{"id":34133,"date":"2022-03-18T23:00:00","date_gmt":"2022-03-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-03-18T23:00:00","modified_gmt":"2022-03-18T23:00:00","slug":"the-boobs-cruise","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/the-boobs-cruise\/","title":{"rendered":"The boobs cruise"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34133\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ese 28 de diciembre del 2020 fue un d&iacute;a memorable, &iexcl;Vaya que lo fue!<\/p>\n<p>Andrea, entonces mi novia desde hac&iacute;a 6 meses, me alcanz&oacute; en Playa del Carmen justo despu&eacute;s de la Navidad, para estar unos d&iacute;as juntos antes de regresar a su tierra, donde recibir&iacute;amos el a&ntilde;o nuevo con su hija y mis hijos.<\/p>\n<p>Introduje a Andrea en el nudismo y las actividades recreativas para adultos, a muy pocas semanas de iniciar nuestra relaci&oacute;n y ella se integr&oacute; de maravilla a &eacute;stas, superando mis expectativas. En agosto fuimos a un peque&ntilde;o hotel nudista, relativamente tranquilo; al mes siguiente estuvimos en un club swinger &ndash;s&oacute;lo de mirones, hay que aclarar- y nos divertimos mucho; en noviembre visitamos Desire en Canc&uacute;n por 4 d&iacute;as, donde mi novia termin&oacute; por soltarse el pelo.<\/p>\n<p>En esta ocasi&oacute;n, nos hospedamos en la peque&ntilde;a casa\/oficina que tengo en Playa, lo que no significaba que fu&eacute;ramos a aburrirnos. El d&iacute;a de su llegada fuimos directamente del aeropuerto a la playa nudista de Puerto Morelos; el siguiente estuvimos en Xpu-ha, donde ella tom&oacute; el sol topless, con una micro tanga que le compr&eacute; para la ocasi&oacute;n. El plato fuerte lo hab&iacute;a preparado para el lunes 28, se trataba del Boobs Cruise, un catamar&aacute;n para adultos desmadrosos que sale de Canc&uacute;n los lunes y los viernes de cada semana y en donde &ndash;seg&uacute;n su publicidad- casi todo se vale, lo que habr&iacute;amos de comprobar.<\/p>\n<p>Lo que hace peculiar al Boobs Cruise, como su nombre lo indica es que todas las mujeres &ndash;al menos el 95% de ellas- son animadas a llevar las tetas al aire. La desnudez total es opcional, tanto para ellas como para los hombres y, al ser nuestra primera vez, yo iba preparado para encuerarme pero tambi&eacute;n con un peque&ntilde;o bikini para el caso de que ning&uacute;n otro var&oacute;n se animara a hacer nudismo.<\/p>\n<p>Llegamos al muelle adyacente al hotel Temptation pasadas las 10 de la ma&ntilde;ana y nos resignamos a formarnos en una larga fila para registrarnos y pagar el saldo de nuestros tickets. Pronto est&aacute;bamos platicando con una pareja de gringos m&aacute;s o menos de nuestra rodada (cincuentones), que parec&iacute;an muy animados. Estaban hospedados en Temptation y pronto nos preguntaron si &eacute;ramos swingers. Les respondimos que no, a lo que ellos nos respondieron que, aunque estrictamente no lo eran, les gustaba ser vistos mientras ten&iacute;an sexo y ocasionalmente introduc&iacute;an a un soltero para que se cogiera a la se&ntilde;ora mientras el hombre miraba, sin intervenir.<\/p>\n<p>A las 11, fuertes pitidos y m&uacute;sica estridente anunciaron la llegada del catamar&aacute;n. Un centenar de pasajeros empezamos a abordarlo; aunque la mayor&iacute;a &eacute;ramos parejas, hab&iacute;a 3 o 4 hombres solteros y una decena de chicas en la misma situaci&oacute;n; pocos latinos, casi puros gringos y canadienses. El servicio de bebidas (cerveza y un punch de ron y frutas) empez&oacute; tan prono pusimos un pie en el barco; antes de 10 minutos, todos con vaso en mano, zarp&aacute;bamos en las pl&aacute;cidas aguas de Canc&uacute;n. Por los altavoces se escuch&oacute; el grito de &ldquo;boobs out!&rdquo; y tetas de todos tama&ntilde;os y colores comenzaron a brotar aqu&iacute; y all&aacute;. Las mujeres que dudaban en quitarse el top eran invitadas por los tripulantes, sobre todo por el &uacute;nico miembro femenino de la tripulaci&oacute;n, que desde luego, trabajaba topless. Andrea no dud&oacute; un minuto en quitarse su vestido de playa para exhibir sus enormes pechos 36DD, ya que ni siquiera llevaba un top. Frente a nosotros, nuestros recientes conocidos estaban ya completamente desnudos, por lo que los imit&eacute; quit&aacute;ndome el short y el peque&ntilde;o ba&ntilde;ador que llevaba &ldquo;por si acaso&rdquo;. Mi novia permaneci&oacute; en su g-string negro trasl&uacute;cido menos de un minuto, mis manos h&aacute;biles se lo deslizaron piernas abajo en un santiam&eacute;n. Pronto, m&aacute;s de una docena de chicas estaban encueradas; los hombres mostraban menor valent&iacute;a, s&oacute;lo 5 o 6 nos atrevimos a mostrarnos &ldquo;au naturel&rdquo;.<\/p>\n<p>La m&uacute;sica r&iacute;tmica y los r&iacute;os de cerveza y el infame punch levantaron r&aacute;pidamente los ya de por s&iacute; exacerbados &aacute;nimos de los pasajeros. Nuestros amigos gringos parec&iacute;an tener prisa y en la primera oportunidad Jerry ya le hac&iacute;a sexo oral a Lisa, quien recostada en una banca, parec&iacute;a disfrutarlo bastante. A trav&eacute;s del sonido, el animador llam&oacute; al primer juego:<\/p>\n<p>&ldquo;Necesitamos seis chicas de tetas grandes&rdquo; dijo, &ldquo;&iexcl;Realmente grandes!&rdquo;, mientras la tripulaci&oacute;n circulaba entre la multitud invitando a quienes reun&iacute;an las caracter&iacute;sticas. Andrea se resisti&oacute; bastante hasta que cedi&oacute; a mis ruegos y pas&oacute; a la parte frontal, donde se celebr&oacute; el concurso, bastante simpl&oacute;n: consist&iacute;a s&oacute;lo en contonearse al ritmo de la m&uacute;sica para hacer bambolear los pechos; mi novia fue la segunda eliminada, una repentina timidez no le ayud&oacute; a desempe&ntilde;arse bien y regres&oacute; junto a m&iacute; para ver el resto de la competencia. Gan&oacute; una rubia ligeramente pasada de peso que mov&iacute;a sus turgencias con gran maestr&iacute;a. Su &ldquo;premio&rdquo; fue hacerle &ldquo;car wash&rdquo; (es decir, frotarle la cara con las tetas) a tres j&oacute;venes previamente seleccionados por la tripulaci&oacute;n; lo hizo con entusiasmo entre los gritos, silbidos y aplausos de la concurrencia.<\/p>\n<p>Siguieron la m&uacute;sica y las bebidas. Casi todos hac&iacute;amos como que bail&aacute;bamos m&aacute;s que al ritmo de las canciones, al de la oscilaci&oacute;n del barco. Entonces, los altavoces emitieron &ldquo;Conga&rdquo;, de Gloria Estefan y una l&iacute;nea de mujeres se empez&oacute; a formar detr&aacute;s de la l&iacute;der, la tripulante femenina que intentaba guiarlas por los estrechos espacios del catamar&aacute;n. Cuando unas quince estuvieron organizadas, se situaron en la parte m&aacute;s amplia y los hombres fuimos llamados a pasar entre las piernas de las chicas. Las instrucciones eran claras: &ldquo;se arrastrar&aacute;n de espaldas, boca arriba, sin tocarlas con sus manos, tampoco pueden detener su avance&rdquo;. Tom&eacute; mi turno y a poco ya estaba circulando bajo ese maravilloso t&uacute;nel de piernas, bikinis y vaginas (al menos la mitad estaban desnudas). La segunda chica de la fila se masturbaba mostrando sus labios h&uacute;medos; la cuarta o quinta se puso en cuclillas cuando yo pas&eacute;, de modo que pude lamerle brevemente el co&ntilde;o; otras chicas la imitaron, as&iacute; que pude degustar un par m&aacute;s de almejas en su jugo. Sal&iacute; de all&iacute; algo adolorido de los hombros, pero con el pito erecto y una sonrisa de ni&ntilde;o travieso en mis labios. Andrea se carcajeaba cuando llegu&eacute; junto a ella.<\/p>\n<p>&ldquo;Debiste de haber pasado&rdquo;, le dije.<\/p>\n<p>&ldquo;As&iacute; estuvo bien, con verte me divert&iacute; bastante&rdquo;, me respondi&oacute;.<\/p>\n<p>Andrea fuma, as&iacute; que tuvimos que pasar a la popa del barco &ndash;como fuimos instruidos- para que pudiera disfrutar de un cigarrillo. Sentados all&iacute;, pas&oacute; el chico de los &ldquo;body shots&rdquo;, que consisten en verter sobre las tetas un fino hilo de alguna bebida, mientras la pareja mama el l&iacute;quido, algo que ya hab&iacute;amos practicado en Desire, as&iacute; que lo disfrutamos bastante, como algunas otras parejas cerca de nosotros. Volvimos a la parte digamos frontal media del barco, y aprovechamos para tomar bloqueador de la mochila y aplicarnos un poco, ya que el sol estaba a tope. Cuando est&aacute;bamos en esa labor, paso junto a nosotros una pelirroja de treinta y tantos a&ntilde;os, de piel muy blanca, que ten&iacute;a bastante enrojecidos la espalda, los hombros y los pechos. Me dijo en un ingl&eacute;s que apenas entend&iacute; y que sospech&eacute; brit&aacute;nico, que si le pod&iacute;a regalar un poco de bloqueador ya que ella lo hab&iacute;a olvidado en el hotel; le respond&iacute; que s&iacute;, a condici&oacute;n de que me permitiera aplic&aacute;rselo yo mismo. Para mi sorpresa y fortuna acept&oacute; de buen grado y se gir&oacute; media vuelta; le puse una generosa porci&oacute;n en su espalda, desde el cuello hasta el nacimiento de las nalgas, que ocultaba bajo un bikini relativamente conservador. Volvi&oacute; a girar para ponerse de frente y me di el gusto de untarle la crema en el vientre y las tetas, peque&ntilde;as y firmes, con peque&ntilde;as areolas rosadas y pezoncitos erectos; luego le vert&iacute; en la mano un &uacute;ltimo chorro, indic&aacute;ndole que era para su cara y brazos. Me agradeci&oacute; y me dio un beso que, aunque fue en la boca, pareci&oacute; bastante casto; luego se volvi&oacute; a Andrea, quien nos miraba divertida y le dio tambi&eacute;n un beso en la boca, &eacute;ste quiz&aacute; un poco m&aacute;s picante; luego se perdi&oacute; en la multitud de la proa izquierda, la m&aacute;s tranquila.<\/p>\n<p>Y cuando hablo de que la proa izquierda era la m&aacute;s tranquila del barco, no lo digo porque all&iacute; hubiera mucha calma, sino porque en la derecha las acciones estaban muy calientes. Lo m&aacute;s destacable en ese momento era una chica que estaba desnuda, tendida en la malla que hace las veces de piso en esa parte del catamar&aacute;n, mientras que dos j&oacute;venes le mamaban sendas tetas y otra mujer le hac&iacute;a un intenso sexo oral.<\/p>\n<p>Sin embargo, ese fue el momento en que el barco se detuvo para que los pasajeros baj&aacute;ramos a hacer algo de snorkel. Andrea, quien no nada, se qued&oacute; a bordo con cerca de la mitad de la gente, mientras que los dem&aacute;s baj&aacute;bamos al mar, a nadar en un arrecife lleno de vistosos peces.<\/p>\n<p>Cuando volv&iacute; del agua me encontr&eacute; a mi novia recargada en la barandilla; me llam&oacute; y me hizo un espacio junto a ella. Desde all&iacute; pod&iacute;amos ver a nuestros amigos Jerry y Lisa trenzados nuevamente, ahora en una profunda felaci&oacute;n que me excit&oacute; de inmediato. Me recargu&eacute; bien en el tubo de acero de la baranda y puse frente a m&iacute; a Andrea, meti&eacute;ndole el pito entre las piernas mientras hac&iacute;amos como que bail&aacute;bamos. El roce era muy estimulante para ambos, lo que complet&eacute; con un magreo a sus grandes pechos al tiempo que la besaba en el cuello. Hubo un momento que pens&eacute; que uno de los dos &ndash;si no ambos- llegar&iacute;amos al orgasmo, pero hab&iacute;a muchos distractores.<\/p>\n<p>Poco m&aacute;s tarde, a trav&eacute;s de los altavoces nos anunciaron que est&aacute;bamos a punto de llegar a Isla Mujeres, donde bajar&iacute;amos a almorzar. Tendr&iacute;amos que hacerlo vestidos, porque estar&iacute;amos en un club de playa textil. A rega&ntilde;adientes me puse un short y Andrea su ligero vestido de algod&oacute;n. Aunque la comida no fue mala, en realidad considero que fue un tiempo desperdiciado, demasiado largo &ndash;casi hora y media- antes de volver al ambientazo del catamar&aacute;n.<\/p>\n<p>Mis temores respecto a que la din&aacute;mica altamente sexual que hab&iacute;a en el barco se hubiese roto por la parada tan larga, fueron infundados. Una vez en con el barco en movimiento, todo volvi&oacute; a la &ldquo;normalidad&rdquo;, si as&iacute; puede llamarse a un centenar de personas semi desnudas o desnudas, bailando, bebiendo y jugando sensualmente.<\/p>\n<p>Andrea y yo volvimos a encuerarnos y a tomar nuestro lugar en la barandilla de estribor, cerca de donde ten&iacute;a lugar la acci&oacute;n. Junto a nosotros se acomodaron dos parejas de gringos latinos, con quienes hab&iacute;amos cruzado algunas palabras mientras estuvimos en tierra. Nosotros volvimos a la posici&oacute;n que ten&iacute;amos antes, yo recargado en el barandal y mi novia frot&aacute;ndose contra m&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Qu&eacute; bien se la est&aacute;n pasando ustedes!&rdquo;, nos dice de pronto una de las mujeres.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;T&uacute; crees?&rdquo;, le respond&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Claro, hasta se antoja!&rdquo; fue su respuesta a botepronto.<\/p>\n<p>&ldquo;Pues all&iacute; tienes a tu marido, &iquest;a qu&eacute; esperas?&rdquo;, la anim&eacute;, se&ntilde;alando a su esposo, quien usaba un traje de ba&ntilde;o demasiado largo. Ella tra&iacute;a una braga de bikini de cobertura completa, con cintas para atar a los lados, cubri&eacute;ndole su grande y a&uacute;n firme trasero.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Huy, no!, este hombre es muy ap&aacute;tico, como ya viste, ni baila ni participa&rdquo; dijo la mujer.<\/p>\n<p>&ldquo;Pero bien que mira&rdquo;, intervino Andrea, para risa de todos, incluyendo la del ap&aacute;tico. Entonces decid&iacute; lanzar una jugada arriesgada:<\/p>\n<p>&ldquo;P&aacute;sate un ratito para ac&aacute;&rdquo;, le dije. &ldquo;Mi novia te va a ceder su lugar temporalmente&rdquo;. Gloria, que as&iacute; supimos despu&eacute;s se llamaba la mujer, se sonroj&oacute; y rio nerviosa, pero en ese momento Andrea ya se hab&iacute;a despegado de m&iacute;, dejando ver mi erecci&oacute;n a tope, un pene grueso y bronceado de poco m&aacute;s de 18 cm de longitud que, afirman algunas chicas, no est&aacute; nada despreciable.<\/p>\n<p>Tom&eacute; a Gloria por la cintura y la acomod&eacute; frente a m&iacute;. Jal&aacute;ndola y retir&aacute;ndola hac&iacute;a frotar mi pito contra sus nalgas, pero con el traje de ba&ntilde;o, el efecto no era el deseado. Mi novia se qued&oacute; frente a Gloria, bailando frente a ambos. Yo empec&eacute; a pasar mis manos, magreando desde las caderas hasta los pechos de mi nueva compa&ntilde;era de &ldquo;baile&rdquo; y Andrea segu&iacute;a con mejor ritmo nuestras evoluciones. Fue cuando mis manos llegaron abajo, que tom&eacute; las cintas que ataban su el bikini y lo solt&eacute; antes de que Gloria pudiera hacer nada para evitarlo. Tom&eacute; la prenda y se la pas&eacute; al marido, que no nos perd&iacute;a de vista. &Eacute;ste se la meti&oacute; en una bolsa de su short.<\/p>\n<p>Atraje a Andrea hacia nosotros, de manera que formamos un s&aacute;ndwich entre los tres, con la chaparrita en medio; mis manos no se daban abasto tocando la h&uacute;meda piel de ambas mujeres. Flexion&eacute; un poco mis rodillas para bajar la altura de mi pene y, separando las piernas de Gloria, lo met&iacute; entre &eacute;stas; la postura era muy inc&oacute;moda para m&iacute;, pero aguant&eacute; la figura todo lo que pude. La mujer estaba sumamente h&uacute;meda; pas&eacute; mi mano al frente y comenc&eacute; a frotar su vulva, que rezumaba abundante flujo; el cuerpo de Andrea se frotaba completamente contra la chaparrita, quien en un minuto estall&oacute; en un orgasmo. Mi novia y yo la liberamos de entre nosotros y tom&aacute;ndola por los hombros la conduje frente a su marido; Gloria lo abraz&oacute;, lo bes&oacute;, lo lami&oacute; y arrodill&aacute;ndose frente a &eacute;l le baj&oacute; su rid&iacute;cula bermuda y se lanz&oacute; sobre su miembro erecto, mam&aacute;ndolo con fruici&oacute;n. Andrea y yo nos retiramos un paso, contentos de haber conseguido lo que tanto anhelaba la mujer.<\/p>\n<p>Mi novia me pidi&oacute; volver a la popa del catamar&aacute;n, porque ten&iacute;a ganas de otro cigarrillo. Estaba termin&aacute;ndoselo cuando el barco aminor&oacute; la marcha y anunciaron la &uacute;ltima parada del d&iacute;a, para el &ldquo;skinny dip&rdquo; final. La condici&oacute;n para bajar al mar era estar completamente desnudo y para garantizarlo, dos miembros de la tripulaci&oacute;n -la chica y un joven- se pusieron a los lados de la rampa por la que se accede f&aacute;cilmente al oc&eacute;ano, recibiendo y resguardando los trajes de ba&ntilde;o de quienes decid&iacute;an entrar al agua. Andrea y yo nos separamos, yo baj&eacute; por la rampa y ella se encamin&oacute; hacia la proa para verme desde all&iacute;. El agua estaba deliciosamente tibia. Di unas cuantas brazadas, me puse de espaldas y voltee hacia arriba buscando a mi novia; la encontr&eacute; acodada en la barandilla de proa y, junto a ella, la pelirroja a quien unt&eacute; el bloqueador. Estaban muy juntas, sonrientes y tomadas por la cintura; les grit&eacute; y les dije que se lanzaran al mar, a sabiendas de que Andrea no lo har&iacute;a. Como respuesta, giraron sus cabezas y, para mi asombro, se fundieron en un beso. Mi miembro reaccion&oacute; de inmediato y la erecci&oacute;n fue visible gracias a mi posici&oacute;n boca arriba, emergiendo como el periscopio de un barco. Mi novia se llev&oacute; el pulgar a la boca y simul&oacute; una felaci&oacute;n; la pelirroja levant&oacute; el &iacute;ndice como pidiendo turno y yo reiter&eacute; a se&ntilde;as mi invitaci&oacute;n a que entrara al mar. La brit&aacute;nica se baj&oacute; su bikini dejando ver una hermosa franja de vello naranja perfectamente recortado, sobre su piel blanqu&iacute;sima y acto seguido se lanz&oacute; de clavado con enorme habilidad, del que emergi&oacute; pr&aacute;cticamente a mi lado, sujet&aacute;ndose de mi pito turgente mientras ambos mir&aacute;bamos a Andrea, quien nos gritaba en ingl&eacute;s:<\/p>\n<p>&ldquo;Take care of it, don&rsquo;t rip it off&rdquo;, y re&iacute;a con ganas.<\/p>\n<p>La pelirroja y yo nadamos un poco &ndash;ella, a diferencia de m&iacute;, lo hac&iacute;a maravillosamente- y chapaleamos otro tanto. Nos manoseamos y frotamos nuestros cuerpos con esa sensaci&oacute;n &uacute;nica que s&oacute;lo el agua de mar te da, siempre bajo la mirada y aprobaci&oacute;n de Andrea. Cuando la sirena del catamar&aacute;n anunci&oacute; que hab&iacute;a que volver a &eacute;ste nos dirigimos juntos hacia la rampa, donde ya nos esperaba mi novia, quien se me abalanz&oacute; bes&aacute;ndome colgada de mi cuello.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Te quiere secuestrar la s&uacute;bdita de Chabela, flaquito?&rdquo;, me dijo Andrea.<\/p>\n<p>&ldquo;Es que ya vio y palp&oacute; la mercanc&iacute;a; nacional pero pura calidad&rdquo;, respond&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Don&rsquo;t you have a kiss for me?&rdquo;, dijo la brit&aacute;nica, dirigi&eacute;ndose a mi novia, quien junt&oacute; sus labios con los de ella, para mi morboso placer visual.<\/p>\n<p>&ldquo;See you later, my friends&rdquo;, se despidi&oacute; la chica y se alej&oacute; hacia la proa del barco. El resto de los pasajeros que hab&iacute;an bajado a nadar volvi&oacute; a bordo, elevaron la rampa y le embarcaci&oacute;n avanz&oacute; de nuevo. Al menos la mitad volvieron a ponerse sus trajes de ba&ntilde;o, pero el resto optaron por permanecer desnudos cuando la m&uacute;sica y el baile se reanudaron. Cuatro o cinco de los tripulantes tra&iacute;an ahora una botella de licor dulce en una mano y una lata de crema Chantilly en la otra, y paseaban entre la multitud, vertiendo la bebida para boob shots o decorando las tetas con la espumosa crema. Andrea recibi&oacute; su doble dosis de Chantilly en sendas tetas, dos breves puntos en sendos pezones, mientras que a m&iacute; me dispararon una generosa porci&oacute;n en mi pene semi erecto. Me di gusto lamiendo y mamando hasta el &uacute;ltimo vestigio del dulce, lo que termin&oacute; por levantar mi miembro; mi novia dud&oacute; un poco, pero sin pensarlo demasiado se acuclill&oacute; frente a m&iacute; y lami&oacute; con destreza la crema, que ya se empezaba a derretir. No hubo que hacer mucho para que esas lamidas se convirtieran en una felaci&oacute;n en forma, de esas que tanto disfrutamos ambos; s&oacute;lo la falta de un objeto s&oacute;lido para apoyarme y el hecho de estar en medio de tanta gente, detuvo las acciones.<\/p>\n<p>Seguimos circulando por la cubierta hasta alcanzar la proa derecha, donde el desmadre era a&uacute;n mayor. Tanto la malla como en el pasillo alrededor de &eacute;sta estaban repletos; y all&iacute; en medio de ese fant&aacute;stico caos, encontramos nuevamente a la brit&aacute;nica pelirroja, quien en ese momento estaba recibiendo Chantilly en sus tetas, las que frot&oacute; contra las de Andrea para compartir la crema. As&iacute; que s&uacute;bitamente tengo &ndash;pens&eacute; para m&iacute;- cuatro tetas para chupar; comenc&eacute; por una de las de la inglesita, luego una de Andrea y as&iacute; segu&iacute; alternando hasta saciarme. Entonces fue cuando mi novia se acerc&oacute; a mi o&iacute;do y me dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;Flaquito, &iquest;Te acuerdas de la &uacute;ltima noche en Desire, el mes pasado?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Pero c&oacute;mo no me voy a acordar!&rdquo;, respond&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Entonces sabes perfectamente de lo que me qued&eacute; con ganas de hacer, &iquest;No?&rdquo;, pregunt&oacute;. Tragu&eacute; la abundante saliva que s&uacute;bitamente lleg&oacute; a mi boca. Tanto Andrea como yo hab&iacute;amos recreado varias veces en nuestra mente la riqu&iacute;sima escena de la g&uuml;era y la china mam&aacute;ndosela a un tiempo al marido de esta &uacute;ltima, mientras que el esposo de la g&uuml;era se follaba alternando a una y a otra. &iexcl;Y pensar que la china y su esposo hab&iacute;an estado platicando con nosotros esa ma&ntilde;ana sin que pudi&eacute;ramos adivinar lo que estaban planeando para esa noche!<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Y quieres que lo hagamos aqu&iacute;?&rdquo;, le pregunt&eacute; a mi novia. Por toda respuesta, Andrea levant&oacute; las cejas p&iacute;caramente. &ldquo;Pues expl&iacute;caselo t&uacute;, que parece que te entiendes mejor con la pelirroja&rdquo;, le ped&iacute;.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a decirse que en todo el catamar&aacute;n hubiera un sitio apartado o tranquilo, pero en el &aacute;rea de las bancas longitudinales, bajo una de las cuales hab&iacute;amos colocado nuestras pertenencias, se pod&iacute;a encontrar un espacio. De hecho, en la banca detr&aacute;s de la nuestra ya se encontraban en plena acci&oacute;n oral un negro joven que hab&iacute;a deambulado todo el d&iacute;a por el barco con una bebida en la mano, brindando y sonriendo a diestra y siniestra, con una mujer algo mayor que &eacute;l, de cuerpo delgado y perfectamente tonificado que se aplicaba con esmero sobre la respetable tranca del moreno.<\/p>\n<p>Andrea sac&oacute; de la mochila la &uacute;nica toalla que llev&aacute;bamos, una de microfibra para que no ocupara mucho espacio y la coloc&oacute; doblada en dos sobre el piso, luego me pidi&oacute; que me sentara en la banca. Se arrodillaron ambas sobre la toalla; mi novia tom&oacute; con una mano mi miembro &ndash;que estaba duro como una piedra- y se lo ofreci&oacute; gentilmente a la pelirroja, quien con delicadeza empez&oacute; a aplicar su lengua alrededor del glande: unas vueltas en un sentido, unas en el opuesto. Se retir&oacute; y con un leve movimiento de cabeza le cedi&oacute; el turno a Andrea, quien repiti&oacute; los movimientos. Volvi&oacute; la inglesa, que ahora decidi&oacute; meterse el glande a la boca, succionando y presionando con su lengua para liberar el pene un instante y volver a la carga; repiti&oacute; el movimiento 10 o 15 veces, seguida por Andrea, quien repiti&oacute; la operaci&oacute;n. Es innecesario decir que yo estaba cerca de perder el control; la mezcla del banquete visual y sensitivo que me estaban dando las chicas era mucho m&aacute;s de lo que hab&iacute;a esperado en este tour.<\/p>\n<p>Cuando esperaba que la pelirroja volviera a la carga, &eacute;sta decidi&oacute; que era el momento de atender tambi&eacute;n la boca de mi novia y se abalanz&oacute; sobre ella en un beso profundo, salvaje, que fue inmediatamente correspondido por Andrea, mientras yo recorr&iacute;a los cuerpos de ambas con mis manos y boca, en un delicioso desorden que me embotaba el cerebro. &iexcl;Pero faltaba m&aacute;s! Faltaba, desde luego, lo que Andrea se hab&iacute;a propuesto hacer: una doble felaci&oacute;n. Y a mi pito entumecido recibi&oacute; las que en ese momento me parecieron las mejores bocas del mundo, que lam&iacute;an, besaban, chupaban y se besaban de nuevo entre ellas y cuando esto ocurr&iacute;a, eran sus manos las que se ocupaban de mi verga enhiesta. Yo sent&iacute;a que estaba a punto de estallar, pero mi cerebro se negaba a permitir que esta bacanal terminase.<\/p>\n<p>Lo que sigui&oacute; no podr&iacute;a haberlo imaginado ni en mis mejores sue&ntilde;os. Tras un acuerdo r&aacute;pido que consumi&oacute; unas cuantas palabras, las mujeres se pusieron de acuerdo. Andrea se arrodill&oacute; entre mis piernas para mamar con fruici&oacute;n mi miembro, comi&eacute;ndoselo hasta m&aacute;s de la mitad. Mientras tanto, la pelirroja se par&oacute; en la banca, con un pie junto a mi cadera y el otro, pas&aacute;ndolo sobre mi hombro, en el respaldo, sujet&aacute;ndose de la estructura del techo del barco. De esa forma, su co&ntilde;o me quedaba directamente en la boca, bien abierto, para mi completo disfrute. Dese&eacute; tener otro par de manos para poder disfrutar a cabalidad de ambas chicas.<\/p>\n<p>Mi estallido era inminente, pero el est&iacute;mulo que lo deton&oacute; sin vuelta atr&aacute;s fue el darme cuenta que &eacute;ramos el centro de atenci&oacute;n de unas 6 u 8 personas que nos rodeaban sin perder detalle de las acciones. Hab&iacute;a quienes tocaban a la inglesa o a Andrea; los m&aacute;s t&iacute;midos se concretaban a mirar y disfrutar del improvisado show. Entonces, eyacul&eacute;; lo hice directamente en la boca de mi novia -quien gustaba como ninguna otra de las parejas que he tenido en mi vida- de degustar y tragarse mi semen. Quiz&aacute; mis vibraciones al eyacular fueron transmitidas a la pelirroja, quien liber&oacute; un orgasmo acompa&ntilde;ado de un abundante flujo que me empap&oacute; la cara.<\/p>\n<p>Qued&eacute; rendido, despatarrado sobre la banca. La inglesa se sent&oacute; junto a m&iacute;, sin saber que Andrea a&uacute;n ten&iacute;a una &uacute;ltima sorpresa para ella: se acerc&oacute; a su boca y comparti&oacute; el semen que a&uacute;n manten&iacute;a en la suya. &iexcl;Con qu&eacute; pasi&oacute;n se besaban y se acariciaban! A un tiempo, ambas me declararon inexistente y se dedicaron una a la otra. Andrea recibi&oacute; un cunnilingus intenso, casi violento, que le provoc&oacute; al fin el orgasmo tan merecido despu&eacute;s de esa larga jornada er&oacute;tica.<\/p>\n<p>Poco a poco los ritmos card&iacute;acos fueron recuperando su normalidad, los tres est&aacute;bamos cubiertos de sudor y otros fluidos corporales, agotados pero incre&iacute;blemente satisfechos. La sirena del catamar&aacute;n emiti&oacute; tres largos pitidos, por los altavoces nos anunciaron la llegada al muelle en cinco minutos, era el momento de empezar a vestirse y terminar estas horas de fiesta desenfrenada.<\/p>\n<p>La pelirroja nos abraz&oacute; y bes&oacute; con ternura, diciendo:<\/p>\n<p>&ldquo;If this was a dream, I hope I don&#39;t forget anything when I wake up&rdquo;.<\/p>\n<p>Le ped&iacute; su nombre, le pregunt&eacute; en d&oacute;nde estaba hospedada y le propuse vernos m&aacute;s tarde o al d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>&ldquo;Why risk ruining something that was perfect? I won&#39;t tell them my name, I don&#39;t want to know yours. Tonight, fuck hard thinking of me. I&#39;ll do the same&quot;.<\/p>\n<p>La inglesita entonces dio media vuelta, camin&oacute; hacia la popa del barco donde tom&oacute; una bolsa de la que sac&oacute; un vestido de playa, se enfund&oacute; en &eacute;l y se form&oacute; cerca de la salida para ser una de las primeras en bajar. La perdimos entre la multitud del muelle.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Ese 28 de diciembre del 2020 fue un d&iacute;a memorable, &iexcl;Vaya que lo fue! 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