{"id":34137,"date":"2022-03-18T23:00:00","date_gmt":"2022-03-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-03-18T23:00:00","modified_gmt":"2022-03-18T23:00:00","slug":"noches-de-poker","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/noches-de-poker\/","title":{"rendered":"Noches de p\u00f3ker"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34137\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Ricardo, y con un grupo de amigos, tenemos una amistad de a&ntilde;os, que con el trabajo y la familia nos fue distanciando de a poco. Hasta que, hace un a&ntilde;o, uno de mis amigos se separ&oacute; y decidi&oacute; juntarnos a todos a jugar poker en su nuevo departamento de soltero. Nos juntamos todos los jueves, toda la tarde y noche y luego cada uno se iba a sus casas con sus familias. Hasta que esta semana nos avisa que ya no podr&aacute; jugar porque se va del pa&iacute;s por un a&ntilde;o. Nos ofreci&oacute; la casa para que sigui&eacute;ramos con nuestras partidas nosotros, pero nos pidi&oacute; si la pod&iacute;amos dejar limpia.<\/p>\n<p>Esa noche decidimos entre todos que el que pierde deber&aacute; quedarse a limpiar y esa noche perd&iacute; tan r&aacute;pido que me qued&eacute; de barman, cocinero y adem&aacute;s iba a tener que limpiar. Al terminar la partida, se fueron yendo todos, pero mi amigo Marcelo me ofreci&oacute; quedarse a ayudarme si despu&eacute;s lo iba a dejar a su casa, a lo que acced&iacute;.<\/p>\n<p>Marcelo estaba un poco bebido y contento porque le hab&iacute;a ido bien en el poker. Terminamos r&aacute;pidamente de limpiar y nos tiramos un minuto a descansar en un sill&oacute;n, tom&aacute;ndonos un trago. El due&ntilde;o del departamento ten&iacute;a una colecci&oacute;n muy grande de pel&iacute;culas, entre ellas algunas pornos, y de curioso puse una pel&iacute;cula que me llam&oacute; la atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ah&iacute; est&aacute;bamos, Marcelo y yo, mirando la porno, &eacute;l sac&oacute; un poco de marihuana y nos pusimos a fumar, riendo y hablando estupideces.<\/p>\n<p>La porno, la t&iacute;pica pel&iacute;cula sin mucho sentido, dio un vuelco cuando a la pareja que estaba teniendo sexo, se le suma otro hombre m&aacute;s haciendo un tr&iacute;o. La escena se puso muy caliente cuando ella le est&aacute; dando una mamada a su pareja y ese hombre adicional tambi&eacute;n se suma y entre los dos le dan un increible sexo oral al otro.<\/p>\n<p>Yo hice el comentario sobre que nunca hab&iacute;a estado en un tr&iacute;o, pero que no me imaginaba haciendo eso, pero Marcelo me dijo que, si bien no lo hab&iacute;a hecho, no se cerraba. Nos re&iacute;mos mucho, medio drogados, medio borrachos, medio calientes.<\/p>\n<p>La pel&iacute;cula segu&iacute;a subiendo de nivel cuando la pareja original comienzan a tener sexo y el tercero se acerca detr&aacute;s de &eacute;l y comienza a penetrarlo ritmicamente. Yo me re&iacute; un poco, pero pod&iacute;a ver a Marcelo hipnotizado por la escena.<\/p>\n<p>Sentados uno al lado del otro, dej&eacute; mi vaso en el suelo y trat&eacute; de meter mi mano dentro de mi pantal&oacute;n, mi excitaci&oacute;n se hac&iacute;a notar, y solo quer&iacute;a acomodarme. Pero Marcelo vio mi movimiento y me puso su mano en la entrepierna, nos miramos un segundo y luego nos besamos.<\/p>\n<p>Sus labios comenzaron con un beso suave pero en&eacute;rgico, pude sentir el sabor del whiskey y la suavidad de su lengua que fue entrando t&iacute;midamente para terminar completa dentro de mi boca. Su mano no dejo de tocar mi miembro sobre el pantal&oacute;n, pero pronto necesit&oacute; m&aacute;s y comenz&oacute; a abrir los botones y cierre del pantal&oacute;n, hasta que sac&oacute; mi pene y lo comenz&oacute; a masturbar suavemente. Comenc&eacute; a gemir, toda la situaci&oacute;n me calentaba mucho. &Eacute;l empez&oacute; a recorrer con su lengua mi cara, mi cuello, con un movimiento me sac&oacute; mi polera y continu&oacute; besando mis hombros, pechos, bajando, siempre bajando, mi vientre, se entretuvo unos segundos en mi ombligo, lo que me dio cosquillas, pero &eacute;l sigui&oacute; bajando hasta meter completo mi miembro en su boca.<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; escena m&aacute;s surreal! Ah&iacute; estaba yo, desnudo, sentado en el sill&oacute;n, con &eacute;l, totalmente vestido arrodillado frente a mi, d&aacute;ndome una increible mamada. En la televisi&oacute;n, ella hab&iacute;a desaparecido de la escena y ellos no perdieron el tiempo, uno de ellos se tendi&oacute; en la cama y el otro se subi&oacute; encima, formando un 69. Yo mir&eacute; a Marcelo y pens&eacute;, &iquest;por qu&eacute; no? As&iacute; que me par&eacute; y lo invit&eacute; a pararse tambi&eacute;n. Lo abrac&eacute; y bes&eacute;. Ahora pude sentir el sabor de mi pene en ese beso apasionado. Comenc&eacute; a desnudarlo y besarlo, como lo hab&iacute;a hecho &eacute;l. Al bajarle sus pantalones, pude ver lo duro de su pene, lo mojado que estaba y al levantar la vista, su cara de deseo. Lo acost&eacute; en el sill&oacute;n, lo bes&eacute; en sus labios, baj&eacute; por su cuello mientras con mi mano lo masturbaba. Su mano busc&oacute; y encontr&oacute; mi miembro, as&iacute; que mientras yo lo besaba nos tocamos y pod&iacute;amos sentir la humedad que segu&iacute;a brotando de nuestros miembros. Segu&iacute; besando, sus pechos, su vientre, jugu&eacute; con mi lengua entre los pelos de su sexo, chup&eacute; sus test&iacute;culos, y luego con mi lengua, recorr&iacute; todo el largo de su pene, hasta que cuando llegu&eacute; a la punta, lo met&iacute; completo en mi boca. Lo escuch&eacute; gemir y sent&iacute; sus caderas como se mov&iacute;an, queriendo entrar y salir de mi boca. Sin soltarlo, con todo su pene metido en mi boca y jugando con mi lengua, me fui posicionando hasta me puse encima de &eacute;l, apuntando con mi miembro su boca. &Eacute;l lo tom&oacute; gustoso y comenzamos con un 69 caliente, h&uacute;medo, que fue pasando de un ritmo tierno a un ritmo desesperado. Cuando siento que no puedo m&aacute;s, le digo que me voy a ir, para sacarlo de su boca, pero me aprieta en un abrazo apretado, solo lo saca para decirme que siga chupando y luego termino, dentro de su boca, sintiendo como lo lleno de semen y que ni una gota se escapa de su boca. Como me lo pidi&oacute;, segu&iacute; mamando, a pesar de que sent&iacute;a un orgasmo fuerte, intenso y sin aviso, siento su leche en mi boca, que la llena en espasmos r&iacute;tmicos.<\/p>\n<p>Nos quedamos unos minutos as&iacute;, en esa posici&oacute;n, sintiendo como nuestros penes se van poniendo fl&aacute;cidos, pero sin soltarlos. Era mi primera vez haciendo sexo oral a un hombre, primera vez tragando semen. Me levant&eacute; y di vuelta en el sill&oacute;n, hasta que nuestras caras quedaron juntas, pod&iacute;a sentir en el aliento de &eacute;l, el olor a sexo mezclado con alcohol y marihuana. Pero no import&oacute;, nos besamos, compartiendo lo que quedaba de nuestro semen en un beso largo y tierno.<\/p>\n<p>Esa fue la primera noche, pero no la &uacute;ltima. Desde ese d&iacute;a, uno de nosotros se dejaba ganar, para quedarse a limpiar el depa y el otro se ofrec&iacute;a a ayudar.<\/p>\n<p>En la siguiente jornada, cuando terminamos de ordenar, hicimos lo mismo, poner una pel&iacute;cula, tragos, nos sentamos en el sill&oacute;n, bueno yo me sent&eacute; en el sill&oacute;n. Marcelo solo se acerc&oacute;. A un paso de distancia, se sac&oacute; la polera y se baj&oacute; los pantalones. Pod&iacute;a ver la forma de su pene tratando de salir del boxer. Se dio media vuelta y se dobl&oacute;, dejando todo su culito parado en mi direcci&oacute;n. Se comenz&oacute; a bajar el boxer y pude ver, entre sus cachetes abiertos, su culo. Estir&eacute; mis manos y toqu&eacute; sus nalgas, acariciando, sintiendo como el contacto de mi piel le estremec&iacute;a. Continu&eacute; tocando, dando peque&ntilde;as nalgadas, hasta llegar a su culo, que fui recorriendo por fuera hasta meter un dedo. En ese momento, &eacute;l me alcanza una botella de lubricante. Me puse en los dedos y en su culo, con cari&ntilde;o y excitaci&oacute;n, comenc&eacute; a dilatar su ano, un dedo, luego dos. Con el tercer dedo comenz&oacute; a quejarse, pero yo sab&iacute;a que &eacute;l ya estaba listo. &#8211; Hoy ser&aacute;s mi putita, le dije, y &eacute;l sonri&oacute;. Me desnud&eacute; y me sent&eacute; en el sill&oacute;n, con mis piernas un poco separadas, mi miembro parado y listo para entrar en &eacute;l. Marcelo retrocedi&oacute;, sent&aacute;ndose sobre m&iacute;, puso sus manos en mis rodillas y baj&oacute; sus nalgas, hasta que sinti&oacute; que mi pene le tocaba. Le ayud&eacute; hasta que mi glande entr&oacute; en su ano y luego sent&iacute; como &eacute;l bajaba su culo hasta que qued&oacute; completamente empalado. Empez&oacute; a subir y bajar y yo sent&iacute;a su calentura y como gozaba, mis gemidos eran prueba de que yo tambi&eacute;n lo disfrutaba. Le di una buena nalgada y tom&eacute; sus caderas para dirigir los movimientos. Se sent&iacute;a delicioso pero yo quer&iacute;a m&aacute;s. Me levant&eacute; y le di la mano, lo llev&eacute; hasta el &uacute;nico dormitorio del departamento. All&iacute; lo puse de espaldas en la cama con su cadera en el borde. Levant&eacute; sus piernas y las puse sobre mis hombros. Lo v&iacute;, con su miembro parado, su culito abierto, su cara de malicia. &#8211; P&iacute;demelo, le dije, dime qu&eacute; quieres que te haga. &#8211; Culeame, me dijo, como la puta que soy, soy tu perra y quiero tu pico. Entr&eacute; f&aacute;cilmente en &eacute;l, pellizcando sus pezones, metiendo mis dedos en su boca, sintiendo como mov&iacute;a sus caderas. Estuve bombeando un rato, pero yo sab&iacute;a que terminar&iacute;a pronto, la excitaci&oacute;n era demasiada, el calor, la transpiraci&oacute;n, sus quejidos. &#8211; Dame m&aacute;s, m&aacute;s fuerte. Y yo se lo d&iacute;, con toda mi fuerza hasta que no pude m&aacute;s y termin&eacute; dentro de &eacute;l, sent&iacute;a como sal&iacute;an litros de semen, uno de los orgasmos m&aacute;s intensos de mi vida. Al sacarlo pude ver mi semen saliendo de su culo.<\/p>\n<p>En ese momento la sent&iacute;. En la puerta del dormitorio, Ana, la ex esposa de Marco, el due&ntilde;o del departamento.<\/p>\n<p>&iexcl;&iexcl;Qu&eacute; haces aqu&iacute;!! Le dije, tratando de taparme con una almohada. Toda mi ropa estaba en el living. Marcelo, solo atin&oacute; a darse vuelta y qued&oacute; boca abajo, pero todav&iacute;a con solo medio cuerpo en la cama, sus piernas en el suelo, su culo parado y el semen cayendo de su ano.<\/p>\n<p>S&oacute;lo vine a buscar una caja de recuerdos que me guard&oacute; Marco, no esperaba encontrar a nadie.<\/p>\n<p>En ese momento me fij&eacute; que ella estaba apoyada en el marco de la puerta, una de sus manos la ten&iacute;a debajo de sus pantalones y la otra, debajo de su blusa, aparentemente pellizcando su propio pez&oacute;n.<\/p>\n<p>Ana estaba en sus 35 a&ntilde;os, algo gordita, pechos generosos, grandes. Su pelo casta&ntilde;o le llegaba a los hombros. Su cara demostraba excitaci&oacute;n. Yo, todav&iacute;a goteando por mi terminada, me acerqu&eacute; a ella y la bes&eacute;.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a recorrer con mis manos su cuerpo, su cuello, sus pechos, sus caderas. La apret&eacute; contra la pared mientras la besaba. Ana siempre hab&iacute;a sido inalcanzable y ella lo sab&iacute;a, al ser la esposa de Marco, la conoc&iacute;amos desde hace mucho tiempo. Esta vez la ten&iacute;a a mi disposici&oacute;n. Met&iacute; mis manos debajo de su blusa y apret&eacute; esos pechos grandes y todav&iacute;a duros, sus pezones eran grandes y estaban parados, esperando a que los mordiera y eso hice. Le saqu&eacute; la blusa, el sost&eacute;n y comenc&eacute; a chupar sus pezones, apretando y recorriendo el resto de su cuerpo. Marcelo se levant&oacute; de la cama, incre&iacute;blemente su pene segu&iacute;a duro. Se acerc&oacute; a nosotros y tom&oacute; uno de los pechos de Ana, as&iacute; con nuestras dos bocas le comenzamos a chupar y recorrer con cuatro manos, mientras la escuch&aacute;bamos gemir al ritmo de nuestros movimientos. Marcelo la termin&oacute; de desnudar y se agach&oacute; para quedar su cara frente a su sexo. Ana estaba completamente depilada, cuando la comenz&oacute; a besar sinti&oacute; el olor de su sexo excitado, su vagina lubricada. Comenz&oacute; a separar los labios de su vulva y meti&oacute; la lengua, sintiendo su cl&iacute;toris. Yo me deleitaba con sus pechos, su boca, su cuello. Su orgasmo fue repentino, inmediato. Ella misma se hab&iacute;a estado masturbando vi&eacute;ndonos coger. Cuando a empujones le ped&iacute;a a Marcelo que parara de chuparla, entre los dos la acompa&ntilde;amos a la cama y los tres nos recostamos, recuperando el aliento.<\/p>\n<p>Marcelo nos mir&oacute; y nos dijo: Los veo felices, pero yo todav&iacute;a no he terminado. Ri&eacute;ndonos, Ana baj&oacute; con su boca hasta su entrepierna y yo me acerqu&eacute; a besarlo. El sonido de la saliva de Ana mientras le chupaba se mezclaba con el sonido que mi boca provocaba al besarlo. Me mov&iacute; hasta que mi pene qued&oacute; a la altura de la boca de Marcelo. Con tanto beso yo ya estaba duro de nuevo y mis 18 cm entraron completos en su boca. Empec&eacute; a mover mis caderas literalmente culeando su boca. Pod&iacute;a sentir sus arcadas cuando entraba completo, pero &eacute;l se las aguantaba, Ana tambi&eacute;n se aguantaba, por que los 20 cm de Marcelo tambi&eacute;n entraban hasta su garganta. Ana cambi&oacute; de posici&oacute;n y lo mont&oacute;. Meti&oacute; toda su verga en su vagina y empez&oacute; a moverse buscando su placer. Yo tambi&eacute;n me mov&iacute;, sin sacarlo de la boca de Marcelo me acomod&eacute; hasta que tuve los pechos de Ana a mi alcance y los comenc&eacute; a chupar. La escena nos ten&iacute;a muy calientes, pero Marcelo ya no pod&iacute;a m&aacute;s y explot&oacute;, llenando a Ana quien tambi&eacute;n tuvo un orgasmo incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>Nuestras sesiones de poker y sexo continuaron por varios meses, muchas veces con Ana y otras solo nosotros dos. De estas sesiones nace Mar&iacute;a, pero eso es historia para otra vez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Mi nombre es Ricardo, y con un grupo de amigos, tenemos una amistad de a&ntilde;os, que con el trabajo y la familia nos fue distanciando de a poco. Hasta que, hace un a&ntilde;o, uno de mis amigos se separ&oacute; y decidi&oacute; juntarnos a todos a jugar poker en su nuevo departamento de soltero. Nos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21202,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":{"0":"post-34137","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bisexuales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34137","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21202"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34137"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34137\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34137"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34137"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34137"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}