{"id":34231,"date":"2022-03-22T23:00:00","date_gmt":"2022-03-22T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-03-22T23:00:00","modified_gmt":"2022-03-22T23:00:00","slug":"noches-de-poker-parte-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/noches-de-poker-parte-3\/","title":{"rendered":"Noches de p\u00f3ker (Parte 3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34231\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi matrimonio estaba bien, luego de muchos a&ntilde;os de casados, la llama todav&iacute;a estaba viva. Mi esposa todav&iacute;a ten&iacute;a algunas reglas, por ejemplo sexo anal solo para los cumplea&ntilde;os, oral una vez al mes, con suerte. Pero de todas formas, mi vida sexual estaba bien. Nos quer&iacute;amos mucho y juntos hab&iacute;amos logrado surgir y formar una familia.<\/p>\n<p>Por otro lado, Marcelo estaba en problemas. Antes de empezar a jugar p&oacute;ker ya ten&iacute;an problemas. &Eacute;l intu&iacute;a que ella le era infiel, pero no estaba seguro. No fue sorprendente cuando un d&iacute;a martes me llam&oacute; para juntarnos a almorzar. Marcelo ya estaba sentado cuando llegu&eacute;. Hab&iacute;a ordenado el plato del d&iacute;a para ambos y una cerveza. Lo ve&iacute;a complicado, as&iacute; que le dije sin pre&aacute;mbulos: Cu&eacute;ntame, c&oacute;mo est&aacute;s?<\/p>\n<p>No estoy bien, Ricardo. No me siento tan bien. Estoy confundido. Por un lado est&aacute; mi esposa que no para de reclamarme por todo, nada la satisface y desde hace meses que no tenemos relaciones. Mi trabajo se est&aacute; resintiendo y juntarnos a jugar p&oacute;ker es lo &uacute;nico bueno en mi semana. Quiz&aacute;s debimos tener hijos, pero quer&iacute;amos esperar. Yo creo que ya no los vamos a tener y tambi&eacute;n creo que nos vamos a separar.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; te detiene de separarte? Se nota que no eres feliz.<\/p>\n<p>Pues, por un lado no tengo donde quedarme y por otro no quiero tener un matrimonio fracasado, no s&eacute; qu&eacute; dir&aacute;n nuestras familias, adem&aacute;s hay otra cosa<\/p>\n<p>Pero Marcelo, las familias, tu familia te va a querer feliz y ahora no lo est&aacute;s, quiz&aacute;s en un primer momento te traten de convencer, pero cuando vean que est&aacute;s mejor te van a apoyar. Por donde quedarte, que tal en el departamento de Marco por ahora? Estoy seguro de que no se va a molestar, yo le pregunto. &iquest;Qu&eacute; otra cosa hay?<\/p>\n<p>Bueno, nosotros. Quiero que entiendas que yo no soy gay. Pero cuando estamos juntos es como si no fuera yo. Pero que sepas que no tengo sentimientos rom&aacute;nticos, solo es sexo y fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>Pero hombre, eso est&aacute; s&uacute;per claro. Mira, t&uacute; eres mi amigo, llevamos cu&aacute;ntos a&ntilde;os de amigos, 20? Aqu&iacute;, quiero decirte que si t&uacute; quieres ser gay o no, es tu tema, yo te apoyo. Pero yo tengo mi esposa, mi familia y no he pensado en dejarlos por lo que tenemos los jueves jugando p&oacute;ker. Conocer&aacute;s a una pareja que te trate mejor que lo que hace tu esposa y ser&aacute;s feliz, no pierdas las esperanzas.<\/p>\n<p>Entonces, &iquest;est&aacute;s bien?<\/p>\n<p>&iquest;Yo? Voy a estar preocupado por ti y tu separaci&oacute;n o lo que decidas hacer, pero si, estar&eacute; bien, por mi no te preocupes.<\/p>\n<p>&iquest;Y los jueves?<\/p>\n<p>Se har&aacute; lo que quieras, si solo jugar cartas, hacemos eso, si quieres otra cosa, pues me dices y ya.<\/p>\n<p>El resto del almuerzo fue m&aacute;s tranquilo, comimos y volvimos a nuestros trabajos.<\/p>\n<p>El jueves de p&oacute;ker fue divertido, nos re&iacute;mos mucho, como siempre. Yo fui en Uber, as&iacute; que pude tomar un poco m&aacute;s de lo normal. Marcelo se ve&iacute;a bien, aunque yo sab&iacute;a que hab&iacute;a un dolor debajo de sus risas.<\/p>\n<p>Yo perd&iacute;. Pens&eacute; que iba a tener que tomar otro trabajo o algo de freelance si segu&iacute;a perdiendo as&iacute;, aunque nunca apost&aacute;bamos mucho. Nos quedamos con Marcelo a limpiar y recib&iacute; un mensaje de Ana.<\/p>\n<p>Ana es la ex esposa de Marco, el due&ntilde;o del departamento. Se divorciaron en buenos t&eacute;rminos, sin las in&uacute;tiles peleas interminables. Ana ya hab&iacute;a estado con nosotros, cuando nos sorprendi&oacute; teniendo sexo a Marcelo y a mi, pero en vez de hacer un esc&aacute;ndalo, se uni&oacute; a nosotros. Nos hab&iacute;a dicho que volver&iacute;a, que pod&iacute;a acompa&ntilde;arnos una vez al mes, pero la esper&aacute;bamos la semana siguiente. En el mensaje preguntaba que si est&aacute;bamos en el departamento y que si pod&iacute;a ir a tomar algo con una amiga. Le pregunt&eacute; a Marcelo y me dijo que s&iacute;. Media hora despu&eacute;s llegaron Ana y su amiga Paula.<\/p>\n<p>Ana estaba vestida con unos jeans apretados y una blusa escotada que dejaba ver un sost&eacute;n de encajes rosados. A sus 35 a&ntilde;os, estaba un poquito pasada de peso, pero su personalidad alegre hac&iacute;a subir su atractivo en varios niveles. Su pelo casta&ntilde;o, ondulado, le llegaba a los hombros y sus pechos grandes luchaban por salir de su prisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Paula ten&iacute;a ascendencia asi&aacute;tica. No quise preguntarle si china o japonesa, pero sus ojos rasgados la delataban. Vest&iacute;a un pantal&oacute;n de lycra muy apretado, con un trasero muy bien formado. De alrededor de 33 a&ntilde;os, parec&iacute;a de 25. Llevaba puesto una polera morada, de espalda abierta cruzada por hilos. Su pelo negro, liso y largo, le llegaba por lo menos a la cintura.<\/p>\n<p>Nos sentamos y serv&iacute; unos tragos. Comenzamos a hacernos preguntas para irnos conociendo cuando Paula pregunt&oacute; por la mesa de p&oacute;ker. Le contamos que nos juntamos a jugar los jueves y ella nos cont&oacute; que le encantaba jugar.<\/p>\n<p>Ana tambi&eacute;n jugaba con Marco, as&iacute; que nos sentamos los cuatro y comenc&eacute; a revolver las cartas. Jugar&iacute;amos Texas Holdem.<\/p>\n<p>&iquest;Cu&aacute;nto apostamos? Pregunt&oacute; Marcelo.<\/p>\n<p>Unas 10 lucas? (10 mil pesos chilenos que son como 12 d&oacute;lares), dijo Ana<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; tal si jugamos strip p&oacute;ker? Les dije yo.<\/p>\n<p>Casi al un&iacute;sono todos se rieron pero luego, dijeron que s&iacute;.<\/p>\n<p>Ok, est&aacute;s son las reglas. Cada uno parte con 6 prendas. Los hombres 2 zapatos, calcetines cuentan como una sola prenda, pantalones, polera y ropa interior. Las mujeres con 2 zapatos, pantalones, polera y ropa interior que en su caso son 2 prendas.<\/p>\n<p>En cada ronda, todos deben apostar una prenda, propia o ganada. Apostar la prenda deben dejarla en la mesa y si se sacan una prenda no se la pueden volver a poner. Pierde el que no pueda poner una prenda en la siguiente ronda.<\/p>\n<p>Y as&iacute; empezamos a jugar. Todos pusimos un zapato en la mesa, y esa ronda la gan&oacute; Paula. Por lo que en la siguiente ronda, todos pusimos el otro zapato, excepto ella, que puso uno de los zapatos que hab&iacute;a ganado. La siguiente ronda la gan&eacute; yo. Para jugar, Marcelo se tuvo que sacar los calcetines y Ana nos mir&oacute; con enojo, pero se sac&oacute; su blusa escotada, dejando a la vista su hermoso sost&eacute;n rosado. Marcelo Subi&oacute; la apuesta sac&aacute;ndose su polera y todos pagamos, excepto Ana, que se retir&oacute;. Yo gan&eacute; el juego. Todos deb&iacute;an apostar nuevamente. Paula sigui&oacute; apostando de lo que hab&iacute;a ganado, Ana tuvo que pararse y con un poco de esfuerzo, se sac&oacute; los jeans. Marcelo nos mir&oacute; pero nos dijo: &ldquo;no, yo me retiro&rdquo;. Nos re&iacute;mos un rato, pero lo convencimos. Se par&oacute; para sacarse los pantalones y al bajarlos, dej&oacute; a la vista una hermosa tanga negra, que en su trasero solo ten&iacute;a un hilo. Nos quedamos un poco sorprendidos, pero Ana le dio un palmazo en una nalga y le dijo que se le ve&iacute;a bien. Con esos nos re&iacute;mos y seguimos jugando.<\/p>\n<p>Paula se retir&oacute;, Marcelo se retir&oacute; y Ana tuvo que doblar su apuesta, por lo que se sac&oacute; el sost&eacute;n y cubri&eacute;ndose con un brazo, lo dej&oacute; en la mesa. En la mesa hab&iacute;a un par de 2 y un rey. Yo pagu&eacute; y volv&iacute; a subir la apuesta en una prenda m&aacute;s y ella tuvo que sacarse su calz&oacute;n de encajes rosados. Al mostrar sus cartas, ella ten&iacute;a un 2, haciendo un tr&iacute;o de 2. Pero yo le mostr&eacute; mi par de reyes que ten&iacute;a en la mano y con eso se convirti&oacute; en la primera perdedora.<\/p>\n<p>Marcelo se qued&oacute; solamente con su tanga, pero Paula y yo est&aacute;bamos completamente vestidos, excepto por los zapatos.<\/p>\n<p>Nos quedamos en la mesa de p&oacute;ker, Marcelo dijo que no jugaba m&aacute;s, as&iacute; que Paula y yo jugamos solo a carta mayor para ver quien era el ganador. Ella sac&oacute; un 5 y yo un 9. Nos re&iacute;mos y brindamos por la salud del ganador. Le dije a Paula que como yo era el ganador, ella al menos se ten&iacute;a que sacar la polera y un poco ebria de tantos tragos, lo hizo de un solo tir&oacute;n.<\/p>\n<p>Nos re&iacute;mos un poco m&aacute;s y luego a Paula se le ocurri&oacute; que la perdedora deb&iacute;a pagar alguna penitencia y como yo era el ganador, la penitencia la deb&iacute;a dar yo.<\/p>\n<p>Pasamos al living y nos sentamos Marcelo, Paula en el centro y yo al otro lado y en un sof&aacute; personal, Ana.<\/p>\n<p>Ana, como eres la perdedora esta noche ser&aacute;s nuestra esclava y partir&aacute;s lamiendo nuestros pies.<\/p>\n<p>Ana se baj&oacute; del sill&oacute;n y se acerc&oacute; a nosotros gateando. Nosotros juntamos nuestros pies y ella los empez&oacute; a lamer, repartiendo su tiempo entre nuestros pies. Yo me saqu&eacute; el cintur&oacute;n e hice un lazo con un extremo. Se lo pas&eacute; a trav&eacute;s de la cabeza y dej&eacute; ese lazo en el cuello, como una correa para pasear animales.<\/p>\n<p>Desde este momento no te puedes volver a poner de pie, eres nuestra perra y nos trataras de amos.<\/p>\n<p>La tom&eacute; del pelo para que me mirara y le pregunt&eacute;: &iquest;Entendiste? Si, me respondi&oacute;. &iquest;Si qu&eacute;? Si amo. Con eso, le di una buena nalgada, sonora: Que no se te olvide que eres nuestra perra.<\/p>\n<p>Tom&eacute; la correa y comenc&eacute; a pasearla por el living, ella gateaba a mi lado.<\/p>\n<p>Paula miraba con ojos abiertos sin quitarle la mirada a Ana. Marcelo, inconscientemente, ten&iacute;a su mano sobre su paquete y se tocaba el pene erecto que se escond&iacute;a bajo su tanga. De pronto, se par&oacute; y fue por su propio pantal&oacute;n y le sac&oacute; su cintur&oacute;n. Hizo el mismo lazo y se lo puso en su cuello, luego se agach&oacute; y gate&oacute; donde estaba yo, levant&oacute; el lazo y me dijo:<\/p>\n<p>Amo, yo tambi&eacute;n perd&iacute; en el p&oacute;ker, creo que tambi&eacute;n merezco su penitencia.<\/p>\n<p>Yo le di una cachetada y le tom&eacute; de la barbilla.<\/p>\n<p>&iquest;Qui&eacute;n te dijo que me pod&iacute;as hablar? No ser&aacute;s mi esclavo. Ser&aacute;s el esclavo de Paula.<\/p>\n<p>Paula se par&oacute; y tom&oacute; el cintur&oacute;n. Les hicimos dar un par de vueltas m&aacute;s gateando y me acerqu&eacute; a Paula con Ana pegada a mis pies. Mir&eacute; a Paula y la bes&eacute;. Sin aviso ni palabras. Solo la bes&eacute; y ella cruz&oacute; uno de sus brazos sobre mi cuello y se dej&oacute; besar, nuestras lenguas buscando la boca del otro.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; quieres hacer con tu esclavo? Le susurr&eacute; a un o&iacute;do. Ella me respondi&oacute; tambi&eacute;n en susurros<\/p>\n<p>Nunca he estado con una mujer<\/p>\n<p>Eso lo solucionamos hoy.<\/p>\n<p>Con eso la llev&eacute; al sill&oacute;n grande y la dej&eacute; sentada en el medio, su esclavo, gateando a su lado.<\/p>\n<p>Puse a Ana, todav&iacute;a gateando frente a ella.<\/p>\n<p>Perra, ay&uacute;dale a Paula a quitarse los pantalones.<\/p>\n<p>Ana se acerc&oacute; a las piernas de Paula y sus manos a su cintura. Comenz&oacute; a bajar los pantalones de lycra pero tambi&eacute;n fueron bajando la tanga que ella llevaba puesta. Yo le di una nalgada a Ana: &iexcl;Te dije que los pantalones, no est&aacute;s obedeciendo! Y con eso le di otra nalgada. Ahora solo lo vas a hacer usando tu boca. Y con ello, Ana comenz&oacute; a morder los bordes del pantal&oacute;n y a darle tirones. Demor&oacute; bastante pero lo logr&oacute;, mientras lo hac&iacute;a su cara se iba deslizando por la cintura, los muslos y piernas de Paula. Paula se sac&oacute; su sost&eacute;n, se sent&iacute;a prisionera y quer&iacute;a empezar a tocarse sus propios pechos.<\/p>\n<p>Yo comenc&eacute; a acariciar el trasero de Ana, aprovech&aacute;ndome de darle buenas caricias a su vagina que ya estaba mojada y a su ano, que me recibi&oacute; dando un peque&ntilde;o sobresalto.<\/p>\n<p>Muy bien mi peque&ntilde;a esclava, te has ganado un premio, con eso, mov&iacute; a Marcelo hasta poner su cara en el culo de Ana y le ped&iacute; que lo comenzara a lamer.<\/p>\n<p>Yo mismo me acerqu&eacute; a Paula y le baj&eacute; su tanga. Ella estaba completamente depilada y con una mano le toqu&eacute; la piel alrededor de su vulva. Usando ambas manos, le separ&eacute; sus labios y le susurr&eacute;: P&iacute;dele que te lama. Paula con los ojos semicerrados, le dijo: Ana, ac&eacute;rcate, p&aacute;same tu lengua por mi sexo.<\/p>\n<p>Ana solo se movi&oacute; unos cent&iacute;metros y comenz&oacute; a meter su lengua. Pronto qued&oacute; toda su cara mojada con los jugos de Paula y yo tuve asiento de primera fila mientras ve&iacute;a como Ana le daba sexo oral.<\/p>\n<p>&iquest;Ana, es tu primera vez comi&eacute;ndote a una mujer? Si amo, me respondi&oacute;. Pu&eacute;s hazle todo lo que te gustar&iacute;a que te hicieran a ti.<\/p>\n<p>La escena era maravillosa, Paula gem&iacute;a de placer, mientras con una de sus manos se pellizcaba sus pezones y con la otra dirig&iacute;a a Ana en lo que deseaba. Ana dedicada, usaba dos dedos para meterlos en la vagina de Paula y mientras chupaba, mord&iacute;a, lam&iacute;a y gem&iacute;a porque Marcelo segu&iacute;a chup&aacute;ndole el culo a Ana. Tom&eacute; la correa de Marcelo y lo dirig&iacute; al sill&oacute;n, le di un par de nalgadas y le dije que se preocupara de su ama. Lo tom&eacute; del pelo y lo mov&iacute; hasta los pezones de Paula, ah&iacute; comenz&oacute; a lamer, chupar y morder esos pezones, primero uno y luego el otro.<\/p>\n<p>Paula no pudo m&aacute;s y solt&oacute; el primer orgasmo de la noche. Ana se retir&oacute; un poco, pero su cara qued&oacute; llena de los jugos de Paula y Marcelo recibi&oacute; un empuj&oacute;n cuando Paula ya no pudo m&aacute;s.<\/p>\n<p>Mi propia erecci&oacute;n ya requer&iacute;a atenci&oacute;n, as&iacute; que puse a Ana en posici&oacute;n, con sus codos en el suelo y su colita parada.<\/p>\n<p>&iquest;Paula, quieres comer tu primera mujer?<\/p>\n<p>S&iacute;, me gustar&iacute;a<\/p>\n<p>Ven, ponte debajo de ella.<\/p>\n<p>Paula se desliz&oacute; por el suelo, poniendo su boca en el sexo de Ana y abraz&aacute;ndola, atray&eacute;ndola. Ana comenz&oacute; a gemir.<\/p>\n<p>Perro, c&aacute;llale la boca a esta perra.<\/p>\n<p>Marcelo se acerc&oacute; y sac&oacute; su verga por el lado de la tanga y se la introdujo en la boca a Ana. Yo mismo me puse en posici&oacute;n, sabiendo que los ojos de Paula estar&iacute;an viendo el espect&aacute;culo. Escup&iacute; y moj&eacute; el Ano de Ana, introduje uno, dos dedos y luego se lo met&iacute;, fue delicioso. Entr&eacute; lento, pero firme, sent&iacute; el gemido de dolor y de placer de Ana mientras le com&iacute;a el sexo a Marcelo. Escuchaba los leng&uuml;etazos de Paula comiendo su primera mujer, iba cambiando entre mordidas y chupadas y mis test&iacute;culos chocaban con su frente. No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo estuvimos as&iacute;, pero Ana tuvo un orgasmo salvaje, soltando mucho m&aacute;s que jugos. Paula recibi&oacute; todo en su boca y su cara y cuando yo sent&iacute; que iba a terminar se lo saqu&eacute; provocando otro orgasmo m&aacute;s a Ana que recib&iacute;a en ese momento una tremenda descarga de Marcelo en su boca. Lo volv&iacute; a meter y sacar hasta que con un gritito termin&eacute; dentro de ella provocando m&aacute;s gemidos de placer y con sorpresa, cuando comenc&eacute; a sacarlo, sent&iacute; la lengua de Paula, a medida que iba saliendo. Luego dej&oacute; que mi semen que sal&iacute;a del gran orificio de Ana, cayera en su cara mientras segu&iacute;a pegada al sexo meti&oacute; en su boca.<\/p>\n<p>Estuvimos descansando unos minutos, yo sentado en un sill&oacute;n, ellos tres en el suelo.<\/p>\n<p>Luego de respirar un poco, le dije a Ana y Paula que deber&iacute;an ir a lavarse un poco. Ana comenz&oacute; a gatear, pero le dije que ya pod&iacute;a caminar. A Marcelo le dije que fuera al dormitorio, sacara el cobertor y dejara solo la s&aacute;bana de abajo y que luego dejara a Marcelo all&aacute; y trajera a Mar&iacute;a. Me levant&eacute; y fui a la cocina, busqu&eacute; algunas cosas y encontr&eacute; un matamoscas que al parecer estaba nuevo, de todas formas lo lav&eacute; y lo cort&eacute; un poco, para que quedara como una fusta y no un matamoscas.<\/p>\n<p>Lo siguiente que ocurri&oacute; se los contar&eacute; en la cuarta parte y final.<\/p>\n<p>Queridos lectores, no olviden valorar y comentar si les gust&oacute; este relato.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Mi matrimonio estaba bien, luego de muchos a&ntilde;os de casados, la llama todav&iacute;a estaba viva. 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