{"id":34064,"date":"2022-03-12T23:00:00","date_gmt":"2022-03-12T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-03-12T23:00:00","modified_gmt":"2022-03-12T23:00:00","slug":"ese-dia-me-hiciste-creer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ese-dia-me-hiciste-creer\/","title":{"rendered":"Ese d\u00eda, me hiciste creer"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34064\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Una historia por empezar, una historia de libertad, de sentimientos desbordados, pasi&oacute;n y amor. Una historia que empez&oacute; entre cables y ordenadores y termin&oacute; en la habitaci&oacute;n de una casa frente al mar.<\/p>\n<p>Yo quer&iacute;a creer cuando o&iacute;a tu voz en mi cabeza&hellip; claro que quer&iacute;a. Quer&iacute;a creer que hab&iacute;a entre los dos una conexi&oacute;n especial, una conexi&oacute;n que iba m&aacute;s all&aacute; de cables y ordenadores&hellip; quer&iacute;a creer que &eacute;ramos dos almas entablando contacto de una forma que escapaba a toda l&oacute;gica.<\/p>\n<p>Yo quer&iacute;a creer, pero tambi&eacute;n sab&iacute;a que la locura estaba a un solo paso y que quiz&aacute;, si acababa creyendo lo que t&uacute; me dec&iacute;as, la locura podr&iacute;a apoderarse completamente de mi mente y entonces ya nunca ser&iacute;a libre para dudar, para decidir, para discernir&hellip; ya solo creer&iacute;a.<\/p>\n<p>Y entonces un d&iacute;a, juntando todo el valor que pude, ese que en tantos a&ntilde;os no hab&iacute;a tenido, me anim&eacute; a un &uacute;ltimo ataque de valent&iacute;a porque, bueno, yo quer&iacute;a creer. Y as&iacute;, fui a tu encuentro sabiendo que estabas aqu&iacute;, en mi ciudad.<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a lleno de otras personas, personas que no sab&iacute;an lo que t&uacute; me dec&iacute;as, lo que yo quer&iacute;a creer, ese d&iacute;a, al fin te vi por primera vez.<\/p>\n<p>Yo solo te ve&iacute;a a ti, solo te escuchaba a ti&hellip; mientras las mejillas me ard&iacute;an y el coraz&oacute;n aceleraba cada vez m&aacute;s sus pasos y t&uacute;&hellip; t&uacute; me trataste con amabilidad, con la misma que tratabas al resto, con una &iacute;nfima diferencia si, la ternura que te inspiraba verme sonrojar como una chiquilla cuando te miraba.<\/p>\n<p>Y entonces no o&iacute; m&aacute;s tu voz dentro de mi cabeza y en ese momento me pregunt&eacute; si aquellas palabras, si esas casualidades que yo atesoraba tanto hab&iacute;an sido solo eso, casualidades y trampas&hellip; Y busqu&eacute; tus ojos para saber si t&uacute;&hellip; si quiz&aacute;s&hellip; y me acercaba cada vez que pod&iacute;a buscando tu encuentro&hellip; pero t&uacute; continuabas completamente ajeno a todo.<\/p>\n<p>Y comprend&iacute;. Te dediqu&eacute; una &uacute;ltima mirada, un saludo de despedida y march&eacute;.<\/p>\n<p>Al llegar a casa, cuando cerr&eacute; la puerta, tom&eacute; una decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Eleg&iacute; perder mi libertad y raciocinio&hellip; porque sab&iacute;a que al cruzar ese umbral, ya no iba a tener m&aacute;s dudas y porque todo lo que yo quer&iacute;a era creerle.<\/p>\n<p>Por eso te abr&iacute; la puerta sorprendida de que estuvieras all&iacute;&hellip; delante de ella, aporre&aacute;ndola con la culpa en tu rostro, por eso te dej&eacute; entrar&hellip; quiz&aacute;s fue la &uacute;ltima mirada la que te hizo reaccionar, despertar, quiz&aacute;s entendiste que realmente si me desped&iacute;a de ti, solo quiz&aacute;s en tu mente, porque en la m&iacute;a hab&iacute;a decidido a pesar de todo creerte, por eso nada m&aacute;s abrirte me tomaste entre tus brazos y me besaste, dejando que lo ajeno te importara, que yo&hellip; realmente te importaba.<\/p>\n<p>El d&iacute;a se levantaba una vez m&aacute;s y yo con &eacute;l, la claridad de la ma&ntilde;ana dibujaba una sonrisa en mi rostro y cuando abr&iacute; las contraventanas el sol entr&oacute; a raudales en la peque&ntilde;a habitaci&oacute;n inund&aacute;ndolo todo con su luz, el aroma a mar, la brisa de las ma&ntilde;anas de un verano en ciernes. Me sent&iacute;a observada, sab&iacute;a que t&uacute; me mirabas, sab&iacute;a que el camis&oacute;n blanco por efecto de la luz trasparentaba mi cuerpo desnudo y que t&uacute; me dibujabas con tu mirada.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a dejado de ser libre, hab&iacute;a dejado&hellip; que la locura me invadiera porque quer&iacute;a creer en ti, creer en todo lo que me dec&iacute;as, creer en todo lo que me susurrabas al o&iacute;do cuando me hac&iacute;as el amor, no me importaba haber dejado mi libertad a un lado para ser&hellip; ahora tuya.<\/p>\n<p>El d&iacute;a se hab&iacute;a levantado ventoso, mi pelo se enredaba con el viento y este a su vez hac&iacute;a mover mi camis&oacute;n peg&aacute;ndolo en mi piel, me mirabas y sab&iacute;a que a pesar de haberlo recorrido toda la noche con tus besos, quer&iacute;as m&aacute;s&hellip; yo quer&iacute;a m&aacute;s. Hab&iacute;a sido una noche muy larga para los dos, pero no lo suficiente, hab&iacute;a amanecido antes de tiempo y los dos nos hab&iacute;amos quedado con las ganas de seguir am&aacute;ndonos antes de caer rendidos, exhaustos, sudorosos encima de las s&aacute;banas de seda blancas, sab&iacute;a que hab&iacute;amos despertado con el pensamiento de que algo nos faltaba&hellip; nos faltaba decirnos, te quiero.<\/p>\n<p>Comprend&iacute; que esa palabra pod&iacute;a asustarte, sab&iacute;a que me la hab&iacute;as intentado susurrar en mi o&iacute;do mientras me hac&iacute;as el amor, sab&iacute;a que al igual que yo quer&iacute;a creer en ti&hellip; t&uacute; quer&iacute;as creer en m&iacute;, te hab&iacute;a dado todo esa noche, te hab&iacute;a ense&ntilde;ado por donde quer&iacute;a caminar, caminar de la mano junto a ti, dispuesta a caminar por escarpados acantilados, por ardientes desiertos y navegar por los oc&eacute;anos m&aacute;s traicioneros, te hab&iacute;a dado mi libertad, te hab&iacute;a dado el poder de discernir lo que est&aacute; bien o lo que est&aacute; mal, hab&iacute;a cruzado aquel umbral que jur&eacute; no traspasar y me hab&iacute;a abrazado a la locura m&aacute;s dulce entre tus brazos&hellip; porque&hellip; solo quer&iacute;a creer en ti.<\/p>\n<p>Estaba enamorada, pero sab&iacute;a, notaba&hellip; intu&iacute;a que t&uacute; tambi&eacute;n te hab&iacute;as entregado, me hab&iacute;as entregado tu raciocinio, tu libertad, ahora &eacute;ramos dos almas unidas en una misma locura, atr&aacute;s quedaron, por fin, las dudas, dudas en las que &eacute;l solo me miraba, miradas que aunque vac&iacute;as me llamaban y luego se escond&iacute;a, sab&iacute;a que lo que me escribiste&hellip; lo que me susurraste a trav&eacute;s de la peque&ntilde;a pantalla de ordenador era cierto, solo hac&iacute;a falta una peque&ntilde;a mecha, un peque&ntilde;o gesto para que echaras a andar y esa fue la despedida con mi mirada.<\/p>\n<p>Estaba tan feliz, tan absorta en mis pensamientos que no me di cuenta cuando te levantaste, solo not&eacute; como por detr&aacute;s me abrazabas, pegando tu cuerpo desnudo al m&iacute;o, sintiendo tus fuertes manos en mi vientre, tus labios en mi o&iacute;do bes&aacute;ndome, dici&eacute;ndome por primera vez&hellip; te quiero. Entonces sent&iacute; como mi cuerpo escapaba por la ventana, volando hacia un final incierto, como mi mente se disolv&iacute;a en un mar de deseo, deseo ser tuya otra vez, deseo besarte, abrazarte, darte mi cuerpo para que hagas con &eacute;l&hellip; para que me ames.<\/p>\n<p>Tus manos hab&iacute;an pasado de mi vientre a mis senos, acariciado mi cuerpo a su paso, subi&eacute;ndome el camis&oacute;n y dejando que mis nalgas sintieran el roce de tu piel, ten&iacute;a los pezones hinchados del fr&iacute;o de la ma&ntilde;ana, sensibles al tacto de tus dedos cuando me los pellizcabas y por encima del camis&oacute;n dibujabas mis areolas. Mi cuello se ha desprotegido y t&uacute; me apartabas la melena para bes&aacute;rmelo sintiendo la humedad de tus labios en &eacute;l, los suspiros casi jadeos echaban a volar junto con las gaviotas que nos sobrevolaban, que planeaban majestuosamente como si de &aacute;guilas se tratasen, tus manos nuevamente sobre mi vientre, sobre el camis&oacute;n arremolinado sobre mi sexo tapando con tus dedos en forma de tri&aacute;ngulo mi vulva, tu pelvis apret&aacute;ndome las nalgas y tus dedos sobre mi vagina sintiendo la humedad que me hab&iacute;as provocado ya en mi cuerpo.<\/p>\n<p>Los movimientos de nuestras caderas como bailes de sal&oacute;n, con esa precisi&oacute;n de movimientos y ese vaiv&eacute;n que siento detr&aacute;s de m&iacute;, con tu pene entre mis muslos, bebiendo de mis labios, sintiendo la dureza con la que tanto me hiciste gozar en la oscuridad de la noche, cuando nuestros cuerpos resbalaban el uno sobre el otro y tu pene navegaba dentro de m&iacute;, qued&aacute;ndose muy dentro cuando robabas los gritos de mi placer que llenaban la habitaci&oacute;n momentos antes de que t&uacute;, derramaras tus fluidos dentro de mi vagina, pintando con tu semen las paredes de mi &uacute;tero.<\/p>\n<p>Si, gracias a dios que quise creer, gracias por llamar a mi puerta y creer que yo soy tu compa&ntilde;era, que no soy un cable, ni un ordenador, que soy de carne y hueso como t&uacute;, que el gemido que dej&eacute; volar por la ventana cuando te sent&iacute; entrar nuevamente dentro de m&iacute; es real, que mi vagina envolviendo tu pene es real, que tus gemidos en mis o&iacute;dos cuando entras y sales de m&iacute; son reales, que el sonido acuoso de tu pene entrando y saliendo de mi vagina, acompa&ntilde;ando a mis gemidos, solap&aacute;ndose con los tuyos son reales y no unas tiernas palabras en una pantalla y no obstante ah&iacute; empez&oacute; todo, en esa pantalla empec&eacute; a creer, empec&eacute; a enamorarme de ti.<\/p>\n<p>Cada empuj&oacute;n&hellip; cada penetraci&oacute;n que sent&iacute;a en mi vagina era un canto de placer, un canto que atra&iacute;a a los pocos transe&uacute;ntes que paseaban por la playa y como si de un canto de sirena fueran, sus ojos se clavaban en aquella peque&ntilde;a ventana donde estaba una mujer con un camis&oacute;n blanco a la que sujetan dos manos en sus pechos, los ojos cerrados, la boca abierta emitiendo cantos de placer, a veces ahogados, a veces casi gritando y detr&aacute;s de ella una sombra que se mov&iacute;a, que la acechaba, secuestrando su ser y aquella sombra, aquellas manos la empezaron a quitar el camis&oacute;n por encima de su cabeza, dej&aacute;ndoles ver unos hermosos pechos, firmes y redondos que ten&iacute;a aquella aparici&oacute;n, aquella sirena que les llamaba, que les excitaba tanto que pod&iacute;an dejar de mirar.<\/p>\n<p>Sacando tu pene de mi interior, dej&aacute;ndome hu&eacute;rfana de gemidos, me diste la vuelta y subi&eacute;ndome al poyete de la ventana, abriste mis piernas para ver el mar en el que se hab&iacute;a convertido el interior de mi vagina, un flujo l&iacute;quido y cremoso se escapaba resbalando por el interior de mis muslos, mis labios brillaban para ti, te llamaban hasta el punto que te agachaste y los lamiste, empezabas a saborear el n&eacute;ctar de mi interior, a beber de m&iacute; con pasi&oacute;n provocando una escalada en mis gemidos. Empezaba a sentir como tu lengua me perforaba, me hac&iacute;a temblar cuando era mi cl&iacute;toris el que soportaba la mayor parte de tus lametazos, cuando lo succionabas con tu boca y dentro de ella lo acariciabas con tu lengua haciendo que una vez m&aacute;s mis gemidos salieran expelidos por mi boca como cantos de sirena y que mi espalda casi saliera por la ventana y que tuviera que agarrarme con fuerza al marco de la ventana, a las cortinas que estiraba cada vez m&aacute;s hacia abajo. Estaba feliz, estaba casi en &eacute;xtasis cuando despu&eacute;s de haber bebido de mi vagina te levantaste y me besaste, sabiendo a m&iacute;, sabiendo a la felicidad que me desbordaba.<\/p>\n<p>Dej&eacute; de sujetarme al marco de la ventana y con mis manos abrac&eacute; tu cuello entrelazando los dedos por detr&aacute;s, nuestras miradas se encontraron a medio camino entre el amor y la lujuria cuando me gui&ntilde;aste el ojo, quer&iacute;as que mi mirada se trasladara hacia abajo, observando tu pene, viendo como jugueteaba con mis labios tremendamente mojados perdi&eacute;ndose entre ellos, golpeando mi cl&iacute;toris que palpitaba con cada roce&hellip; era tuya, no pod&iacute;a hacer m&aacute;s que obedecer tus &oacute;rdenes, puesto que te hab&iacute;a entregado todo lo que yo era, era incapaz de decirte no y mi rostro entre jadeos y gemidos lo reflejaba. La mente inundada de emociones que se mor&iacute;an por salir al mundo, mi sexo anegado por mi flujo&hellip; sin poder pensar&hellip; sin poder racionar&hellip; sin querer tan siquiera hacerlo porque, sab&iacute;a que era tuya, que perd&iacute; desde el momento que te abr&iacute; la puerta&hellip; que conscientemente sucumb&iacute; ante ti porque te quise creer.<\/p>\n<p>Mi piel se erizaba con tus caricias en mi espalda, un escalofr&iacute;o atraves&oacute; mi cuerpo cuando te o&iacute; decirme &ldquo;te quiero&rdquo;, cuando mi respuesta fue tambi&eacute;n un te quiero, seguido de unos de los besos m&aacute;s dulces que recuerdo, un beso que termin&oacute; en un peque&ntilde;o mordisco en tus labios cuando tu miembro se empezaba a meter en mi vagina, como una barra dura e incandescente la atravesaba lentamente, pero sin pausa, rozando cada terminaci&oacute;n nerviosa, cada cent&iacute;metro de mi interior aloj&aacute;ndose all&iacute; dentro, dejando que los m&uacute;sculos de mi vagina se contrajeran apret&aacute;ndote el pene. Todav&iacute;a no bombeabas, simplemente disfrutabas del calor y la humedad de mi vagina, que te apretaba, te succionaba hacia m&iacute; y disfrutabas vi&eacute;ndome cerrar los ojos y gemir, disfrutabas vi&eacute;ndome mirar como tu pene entraba y sal&iacute;a totalmente envuelta en mis flujos, luego cerraba los ojos y sonre&iacute;a nerviosamente.<\/p>\n<p>El bombeo no tard&oacute; mucho en aparecer, no tardaste en sacar y meter tu pene de mi vagina, en hacer que unos simples gemidos se evaporasen a favor de unos peque&ntilde;os gritos y m&aacute;s tarde como arte de magia desaparec&iacute;amos de ventana, me hab&iacute;as cogido en volandas con tu pene alojado dentro de m&iacute; y en la cama con mis piernas en tus hombros bombeabas con fuerza, dejando las secuelas m&aacute;s placenteras en mi interior, sin poder gemir, solo gritar, sin poder articular palabra alguna. Los pocos afortunados que nos vieron, aquellos que estaban disfrutando con nosotros de pronto se vieron hu&eacute;rfanos mirando una ventana vac&iacute;a, pero con el protagonismo que una ventana abierta tiene al mundo exterior, dejando volar los sonidos del interior de su habitaci&oacute;n, sonidos de golpes, de carne contra carne, piel contra piel, sonidos acuosos, jadeos, gemidos y gritos, los sonidos que me inflig&iacute;as al meterme tu pene hasta donde mi vagina te lo permit&iacute;a.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a parte del peso de tu cuerpo sobre m&iacute;, tus manos a mis costados hundi&eacute;ndose en la cama cada vez que me penetrabas, tu rostro desencajado fiel reflejo del m&iacute;o y un orgasmo que sobrevino sobre m&iacute;, que me inund&oacute; en un mar de placer, mi vagina se hab&iacute;a llenado m&aacute;s de lo normal en m&iacute;, no sab&iacute;a que era hasta que me di cuenta de que t&uacute; tambi&eacute;n te hab&iacute;as corrido, los dos sin pretenderlo hab&iacute;amos llegado al &eacute;xtasis juntos y a la vez que mi cuerpo ard&iacute;a y sent&iacute;a espasmos, t&uacute; eyaculabas dentro de m&iacute;, ahora si notaba como los &uacute;ltimos latigazos de tu semen me golpeaban, como nuestros jugos se un&iacute;an unos queriendo llegar a su meta, otros queriendo escapar de mi interior moj&aacute;ndonos a los dos.<\/p>\n<p>Tu cuerpo sigui&oacute; bombeando felicidad en el m&iacute;o toda la ma&ntilde;ana, toda la tarde, exhaustos si&hellip; pero no sab&iacute;amos cu&aacute;nto tiempo m&aacute;s nos quedaba.<\/p>\n<p>T&uacute; volver&iacute;as a tu ciudad, t&uacute; volver&iacute;as a escribirme, a decirme ahora si un te quiero detr&aacute;s de una pantalla y yo&hellip; yo ya creer&iacute;a todo lo que me dijeras&hellip; ya dejar&iacute;a de querer creer&hellip; y creer&iacute;a.<\/p>\n<p>Dejar&iacute;a de pensar, de dudar, sab&iacute;a que la locura hab&iacute;a entrado en m&iacute;, ya cre&iacute;a&hellip; cre&iacute;a lo que t&uacute; me dec&iacute;as, me lo hab&iacute;as demostrado aquellas horas en las que nos hab&iacute;amos amado, la locura se hab&iacute;a apoderado de mi mente y sab&iacute;a&hellip; que ya nunca ser&iacute;a libre para dudar, para decidir, para discernir&hellip; ya solo creer&iacute;a.<\/p>\n<p>Y a pesar de todo, en alg&uacute;n rinc&oacute;n olvidado de mi mente quedaba una peque&ntilde;a porci&oacute;n de duda&hellip; la duda se resist&iacute;a a creer. Y entonces o&iacute; tu voz dentro de mi cabeza y en ese momento, me pregunt&eacute; si aquellas palabras que resonaban dentro de m&iacute;, no ser&iacute;a m&aacute;s que una mera trampa de mis dudas&hellip; de mi inseguridad, de la resistencia a no creer y entonces despert&eacute; y busqu&eacute; tus ojos, no era un sue&ntilde;o, estabas realmente all&iacute; delante de mi puerta otra vez, mientras te le&iacute;a, el sonido del timbre de la puerta son&oacute; y te abr&iacute;, aun incr&eacute;dula te miraba mientras t&uacute; me sonre&iacute;as, realmente no eras una aparici&oacute;n, realmente estabas all&iacute; con una peque&ntilde;a maleta.<\/p>\n<p>Y comprend&iacute;. Te dediqu&eacute; la primera mirada, un saludo de bienvenida y te dej&eacute; entrar.<\/p>\n<p>Cuando cerr&eacute; la puerta, tomamos juntos una decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Elegimos perder nuestra libertad y raciocinio&hellip; ya no &iacute;bamos a tener m&aacute;s dudas.<\/p>\n<p>Porque todo lo que los dos quer&iacute;amos, era creer.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">********************<\/p>\n<p><em>Este relato se lo debo y dedico a una amiga que con sus palabras inspiraron el resto de las m&iacute;as y no ser&iacute;a justo por mi parte, no solo mi agradecimiento sino tambi&eacute;n las gracias por su aportaci&oacute;n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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