{"id":34128,"date":"2022-03-17T23:00:00","date_gmt":"2022-03-17T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-03-17T23:00:00","modified_gmt":"2022-03-17T23:00:00","slug":"lo-que-comenzo-con-un-vibrador-termino-con-el-jardinero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/lo-que-comenzo-con-un-vibrador-termino-con-el-jardinero\/","title":{"rendered":"Lo que comenz\u00f3 con un vibrador termin\u00f3 con el jardinero"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34128\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era un d&iacute;a de mucho calor y Juana acababa de llegar con la compra de la semana. Sent&iacute;a c&oacute;mo la espalda de su vestido estaba h&uacute;meda, y las gotas de sudor ca&iacute;an por su frente. Entr&oacute; a la casa y prendi&oacute; el aire acondicionado, mientras comenzaba a ordenar los productos que acababa de comprar. Mientras acomodaba prolijamente las cosas, pensaba en todo lo que deb&iacute;a hacer aquella ma&ntilde;ana. Ten&iacute;a que cocinar para cuando llegaran sus hijos del colegio, planchar el traje que su marido le hab&iacute;a encargado para una cena laboral muy importante de esa noche, arreglar la cortina del living que se hab&iacute;a roto, ir a comprar comida para el perro que ya se estaba terminando&#8230;<\/p>\n<p>Su vida era rutinaria y aburrida hac&iacute;a ya muchos a&ntilde;os. Era ama de casa y viv&iacute;a para su familia, y a pesar de que los amaba, a veces fantaseaba con otra realidad alejada a la suya.<\/p>\n<p>Mientras en su cabeza llov&iacute;an los &iacute;tems de esta lista de deberes, son&oacute; el timbre. Se acerc&oacute; a abrir la puerta y era Jorge, el jardinero. Se hab&iacute;a olvidado completamente de que ten&iacute;a que venir como cada jueves.<\/p>\n<p>&#8211; Jorge, c&oacute;mo est&aacute;s? &#8211; dijo Juana al abrir la puerta<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as, Juana. Muy bien por suerte. Qu&eacute; calor est&aacute; haciendo.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, impresionante. Pas&aacute;, pas&aacute;. Ya me hab&iacute;a olvidado de que ven&iacute;as. Quer&eacute;s algo fresco para tomar?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, por favor.<\/p>\n<p>Juana le sirvi&oacute; un vaso bien fr&iacute;o de limonada con bastante hielo y Jorge se lo bebi&oacute; todo inmediatamente.<\/p>\n<p>&#8211; Muchas gracias, voy yendo para el jard&iacute;n si le parece bien.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, por supuesto. Cualquier cosa que necesites me avis&aacute;s.<\/p>\n<p>Mientras el jardinero hac&iacute;a su trabajo en el inmenso parque, Juana se puso a cocinar. Prepar&oacute; un pastel de papa, y lo meti&oacute; al horno para que estuviera hecho cuando sus hijos llegaran.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a un rato hasta que la comida estuviera lista, as&iacute; que se fue a la habitaci&oacute;n a recostarse un rato, ya que se encontraba muy cansada por las corridas de aquella ma&ntilde;ana y las altas temperaturas.<\/p>\n<p>Se acost&oacute; en la cama vestida, por encima del cubrecama, y cerr&oacute; sus ojos. No quer&iacute;a dormirse ya que ten&iacute;a la comida en el horno, y adem&aacute;s Jorge pod&iacute;a necesitar algo. Estaba tan c&oacute;moda. Se sent&iacute;a tan bien descansar un poco el cuerpo y la mente. De repente, ya relajada y disfrutando de ese rato de soledad y tranquilidad, sinti&oacute; un impulso y llev&oacute; su mano derecha a su entrepierna. Comenz&oacute; a acariciarse por encima del vestido, suavemente, frotando su sexo. Se sent&iacute;a tan bien. Respiraba profundamente, y comenz&oacute; a percibir la humedad entre sus piernas.<\/p>\n<p>Abri&oacute; el caj&oacute;n de su mesa de luz y sac&oacute; su vibrador violeta. Ese aparatito era su fiel servidor. Lo encendi&oacute; y comenz&oacute; a frotarlo en su entrepierna, por arriba de la ropa, lentamente, gozando ese momento exclusivamente suyo. Baj&oacute; su ropa interior sin quitarse el vestido, y abri&oacute; m&aacute;s sus piernas. Sigui&oacute; estimulando su cl&iacute;toris, sus labios, la entrada de su vagina. Cada vez se agitaba m&aacute;s y m&aacute;s, al mismo tiempo que sus fluidos aumentaban.<\/p>\n<p>Estaba tan sumida en su momento, que no escuch&oacute; que Jorge la buscaba.<\/p>\n<p>Jorge hab&iacute;a sentido olor a quemado y hab&iacute;a entrado a la cocina, pero no hab&iacute;a encontrado a due&ntilde;a de casa. Se tom&oacute; el atrevimiento de apagar el horno, y comenz&oacute; a buscarla. Al pasar por la habitaci&oacute;n vio que la puerta estaba entreabierta, por lo que supuso que la mujer estaba all&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Juana? &#8211; dijo elevando un poco la voz, pero nadie respondi&oacute;.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; cuidadosamente a la puerta, y escuch&oacute; los gemidos. Abri&oacute; muy lentamente la puerta, como para darle a Juana la posibilidad de evitar su entrada. Pero ella no lo hizo. Al abrir la vio all&iacute;, recostada, transpirando agitada, masturb&aacute;ndose con su vibrador. De repente sinti&oacute; c&oacute;mo su verga palpitaba, y c&oacute;mo sus latidos se aceleraban por la tensi&oacute;n de encontrarla en esa situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Pens&oacute; que al notar su presencia iba a intimidarse y taparse, pero sin embargo ella lo mir&oacute; fijamente y continu&oacute; estimul&aacute;ndose. Sus gemidos se intensificaron, un poco porque la calentaba la presencia del jardinero, y otro poco porque le encantaba el morbo de saber que &eacute;l se excitar&iacute;a con esa vista. Juana se levant&oacute; a&uacute;n m&aacute;s el vestido, para que el hombre viera bien c&oacute;mo entraba y sal&iacute;a el vibrador de su cuerpo, y c&oacute;mo los fluidos empapaban el enorme juguete.<\/p>\n<p>Jorge era un hombre de unos 42 a&ntilde;os, de piel oscura, curtida por trabajar bajo el sol. Se ve&iacute;a fornido, ten&iacute;a unos brazos grandes y musculosos de tanto hacer fuerza. Juana ten&iacute;a 50 a&ntilde;os, era de baja estatura y complexi&oacute;n robusta. Sin embargo, a pesar de no poseer una juventud y una belleza culturalmente admirables, era muy atractiva, ten&iacute;a unas tetas grandes y unas caderas exuberantes.<\/p>\n<p>Ella nunca hab&iacute;a pensado en &eacute;l como alguien especialmente deseable, pero en ese momento sinti&oacute; un magnetismo. Lo vio por primera vez con otros ojos. Unos ojos de fuego.<\/p>\n<p>Jorge, parado inm&oacute;vil en la puerta, sin saber si irse o quedarse, la contempl&oacute; unos segundos mientras ella gozaba. Le encantaba ver a una mujer haci&eacute;ndose cargo de su propio placer, sin tab&uacute;es de usar un juguete o de que un hombre que no fuera su marido la mirara. Luego de unos momentos, viendo que Juana no dejaba de masturbarse, se acerc&oacute; a ella, sin parar de contemplarla, y sinti&oacute; su miembro bien duro.<\/p>\n<p>&#8211; Te gusta lo que ves? &#8211; pregunt&oacute; Juana<\/p>\n<p>Jorge no respondi&oacute;, se acerc&oacute; m&aacute;s a ella y comenz&oacute; a tocarla mientras ella continuaba pas&aacute;ndose el vibrador. Sus dedos se empapaban, y &eacute;l recorr&iacute;a todo su sexo, mientras ella disfrutaba. Esa doble estimulaci&oacute;n la volv&iacute;a loca. &Eacute;l se acomod&oacute; y se agach&oacute; a sus pies, le quit&oacute; completamente la ropa interior, y comenz&oacute; a pasar su lengua por toda la zona. Juana comenz&oacute; a gemir m&aacute;s fuerte. &Eacute;l chupaba con dedicaci&oacute;n, acariciando su cl&iacute;toris, pasando la lengua por sus labios, por su entrada vaginal. Ella solt&oacute; el vibrador y lo dej&oacute; apoyado en la cama, y con sus manos tom&oacute; la cabeza de Jorge, extasiada. &Eacute;l comenz&oacute; a penetrarla con su lengua, cada vez con mayor velocidad, y ella empez&oacute; a gritar, sintiendo que estaba por venirse. &Eacute;l continu&oacute; metiendo y sacando su lengua empapada de sus l&iacute;quidos, mientras con su mano no dejaba de frotar con intensidad su cl&iacute;toris. De repente escuch&oacute; un grito ahogado de Juana y sinti&oacute; los espasmos del orgasmo en su boca. &Eacute;l se tom&oacute; sus jugos.<\/p>\n<p>Ella lo arrastr&oacute; hacia la cama y lo recost&oacute; boca arriba sin mediar palabra. No hac&iacute;a falta, sus cuerpos se entend&iacute;an a la perfecci&oacute;n, y los dos disfrutaban de ese pecado compartido.<\/p>\n<p>Juana desabroch&oacute; el pantal&oacute;n de Jorge, baj&oacute; un poco sus prendas, y tom&oacute; con su mano la verga gorda y venosa del jardinero. Jam&aacute;s se hab&iacute;a imaginado su miembro, pero le encantaba lo que ve&iacute;a. Le gustaba hab&eacute;rsela puesto as&iacute; de dura sin siquiera tocarlo antes. Comenz&oacute; a masturbarlo, y &eacute;l entrecerr&oacute; los ojos, agitado de placer. Ella comenz&oacute; a pasar su lengua por sus test&iacute;culos y luego a subir hasta el glande, mir&aacute;ndolo a la cara, disfrutando de verlo as&iacute;. Dej&oacute; caer su saliva humedeciendo toda la verga de Jorge, y se la meti&oacute; en la boca. Escuch&oacute; un gemido en el momento en que la ingres&oacute; hasta el fondo en la h&uacute;meda cavidad.<\/p>\n<p>Juana la chup&oacute; con excelencia, subiendo y bajando sobre ella, ingres&aacute;ndola hasta la garganta mientras con su mano lo masturbaba por momentos. O&iacute;r a Jorge gozar la pon&iacute;a al 100. Sacaba la pija llena de l&iacute;quido preseminal y baba, y se sent&iacute;a como en una pel&iacute;cula pornogr&aacute;fica en la que una caliente ama de casa terminaba en la cama con el jardinero.<\/p>\n<p>&#8211; Quiero esta verga venosa dentro de m&iacute; -le dijo mientras se incorporaba y se acomodaba encima de Jorge para montarlo<\/p>\n<p>&#8211; Nada que objetar &#8211; respondi&oacute; &eacute;l con cierta picard&iacute;a<\/p>\n<p>Ella se sent&oacute; sobre el jardinero y meti&oacute; lentamente su miembro dentro de ella. Emiti&oacute; un gemido al sentir su gran verga dentro. Juana comenz&oacute; a cabalgarlo lentamente al principio, y luego aumento el ritmo. Los dos gem&iacute;an y transpiraban.<\/p>\n<p>Ella todav&iacute;a llevaba el vestido puesto y Jorge baj&oacute; sus breteles liberando los enormes pechos de Juana. Comenz&oacute; a apretarlos desquiciadamente, a chuparlos, succionarlos. Eran tan grandes que pod&iacute;a enterrar su cara en ellos y eso lo calentaba terriblemente.<\/p>\n<p>&#8211; Apretalos &#8211; dijo ella.<\/p>\n<p>El obedeci&oacute;. Comenz&oacute; a apretar sus pezones y not&oacute; lo mucho que ella disfrutaba. En un impulso, con su mano abierta golpe&oacute; su enorme teta y vio que ella gem&iacute;a mientras segu&iacute;a disfrutando de la verga de Jorge dentro de ella. &Eacute;l llev&oacute; las manos al culo de Juana y lo amas&oacute;, apret&oacute;, rasgu&ntilde;&oacute;. Comenz&oacute; a estimular su ano y vio que ella gozaba y aprobaba ese acercamiento.<\/p>\n<p>La tom&oacute; de la cintura y la dio vuelta, dej&aacute;ndola a ella sobre la cama de espaldas. Contempl&oacute; su culo y comenz&oacute; a chuparlo.<\/p>\n<p>&#8211; Uffff Jorge, c&oacute;mo me gusta que me comas el culo.<\/p>\n<p>Jorge chupaba con devoci&oacute;n, estimulando con su dedo tambi&eacute;n. A Juana la ten&iacute;a loca. &Eacute;l se masturbaba por momentos con su mano libre, ten&iacute;a la verga a punto de explotar.<\/p>\n<p>Tom&oacute; el vibrador que estaba sobre la cama y comenz&oacute; a estimular el ano de Juana con &eacute;l. Ella gem&iacute;a, y casi como un ruego le dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Quiero que metas ese vibrador en mi culo mientras me cog&eacute;s.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a sentido su pedido, ya que el vibrador (aunque bastante grande) era de mucho menor tama&ntilde;o que el pene de su amante. Jorge, obediente, acomod&oacute; la punta del aparato y suavemente lo meti&oacute; en el ano de Juana. Lo hizo lentamente, d&aacute;ndole tiempo a que su esf&iacute;nter se fuera dilatando. Lo lubricaba con los propios fluidos de la mujer, y sin demasiada dificultad el vibrador se hac&iacute;a lugar en su culo. Se notaba que era una mujer acostumbrada a la penetraci&oacute;n anal.<\/p>\n<p>Ella gritaba de placer, y comenz&oacute; a gritar a&uacute;n m&aacute;s cuando Jorge lo encendi&oacute;. El jardinero empez&oacute; a moverlo dentro de ella, y vio como de su vagina ca&iacute;a cada vez m&aacute;s l&iacute;quido. Mientras jugaba en su culo con el juguete, comenz&oacute; a embestirla por la vagina con su verga de piedra. Le dio con fuerza y velocidad, tom&aacute;ndola fuerte del cabello con la mano libre.<\/p>\n<p>&#8211; Decime cu&aacute;nto te gusta &#8211; dijo agitado<\/p>\n<p>&#8211; Me volv&eacute;s loca, me voy a venir otra vez.<\/p>\n<p>Al o&iacute;r esto Jorge la embisti&oacute; con m&aacute;s violencia, metiendo y sacando el juguete vibrando de su culo. Y ella alcanz&oacute; el orgasmo m&aacute;s fuerte de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Emiti&oacute; un grito fuerte, ahogado, desesperado. La cama estaba empapada. Jorge quit&oacute; el vibrador del culo de Juana y en su culo todav&iacute;a abierto y bien lubricado, meti&oacute; su pene ancho y duro de un solo movimiento. Juana grit&oacute;, y &eacute;l comenz&oacute; a embestirla con furia mientras tomaba con toda la palma de su mano la garganta de la mujer. A ella le encantaba escuchar los gemidos extasiados del jardinero y sus movimientos bruscos.<\/p>\n<p>&#8211; Llename el culo &#8211; dijo.<\/p>\n<p>Luego de unas cuantas embestidas acompa&ntilde;adas de rugidos a su espalda, Juana oy&oacute; un grito ahogado y sinti&oacute; los espasmos del orgasmo dentro su culo.<\/p>\n<p>El semen rebalsaba por su ano. Jorge quit&oacute; su miembro de su interior y se qued&oacute; contemplando c&oacute;mo ca&iacute;a la leche caliente desde su interior. Le dio una cachetada amistosa en la nalga y se recost&oacute; a su lado, extenuado. Se quedaron en silencio unos segundos mientras recobraban el aliento. Luego &eacute;l le dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Vine a avisarte que tu almuerzo se estaba quemando y que me tom&eacute; el atrevimiento de apagar tu horno.<\/p>\n<p>Ella lo mir&oacute; y rio, ante lo absurdo de la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Te agradezco el atrevimiento de apagar el horno. &#8211; respondi&oacute; y comenzaron a vestirse antes de que alguien llegara.<\/p>\n<p>relatos.candela@gmail.com \/\/ instagram: damecandelarelatos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Era un d&iacute;a de mucho calor y Juana acababa de llegar con la compra de la semana. Sent&iacute;a c&oacute;mo la espalda de su vestido estaba h&uacute;meda, y las gotas de sudor ca&iacute;an por su frente. 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