{"id":33867,"date":"2022-02-26T23:00:00","date_gmt":"2022-02-26T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-02-26T23:00:00","modified_gmt":"2022-02-26T23:00:00","slug":"verano-del-84-capitulo-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/verano-del-84-capitulo-1\/","title":{"rendered":"Verano del 84 (Cap\u00edtulo 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"33867\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Los veranos en el campo eran la meta ansiada del a&ntilde;o durante mi ni&ntilde;ez. Se terminaba el colegio. Aire, sol, verde, pileta, nada de obligaciones ni tareas, ni levantarse temprano. Ni nada. Pero con la adolescencia y las hormonas, las aspiraciones cambian. Y ese a&ntilde;o adem&aacute;s terminaba para m&iacute; el colegio secundario. En marzo comenzar&iacute;a la nueva aventura de la universidad, y digo aventura porque traer&iacute;a las nuevas libertades que ya pod&iacute;a reclamar con mi recientemente cumplida mayor&iacute;a de edad. Pero el esquema familiar mandaba y obligaba, y el verano en el campo era la regla. Y en los 80, sin celulares ni internet (y es m&aacute;s, casi sin tel&eacute;fonos) ninguna alternativa exist&iacute;a para socializar. Con lo cual nos instal&aacute;bamos all&aacute;, los mayores iban todos los d&iacute;as a trabajar hasta la f&aacute;brica de la familia, dej&aacute;ndonos a nosotros solos al cuidado de los caseros.<\/p>\n<p>De cualquier manera bastante privilegiados &eacute;ramos de tener el campo. Aunque no era muy grande, estaba solamente a 80 kil&oacute;metros de mi ciudad de Buenos Aires, y ten&iacute;a un casco muy lindo. Era el sue&ntilde;o realizado de mi abuelo inmigrante, y ten&iacute;amos con separadas, una para mis abuelos, y dos m&aacute;s peque&ntilde;as para mis t&iacute;os y nosotros. Aunque siendo yo el var&oacute;n mayor hab&iacute;a reclamado con &eacute;xito la exclusividad de una de las habitaciones de hu&eacute;spedes de la casa de mis abuelos, que contaba adem&aacute;s con un ba&ntilde;o. Genial para mejor privacidad en la (como m&iacute;nimo) paja diaria que exig&iacute;an mis urgencias hormonales.<\/p>\n<p>Susana era dos meses menor que yo, y nuestra relaci&oacute;n de primos era estrecha, gestada en tantos veranos compartidos de esta manera. Comenz&oacute; a usar bikinis en la pileta ese a&ntilde;o, mostrando un poco m&aacute;s su cuerpo en el cual tambi&eacute;n las hormonas ya hab&iacute;an completado su trabajo. Morocha de pelo largo y ojos negros, tez blanca, flaca, un culo que ya se adivinaba divino, aunque unas tetas m&aacute;s bien peque&ntilde;as.<\/p>\n<p>De cualquier manera, el formato de la educaci&oacute;n religiosa preponderante en aquellos tiempos en familias como la nuestra reprim&iacute;a el sexo en forma brutal. Todos hab&iacute;amos pasado por una clase de &ldquo;educaci&oacute;n sexual&rdquo; en el colegio, en la cual se hablaba m&aacute;s de Dios que de la anatom&iacute;a, al punto que ni siquiera ten&iacute;amos una idea acabada de c&oacute;mo eran los genitales del sexo opuesto salvo por un m&iacute;nimamente ilustrativo gr&aacute;fico. El sexo era para el matrimonio, y riesgoso en extremo antes. No se pod&iacute;a hablar de anticonceptivos para las chicas, conseguir preservativos para un chico era una tarea casi imposible, las enfermedades ven&eacute;reas eran el castigo divino para los pecadores (y eso que el HIV apenas aparec&iacute;a en un horizonte lejano). Si bien es posible que hubiera otros entornos m&aacute;s liberales, nuestra familia era conservadora en extremo. Italianos, de misa dominical, todos (padre, madre, hijos, nuera y yerno) trabajan en la empresa del &ldquo;Nonno&rdquo;. Y eso se esperaba de nosotros cuando complet&aacute;ramos la universidad.<\/p>\n<p>La pornograf&iacute;a&hellip; bueno, justamente por esos a&ntilde;os, cambios pol&iacute;ticos copernicanos en mi pa&iacute;s derivaron en otros cambios, de &iacute;ndole social, y una t&iacute;mida revoluci&oacute;n sexual comenz&oacute; a aflorar. Primero por ese lado, ya que hasta meses antes de este relato, cualquier imagen catalogada de imp&uacute;dica por las autoridades era censurada tanto en medios gr&aacute;ficos como en tv y en el cine. Esto comenz&oacute; a cambiar y hasta se le puso un nombre: &ldquo;El Destape&rdquo;. Aparecieron entonces las primeras revistas &ldquo;porno&rdquo;, pero al principio su circulaci&oacute;n era cerrada, pudorosa, y los comerciantes ni si quiera las exhib&iacute;an en los puestos de venta.<\/p>\n<p>Digamos &ldquo;Porno&rdquo;. Las comillas son intencionales. Eventualmente una cola algo de costado. Los senos siempre con los pezones cubiertos&hellip; Apenas er&oacute;tico lo llamar&iacute;amos hoy. Todav&iacute;a lo recuerdo con claridad. &ldquo;Status&rdquo; se llamaba una de las publicaciones. La edici&oacute;n en particular ten&iacute;a una chica rubia de ojos marrones en la portada, con curvas pronunciadas, y la foto estaba tomada de frente en un campo de ma&iacute;z, detr&aacute;s de una planta. Dos hojas altas cubr&iacute;an estrat&eacute;gicamente ambos pezones, y una m&aacute;s corta la entrepierna. No importaba. Era at&oacute;mico entonces. No me interesaba elucubrar que hab&iacute;a llevado a mi abuelo a comprarla. Pero la hab&iacute;a descubierto en un caj&oacute;n de su habitaci&oacute;n, bajo unas prendas (Si, ten&iacute;a la costumbre de revisar a hurtadillas). El terror me imped&iacute;a sacarla de ah&iacute; y llev&aacute;rmela a mi habitaci&oacute;n o ba&ntilde;o para lo que correspond&iacute;a, no fuera a ser que me bloquearan el retorno y v&aacute;lgame, Dios. Pero en las tardes buc&oacute;licas y est&aacute;ticas, m&aacute;s bien a la hora de la siesta, iba sigiloso a ojearla. Al principio volv&iacute;a corriendo a mi ba&ntilde;o a pajearme con las im&aacute;genes grabadas en mi retina. Pero m&aacute;s tarde comenc&eacute; a tocarme por sobre el short de ba&ntilde;o, para luego terminar en mis dominios, y un d&iacute;a me venci&oacute; la tentaci&oacute;n de sentir mi mano en mi verga como corresponde, deje caer mi traje de ba&ntilde;o y comenc&eacute; a frotarme, mi izquierda pasando las p&aacute;ginas de la rubia de la revista apoyada en el mueble vestidor y mis o&iacute;dos atentos a cualquier sonido que quebrara el silencio de la siesta. Mis ojos clavados en las fotos y sin perder la visi&oacute;n perif&eacute;rica&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ayyy! &#8211; Susi me miraba fija, como hipnotizada desde la puerta entornada. Dobl&eacute; mi pija para abajo escondi&eacute;ndola precariamente entre mi mano y el mueble.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; haces?<\/p>\n<p>&#8211; M-me&#8230; me hago l-l-la paja Susi. Mira es que es n-n-normal los pibes&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Me mostr&aacute;s?<\/p>\n<p>Le extiendo la &ldquo;Status&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; No boludo, esas revistas tienen solo fotos de chicas. A m&iacute; no me interesan las chicas. &iquest;Me mostr&aacute;s?&hellip; &#8211; y se&ntilde;alo t&iacute;midamente a mi erecci&oacute;n semi oculta. O semi erecci&oacute;n a esta altura, producto del p&aacute;nico. Me descubr&iacute; y me par&eacute; frente a ella, mir&oacute; mi verga con sumo inter&eacute;s, y el s&uacute;bito cambio de clima hizo que volviera a levantarse un poco.<\/p>\n<p>&#8211; Uh. Solo hab&iacute;a visto unos gr&aacute;ficos mal&iacute;simos en &ldquo;educaci&oacute;n sexual&rdquo;. &iquest;As&iacute; esta erecta?<\/p>\n<p>&#8211; En parte. Se pone m&aacute;s dura y r&iacute;gida.<\/p>\n<p>&#8211; Uh&hellip; Eh, yo te ven&iacute;a a buscar para que me acompa&ntilde;aras en bici al pueblo. Mam&aacute; me dej&oacute; unos encargos. &#8211; Dijo, mas no sacaba la vista de mi pene.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh OK&#8230;P-Pero&hellip; mira, no me dej&aacute;s un rato&hellip;es por&hellip; bueno, me va a molestar en la bici&hellip; y no se baja hasta que termino&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Si&hellip; dale. Te&hellip; te espero. &#8211; Segu&iacute;a sin correr la mirada.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quer&eacute;s mirar? &#8211; No s&eacute; c&oacute;mo me atrev&iacute;a a decir eso.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno&#8230; &#8211; dijo con cierto titubeo, luego de un segundo de silencio.<\/p>\n<p>Devolv&iacute; la revista a su escondite, me sub&iacute; a medias el short y caminamos hasta mi habitaci&oacute;n. Ten&iacute;a dos camas de una plaza. Me sent&eacute; a los pies de la m&iacute;a cruzado de piernas, y ella hizo lo mismo en el otro extremo. Ten&iacute;a un remer&oacute;n largo, con su bikini verde y negra debajo. La posici&oacute;n me regal&oacute; una vista de su entrepierna cubierta por la tanga del bikini. Vista a cuyo recuerdo ya le hab&iacute;a dedicado alguna paja, pero ahora en vivo y en directo, lo que me la puso dura como nunca. Comenc&eacute; a frotarme, regul&aacute;ndome, porque hubiera acabado al toque pero quer&iacute;a prolongarlo lo que pudiera. Susi ten&iacute;a sus ojos clavados en mi masturbaci&oacute;n. Seguramente percibi&oacute; el aumento de mi ritmo de respiraci&oacute;n y la proximidad de lo inevitable, y eso debi&oacute; aumentar su oculta excitaci&oacute;n tambi&eacute;n. Por lo que en determinado momento la veo que, casi como por instinto, coloca su mano en su concha, por sobre el bikini. Eso fue detonante, y eyacul&eacute; como nunca. Tan fuerte que el primer chorro llego hasta mi propio pecho.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Eso es semen? &#8211; dijo luego de unos segundos de silencio.<\/p>\n<p>&#8211; Si.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y pod&eacute;s seguir sacando?<\/p>\n<p>&#8211; No, luego de un rato. Despu&eacute;s de que me sale me queda algo sensible, y tengo que esperar un rato&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Si, le&iacute; en alg&uacute;n lado que se llama orgasmo.<\/p>\n<p>Me vest&iacute;, limpi&eacute; un poco el enchastre, agarramos las bicis y salimos al pueblo. Pedaleamos un rato en silencio.<\/p>\n<p>&#8211; Y vos, &iquest;te pajeas?<\/p>\n<p>&#8211; Un poco&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Un poco? &iquest;Como? &iquest;Te metes el dedo adentro?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No, No! Duele, y eso me romper&iacute;a el himen&hellip; Te ense&ntilde;aron lo que es el himen, &iquest;no?<\/p>\n<p>&#8211; Si, si&hellip; &iquest;y entonces como hac&eacute;s?<\/p>\n<p>&#8211; Me toco el cl&iacute;toris. Tambi&eacute;n te ense&ntilde;aron que es, &iquest;no?<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es el punto donde se unen los labios menores al frente de la vulva&rdquo; recit&eacute; como alumno aplicado. No sab&iacute;a que produc&iacute;a placer.<\/p>\n<p>&#8211; Es m&aacute;s que una &ldquo;uni&oacute;n&rdquo; es como un bot&oacute;n, que se pone m&aacute;s grande cuando me excito. Y luego la concha se me entra a humedecer, y es muy lindo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y las mujeres tienen orgasmos?<\/p>\n<p>&#8211; Eso aseguran algunas chicas, pero nunca me pas&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Y se te moj&oacute; cuando me viste pajearme.<\/p>\n<p>&#8211; Si&hellip; mucho. Mucho m&aacute;s que de costumbre.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;y ahora segu&iacute;s mojada?<\/p>\n<p>&#8211; Si&hellip; y la bici&hellip; &#8211; se sonroj&oacute; bastante.<\/p>\n<p>&#8211; Que te parece&hellip; si&hellip; bueno, nos hacemos la paja juntos. Tambi&eacute;n&hellip; tambi&eacute;n me gustar&iacute;a ver, yo ya te mostr&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Y&hellip; suena que nos vamos al infierno&hellip; pero sin tocarnos, no ser&iacute;a imperdonable&hellip;<\/p>\n<p>Pactamos a las dos del d&iacute;a siguiente. Resultaba el horario ideal, despu&eacute;s del almuerzo. Los caseros ten&iacute;an su turno de descanso, la pileta la ten&iacute;amos prohibida hasta las cuatro, y los hermanos\/primos m&aacute;s peque&ntilde;os miraban la tele o dorm&iacute;an la siesta. En mi habitaci&oacute;n solitaria, los nervios me carcom&iacute;an y mi coraz&oacute;n lat&iacute;a con fuerza. A la hora se&ntilde;alada, abre sigilosamente la puerta&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Jojo? &#8211; Dijo nerviosa.<\/p>\n<p>&#8211; Hola. &#8211; Se produjo un silencio inc&oacute;modo.<\/p>\n<p>Mas que hablar, me baj&eacute; los shorts, y me qued&eacute; expuesto frente a ella. Mi verga floja, pero ya queriendo despertar. Ella hizo lo mismo con la parte de abajo de su bikini, aunque como llevaba el mismo el mismo remer&oacute;n del d&iacute;a anterior, solo tuve un breve vistazo de su concha y su vello p&uacute;bico. Luego me sent&eacute; como antes, cruzado de piernas en un extremo de la cama. Ella eligi&oacute; sentarse recost&aacute;ndose en el respaldo de la cabecera de la cama, enfrent&aacute;ndome, con sus rodillas dobladas, y sus piernas juntas primero, pero luego abri&eacute;ndolas para brindarme la vista esperada y ansiada. Sus caderas ya tra&iacute;an buenas curvas, y desplegadas as&iacute; sus piernas largas y torneadas eran un espect&aacute;culo alucinante. Su vello p&uacute;bico incipiente, sus labios mayores carnosos y perfectamente moldeados, apenas separados mostrando t&iacute;midamente el interior deseado. El silencio era ahora c&oacute;mplice. Mi verga se par&oacute; hasta doler en pocos segundos, y frente a mis ojos pude ver c&oacute;mo, a&uacute;n sin tocarse, los labios menores se abr&iacute;an como una flor, mostrando su cl&iacute;toris engordado, y lo que adivinaba deb&iacute;a ser la entrada m&aacute;s deseada, todo brillante de humedad.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a tocarse, y yo tambi&eacute;n. Fuimos despacio, prolongando el placer, mir&aacute;ndonos alternativamente a los ojos y a nuestros sexos. La respiraci&oacute;n de Susi se aceleraba a la par de la m&iacute;a. Trat&eacute; de llegar lo m&aacute;s lejos posible, pero en un punto fue demasiado y me estremec&iacute; en un orgasmo. Susi continu&oacute; con m&aacute;s fuerza, entrecerrando un poco los ojos, hasta que en un punto contuvo la respiraci&oacute;n, y luego exhal&oacute; con fuerza. No puedo asegurar que su bajo vientre haya temblado un poco, pero me pareci&oacute;. Si fue claro que atin&oacute; a cerrar un poco las piernas, como involuntariamente. Abri&oacute; de nuevo los ojos con una sonrisa de oreja a oreja, su respiraci&oacute;n m&aacute;s pausada y relajada.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Tuviste un orgasmo?<\/p>\n<p>&#8211; No se&hellip; Creo que s&iacute;. Fue diferente, tuve como un pico de placer y sent&iacute; que me estremec&iacute;a y ahora el cl&iacute;toris esta como sensible y me hace cosquillas.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Seguro que si entonces! &iexcl;Qu&eacute; bien!<\/p>\n<p>&#8211; Y vos&hellip; &iexcl;no te sali&oacute; casi nada! &iquest;no te gust&oacute;?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Me re gusto! es que&hellip; bueno&hellip; este plan me re calent&oacute;&hellip; y me hice dos pajas seguidas anoche, y tres en lo que va del d&iacute;a antes de ahora.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ah, Jojo! &iexcl;No as&iacute; no! Ma&ntilde;ana lo hacemos de vuelta, pero la quiero toda para m&iacute;. Si no&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; No, no, &iexcl;te prometo!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Palabra! &#8211; dijo se&ntilde;al&aacute;ndome con el dedo y mir&aacute;ndome con una sonrisa p&iacute;cara.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Los veranos en el campo eran la meta ansiada del a&ntilde;o durante mi ni&ntilde;ez. Se terminaba el colegio. Aire, sol, verde, pileta, nada de obligaciones ni tareas, ni levantarse temprano. Ni nada. Pero con la adolescencia y las hormonas, las aspiraciones cambian. Y ese a&ntilde;o adem&aacute;s terminaba para m&iacute; el colegio secundario. 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