{"id":34088,"date":"2022-03-15T01:38:51","date_gmt":"2022-03-15T01:38:51","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-03-15T01:38:51","modified_gmt":"2022-03-15T01:38:51","slug":"vuelvo-a-fantasear-con-mi-hermana-cristina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/vuelvo-a-fantasear-con-mi-hermana-cristina\/","title":{"rendered":"Vuelvo a fantasear con mi hermana Cristina"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34088\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Pasaron los meses, y llegu&eacute; a pensar que lo que ocurri&oacute; en mi anterior relato hab&iacute;a sido algo puntual, sin apenas relevancia, y que no volver&iacute;a a ocurrir. Craso error. Si bien los meses de oto&ntilde;o y de invierno calmaron a esa bestia que llevo dentro, ese deseo sexual hacia mi hermana Cristina, esa culpabilidad por algo deliciosamente prohibido, ese tab&uacute; que deseaba quebrantar, no tard&oacute; en regresar.<\/p>\n<p>En el mes de enero del 2008, mis padres ten&iacute;an turno de noche, mientras que mi hermana decidi&oacute; ir a pasar unos d&iacute;as con su novio a una casa en la monta&ntilde;a. Aunque ten&iacute;a buena relaci&oacute;n con mi cu&ntilde;ado y pensaba que mi hermana hab&iacute;a tenido suerte de estar con &eacute;l, no pod&iacute;a evitar desde aquel d&iacute;a sentir celos de que &eacute;l pudiera gozar del cuerpo de Cristina y yo no. Aquella noche que pasar&iacute;a solo en casa empec&eacute; a tener im&aacute;genes mentales de c&oacute;mo ellos dos tendr&iacute;an sexo: la lencer&iacute;a que Cristina usar&iacute;a para calentarlo, los juegos preliminares, las posturas en que mi cu&ntilde;ado la penetrar&iacute;a, c&oacute;mo sobar&iacute;a sus pechos con las manos y los labios, c&oacute;mo oler&iacute;a su co&ntilde;ito&#8230;<\/p>\n<p>Me convenc&iacute; que ten&iacute;a que hacer algo para desahogarme. As&iacute; que decid&iacute; buscar fotos de ella en bikini o poca ropa y as&iacute; poder disfrutar observ&aacute;ndola. Revisando las fotos encontr&eacute; algunas donde sal&iacute;a con bikinis de color rojo, negro, rosa&hellip; Le hac&iacute;an unos pechos incre&iacute;bles y pod&iacute;a contemplar esas estupendas piernas en todo su esplendor, mientras gotas de agua resbalaban por su piel bronceada. Otras fotograf&iacute;as eran de ella en shorts, y s&oacute;lo viendo sus piernas me excitaba. La verdad es que las ten&iacute;a muy bonitas, y eso que no hac&iacute;a deporte ni ning&uacute;n tipo de mantenimiento para que se vieran as&iacute;. Al verlas, deseaba ser como uno de esos perrillos que se frotan con las piernas cuando est&aacute;n excitados. Tambi&eacute;n hab&iacute;a fotos de alguna boda donde se pod&iacute;a apreciar su escote o c&oacute;mo el vestido se ce&ntilde;&iacute;a a su cuerpo, pudiendo apreciar la figura de su cuerpo, sus caderas, sus pechos&hellip;<\/p>\n<p>Llevaba un rato mene&aacute;ndomela con todo ese repertorio, pero lo que m&aacute;s me excit&oacute; fue verla de todas esas formas junto a su amiga Rebeca, con la cual sol&iacute;a fantasear m&aacute;s a menudo. Rebeca ten&iacute;a 27 a&ntilde;os, es decir, cuatro a&ntilde;os m&aacute;s que mi hermana Cristina, y siempre me ha parecido muy atractiva. Era alta, ten&iacute;a ojos azules, su melena era m&aacute;s corta que la de Cristina (por encima del cuello) y estaba te&ntilde;ida de rubio. Estaba casada y hab&iacute;a tenido a un par de ni&ntilde;os al mundo, por lo que le sobraba alg&uacute;n kilo de m&aacute;s, pero hab&iacute;a logrado mantener bien su figura. Sol&iacute;a vestir con ropa de marca, con blusa, faldas, botas y una felpa de tela en el pelo, cuyo color combinaba seg&uacute;n el de la ropa que llevase. Pese a que no ten&iacute;amos muchas cosas en com&uacute;n, siempre me pareci&oacute; una mujer muy dulce, lo cual acrecentaba su atractivo. Las primeras veces que me masturb&eacute; pensando en ella tambi&eacute;n sent&iacute; cierta culpabilidad por el hecho de que estuviera casada, pero poco a poco me iba saltando esos prejuicios para alimentar mi lujuria.<\/p>\n<p>Ver a Cristina con poca ropa junto a Rebeca me excitaba el doble. Las imaginaba en mi cama, dispuestas a complacer todas mis perversiones mientras se acariciaban y besaban en la boca. Ya hab&iacute;a decidido con qu&eacute; quer&iacute;a correrme, pero de repente, se me ocurri&oacute; c&oacute;mo darle un toque a&uacute;n m&aacute;s morboso a aquello. Y fue cuando me dirig&iacute; al cuarto de mi hermana y registr&eacute; en sus cajones de la ropa interior. All&iacute; hab&iacute;a bragas de todo tipo, casi todas negras o de color carne: braguitas normales, braguitas culottes, tangas&hellip; Luego estaban los sujetadores, talla 95 C. Decid&iacute; meterme en su cama totalmente desnudo, llevando en mis manos un tanga muy fino de color carne, una braguita negra con encajes rosas y un sujetador negro. Reanud&eacute; mis fantas&iacute;as con Cristina y Rebeca. Aquellas prendas y, adem&aacute;s, el olor a hembra que desprend&iacute;an las s&aacute;banas de mi hermana, lograban potenciar a&uacute;n m&aacute;s mi excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Imaginaba c&oacute;mo Cristina y Rebeca, desnudas, acariciaban mi torso al mismo tiempo que ellas se besaban entre ellas y luego se turnaban para hacer lo propio conmigo. Yo por mi parte, rodeaba con un brazo a cada una mientras sobaba sus traseros y sus pechos. Pero entre ambas hembras, prefer&iacute;a a mi hermana frente a Rebeca. Por lo que le dije que se colocara encima y me cabalgara. Se introdujo mi miembro y empez&oacute; a galopar, excit&aacute;ndome c&oacute;mo rebotaban sus enormes tetas con el comp&aacute;s del movimiento mientras alzaba mis manos para agarrarlas y jugar con sus pezones marroncitos.<\/p>\n<p>Rebeca, mientras tanto, me besaba mientras me miraba con sus hermosos ojos azules entornados, aceptando, sumisa y complaciente, su rol secundario frente a mi hermana. Toqu&eacute; el sujetador que hab&iacute;a cogido e imaginaba c&oacute;mo deb&iacute;a ser cuando mi cu&ntilde;ado (o algo de sus antiguos novios) tocaron sus pechos por primera vez. C&oacute;mo ser&iacute;a tener esos pezones, que alguna vez hab&iacute;a logrado ver, en la boca. De pronto, la fantas&iacute;a volvi&oacute; hacia Rebeca, a la que en un par de ocasiones vi los pechos mientras daba de mamar a sus hijos. &ldquo;D&eacute;jame mamarte los pechos&rdquo;, le dije a Rebeca. Mi hermana dej&oacute; de cabalgarme y volvi&oacute; a tenderse a mi lado. Mientras Rebeca me ofrec&iacute;a sus pechos, mi hermana comenz&oacute; a besarla. &ldquo;Qu&eacute; buenas amigas sois la una de la otra&rdquo;, y c&oacute;mo me excitaba aquello. Entonces, imagin&eacute; que mi hermana me dec&iacute;a &ldquo;&iquest;Y yo qu&eacute;?&rdquo;, cog&iacute; una de las braguitas que le hab&iacute;a cogido del caj&oacute;n, me la puse en la cara e imaginaba c&oacute;mo ser&iacute;a tenerla sentada encima y eso fue lo que finalmente me hizo correr.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; dormido del gusto en aquella cama. Me despert&eacute; al d&iacute;a siguiente, cuando llegaron mis padres del trabajo y me dijeron &ldquo;&iquest;pero qu&eacute; haces en la cama de tu hermana?&rdquo; Afortunadamente no se percataron de las prendas &iacute;ntimas que hab&iacute;a cogido (y si lo hicieron, nunca me comentaron nada al respecto). Aunque no manch&eacute; demasiado las s&aacute;banas, algunas gotas de mi semilla cayeron en ellas. Hice la cama, pero no llegu&eacute; a cambiarlas, por lo que mi hermana tuvo que dormir despu&eacute;s en ellas. Me qued&eacute; con la braguita negra de encajes rosa como recuerdo, de hecho la tengo al lado mientras escribo este relato.<\/p>\n<p>Pero no ser&iacute;a la fantas&iacute;a m&aacute;s dura (y desde luego, no fue la m&aacute;s arriesgada) con mi hermana. De ello hablar&eacute; otro d&iacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Pasaron los meses, y llegu&eacute; a pensar que lo que ocurri&oacute; en mi anterior relato hab&iacute;a sido algo puntual, sin apenas relevancia, y que no volver&iacute;a a ocurrir. Craso error. Si bien los meses de oto&ntilde;o y de invierno calmaron a esa bestia que llevo dentro, ese deseo sexual hacia mi hermana Cristina, esa culpabilidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21123,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-34088","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21123"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34088"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34088\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}