenzar a tocarme lentamente para no hacerme venir en segundos, mientras espiaba a mi padre penetrando a mi madre una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>De inmediato mi madre comenz&oacute; a gemir complacida, al tiempo que mi padre le estampaba su pito al moverse de atr&aacute;s adelante. Aunque no pod&iacute;a verla con claridad, los sonidos que expresaba eran tan excitantes que me bastaba con escucharla para hacerme la mejor de las pajas que jam&aacute;s me hubiese hecho en toda mi corta vida.<\/p>\n<p>En ese momento, mi madre se gir&oacute; para ponerse en cuatro frente a &eacute;l, esperando ansiosa ser penetrada de nuevo. Fue un veloz movimiento, pero suficiente para poder apreciar su cuerpo desnudo acopl&aacute;ndose de espaldas a mi padre. Ahora, en esa posici&oacute;n pod&iacute;a verle claramente sus senos balance&aacute;ndose al ritmo del vaiv&eacute;n del pene de mi padre arremetiendo con fuerza al estamparse en sus nalgas. Y no pude m&aacute;s.<\/p>\n<p>Estaba muy excitado, jam&aacute;s lo hab&iacute;a estado tanto en mi vida. Me desabroch&eacute; mi pantal&oacute;n y al bajar un poco mis calzoncillos, saqu&eacute; mi pito para pod&eacute;rmelo jalar a gusto, mirando a mis padres follando frente a m&iacute;, escuchando a mi madre a punto de tener un orgasmo, acrecentando sus er&oacute;ticos lamentos. -&iexcl;S&iacute;, s&iacute;. Mmm! -Se le escuchaba decir entre gemidos de completo &eacute;xtasis. Y ah&iacute; estall&eacute;. Me dej&eacute; venir en las manos, eyaculando tan fuerte que mi semen sal&iacute;a disparado como pistola de agua, oblig&aacute;ndome a contenerlo cubriendo mi glande con la palma de mi mano.<\/p>\n<p>Una desgracia y una h&uacute;meda oportunidad<\/p>\n<p>Desde ese d&iacute;a todo cambi&oacute; en m&iacute;. Jam&aacute;s pude volver a ver a mi madre de la misma manera. Sab&iacute;a que era familia, y al recordar todos esos bellos momentos que hab&iacute;amos pasado, me hac&iacute;a sentir terrible por tener fantas&iacute;as sexuales con ella. Pero simplemente hab&iacute;a d&iacute;as en que la calentura me sobrepasaba, aquellos d&iacute;as en mi habitaci&oacute;n viendo videos para adulto me hac&iacute;an recordarla follando.<\/p>\n<p>Y es que ella es tan hermosa. Por ese tiempo ella a&uacute;n ten&iacute;a un cuerpo envidiable, una perfecta cintura, sus nalgas redonditas, piernas largas y unas tetas bien puestas y de tama&ntilde;o considerable, un rostro hermoso y cabello sedoso, en fin, era toda una MILF, como la de esos videos que miraba. Ahora era mi categor&iacute;a porno favorita, no miraba videos de otro tipo. Y el tener una real chica as&iacute;, y en mi casa, me estaba volviendo loco, aunque fuese mi propia madre.<\/p>\n<p>Habr&iacute;a pasado un a&ntilde;o desde aquel d&iacute;a de voyerismo, por su puesto, mis padres nunca se habr&iacute;an enterado de ello, sin embargo los problemas maritales comenzaron a surgir. Nunca me met&iacute; en ello, pero, por lo que lograba escuchar, aparentemente mi padre ten&iacute;a una aventura.<\/p>\n<p>Sinceramente no hab&iacute;a tenido una buena relaci&oacute;n con ninguno de los dos. Desde que tengo memoria siempre han existido esos conflictos. Mi padre ya hab&iacute;a abandonado a mi madre cuando yo apenas hab&iacute;a nacido, solo para regresar a los dos o tres a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Aunque mis mejores recuerdos son con ellos, siendo una feliz familia perfecta, la verdad es que la mayor&iacute;a de mi vida la he pasado con mis t&iacute;os y primos. Mi mam&aacute; casi todo el tiempo estaba trabajando, o durmiendo de cansancio. Mi padre brillaba por su ausencia, supuestamente buscando trabajo, o en su defecto, en uno ocasional.<\/p>\n<p>Es por eso que no me sorprend&iacute;a en lo m&aacute;s m&iacute;nimo los problemas que ya comenzaban a ser evidentes, ahora que, aparentemente &eacute;l hab&iacute;a conseguido un trabajo estable y lo suficientemente remunerado como para sacar a mi mam&aacute; del suyo. Pero yo sab&iacute;a que lo hab&iacute;a hecho con la &uacute;nica intenci&oacute;n de hacer m&aacute;s dependiente a mi mam&aacute;, pues, sin trabajo, ella no tendr&iacute;a m&aacute;s oportunidad que soportar sus infidelidades.<\/p>\n<p>Con todo, finalmente no le result&oacute; el chistecito y en cuanto mi madre se enter&oacute; que la enga&ntilde;aba una vez m&aacute;s, no dudo en dejarlo, o casi, porque la casa no era de nadie en particular, y aunque la familia apoyaba por completo a mi madre, tampoco se pod&iacute;a hacer mucho de manera legal.<\/p>\n<p>Aun as&iacute;, mi padre se fue por un tiempo, s&iacute;, seguramente con su amante. Simplemente se march&oacute; y no se apareci&oacute; por un largo tiempo. Ni siquiera se despidi&oacute;. En la casa hab&iacute;a cierta tensi&oacute;n muy dif&iacute;cil de mitigar, todos se miraban extra&ntilde;o y se re&iacute;an con nostalgia. Mi madre lloraba y se le ve&iacute;a muy triste, pero nunca hemos tenido la suficiente conexi&oacute;n como para hablar de esos temas personales. Yo casi nunca estaba con ella, me sent&iacute;a m&aacute;s hijo de mis t&iacute;os que de ella. A veces me parec&iacute;a que le importaba m&aacute;s la ausencia de mi padre, que la existencia de su hijo.<\/p>\n<p>Es triste el confesarlo, pero por esos tiempos sent&iacute;a m&aacute;s atracci&oacute;n sexual por mi madre, que cualquier otro sentimiento hacia ella. Y es que eso te consume, a los 18 las hormonas simplemente se desbordan y uno no puede pensar con claridad. Uno trata de concentrarse, pero hay d&iacute;as en que el cuerpo solo pide una sola cosa y no te deja pensar en m&aacute;s, hasta que logras satisfacer los &iacute;ntimos placeres.<\/p>\n<p>M&aacute;s de una vez me la jal&eacute; pensando en ella, de hecho, era una fantas&iacute;a recurrente en mis noches de manualidades. Hab&iacute;a veces que estaba tan excitado que me tentaba a intentar algo con ella, aunque fuese verla desnuda una vez m&aacute;s. Nunca lo hice, y no era porque me faltasen ganas, sino porque no se prestaba la oportunidad, hasta que lleg&oacute; aquel d&iacute;a.<\/p>\n<p>Noche h&uacute;meda<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a llov&iacute;a a cantaros, hab&iacute;a comenzado desde las tres de la tarde y desde entonces solo parec&iacute;a hacerse m&aacute;s intensa. Para las nueve de la noche la cosa ya era una terrible tormenta, de esas que los truenos hacen cimbrar toda la casa. Entonces hubo un corto el&eacute;ctrico y todo el vecindario cayo en una perturbadora penumbra amenizada con los rel&aacute;mpagos furiosos en el cielo.<\/p>\n<p>Desde los ocho a&ntilde;os de edad me hab&iacute;an dejado de dar miedo la oscuridad, pero aquella noche encontr&eacute;, precisamente en la penumbra, la oportunidad perfecta para acercarme a mi mam&aacute;, pues sab&iacute;a que ella si le tem&iacute;a un poco.<\/p>\n<p>Finalmente me arm&eacute; de valor y me acerqu&eacute; a su puerta. -&iquest;Puedo pasar? -Le pregunt&eacute; en la frontera de su habitaci&oacute;n. -Pasa hijo. &iquest;Qu&eacute; sucede? Ven, ac&eacute;rcate. -Me respond&iacute;a con cari&ntilde;o. -&iquest;Puedo dormir contigo esta noche? Le pregunt&eacute; mientras me acostaba a un lado de su cama, justo donde deber&iacute;a estar mi pap&aacute;. -Claro que s&iacute;, &iquest;le tienes miedo a la tormenta? -Me cuestionaba. -S&iacute;, un poco. -Le respond&iacute;, haci&eacute;ndome el tonto.<\/p>\n<p>A esas horas de la noche, ambos vest&iacute;amos ya nuestra ropa para dormir. Yo ten&iacute;a el cl&aacute;sico conjunto de pijama de pantal&oacute;n y camisa, y mi mam&aacute; una blusa ligera y un peque&ntilde;o short de suave tala en la parte de abajo. Pod&iacute;a ver sin duda que no vest&iacute;a nada debajo de la blusa rosada, la cual marcaba sus pezones con toda claridad, y casi que pod&iacute;a asegurar que tampoco ten&iacute;a nada debajo de aquel short que le hac&iacute;a conjunto.<\/p>\n<p>Por supuesto que esa idea me ten&iacute;a muy caliente, todo de ella me ten&iacute;a as&iacute;, aunque no era lo m&aacute;s sexy que le hab&iacute;a visto vestir, era la primera vez que le ve&iacute;a as&iacute; desde tan corta distancia, dibujando la redondez de sus hermosos senos delineados con toda claridad a&uacute;n bajo la delgada tela de su pijama, y no pod&iacute;a creer que estuviese a punto de dormir con ella.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a nada de malo, &eacute;ramos madre e hijo, todo normal, pero as&iacute; podr&iacute;a tener la oportunidad perfecta para abrazarla, olerla y quiz&aacute; con algo de suerte acariciarle un poco las tetas mientras dorm&iacute;a. Eso era justamente lo que ten&iacute;a en mente, mientras nos met&iacute;amos bajo las cobijas, acomod&aacute;ndonos para dormir.<\/p>\n<p>-Que descanses. -Me dec&iacute;a mi madre. -Hasta ma&ntilde;ana. -Respond&iacute; con los pulmones vac&iacute;os de la anidad que me provocaba mi perverso plan.<\/p>\n<p>El silencio era abrumador, solo se pod&iacute;a escuchar la intensa lluvia golpeando la casa como si el cielo la quieres derribar, y los cristales de las ventanas parec&iacute;an a punto de reventar. Con las cortinas cerradas, la habitaci&oacute;n de mis padres estaba en completa oscuridad, iluminada apenas por los rel&aacute;mpagos que retumbaban intensamente, cada pocos minutos.<\/p>\n<p>Habr&iacute;an pasado unas dos horas, que me parecieron una eternidad. La lluvia no cesaba ni un poco, pero mi madre finalmente hab&iacute;a ca&iacute;do dormida. No ten&iacute;a la m&aacute;s peque&ntilde;a duda pues ella roncaba con gran fuerza, aunque no tanto como la de aquellos rayos desgarrando el cielo.<\/p>\n<p>Entonces me gir&eacute; hacia ella y la mir&eacute; con lo poco que mi vista me permit&iacute;a, ahora aclimatada a la profunda oscuridad. Mi mano temblaba a medida que la acercaba poco a poco a ella, mi coraz&oacute;n palpitaba como nunca, haciendo mecer la cama. No pod&iacute;a creer lo que estaba a punto de hacer, pero no hab&iacute;a cosa en el mundo qu&eacute; m&aacute;s deseara.<\/p>\n<p>Lentamente pos&eacute; mi palma sobre uno de los senos de mi madre, y por primera vez en mi vida de sentir aquel suave y c&aacute;lida sensaci&oacute;n de una teta bajo mi mano. Esa primera vez, jam&aacute;s la olvidar&eacute;, fue incre&iacute;ble; sentir su redondez y su suavidad, aunque fuese por encima de su pijama. Me encant&oacute;, y de inmediato el pene se me levant&oacute; como m&aacute;stil en un segundo.<\/p>\n<p>Continuaba acariciando su seno, con temor de que mi madre despertara en cualquier momento, recorriendo las yemas de mis dedos delicadamente, apenas rosando lo suficiente para sentir esa tierna textura, asegur&aacute;ndome cada segundo que se siguieran escuchando sus ronquidos, mientras mis dedos llegaban a su pez&oacute;n.<\/p>\n<p>Ya estaba satisfecho, pero sentir su agudo pez&oacute;n erecto, simplemente me llev&oacute; al cielo, arranc&aacute;ndome un profundo escalofr&iacute;o al recorrer mi dedo &iacute;ndice y medio sobre &eacute;l, una y otra vez. Al ver que mam&aacute; no despertaba me anim&eacute; a posar mi palma completa en su suave seno, incluso lo estruj&eacute; levemente, deleit&aacute;ndome con aquella sensaci&oacute;n encantadora.<\/p>\n<p>Cre&iacute; que ser&iacute;a todo, es decir, ya estaba m&aacute;s que servido, pero en ese momento me di cuenta que nada hab&iacute;a cambiado. La noche a&uacute;n no acababa, la lluvia a&uacute;n no se calmaba, y mi madre a&uacute;n dorm&iacute;a profundamente. Entonces me acerqu&eacute; un poco m&aacute;s a ella, y lentamente comenc&eacute; a acariciarla desde sus pechos hasta su abdomen, pasando por su vientre, hasta llegar a su entrepierna. Ah&iacute;, suspir&eacute; profundamente para intentar calmar mi mano que no dejaba de temblar, a medida que se deslizaba sobre su peque&ntilde;o short delgado, sintiendo poco a poco aquel intenso calor emanaba de su intimidad.<\/p>\n<p>Pod&iacute;a sentir los bellos debajo de su ropa, corroborando que debajo de &eacute;sta, no ten&iacute;a nada m&aacute;s. Finalmente, mis dedos llegaban hasta lo m&aacute;s profundo, entremeti&eacute;ndose por sus muslos para tocar, aunque fuse sutilmente su vagina, por encima de su pijama.<\/p>\n<p>Aquella nueva sensaci&oacute;n fue mucho mejor, era muy c&aacute;lida, casi como la que se siente al sujetar una taza de t&eacute; caliente. Y la textura era simplemente encantadora y muy excitante; sentir sus labios vaginales cubiertos por la suave tela me hac&iacute;an sentir cosquillas en las yemas de mis dedos, a medida que los acariciaba con toda la delicadeza que pod&iacute;a, intentando no despertarla, pero tambi&eacute;n disfrutando de cada cent&iacute;metro de su intimidad.<\/p>\n<p>La noche abrazaba el silencioso vecindario, el cual, sin energ&iacute;a el&eacute;ctrica, ahora dorm&iacute;a sin un solo susurro, y dentro de aquella habitaci&oacute;n el sonoro paliar de mi coraz&oacute;n tan solo era silenciado por los truenos rugiendo por los cielos, y los ronquidos de mi mam&aacute;, a su vez, d&aacute;ndome la certeza y tranquilidad de que a&uacute;n dorm&iacute;a, mientas mi mano ahora se escabull&iacute;a por debajo de su short, para poder sentir la piel &iacute;ntima de mi madre de primera mano.<\/p>\n<p>Primero me encontr&eacute; con su vello p&uacute;bico, el cual, aunque no estaba depilado, si lo ten&iacute;a recortado muy corto, pero, a medida que me acercaba m&aacute;s a sus labios, pod&iacute;a sentir la suave y sensible piel de su vagina irradiando un fuerte calor. Enseguida comenc&eacute; a tocarla con suavidad, esperando que no fuese a despertar, mientras mis dedos descubr&iacute;an la nueva textura de sus labios mayores, haci&eacute;ndose paso para poder sentir sus h&uacute;medos y calientes labios menores.<\/p>\n<p>Estaba extasiado, nunca me habr&iacute;a imaginado algo as&iacute;, pero me gustaba, y lo disfrutaba mientras mi dedo &iacute;ndice se entremet&iacute;an m&aacute;s y m&aacute;s en su vagina, buscando la entrada a ella. Fue dif&iacute;cil, pero finalmente tras recorres de arriba abajo varias veces, finalmente pude meter mi dedo, aunque fuese un poco, para sentir aquella c&aacute;lida humedad. En ese momento no lo sab&iacute;a, pero estaba masturbando a mi mam&aacute; mientras descubr&iacute;a la anatom&iacute;a femenina por primera vez.<\/p>\n<p>Ya nada pod&iacute;a salir mal, aunque mi mam&aacute; me descubriera, no me importar&iacute;a. Realmente estaba tan excitado con lo que estaba experimentando que no pod&iacute;a preocuparme por las consecuencias. Maravillado con la sensaci&oacute;n de su lubricaci&oacute;n &iacute;ntima recubriendo mis dedos a medida que tentaban dentro de su vagina, al mismo tiempo estimul&aacute;ndola m&aacute;s y m&aacute;s, provocando que se humedeciera cada vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando me di cuenta que ya ten&iacute;a mis dedos completamente mojados. Sinceramente, en ese momento no sab&iacute;a muy bien lo que estaba pasando con mi madre. No ten&iacute;a muy claro porque estaba as&iacute; de mojada, por esos d&iacute;as pensaba que solo los hombres eyacul&aacute;bamos y no sab&iacute;a nada de los tipos de lubricaci&oacute;n de una mujer.<\/p>\n<p>Finalmente le saqu&eacute; mi mano de su short y me la llev&eacute; a la cara, la ol&iacute; y casi por instinto la lam&iacute; un poco. Y fue incre&iacute;ble, era un olor muy intenso, mucho m&aacute;s fuerte que el semen, pero su sabor era muy dulce. Ese d&iacute;a descubr&iacute; porque las mujeres siempre se chupan los dedos despu&eacute;s de correrse, quiz&aacute; era por lo extasiado que estaba, pero realmente me gust&oacute; mucho aquel sabor.<\/p>\n<p>Me hab&iacute;a gustado tanto, que no pod&iacute;a esperar a repetirlo, pero en ese momento mi mam&aacute; se daba media vuelta, d&aacute;ndome la espalda. Maldec&iacute; por dentro, pero tambi&eacute;n lo vi como una nueva oportunidad, pues ten&iacute;a el pito parado al cien desde hace mucho tiempo, de esas erecciones que hasta duelen, y as&iacute; pod&iacute;a aprovechar para hacerme venir ayud&aacute;ndome un poco con las nalgas de mi madre.<\/p>\n<p>Entonces, me acerqu&eacute;, y con extrema pericia me estrech&eacute; por detr&aacute;s de ella y comenc&eacute; a acariciarle sus suaves nalgas con la parte posterior de mi mano derecha, mientras me jalaba la pija con la izquierda. De inmediato sent&iacute; que me ven&iacute;a, no era para menos, estaba tan caliente que casi podr&iacute;a eyacular sin siquiera tocarme. Mi mano estaba completamente lubricada, tanto con mi lubricaci&oacute;n como con la de mi mam&aacute;, estaba por experimentar el mejor orgasmo de mi vida, cando en un arrebato de locura me arrim&eacute; por detr&aacute;s de mi ella hasta acoplar con extremo cuidado mi pene entre sus redondas nalguitas para masturbarme con su suavidad y calidez en la punta de mi glande, empujando mi pito justo en la entrada de su vagina, una sensaci&oacute;n que me provocaba eyacular enseguida, mojando la tela de la pijama de mi mam&aacute; con mi semen, a su vez, mojada previamente con el suyo, fundiendo las eyaculaciones en una sola.<\/p>\n<p>Fiebre de s&aacute;bado por la noche<\/p>\n<p>Desde aquella noche no hab&iacute;a otra cosa que me ocupara mi mente m&aacute;s que ese momento tan excitante en mi vida. A&uacute;n ahora, no he tenido una experiencia m&aacute;s excitante que aquella primera vez con mam&aacute;.<\/p>\n<p>Lo &uacute;nico que deseaba era repetir ese incre&iacute;ble momento, pero mi mam&aacute; se hab&iacute;a puesto un m&aacute;s remisa con respecto a su privacidad. Yo no sab&iacute;a porque se portaba as&iacute; conmigo, pero analizando en retrospectiva, estoy seguro que al despertar ese d&iacute;a con su entrepierna totalmente manchada de nuestras eyaculaciones, habr&iacute;a sospechado. Aunque quiz&aacute; podr&iacute;a haber pensado que todo ese semen era &uacute;nicamente de ella, igualmente era suficiente para no querer pasar otro momento as&iacute;, en la misma cama que compart&iacute;a con su propio hijo.<\/p>\n<p>Por ello fue, que por casi a&ntilde;o y medio no pas&oacute; nada mas de relevancia, pese a que lo ansiaba con todas mis fuerzas. Hasta aquella noche de mucha, mucha suerte.<\/p>\n<p>Parece broma, pero en verdad era s&aacute;bado y yo estaba tan enfermo de gripe que me cargaba una fiebre de locos, aunque por fortuna nada grave. Lo suficiente como para mantenerme en cama todo el d&iacute;a.<\/p>\n<p>Ya por la noche, con los medicamentos y eso, ya me sent&iacute;a mucho mejor, aunque el cuerpo cortado y la fatiga a&uacute;n me hac&iacute;an parecer como un borracho impertinente. Quiz&aacute; los medicamentos tambi&eacute;n hac&iacute;an su parte. No lo s&eacute;.<\/p>\n<p>Pasaban de las once de la noche y no pod&iacute;a dormir, pues ya hab&iacute;a descansado pr&aacute;cticamente veinticuatro horas seguidas, por lo que me levant&eacute; a la sala para mirar la TV en lo que me venc&iacute;a el sue&ntilde;o, o bien, amanec&iacute;a. Sin embargo, al pasar por el dormitorio de mi mam&aacute;, me cort&oacute; las intenciones de tajo, rega&ntilde;&aacute;ndome para que regresara a la cama. Y entonces mi mente mal&eacute;vola se puso a trabajar.<\/p>\n<p>Enseguida le respond&iacute; que no pod&iacute;a dormir, a lo que me contesto que lo intentara, pauta que aprovech&eacute; para preguntarle si pod&iacute;a acostarme con ella. Primero lo dudo, y se neg&oacute;, pero no tardo mucho en cambiar de opini&oacute;n y aceptar.<\/p>\n<p>Y yo estaba encantado, por fin la oportunidad que hab&iacute;a estado esperando se me presentaba en bandeja de plata. Todos esos a&ntilde;os, rogando por repetir el momento, se me aparec&iacute;a en el momento que menos lo imaginaba.<\/p>\n<p>Muy entusiasmado me acerqu&eacute; a la cama de mi mam&aacute;, y antes de que cambiara de opini&oacute;n me met&iacute; con ella bajo las cobijas, aprovechando para acomodarme cerca de ella, y con toda naturalidad, abrasarla por la cintura. Ella, quien estaba recostada mirado al techo, permaneci&oacute; en silencio, aceptando mi muestra de cari&ntilde;o inocente.<\/p>\n<p>Seguramente era por la fiebre, pero enseguida la cosa se puso realmente caliente, ambos est&aacute;bamos sudando, pero, como el aire del ambiente estaba helado aquella noche, ninguno de los dos se atrev&iacute;a a destaparse el edred&oacute;n que nos cubr&iacute;a, pese a que ambos vest&iacute;amos tambi&eacute;n nuestros pijamas m&aacute;s ligeros; yo mi conjunto de camisa con pantal&oacute;n, y ella tan solo un blus&oacute;n, presumiblemente desnuda bajo de &eacute;ste.<\/p>\n<p>La noche avanzaba y yo no ten&iacute;a ni un poco de sue&ntilde;o, tan solo estaba cansado, pero tambi&eacute;n muy excitado. Esa mezcla de fiebre junto con los analg&eacute;sicos, estaban relajando tanto mi cuerpo que ya me hab&iacute;an inflamado la polla como tronco, la cual se restregaba en la pierna derecha de mi madre, inevitablemente. Era imposible que no lo sintiera en esa posici&oacute;n, pero aun as&iacute; no dijo nada.<\/p>\n<p>Envalentonado, me atrev&iacute;a a acariciarle un poco su brazo izquierdo, pues era lo que ten&iacute;a a la mano, sin embargo, en ese momento sent&iacute; como ella sal&iacute;a de la cama. Entristec&iacute; y maldije a mis adentros, pensaba que todo hab&iacute;a acabado, mientras miraba a mi madre salir de mi habitaci&oacute;n sin decir palabra y seguramente se habr&iacute;a ido a dormir a la sala, o quiz&aacute; a mi recamara.<\/p>\n<p>Ya resignado, me levant&eacute; de la cama para desnudarme por completo, pues no soportaba la fiebre que me cargaba y que me ten&iacute;a sudando la gota gorda. Mis planes ahora eran masturbarme hasta hacerme venir fantaseado con mi madre, e intentar dormirme. Pero en ese momento mi madre entraba de regreso a mi recamara, tan solo hab&iacute;a ido al ba&ntilde;o y yo ya me hab&iacute;a desilusionado. De inmediato mi coraz&oacute;n retomaba ritmo, como esa inconfundible sensaci&oacute;n excitante de cuando estas a punto de satisfacerte sexualmente.<\/p>\n<p>Esta vez no tomar&iacute;a ning&uacute;n riesgo, esperar&iacute;a a que mi madre se durmiera antes de intentar algo, y aunque tard&oacute; casi una hora completa, la cual me pareci&oacute; una eternidad, lo soport&eacute;, pues sab&iacute;a que la paciencia me apremiar&iacute;a.<\/p>\n<p>Mi mam&aacute; comenzaba a roncar cual oso hibernando, se&ntilde;al inequ&iacute;voca de que ten&iacute;a camino libre para zacear mis m&aacute;s bajos sentidos. Entonces me arrim&eacute; a ella lentamente, y de nuevo comenc&eacute; a tocarla con toda cautela. Le acarici&eacute; sensualmente sus senos, deleit&aacute;ndome con su suave redondez y ese calor que emanaba por todas partes. Con extrema lentitud recorr&iacute; mi palma por su abdomen y su vientre hasta posarla en las fronteras de su monte de venus. Ah&iacute;, desaceler&eacute; todav&iacute;a m&aacute;s mi camino para disfrutar la bella sensaci&oacute;n naciente de su vello p&uacute;bico recortado bajo su ropa de dormir, solo para comprobar que debajo de &eacute;ste, no vest&iacute;a nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>As&iacute;, continuaba acarici&aacute;ndole sensualmente su entre pierna hasta llegar a sus labios vaginales, toc&aacute;ndolos con las yemas de mis dedos sobre la delgada tela de su blus&oacute;n, el cual comenzaba a subirle con extremo cuidado para poder tocarla por debajo de &eacute;ste.<\/p>\n<p>No tard&eacute; mucho antes de poder sub&iacute;rselo lo suficiente para deslizar mi mano y tocarle su muy caliente vagina piel a piel. Enseguida comenc&eacute; a acariciarle sus labios con mucha delicadeza, casi sin tocarla, deslizando mis dedos sin la mas m&iacute;nima presi&oacute;n. De inmediato pude sentir como toda su vulva se inflamaba, endureci&eacute;ndose un poco, mientras mis dedos encontraban camino hac&iacute;a el interior de su vagina que se dilataba m&aacute;s y m&aacute;s con mis sutiles carisias.<\/p>\n<p>Apenas consegu&iacute;a meter la punta de mi dedo &iacute;ndice en las fronteras de su &iacute;ntima cavidad, y pude sentir todo su l&iacute;quido femenino recubriendo mi dedo casi como si lo estuviese metiendo en una boca h&uacute;meda y llena de saliva.<\/p>\n<p>Su vagina estaba tan dilatada que decid&iacute; introducirle mi dedo medio junto a mi dedo &iacute;ndice, desliz&aacute;ndolos sin problema hasta lo m&aacute;s profundo que su extensi&oacute;n me lo permit&iacute;a. A continuaci&oacute;n, dobl&eacute; mis dedos haciendo una cuneta con ellos, al tiempo que los meneaba lentamente en el interior de mi madre, estimulando sus estrechas paredes vaginales para llenarlos de su er&oacute;tico l&iacute;quido femenino, pues lo &uacute;nico que deseaba era saborear una vez m&aacute;s aquella dulce lubricaci&oacute;n natural de mi madre.<\/p>\n<p>Enseguida, le saqu&eacute; mis dedos con todo el cuidado de no derramar su contenido para lam&eacute;rmelos con extrema delicia. Acto que repet&iacute; al menos unas tres o cuatro veces, pues cada que regresaba mis dedos humedecidos con mi propia saliva, me encontraba la vagina de mi mam&aacute; m&aacute;s y m&aacute;s mojada, hasta que, en una de esas, al introducir mis dedos en ella y moverlos lentamente para recubrirlos de su dulce n&eacute;ctar, su sent&iacute; sutiles espasmos que contar&iacute;an sus paredes estrechando mis dedos, lo que me hizo menearlos de una forma peculiar, estimulando la parte superior de su interior, casi sin pensarlo, haciendo peque&ntilde;os c&iacute;rculos y presionando con un poco m&aacute;s de firmeza. Momento en el que sent&iacute; una humedad sobreabundante que me llegaba a mojar los dedos y la mano por completo, derram&aacute;ndose por todos lados, acompa&ntilde;ado de m&aacute;s espasmos que se prolongaron por algunos segundos.<\/p>\n<p>En ese momento no lo supe, pero acababa de masturbar a mi propia madre hasta hacerla venir a chorros, casi sin querer. Deb&iacute; suponerlo, porque mis dedos hab&iacute;an quedado completamente mojados, al igual que su camis&oacute;n, sus muslos y hasta un poco el colch&oacute;n. Me limit&eacute; a saborear todos esos jugos que impregnaban mi mano, pero en ese momento, ella despertaba.<\/p>\n<p>Enseguida me hice el dormido, sintiendo los movimientos de mi madre indic&aacute;ndome que estar&iacute;a abandonando la cama una vez m&aacute;s. Sin embargo, tras pocos segundos, regresaba bajo las cobijas a acompa&ntilde;arme en mi caliente noche.<\/p>\n<p>En un principio cre&iacute; que se hab&iacute;a arrepentido de irse, pero en cuanto se acomod&oacute; de nuevo junto a m&iacute;, pude sentir su desnudo cuerpo frot&aacute;ndose contra el m&iacute;o, piel contra piel. En ese momento supe que mi madre ten&iacute;a tanto calor, que habr&iacute;a salido de la cama tan solo para quitarse su camis&oacute;n.<\/p>\n<p>Apenas lo pod&iacute;a creer, pero aquel d&iacute;a las cosas se hab&iacute;an dado de tal manera que, para ese momento, me encontraba con mi madre en la misma cama, estando ambos completamente desnudos. Pod&iacute;a sentir su piel tersa y suave a pocos cent&iacute;metros de m&iacute;, me tentaba a tocarla, pero sab&iacute;a que ahora estar&iacute;a despierta, por lo que mantuve distancia por el momento, pretendiendo que dorm&iacute;a.<\/p>\n<p>Esper&eacute;, con el alma apret&aacute;ndome la garganta. Jam&aacute;s en mi vida hab&iacute;a estado tan excitado como en aquella ocasi&oacute;n. Temblaba y sudaba, sent&iacute;a a mi polla tan llena de sangre que llegu&eacute; a creer que si no eyaculaba esa noche, seguramente me estallar&iacute;a en las manos.<\/p>\n<p>Pero mi mam&aacute; no se dorm&iacute;a. La lluvia en el exterior de la casa, arremet&iacute;a nuevamente con mucha m&aacute;s intensidad, y dentro de la habitaci&oacute;n, hac&iacute;a tanto calor, que las cobijas se hab&iacute;an humedecido con nuestros fluidos corporales, especialmente los de mi mam&aacute;, que hab&iacute;an quedado impregnados con su olor a mujer.<\/p>\n<p>Cada segundo parec&iacute;a durar una hora, y yo, para ese punto, ya lo &uacute;nico que quer&iacute;a era desahogarme para poder dormir en paz, de esas veces que la excitaci&oacute;n se apodera por completo y no puedes pensar en nada m&aacute;s, casi me sent&iacute;a como si no fuese yo mismo, y necesitaba aliviar esas malditas ganas como fuese necesario.<\/p>\n<p>Estaba atrapado, no pod&iacute;a hacer nada, pero lo que yo no sab&iacute;a, era que, para ese momento de la madrugada, mi mam&aacute; no solo estaba tan caliente como yo, sino que tambi&eacute;n estaba igualmente excitada.<\/p>\n<p>Ingenuamente esperaba a que se durmiera, pero ella se segu&iacute;a moviendo, aunque esta vez, de una forma un tanto peculiar. Lo que percib&iacute;a era como si se estuviese masajeando o acariciando, como cuando se intenta reconfortar una torcedura.<\/p>\n<p>No quer&iacute;a pensar mucho, pero aquello parec&iacute;a demasiado obvio, y mi coraz&oacute;n parec&iacute;a como si estuviese en medio triatl&oacute;n. Entonces no lo resist&iacute; m&aacute;s y me gir&eacute; lentamente en torno a mi madre, quien al sentir mis movimientos de inmediato se congel&oacute; como estatua.<\/p>\n<p>-&iquest;No puedes dormir? -Me pregunto susurrando. Pero yo no le contest&eacute;. -Hijo. &iquest;Est&aacute;s despierto? -Me insisti&oacute; acerc&aacute;ndose un poco m&aacute;s, y subiendo el tono sutilmente. -Pero yo sab&iacute;a que deb&iacute;a permanecer en silencio, pues, si iniciaba una conversaci&oacute;n todo se ir&iacute;a a la coladera.<\/p>\n<p>Por ello segu&iacute;a fingiendo que dorm&iacute;a, intentando controlar mi respiraci&oacute;n y mis poderosos escalofr&iacute;os, mientras percib&iacute;a con todos mis sentidos, a mi madre regresando sus manos a su cuerpo para continuar masaje&aacute;ndolo sensualmente.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a creer lo que estaba pasando, pero no hab&iacute;a duda, mi madre estaba tan excitada que se estaba masturbando en mi propia cama, conmigo a escasos cent&iacute;metros de ella. Pod&iacute;a sentir perfectamente sus sensuales movimientos de su mano sobando su entrepierna, seguramente tan mojada de lo que la hab&iacute;a dejado.<\/p>\n<p>Ella estaba totalmente abierta de piernas, ligeramente dobladas y con los tobillos unidos, haciendo una silueta de mariposa. Era casi como si pudiese verla pese a la total oscuridad. Entonces, comenc&eacute; a escuchar sonidos acuosos, muy diferentes a los que produc&iacute;a la torrencial lluvia en el vecindario. No, estos eran los sonidos que produc&iacute;an dedos empapados de mi madre movi&eacute;ndose dentro de su jugosa vagina.<\/p>\n<p>Y yo sent&iacute;a que explotaba, ya no pod&iacute;a soportarlo un segundo m&aacute;s, escuchando tortuosamente el placer desenfrenado que mi madre se estaba dando, justo a un lado de m&iacute;, soltando incontenibles gemidos de placer que se acrecentaban cada vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Entonces no lo soporte m&aacute;s y me acerque un poco a ella, apenas lo suficiente para que mi estirado pene le rosara sutilmente su pierna doblada. La idea era restregar mi pito en ella hasta hacerme venir, escuchando a su vez, como ella se masturbaba hasta el orgasmo. Pero todo fue muy diferente, pues justo en ese instante, ella se dio media vuelta hac&iacute;a m&iacute;.<\/p>\n<p>En un principio no sab&iacute;a lo que pasaba, cre&iacute;a que ahora si lo hab&iacute;a echado a perder, pero ya para ese punto, nada me importaba. Entonces mi madre preguntaba de nuevo. -&iquest;Sigues dormido? -Casi rog&aacute;ndome que no le contestara, y por supuesto que no lo hice.<\/p>\n<p>-&iquest;Hijo? &iquest;Te estoy hablando? -Me replicaba la cuesti&oacute;n, como intentando asegurarse de que no fuese a despertar, al mismo tiempo que sent&iacute;a su cuerpo arrim&aacute;ndose a m&iacute;, provocando que la punta de mi pene se acurrucar&aacute; en su vientre, manch&aacute;ndola con las eyaculaciones que me hab&iacute;an mojado el glande.<\/p>\n<p>Al sentirlo, mi madre de inmediato intent&oacute; apartarlo con su mano, o m&aacute;s bien acomodarlo para que le permitiera acercarse m&aacute;s. En tanto, yo pod&iacute;a sentir todo su calor irradiando frente a mi cuerpo, incluso pod&iacute;a sentir sus suaves tetas desnudas restreg&aacute;ndose en mi pecho, y por supuesto su mano sobre mi hinchada polla que a&uacute;n manten&iacute;a rode&aacute;ndola.<\/p>\n<p>-&iquest;Estas bien? -Me preguntaba mi madre, una vez m&aacute;s, mientras comenzaba un sutil masaje en mi pito de arriba hac&iacute;a abajo, haciendo que mi glande se lubricar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s, hasta embarrar toda la palma de su mano sin haber eyaculado todav&iacute;a. Sent&iacute;a que me ven&iacute;a, pero aguant&eacute;. Sab&iacute;a que se pondr&iacute;a mejor.<\/p>\n<p>Y efectivamente, no tard&eacute; mucho en sentir su c&aacute;lida mano dirigiendo mi duro palo hasta su entrepierna, baj&aacute;ndolo como una palanca hasta introducirla entre sus mulsos cerrados, justo a las entradas de su ardiente co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Enseguida, mi madre abri&oacute; un poco sus piernas doblando un poco la cintura hacia enfrente para hacer que la punta de mi pene se acomodara en la apertura de su vagina, siendo abrazado por sus labios &iacute;ntimos completamente lubricados con sus fluidos.<\/p>\n<p>Estaba tan excitado, que me tentaba a empujarle el pito de una sola vez, pero en cambio me mantuve en completa quietud, sintiendo como ella hac&iacute;a todo el trabajo, haciendo deslizar mi polla dentro de su caliente cuerpo, al bajar las caderas para empotrarse con mi pene endurecido como nunca antes.<\/p>\n<p>Ah&iacute;, por primera vez en mi vida pude sentir lo que era tener el pito dentro de una mujer, sin importarme nada que aquella mujer fuese mi propia madre. La sensaci&oacute;n fue indescriptible, toda esa lubricaci&oacute;n, ese calor y esas suaves carnosidades rodeando mi duro pene, fue lo mejor que me ha pasado. M&aacute;s a&uacute;n cuando mi madre comenzaba a menear las caderas con extremada sensualidad de delate hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Aquello fue tan insoportablemente excitante que me hac&iacute;a eyacular casi al instante, llen&aacute;ndole toda la concha de mi fuerte y poderosa eyaculaci&oacute;n. Sin embargo, ella estaba tan excitada, y seguramente tan mojada, que no se habr&iacute;a dado cuenta, pues sigui&oacute; mene&aacute;ndose.<\/p>\n<p>Ah&iacute;, cre&iacute; que me doler&iacute;a mucho por la prolongada agon&iacute;a, pero extra&ntilde;amente no fue as&iacute;. Mi cuerpo estaba como desconectado de la realidad, me sent&iacute;a tan estimulado que casi sent&iacute;a como si todav&iacute;a no hubiese terminado. La sensibilidad disminuy&oacute; un poco, lo normal, pero mi pito segu&iacute;a igual de firme y completamente lleno de sangre.<\/p>\n<p>Entonces, poco a poco sent&iacute;a c&oacute;mo los suaves movimientos de mi madre se aceleraban cada vez m&aacute;s, metiendo mi pene m&aacute;s y m&aacute;s adentro de su ser, empujando y apretando mi falo desde el escroto con los m&uacute;sculos internos de su pelvis, como si me estuviese orde&ntilde;ando la polla con su vagina.<\/p>\n<p>No puedo negarlo, mi madre folla como ninguna. Incre&iacute;blemente estaba a punto de sacarme otra eyaculaci&oacute;n y eso que acababa de terminar. Escuchaba como me gem&iacute;a sensualmente en la cara, respirando agitada mientras se complac&iacute;a con mi pene dentro de ella. Ah&iacute; supe que ella tampoco durar&iacute;a mucho antes de hacerse venir. Entonces, por fin me decid&iacute; a entrar en acci&oacute;n, y comenc&eacute; a acompa&ntilde;ar los movimientos de mi madre con unas sutiles embestidas para que mi pene entrase todav&iacute;a m&aacute;s adentro de ella, estimul&aacute;ndola de paso en los puntos en los que hab&iacute;a aprendido que seguro le gustaba.<\/p>\n<p>As&iacute;, pude descubrir c&oacute;mo mi madre gozaba con un buen pito clavado en ella, haciendo su trabajo en las zonas m&aacute;s &iacute;ntimas y er&oacute;genas de su cuerpo, haci&eacute;ndola estremecer de placer en cada embestida. -Aah, aah. -Se quejaba sensualmente temblando en un torrencial de placer que le recorr&iacute;a todo su cuerpo, m&aacute;s y m&aacute;s, hasta que finalmente se ven&iacute;a con mi pene dentro, exhalando un profundo gemido incontenible en mi cara, acompa&ntilde;ado de un desgarrador lamento que, a su vez, se encadenaba con un largo suspiro mientras su cuerpo se estremec&iacute;a convulsionando las caderas al contraerse los m&uacute;sculos de sus piernas en un incre&iacute;ble orgasmo que terminaba de mojar todas las sabanas. Oblig&aacute;ndonos a dormir en aquella cama mojada con nuestros fluidos corporales, pero con los cuerpos completamente desahogados.<\/p>\n<p>Desde aquella noche, jam&aacute;s se repiti&oacute; algo as&iacute;, y aunque nunca se ha hablado nada al respecto, ambos sabemos exactamente lo que sucedi&oacute; aquel s&aacute;bado de tormenta y fiebre.<\/p>\n<p>Si te ha gustado el relato, te invito a leer m&aacute;s historias as&iacute;, visitando mi perfil Erothic<\/p>\n<p>Te agradezco por haber llegado hasta aqu&iacute;<\/p>\n<p>Te invito a expresar tus sensaciones en los comentarios. Estar&eacute; muy complacida de leerte.<\/p>\n<p>Te deseo que tengas Felices Fantas&iacute;as.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 20<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>26 Fiebre de s&aacute;bado por la noche no solo hace referencia a aquella m&iacute;tica &eacute;poca de m&uacute;sica dance, pues, tomada de forma literal, como me ha sucedido hace ya muchos a&ntilde;os, representar&iacute;a una &eacute;poca m&aacute;s bien de sexo y erotismo naciente en el descubrimiento de mi sexualidad. Aquel jueves regresaba de la escuela m&aacute;s temprano [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2116,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-33865","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33865","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2116"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33865"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33865\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33865"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33865"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33865"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}