{"id":34015,"date":"2022-03-08T11:56:52","date_gmt":"2022-03-08T11:56:52","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-03-08T11:56:52","modified_gmt":"2022-03-08T11:56:52","slug":"elisa-fue-la-culpable-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/elisa-fue-la-culpable-ii\/","title":{"rendered":"Elisa fue la culpable (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34015\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Elisa se gir&oacute; bajo el dintel, sonriente, y sin decir nada volvi&oacute; a entrar en el ba&ntilde;o. Leo y yo nos miramos y, seguidamente, me levant&eacute; y camin&eacute; hacia el ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>&iquest;Pero yo puedo ir? &#8211; Pregunt&oacute; Leo.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a la cama y me sent&eacute; junto a Leo.<\/p>\n<p>Ya sabes como es, lo mejor ser&aacute; que aparezcas en unos minutos, pocos. Ella se deja hacer, ya lo sabes, pero no te har&aacute; nada, eso debes respetarlo o se acabar&aacute; la fiesta.<\/p>\n<p>Lo entiendo.<\/p>\n<p>Me pas&oacute; la mano por la polla.<\/p>\n<p>&iquest;Quieres que te la ponga a tono para entrar?<\/p>\n<p>Me coloqu&eacute; en buena posici&oacute;n y se la meti&oacute; en la boca. Mi mente ya estaba excitada, as&iacute; que no tard&oacute; mucho en reflejarlo en forma de erecci&oacute;n. Leo se la sac&oacute; de la boca y la acarici&oacute; con la mano, mir&aacute;ndome.<\/p>\n<p>A punto, ve &ndash; me dijo.<\/p>\n<p>Entr&eacute; en el ba&ntilde;o y Elisa estaba en el jacuzzi, hundida hasta el cuello con los ojos cerrados. Me sent&eacute; frente a ella, en el borde, antes de meterme en el agua. Abri&oacute; los ojos y me mir&oacute;, sonri&eacute;ndome. Despu&eacute;s baj&oacute; la mirada y vio mi erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Qu&eacute; lindo &ndash; exclam&oacute; -. Entra, el agua est&aacute; deliciosa.<\/p>\n<p>Obedec&iacute; y me deslic&eacute; dentro, quedando frente a ella, con los brazos abiertos apoyados a lo largo del borde. Sent&iacute; sus pies buscando mi entrepierna, subiendo por mis muslos hasta encontrar lo que andaban buscando y comenzar a frotar.<\/p>\n<p>Es agradable estar aqu&iacute;, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>Lo es &ndash; asent&iacute;.<\/p>\n<p>Ac&eacute;rcate.<\/p>\n<p>Me desplac&eacute; hasta ponerme a su lado y nos besamos suavemente en un beso entregado y largo. Tan as&iacute; fue que cuando abrimos los ojos vimos a Leo mir&aacute;ndonos, sentada en el borde.<\/p>\n<p>&iquest;Interrumpo algo? &#8211; Pregunt&oacute; ir&oacute;nica.<\/p>\n<p>No &ndash; respondi&oacute; Elisa -, me gusta que seas testigo ocular.<\/p>\n<p>Leo entr&oacute; al jacuzzi y Elisa y yo continuamos con el beso. Sent&iacute;a su mano en mi polla, masaje&aacute;ndola despacio, mientras yo le rodeaba el cuello con mi brazo friccion&aacute;ndola contra m&iacute;. Vi a Leo meter las manos bajo el agua y supe que iba subiendo por los muslos de Elisa. Pronto la o&iacute; gemir, adivinando lo que las manos de Leo estaban haciendo. La boca de Elisa se abri&oacute; m&aacute;s, perdiendo un poco el hilo del beso, as&iacute; que baj&eacute; a su cuello deslizando mi boca por su mejilla. Sus manos hab&iacute;an intensificado el ritmo de la paja como respuesta al placer que estaba recibiendo.<\/p>\n<p>M&eacute;temela &ndash; me susurr&oacute; al o&iacute;do.<\/p>\n<p>Me puse frente a ella y la penetr&eacute;, bombe&aacute;ndola con r&iacute;tmicas embestidas. &iexcl;Qu&eacute; dulce era su co&ntilde;o! Segu&iacute; bes&aacute;ndola cuando las manos de Leo bajaron por mi espalda hasta mis nalgas y las apret&oacute; con fuerza. Pas&oacute; una mano entre ellas bajando hasta agarrar mis test&iacute;culos, masajeando mi perineo. Me gustaba esa sensaci&oacute;n, y ella sab&iacute;a hacerlo. Despu&eacute;s pas&oacute; sus tetas por mi espalda hacia arriba, para colocar sus manos sobre mi pecho y pellizcarme los pezones. Sus caricias me estaban encantando y Elisa lo not&oacute;.<\/p>\n<p>Es buena, &iquest;verdad, amor? &#8211; me pregunt&oacute; entre gemidos y una sonrisa p&iacute;cara, mir&aacute;ndome como solo ella sab&iacute;a hacerlo, con esa profundidad propia de quien se sabe c&oacute;mplice de verdad.<\/p>\n<p>Me encanta &ndash; le dije para volver a besarla son absoluta entrega, demostr&aacute;ndole todo el ardor que recorr&iacute;a mi cuerpo.<\/p>\n<p>Las manos de Leo se desplazaron de mi pecho al de Elisa, masajeando sus tetas con el mismo buen hacer que hab&iacute;a demostrado en m&iacute;. Pas&oacute; sus dedos suave por sus areolas, rodeando sus pezones erectos para despu&eacute;s atraparlos con sus dedos y jugar con ellos. Not&eacute; la excitaci&oacute;n de Elisa que levant&oacute; sus caderas en respuesta, permiti&eacute;ndome entrar m&aacute;s a fondo en ella. Entonces Leo se desplaz&oacute; a un lado y yo separ&eacute; mi cuerpo del de Elisa para facilitarle el acceso y la vista. Ella se empez&oacute; a recrear, acariciando su vientre, bes&aacute;ndolo, tambi&eacute;n sus tetas, lamiendo y mordisqueando sus pezones. El nivel de excitaci&oacute;n que hab&iacute;a generado Leo era descomunal, ambos lo sent&iacute;amos entregados. Despu&eacute;s hizo lo mismo en mi pecho, subiendo a mi boca para entregarme su lengua con devoci&oacute;n. Cuando se separ&oacute; sal&iacute; de Elisa y le ped&iacute; que se pusiera de espaldas, sacando el culo del agua, ese hermoso y apetecible culo que podr&iacute;a definirse como la gran obra maestra del todopoderoso. Lo acarici&eacute;, me perd&iacute;a esa descomunal forma caprichosa del deseo. Separ&eacute; sus nalgas y met&iacute; la boca, lami&eacute;ndoselo con fervor. Despu&eacute;s me ergu&iacute; para volver a met&eacute;rsela, pero Leo me detuvo y se meti&oacute; mi polla en la boca mientras colaba sus dedos en el co&ntilde;o de Elisa. Despu&eacute;s volv&iacute; a met&eacute;rsela, y me recibi&oacute; con la mejor acogida, caliente, sabrosa y jugosa, expectante. Leo jugaba con sus dedos en el culo de Elisa, me indic&oacute; que me elevar&aacute; y as&iacute; lo hicimos, poni&eacute;ndonos de pie sin perder la postura. Entonces ella se col&oacute; debajo y empez&oacute; a lamer el cl&iacute;toris de Elisa. Su lengua llegaba en ocasiones al tronco de mi polla. Yo estaba muy excitado ya, sent&iacute;a que iba a estallar, aunque intentaba evitarlo para darle un orgasmo a Elisa, pero a veces las circunstancias traicionan y mi cuerpo no atend&iacute;a a l&oacute;gica alguna, salvo a la naturaleza m&aacute;s salvaje y desmesurada. Se me escap&oacute; un gemido a modo de se&ntilde;al. Leo debi&oacute; notarlo porque sali&oacute; de abajo y se coloc&oacute; a mi lado, bes&aacute;ndome el cuello como una ninfa prodigiosa. Baj&oacute; su mano por mi espalda hasta colocarla entre mis nalgas otra vez.<\/p>\n<p>Disfr&uacute;talo, guapo, no te prives &ndash; me susurr&oacute; a la vez que introduc&iacute;a un par de falanges de su dedo medio en mi culo -, d&aacute;selo.<\/p>\n<p>En ese momento enloquec&iacute;, mi cuerpo agudiz&oacute; las embestidas con rapidez, empujando dentro de Elisa y recibiendo el dedo de Leo. Mi mente se nubl&oacute;, sent&iacute; mi polla m&aacute;s dura que nunca, como un metal r&iacute;gido. Empec&eacute; a correrme llenado a Elisa que, a esta altura, estaba tanto o m&aacute;s entregada que yo. Tuve convulsiones imparables durante varios segundos en los que descargaba gran cantidad de semen en su interior.<\/p>\n<p>Pasados unos segundos me detuve, a&uacute;n dentro de Elisa, dej&eacute; caer mi cuerpo sobre su espalda y mi cabeza junto a la suya, con mi boca a la altura de su oreja.<\/p>\n<p>Eres la mejor &ndash; la bes&eacute; -, tengo que quererte, &iexcl;uf!<\/p>\n<p>Ella gir&oacute; la cabeza para mirarme y vi su satisfacci&oacute;n sonriente. Despu&eacute;s junt&oacute; los labios en se&ntilde;al para que la besara. Lo hice. Sal&iacute; al fin de ella y me sent&eacute; a su lado, ambos reposando. Ella volvi&oacute; a m&iacute; y me bes&oacute; de nuevo. Muy dulce. Con nuestras cabezas separadas escasos mil&iacute;metros, nuestros ojos se centraban fijamente el uno en el otro. Estaba todo en esa mirada.<\/p>\n<p>T&uacute; me haces ser mejor &ndash; me dijo.<\/p>\n<p>Nos abrazamos y quedamos as&iacute; un rato. Ahora todo era silencio. Entonces sentimos las manos de Leo repasar suavemente nuestros cuerpos.<\/p>\n<p>Buenos d&iacute;as &ndash; dijo bromeando -, creo que alguien lo ha pasado muy bien.<\/p>\n<p>Ambos sonre&iacute;mos.<\/p>\n<p>Brutal &ndash; alcanc&eacute; a decir.<\/p>\n<p>Ahora hay una dama que debe correrse &ndash; a&ntilde;adi&oacute;.<\/p>\n<p>Al decir esto empez&oacute; a acariciar el cuerpo de Elisa. Yo me hice a un lado para dejarla hacer, en ese momento estaba fuera de juego, era un mero espectador. Me sent&eacute; en el borde del jacuzzi y las observ&eacute;. Sin duda Leo era toda una artista de las caricias, as&iacute; lo reflejaba la cara de Elisa que, hab&iacute;a cerrado los ojos intensificando las sensaciones. Elisa era una m&aacute;quina sexual, con una sensibilidad extraordinaria, su cuerpo se abr&iacute;a con facilidad cuando se entregaba, y no tard&oacute; nada en estar de nuevo a punto, ansiosa, sintiendo aquellas manos sobre ella. Leo empez&oacute; a masturbarla con su buen hacer y ella volvi&oacute; a gemir. Estuvo as&iacute; un buen rato, dejando que Elisa disfrutara con lentitud la sensaci&oacute;n. Despu&eacute;s la puso de espaldas y jug&oacute; con su co&ntilde;o desde atr&aacute;s, mordiendo su envidiable culo, pasando la mano por su espalda, por sus tetas, recorri&eacute;ndola entera. Le dio unos azotes que marcaron sus manos en las nalgas. Yo observaba el espect&aacute;culo con admiraci&oacute;n propia de un voyeur, sintiendo que no tardar&iacute;a nada en estar otra vez erecto. Leo gir&oacute; a Elisa y, abriendo sus piernas, se col&oacute; entre ellas, atrap&aacute;ndola en una tijera y frot&aacute;ndose. La sorpresa de Elisa fue visible en su rostro y su mirada se clav&oacute; en m&iacute;. Le cog&iacute; la cara y la bes&eacute;.<\/p>\n<p>Dame tu polla, por favor &ndash; me suplic&oacute;.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; y se la meti&oacute; en la boca. A&uacute;n no estaba erecto, pero pronto lo estar&iacute;a. La visi&oacute;n de ellas frot&aacute;ndose me encend&iacute;a el deseo a una velocidad atroz, y la mamada de Elisa ya me estaba endureciendo. Leo era multiorg&aacute;smica y ya se hab&iacute;a corrido una vez, aunque segu&iacute;a frot&aacute;ndose con esmero. Estuvieron un rato m&aacute;s as&iacute;, hasta que Leo, con la cara completamente encendida por el deseo, se separ&oacute; y le pidi&oacute; a Elisa que se sentara en el borde del jacuzzi. Ella obedeci&oacute; y abri&oacute; sus piernas dejando el acceso libre, era maravilloso verla as&iacute;, entregada, dispuesta, ardiente y hermosa como una diosa griega. Leo se inclin&oacute; sobre su co&ntilde;o y empez&oacute; a com&eacute;rselo con aut&eacute;ntica devoci&oacute;n. Vi como disfrutaba en esa labor, le gustaba tanto como a m&iacute;. Elisa me agarr&oacute; la cara y me empuj&oacute; hacia ella para besarme. Cuando nos separamos volvimos a mirarnos con esa intensidad &uacute;nica.<\/p>\n<p>Me separ&eacute; y me puse detr&aacute;s de Leo, que ten&iacute;a el culo erguido. Lo azot&eacute;, recre&aacute;ndome, con ganas, hasta verlo rojo, sintiendo que le gustaba. Despu&eacute;s lo masaje&eacute;, lo mord&iacute; y lo lam&iacute;. Introduje un dedo despacio, dilat&aacute;ndola. Despu&eacute;s otro. Entonces lo hice. Me puse tras ella y, empujando despacio, con tacto, se la met&iacute; por detr&aacute;s. Al mirar a Elisa me encontr&eacute; con la mejor de las sonrisas, entre gemidos y expresiones de placer, afirmaba con la cabeza.<\/p>\n<p>F&oacute;llale bien el culo, amor &ndash; inquiri&oacute;.<\/p>\n<p>Un gemido vino de entre las piernas de Elisa, Leo estaba gozando por partida doble. Me esmer&eacute; en aquel culo con entusiasmo, entrando y saliendo con buena cadencia. La fricci&oacute;n era precisa, tremenda. Elisa y yo intercambi&aacute;bamos miradas c&oacute;mplices constantemente, lo que adem&aacute;s de gustarme y confirmarme la complicidad que exist&iacute;a entre nosotros, me excitaba a nivel m&aacute;ximo.<\/p>\n<p>No pas&oacute; mucho tiempo m&aacute;s cuando Elisa empez&oacute; a correrse, era una gozada verla as&iacute;, soltando todo el placer y llenando toda la estancia con sus gemidos y algunos gritos. Leo baj&oacute; el ritmo de sus lamidas pero qued&oacute; entre sus piernas. Yo segu&iacute;a foll&aacute;ndome a Leo con absoluto gozo. Entonces Elisa se levant&oacute; y Leo tuvo que apoyarse en el jacuzzi para no caerse. Para mi sorpresa Elisa se acerc&oacute; a m&iacute;, abriendo sus piernas se sent&oacute; sobre la espalda de Leo, de frente a m&iacute;, dejando su co&ntilde;o justo donde acababa el culo de Leo. Acariciaba mi pecho, mi cuello.<\/p>\n<p>Me gusta verte as&iacute;, me gusta mucho &ndash; me dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Yo sent&iacute;a una punzada de placer intenso cada vez que me dec&iacute;a cosas as&iacute;. A veces me besaba, me sonre&iacute;a, bajaba su mano por mi espalda, incluso alg&uacute;n azote me dio. Debi&oacute; ver los gestos de mi cara contraerse de placer.<\/p>\n<p>&iquest;Te vas a correr, amor?<\/p>\n<p>Asent&iacute;.<\/p>\n<p>Pronto, s&iacute; &ndash; le dije.<\/p>\n<p>Quiero verlo salir, ah&iacute;, entre sus nalgas, que explote y me salpique &ndash; me dijo mir&aacute;ndome fijamente -. &iquest;Ves lo cerca que est&aacute; mi co&ntilde;ito? &Eacute;chalo todo ah&iacute;, lo deseo.<\/p>\n<p>Dici&eacute;ndome esto no dejaba de acariciarme, sus manos en mi cuello, por mi cara, en actitud absolutamente seductora, como solo ella sab&iacute;a hacerlo. Mi cabeza rebosaba de lujuria y no pude m&aacute;s. La saqu&eacute; y la coloqu&eacute; entre las nalgas de Leo, paje&aacute;ndome con ellas.<\/p>\n<p>As&iacute;, eso es &ndash; confirm&oacute; -, c&oacute;rrete.<\/p>\n<p>Estall&eacute; en escasos segundos, disparando todo sobre el culo de Leo y alguna salpicadura sobre el vientre de Elisa, escurri&eacute;ndose hacia abajo. Entonces segu&iacute; frot&aacute;ndome suave sobre su culo, para elevarme un poco m&aacute;s y dejar mi polla sobre el comienzo de la espalda. Elisa se acerc&oacute; un poco m&aacute;s y me atrap&oacute; la polla entre sus labios vaginales, sent&aacute;ndose sobre ella y pegando su cuerpo a m&iacute;, acarici&aacute;ndome y bes&aacute;ndome. Leo hab&iacute;a quedado atrapada debajo, apoyada con sus brazos en el borde del jacuzzi, no dec&iacute;a nada.<\/p>\n<p>Nos separamos y nos sentamos los tres, exhaustos.<\/p>\n<p>&iquest;Has disfrutado? &#8211; Pregunt&oacute; Leo a Elisa.<\/p>\n<p>Mucho, ha sido genial &ndash; me mir&oacute; -, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>Sin duda, un espect&aacute;culo.<\/p>\n<p>Leo pas&oacute; una de sus manos por los pechos de Elisa.<\/p>\n<p>&Eacute;l ya s&eacute; que ha disfrutado &ndash; le dijo -, me interesa especialmente tu opini&oacute;n sincera.<\/p>\n<p>Lo he disfrutado &ndash; le hizo saber Elisa -, mucho, ha sido genial y ultracaliente.<\/p>\n<p>Leo sonri&oacute; satisfecha.<\/p>\n<p>&iquest;Qui&eacute;n sabe? &#8211; Pregunt&oacute; ret&oacute;rica -. Propongo repetirlo las veces necesarias hasta que&#8230;<\/p>\n<p>&iquest;Hasta que&#8230;? &#8211; Inquiri&oacute; Elisa curiosa.<\/p>\n<p>Hasta que me pidas ser mi novia &#8211; concluy&oacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Elisa se gir&oacute; bajo el dintel, sonriente, y sin decir nada volvi&oacute; a entrar en el ba&ntilde;o. Leo y yo nos miramos y, seguidamente, me levant&eacute; y camin&eacute; hacia el ba&ntilde;o. &iquest;Pero yo puedo ir? &#8211; Pregunt&oacute; Leo. Volv&iacute; a la cama y me sent&eacute; junto a Leo. 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